27 de marzo de 2009

Cuánto cuesta a los españoles salvar a los linces y cuánto les cuesta mantener a los curas

foto: grupo de obispos "famélicos"








Mantener a los curas 153.012.873,48 euros anuales, salvar a los linces de la extinción, cero euros

Carlos Martínez
Mantener a los curas

En el año 2006 se pactó un nuevo modelo de financiación entre el gobierno español de Zapatero y la Conferencia Episcopal, mediante el cual se elevaba el porcentaje del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) del 0,52% al 0,7%. A resultas de este acuerdo, en los Presupuestos Generales del Estado para 2008 aprobados por la Ley 51/2007, de 26 de diciembre de, el Estado entregará, mensualmente, a la Iglesia Católica 12.751.072,79 euros.

Es decir, un total de 153.012.873,48 euros o, para entendernos, unos 25.000 millones de pesetas anuales. Todo ello sin contar el sueldo de los profesores de religión en las escuelas públicas o las subvenciones y ayudas a los colegios concertados católicos, y otras entidades dependientes de la Iglesia como Cáritas.

Salvar de la extinción a los linces

El programa europeo Life Naturaleza 2005, para la Conservación y Reintroducción del Lince Ibérico en Andalucía dispone de un presupuesto total de 25.971.489 euros.

Este programa tiene una vigencia desde el año 2005 hasta el 2011, por lo que el presupuesto hay que repartirlo en seis años, de esta forma el programa de protección del Lince Ibérico cuesta cada año a la Unión Europea la suma de 4.328.581,5 euros, unas 720.215.360 pesetas anuales. España todavía hoy recibe más fondos de la UE que ingresos hace a la Hacienda Europea. Coste de este programa para los españoles: 0 euros 0 pesetas.


Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

Bélgica: Industria automotriz en crisis





Nacionalizar y proveer servicios de transporte para todos!


Thomas,
25 de marzo del 2009.

La creciente flexibilidad y el aumento de la productividad en la industria del automóvil condujeron a una situación de sobreproducción, incluso antes del inicio de la actual crisis económica. Con la drástica caída en las ventas a raíz de la crisis económica y financiera, ahora vemos las consecuencias de la carrera del capitalismo por ganancias. La perspectiva de quiebra de una de las más grandes empresas de automóviles se hace más realista. Algunos analistas neoliberales, incluso encuentran esa quiebra como "necesaria".


Según Peter Leyman, ex director general de Volvo-Gent; que durante un corto período participó en la política como diputado del Partido Demócrata Cristiano Flamenco (CD & V); uno de los tres gigantes del automóvil EE.UU. debería dejar sus libros. Lo que sería necesario para evitar la "pérdida de dinero" que esta siendo bombeado a la economía. "La trastienda de una quiebra es desastrosa: una carnicería social y más deterioro de los mercados financieros", según Leyman. Agregó que esto, aunque negativo, podría ser la única perspectiva realista.


Los capitalistas no están preocupados por el baño de sangre social causado por la crisis. La incierta situación en General Motors (GM) hoy tiene a miles de trabajadores de Opel en Europa como rehenes. El posible cierre de Opel - Amberes, un rumor que se ha extendido por varios meses, sería desastroso para sus 2.700 trabajadores y miles más, que trabajan para sus subcontratistas. Un cierre privaría a 10.000 trabajadores y sus familias de ingresos, en un momento en que es difícil encontrar un nuevo empleo.





La canción favorita de los patrones sobre el "alto costo salarial" no es el problema central en la industria del automóvil. Incluso el ministro flamenco, Van Mechelen (del Partido Liberal Flamenco, VLD), admitió indirectamente esto en el diario De Standaard: "Hoy en día, un trabajador de Opel en Amberes es más barato y más productivo que su colega alemán". Agregó: "Las diferencias con los salarios en la fábrica de Opel en Eslovenia no son tan gigantescos. En Eslovenia, los salarios están aumentando en un 10% al año, por lo que en dos o tres años Amberes estará al mismo nivel. "La espiral descendente está trayendo desde Europa oriental los salarios y condiciones de vida a Occidente. Esto muestra cómo los argumentos de los jefes sobre los salarios son falsos.


Sobreproducción

El verdadero problema que enfrenta la industria automotriz es la sobreproducción. En 2008, las cuatro mayores empresas de automóviles en Bélgica (Ford Genk, Volvo Gent, Opel Amberes y Audi Bruselas) tenían 15.100 trabajadores, un 10% menos del año anterior. Desde el año 2000, la producción ha disminuido en un 30% y el número de trabajadores en un 50%. La capacidad de producción ha sido más alta que las cifras de ventas y la brecha sigue aumentando. En la producción de camiones, el problema de sobreproducción es aún mayor. DAF Trucks en Westerlo anunció el despido de 873 trabajadores. La producción cayó de 245 camiones por día a 100. Menos de la mitad de los que se venden realmente.


Un mayor ataque contra los salarios y las condiciones de trabajo, no salvara los puestos de trabajo en la industria del automóvil. Ni tampoco acabara con la sobreproducción. Los trabajadores y los sindicatos no deben aceptar los ataques a sus salarios y condiciones de trabajo.


El empresario de GM Europa, Carl-Peter Forster, solicita préstamos de $ 4.2 billones de los gobiernos europeos, principalmente del gobierno alemán. El uso de fondos públicos para organizar una gran ronda de despidos de 55.000 trabajadores de GM-Europa es un escándalo. ¿Por qué no utilizar fondos públicos para salvar puestos de trabajo y organizar una producción útil? El profesor de economía Paul De Grauwe escribió en una columna: "Quienes aspiran a mantener puestos de trabajo en el sector de montaje de automóviles flamencos o son soñadores o viven en otro planeta".


Nacionalizar para desarrollar alternativas de transporte

Los planes de los distintos países y los gobiernos regionales para defender su industria nativa, tampoco va a resolver el problema de sobreproducción. El sindicato del metal "socialista" flamenco (el único sindicato industrial que en Bélgica se divide en secciones flamenco y francoparlante) esta equivocado en su planteamiento defensivo, tal como se describe en el periódico del sindicato: "Todo para ellos mismos, nosotros por Flandes". Poner Opel bajo control de la Unión Europea, en la medida en que esto sería posible, tampoco es la respuesta. La Unión Europea no es precisamente conocida como una institución social, sino más bien es un vehículo para las políticas neoliberales de ataque a las condiciones de trabajo y de todos los logros sociales del pasado.


Usted no tiene que vivir "en otro planeta" para saber que en unos pocos años todavía será necesario el transporte. Defendemos la necesidad de nacionalizar toda la industria automotriz. No socializar las pérdidas y luego re-privatizar los beneficios después de un baño de sangre social. El conocimiento y las posibilidades que se presentan en la industria automotriz deben ser utilizados para desarrollar un transporte seguro y ecológico. La lucha por los puestos de trabajo tiene que estar vinculada a un debate sobre cómo organizar la movilidad.


La nacionalización se debe utilizar para acortar la semana de trabajo sin pérdida de salario. Las extremas condiciones de trabajo y la presión sobre los trabajadores automotrices deben volver a proporciones humanas. Necesitamos trabajadores y medios para desarrollar la investigación y el desarrollo de formas alternativas de transporte con un mayor énfasis en el transporte público.


La sobreproducción hoy no estimulará la investigación de alternativas. ¿Por qué buscar nuevas maneras de producir automóviles si los que se producen ahora no se venden? La única "solución" desde el punto de vista capitalista, es atacar a los trabajadores y sus familias para que paguen una crisis que no han causado. No debemos dejar la industria nacionalizada bajo el control de los patrones y sus títeres políticos, que son los responsables de la crisis capitalista. La nacionalización debe ser sobre la base del control y gestión de los trabajadores, para salvar puestos de trabajo y desarrollar soluciones para el transporte