14 de marzo de 2009

Lo que supondría el proyecto de Magnesitas Navarra en Zilbeti



Jokin Arrieta, Xavier Errea, J. L. Martínez,


1. Se localiza en un paraje con un inmenso hayedo que sería totalmente destruido. Con flora y su fauna autóctonas. Expertos en Medio Ambiente (distintos a los pagados por Magna) dudan de su recuperación posterior.


2. Supondría someter durante 12 años (hablan hasta de 30) a esta zona a un daño irreparable, pues se dice empezar por 30 ó 35 hectáreas, más la contaminación circundante (polvo de magnesita, explosiones con dinamita…) y nos preguntamos ¿en dónde acabará…? ¿En Sorogáin? Ese paraje sería imposible de restaurar . ¿Cómo se va a reponer flora y fauna de cientos o miles de años de evolución? Los explosivos utilizados en las voladuras crean reacciones físicas y químicas (los expertos pueden explicarlo mejor) que alteran de tal manera el suelo que la restauración sería, cuanto menos, dudosa. Sin contar el gran socavón que se tendría que rellenar ¿con el escombro? Puede quedar un jardín precioso. Desde luego, nunca el bosque que ahora se piensa en destruir.

3. Las casas del pueblo, muchas centenarias, podrían verse afectadas por las explosiones hechas a 1 kilómetro. Algunas se encuentran a menos distancia.

4. Si el material es de uso limitado proponemos que se limite del todo y, sencillamente, se descarte su explotación para evitar males mayores en el entorno y en los negocios ya desarrollados en la zona.

5. ¿Se contemplan las inversiones de ganaderos y casas rurales de la zona cuyos negocios se verían francamente perjudicados (los de todo el valle de Erro) y algunos prácticamente arruinados (los de Zilbeti)? ¿O sólo es importante la de Magna? En el valle de Erro hay 775 habitantes aproximadamente, cifra muy superior a los 170 trabajadores de Magna (que no son de Erro la mayoría), y que se verán muchos de ellos perjudicados en distintos grados con la construcción de una cantera contaminante y nefasta para el entorno natural y el desarrollo sostenible de la zona. Hoy en día a nivel mundial (Navarra no debe ser de este mundo) se da mucha más importancia a la conservación de bosques, dado el calentamiento del planeta, que a la explotación de minerales que se pueden extraer en otros sitios con menor repercusión para el futuro de la humanidad.