22 de mayo de 2009

UN ARTÍCULO DEL CONDE DE RODEZNO




El viajero que visite Villafranca, la antigua Alesvés, se encontrará con la sorpresa, lo de agradable o desagradable irá por barrios ideológicos, de que no exista ninguna calle dedicada a guardar la memoria de Tomás Domínguez Arévalo, conde de Rodezno, nacido en Madrid el 26 de septiembre 1882. Durante el franquismo la tuvo, pero en cuanto llegó la democracia el ayuntamiento decidió borrarla.
La verdad es que el nombre de Domínguez Arévalo -en Villafranca siempre se le conoció por “el conde”-, no despierta ningún tipo de admiración, sino todo lo contrario. En parte, porque uno de sus antepasados se apropió de un soto -el “Soto Robado” todavía se llama-, por métodos nada compatibles con el derecho y la justicia. La verdad es que gran culpa de aquel desaguisado lo tuvo aquel ayuntamiento decimonónico, que bailaba al compás de un antepasado del conde y del caciquisimo reinante.

En el caso que nos ocupa, Domínguez Arévalo se distinguió a lo largo de su andadura política como un tránsfuga, intentando estar siempre donde mejor tajada podría sacar.
Como su padre, Domínguez Romera, fue tradicionalista. Amapola o carlistón que decían en el pueblo. En 1937, aceptaría el decreto de Unificación, siendo por ello expulsado del carlismo. Más tarde, formaría parte del club de los instigadores que apoyaban a don Juan de Borbón y Battenberg, contubernio que acabaría en el Acto de Estoril de 1957. Menos mal que para estas fechas, el conde ya había muerto (1-8-1952), si no, no sabemos a quién hubiera apoyado en años posteriores, dada su facilidad para el compadreo político.
A pesar de su arribismo político, cabe indicar que en todo momento fue fiel a una ideología cavernaria, ultramontana y digna de figurar en lo más granado del franquismo español, sin olvidar que dicha denominación era sinónima de fascismo español
Porque conviene decirlo claramente. Domínguez Arévalo fue fascista de una sola pieza. Se declaró así desde que tuvo uso de razón política manifestándose contra el sufragio universal, contra la democracia y contra el sistema parlamentario. En ningún momento, condenó a Hitler, a Mussolini y, por supuesto, a Franco, del que fue estrecho colaborador en los primeros años de la Guerra Civil.
Una muestra depurada de su pensamiento político -además de su obra ensayística y, sobre todo, su Diario, quintaesencia de ese pensamiento fascista al que aludo-, podemos verla reflejada nítidamente en el artículo que escribió y publicó en Diario de Navarra durante las elecciones municipales de 1931. Constituye una declaración de principios políticos de un militante fascista.
Desde el primer momento, muestra una desconfianza aboluta a que “funcione ese mecanismo electoral por el procedimiento del sufragio llamado universal”. Cabe señalar que el conde no se encontraba solo en este repudio del sufragio universal. Toda la familia de los carlistas -tanto los agrupados en El Pensamiento Navarro como los de La Tradición Navarra-, y los llamados “conservaduros” de Diario de Navarra participaban de esa repugnancia esencial. Un asco al sistema democrático que no les abandonaría nunca. Luego, cuando llegue la constitución de 1978, asegurarán que fueron demócratas de toda la vida.
Con más claridad conceptual, añade: “Quienes, como nosotros, somos sustantivamente antiparlamentarios y no podemos sentir más que despectiva desafección al sistema electoral vigente”.
Paradójicamente, en lugar de abstenerse, participarán en las elecciones, no sin antes añadir demagógicamente:
“Ni el sistema deja de ser absurdo, ni el Parlamento nuevo será representación de nada; de nada vivo en la sociedad, en la realidad nacional. Frente al desafinado imperio de la mayoría como fuente de legitimidad, frente a la ficción de un poder legislativo sin independencia, gregariamente sometido al gobierno, nosotros mantenemos siempre nuestra protesta nuestra clara adhesión a los claros principios del derecho público tradicionalista”.
Y no se piense mal. Porque, como asegura el politólogo Rodezno, esto ocurre en todas partes donde se ha implantado dicho sistema democrático. Más aún. La democracia es absurda en Navarra, en España, en Londres, en Berlín y en París. La democracia es contraria a la naturaleza humana. Sólo le faltó decir que lo de los griegos fue un sistema contra naturam. Dice así:
“Lo que se obtiene por el sufragio inorgánico y general es absurdo en todas partes, más absurdo aquí por notoria incapacidad. El parlamento será estéril, sin duda, como todos los parlamentos que lo han precedido, que más han obstaculizado que propugnado el fomento y la prosperidad nacional”.
En el caso de Navarra, la cosa resulta gravísima, porque Navarra nunca ha aceptado dicho sistema. Le ha venido impuesto.
“A Navarra se le ha impuesto el sistema de elección que los gobiernos han determinado en cada momento para toda España”.
Así que, la conclusión no puede ser otra: ¿Cómo los tradicionalistas navarros vamos a consagrar como legítimo un sistema que además de pugnar con nuestra doctrina no ha sido adoptado nunca por la expresión del sentir navarro, ni practicado por Navarra cuando ésta era más dueña de sus destinos? Hay que ser lógicos. Pero, en definitiva, el episodio tiene poca transcendencia” (Tomás Domínguez Arévalo, Diario de Navarra, elecciones municipales de 1931).
Se deducirá en seguida que con estas apreciaciones tan democráticas y tan respetuosas con el pluralismo político, el Conde Rodezno tuviera muy pocos escrúpulos para participar y sumarse al golpe militar, y ponerse a las órdenes de Mola. Era el correlato de su pensamiento político. Estaba destinado a ser compañero de viaje de golpistas.
En 1938, en plena Guerra Civil, Franco lo nombraría ministro de Justicia. Como tal, derogó la legislación de la II República. Modificó el Código Penal, reintegrando en sus puestos a los antiguos jueces. Y, sobre todo, firmó unas 50.000 penas de muerte. Cesó en el cargo de 1939.
En su “pueblo”, Villafranca, sus correligionarios asesinaron 39 personas, desde julio a diciembre de 1936. En ningún momento, tuvo el conde un gesto para evitarlas. Muchos familiares de asesinados lo recuerdan todavía. Pues en el pueblo siempre quedó la agria y cruel sensación de que los asesinatos perpetrados estuvieron bendecidos, incluso alentados, por el propio Rodezno. Lamentablemente, no disponemos de documento alguno donde aparezca su nombre firmando estas sentencias.
Después de lo dicho, ni como Tomás Domínguez Arévalo, ni como Conde de Rodezno, tiene dignidad alguna el personaje para tener una calle para recordar su memoria, ni tenerlo como hijo predilecto, amado y toda esa mermelada sentimental que se dice en estos casos
La memoria de sus hechos y de sus ideas son detritus. Huelen fatal.

Víctor Moreno

"ARTESIAGA. DIGERIR LA HISTORIA"



El 16 de mayo de 2009 se inauguró en la carretera que va de Irurita a Eugi, en el puerto de Artesiaga, una escultura en homenaje a los presos antifacistas que construyeron entre 1939 y 1941 esta carretera. El homenaje fue organizado por el Ayuntamiento de Baztan, el pueblo de Irurita, la asociación Memoriaren Bideak y el instituto Gerónimo de Uztariz. El día 17 de mayo, tras sufrir un ataque, el monumento amanecía con serios desperfectos, lleno de pintadas y otros rastros de vandalismo.
Una parte de la Navarra del alzamiento no ha digerido la historia. De cuando en cuando los gases provocados por esa digestión obstruida e inacabada estallan violentamente llenando el aire de pestilencia. Otras veces sus nocivos efectos son silenciosos y casi imperceptibles. Pero lo uno no puede entenderse sin lo otro. El origen es el mismo: la secreta seguridad del valor que tuvo la victoria .

Nos lo acaban de recordar un puñado de fascistas: Irebazi giñun eta beti irebeziko (Vencimos y siempre venceremos ) han dejado escrito en el monumento que apenas un día antes habíamos inaugurado en homenaje a quienes sufrieron la represión franquista. Los trabajadores forzados, que abrieron a golpe de pico la carretera NA-1740 de Irurita a Eugi, padeciendo la crueldad de sus verdugos y los rigores extremos de las estaciones, merecían este acto de reparación por parte de la sociedad civil; un homenaje gestado desde abajo, desde asociaciones y ayuntamientos, y patrocinado por el ministerio de la Presidencia. El ataque que sufrió el monumento inaugurado el 16 de mayo de 2009 y las amenazas garabateadas en él constituyen una verdadera apología del terrorismo, y reflejan el odio y la cobardía de los herederos emboscados de aquel régimen de terror.
La fútil notoriedad alcanzada por este grupúsculo, que al menos ha servido para que un medio escrito de amplia tirada se haga eco indirecto y tardío de aquel homenaje, es impotente ante la fuerza de los hechos. Y éstos hace años que han dejado en evidencia la ominosa y cruel inutilidad de aquella sangrienta sublevación. Tras muchos años de celebración de los caídos por Dios y por España , toca ahora reparar tantas décadas de olvido y sufrimiento de las víctimas del franquismo. Quizás así algún día no muy lejano unos y otros podrán formar parte de una común memoria, una memoria documentada que reconozca e identifique el dolor padecido y el dolor causado. Para llegar a eso quienes creyeron, y todavía secretamente creen en una única y verdadera Navarra laureada, deberán terminar su digestión de la historia.

José Miguel Lana Berasain, José Miguel Gastón Aguas, Fernando Mendiola Gonzalo, Joseba De la Torre Campo, Emilio Majuelo Gil, Edurne Beaumont Esandi, Patxi Larrion Galdeano.

Umberto Eco: "La vuelta del fascismo a Italia"






Hebe Schmidt


Umberto Eco asegura que los italianos apoyaron el fascismo en primera instancia y luego "cuando hubo un millón de muertos, lo abandonaron". A la vez que agregó que para que "la gente le quite su apoyo a Berlusconi, lo único que falta es que haga morir a un millón de italianos, pero yo estoy viejo para ver eso".



El semiólogo, filósofo y novelista italiano, Umberto Eco, en su paso por Madrid para recoger la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes (CBA), aseguró que "para que la gente le quite su apoyo a Berlusconi, lo único que falta es que haga morir a un millón de italianos", a la vez que aseguró que "todo vuelve, como el fascismo hoy en Italia".

Con cierto humor e ironía, Eco disparó que "los italianos están hechos así; primero apoyaron al fascismo. Luego, cuando hubo un millón de muertos, lo abandonaron. Después, aguantamos cincuenta años de democracia cristiana, y ahora se vota a un personaje que cuenta chistes". A la vez que agregó que para que "la gente le quite su apoyo a Berlusconi, lo único que falta es que haga morir a un millón de italianos, pero yo estoy viejo para ver eso".

Al contestar qué libro le regalaría a Silvio Berlusconi, el autor de Apocalípticos e Integrados, El Nombre de la Rosa, Obra Abierta y El Péndulo de Foucault, entre otros tantos, respondió que "a Berlusconi no podría regalarle ningún libro porque él mismo ha dicho que hace 20 años que no lee una novela", aunque sí agregó que "le regalaría un video: Lolita", en referencia a las noticias de la prensa italiana que hablan de la presencia de Berlusconi en la fiesta de cumpleaños de la modelo de 18 años Noemí Letizia, la chica que supuestamente desencadenó la petición de divorcio de su actual mujer, Verónica Lario.

Durante la rueda de prensa convocada en el CBA de Madrid, el pensador italiano opinó sobre un abanico de temas. En relación a la compatibilidad de la libertad de prensa y la mera lógica comercial que rige a los medios de comunicación masivos respondió que "este tema también me afecta a mí, que escribo en periódicos". Y que los medios de comunicación debido a la publicidad "están obligados a inventar informaciones o a seguir las noticias del corazón y para sobrevivir ya no están dispuestos a librar grandes batallas". En este sentido, también aseguró que existe "una censura por exceso de información", y que "el verdadero atentado contra la libertad de prensa no viene de las dictaduras, excepto en países como Corea del Norte o la Rusia de Putin".

Respecto de los medios electrónicos dijo que "Internet con la cantidad de medios, blogs y Facebook es una "mermelada comunicativa" y que en cambio "cuando alguien lee La República" u otro diario, ya sabe si es de derechas o de izquierdas pero en Internet está todo mezclado". Eco también dijo que en Italia, "la RAI, al estar bajo el poder de Berlusconi se convirtió en una TV privada. El problema de la TV pública es que el gobierno se apoderó de ella".

En relación al e-book, dijo que éste "sí podría reemplazar al periódico pero no al libro" y que "una obra completa de Proust no se puede leer en un e-book". Aunque también consideró que "es cómodo al leer el periódico en un tren sobre un soporte digital porque la noticia llega más rápido".

Eco aseguró que los libros sobrevivirán la era digital y contó que escribió una obra de 350 páginas sobre esta temática junto al guionista francés Jean-Claude Carriére, llamado "No os vais a librar de los libros", a la vez que acotó que "en la Biblioteca Nacional -de España- hoy he visto libros de hasta 500 años y manuscritos de 1.000 años" y que "lo que no existen ya son los disquetes del ordenador". El pensador también relativizó el uso de la web porque incluso "la CIA, en los Estados Unidos, debería volver al espía que llevaba el mensaje oculto entre el tacón del zapato por que esto de enviar correos no es seguro si los detecta un hacker", bromeó.

Al referirse al terrorismo el escritor afirmó que "usamos la misma palabra para diferentes fines" y que "el terrorismo vasco no es el mismo que el del IRA de Irlanda, ni el de Al Qaeda, y representa una explosión de violencia cuando no hay guerra". A la vez que adujo que "entre los años 1939 y 1945 murieron 55 millones de personas, y ni allí ni en Vietnam había terrorismo".

En relación a la actual crisis económica Eco concluyó que "es un error creer que los intelectuales tienen virtudes proféticas y que no sabe cuándo va a acabar", por lo tanto no tiene opinión sobre el tema. Y que el papel de los intelectuales es un mito creado por la izquierda que era más culta que la derecha".

El semiólogo reveló que "escribo novela sábados y domingos" y "que por ahora" no tiene intenciones de publicar otra novela.

Por último sobre el sobre la distinción otorgada por el CBA, con la que ya fueron galardonados otros intelectuales como Carlos Fuentes o Pierre Boulez, Eco dijo que "si eres inteligente, no puedes pensar que recibes un premio por un mérito" sino porque "eres simpático y les caes bien a quienes te lo dan".