23 de febrero de 2009

Las exhumaciones de Magallón destapan el horror que se ocultó de la Guerra Civil





Las exhumaciones de Magallón destapan el horror que se ocultó de la Guerra Civil
Diez de los 86 fusilados en este municipio aragonés ya han salido a la luz esta semana
Vecinos de Buñuel, Cortes, Ablitas y Funes fueron enterrados en la fosa que ahora desentierran técnicos de Aranzadi


Dos técnicas de la Sociedad Aranzadi desentierran los restos de dos fusilados.Foto: miguel cifuentes

La Asociación de Familiares y Amigos de Asesinados y Enterrados en Magallón (Zaragoza), junto a especialistas de la Sociedad Aranzadi, han localizado en una fosa común de dicho municipio zaragozano los restos de personas que fueron fusiladas durante la Guerra Civil entre los que, con toda probabilidad, se encuentran vecinos de las localidades navarras de Buñuel, Cortes y Funes. Hasta el viernes pasado habían sido encontrados restos de diez personas en la primera de las cinco o seis zanjas que se prevé contiene la fosa y en las que, según los diversos testimonios recogidos, se espera que aparezcan enterrados 86 fusilados.

Los trabajos en este lugar, situado en un terreno del interior del cementerio, comenzaron el día 9 de febrero pero hasta la pasada semana no aparecieron los restos. Se presumía la existencia de esta enorme fosa, donde desde 1976 se erige un monolito colocado por el PSOE y la UGT en memoria a sus correligionarios, pero no será hasta ahora cuando se pueda determinar con exactitud el número de personas que fueron arrojadas al agujero y, sobre todo, su identidad.

Según explica la presidenta de la asociación, Olga Alcega, se ha abierto la primera zanja, con unas dimensiones de 16 metros de largo por 0,90 de ancho y cuando se alcanzó el metro y medio de excavación comenzaron a parecer esqueletos.

amontonados Los 73 años que han transcurrido desde la matanza de estas personas, en su mayoría el fatídico 26 de agosto de 1936, no han restado dolor a las familias, a los amigos y a quienes, como Olga Alcega con su abuelo, buscan el sitio al que fueron a parar sus padres, abuelos u otros familiares o vecinos. Algunas de estas personas se han ido acercando hasta el cementerio de Magallón para comprobar "con horror", en palabras de Olga Alcega, "como sus muertos fueron abatidos a tiros y tirados a las zanjas de forma desordenada, unos encima de otros y, además, pie con cabeza para no ocupar mucho espacio". "Estamos viviendo momentos muy duros y comprobado que los tiraban a la fosa".

En las tareas de exhumación trabaja un equipo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y voluntarios que, con sumo cuidado, están rescatando estos restos óseos para darles nombre y una inhumación digna. "Una vez que sean identificados, mediante la técnica del ADN, las familias que quieran podrán llevarse a los suyos. Los demás quedarán aquí, en un panteón que vamos a construir y que guardará a estas personas en sus respectivas cajas", asegura Olga Alcega.

La iniciativa de localizar e identificar a las personas que fueron fusiladas a los pocos días de comenzar la guerra en Magallón ha sido emprendida por la citada asociación. Su presidenta, la navarra Olga Alcega, se implicó en este tema movida por el interés de localizar a su abuelo, Antonio Alcega Lázaro, propietario de un café, cartero y natural y residente de Bureta, pequeño pueblo de la comarca del Campo de Borja, próximo a Magallón que está situado a 65 km de Zaragoza. Antonio Alcega tenía mucha relación con Tudela, donde vivía parte de la familia que, además, tenía propiedades. Los largos años de indagaciones le han permitido a Olga conocer algunas circunstancias que rodearon la desaparición de su abuelo aunque le quedan lagunas ya que el certificado de defunción indica que murió a las 11 del 2 de septiembre de 1936.

el 28, reunión La reciente historia de la fosa de Magallón tiene su origen el 16 de febrero de 2006, cuando un grupo de nietos de fusilados constituyó la asociación e inició los trámites para poder identificar y exhumar los restos de sus familiares. Han recibido ayuda del Ministerio de la Presidencia (60.000 euros) y la autorización del Ayuntamiento de Magallón. El día 28 de febrero tendrá lugar una reunión abierta a cuantas familias de fusilados de Magallón quieran acudir.

El responsable de Aranzadi, Patxi Etxeberria explicará cómo trabajan estas exhumaciones que dirigen Jimi Jiménez, de la sociedad donostiarra, y el arqueólogo del Gobierno de Aragón Paco Romero, el procedimiento de identificación por ADN. La cita es a las cuatro en el cementerio para desplazarse a un salón cedido por el Ayuntamiento. Tanto las identificaciones como el traslado de restos a otros cementerios requiere la petición de las familias. Hasta ahora, la asociación tiene solicitudes de traslado de veinte familias. En el cementerio de Magallón se sabe quien está, pero no dónde.

La asociación de Magallón se ha encargado de pedir ayuda económica para levantar el panteón, cuyo presupuesto es de 10.000 euros más 2.000 para la inscripción de los nombres. Se ha pedido ayuda a la Diputación Provincial de Aragón y se hará lo propio en Navarra. La fosa común de Magallón está perfectamente localizada ya que en su día fue cercada y, además, objeto del homenaje del PSOE y de la UGT. "El monolito se respetará, como no podía ser de otra manera, pero queremos que se tenga en cuenta que hay personas que simpatizaban con otras siglas. Por eso, queremos colocar una piedra, sencilla, con la inscripción de recuerdo a todos. Queremos que esta fosa deje de ser anónima", apunta Olga Alcega.

El Tejerazo 23F



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Exposición "Guerra y Represión en Oñati: Todos los nombres. Todos los rostros"



Oñati (Gipuzkoa), hasta el 18 de marzo. Inauguración: Viernes día 20 de febrero a las 6 y media de la tarde



Guerra y Represión en Oñati: Todos los nombres, Todos los rostros



Inauguración: Viernes día 20 de febrero a las 6 y media de la tarde.



Duración hasta el 18 de marzo.



Abierto todos los días de 6 y media a 8 y media de la tarde





En la Casa de la Cultura de onati, en la Plaza de Santamarina.


Esta exposición, así como las dos charlas que hemos organizado es para nosotr@sel mejor homenaje quese puede tributar a aquellas personas que lucharon y murieron por la libertad de las personas y de los pueblos. Conocer lo que les paso, conocer el pasado, la verdad de lo ocurrido no solo supone recordar el pasado sino que pensamos que es la mejor manera de hacer frente al presente, porque la historia se repite. Tenemos que decir la verdad sobre nuestro pasado, para poder decir la verdad sobre el momento actual.



40 años de dictadura y 33 años más de democracia sin Verdad, sin Justicia y sin Reparación ya son demasiados.





Este es nuestro pequeño homenaje a esa generación que sembró las semillas de la libertad.



¿Que podeis ver?:



10 paneles de 2 metros por 1,20 de la represión de los franquistas: Centenares de personas represaliadas: 450 expedientes de incautaciones, 222 milicianos, 21 personas fusiladas,29 fallecidos combatiendo batallones UHP, Itxarkundia, CNT... 138 onatiarras presos, confiscaciones, multas, depuraciones.... muchas fotos, denuncias... también un panel de los Carlistas, y la represión que sufrieron.... -Esa diferencia de presencia de paneles se corresponde con el distinto porcentaje de represión ejercida por las dos partes-.



Banderas, prensa de la época, documentos políticos.....



Una maqueta de 2 por 3 metros del frente de los Intxortas- Elgeta.



Modelismo de los aviones, tanques.... que intervinieron en la guerra.



Material recuperado en los montes de Euskal Herria.






Esta es una exposición abierta a todas las personas que quieran aportar algo relacionado con la Guerra y la Represión en Oñati, según se vayan entregando se irán exponiendo.



Charlas;



-. 25 de febrero a las 7de la tarde, Jesús Gutierrez: Gerra Zibila Euskal Herrian



-.4 de marzo a las 7 de la tarde, Juan Ramon Garai: Gerra eta Errepresioa Oñatin



Intxorta 1937 Kultur Elkartea. Juan Ramon Garai.

Identificados cuatro soldados republicanos en una fosa común de Barcelona




La localización fue posible porque otros guerrilleros sobrevivieron y comunicaron a sus familias el lugar exacto de la muerte de sus compañeros

Un equipo de investigadores coordinados por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha identificado a cuatro soldados republicanos de Gavà que desaparecieron durante la Guerra Civil a partir de los restos humanos hallados en una fosa común de Gurb (Barcelona).



Los cuatro soldados, que murieron en Gurb en febrero de 1939, habían acudido allí en enero con la finalidad de defender la línea defensiva montada por las tropas republicanas en torno a esa población, a la cual las fuerzas franquistas acababan de llegar.



La localización de la fosa se conoce porque otros dos soldados sobrevivieron y comunicaron a sus familias el lugar exacto de la muerte de sus compañeros.



A partir de ese testimonio, y con el apoyo de los ayuntamientos de Gurb y Gavà, y del propietario del terreno donde se ubica la fosa, los familiares de aquellos soldados pidieron a la Generalitat que se exhumaran los cuerpos.

Protocolo al respecto



El gobierno catalán aceptó y decidió que el caso serviría para establecer un protocolo al respecto, ya que la ley catalana de fosas comunes, actualmente en tramitación en el Parlament, da derecho a familias o a entidades de recuperación de la memoria histórica a solicitar actuaciones de este tipo.



En rueda de prensa, la directora general de Memoria Democrática de la Generalitat, Maria Jesús Bono; la doctora y coordinadora de la actuación, Assumpció Malgosa, y la historiadora Queralt Solé han anunciado que entre los 13 restos exhumados en la fosa están los de aquellos cuatro soldados.

Los soldados murieron como consecuencia de lesiones "por arma de fuego"



Tras un exhaustivo estudio científico, han revelado que murieron como consecuencia de lesiones "por arma de fuego", probablemente en un contexto de batalla con las tropas franquistas.



Los restos de Joan Solé, uno de ellos, se han podido identificar a través del ADN, mientras que los de los restantes -Gabriel Ivern, Antoni Olivella y Josep Roig- han requerido de complejos estudios morfológicos para lograr su identificación.

Un entierro digno



Ahora la Generalitat entregará estos restos a las cuatro familias para que les puedan dar un entierro digno: tres de ellas los inhumarán en el cementerio de Gavà (Barcelona), mientras que la otra ha decidido enterrarlos junto a los restos de las otras nueve personas que se hallaron en aquella fosa y a las que no ha sido posible identificar.



Los trabajos de exhumación e identificación de la fosa de Gurb, en los que han participado unos 30 investigadores de la UAB, de la UB, de la UPF y del Instituto de Medicina Legal de Catalunya, empezaron en junio de 2008 y se han demorado hasta finales del año pasado.



Bono ha precisado que todo el proceso ha costado 60.000 euros, pero ha aclarado que cada fosa común tiene sus propias características y dificultades.