28 de abril de 2009

La Batalla de los Intxortas y la Toma de Elgeta - 20-24 abril 1937.



Iñaki Egaña
(Sociedad de Ciencias Aranzadi)


UBICACIÓN HISTÓRICA

Guerra Civil española. Comienzo de las hostilidades: 18 de julio de 1936. La mayoría del territorio histórico de Gipuzkoa cae en poder de las tropas rebeldes (franquistas) en el verano de 1936. El Gobierno vasco-republicano se constituye en Bilbao. Desde principios de octubre de 1936 hasta el 31 de marzo de 1937, el Ejército rebelde destaca la mayoría de sus efectivos en la toma de Madrid. En el frente vasco, mientras tanto, quietud. Fracasa la toma de Madrid y el 31 de marzo de 1937 la aviación italiana bombardea Durango, dando comienzo la ofensiva rebelde sobre Bizkaia que concluye el 19 de junio y el 29 de junio con la toma de Bilbao y Balmaseda, respectivamente.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA

Desde principios de octubre de 1936 hasta el 20 de abril de 1937, la línea que separaba a los rebeldes (franquistas) de los leales (republicanos) era firme. Las posiciones rebeldes se encontraban al Este de una franja que iba desde Ondarroa hasta Gatzaga, pasando por Bergara, Arrasate, Aretxabaleta y Eskoriatza. La línea republicana se refugiaba al Oeste de la franja que desde el Kalamendi (frente a Ondarroa), pasaba por Markina, Eibar, Elgeta y Udala hasta Aramaiona.

FUERZAS EN LITIGIO

Bando republicano: Ejército vasco con los batallones Saseta (PNV), Octubre (JSU), Dragones (JSU), ANV-1, ANV-3, Jean Jaures (UGT ), Martiartu (PNV), Kirikiño (PNV), Karl Liebknecht (PCE), UHP (JSU) y el de morteros Irrintzi (PNV).

Bando rebelde: IV Brigada de Navarra (mando: Camilo Alonso Vega), en la que estaban integradas los tercios de requetés San Fermín, Lacar, Montejurra, Navarra, Nuestra Señora de Begoña, Zumalacarregui y Oriamendi; los regimientos América y Arapiles y las tropas marroquíes del V Tabor de Tetuán. También los italianos de la Brigada Mixta Flechas Negras y la escuadrilla de bombarderos y cazas alemanes Legión Cóndor.

PUESTOS DE MANDO

Bando republicano: Elorrio.
Bando rebelde: Bergara.

LOS COMBATES

El 20 de abril de 1937, tras una semana de intensas lluvias, se reanudaron los ataques facciosos por el sector de Bergara y Arrasate. En su inicio, la IV Brigada de Navarra, tras fortísima preparación artillera, debía tomar al asalto el macizo de los Intxortas, ensanchando su dominio hacia Elgeta. La I Brigada, por su parte, se habría lanzado dos horas antes desde Otxandio con el apoyo de baterías propias, tomando las alturas al sur de Elorrio, a espaldas de los Intxortas.

La lucha fue encarnizada. Al poco de empezar los combates, retomando la escenografía de las últimas semanas, comenzó a llover lo que hizo aún más penosa la defensa del territorio. Milicianos y gudaris, con un armamento escaso y unas condiciones extremadamente difíciles hicieron fracasar el objetivo de los sublevados. Los batallones vascos, tuvieron en esta jornada un centenar de bajas mortales, entre ellas la del internacionalista Yakov Donaeu.

En el lado rebelde, el parte diario de la IV Brigada, apuntada por von Richthofen en las razones del fracaso, achacó su retirada a que “los Inchortas son verdaderas fortalezas”, a la desconexión entre artillería e infantería, a los bombardeos de sus posiciones de la aviación alemana y a la gran cantidad de víctimas entre sus filas. En efecto, el mismo parte señalaba que la IV Brigada sufrió 24 bajas entre los oficiales y 303 entre la tropa, de las que 45 fueron mortales. Entre los 45 muertos, 32 eran naturales de Navarra.

El informe del Gobierno vasco, a pesar del rechazo del ataque, fue prudente: “Desde primera hora de la tarde el enemigo demostró gran actividad en los sectores de Eibar, Elgueta y Elorrio. En el primero de ellos desarrolló intenso fuego de fusil y mortero, contrarrestado por el de nuestras tropas. En el de Elgueta, tras breve pero intensa preparación, lanzó su infantería en violento ataque sobre algunas de nuestras posiciones, apoyándola con nutrido fuego de artillería y con su aviación, siendo sangrientamente rechazado en toda la línea, produciéndole enorme cantidad de bajas y haciéndole fracasar en esta nueva ofensiva. Por último, en el sector de Elorrio hubo también intensa actuación de la artillería por las dos partes”.

Al día siguiente, 21 de abril, se reanudaron los combates con la misma intensidad que la víspera, tras los cuales el frente quedó roto, al anochecer, por el sector de Bergara, quedando ocupado por los fascistas el pueblo de Ibarra. Algunos batallones vascos fueron relevados, entrando en escena el Loyola (PNV) , Sacco y Vanzetti (CNT) , Larrañaga (PCE), Largo Caballero (JSU) y Castilla (JSU) . Las bajas, a causa de que la aviación alemana apenas pudo actuar por la lluvia, fueron menores que en la jornada precedente.

La jornada del 22, con la aviación alemana actuando todo el día, supuso un retroceso para el Ejército vasco que, a causa de los bombardeos, perdió posiciones sin siquiera combatir, abandonando el valle de Aramaio. Las bombas que cayeron sobre el frente llegaron a cortar incluso las comunicaciones entre el mando republicano, ubicado en Elorrio, y los milicianos refugiados en las trincheras del frente.

El 24 se derrumbaba el frente vasco en la muga entre Bizkaia y Gipuzkoa. Ese día el Amuategui y el Jean Jaures fueron los más castigados. Por la tarde, las tropas de Mola entraban en Elgeta, cumpliendo el primer objetivo de la segunda parte de la ofensiva.

REPRESIÓN EN ELGETA

En el caserío Antzuategi Bastarrekoa fueron ejecutados probablemente 9 personas, entre ellas José Vicente Garai Arenaza, su propietario. Su cadáver fue recuperado en la época.

También fueron ejecutados otros tres vecinos de Elgeta en los días posteriores a la entrada de las tropas rebeldes: Canuto Ugalde Marcaide (concejal republicano en el Ayuntamiento), Dimas Aranzeta Etxezarreta e Hilario Aranzeta Aranzeta.

En Elgeta se produjeron numerosas violaciones de jóvenes de la localidad. El caso más flagrante fue el de Antxoni Telleria del caserío Sosota. Fue violada y sus padres, Pedro Telleria Ascasibar y Francisca Labarain Aranzabal, ejecutados en su presencia.

Un parroco fascista en Azagra de 1936: Santos Bereguistain


Wikipedia

Santos Beguiristáin Eguilaz (Bell-Ville, Córdoba, Argentina, 22 de febrero de 1908 - Obanos, Navarra, 13 de julio de 1994) fue un sacerdote católico, escritor y promotor de actividades religioso-culturales, significado durante la represión al inicio de la Guerra Civil Española y posteriormente durante la dictadura franquista.
Nacido en Argentina de padres navarros. Estudió en el Cologio de Lecároz en Navarra, en el Seminario de Pamplona, en el Colegio Español de Roma y en las Universidades de Zaragoza y Madrid consiguiendo las licenciatura en Derecho Civil y Doctor en Teología y Derecho Canónigo.
Cuando volvió de Roma en 19321 fue nombrado párroco de Azagra (1932-1938) donde se significó como contrario a la Segunda República Española y en 1936, ya iniciada la Guerra Civil y la represión en Navarra de la población republicana, Santos Beguiristáin contribuyó con sus palabras ésta en Azagra, una de las localidades donde hubo un mayor número de asesinatos:
Ahora ha llegado la ocasión de seleccionar la paja a un lado y el trigo al otro... Y a los escapados, estén donde estén, los hemos de encontrar para hacer justicia

En total 71 azagreses fueron asesinados. El ayuntamiento franquista colocó en el frontón una lápida de mármol loando la labor del párroco con el siguiente texto:
Bajo el cayado del pastor bueno y eximio, el párroco Don Santos Beguiristáin Eguilaz (1932-1938), secundado por sus celosos coadjutores, surgió este primer centro de Acción Católica y floreció la vida parroquial con frutos de bendición. La parroquia, la AC y las asociaciones de Azagra le recordarán siempre con gratitud.



Esta placa fue retirada en 1982, siete años después del fallecimiento de Francisco Franco.
Fue también Canónigo doctoral en Pamplona y en 1970 fue nombrado asesor religioso del Ministerio de Información y Turismo de España.
Fue autor de muchos folletos, artículos y libros apostólicos con una prosa directa y ágil. Trazó el guión que escribió Manuel Iribarren del Misterio de San Guillén y Santa Felicia, conocido como el Misterio de Obanos, que se representa en el pueblo de Obanos, por los propios habitantes del pueblo y del que fue promotor desde 1965.
Dirigió la asociación Acción Católica en Navarra.
En 1940 con jovenes de varias parroquias de Pamplona impulsó el Club Deportivo Oberena con la idea de buscar diversiones sanas en base al deporte y al folklore. La Peña Oberena tomaria el color verde de sus blusas de Acción Católica.3
También fue organizador de la Javierada, peregrinación a Javier (Navarra) surgida tras la Guerra Civil por los excombatientes, y que paulatinamente fue asumiendo la organización por Acción Católica, dirigida por Santos Beguiristáin, perdiendo protagonismo la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz.