24 de junio de 2009

Hendaya, una patraña del franquismo





Miguel Adillon i Baucells

Durante muchos años, los que duró la dictadura y la censura franquista, he tenido que escuchar la versión de que si no entramos en la II Guerra Mundial es una circunstancia que debemos a la perspicacia y la estrategia de Francisco Franco. Lo entendía y lo comprendía porqué, a los blasones que se le atribuían de invicto, héroe, estratega, patriota y santo cruzado, le faltaba el blasón de pacificador. Vamos, que fue una injusticia que no se le diera el Premio Nobel de la Paz o que la Iglesia no lo declarara Santo.
Que algunos de sus secuaces mantengan estas versiones que nos lo presentan como el hombre que nos evitó a los españoles las tragedias de la II Guerra, lo encuentro normal. También otros pueden creerlo por ignorancia, porqué no vivieron aquellos días y han hecho caso de las historias contadas por los aduladores de siempre. Pero me sabe mal y me produce encono oír, como pasó el otro día a un importante arquitecto, un señor ya mayor entrevistado en la televisión que en su día sufrió persecución y acoso franquista, que hizo una critica del régimen, con la única salvedad, la de atribuir a Franco el no haber participado España en la II Guerra Mundial. Eso se puede permitir a los que no vivieron en el 1941, pero no a los demás, los pocos que ya quedamos que tuvimos que ser testigos y sufrir las consecuencias del franquismo.
Este es mi caso y por eso quiero dar testimonio contando la verdad que es producto de un concienzudo repaso a la historia y a la memoria.

No fue el “Caudillo” un pacificador. Los que sí lo fueron, los que fueron sus consejeros, que bastante trabajo tuvieron para ser escuchados, fueron el Duque de Alba, embajador español en Londres, Francisco Armesto, conocido por el pseudónimo de “Augusto Assia”, que fue corresponsal de “La Vanguardia” en Berlín al empezar la guerra, más tarde expulsado a petición de Goebels, llevado a Londres desde donde informó con unos artículos que eran un canto a la esperanza para los amigos de las democracias que estaban en lucha contra el fascismo. Estos dos señores tuvieron que contrarrestar con sus consejos las ansias de Franco en participar en la contienda al lado de Hitler al que ya daban por vencedor y para no llegar tarde al reparto de territorios que formarían el nuevo Imperio Español que seguiría contando los años triunfales de la Cruzada, unas ansias y unos deseos que crecieron cuando los alemanes atacaron la Unión Soviética esgrimiendo el anti-comunismo demostrado en la guerra civil cuando decían que Franco había derrotado a Stalín en tierras españolas.


Pero hubo un tercer personaje que se sumó a los dos anteriores para frenar las ansias bélicas de Franco y éste era nada menos que el jefe del espionaje alemán, el almirante Canaris, que conocía muy bien España por haber estado muchas veces en nuestro país. Conocía nuestros problemas y siempre se mostró contrario a que los españoles entráramos en la contienda, así se lo hacía saber a Hitler. Canaris debió leer Los Episodios Nacionales de Perez Galdós

Después de la entrevista de Hendaya, el almirante Canaris envió a Heinrich Himmler para que viera por si mismo la situación de España. El jefe del espionaje alemán sabía que Franco tenía en armas, pero castigados, los combatientes que habían luchado en el bando republicano.

En los cuarteles de España, había dos quintas de soldados que habían luchado bajo las ordenes de Franco y seis quintas, la 36,37.38,39,40 y 41. Soldados bregados en la guerra y ahora castigados.

Éste era el panorama cuando estalló el conflicto mundial. Hubiera bastado un par de aviones ingleses o franceses, bombardeando con pasquines invitando a la revuelta, para producir motines y levantamientos en los cuarteles, contando con que muchos oficiales los hubieran encabezado. Con trescientos mil soldados castigados, cuatrocientos presos en las cárceles y con medio millón de exiliados de guerra en la frontera, entrar en ella habría sido un suicidio del régimen. Habría sido una insensatez, que eso sí, nos habría ahorrado treinta y cinco años de franquismo.

Ésta situación continuó hasta que llamaron a filas la quinta del 1942, la que sólo el primer reemplazo había luchado en el guerra en la zona republicana.

Entonces licenciaron a los del 36 y 37, castigadas, y las 38, 39 de la zona nacional o franquista.

Pero fue en el año 1943, cuando la victoria del Eje, ya no parecía tan segura, y en el sur de Francia se movía el “maquis”, que se dieron cuenta que estaban sentados sobre un polvorín. En Mayo de éste año, salió del ministerio del Ejercito una circular dando permisos indefinidos a los que hubieran luchado con la república o habían estado en campos de concentración o trabajo. Había que apartar de las armas a los posibles resentidos. Eso al mismo tiempo que volvían a llamar a los soldados de las quintas 38 y 39 licenciadas dos años antes.

Para dar una idea de la situación en el ejército, quiero añadir un dato.

Cuando el 2º Batallón de Montaña, Albuera, fue sacado de Lérida capital para subir al Valle de Arán, en previsión de un ataque de los “Maquis, la 1ª Compañía resistió bien al ataque en el pueblo de Salardú, evitando que cayera en manos de los asaltantes el mismo general Moscardó, jefe de las fuerzas pero, en Las Bordas, los “Maquis” apenas encontraron resistencia, la 2ª Compañía fue hecha prisionera y llevada a Francia. De unos noventa soldados capturados, cuando cuatro días más tarde y fracasado el intento de invasión, las autoridades francesas les dejaron escoger entre volver a España o quedarse, tan sólo nueve de ellos optaron por volver. Éstos y los que más tarde se repensaron y volvieron a España, fueron castigados y represaliados. Algunos aún viven en Francia.

Cuando los americanos desembarcaron en el norte de Àfrica en los cuarteles se tocó “generala” y las tropas recorrieron las calles de Lérida y se tomaron precauciones defensivas. Pero en Málaga, cuando un barco hospital americano embocó la entrada del puerto de Málaga, no sé porqué motivo, algunos creyeron que venían a liberarles, se enfrentaron con la policía lo que costó otra fuerte represión franquista.

Quisiera que este escrito lo pudiera leer el arquitecto santanderino que fue entrevistado en la televisión. Que recuerde que, Franco, cuando mandó la División Azul a Rusia, dijo que si hacía falta mandaría dos millones de soldados, y que uno de los más destacados falangistas que fueron a luchar en las estepas rusas, Dionisio Ridruejo, marchó falangista y volvió anti-franquista.

De no haber sido por el Duque de Alba, ”Augusto Assía” y el almirante Canaris, Franco hubiera podido terminar sentado o colgado en Nuremberg.



LAS CUENTAS DEL REY






La Revista EuroBusiness, en febrero de 2003, publicó el listado de los 300 hombres más ricos de Europa, especificando su patrimonio, empresa y sector en los que prestan sus servicios y otros datos. Y así, nos enteramos que el “hombre” más rico de Europa es una “mujer”, Liliane Bettencourt, propietaria de L'Oreal, cuyo patrimonio asciende a 19.720 millones de euros (o 3,3 billones de pesetas), gracias a sus activos en el sector de los cosméticos.

Y el segundo hombre más rico era Amancio Ortega, propietario de Inditex (Zara), con 11.600 millones de euros de patrimonio, gracias al sector "fashion".
Y así llegamos al puesto 112, donde aparece el chocolatero italiano, Michel Ferrero, empatado con un tal King Juan Carlos de España, cuya compañía se llama "Borbón Family", dedicado al sector "Royalty". Tanto el italiano como el tal "king Juan Carlos", poseen un patrimonio valorado en 1.700 millones de euros (unos 280.000 millones de pesetas). Comentario de EuroBusiness (mucho buen republicano es lo que hay en esa publicación): "la fortuna del Rey Juan Carlos nace de un fondo colocado en el exterior durante el Franquismo, por monárquicos que preparaban la restauración democrática. Muy pocos españoles (diría que ninguno) saben lo rico que realmente es el Rey de España", quien posee "fincas desparramadas por Europa, colecciones de arte y vastas propiedades de todo tipo". Y para remachar la idea, la revista advierte: "Después de todo, es el hombre que presume de trabajar por un mero estipendio de 7 millones de euros, una séptima parte del Presupuesto de la Reina británica".
Porque no se engañen ustedes. Aquí lo más bonito es contemplar la espléndida capacidad de ahorros y rentabilización de recursos de quien, con siete millones de euros de salario anual, con el que además debe cubrir todos los gastos de la Casa Real, consigue generar un patrimonio de 1.700 millones de euros.
Por cierto. Las cuentas de la Casa Real no son auditables en esta democracia de baja calidad. El rey es irresponsable. ¿Qué les parece? Del Blog personal de Anasagasti

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Los puntos sobre las íes en la vida del Rey





Sandra Remón
El Confidencial 24 de Junio de 2009

Unos personajes: la Familia Real. Un título: ‘Una monarquía protegida por la censura’. Un polémico firmante: Iñaki Anasagasti. Son los tres elementos que han hecho temblar los suelos de La Zarzuela.

En 2003, la relación entre el parlamentario peneuvista y el Rey de España dejó de ser tan cordial como lo había sido hasta entonces. La ‘culpa’ la tuvo la real posición del monarca con respecto a la guerra de Iraq. Anasagasti, convencido de que España no debía apoyarla y viendo que el Rey, a quien corresponde declarar la guerra y hacer la paz, no hacía nada para evitarlo -“como militar, me gusta la guerra”, le dijo el monarca-, le espetó a Juan Carlos que por qué no se iba él o mandaba a su hijo.

Defraudado con la Casa Real, como ya ha demostrado sin pudor en su blog, hoy, seis años después el político presenta un libro que no ha debido sentar nada bien a Su Majestad.

Con el cargador a punto, y aunque centrado en el Rey, el libro dispara contra todos los miembros de la Familia Real. De él cuenta que “está desnudo”, que “su legitimidad de origen no es democrática”, que “su vida privada no es nada ejemplar” y que “sus gastos y relaciones con amigos comisionistas son impropios”, además de apuntar que “su falta de responsabilidad ante el delito es algo único en Europa”. “Se le trata como a un semidios protegido por una mordaza puesta a la prensa, que sólo conoce una situación parecida en Tailandia”.

Argumenta Anasagasti la existencia de una censura real en torno al monarca en tanto a que “no se le pregunta por sus cacerías, sus dispendios, sus amistades peligrosas, sus negocios con Javier de la Rosa, Mario Conde, Ruiz-Mateos, Manuel Prado y demás comisionistas, sus aventuras extramatrimoniales, sus extrañas desapariciones y sus larguísimas vacaciones”. Y desvela algún que otro comentario de don Juan Carlos que le deja en muy mal lugar, como el que le hizo el día que Anasagasti rechazó fumarse un puro suyo, pero le dijo que se lo llevaría a Arzallus. “Si es para él, le meto un bomba”, contestó el Rey, que al ver las caras de los presentes, apostilló que se trataba de una broma.

Dice de el Rey, al que llamó “vago” en uno de sus post dando paso a una polémica que coincidió en el tiempo con el secuestro de El Jueves, que ni arbitra ni modera, que es un espectador pasivo que actúa como si la cosa no fuera con él y que “cuando un día intervino por su cuenta e improvisó, la organizó parda con el “¿por qué no te callas?”

Hay más para don Juan Carlos, de quien recuerda que quiso ser jinete pero se quedó en regatista porque Franco frustró su gran pasión por la hípica. Anasagasti critica sus “desapariciones sin que nadie lo sepa” y sus “magníficas vacaciones en Mallorca, tras haber aceptado el regalo hecho por unos empresarios de un yate que lleva el dudoso nombre de Bribón, mientras su familia se pasea en el Fortuna, nombres los dos que se las traen”.

La familia

Amén de criticar al Rey por diferentes episodios más, osos incluidos, en el reparto del pastel de reflexiones entra la familia, la real. Del Príncipe de Asturias critica que no fuera capaz de agradecer el regalo que la Mesa del Senado le hizo con motivo de su boda con Letizia Ortiz. Felipe, que recibió como presente un óleo de la pintora M. P. Herrero, se limitó a ‘ordenar’ a Alberto Aza, jefe de prensa de la Casa Real, que enviara una carta por él. A él le recuerda que “el juancarlismo no se hereda” y, además de criticar que será rey en el futuro por una discriminatoria ley del derecho de sucesión, pone en cuestión el modus operandi de la Fundación Príncipe de Asturias: “el montaje acrítico de unos premios alimentados con dinero público -12.000.000 de euros entre 2006 y 2008- concebidos en función del propio Felipe, en lugar de apostar por nuevos valores o ser más equilibrados en su acepción”.

También hay para la “antigua colaboradora del nefasto manipulador informativo, Urdaci”, Letizia Ortiz, ésa que tan “poca simpatía despierta” y a la que “en los pasillos de RTVE llamaban Letizia ‘la ficticia’”. De ella recuerda que en los estudios de CNN Plus en Torre Picasso, cuando el canal de noticias acababa de ponerse en marcha, “se quejó -lo hacía a menudo- del exceso de informaciones políticas. Prefería los temas sociales. ‘¿Qué tenemos? ¿Más política, más País Vasco y más principito?’. Otras veces se refería al Príncipe de Asturias como Felipito…”, recoge Anasagasti en su libro.

De doña Sofía, que “es la esposa del Rey, no estrictamente una Reina”, dice que “en su entorno debe haber gentes significativas del Opus Dei, porque cayó en una trampa para aficionados y se sometió al tercer grado de Pilar Urbano”, la misma que cuando le entrevistó a él, le ofreció una copa de alcohol “buscando que tuviera la lengua suelta”.


Comunicado ante los destrozos ocasionados en el Memorial de la cárcel de Carabanchel




(Plataforma cárcel de Carabanchel, 23-06-2009)




No lograrán borrar la memoria de quienes lucharon por la libertad y la justicia social
En la mañana del lunes 22 de junio han aparecido destrozados varios paneles de los que conforman el Memorial de la cárcel de Carabanchel instalado el pasado 26 de abril en la valla del solar, y que había permanecido intacto hasta ahora.

En dichos paneles figuran los nombres de más de 600 personas que permanecieron presas en la más emblemática de las cárceles franquistas, la de Carabanchel. Los que más años de cárcel sufrieron, Marcos Ana, 23 años, y Mequesidez Rodríguez, 24 años, pasaron por el memorial y dejaron estampada su firma, éste último el pasado jueves 18 de junio.



Con el destrozo parcial del memorial, los cobardes autores materiales e intelectuales han tratado de despreciar la memoria de quienes lucharon por la libertad y la justicia social y fueron víctimas de la represión fascista sufrida en nuestro país a lo largo de 40 años.

Llama la atención que este hecho se haya producido menos de 48 horas después de una multitudinaria manifestación que denunciaba las condiciones inhumanas en que se produce la detención de inmigrantes sin papeles en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche.

Precisamente la Plataforma por un Centro por la Paz y la Memoria en la antigua cárcel de Carabanchel reclama que el CIE, antiguo hospital penitenciario, y único edificio que el gobierno dejó en pie de la citada prisión, se cierre y se convierta en el Centro de la Memoria que la historia de Carabanchel exige.

Los que quieren borrar la memoria no lo lograrán. Vamos a seguir en nuestro empeño y repararemos o sustituiremos los paneles destrozados, porque es de justicia honrar la memoria de los defensores de la libertad y la justicia social, y, tarde o temprano, el Gobierno tendrá que cumplir con su obligación legal y moral.

Madrid, 23 de junio de 2009

Plataforma por un Centro por la Paz y la Memoria en la antigua cárcel de Carabanchel

El Supremo admite una nueva querella contra Garzón por investigar el franquismo




La asociación Libertad e Identidad denunció al juez por su actuación en el caso de las desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo


El Tribunal Supremo ha admitido a trámite otra querella por prevaricación contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por su actuación en el caso de las desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo, interpuesta por la asociación Libertad e Identidad.

En un auto notificado hoy, la sala de lo penal del Alto Tribunal se declara competente para instruir la causa y acuerda acumular esta querella a la presentada por los mismos hechos por el sindicato ultraderechista Manos Limpias, que admitió a trámite el pasado mes de mayo.

La resolución indica que ambas querellas deberán tramitarse de forma conjunta por el magistrado Luciano Varela y que las dos asociaciones querellantes deberán estar representadas por un solo letrado.

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RECUSAN A LOS MAGISTRADOS QUE INVESTIGAN A GARZÓN







La Asociación Memoria Histórica do 36 de Ponteareas ha solicitado al Tribunal Supremo (TS) la recusación de los magistrados que admitieron la querella contra Baltasar Garzón y ahora deben resolver un recurso contra el auto de la Audiencia Nacional, que decretó que el juez no era competente para investigar las desapariciones durante la Guerra Civil.

El escrito presentado por esta asociación ante el TS el pasado jueves pide la recusación de los cinco magistrados que admitieron a trámite la querella de Manos Limpias contra Garzón, además de Luciano Varela, Andrés Martínez Arrieta y Miguel Colmenero, que han intervenido en otras causas relacionadas con las desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo.

Según dicha asociación, las resoluciones ya adoptadas por estos magistrados han producido un daño a las víctimas, al dilatar sin límite de fecha la investigación judicial de los crímenes de lesa humanidad que han denunciado ante el Juzgado que consideran competente. Asimismo, recuerdan que el Convenio Europeo de Derechos Humanos protege el derecho a que un tribunal imparcial resuelva el recurso de queja presentado por esta asociación. En este sentido, alegan que los magistrados mencionados no garantizan la imparcialidad, ya que intervinieron en asuntos relacionados con la misma causa, al admitir a trámite la querella presentada contra Garzón por el ultraderechista Manos Limpias por un presunto delito de prevaricación.

(Deia. 24 / 06 / 09)

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La Justicia: el último "bunker" del franquismo




El Impulso 24 de Junio de 2009


España lleva 30 años mirándose al ombligo y felicitándose por haber logrado realizar de forma pacífica la transición política. Tan encantados estábamos de habernos conocido que olvidamos que la transición y la Constitución no eran sino el inicio del camino hacia la democracia y no su techo...

La Transición dejó, por necesidad, temas sin resolver, algunos de gran calado. Aquí olvidamos con demasiada facilidad que el País Vasco votó NO a la Constitución, porque no se logró el necesario consenso, en su momento, con el PNV. Ahì tenemos el problema vasco, enquistado, como uno de los grandes problemas de la democracia. Y todo hace indicar que lo va a seguir siendo durante mucho tiempo aún...

En la Transición se dibujó, pero tan sólo con trazos débiles, casi balbuceantes, el Estado de las Autonomías. También se hizo lo propio con el tema de la autonomía municipal. Después de 30 años, el dibujo autonómico sigue sin cerrarse y la autonomía municipal tan sólo es un sueño de los Ayuntamientos.

Cabe reconocerle al actual Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el haber atinado en la detección de estos problemas y sentar las bases para su resolución, aunque haya tenido que retrasar el tema de la autonomía municipal, hasta en tanto no se resuelva la definitiva financiación del Estado de las Autonomías. Al menos lo intenta, no como otros...

Sin embargo, el principal problema que se planteaba -por su idiosincrasia- para el futuro en la Transición, el judicial, sigue sin resolverse. Entonces, un taimado político asturiano, perteneciente a los tecnócratas del franquismo, Torcuato Fernández Miranda, diseñó aquello de "a la ley por la ley", pasando desde la ley franquista a un régimen de libertades.

Fue una solución ingeniosa, cabe reconocerlo. Pero era sólo una solución para ganar tiempo y establecer un régimen de libertades. Después tocaba acabar con las leyes franquistas y establecer otras que no tuvieran ninguna duda sobre su concepto de democracia. También tocaría, pasado un tiempo, el juicio al franquismo que la historia y el derecho internacional exigían...

Sin embargo, en España tenemos la mala costumbre de convertir en definitivo todo lo provisional. Por eso, 30 años después seguimos sin realizar el juicio al franquismo, sin establecer la verdad histórica y democrática que corresponde a un país que se dice una democracia, sin reconocer a las víctimas del Golpe de Estado de 1936 y de la invasión del suelo patrio por parte de dos potencias -Italia y Alemania- extranjeras, para acabar con una mayoría de españoles que habían elegido libremente a quienes les gobernaban. Ni siquiera se les permite a sus familiares buscarles por las cúnetas de todo el país con el apoyo y la financiación del Estado y ya no hablemos del necesario restablecimiento de sus derechos atropellados mediante el asesinato, la cárcel, la tortura, o su utilización como mano de obra esclava al servicio de las empresas de los franquistas.

Todo ello, porque nuestra pretendida democracia no ha sido capaz de poner orden en el sistema judicial, barriendo de los Tribunales al último reducto del franquismo, el último "bunker" y llevando allí a los democrátas. El último ejemplo claro es la persecución que se está realizando al Juez Garzón por intentar, por fin, juzgar al franquismo. Y ello, pese a la timidez del Juez en sus planteamientos.

Ahora y gracias a una información publicada por nuestros colegas de "Público" no enteramos que el Juez que admitió a trámite una querella por prevaricación contra Garzón ha intervenido, al menos dos veces, públicamente para justificar el Golpe de Estado del 36 y que firmó un manifiesto contra la blandita Ley de Memoria Histórica con que nos ha obsequiado el Gobierno Zapatero.

Lo que resulta difícil de entender y ciertamente indignante es que dicho Juez sea miembro del Tribunal Supremo y que se sienta tan impune y tan confiado en defender su ideología franquista como para tomar una decisión como la de encausar al Juez Garzón a denuncia de un grupo franquista: "Manos Limpias" (¡?).

Resulta difícil de imaginar que en Alemania, por ejemplo, se sentara en su Tribunal Supremo un nazi y mucho menos, que lo confesara públicamente. Pero el hecho de que ese hipotético juez alemán se atreviera a defender el nazismo ya resulta verdaderamente inconcebible. De conocerse todos esos datos, en Alemania hubieran cesado inmediatamente al Juez, lo hubieran expulsado de la carrera judicial y el escándalo político que se habría desatado en torno al caso, se hubiera llevado por delante a los responsables políticos de que dicho Juez ocupara tal cargo.

Aquí, todos conocían -en los ámbitos políticos tanto del PSOE como del PP- el zapato político que "calzaba" dicho Juez y optaron por el silencio y por no decir nada. Aquí, que los franquistas estén sentados en los puestos claves de las instituciones no sólo no supone escándalo alguno sino que además se cierra con un manto de silencio. Así, es difícil convencer a los ciudadanos de que España es una democracia plena y no una democracia tutelada, de que el viejo dictador no tenía razón en su testamento político cuando decía que "todo está atado y bien atado".

El PSOE debe tomar cartas en el asunto y terminar de derribar ese último "bunker" franquista establecido en los Juzgados, que -qué casualidad- son percibidos por los ciudadanos como la institución que peor funciona en nuestro país. Y debe hacerlo sin ambigüedades, con firmeza.

Por su parte, el PP debe tomar definitivamente la decisión de si quiere ser el Partido de los últimos nostálgicos del antiguo régimen o si, definitivamente, opta por ser la réplica española de la derecha liberal y demócrata europea. Si opta por esto último, debe abandonara para siempre esos "tics" franquistas que tan a menudo le salen y hacer una auténtica "poda" en su partido, limpiándolo de reductos franquistas.

En caso contrario, no se podrá hablar de una democracia real y efectiva en España. Aún no. Las víctimas del franquismo tendrán que acudir a los Tribunales Internacionales para obtener justicia para sonrojo de los actuales políticos y los ciudadanos tendrán que organizarse en torno a nuevos Partidos Políticos que opten de verdad por una democracia real y no por una tutelada. La transición aún no está terminada. La duda estriba en si los actuales políticos serán capaces de culminar dicha obra o, por el contrario, tendremos que buscarnos otros políticos y otros Partidos.