23 de noviembre de 2008

La retirada y los campos de concentración franceses














Ya el 12 de noviembre de 1938 el gobierno francés presidido por Daladier promulgó un Decreto Ley en el que mencionaba a los "extranjeros indeseables" (refiriéndose evidentemente a los españoles) y proponía la expulsión de todos ellos. El 5 de febrero de 1939 y presionado por parte de la opinión pública, Daladier --que había bloqueado la frontera e impedido el paso de los refugiados-- permitió finalmente la entrada en masa de los huidos por la frontera que hasta entonces había permanecido oficialmente cerrada.

Ante la avalancha y sin miramiento alguno, el gobierno francés separó a los hombres de las mujeres y a los oficiales de la tropa. Todos fueron maltratados, mal alimentados y concentrados en zonas descampadas y alambradas tal como si fueran prisiones al aire libre, vigiladas por soldados coloniales marroquíes y senegaleses y disfrazadas o maquilladas como “campos de internamiento para refugiados” distribuidos por todo el país. A remedo de lo sucedido en el interior de España, toda Francia se convirtió también en una inmensa prisión para los republicanos antifranquistas.

El primer "centro especial" para acoger a los refugiados fue instalado por decreto el 21 de enero de 1939 en Rieucros (Lozère), cerca de Mende. Muy poco después, estos "estacionamientos temporales" se convirtieron en "reclusión administrativa" y en pocos meses se creaban el resto de los campos de internamiento. El 25 de febrero de 1939 Francia reconoció al gobierno franquista e intercambió embajadores (ver en este blog la entrada dedicada a la "Traición de Francia"). Poco después, entre marzo y abril de 1939 se crearon seis centros en las periferias de los Pirineos Orientales para el internamiento de milicianos: en Bram (Aude) reservado a los ancianos; Agde (Hérault) y Riversaltes (Pirineos-Orientales) destinado a los catalanes; Sepfonds (Tarn-et-Garonne) y Le Vernet (Ariège) para los obreros y Gurs (Basses Pyrénées). Estos dos últimos centros fueron los campos franceses más importantes y funcionaron hasta 1944, encerrando y exterminando a judíos, españoles, rumanos, gitanos y otros europeos indeseados para los nazis y para una parte importante de los franceses. El ya mencionado de Le Vernet era conocido como “campo represivo” en el que se debía encerrar a los “individuos peligrosos para el orden público y la seguridad nacional”, en general comunistas y dirigentes de las Brigadas Internacionales. A estos centros de internamiento se le sumaron otros como Argèles-sur-Mer, Saint-Cyprien (sumando ambos más de 180.000 internados), Prats-de-Molló y otros más pequeños como Gurs (con 23.000 excombatientes españoles y 7.000 brigadistas), Noé y Barcarès (cerca de 150.000 refugiados).

A mediados de marzo de 1939, Robert Capa visitó el enorme campo de la playa de Argelès-sur-Mer dónde estaban encerrados en ese momento más de 80.000 republicanos españoles. Capa describió este campo o "un infierno sobre la arena: los hombres allí sobreviven bajo tiendas de fortuna y chozas de paja que ofrecen una miserable protección contra la arena y el viento. Para coronar todo ello, no hay agua potable, sino el agua salobre extraída de agujeros cavados en la arena".

Ante estas terribles condiciones disuasorias planteadas cruelmente por el insensible gobierno francés y tras recibir un mensaje supuestamente conciliador de Franco garantizando inmunidad para todos aquellos libres de "delitos" de sangre, muchos de los huídos se plantearon el regreso. De los 550.000 republicanos que cruzaron los pasos fronterizos franceses antes de abril de 1939, al menos 250.000 --entre hombres, mujeres y niños-- atendieron y dieron credibilidad a las promesas de perdón de los franquistas y regresaron a España. Decenas de miles de ellos lo pagaron con sus vidas, pues todos fueron interrogados a su regreso y los hombres detenidos para su concentración y clasificación de cara al establecimiento de las responsabilidades que pudieran determinar los vencedores, los cuales impusieron condenas a muerte a muchos de ellos y penas milenarias de prisión a los que no fueron asesinados ante los pelotones de fusilamiento.

Nuevamente, muchas de las imágenes que traigo aquí son poco frecuentes y algunas de ellas aparentemente inéditas. Han sido extraídas de las miams fuentes que en la entrada anterior, es decir, que la mayor parte son fotografías de muestra del catálogo de una colección de postales sobre el paso de los puestos fronterizos y la retirada, que está a la venta en en la página http://www.elcondeingles.com/, en su sección de "Militaria; Guerra civil española", y que por su indudable valor documental os hago llegar aquí, a pesar de la bajísima resolución de las borrosas fotográfías. Otras proceden de imágenes de uso público consultables en http://www.corbis.com/ y en http://www.flickr.com/, normalmente bajo el criterio e búsqueda "guerra civil" o "spanish civil war" y a poder ser en blanco y negro. Por último, algunas --unas pocas-- de las fotografías han sido tomadas de la excelente página http://www.sbhac.net/, para la que reitero mi recomendación de lectura sosegada por su gran calidad.


"La Retirada"
Desde los primeros días posteriores al Golpe de Estado fascista, las historias de terribles actos de salvajismo y represión masiva cometidos por los sublevados se prodigaron en la prensa republicana y en los medios de comunicación internacionales. Aterrados ante la eventualidad de ser objeto de ataques, torturas y asesinatos, decenas de miles de familias vinculadas de forma directa a la defensa del Estado de Derecho republicano o simplemente atemorizadas por su condición --muy frecuente en aquel entonces-- de afiliados a sindicatos o partidos políticos progresistas, llenaron en desbandada las carreteras con sentido al interior de las zonas aún leales al Gobierno Republicano democráticamente elegido. Así, la retaguardia manchega, catalana, madrileña, valenciana y de otras zonas se fueron saturando de columnas de refugiados hambrientos y amedrentados. Muchos de ellos narraban con pavor execrables actos de muerte y destrucción.

Este éxodo interior fue sólo el preludio del Éxodo --con mayúscula-- al exterior, que sería contemplado impertérritamente por los acomodados europeos desde la caída del Frente Norte (Asturias, Euzkadi y Santander) en la primavera de 1937, el fin de la bolsa de Bielsa en 1938 y fundamentalmente desde los últimos días del año 1938 con la conquista de Cataluña por los alzados. Espantados ante la más que probable venganza, los vencidos y sus familias trataron de escapar embarcando en los puertos y huyendo por las fronteras con Francia.

Fue una trágica huída. 550.000 republicanos cruzaron las fronteras francesas ante la indiferencia de la comunidad internacional en un desesperado acto de instintiva supervivencia, que por su magnitud fue recordado para siempre en los anales y memorias francesas con el nombre español de "La Retirada". El flujo, mayoritariamente encauzado hacia el paso de Le Perhus, se detuvo abruptamente cuando las tropas franquistas alcanzaron los puestos fronterizos, tomaron el control de los mismos y elevaron en los mastiles la bandera rojigualda al son y brazos en alto del "Cara al Sol", el día 1 de abril de 1939. La inmensa prisión en la que se había convertido la España negra de los vencedores había cerrado portones y echado cancelas. Los que se creían afortunados tras haber logrado escapar comenzaban una nueva odisea personal, la cual en muchos casos terminaría trágicamente.

La Retirada y el Exilio no carecen de abundantes y emotivos testimonios gráficos bien documentados. Sin embargo, muchas de las imágenes que traigo aquí son poco frecuentes y algunas de ellas aparentemente inéditas. Han sido extraídas de diversas fuentes. La mayor parte son fotografías de muestra del catálogo de una colección de postales sobre el paso de los puestos fronterizos y la retirada, que está a la venta en en la página http://www.elcondeingles.com/, en su sección de "Militaria; Guerra civil española", y que por su indudable valor documental os hago llegar aquí, a pesar de la bajísima resolución de las fotográfías, poco más que borrosos contactos borrosos. Otras de las instantáneas que aquí os pego proceden de imágenes de muestra de archivos gráficos públicamente consultables en http://www.corbis.com/ y en http://www.flickr.com/, normalmente bajo el criterio e búsqueda "guerra civil" o "spanish civil war" y a poder ser en blanco y negro. Por último, algunas --unas pocas-- de las fotografías han sido tomadas de la excelente página http://www.sbhac.net/, para mi gusto la mejor y más fundamentada sobre la II República Española, la Guerra Civil, la postguerra y la represión.