23 de noviembre de 2009

Añézcar abraza la memoria de 15 presos de San Cristóbal





UNA PLACA UBICADA EN EL CEMENTERIO RECORDARÁ SUS NOMBRES "TRAS DÉCADAS DE ABANDONO"

Cien familiares y amigos de los asesinados por el fascismo acudieron ayer al sentido homenaje organizado por Txinparta
Un espacio para el recuerdo: el cementerio de una de las localidades de la Cendea de Ansoáin, y un motivo por homenajear: recuperar del injusto olvido los nombres y apellidos de 15 hombres asesinados por el horror fascista. El pequeño pueblo de Añézcar tomó ayer el testigo de Larragueta, Artica y Barañáin y devolvió "al gran libro de la historia" la memoria de 15 presos franquistas. Un grupo de hombres, "demócratas y defensores de los valores de la República", que tras ser arrestados por sus ideas y morir en el Fuerte de San Cristóbal, fueron escondidos en las inmediaciones del cementerio de dicha localidad navarra entre 1937 y 1941.



Bajo el cobijo de un extraordinario sol otoñal y en lo alto de una colina desde la que se disipa el maldito baluarte en el que sus allegados perdieron la vida, más de cien asistentes recordaron a sus seres queridos en uno de los tributos más emotivos organizados por la asociación Txinparta. Hasta la Comunidad Foral se acercaron familiares venidos desde Ourense, Palencia, Burgos, Vitoria-Gasteiz, o Pradoluengo (Burgos), localidad esta última de la que fue alcalde Pedro Pérez Martínez -uno de los homenajeados- y que ayer estuvo representada por su actual primer edil, Miguel Ángel Echavarría Dáspet.

El acto, que se inició pasadas las 12.15 horas, comenzó con la inauguración de una placa ubicada en la puerta del cementerio. En ella se incluyen los nombres, apellidos y lugar de procedencia de estos 15 defensores de la libertad.

Tras una breve ofrenda floral, realizada por nietos y bisnietos, tomaron la palabra los familiares para expresar su gratitud a Txinparta, agradecer al pueblo de Añézcar su disposición para el desarrollo del acto y para reivindicar la importancia que supone dar con "el lugar en el que descansan nuestros abuelos, maridos, padres...". Así lo afirmó José Luis Pedro Pérez, quien con la lectura de una poesía titulada Infierno de Tierra relató que "los parientes (hijos, nietos), nunca ya descansaremos, no nos quedaremos quietos, con nosotros os queremos". En el obsequio también participó el grupo de folk Zindiku, que interpretó, entre otras piezas, la obra Txoria txori, y Koldo Pla, responsable de Txinparta. "La asociación, queridos amigos, siempre estará con vosotros y vuestros seres queridos", recalcó.
ALBERTO GUZMÁN en Diario de Noticias