30 de enero de 2009

Primera gran movilización social en Francia contra la crisis y en defensa del empleo



Cientos de miles de trabajadores franceses han secundado este jueves la huelga general convocada para intentar forzar al presidente Nicolas Sarkozy y a los dirigentes empresariales a que hagan más para proteger los empleos y los salarios en medio de la crisis económica.

ientos de miles de trabajadores franceses han secundado este jueves la huelga general convocada para intentar forzar al presidente Nicolas Sarkozy y a los dirigentes empresariales a que hagan más para proteger los empleos y los salarios en medio de la crisis económica.

La huelga en este país con una fuerte cultura de la protesta pública pretende poner de manifiesto el temor por el creciente desempleo, el descontento ante la reticencia de Sarkozy a ayudar a los consumidores y el resentimiento hacia los banqueros, a quienes se culpa de la crisis económica.

Es la primera protesta de este tipo vinculada a la crisis en uno de los principales países industrializados y tiene el apoyo de la mayoría de los votantes franceses, según los sondeos. Sin embargo, no ha llegado a paralizar totalmente la actividad, como ha ocurrido en anteriores paros. El "jueves negro" anunciado por los medios no ha llegado a materializarse.

En la función pública, la tasa de participación era del 23,5 por ciento a media jornada, según el ministerio. En la educación nacional, oscilaba entre el 34,6 por ciento del ministerio y el 60 por ciento de los sindicatos. En Correos, la dirección daba una tasa del 25 por ciento - 40 por ciento para el sindicato mayoritario -, mientras que en la red de transportes SCNF un 36,7 por ciento de los empleados había dejado de trabajar. Además, hubo una reducción de 11.000 megavatios en la capacidad eléctrica, aunque EDF dijo que el suministro no se vería interrumpido.

Además de París, donde según la policía han desfilado unas 65.000 personas, Marsella, Lyon, Burdeos, Niza, Lille o Estrasburgo han sido igualmente escenario de manifestaciones en respuesta a la convocatoria sindical. Unos 300.000 en Marsella, la segunda ciudad francesa; 30.000 en Lyon, según los sindicatos, 25.000 según la policía; 60.000 en Burdeos, donde han sido numerosos los trabajadores del sector privado y entre 13.000 y 25.000 personas en Niza. "Es la gente la que está aquí, no sólo los sindicatos. La pelota está en el campo del Gobierno y de la patronal. O entramos en la negociación y se deja de hacer pagar la crisis a los más humildes o asumen el riesgo de un conflicto social grave", advertía un responsable de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT).

Aumento del paro

Aunque Francia no se enfrenta al mismo tipo de problemas económicos que están alcanzando a España o Reino Unido, su tasa de desempleo está creciendo sostenidamente. En noviembre del año pasado llegó a 8,5 millones de personas, un aumento del 8,5 por ciento interanual. La Comisión Europea ha predicho que alcanzará el 9,8 por ciento este año y el 10,6 por ciento en 2010.

Los analistas han previsto que la economía se contraerá hasta el 2 por ciento en 2009 y Sarkozy ha anunciado un plan de estímulo económico de 26.000 millones de euros, centrado principalmente en alentar la inversión y en proteger a los sectores principales.

Pero los dirigentes sindicales han dicho que debería seguir el ejemplo británico y ofrecer ayuda a los consumidores. "Desde hace varios meses, especialmente desde que explotó la crisis, hemos estado pidiendo al Gobierno varias medidas, sobre todo para ayudar a impulsar el aumento del gasto de los consumidores", dijo Jean-Claude Mailly, líder del sindicato Fuerza Obrera, y añadió: "Hasta ahora no hemos tenido ninguna respuesta, y cuando no obtienes diálogo, entonces haces una demostración de fuerza".

Los sindicatos esperan demostrar su error a Sarkozy, que dijo en julio que su nueva ley que establecía niveles de servicios mínimos en caso de huelga había funcionado tan bien que "estos días, cuando hay una huelga, nadie lo nota". "Aquellos que pensaban que ya no había un movimiento social visible, van a tener la respuesta", dijo Bernard Thibault, responsable del sindicato de línea dura CGT, antes de los paros.

Guadalajara pone trabas a exhumar los cuerpos del Batallón Alicante Rojo





Benissa ha pedido recuperar los restos de 10 soldados que están en Gajanejos. 'Busquen lo que quieran pero del cementerio no se toca nada', dijo un edil



Gajanejos, un pueblo de la profunda Guadalajara de apenas 80 habitantes, no quiere que se escarbe en su cementerio. Al menos, eso es lo que se desprende de las declaraciones realizadas por miembros de la corporación local que encabeza la alcaldesa del Partido Popular (PP), Verónica Castillo.



Y es que el Ayuntamiento de Benissa ha pedido autorización a este pequeño núcleo urbano de Castilla-La Mancha para entrar en esas dependencias y exhumar los cadáveres de diez jóvenes soldados pertenecientes al Batallón Alicante Rojo que fallecieron en el año 1936 durante una de las batallas de la Guerra Civil española.



José Font 'Torreta'

Una vez que, por unanimidad, el pleno de Benissa diese el visto bueno el 3 de diciembre de 2008 para reclamar la exhumación de los restos mortales, los técnicos municipales se pusieron en contacto con el Ayuntamiento de Gajanejos, siguiendo con el protocolo que marca la Ley de Memoria Histórica. Es más, los trabajadores mostraron documentos e informes históricos del cronista Joan Josep Cardona que acreditan que los jóvenes benisseros estaban sepultados en una fosa común del cementerio de Gajanejos.



Pues bien, uno de los ediles de esta localidad se puso en contacto con los responsables de Benissa para decirles, de forma acalorada, que "busquen lo que quieran pero del cementerio no se toca nada". Una afirmación que confirma que Gajanejos no colaborará para cumplir el deseo de las diez familias que quieren que sus difuntos descansen en paz en su tierra natal después de estar durante 70 años en una fosa común.



A pesar de las trabas que por el momento está poniendo este pueblo de Guadalajara, desde Benissa no se dan por rendidos y el regidor de Cultura, Xavi Tro, ya ha remitido una carta al delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, para que "colabore" en el traslado de los fallecidos. De hecho, Tro pide a Peralta "su ayuda personal" así como "de la institución que preside" ante la negativa del concejal de Gajanejos.



Vicente Frau

En la misiva, el regidor relata que fueron "los servicios jurídicos municipales los que se pusieron en contacto con la secretaria municipal de Gajanejos para que acreditasen de manera oficial que los beniseros descansan ahí". A continuación, Tro dice que desde el ayuntamiento también se han puesto en contacto con el Fórum per la Memória del País Valencià y con el Foro por la Memoria de Guadalajara con el fin de ordenar los traslados cuanto antes debido a la avanzada edad que tienen algunos de los familiares de los difuntos que todavía viven.



Mientras, en Gajanejos, un pueblo que fue destruido en la Guerra Civil y reconstruido durante la década de los 50, nadie sabe nada ni de la fosa común ni del deseo de las familias de diez chicos que fallecieron un día por defender la legalidad democrática en el estado español.