12 de abril de 2009

Homenaje emotivo a los 3400 fusilados en Navarra por el fascismo




alberto guzmán


Más de1.500 personas honran la memoria de familiares en un acto pasado por agua
Josefina Lamberto, que recordó a su padre y a su hermana, ambos asesinados, protagonizó el homenaje más intenso

Los clásicos acostumbraban a decir que "el amor nace siempre del recuerdo" y que "para vivir (en paz) resulta imprescindible recordar", mirar al pasado con "intención de no olvidar". Bajo esta milenaria premisa, más de 1.500 personas quisieron homenajear ayer en la Vuelta del Castillo de Pamplona a los 3.400 navarros asesinados durante la Guerra Civil por "defender lo que les parecía justo: la república", y por "abanderar la libertad y la igualdad".

El emotivo acto, que comenzó pasadas las 12.30 horas y se desarrolló durante 45 minutos bajo una intensa lluvia, contó este año -el cuarto que se celebra- con la presencia de los poetas y cantautores riojanos Miguel Correa y Michel Garrido, el músico Fermín Valencia (que interpretó una canción homenaje a Maravillas Lamberto: una niña de 14 años de Larraga violada y asesinada junto a su padre), dantzaris, txistularis, músicos e hijos de fusilados, quienes protagonizaron los momentos más intensos de la jornada.

Con varios minutos de retraso, el homenaje se inició con unas palabras de Javier Pagola -presentador del acto- en las que el periodista recordó que "tras el brutal exterminio que se llevó a cabo en la guerra, continuó el sufrimiento de los familiares y seres queridos" de las víctimas que "fueron humillados, reducidos al desamparo, al miedo, a la pobreza y a la exclusión".

Sin embargo, añadió, el recuerdo "emocionado de la viudas, hijos huérfanos y familiares logró que no se quedaran paralizados ante el miedo". "Desde el dolor y con el corazón partido, supieron mirar hacia adelante. Del recuerdo de las víctimas de la guerra, nos queda una experiencia incomparable de valor", recalcó Pagola.

recuerdo sin odio Tras la breve actuación de Correa y Garrido, que interpretaron dos composiciones reivindicativas, tomó la palabra Julio Sesma, presidente de la Asociación Pueblo de las Viudas. Sesma, con la voz algo entrecortada y arropado por decenas de vecinos de Sartaguda, explicó que durante los 63 años de su vida sólo ha tenido en mente "una cosa: honrar la memoria de su padre asesinado por luchar por lo que le parecía justo, es decir, la república".

Sesma, que invitó a todos los presentes a visitar el Parque de la Memoria en Sartaguda, una obra que debe "recordar a los más jóvenes lo sucedido"; también hizo hincapié en aclarar que sus familiares asesinados "siempre" les dijeron que no odiaran y no fueran vengativos, algo que todos los allí presentes "han sabido cumplir".

El presidente de Pueblo de las Viudas finalizó su discurso recordando la figura de las mujeres y madres de asesinados, pues a pesar de las humillaciones y exclusiones que sufrieron, trabajaron "muy duro para sacarnos adelante", palabras a las que el público respondió con un fuerte aplauso.

Durante el acto, que se desarrolló en la explanada ubicada junto a la puerta de Socorro de la Ciudadela, "un lugar trágico", ya que en ese espacio las tropas franquistas fusilaron a 298 pamploneses, siete de ellos concejales del Ayuntamiento de Pamplona; el dantzari Auriel Ibáñez interpretó un aurresku en homenaje a los fallecidos mientras familiares y amigos depositaban flores en el extremo de la muralla.

Junto a éste, otro momento emotivo de la mañana tuvo lugar pasadas la una del mediodía, cuando Josefina Lamberto, hija de Vicente Lamberto y hermana de Maravillas -ambos asesinados cruelmente en Larraga- dirigió unas palabras a sus familiares y explicó las penurias sufridas durante los años de la posguerra. "No sólo se conformaron con matar a mi padre y violar a mi hermana. También humillaron a mi madre, entraron en nuestra casa y nos robaron todo lo que teníamos, nuestros recuerdos. Quedamos sin nada. No nos quisieron dar ni un trozo de pan", recordó Josefina con lágrimas en los ojos, un sentimiento que se contagió entre los presentes, que tampoco pudieron reprimir los lloros.

Tras su intervención, el músico Fermín Valencia, que hizo entrega de un ramo de flores a Josefina, interpretó Canción a Maravillas , una obra compuesta en recuerdo de la joven violada y asesinada a los 14 años en Larraga.

conservar la memoria La última en tomar la palabra fue Mirentxu Agirre, presidenta de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra, quien recalcó "tres motivos para el aliento": "Tras tantos años de reivindicaciones, hemos conseguido tres logros. En 2003, el Parlamento de Navarra redactó una declaración sobre el recuerdo, reconocimiento y reparación moral de las personas fusiladas y represaliadas durante la Guerra Civil. También -prosiguió-, desde hace un año podemos disfrutar del Parque de la Memoria de Sartaguda, para que los olvidadizos vean que nosotros recordaremos siempre. Y por último, más de 89 ayuntamientos de Navarra ya han reconocido a sus vecinos fusilados", concluyó Agirre, tras agradecer la presencia de todos los allí reunidos y convocarles para el próximo año.

Como viene siendo habitual desde que se celebra este homenaje, rostros políticos de todos los partidos, a excepción de UPN, CDN y Partido Popular, se dejaron ver ayer en Vuelta del Castillo de Pamplona. Por parte de Nafarroa Bai participaron en el acto Txema Mauleón, concejal en el Consistorio pamplonés; y Ioseba Eceolaza, parlamentario; del PSN acudió Samuel Caro, portavoz parlamentario de grupo socialista en la Cámara foral. Además, entre otras caras conocidas, destacó la presencia de Enrique Villarreal, el Drogas , cantante de Barricada.