9 de enero de 2009

Absueltos tras caricaturizar al Rey cazando un oso borracho



Se publica la sentencia que absuelve a los autores de la caricatura de don Juan Carlos con el 'oso Mitrofán'
Agencias

El juez central de lo Penal de la Audiencia Nacional José María Vázquez Honrubia cree que el artículo y la viñeta publicados en Gara y Deia donde se parodiaba la muerte del llamado oso Mitrofán, en estado ebrio, en una cacería en la que había participado el rey Juan Carlos en Rusia, es una crítica "despiadada" pero no busca insultar al monarca y es "absolutamente admisible en una sociedad democrática".
"Señoría, desde mi infancia me considero un oso"

Absueltos tras caricaturizar al Rey cazando un oso borracho

Así lo subraya en la sentencia en la que absuelve a José Antonio Rodríguez González, Javier Luis Ripa Jiménez y Nicolás Juan Lococo Cobo del delito de injurias graves al Rey del que les acusaba el fiscal -pedía para los tres multas de 10.950 euros- y cuyo fallo dio a conocer tras la celebración del juicio el pasado 17 de diciembre.

Para Vázquez Honrubia, el objeto final del artículo no era el de insultar a la Corona aunque reconoce que supone una "crítica acerba y quizá excesiva" por el empleo de ciertos términos y "expresiones ambivalentes". "No se descubre que la motivación última, el núcleo motivador de la acción, sea injuriar al Rey, sino la crítica, si se quiere feroz y despiadada por el tema de la caza, a la institución monárquica", destaca. Como ya avanzó el magistrado al comunicar de viva voz el fallo, la sentencia recuerda que los procesados "habían estado muy cerca de traspasar la delgada línea entre la sátira y la difamación" que establece la libertad de expresión.

Vázquez Honrubia enmarca la caricatura dentro de la crítica a un personaje público, como el monarca, que por las circunstancias del caso (una cacería) se encontraba fuera del ámbito estricto de su privacidad y por ello, añade, existe una "duda razonable" de que la intención de sus autores fuera la de injuriar a la Monarquía.

La personalidad de los autores

La vista oral sobre el caso del oso Mitrofán celebrada el pasado 17 de diciembre estuvo marcada por el tono de humor con el que se defendieron los acusados, especialmente por parte del Lococo, cuyas explicaciones provocaron la risas en la sala y en parte del tribunal.

De hecho, en la sentencia hecha pública hoy, el juez Vázquez Honrubia señala que, en el caso de Lococo, "hay que enlazar el contenido del artículo con la personalidad del autor" y destaca que el acusado mantuvo durante la vista oral "un discurso estructuralmente delirante". En efecto, durante el juicio, Lococo se proclamó oso y se describió antimonárquico tanto por la matanza de niños realizada por el rey Herodes como al descubrir la falsedad de los Reyes Magos.

De Rodríguez González y Ripa Jiménez, artífices de la fotocomposición que apareció en la misma fecha en un suplemento satírico de Deia y en la que se hacían eco de la presunta ingesta de alcohol por parte del oso cazado por el Rey, indica que resultaron "plenamente lúcidos y coherentes" en sus manifestacio

Las víctimas piden pruebas de ADN para buscar a niños robados del franquismo


Diario Publico

Las asociaciones alegan ante Garzón la elevada edad de los testigos que perdieron a sus hijos o ayudaron en partos en la cárcel

Sólo la urgencia justifica que se ocupe la Audiencia Nacional

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica volvió ayer a la Audiencia Nacional. Pretende, alegando el fallecimiento de dos mujeres que trataban de localizar a una hija y a una hermana, que se practiquen con urgencia las declaraciones judiciales y las pruebas de ADN necesarias para esclarecer algunos de los casos de los niños perdidos del franquismo.

La forma más rápida de proceder sería que las ordenara el juez Baltasar Garzón, que se ha inhibido a favor de los juzgados de siete ciudades para que investiguen esta parte de la primera causa penal abierta por los crímenes de la Guerra Civil y el franquismo.

La asociación, representada por el abogado Fernando Magán, argumenta que el último auto de la Sala de lo Penal que declaró que Garzón no es competente para investigar estos crímenes contra la humanidad dejó abierta la puerta a la realización de pruebas urgentes o necesarias para la averiguación del delito. Y para demostrar dicha urgencia recuerda en su escrito a Emilia Girón y Marina Álvarez. La primera, que murió el año pasado a los 96 años, buscaba a su hijo. Álvarez también murió en 2008, pero antes de hacerlo se hizo pruebas de ADN para intentar localizar a su hermana menor.

Ellas ya han muerto, pero la asociación intenta evitar que ocurra lo mismo en otros tres casos. Son los de Agustina Gómez, de 100 años, que busca a un hijo suyo robado en 1945; Julia Manzanal, de 93; y los hermanos José y María Setefilla Sánchez Iglesias, de 75 y 73 años, respectivamente.

Matrona en la cárcel

Además, el escrito considera clave el testimonio de Trinidad Gallego, de 95 años, que ejerció de matrona en varias cárceles en los años 50, por lo que puede dar fe de cómo estos niños eran separados de sus madres y perdían su identidad.

Así denuncia cómo dos personas que fueron adoptadas y que a través del programa Quién sabe dónde supieron quién era su verdadera familia mantienen a la fuerza el nombre que se les dio tras su adopción. Otros siguen sin saber quiénes eran sus padres.

Para que la investigación avance en este sentido, la asociación propone acudir a la Asociación Nacional Derecho a Saber y a los fondos del Consejo Superior de Protección de Menores. También solicita que se incorpore a la causa el procedimiento que se siguió en Navarra por el robo de 29 hojas de la maternidad del Orfanato de la Diputación de Navarra, robo que sirvió para averiguar la identidad de muchas personas.

Nuevas fosas

La asociación también solicita que, además de los 28 Juzgados a los que Garzón instaba a continuar la investigación por él iniciada, se dirija a otros nueve. En todos ellos se sospecha que hay fosas de desaparecidos. En Guadalajara ya se tiene autorización y subvención (que expira en abril) para buscar a un capitán del Ejército republicano que se cree enterrado junto a una ermita de Esplegares.

La petición relativa a Puertollano trata de evitar que la construcción de una incineradora donde estaba el cementerio civil de la localidad dificulte la identificación de algunos restos que quizá no fueron exhumados al no estar identificado

viernes 9 a las 19:30 ante el Parlamento de Navarra. Contra la agresión sionista




Concentración solidaridad con Gaza .Convocan los Grupos de Iruña contra las guerras

ALTO A LA MASACRE EN GAZA

SANCIONES INMEDIATAS CONTRA EL ESTADO DE ISRAEL

Tras una semana de bombardeo continuado e indiscriminado, el ejército israelí ha invadido Gaza. Ha entrado a sangre y fuego, ha dividido la franja y ha cercado la capital. Cerca de 800 muertos y miles de heridos. Innumerables destrucciones de bienes, de infraestructuras civiles. Ha bloqueado la llegada de ayuda humanitaria y ha disparado contra los hospitales colapsados. No ha respetado siquiera sus míseras tres horas de alto el fuego. Ha bombardeado escuelas de la onU asesinando a decenas de civiles indefensos, ha disparado sobre los convoyes de ayuda humanitaria de la onU logrando que éstos desistieran de sus tareas.

La situación es tal que el responsable de la agencia de la onU en Gaza ha declarado que "poca gente fuera de Gaza puede entender el horror de la situación". El ghetto de Gaza es un infierno del que la gente no puede ni plantearse escapar. Se ha convertido en el único conflicto en el mundo en el que la población no tiene ni siquiera el derecho a huir.

Tras haber sometido durante años a la franja de Gaza a un asedio medieval que ha logrado que una parte mayoritaria de la población palestina viva en una situación de pobreza extrema y que los servicios mínimos de educación y salud sean imposibles, tras haber continuado durante estos años con su política de asesinatos selectivos o indiscriminados, tras haberse saltado todas las normas internacionales y todas las denuncias de los organismos de defensa de los derechos humanos, el Estado de Israel nos dice que esta es una guerra contra Hamás. ¡Mentira!. Es una guerra contra el pueblo palestino. La continuación de una guerra colonial que dura ya más de sesenta años.

Una guerra desigual, que en realidad es una masacre perpetrada por una de las mayores potencias militares del mundo contra una población ocupada y asediada que lo único que tiene para defenderse son unos cohetes y armas ligeras. Esta atrocidad se ha cometido con el conocimiento previo y el apoyo de los Estados Unidos. El presidente Bush no ha perdido ocasión de apoyar la agresión sionista. Cuando le quedan pocas semanas para dejar el cargo, Bush quiere dejar todo atado y bien atado.

¿Y la Unión Europea?.La Unión Europea siempre utiliza dos medidas en el conflicto. La Unión Europea no protestó cuando Israel violó sistemáticamente la última tregua, negándose entre otras cosas a levantar el sitio a Gaza.El Consejo de la UE reforzó el pasado mes de diciembre, por unanimidad, sus relaciones con Israel a pesar de sus crímenes y del incumplimiento de las resoluciones internacionales. De nada han servido las cláusulas establecidas en los acuerdos internacionales referidas al respeto de los derechos humanos por parte de los asociados a la UE.

Algunos países de la UE apoyan directamente la actual agresión, mientras el Gobierno español sigue con sus letanías "equidistantes" que solo sirven para envalentonar más a la bestia. El propio Zapatero reconoce que las acciones israelíes son “reacciones absolutamente desproporcionadas y contrarias al derecho internacional humanitario”. Si son contrarias al derecho internacional humanitario, ¿porqué no rompe relaciones con Israel al no cumplir éste las cláusulas sobre esos derechos inscritas en los acuerdos?.¿Qué significa calificar de “desproporcionada” la ofensiva israelí? ¿Qué proporción es la justa? ¿Cuántos muertos serían proporcionales? Y,proporcionales ¿a qué?.¿Qué sería proporcional, por otra parte, al sitio que desde hace dos años soporta el pueblo gazaui, con sus secuelas mortíferas para una gran parte de su población?.

Es urgente que los pueblos tomen la palabra. Y que obliguen a los gobiernos a cambiar de política. Que presionen a las instituciones europeas, y en lo que nos corresponde, al Parlamento y al Gobierno de Navarra, para que hagan oír su voz y pongan en marcha los poderosos medios de que disponen para detener inmediatamente la carnicería sionista. Deben llevar a cabo ¡desde ya!, una política de sanciones contra el Estado de Israel hasta que finalice la ocupación y el pueblo palestino haya obtenido el reconocimiento de todos sus derechos. Hay que exigir responsabilidades por los crímenes cometidos. ¡Basta ya de hacer la vista gorda!. Israel no es mejor, ni “menos malo”, que Sudáfrica. No se puede seguir tratando al estado de Israel como un estado “normal”. Significa ser su cómplice.

Todos y todas tenemos que seguir movilizándonos mientras este horror continúe. Como nos movilizamos el pasado 29, como nos estamos movilizando hoy. Como se movilizan ya miles y miles de personas en el mundo entero. Os convocamos a otra concentración, aquí mismo, a la misma hora, el viernes que viene, 16 de enero.Y seguro que, con la mayoría de las asociaciones y movimientos sociales progresistas de Iruñea, iremos consiguiendo que el pueblo de Iruñea levante una voz atronadora en contra de la barbarie sionista.

¡PALESTINA ASKATU!

¡ALTO A LA MASACRE!
¡SANCIONES INMEDIATAS CONTRA ISRAEL!

La traición de Francia a la República


Franco y el mariscal Petain





La traición de Francia
La sistemática violación de los derechos humanos en España, el masivo exterminio del contrario por parte de los franquistas durante la postguerra y el desastre humanitario vivido por los exiliados en los campos de concentración franceses provocó que en la comunidad internacional se alzaran algunas pocas voces exigiendo el fin de los crímenes y la intervención de los gobiernos occidentales en los asuntos internos españoles. Pero esas voces y el clamor de los cientos de miles de exiliados fueron desoídos.

En la primavera y el verano de 1939, soplaban vientos de guerra en Europa y el régimen franquista, que se sentía fuerte en el interior, demostraba sus vínculos ideológicos y éticos con el nazismo aleman y el fascismo italiano a la vez que pretendía iniciar un acercamiento diplomático hacia Francia e Gran Bretaña. En esa línea política, el régimen fascista de Franco recibió con los brazos abiertos el nombramiento del mariscal Petain como embajador de Francia en nuestro país. El 20 de marzo de 1939, Petain presentó en Burgos sus credenciales ante Franco e inició una nueva etapa de colaboración con el régimen político de los victoriosos traidores. Así, Francia y Petain autorizaron con entusiasmo --para vergüenza del exilio español-- el regreso a España de las cuantiosas reservas de oro del Banco de España que se custodiaban en el país vecino y supervisaron y ejecutaron la devolución a Franco del notabilísmo patrimonio artístico del Museo del Prado que la República Española había trasferido a Francia para su protección durante la guerra civil.

Esta política de estrecho hermanamiento con Francia se prolongó tras la invasión hitleriana en mayo de 1940 y la constitución del colaboracionista régimen de Vichy. Sólo desde esa óptica de vergonzoso amancebamiento puede entenderse que en 1941 ambos régímenes autoritarios y militaristas intercambiaran pinturas y piezas arqueológicas, entre ellas la Dama de Elche, o que el gobierno de Lavall y Petain legislaran contra judios y masones y persiguieran y detuvieran --con la participación de la Gestapo alemana-- a los exiliados españoles para entregarlos en las fronteras a los militares, policia y guardia civil franquista.

Esta imagen registra una visita del mariscal Petain, embajador de Francia en España, a una cárcel franquista, muy probablemente la de Burgos, en marzo o abril de 1939. La rigidez de los presos alineados contra los muros recuerda a las similares actitudes de temor que adoptaban los judíos presos ante las visitas de los comités de inspección de los campos de concentración nazis por miembros de la internacional Cruz Roja.

Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña desde 1934, fue detenido por la Gestapo alemana en Baule-les-Pins en agosto de 1940 y extraditado a España por la frontera de Irun. Fue fusilado en el Castillo de Montjuich a los dos meses, el día 15 de octubre. En la imagen puede vérsele conducido por la guardia civil hacia el foso y el pelotón de ejecución. No quiso que le pusieran una venda en los ojos y se cuenta que murió diciendo: "Asesináis a un hombre honrado, ¡¡¡Por Cataluña!!!".

La conspiración militar en Guipuzkoa ,1936



LA CONSPIRACION MILITAR

Los planes, que desde la parte militar, condujeron al final de la II República en España tienen un doble origen. Atendiendo a su cronología -y no necesariamente a la importancia de los que concurren- se puede fechar el comienzo de la conspiración en el día 8 de febrero de 1936. Ese día, en el restaurante "Cuevas" de la capital Navarra se reúnen siete oficiales de la guarnición de Pamplona. Al frente de ellos el capitán Lastra y como asistentes los capitanes Vicario y Moscoso junto con los tenientes Cortázar, Dapena, Mayoral y el alférez Muñoz. Estos oficiales, pertenecientes a la Unión Militar Española (UME), muestran su intención de preparar una acción contra la República, sin tener en cuenta el resultado de las ya próximas elecciones legislativas del 16 de febrero. Lastra, como jefe de este núcleo de conspiradores, expone su intención de entrar en contacto con las guarniciones de Burgos, Logroño y San Sebastián para -junto a la de Pamplona y Estella- formar el grupo conspirador.
La segunda reunión, celebrada el 8 de marzo en Madrid, reviste una mayor importancia, no tanto por los acuerdos que en ella se adoptan sino por los asistentes y las circunstancias en las que se reúnen. En el domicilio del político cedista -y amigo personal de Franco- José Delgado, en el número 19 de la madrileña calle General Arrando, se reúnen los generales Franco, Mola, Orgaz, Saliquet, Fanjul, Varela, Villegas, Kindelán y Rodríguez del Barrio. Se encuentra ausente Goded que ya se ha incorporado a su nuevo destino en Baleares.
Las circunstancias han cambiado notablemente desde la reunión de los capitanes en Pamplona, a principios de Febrero. El Frente Popular se ha impuesto en las elecciones. El nuevo ministro de Guerra, general Masquelet , aprueba el traslado de los militares más "tibios" con la República. De esta forma Franco es nombrado Comandante Militar de Canarias; Mola es destinado de Marruecos a la Comandancia Militar de Pamplona; Fanjul es retirado del servicio activo y Goded es destinado a Baleares.
Todos estos militares coinciden en Madrid de camino a sus nuevos destinos y acuerdan la organización de un "movimiento que evitara la ruina y la desmembración de la patria". De igual modo, a instancias de Franco, se señala que éste "solo se desencadenaría en el caso de que las circunstancias lo hiciesen absolutamente necesario y exclusivamente por España, sin ninguna etiqueta determinada". Igualmente se acuerda la consolidación de la junta y la dirección de la misma por el general Sanjurjo, exiliado en Portugal.
Mientras esto sucedía en Madrid, el núcleo conspirador de Pamplona sigue adelante. Lastra sigue su actividad y el día 12 regresa de San Sebastián, informando que cinco oficiales del regimiento de ingenieros se han comprometido. Pese a que Maíz no cita los nombres de estos oficiales entre ellos se encontraban los tenientes Leoz y García Benítez, no integrándose ningún oficial de alta graduación, lo que daba escasa consistencia al movimiento en la capital donostiarra.
El 14 de marzo Mola llega a Pamplona y se hace cargo de su nuevo puesto. Pese a que sigue sus contactos, a lo largo de un mes su actividad preparatoria de un golpe militar parece detenerse. El día 15 de abril -la jornada siguiente a la celebración del quinto aniversario de la República- Mola comunica su "Instrucción Reservada nº 1". Esta es de una gran importancia ya que cambia por completo la orientación de la sublevación.
En la reunión de generales, celebrada el mes de marzo en Madrid, se acuerda llevar a cabo un golpe militar. Mola en su primera instrucción señala que
"la conquista del poder ha de efectuarse aprovechando el primer momento favorable y a ella han de contri-buir las Fuerzas Armadas conjuntamente con las aportaciones que en hombres y elementos de todas clases faciliten los grupos políticos, sociedades e individuos aislados que no pertenezcan a partidos sectas o sindicatos que reciban inspiraciones del extranjero, socialistas, masones, anarquistas comunistas, etc..."
Esta directiva de Mola supone un salto cualitativo en los planes conspiratorios. Se pasa de una conjura militar a plantear un golpe de estado con la colaboración de los partidos y organizaciones afines, entre las que se encuentran -por contar con una organización paramilitar- los tradicionalistas y Falange Española. Esto obligará a Mola a entablar contactos con estas fuerzas políticas, aspecto que se tratará en el punto siguiente.
Pero, ciñendo la atención al componente militar de la conspiración, el siguiente hito destacado es la reunión del 19 de abril en Pamplona. En dicha fecha -en el domicilio del capitán Moscoso- se reúnen representantes de las cinco guarniciones inicialmente comprometidas. El representante donostiarra es el teniente Leoz, que se ha convertido en el portavoz de San Sebastián en el grupo de los capitanes . Ese mismo día Mola comunica a este núcleo su intención de ponerse al frente de la conspiración contra la República, aunando de esta forma todos los proyectos existentes, al frente de los cuales ya se sitúa como "Director".
Retomando la actividad en la guarnición de San Sebastián, ésta era escasa y tan solo el teniente Leoz mantenía contacto continuo con Mola en Pamplona. Es en este punto donde debe ser analizada de manera lo más detallada posible el papel jugado por los dos militares más destacados de la guarnición de San Sebastián; el coronel y Comandante Militar de San Sebastián León Carrasco Amilibia y el teniente coronel jefe del regimiento de Ingenieros José Vallespín.
El coronel de Artillería León Carrasco, es un militar que ha ascendido por escalafón sin tomar parte activa en ninguna campaña. Bien relacionado en la sociedad donostiarra era tío segundo del diputado socialista Miguel Amilibia, que se hizo cargo de la defensa de los principales encausados por los sucesos de Octubre de 1934. Como jefe militar de Gipuzkoa le corresponde dirigir la represión de la Revolución de 1934, reduciendo -con el apoyo de las tropas provenientes de Bilbao- los núcleos rebeldes de Mondragón y Eibar. Para Félix Luengo, la actitud de Carrasco es "de gran dureza, y la represión de los sucesos ejemplar" que se traduce en el encarcelamiento de unos 700 trabajadores. Entre los meses de octubre de 1934 a abril de 1935 -período en que está en vigencia el estado de guerra- es Carrasco quien ostenta el mando en Gipuzkoa y preside -junto con Vallespín- los consejos de guerra celebrados en la capital donostiarra contra los encausados de octubre.
La detención en marzo de 1936 del general López Ochoa, acusado de atrocidades con los rebeldes asturianos, debe causar una gran impresión en Carrasco, como lo prueba una carta dirigida a Queipo de Llano, fechada el 29 de abril de 1936, y en la que se expresa como sigue:
"Mi querido general y amigo: Como nos hallamos en momentos de represalias en juego todas las antipatías muy humanas pero injustificadas que nos hemos ganado con la detención de la Revolución de Octubre del 34, somos víctimas de ataques y trabajos de toda índole para dañarnos más o menos empapelando al que se puede y con traslados para los menos seudo culpables.
Es momento muy difícil pero necesario hacer presente a la situación de hecho que se crea a Jefes Oficiales, Suboficiales y Clases, combatiendo y consiguiendo atenuar los daños personales pero que producen el daño colectivo del recelo, flojedad en el desempleo de misiones de orden, malestar y quebranto, en fin de disciplina y en general del prestigio de los mandos."
Pero, ¿cuáles son esas enemistades de las que habla Carrasco? Estas pueden provenir de dos direcciones. Una indudablemente de la izquierda, que lo considerará responsable directo de la represión. La otra puede venir de sus mismos compañeros, que le acusan de "tibieza" y de connivencia con los nacionalistas. Vallespín irá más lejos y acusará a Carrasco "de nacionalista y mandar un regimiento cuyo 90% era del mismo color o izquierdista" extremo que es desmentido por la propia historiografía franquista.
Estas acusaciones, siguiendo a Félix Luengo, pueden basarse en el discurso pronunciado por Carrasco el 24 de octubre de 1934. Ese día, al término de un desfile que tiene lugar en San Sebastián, el coronel termina su alocución a las tropas con dos ¡vivas!; "Uno por la República, aunque no sea del agrado de todos, pero por respeto a las ideas contrarias debe ser así, y otro por España". Esta actitud solo pueden aumentar el recelo de unos y otros.
Siguiendo con el hilo de la conspiración, Vallespín re-cibe -en una fecha no determinada, pero que se puede datar en torno a febrero-marzo de 1936- la visita del comandante de Estado Mayor Bartolomé Barba con la intención de sondearle sobre el movimiento en preparación. Ambos estiman que Carrasco
"no reunía condiciones para misión de tal naturaleza por ser altamente sospechoso a las autoridades del movimiento, encargó de la dirección de tan delicado asunto al que suscribe, que quedó comprometido bajo su firma en un documento apropiado".
De esta forma Vallespín se comprometía en la preparación de la insurrección dejando a un lado al comandante militar. Los rumores de que algo se está fraguando llegan hasta Carrasco, que decide actuar. Por una parte reúne a los oficiales, a los que les expone su posición "de que debía rechazarse todo intento contra los poderes constituidos". Por otra indica a Vallespín que tome medidas a fin de evitar los continuos desplazamientos del capitán Miquel a Francia. Este oficial, enlace con Muslera y la Junta carlista de Biarritz, es avisado por Vallespín y le aconseja que tome precauciones.
De esta manera la preparación del golpe de estado no avanza en la capital donostiarra. Por una parte los carlistas siguen sus propios planes. Carrasco no se suma a la conspiración. Los capitanes en contacto con Mola y el grupo Lastra no cuentan con Vallespín, al que con motivo de la celebración de un consejo de guerra piden a éste, en el momento de redactar la sentencia, que abandone la sala para poder tratar aspectos de la conspiración.
Ante este estado de cosas se provoca una doble situación. Mola tiene una pobre impresión de la preparación del alzamiento en San Sebas-tián, pese a que continúa sus reuniones con el teniente Leoz. Para el colaborador de Mola -Félix Maíz- la conspiración en Gipuzkoa "crecía en posturas individuales de acercamiento al proyecto pero no en conjunto". El "Director" no confía en Vallespín que es apartado de la cabeza de la conspiración, al parecer por los informes que obran en poder de Mola, que señalan la "poca actitud para conspirar" del teniente coronel.
Vallespín se entrevista con Mola el primer día de junio de 1936 en Pamplona. La intención del general no va más allá que "oír una opinión sobre el estado de la guarnición de San Sebastián", ocasión que utiliza el teniente coronel para incidir en "la incapacidad del Coronel Carrasco para llevar a cabo cualquier movimiento de la naturaleza del que se prepara por su carácter nacionalista", ofreciéndose para sustituirle en el mando, extremo que es rechazado por Mola, afirmando éste que "el movimiento es imposible y no había nada que hacer".
La reunión provoca una pobre impresión en Mola, al no encontrar en San Sebastián nadie que merezca la confianza del "Director" para responder "con toda escrupulosidad del planteamiento y ejecución de las instrucciones que reciba. Hoy por hoy [8 de junio de 1936], San Sebastián no existe en la conspiración, aunque en San Sebastián haya conspiradores".
En este punto Mola toma la decisión de seguir adelante con los planes para San Sebastián, ciudad que en la que pese a que se preveían "algunas escaramuzas con las milicias marxistas, se pensó que con un ligero apoyo quedaría pronto dominada la situación". El dominio de Gipuzkoa -y el cierre de la frontera francesa- era un punto fundamental en el minucioso plan diseñado por Mola. El "Director", con la confianza de lograr el control de San Sebastián acuerda con los carlistas que sea el General Muslera quien tome el control de la situación en la capital donostiarra y se sitúe al mando de los oficiales comprometidos.
De esta forma, a principios de junio, la conspiración dirigida por Mola es organizada en San Sebastián por tres capitanes de infantería (Visiers, Muriedas y Sancho), dos capitanes de ingenieros (Miquel -enlace con los tradicionalistas- y Padilla) un capitán de Sanidad (Muguruza) y el teniente Leoz, falangista y enlace con el general en Pamplona. Al frente de los mismos se situaría el general Muslera y su ayudante, el teniente coronel de Estado Mayor Baselga. Carrasco permanece al margen y Vallespín no cuenta en los planes de Mola.
Con este estado de cosas los planes siguen adelante. Mola se entrevistará con Kindelán el 11 de junio en el número 4 de la calle Matía del barrio donostiarra de El Antiguo, recibiendo información de la preparación del movimiento entre las fuerzas de aviación. Ese mismo día los capitanes Lastra, Vizcaíno y Vázquez se entrevistan con oficiales de la guarnición de San Sebastián. Carrasco, pese a conocer la presencia de Mola en la ciudad no se reúne con él.
A finales de junio se produce una complicación inesperada. El general Lacerda es sustituido al frente de la 6ª División Orgánica -con sede en Burgos y de la que dependen las guarnicio-nes de San Sebastián y Pamplona- por el general Batet. Este, fiel a la República, visita el día 4 Pamplona, lo que obliga a extremar las precauciones de los conspiradores.
Las fiestas de la capital navarra marcan la recta final de la conspiración. El día 9 llega el general Fanjul a Pamplona quien en compañía de Mola y Carrasco presencia los encierros. Esto lleva a afirmar a Hugh Thomas que éste sería el encargado de "dirigir el alzamiento en San Sebastián". Esto, como a quedado puesto de manifiesto, no era cierto y nada permite corroborar la presencia de Carrasco en Pamplona en la fecha citada.
Carrasco, sin ningún género de dudas, conocía que se estaba gestando un movimiento contra la República, pero nada hace pensar que conociera su envergadura y nivel de preparación. Dada la relativa paz política de Gipuzkoa es posible que pensara en una rápida solución -en caso de que algo se llevara a efecto- al igual que lo ocurrido en 1923 y 1932, que evitara tener que tomar una postura clara. Esta actitud, que como se verá más adelante resultó definitiva para la suerte del alzamiento en San Sebastián, le hace mantener una postura de ambigüedad, que algunos consideran un posicionamiento izquierdista. Lo que el comandante militar desconocía era que los militares comprometidos no contaban con él en sus planes.
La conspiración pasa un momento difícil el día 10 de julio cuando Batet se entrevista en el Monasterio de Irache con Mola. este le asegura al jefe de la 6ª División orgánica; "no estoy comprometido en ninguna aventura". Los rumores de un posible golpe militar son cada vez mas inquietantes pero nadie era capaz de suponer las implicaciones del mismo.
En San Sebastián la situación es complicada y Mola ya tiene previsto el envío de tropas desde Navarra. Los tenientes García Benítez y Leoz comunican que "saldremos como sea pero saldremos".
En la recta final de la conspiración se incrementa el número de encuentros. El 12 de julio Vallespín se entrevista de nuevo con Mola en Pamplona. El teniente coronel presiona a Mola diciéndole que "si no pasaba el que suscribe [Vallespín] a ocupar el puesto de Comandante Militar la preparación del Movimiento en San Sebastián quedaba cortada en absoluto" .
Tras el asesinato de Calvo Sotelo, el día 13 de julio en Madrid, y ante la insistencia de Vallespín, Carrasco se traslada a Pamplona el día 16 entrevistándose con Mola. Ese mismo día el comandante militar de Pamplona tiene una segunda entrevista con Batet en Irache. El "Director", ante la sospecha de que podía haber sido descubierto, acude con una escolta armada de requetés al mando del capitán Halcón.
Esto provoca la alarma del alcalde de Estella, el nacionalista Fortunato Aguirre, quien con la colaboración del capitán de la Guardia Civil de la localidad, detiene a la escolta tras la salida de Mola. Aguirre será fusilado al comienzo de la Guerra Civil.
Al día siguiente, 17 de julio, Carrasco, en el cuartel Artillería comunica a sus oficiales "que estuviera todo el mundo tranquilo pues no había nada de tal movimiento, que así se lo había asegurado el general [Mola] en Pamplona".
Por tanto, la víspera de la sublevación y el mismo día que ésta daba comienzo en África, Carrasco aseguraba que nada se iba a producir, lo que daba perfecta muestra de que los conspiradores habían dejado absolutamente al margen de sus planes. Vallespín, pese a sus intentos, no contaba en los planes de Mola. En la capital guipuzcoana la conspiración descansaba en los oficiales conjurados y en el general Muslera, que ese mismo día pasaba de Francia a San Sebastián para ponerse al frente del movimiento.