3 de febrero de 2009

El Gobierno defiende ante la ONU la Transición y la amnistía de 1977 ; se impediría invistigar los crimenes del franquismo




El Gobierno defiende ante la ONU la Transición y la amnistía de 1977
El comité que vigila el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, recomienda «encarar la abolición» de la Ley de Amnistía porque esa norma choca con la máxima internacional de que «los crímenes contra la humanidad son imprescriptibles»

El Gobierno se ha visto obligado a defender ante el Comité de Derechos Humanos de la onU el modelo de transición a la democracia y, en concreto, la Ley de Amnistía aprobada por el Parlamento en 1977, cuya derogación solicitó el organismo mundial el pasado octubre para que los tribunales pudiesen perseguir, sin impedimento legal, los crímenes del franquismo.





El Ejecutivo, con una contundencia inusual en diplomacia, contestó a esa recomendación con un escrito en el que «lamenta» que el comité se haya metido en un asunto que «desconoce» y recuerda que la Ley de Amnistía, que no va a ser derogada, fue un pilar de la Transición.



La respuesta se cursó el 8 de enero para rebatir el informe aprobado en la 94º reunión del comité que vigila el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que daba un respaldo explícito a la Ley de la Memoria Histórica y a la investigación del juez Baltasar Garzón sobre el franquismo y que recomendaba «encarar la abolición» de la Ley de Amnistía porque esa norma choca con la máxima internacional de que «los crímenes contra la humanidad son imprescriptibles».



La nota diplomática dice «lamentar la inclusión de este punto» en el informe sobre los derechos humanos en España y echa en cara a la onU su «desconocimiento del origen y significación social de la Ley de Amnistía». Y muestra sorpresa porque durante las reuniones que el Gobierno mantuvo con los expertos de Comité de Derechos Humanos en ningún momento hicieron referencia a la Ley de Amnistía o planearon «duda o pregunta alguna».



Datos históricos



El Ejecutivo es tajante: «El Estado español quisiera resaltar que el Comité está descalificando una decisión respaldada por toda la sociedad española y que contribuyó a la transición a la democracia».



Exteriores ilustra a los expertos del comité con datos históricos, como el hecho de que «la citada ley fue una demanda de toda la oposición democrática» y «fue una de las primeras leyes aprobadas por consenso por las mismas Cortes que aprobaron la Constitución de 1978». Además, «no sólo la sociedad española, sino también la opinión pública mundial, es conocedora y ha respaldado siempre el proceso de transición en España que fue posible, en parte, gracias a dicha ley».

Badajoz y la memoria



Badajoz y la memoria
Badajoz debe conservar los muros del viejo cementerio en memoria de los que allí fueron asesinados y por respeto a sí misma.

BADAJOZ es una de las ciudades del suroeste cuyos libros de defunción constituyen una fuente incompleta pero básica para el estudio de la represión franquista. Es posible que Badajoz sea la ciudad española, en relación con su población, en la que un mayor número de personas fueran asesinadas a consecuencia del golpe militar del 18 de julio y de la masacre realizada tras su ocupación en agosto de 1936. Vivimos en un país lleno de cementerios cuyos muros fueron un día paredones de muerte; un país donde en 1937 hubo que ordenar que se realizasen las obras oportunas para quitar el terrible aspecto que presentaban.

Sin embargo, a pesar de las investigaciones que hemos realizado y que nos han permitido acercarnos a la verdad, la extrema derecha sigue negando la evidencia, socavando la débil memoria democrática que tanto está costando crear y alimentando, como siempre, su memoria, que no es otra que la memoria del fascismo. Bastará con recordar el intento de poner el nombre de Manuel Carracedo a una calle o la sucia campaña para eliminar del callejero los nombres de Margarita Nelken y Sinforiano Madroñero.

Badajoz guarda bien la memoria del fascismo. Y además no hace mucho le fue amputado el lugar por antonomasia de la otra memoria: la plaza de toros. El cementerio de San Juan y sus muros pertenecen a la historia silenciada y oculta de Badajoz. Allí fueron asesinadas decenas de personas que pasaron luego a fosas comunes abiertas en su interior. El muro que el Ayuntamiento pretende ahora construir desnaturalizaría ese lugar privándole de su carácter testimonial y de su poder de evocación. Lo que en realidad debería hacer el Ayuntamiento es reforzarlo y crear las condiciones para que se mantenga, colocando una placa que recuerde lo que allí ocurrió.

Lo propio de una sociedad donde la sensibilidad democrática tiene aún mucho camino que recorrer es que haya que luchar por las cosas evidentes, máxime cuando la opinión pública, fruto de países con medios de comunicación independientes y con mayores índices de lectura de prensa, apenas existe aquí. Así, igual o peor que el despropósito de arrasar lugares cargados de significado, cosa propia de un poder político cegado por la soberbia, ha sido el silencio cómplice en el que se han producido hechos que, en cualquier otra sociedad, habrían dado lugar a debates públicos y a movimientos ciudadanos.

En estas cuestiones, como en tantas otras, debemos mirar a los países europeos que cuentan con más experiencia. El cementerio viejo es ya el único lugar que nos recuerda la memoria viva de un hecho histórico que desborda ampliamente el ámbito local. Badajoz debe conservar los muros del viejo cementerio en memoria de los que allí fueron asesinados y por respeto a sí misma. ¿Quiénes pretenden que la nómina de lugares de olvido siga creciendo en Badajoz?

Profesores de la Universidad de León publican el primer libro de ESO para recuperar la memoria histórica















Profesores de la Universidad de León publican el primer libro de ESO para recuperar la memoria histórica
Las unidades didácticas proponen al profesorado ahondar en la "silenciada" represión franquista

Dos profesores de la Universidad de León han publicado este mes las primeras unidades didácticas para la recuperación de la memoria histórica dirigidas a estudiantes de segundo de Bachillerato

Enrique Javier Díez Gutiérrez, del departamento de Didáctica General, Específica y Teoría de la Educación, y Javier Rodríguez González, profesor de Historia, llevan años trabajando en este libro de 133 páginas que completa un momento de la historia hasta ahora nunca descrito en los libros de texto escolares. «El propósito de estas unidades didácticas es recuperar esta parte de nuestra historia que ha quedado olvidada», escriben los autores en la introducción de la obra. «Es la memoria de todas aquellas personas defensoras de la legalidad de la Segunda República que injustamente murieron, fueron encarceladas, represaliadas y fusiladas o padecieron el exilio».

Esta materia, presente en la formación común del alumnado de bachillerato, tiene en esta etapa a España como ámbito de referencia fundamental. Tras una rigurosa investigación, los autores se han encontrado con que la mayoría de los libros de texto escolares que dispone el alumnado de bachillerato no recogen «con suficiente relevancia» buena parte de los hechos que se desarrollaron tras el fracaso de la experiencia republicana en los años 30, especialmente los relacionados con la represión de la dictadura franquista y la resistencia de muchos hombres y mujeres frente a ella. «Permanecen ignorados, silenciados o tratados como de puntillas». «Se dedican más páginas a la represión nazi que la de España», explica Javier Rodríguez.

El manual ha sido financiado por el Ministerio de la Presidencia con los fondos contemplados en la Ley de la Memoria Histórica a través del Foro por la Memoria de León, a quien pertenece el director del proyecto, Enrique Javier Díez. Se divide en tres unidades que engloban la causa republicana, la represión franquista y la resistencia antifranquista. El libro comienza con la proclamación de la II República y las reformas que aplicó y concluye con el episodio protagonizado hace escasos meses por el juez Baltasar Garzón en relación a la exhumación de fosas comunes. Entre otras muchas actividades, se propone a los estudiantes indagar en biografías de represaliados cercanos o analizar la última correspondencia de un dirigente sindical antes de ser fusilado. Al margen de los temas teóricos recogidos con precisión e imparcialidad, también se propone a los profesores que realicen actividades con las que se estudia la legislación franquista, las depuraciones de cargos públicos y los juicios sumarísimos.

Este volumen recupera una parte de la historia que ha quedado olvidada en formato de libro de texto, con actividades para desarrollar en el área de Historia de segundo de Bachillerato. «Habitualmente, los trabajos sobre la recuperación de la memoria histórica de las víctimas republicanas y de la represión de la postguerra civil se quedan reducidas a personas expertas, especialistas o interesadas en estos temas, pero raramente trasciende al acerbo colectivo de la memoria social, especialmente de nuestras jóvenes generaciones, que desconocen o conocen esta parte de la historia desde una visión supuestamente neutral y aséptica, pero que encubre graves silencios y ocultamientos deliberados de una parte de la historia que nos pertenece a todos y todas, a la sociedad en su conjunto. Por eso los y las adolescentes de nuestro tiempo, se ha dicho con razón, poseen una memoria fragmentada», explican.

Parafraseando a Rosa Regás, los autores consideran «un deber histórico y ciudadano que la Historia de España, a través de sus historiadores y de la enseñanza, devuelva la Segunda República al lugar que le corresponde». El ideal con el que se ha elaborado este libro es que los estudiantes de bachillerato de «participen en la construcción de un futuro de paz y de profundo respeto a los derechos humanos apoyándose en la memoria de los quienes lucharon por estos mismos principios desde la II República y la lucha antifranquista».

La crisis del neoliberalismo hace "nacionalizar "colegios privados británicos


Blasón del Trinity College

La crisis del neoliberalismo hace "nacionalizar "colegios privados británicos
Gordon Brown, presidente británico, ha ofrecido ayuda a los colegios privados por que que la crisis hace que las familias retiren a sus hijos de las escuelas privadas para llevarlos a estatales

Gobierno británico ha ofrecido ayuda a los colegios privados que se encuentren en dificultades por la crisis económica. Debido a la fuga de alumnos hacia los centros estatales para ahorrar en el precio de las matrículas, Brown les ha propuesto que que se integren en la red pública. Serán financiados por el Estado si retiran los exámenes de acceso para seleccionar el alumnado y aplican el núcleo del currículum nacional, al tiempo que podrán mantener su independencia sobre el profesorado, línea pedagógica e ideario y enseñanza de asignaturas propias.

La medida, anunciada por el secretario de Estado para las Escuelas, Jim Knight, responde al hecho de que la crisis está haciendo que haya familias que retiran a sus hijos de las escuelas privadas para llevarlos a centros estatales. Esto está provocando dificultades financieras para las primeras, con el riesgo de paro de sus profesores, y sobrecarga de alumnos para las segundas.

Septiembre como problema

Las cifras aún no son abultadas, pero el Gobierno quiere actuar antes de que esto suponga un grave problema a partir del próximo mes de septiembre, cuando además el nivel de paro afectará a mayor número de familias, con muchos hogares en los que uno o los dos padres se encuentren sin trabajo. Algunos barrios de Londres ya han advertido que el número de solicitudes para escuelas estatales para el próximo curso está sobrepasando ampliamente el número de plazas escolares.

El Ejecutivo británico está dispuesto a desoír las críticas sindicales del sector público por acudir al rescate de la enseñanza privada, que cuenta con 600.000 alumnos, lo que constituye el 7 por ciento de la población escolar.

De momento, ya hay cinco colegios privados que se han acogido a la medida, que prevé que los privados se erijan en un tipo de centro que en el Reino Unido se denomina academia. La academia es de segunda enseñanza y está financiada por el Estado, pero su gestión es privada y no sujeta a la autoridad de los entes locales, que son de los que dependen los centros estatales. Se trata de un tipo de escuela de reciente creación, empeño personal de Tony Blair. Está destinada a facilitar plazas escolares en zonas en las que había poca oferta o a impartir tipos de estudios no existentes en el área.

Además de esta «nacionalización» de las escuelas privadas que lo deseen, el Gobierno también está dispuesto a facilitar fusiones de centros y ventas a cadenas de escuelas.

IU pide que Radio Nacional de España cambie de nombre por su "connotación franquista"



IU pide que Radio Nacional de España cambie de nombre por su "connotación franquista"
Llamazares ha solicitado al Gobierno que "Radio Nacional de España pase a llamarse Radio Española", como en el caso de la televisión pública

El diputado de IU, Gaspar Llamazares, ha solicitado al Gobierno que "Radio Nacional de España pase a llamarse Radio Española porque en el nombre actual existe una connotación franquista", según explicó en declaraciones a Europa Press.

Llamazares había dirigido una pregunta por escrito al Ejecutivo en la que le consultaba si tenía previsto cambiar la denominación de RNE y proponía que se llamase Radio Española, "como es el caso de Televisión Española".

El Gobierno envió la pregunta parlamentaria al presidente de la Corporación RTVE, Luis Fernández, quien responde que no es su competencia responder a preguntas formuladas al Ejecutivo. En opinión de Llamazares, el gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero trasladó la pregunta a Fernández "con la intención de eludir su responsabilidad y dar una larga cambiada", evitando así tener que pronunciarse sobre este tema.

En cualquier caso, el diputado de IU aseguró que volverá a presentar la misma pregunta al Ejecutivo socialista para saber si éste quiere o no cambiar el nombre de Radio Nacional de España.
'La noche menos pensada'

Por otra parte, Llamazares se interesó por los motivos que han llevado a RNE a suprimir el programa 'La noche menos pensada', presentado y dirigido por Manuel Hernández Hurtado durante 12 años de lunes a viernes de 1.00 a 3.00 horas de la madrugada.

Fernández responde -ahora sí- "que es una práctica habitual en el funcionamiento de toda emisora, incluida RNE, la renovación de su parrilla de programación" y añade que "en la última temporada han sido modificados, sustituidos o creados y puestos en antena numerosos programas de RNE, Radio Clásica, Radio 3, Radio 4, Radio 5 y Radio Exterior de España".

A Llamazares esta respuesta no le convence "en absoluto" y argumenta que "hay programas que merece la pena mantener aunque cambie la parrilla". "Era un programa de calidad, una referencia en la radio y con una audiencia muy importante. La respuesta del Gobierno no me convence en absoluto", concluye.