16 de octubre de 2009

Menorca prevé recuperar sus trincheras de la Segunda República

Las trincheras que se construyeron en la costa de Menorca durante de la Guerra Civil (1936-1939) han pasado muchas veces desapercibidas tanto por menorquines como por los turistas, pese a que constituyen uno de los patrimonios bélicos (de época reciente) de mayor importancia que se conserva en Menorca
No sólo han pasado desapercibidas, sino que 70 años de abandono les han pasado factura. Sólo con visitar alguno de las muchos búnkers (destacamento de infantería) que hay en el litoral se puede apreciar cómo están la mayoría: visiblemente deteriorados, cuando no medio derruidos y una suciedad que quita todo el romanticismo que puede tener cualquier patrimonio cultural, aunque sea bélico.

Ante esta situación, los ayuntamientos han decidido actuar e impulsar algunas medidas que ayuden a conservar al menos algunas de estas trincheras. Las medidas son múltiples, y van desde ejecutar obras de conservación, hasta adaptarlas para que puedan ser visitadas o puedan acoger actividades educativas y de ocio.

Al estar situadas la gran mayoría en la costa poniente de la Isla, los municipios que acogen estas infraestructuras militares son Ciutadella, Ferreries, Es Mercadal y Es Migjorn Gran. Pero sobre todo la administración competente, debido a la localización de los búnkers, es la Demarcación de Costas del Ministerio de Medio Ambiente. De allí, que todos los ayuntamientos insten a Costas a qué tome cartas en el asunto.

Mientras que Ferreries y Es Migjorn Gran piden que la recuperación de las trincheras se incorporen en el Plan de la Sostenibilidad de la Costa de Menorca que impulsa el Ministerio de Medio Ambiente, otros como Ciutadella y Es Mercadal quieren que se ejecute con una inversión directa.

El que más avanzado lo tiene es Es Mercadal que ya ha tramitado ante Costas la concesión administrativa para que el propio consistorio rehabilite dos trincheras de Cavalleria (una en la playa y otra cerca del faro). El objetivo del Ajuntament de Es Mercadal es ejecutar una obra menor que permita adaptar los antiguos destacamentos militares en un espacio que pueda acoger actividades educativas y de ocio, lo que podría servir de complemento al Centro de Aprendizaje que se última en las instalaciones del faro de Cavalleria, según comunicó el alcalde Ramon Orfila.

En la costa de Es Mercadal existen numerosas trincheras y antiguos nidos de ametralladoras. De hecho no hay cala desde Fornells a Cala Pregonda que no tenga al menos una.

En Ciutadella han seguido el camino de Es Mercadal, y también pedirán a Costas la concesión administrativa de la trinchera adjunta al Castell de Sant Nicolau. El objetivo es conservar el búnker e integrarlo en la visita al castillo. Antes evidentemente se tendrá que adaptar la instalación, así como proceder a su señalización con el fin de explicar su utilidad e historia. A diferencia de Es Mercadal, Ciutadella pretende que sea Costas el que pague las obras de rehabilitación.

Asimismo, la alcaldesa de Ciutadella Pilar Carbonero no renuncia tampoco a recuperar otras trincheras repartidas por la costa del municipio, que se podrían sufragar con los fondos del Plan de Sostenibilidad de Costas, que especifica la voluntad del Ministerio de recuperar los bienes etnológicos existentes en el litoral. De hecho en el extenso litoral de Ciutadella hay trincheras en todas y cada una de las playas, desde Macarella o Son Saura, pasando por las varias que hay en el puerto de Ciutadella o las existentes en La Vall y El Pilar.

El director insular de Patrimoni, Amador Marí manifestó que por parte del Consell «no habrá inconveniente» que los ayuntamientos opten por rehabilitar algunas trincheras «siempre que las reformas y las actividades que se quieren desarrollar en su interior sean respetuosas con el patrimonio». En todo caso, antes de ejecutar cualquier reforma Patrimoni tendrá que emitir un informe favorable. En este sentido Marí recuerda que pese a que no hay un catálogo general de las trincheras de la Guerra Civil, la mayoría de ellas están protegidas y catalogadas en los inventarios municipales.

Tales trincheras —40 en total— fueron construídas por la comandancia militar republicana en Menorca, bajo las órdenes del coronel José Brandaris de la Cuesta. La infantería que las defendió estuvo compuesta por unos 3.000 hombres.

En Menorca, tras la leva de 1938, la II República movilizó a 6.425 soldados y 211 marinos. Cobraban 300 pesetas al mes. Se considera que tales fortificaciones disuadieron a los franquistas a intervenir en la isla desembarcando desde Mallorca.

Los destacamientos destinados a proteger la isla en las playas fortificadas por la República llevaron una vida bien diferente a la de los soldados de las casernas. Según el historiador Andreu Murillo, "aprovecharon los espacios cultivables, criaron aves y conejos, engordaron cerdos y organizaron la pesca".
Jordi González (Extraído de ’Última Hora’)/La República