4 de noviembre de 2009

Homenaje a los asesinados en Pikoketa






Cuando a la memoria le asiste la razón y la legitimidad de unos hechos que se recuerdan con dignidad, la memoria y la historia nos hace fuertes.

Irun libró su penúltima batalla por la libertad que clareaba en los montes y valles de Euskal Herria. En Irun conocimos lo que la palabra internacionalismo significa en la lucha de los pueblos por la conquista de la libertad y la justicia social. En julio de 1936 militares armados, falangistas y requetés amenazaron nuestra ciudad con su criminal hechura de fascismo. Hombres y mujeres de Euskal Herria, republicanos, comunistas, anarquistas, socialistas, nacionalistas, el Frente Popular de Irun, tuvieron que tomar las armas para su defensa. Durante el mes de agosto, Endarlatza, Erlaitz, Pikoketa, Elaiza, Zubelzu, San Marcial, fueron cayendo bajo la superioridad militar de los fascistas. Superioridad que fue posible por el apoyo del eje nazi-fascista alemán e italiano y el pacto de no intervención firmado por Gran Bretaña y Francia.

A finales de agosto, el criminal fascista Beorlegi, dio la orden de bombardear la población civil irundarra con artillería de gran calibre y aviación. Se estima que fueron cerca de 5000 hombres, mujeres, niños y ancianos, los que fueron obligados a desplazarse hacia la frontera por la amenaza fascista, representando alrededor del 28% del total de la población. Idénticos episodios se sufrirán a lo largo de la geografía vasca y los pueblos del conjunto del Estado, con cientos de miles de civiles desplazados, asesinados por las bombas fascistas: Durango, Gernika, Bilbo, Oviedo, Malaga, Barcelona, Valencia….y los fusilados, asesinados, los enterrados en fosas comunes en las cunetas. Cerca de 6000 en Euskal Herria, más de 300000 en el conjunto del Estado.

¿Caben mayores pruebas de la estrategia genocida y criminal de los militares sublevados?

El 5 de septiembre cayó Irun, las tropas del criminal Beorlegi avanzaron por la avenida de Francia. Cayó Irun, asesinaron, saquearon y quemaron….Pero nosotros no olvidamos. No olvidamos “a los de Pikoketa”, que fueron detenidos e inmediatamente ejecutados, fusilados por defender la pluralidad, la libertad sindical, la jornada laboral digna, la reforma agraria, la enseñanza pública y laica, la cultura y el euskera, la libertad de cátedra, la libertad de prensa y en definitiva el progreso, la Republica y Euskal Herria. Hoy al recordarles, lo hacemos con la firme convicción de que su memoria servirá no solo para alimentar el recuerdo íntimo de sus allegados, sino que también servirá para fortalecer nuestra voluntad de hacer realidad nuestras ansias de conocer la VERDAD, hacer JUSTICIA, materializar la REPARACIÓN. Para que, en definitiva, el fascismo no vuelva a regenerarse, exigimos se establezcan la necesarias GARANTÍAS DE NO REPETICIÓN.

El mejor honor que podemos hacerles es nuestra promesa de que trabajaremos sin descanso por los mismos valores que ellos defendieron con sus vidas.
No os olvidaremos nunca.

A continuación citamos uno a uno los nombres de los aquí asesinados y hoy homenajeados:

* Mertxe López Cotarelo. 17 años
* Pilar Vallés Vicuña. 17 años
* José María Arruti Idiakez. 18 años
* Victor Genua. 25 años
* Jesús López Casado. 26 años
* Agapito Dominguez. 23 años
* Bernardo Usabiaga Jauregui. 18 años
* Manuel Justo Alberdi. 22 años
* Miguel López Pascual
* Vicente Argote. 47 años
* Agustin Bermejo. 39 años
* Felix Luz Etxeberria. 27 años
* Angel Braña López.
* Jacinto López Martinez. 49 años



Marcelo Usabiaga, hermano de uno de los homenajeados, recordó a otros irundarras asesinados y represaliados durante la Guerra Civil.

A continuación se realizó una ofrenda floral con los sonidos del Himno de Riego y el Eusko Gudari.

El homenaje terminó con los sonidos de la Internacional

A las 14:00 horas, alrededor de 70 personas se reunieron a comer en el restaurante de Pikoketa.
Comida en Pikoketa
http://www.asociacionrepublicanairunesa.org/cas/homenaje_pikoketa2009.php