6 de marzo de 2009

Blackwater, ejército privado en busca de nuevas guerras




Pere Rusiñol



Están muy preocupados por la situación en Darfur. Cuando hay una catástrofe humanitaria en cualquier lugar del planeta dicen que están a punto para ayudar en lo que sea. Y no pegan ojo por culpa de las penurias de los atuneros al paso de Somalia. El misterioso nombre de la organización es Xe. ¿Una nueva ONG? No. Antes se llamaba Blackwater, el Ejército privado más famoso del mundo , que busca nuevos horizontes tras perder el negocio en Irak y la marcha de George W. Bush de la Casa Blanca.

Blackwater era uno de los principales socios privados de Bush en su "guerra contra el terrorismo" . Fundada por el fundamentalista cristiano Erik Prince, su cúpula cobijó a muchos neocons procedentes del Ejército y de la CIA. Durante años fueron los reyes en EEUU e Irak: han amasado más de 1.000 millones de dólares desde 2001 en contratos federales, según datos oficiales. Y siempre con licencia para operar sin dar explicaciones.

La imagen de Blackwater empezó a tambalearse en noviembre de 2007, cuando una matanza de 17 civiles iraquíes escandalizó al mundo. Pero la Administración de EEUU siguió protegiendo a una de las empresas más emblemáticas de la era Bush en la medida en que reunía tres de las señas de identidad de su política: guerra, privatización y fidelidad republicana.

Ahora, sin embargo, el imperio suma revés tras revés: en noviembre, Barack Obama desplazó a los republicanos de la Casa Blanca. En diciembre, el Departamento de Justicia de EEUU presentó cargos por homicidio contra cinco agentes de Blackwater , que ya han declarado ante el juez. A principios de enero, se puso fin en Irak a la impunidad legal de los Ejércitos privados. Y a finales del mismo mes, el Gobierno de Bagdad revocó la licencia que permitía a Blackwater operar en el país, como ya había hecho en 2007, aunque entonces Bush renovó igualmente el contrato a Blackwater.

Sin marcha atrás

Esta vez, en cambio, la decisión no tiene marcha atrás porque Washington la ha secundado: a principios de febrero anunció que no renovaría la licencia que le permitía operar en el país árabe, aunque de momento sigue en Afganistán.

Los tres meses que han estremecido a la compañía tuvieron su colofón el 12 de febrero: Blackwater ya no existe más. Se ha reencarnado en el vaporoso nombre de Xe y sus directivos aseguran que reenfocarán el modelo de negocio .

"Hacía meses que veníamos trabajando en la reestructuración de nuestras unidades y esta reflexión se ha concretado ahora", explica a Público desde EEUU Anne Tyrrell, portavoz de la empresa.

El nombre Blackwater ha desaparecido de todas las unidades. Xe se refiere al conjunto. Y la división que se dedica a las operaciones en el extranjero es ahora US Training Center, Inc. Ni rastro del pasado que lo ataba a Bush .

"El conjunto de cambios internos nos ha llevado a una situación tan apasionante que ha requerido incluso cambiar el nombre", subraya Tyrrell.

Además de los servicios tradicionales, Xe pone énfasis en los nuevos productos que querría implementar: ofrecerse como cascos azules donde la ONU cojea Darfur, luchar contra los piratas de Somalia y enseñar técnicas de autodefensa a los atletas americanos. "Y siempre estaremos al servicio de nuestro país" , concluye Tyrrell.


Un ejército de aspirantes para repartirse 100.000 millones de dólares

La guerra ha disparado los beneficio de las empresas privadas

Los Ejércitos privados han vivido con George W. Bush una expansión sin precedentes: han ganado más que nunca y han florecido como setas. Según un informe de 2008 del Congressional Budget Office, una entidad vinculada a la Cámara de Representantes, la invasión de Irak supuso un gasto de 100.000 millones de dólares para los contratistas privados , un nivel sin precedentes en la historia del país.

Los Ejércitos privados forman parte de este conglomerado llamado "contratistas privados" que según autores como Jeremy Scahill, autor de uno de los mejores estudios sobre Blackwater, tienen detrás todo un plan para privatizar las guerras. Actualmente, el 50% del dispositivo estadounidense en Irak pertenece al sector privado, según el Congressional Budget Office.

Entre el país árabe y Afganistán suman alrededor de 240.000 empleados . De ellos, sólo una pequeña parte son mercenarios armados equiparables a los soldados: en Irak, las tres empresas acreditadas suman unos 3.500 hombres. Pero sólo son la parte más visible porque muchas operaciones relacionadas con la seguridad se camuflan bajo otros paraguas.

Un mercenario estadounidense en Irak, según datos aportados ante el Congreso estadounidense, puede ganar hasta 1.200 dólares por día de trabajo . Y en ocasiones, las empresas se quedan con buena parte de este dinero contratando a mercenarios de países pobres y pagándoles un sueldo muchísimo más bajo. Varios ex empleados ugandeses de Triple Canopy han denunciado en su país a la compañía porque percibían apenas 30 dólares por día.

Lagunas legales

"A raíz de la guerra contra el terror de Bush, las empresas militares y de seguridad privada tienen gran demanda" , lamenta José Luis Gómez del Prado, experto del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la utilización de mercenarios. Y Gómez del Prado advierte que operan en un entorno legal lleno de "lagunas".

"Es muy difícil aplicar la definición de mercenario [regulada en una Convención] a los empleados de las empresas militares que están registradas legalmente y que han sabido explotar los vacíos jurídicos".

UPN mantiene Conde de Rodezno alegando que no tiene significado franquista



Barcina busca eludir la ley dando la plaza al título tras quitársela al ministro del régimen
La oposición lo tacha de "treta y burla a la ciudadanía" y afirma que los regionalistas no se desligan de la dictadura

Pamplona. El Gobierno municipal de UPN defendió ayer en el Pleno que manteniendo la denominación de plaza Conde de Rodezno la despoja de "cualquier significado franquista" y que así cumple la Ley de Memoria Histórica y la Ley Foral de Símbolos. Así reaccionó el equipo de Barcina a la exigencia de NaBai, PSN y ANV de eliminar ese nombre, dedicado en 1952 a Tomás Domínguez Arévalo, primer ministro de Justicia de la dictadura franquista.

del condado de Rodezno, de forma que se suprime cualquier símbolo franquista, pero se mantendrá la denominación genérica en favor del título nobiliario, que de por sí no tiene esa connotación, ya que el primer conde de Rodezno fue un noble de Fustiñana en 1690".

NaBai, PSN y ANV calificaron de "treta y burla a la ciudadanía de Pamplona" esta maniobra de UPN. Así, Aritz Romeo afirmó que "se trata de todo un ejemplo de la imposición y la soberbia de UPN, y de sus dificultades para desvincularse del franquismo; además, tengo muchas dudas de que esto no sea un fraude de ley". En principio, NaBai iba a proponer que la plaza pasara a dedicarse a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero retiró la propuesta "para que el nuevo nombre tenga el máximo consenso posible".

Por parte socialista, Maite Esporrín calificó el anuncio de UPN de "insulto a la inteligencia y a la ciudadanía de Pamplona; Barcina quiere burlar el espíritu de las leyes". Así, concluyó que "lo que UPN quiere es no cambiar el nombre". Además, la portavoz socialista recordó que "ya en 2004, UPN impidió que se cambiará el nombre de la sala de exposiciones Conde de Rodezno".

Por parte de los ediles elegidos por ANV, Mikel Gastesi afirmó que "la burrada de Sánchez de Muniáin en defensa del conde de Rodezno ha dejado pequeñas las de Ana Elizalde hablando de los topónimos de Pamplona". Asimismo, interpeló a UPN: "Si os desvinculáis del régimen franquista, ¿entonces qué problema hay para cambiar el nombre de la plaza?".

molestias a los vecinos En su defensa, Sánchez de Muniáin alegó que "en realidad se va a desposeer de su homenaje a Tomás Domínguez de Arévalo, séptimo titular del condado de Rodezno, debido a sus servicios franquistas, y en eso no tenemos dudas". Ahora bien, el portavoz de UPN defendió que "para evitar a los vecinos las molestias de cambiar la dirección y otras gestiones, preferimos mantener la denominación de Conde de Rodezno, acción que cuenta con el respaldo de un informe del archivero municipal; es una solución sutil -reconoció-, pero perfectamente respetuosa con las leyes".

Cabe subrayar que en la defensa de la supresión del nombre de Conde de Rodezno, tanto Romeo (NaBai) como Esporrín (PSN) repasaron la biografía del conde de Rodezno al que Pamplona le dedicó esa plaza en 1952.

Tomás Domínguez de Arévalo fue diputado tradicionalista durante la Segunda República y contribuyó al golpe del general Mola. Luego fue el primer ministro de Justicia de Franco y firmó más de 50.000 sentencias a muerte de desafectos al régimen.