22 de abril de 2009

BRIGADISTAS CHINOS LUCHARON EN DEFENSA DE LA REPUBLICA ESPAÑOLA





Por Wang Yang,
  Tchang Jaui Sau encendió un cigarrillo, le dio una fuerte calada y expiró el humo por la boca, muy despacio.  Era una tarde de verano de 1937 y este chino de 44 años disfrutaba en Madrid de su primer día de descanso desde que llegó de París el 1936, o quizá desde que un barco lo llevó a Francia 20 años atrás.  Tchang miró a su alrededor y vio carteles con eslóganes como "¡Madrid será la tumba del fascismo!" y "¡No pasarán!" pegados en las paredes y los postes eléctricos. No entendía muy bien su significado, pero eso no le impidió felicitar a los soldados republicanos y los brigadistas internacionales que paseaban por la calle.Cuando se detuvo ante un quiosco, la fotografía que aparecía en la portada de la revista "Estampa" le dejó atónito. La sonrisa del hombre que le observaba desde el papel le resultaba tan familiar como la que veía todas las mañanas al mirarse en el espejo.  De repente, varios transeúntes rodearon a Tchang y estallaron en vítores después de comparar brevemente su rostro con el del hombre de la fotografía.  "¡Es él, es él!" ,"¡El chino de la revista, el chino de la revista!", gritaron antes de abrazarlo y besarle la calva.Ésta es una de las anécdotas recogidas en el libro "La llamada de España, voluntarios chinos en la Guerra Civil Española (1936-1939)", escrito por dos norteamericanos de origen chino, Nancy y Len Tsou. 

Cuenta el libro que Tchang Jaui Sau, trabajador de la planta automovilística francesa Renault y miembro del Partido Comunista de Francia, viajó a España para apoyar al gobierno de la República junto con otros voluntarios franceses y trabajadores chinos el 28 de noviembre de 1936.   Según diversas fuentes, alrededor de cien chinos que vivían en distintos países europeos o americanos se unieron a las Brigadas Internacionales y muchos de ellos perdieron la vida en territorio español luchando para defender la Segunda República de las tropas del general Franco, Mussolini y Hitler entre 1936 y 1939.  "Los chinos de ultramar no sólo están interesados en la historia de los suyos sino también en la de otras comunidades y naciones", indica la ingeniera química Nancy Tsou mientras su esposo,ingeniero de semiconductores, asiente con la cabeza.  Los Tsou descubrieron que la mayoría de brigadistas chinos eran inmigrantes que ya habían luchado por la causa izquierdista antes de la Guerra Civil Española.  El médico Tio Oen Bik (Bi Daowen), indonesio de origen chino y miembro del Partido Comunista holandés, fue uno de los precursores de la independencia de Indonesia antes de unirse a los brigadistas.  Yang Chunrong, obrero y miembro del Partido Comunista de Francia, y Zhang Shusheng, empleado de correos en el Reino Unido, eran de Qingtian (Zhejiang, este de China), el pueblo natal del 70% de los chinos que residen en España hoy en día.  Los nombres de los brigadistas chinos que participaron en la Guerra Civil española nunca se han divulgado ampliamente ni en la parte continental de China, donde las Brigadas Internacionales estaban vinculadas con la Internacional Comunista y la Unión Soviética, ni en Taiwan, donde el tema era tabú antes de que Nancy y Len abandonaran la isla a finales de los años 60 para ir a estudiar a Estados Unidos.  Gracias a sus investigaciones, los Tsou han podido reconstruir paso a paso la vida de trece brigadistas chinos, todos ellos fallecidos. "Desafortunadamente, ninguno de ellos tuvo un final feliz", se lamenta Nancy.  Xie Weijin, miembro del Partido Comunista alemán y comisario político del batallón de artillería (el cargo más alto que ha ocupado un chino en las Brigadas Internacionales), fue transferido a la base del Ejército Rojo chino en Yan'an para seguir luchando contra el fascismo, encarnado en Asia oriental por el Imperio de Japón, hasta que el presidente Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China en 1949.  En 1965, en plena Revolución Cultural (1966-1976), Xie tuvo que refugiarse en una pequeña ciudad de la provincia suroccidental de Sichuan cuando le acusaron de deslealtad a la revolución china por su experiencia en Europa. Falleció de cáncer en 1978 en calidad de "revisionista".  Al terminar la Guerra Civil española, hace ahora 70 años, Tchang Jaui Sau, el chino de la portada de "Estampa", también eligió Yan'an como el próximo destino de su viaje revolucionario.  Cuando empezó la Revolución Cultural, Tchang, revolucionario firme y disciplinado, no pudo aceptar la autodestrucción de la sociedad china y se convirtió en beodo. Murió en soledad en 1968.  Muchos de los brigadistas internacionales no fueron recibidos en sus países como héroes de guerra sino como sospechosos o extremistas. "Lucharon por la libertad de otra patria que no era la suya y perdieron el reconocimiento de la propia", dice Nancy.  A su regreso a Estados Unidos, los brigadistas de la época de Abraham Lincoln fueron perseguidos, especialmente durante la caza de brujas lanzada por el senador Joseph McCarthy.  Suiza no rehabilitó hasta hace muy poco a centenares de brigadistas que fueron condenados a varios meses de prisión por participar en la Guerra Civil española pese a la neutralidad que el país helvético ha mostrado tradicionalmente en los asuntos internacionales.  "No importa si eran chinos o no. Eran 40 mil voluntarios procedentes de 53 países, comunistas y no comunistas, que fueron a España para luchar contra el fascismo sin conocer el desenlace de la guerra ni el destino que les esperaba", dice Len.  Durante sus años de búsqueda e investigación, los Tsou entrevistaron a cerca de diez brigadistas de Estados Unidos, Alemania, Bulgaria y Polonia, pero no lograron encontrar a ningún brigadista chino con vida.  "Es una pena. Empezamos hace ya 20 años pero aún así fue demasiado tarde", se lamenta el matrimonio.Para ellos, las Brigadas Internacionales de la Guerra Civil Española son el máximo exponente del espíritu y la moral del ser humano. Nancy Tsou lo explica así : "Las Brigadas Internacionales nos conmuevan y nos brindan una fuerza y una belleza espirituales que el mundo material no es capaz de producir".

La Asociación de Familiares de Fusilados pide colaboración al Parlamento y ayuntamientos para localizar a desaparecidos



EUROPA PRESS

La Asociación Navarra de Familiares de Fusilados demandó hoy la creación de una comisión especial de desapariciones forzosas en el Parlamento de Navarra con el objetivo de trabajar en la localización de personas fusiladas y enterradas en diferentes fosas de la geografía foral durante la guerra civil.



Además de dirigirse al Parlamento, la asociación pidió la colaboración de todos los ayuntamientos navarros, independientemente de su color político, para que ayuden en la elaboración de un mapa de fosas para situar los restos de cientos de personas asesinadas durante la guerra civil.

Representantes de la Asociación de Familiares de Fusilados plantearon estas reivindicaciones en una sesión de trabajo que celebraron esta mañana en la comisión especial de Convivencia y Solidaridad del Parlamento de Navarra, a petición de Nafarroa Bai.

Los grupos parlamentarios de NaBai, PSN e Izquierda Unida ya ha habían anunciado con anterioridad que apostaban por la constitución de esa comisión especial. Por su parte, los portavoces de CDN y UPN anunciaron que trasladarán esta propuesta a sus respectivos grupos

Durante la sesión de trabajo, Olga Alcega, miembro de la Junta de la Asociación de Familiares de Fusilados, pidió a las personas que sean reticentes a apoyar económicamente estas iniciativas que "valoren la cantidad de dinero que ahorraron a este país las 3.400 víctimas navarras, todas las viudas que nunca cobraron por viudedad, todos los huérfanos que nunca obtuvieron ninguna ayuda".

Olga Alcega detalló a los parlamentarios cuáles son las actuaciones que planea llevar a cabo la asociación en el futuro. En concreto, quiere elaborar un mapa de fosas, para lo que es necesario contar con testimonios orales, registros civiles, delimitación de zonas, catas arqueológicas, "todo eso con la colaboración y ayuda de cada ayuntamiento, sea del color político que sea, con el compromiso de respetar la zona y no construir encima".

Una vez confeccionado el mapa de fosas, un grupo de arqueólogos realizaría un trabajo para permitir la exhumación de los cadáveres. En el caso en el que no sea posible la identificación de los fallecidos y no se puedan realizar exhumaciones, la asociación plantea la colocación de una placa identificativa o monolito para "dignificar" a las víctimas.

Al margen de las tareas de exhumación, Olga Alcega pidió que se puedan incluir en los registros civiles las personas cuyas muertes no fueron registradas. "Sin este documento no se puede pedir la reparación moral que contempla la Ley de Memoria Histórica y que tramita el Ministerio de Justicia", dijo.

Además, pidió expresamente que el Parlamento de Navarra se comprometa a realizar jornadas de memoria histórica anuales y a que dentro de esas jornadas "se dedique un día a reflexionar sobre los objetivos cumplidos o incumplidos durante el año".

Olga Alcega señaló que tal vez muchos de los parlamentarios, al no ser familiares de víctimas, "no le encuentren sentido a este proyecto, razón por la cual les invito a que visten una exhumación, a que sientan la mezcla de sentimientos que se respira, el dolor al ver los esqueletos, la alegría de encontrarlos". "Cuando los esqueletos ya han sido limpiados cuidadosamente, recobramos algunos de sus objetos, observamos los tiros de pistola limpios en sus cráneos o los tiros de fusil que los han reventado. Con solo una hora en una excavación, cambiarían de opinión sin ninguna duda", sostuvo.

RESPALDO DE NABAI, PSN E IUN

La Asociación de Familiares de Fusilados recibió el apoyo de NaBai, PSN e IUN para la creación de la comisión especial. En concreto, el parlamentario de NaBai Ioseba Eceolaza afirmó que el Legislativo foral "está en disposición para abordar este asunto de cara, porque la memoria histórica es un problema público", y afirmó que "la situación en Navarra es que 3.400 personas fueron asesinadas por pensar diferente".

Eceolaza hizo un llamamiento "al conjunto de los grupos parlamentarios para que de una vez nos unamos en un asunto que es exclusivamente humanitario y que nos unamos para hacer un trabajo en común en torno a la memoria histórica".

Por parte del PSN, María Victoria Arraiza afirmó que trasladará a su grupo todas las propuestas de la asociación para "darles cauce y para que puedan ser un hecho" y vaticinó que "no va a haber disensiones en esta materia".

La parlamentaria socialista afirmó que "las víctimas tienen el papel fundamental de ser testigos y testimonio de la injusticia, un papel necesario para que el conjunto de la sociedad pueda ser consciente de lo que sucedió, de la fragilidad en la que muchas veces se asienta un democrático".

El portavoz de IUN, Ion Erro, afirmó que la creación de la comisión especial sería "un ejercicio de recuperación de esa memoria socialista y republicana que existió en Navarra y que fue represaliada". Además, afirmó que supondría "un ejercicio de solidaridad con los familiares y con los fusilados" y explicó que este es "un deber político y ciudadanos de los partidos que nos autodenominamos democráticos".

Por parte de UPN, Conchi Mateo afirmó que "en un estado democrático es razonable que se recuerde y que se repare la dignidad y la memoria de todas las víctimas, de todas las víctimas". "Las víctimas son inocentes y esa inocencia es la que nos debe unir a todos", dijo, para añadir que "la política es como una manta corta que sólo nos puede cubrir cuando estamos unidos de verdad". Mateo señaló que trasladará las propuestas de la asociación a su grupo.

Finalmente el portavoz de CDN, Juan Cruz Alli, apuntó que "nadie invitó" a su grupo a participar en la propuesta de NaBai, PSN e IUN para poner en marcha una comisión especial, pero explicó que esta "marginación no nos va a impedir mantener la trayectoria que hemos mantenido en esta materia" y recordó que ayer apoyó una declaración que reconoce el legado que supuso la Segunda República para la actual democracia.

Alli señaló que trasladará al partido la propuesta de creación de una comisión especial, aunque adelantó que "no parece que la labor de la Cámara legislativa, no digo el Ejecutivo, sea la más adecuada para esto".