23 de mayo de 2009

LA FUGA DE 795 PRESOS DE SAN CRISTOBAL EN 1938 SE CONMEMORA MAÑANA













La fuga del fuerte de San Cristóbal, los represaliados que en aquel esforzado acto de libertad perdieron la vida, aquellos que fueron nuevamente apresados por los franquistas y devueltos a la inclemente fortaleza, los 795 hombres que el 22 de mayo de 1938 emprendieron la fuga por el monte Ezkaba, recibirán mañana al mediodía, a partir de las 12.00, un homenaje afectuoso por parte de familiares y de todo aquel que quiera participar en este nuevo acto por la memoria histórica.

Los convocantes del tributo animan a los asistentes a acudir con una flor, para abrochar el acto con una ofrenda a las puertas del fuerte. Antes, la Fanfarre Libertaria regalará a los oyentes poemas y canciones, se leerán cartas e intervendrán familiares de los presos de aquellos oscuros días. También habrá txistularis, gaiteros y durante la conmemoración se bailará un aurresku.

El plato fuerte corresponderá al grupo navarro de rock Barricada, que realizará una actuación en directo como preludio de su último disco. Este trabajo, que ya está grabado y se mezclará en breve en Finlandia, versará sobre la temática de la Guerra Civil, estará compuesto por 18 canciones -tres de ellas sobre el propio fuerte de San Cristóbal (llegada, estancia y fuga)- y vendrá reforzado con un libreto documentativo de 160 páginas. Barricada va a tener un público y un paraje sin igual en la primera presentación pública de su próxima obra. Ya al mediodía, los familiares de presos llegados de fuera de la Comunidad Foral compartirán mesa y mantel en la sociedad Txinparta de Ansoáin.

Conviene recordar que ésta y otras asociaciones no paran quietas en su reconocimiento a los presos del franquismo. Su próximo cometido, como ya hicieron en Artica, será colocar placas en recuerdo a las 205 personas enterradas en los doce cementerios de la Cendea de Berrioplano.

Participará la hija de Jovino Fernández

Jovino Fernández no es un hombre más en una lista. Este minero de León, que murió en 1995, fue uno de los tres fugados del fuerte de San Cristóbal que alcanzó con éxito territorio francés. Anarquista, del sindicato CNT, participante activo en la Revolución de Octubre de 1934, luchó en el bando republicano durante la Guerra Civil, fue apresado durante la contienda y se le encarceló en San Cristóbal. Consiguió, en aquella huida masiva, salir con vida y llegar a Francia. Al alcanzar el consulado de Biarritz, preguntó por las opciones de retorno a la Península, casi nulas por su filiación ideológica. Pero Jovino decidió volver a la Península, a través de Barcelona, y se puso de nuevo a pelear en las filas republicanas. En este tránsito conoció a la que sería su mujer, con la que tuvo una hija, Anna Couzi. Esta vecina de Bessiers (Francia) estableció contacto con la editorial Pamiela e Iñaki Alforja, realizador del documental Ezkaba y del libro Fuerte de San Cristóbal 1938 , para conocer a fondo la historia que protagonizó su padre. Couzi (apellido de su marido) estará mañana por primera vez en San Cristóbal y podrá ver in situ la prisión de la que huyó su progenitor