22 de enero de 2009

Marlaska abre juicio contra el alcalde de Puerto Real por injuriar al Rey




El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ha ordenado la apertura de juicio oral contra el alcalde de la localidad gaditana de Puerto Real, José Antonio Barroso (IU), por injurias graves al Rey, al que llamó "hijo de la crápula" y "corrupto", y le ha dado un plazo de 24 horas para que satisfaga una fianza de 12.000 euros que cubra las responsabilidades civiles que puedan derivarse del procedimiento.

En un auto hecho público hoy, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 traslada la causa al juez central de Lo Penal, José María Vázquez Honrubia, para la celebración del juicio, en el que la Fiscalía solicitará que el regidor sea condenado a pagar una multa de 10.800 euros.

Grande-Marlaska también da 10 días a la representación legal de Barroso para que formule escrito de conformidad o disconformidad con la acusación de la Fiscalía y recuerda que, de no hacerlo, el procedimiento judicial seguirá su curso.
Será el Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional, cuyo titular es el magistrado José María Vázquez Honrubia, el órgano competente para juzgar al alcalde de Puerto Real por no superar la pena por el delito de injurias graves al Rey los dos años de cárcel.

"El Borbón es el hijo de un crápula"

Las manifestaciones por las que Barroso se sentará en el banquillo las pronunció durante un discurso con motivo del aniversario de la proclamación de la Segunda República en el que aseguró que "el Borbón es el hijo de un crápula", "hijo de una persona de condición licenciosa, deplorable, deleznable, no menos licenciosa que la de su esposa".

Barroso continuó su alocución diciendo: "Si algo había que aplicarle, sería la ley de extranjería, y no a ningún emigrante que viene a construir este país. Es algo de lo que nos debemos avergonzar", y "retó" a los medios de comunicación a publicar "la condición corrupta del Jefe del Estado".

Cuando el alcalde de Puerto Real acudió el pasado 27 de octubre a declarar a la Audiencia Nacional, aseguró que "en este país no se puede hablar del Rey, ni de sus negocios, ni de sus socios, ni de la fortuna de origen desconocido" porque, según dijo, "el Rey es inimputable, inviolable e incalificable".