28 de junio de 2009

Honduras: Intereses Transnacionales farmacéuticos implicados en golpe de estado a Zelaya






Observatorio Social Centroamericano|28-06-2009



La participación de factores políticos y económicos ligados a laboratorios farmacéuticos transnacionales aparecía hoy en Tegucigalpa como hipótesis seria para explicar el movimiento golpista impulsado por sectores de la ultraderecha en Honduras.
La decisión de estas mafias farmacéuticas de apoyar el movimiento desestabilizador contra el presidente Zelaya, habría surgido hace algunos meses tras el ingreso a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América. En Honduras, más del 80% de los medicamentos son provistos por empresas multinacionales, siendo la materia prima para su producción 100% importada, principalmente desde Estados Unidos y Europa.

Los países de origen de estos medicamentos son Panamá, Costa Rica, Estados Unidos y Guatemala: en Panamá se encuentran ubicadas las plantas de laboratorios multinacionales como Glaxo , Sanofi y Smiyh Kline, mientras que en Costa Rica están Pfizer y Stein. En Guatemala se encuentran Novartis, Bristol Myers y Aventis

La concreción de un acuerdo comercial establecido por los gobiernos de Cuba y Honduras tras el ingreso al ALBA incluyó como una de las principales temáticas de intercambio, la importación de medicamentos genéricos desde la isla caribeña como forma de contrarrestar los altos precios de las medicinas que el estado hondureño debe costear para la provisión de sus hospitales públicos.

A principios de 2009 el gobierno de Honduras intentó comprar medicinas genéricas aprovechando los acuerdos establecidos por el ALBA pero se encontró con un escollo interpuesto por las transnacionales a través del colegio químico farmacéutico quien argumentó aspectos burocráticos para hacer caer las importaciones provenientes de Cuba a precios asequibles: los intereses del poderoso lobby farmacéutico norteamericano y europeo no permitirían la competencia de la industria cubana o de otras industrias nacionales farmacéuticas en el mercado de las medicinas de Honduras.

Como detonante final de las acciones desestabilizadoras, un hecho más colmaría la paciencia de los intereses privados transnacionales farmacéuticos: el 24 de junio pasado, los presidentes del ALBA “se comprometieron a promover un modelo de apropiación social del conocimiento que permita superar los obstáculos en la producción de bienes fundamentales para la vida, como la alimentación y la salud, y en ese sentido instruyeron al Consejo de Ministros del ALBA constituir, en un plazo no mayor a 30 días, un Grupo de Trabajo para la Revisión de la doctrina sobre Propiedad Industrial coordinado por Venezuela”.

Esta decisión gatilló automáticamente la orden de acelerar el movimiento desestabilizador previo a las elecciones democráticas a desarrollarse en el país conducido por el presidente Zelaya.

El terrorismo farmacéutico emergió nuevamente en los golpes de estado contra gobiernos que luchan por su independencia como ocurrió en otros momentos de la historia latinoamericana

NOBLES POR LA GRACIA DE FRANCO







• La Ley de la Memoria Histórica, que suprime los símbolos de exaltación de la dictadura franquista, se ha olvidado de los títulos nobiliarios que el Generalísimo otorgó a militares, falangistas, empresarios y personalidades adeptos a su régimen. Los nietos de aquellos ostentan hoy esas dignidades.



Aunque el Rey es el único que tiene potestad de «gracia» para otorgar títulos de nobleza, Franco asumió esta «gracia» por un decreto del 4 de junio de 1948. Y amparándose en este decreto firmó 38 concesiones de títulos nobiliarios, además de nombrar heredero de su "reinado" al hoy, jefe de Estado Juan Carlos I.

Los generales

Es curioso que el primer título que concedió Franco fue para un fusilado, José Antonio Primo de Rivera, y el último para un asesinado, el almirante Carrero Blanco. El Ejército, como puede observarse en la lista que ofrecemos, se llevó la palma con el ennoblecimiento de 16 generales seguidos de los falangistas con diez títulos de nobleza. Todos esos títulos nobiliarios se mantienen hoy en manos de los herederos actuales.

Los aristócratas del Rey

CARMEN POLO VALDES. Señorío de Meirás. 1975. Viuda de Franco.

CARMEN FRANCO POLO. Duquesa de Franco. 1975. Hija de Franco.

CARLOS ARIAS NAVARRO. Marqués de Arias Navarro. 1976. Político.

MARIA DOMENICA DE CONTRERAS Y LOPEZ DE AYALA. Marquesa de Villanueva del Castillo. 1976.

CARLOS MARIA RODRIGUEZ DE VALCARCEL Y RIBED. Conde de Rodríguez de Valcárcel. 1977. Político.

ANTONIO ITURMENDI GOMEZ. Conde de Iturmendi. 1977. Político.

ENRIQUE FERNANDEZ MIRANDA LOZANA. Duque de Fernández Miranda. 1977. Político.

FRANCISCO JAVIER VILLACIEROS. Conde de Villacieros. 1980. Embajador.

ADOLFO SUAREZ GONZALEZ. Duque de Suárez. 1981. Ex presidente del Gobierno.

ANDRES SEGOVIA TORRES. Marqués de Salobreña. 1981. Guitarrista y compositor.

CARLOS LUIS DEL VALLE-INCLAN Y BLANCO. Marqués de Bradomín. 1981.

SALVADOR DALI DOMENECH. Marqués de Dalí de Pubol. 1982. Pintor.

JOAQUIN DE VALENZUELA Y ALCIBAR-JAUREGUI. Marqués de Valenzuela de Tahuarda. Se le concede la Grandeza de España. 1983. Militar. continua...



JOSE TARRADELLAS JOAN. Marqués de Tarradellas. 1985, Ex presidente de la Generalitat.

GREGORIO MARAÑON MOYA. Marqués de Marañón. 1987. Médico.

JUAN ANTONIO SAMARANCH. Marqués de Samaranch. 1991. Presidente del Comité Olímpico Internacional.

ALFONSO ESCAMEZ. Marqués de Aguilas. 1991. Banquero.

JOAQUIN RODRIGO. Marqués de los Jardines de Aranjuez. 1991. Guitarrista y compositor.

SABINO FERNANDEZ CAMPO. Conde de Latores. 1992. Militar.

EMILIO GARCIA GOMEZ. Conde de Alixares. 1994. Académico.

JAVIER BENJUMEA PUIGCERVER. Marqués de Puebla de Cazalla. 1994. Empresario.

MANUEL GUTIERREZ MELLADO. Marqués de Gutiérrez Mellado. 1994. Militar.

JOSE MANUEL LARA HERNANDEZ. Marqués del Pedroso de Lara. 1994. Editor.

APOYO. Los aristócratas de Franco

JOSE ANTONIO PRIMO DE RIVERA. Duque de Primo de Rivera (a título póstumo). 1948. Político.

JOSE CALVO SOTELO. Duque de Calvo Sotelo. 1948. Político.

EMILIO MOLA. Duque de Mola (a título póstumo). 1948. Militar.

JOSE MOSCARDO. Conde del Alcázar de Toledo. 1948. Militar.

ONESIMO REDONDO. Conde de Labajos (a título póstumo). 1949. Político.

VICTOR PRADERA. Conde de Pradera (a título póstumo). 1949. Político.

ANDRES SALIQUET. Marqués de Saliquet. 1950. Militar.

GONZALO QUEIPO DE LLANO. Marqués de Queipo de Llano. 1951. Militar.

FRANCISCO MORENO FERNANDEZ. Marqués de Alborán. 1950. Militar.

JULIO ARTECHE Y VILLABASO. Conde de Arteche. 1950. Político.

FIDEL DAVILA ARRONDO. Marqués de Dávila. 1948. Militar.

JOAQUIN GARCIA MORATO. Conde de Jarama (a título póstumo). 1951. Aviador.

JOSE VALERA IGLESIAS. Marqués de Valera de S. Fernando. 1951. Militar.

JOAQUIN GARCIA ESCAMEZ. Marqués de Somosierra. 1951. Militar.

SANTIAGO RAMON Y CAJAL. Marqués de Ramón y Cajal (a título póstumo). 1952. Neurólogo.

JUAN YAGÜE BLANCO. Marqués de San Leonardo de Yagüe. 1952. Militar.

FEDERICO TEDESCHINI. Marqués de Santa María de la Almudena. 1954. Cardenal.

JUAN DE LA CIERVA Y CODORNIU. Conde de la Cierva (a título póstumo). 1954. Ingeniero.

JUAN VIGON SUERODIEZ. Marqués de Vigón. 1955. Militar.

PEDRO BARRIE DE LA MAZA. Conde de Fenosa. 1955. Empresario.

PATRICIO ECHEVERRIA ELORZA. Conde de Echeverría de Legazpi. 1958. Empresario.

PILAR PRIMO DE RIVERA. Condesa del Castillo de La Mota. 1960. Política.

JUAN ANTONIO SUANCES Y FERNANDEZ. Marqués de Suances. 1960. Militar.

EDUARDO TORROJA MIRET. Marqués de Torroja. 1961. Ingeniero.

ESTEBAN BILBAO EGUIA. Marqués de Bilbao Eguia. 1961.

FRANCISCO MARTIN MORENO. Conde de Martín Moreno. 1961. Militar.

JOAQUIN GARCIA PALLASAR. Conde de Pallasar. 1961. Militar.

JUAN CERVERA Y VALDERRAMA. Marqués de Casa Cervera. 1962. Militar.

ALFREDO KINDELAN Y DUANY. Marqués de Kindelan. 1962. Militar.

FERNANDO SUAREZ DE TANGIL Y ANGULO. Marqués de Covarrubias y Leyva. 1964. Abogado.

ALFONSO CHURRUCA CALBETON. Conde de El Abra. 1969. Ingeniero.

JUAN CARLOS DE BORBON Y BORBON. Príncipe de España. 1969.

ALFONSO DE BORBON DAMPIERRE. Duque de Cádiz con tratamiento de Alteza Real. 1972.

JOAQUIN BAU NOLLA. Duque de Bau (a título póstumo). 1973. Financiero.

LUIS CARRERO BLANCO. Duque de Carrero Blanco. 1973. Militar.

http://www.latrinchera.org/foros/showthread.php?p=325861

FOSAS, HUESOS, VÍCTIMAS, PERSONAS...












Acérquese a una fosa común y mire durante unos minutos. Pregúntele a su conciencia: ¿si fuera mi padre o mi abuelo permitiría que continuase ahí tirado? Piénselo de verdad, es decir, en silencio.
Hay dos respuestas posibles: sí y no. Si su respuesta es sí, está claro que debe ir al psicólogo. Ya sé que hay familiares que no quieren revolver la tierra. Pero dudo mucho que contestasen de esa manera a pie de fosa.

Si su respuesta es no, actúe en consecuencia: acepte que todas las fosas sean abiertas, todos los huesos de las víctimas sean ordenados, identificados y entregados a sus familiares para que le den una sepultura decente.

Entiendo su dilema: hay muchos desaparecidos y es un trabajo muy caro. Además, estamos en crisis. ¿Vale la pena escarbar el pasado? ¿No sería mejor dedicar el dinero a construir puestos de trabajo, adecentar empresas o bancos ruinosos, subvencionar la compra de coches? Insisto: mire a la fosa y hágase otra vez la misma pregunta.

La demagogia nos puede sacar del atolladero. Se puede pensar en ahorrar cuando un equipo de fútbol se gasta casi 100 millones de euros en un fichaje o cuando un Estado nos regala 400 euros por nuestra cara bonita. ¿Sabe cuántas fosas se podrían abrir con 100 millones de euros? Con una cuarta parte del regalo que el año pasado nos hizo nuestro Estado (el Gobierno simplemente ejerció de irresponsable), podríamos asear nuestro pasado.

¿Sabe cuánto está costando la búsqueda de los restos de los pasajeros y del avión de Air France que se cayó al océano hace tres semanas? Si su padre, su abuelo o su hijo estuviesen en el fondo del mar, ¿se conformaría con la explicación banal de que es muy caro buscarlos? Claro que no. ¿Rechazaría la entrega de algunos restos de su familiar en una pequeña caja? Claro que no.

Resulta que ve a los familiares como unos aprovechados que sólo quieren dinero o, peor, que buscan culpables y venganza. Vuelva a la fosa y observe cómo trabajan los arqueólogos y antropólogos. Entre ellos, camuflados, también verá familiares limpiando huesos armados de pequeños pinceles. ¿De verdad piensa que esa persona está ahí por dinero o venganza?

Pongamos que recibe una reparación económica. Primero recuerde que habrá tenido que acreditar documentalmente los hechos ocurridos. Le aseguro que es una misión imposible tal como están los archivos de nuestro país y las restricciones existentes. Si supera todos los obstáculos y consigue confeccionar un expediente decente, cobrará unos miles de euros. ¿No le parece que tiene el mismo derecho que le asistiría si su padre o su hijo fuesen atropellados en un paso de cebra? Al fin y al cabo, a su familiar quizá lo sacaron de su casa, lo pasearon durante unos minutos eternos, lo ejecutaron y lo lanzaron al fondo de un agujero.

Pongamos que se quiere vengar. ¿De quién? ¿Del asesino que ya murió? ¿De la historia? Nunca he escuchado la palabra venganza en una fosa. Ni en Guatemala, ni en Irak, ni en Bosnia. Tampoco en España. Nadie se remanga el traje y se dedica semanas, meses y años a buscar los restos de su padre o su abuelo por venganza. No se sostiene.

Es cierto que algunos verdugos siguen vivos. Me han explicado la historia de un asesino que, además, violó a una de sus víctimas femeninas antes de matarla, y que cada día va a comulgar en bicicleta. Las personas que conocen la historia nunca se la han contado a los familiares directos. El asesino ya tiene más de 90 años. ¿Usted tendría un comportamiento similar? ¿Usted se lo callaría? ¿Usted aceptaría que el violador de su abuela o su madre se pasease en bicicleta a unos kilómetros de su casa sin haber sido juzgado? Permítame que lo dude.

De nuevo, entiendo su dilema: era una guerra y ya sabemos lo que pasa cuando todo se desmorona. Los vecinos y los hermanos se matan. La violación es un arma de terror. El enemigo es reconvertido en un demonio para paliar los golpes de la conciencia. Llevo más de 25 años viviéndolo de forma regular. Ni el peor de los testimonios me asombra, aunque me siga hiriendo.

Pero la guerra tiene reglas. La tortura, las ejecuciones extrajudiciales, los ataques contra la población civil son crímenes contra el derecho internacional que no prescriben. Los máximos responsables ya murieron o son ancianos, pero sigue existiendo un Estado llamado España que tiene una obligación con su propia historia.
soitu.es