17 de julio de 2009

Espionaje y Guerra Civil en la frontera del Bidasoa (1936-1939)



Pedro Barruso Barés

La extensión del conflicto español de 1936 fuera de nuestras fronteras es algo que ha ocupado numerosas páginas en la historiografía dedicada al conflicto y que, todavía hoy, sigue siendo objeto de estudio. Buena prueba de ello son los libros recientemente publicados, entre los que destaca el del profesor Aceña, analizando la ayuda tanto alemana como soviética a los contendientes de la Guerra Civil. Sin embargo hay una parte de la Guerra, y más concretamente de su vertiente exterior, que nos es más El Frente Silenciosodesconocida. Nos referimos a las cuestiones relacionadas con la actividad de los servicios secretos de los contendientes. Este es un tema que he tratado ampliamente en mi estudio El Frente Silencioso (Alegía, 2001) y en diversos artículos publicados en revistas científicas. Sin embargo la propia naturaleza de los hechos estudiados (actividades clandestinas) y de los protagonistas de los mismos (agentes encubiertos) hace que el tema sea susceptible de análisis y revisión a la luz de nuevas fuentes que vayan siendo puestas a disposición de los investigadores. Me refiero, fundamentalmente, a los archivos de los servicios secretos franceses e italianos en primer lugar, aunque tampoco debemos descartar que en los archivos alemanes y de la antigua Unión Soviética puedan aparecer sorpresas, si bien el acceso a esta documentación se presenta como más complicado. Por tanto, en estas líneas, me voy a exponer las líneas maestras de los temas tratados en mi estudio sobre el espionaje durante la Guerra Civil en la frontera del Bidasoa y unas reflexiones sobre la actividad de los mismos a lo largo de conflicto.

Los servicios franquistas
Cronológicamente los primeros en aparecer en la costa vasco francesa fueron los agentes franquistas. Estos contaban con la colaboración de carlistas y monárquicos exiliados que residían, desde 1931, en localidades como San Juan de Luz o Biarritz desde las cuales conspiraban abiertamente contra la República. Fruto de esta actividad fue que a los pocos días de dar comienzo la guerra ya funcionada un servicio de información en la villa "Nacho Enea" de San Juan de Luz. Esta, inicialmente dirigida por elementos carlistas, pronto entró en contacto con monárquicos y miembros de la "Lliga" de Fransec Cambó, quien aportó gran parte del capital necesario para poner en marcha los servicios de información de los sublevados y a los que se unieron diplomáticos, como el ex embajador de España en Francia –Quiñones de León- o el consejero de la Embajada en Estados Unidos Luis Martínez de Irujo. Por su parte los militares, a instancias del general Mola, establecieron contacto con los anteriores y completaron la organización de espionaje que fue dirigida, desde la Comandancia de Irún, por el comandante Julián Troncoso.

Los servicios secretos de los rebeldes centraron su actuación en varios frentes. El primero de ellos fue interceptar el tráfico marítimo "Aitzol"entre los puertos vascos y el Sudoeste de Francia. Fruto de esta actuación fue el apresamiento de buques como el "Galerna", en el que viajaba el sacerdote nacionalista "Aitzol" que fue fusilado en Hernani en octubre de 1936 al igual que ocurrió con la mayor parte del pasaje del citado barco. Un segundo objetivo fue el apoderarse, o sabotear, el mayor número de barcos al servicio de la República. Como consecuencia del fallido asalto a uno de ellos, el submarino C2 en el puerto de Brest, Troncoso fue destituido y reorganizado en servicio secreto al servicio de los Franquistas.

Los servicios secretos republicanos
Por su parte los republicanos se vieron sorprendidos por el comienzo de la Guerra Civil y obligados a improvisar un servicio de inteligencia que contrarrestase las actividades de los franquistas. A diferencia de éstos, que optaron por un servicio centralizado y dotado de una cadena de mando jerarquizada, los defensores de la legalidad republicana crearon una serie de redes de agentes en las que toman parte personas de la más diversas procedencia. La primera de ellas será la que dirigió el pintor Luis Quintanilla, amigo personal de Luis Araquistain, y que es quien le encargó que se hiciera cargo de los servicios secretos en el sur de Francia. Sin embargo la detención de una agente de la red, y las diferencias entre los integrantes de la misma, hacen que Quintanilla abandone y se exilie en Estados Unidos. Sin embargo la labor llevada a cabo por Quintanilla propició el mayor éxito de los servicios republicanos, al conseguir el desmantelamiento de "La Grande Frégate", sede del espionaje franquista en Biarritz. Sin embargo la escasa implicación de las autoridades francesas –y la filtración a la prensa del plan contra los agentes enemigos- limitó el éxito de la operación.

La reordenación de los servicios secretos republicanos, al frente de los cuales se sitúo el recientemente fallecido Anselmo Carretero, coincidió con la creación del Servicio Especial del Consulado de Hendaya dirigido por el irunés Anastasio Blanco. Este, en realidad agente encubierto del SIM de Prieto, logró reorganizar el servicio secreto republicano en el sudoeste a la vez que logró, en gran parte, neutralizar las actuaciones de los comandos de la Comandancia de Irún. Sin embargo, al igual que ocurrió en el caso de anterior, las diferencias internas de los republicanos limitaron en gran parte las posibilidades del Servicio Especial.

La guerra secreta en el Sudoeste: un balance
El balance que se puede ofrecer de la actividad de los servicios secretos en el Sudoeste es, como se puede suponer, desigual. A la mayor organización y preparación de los sublevados respondieron los republicanos con entusiasmo y un gran despliegue de personas, pero, el resultado no fue el mismo. Mientras los esfuerzos de los sublevados se centraban en el control de la frontera y del tráfico marítimo entre el norte republicano y los puertos franceses –algo que lograron- los republicanos se deben limitar a tratar de organizar actuaciones encaminadas a desarticular las redes de agentes franquistas que operaban en Francia. La escasez de medios y las vacilaciones a la hora de llevar a cabo acciones determinantes, muchas veces frenadas por las autoridades francesas, impide que los republicanos lograran más éxitos.

La actitud de Francia debe ser considerada de manera más detallada. El miedo a un posible golpe de corte comunista provoca en el país vecino una proliferación de organizaciones ultraderechistas como los "Croix de Feu", que colaboraron activamente con los sublevados. Las autoridades francesas, a su vez, tampoco ven con buenos ojos la actividad de los agentes republicanos, por lo que optan por infiltrar las redes establecidas en Francia por los defensores de la República. Sin embargo, el principal interés de los servicios secretos franceses era el control de los agentes alemanes e italianos que actuaban en Francia. Los primeros, con una sólida organización, colaboran abiertamente con los agentes franquistas pero su actuación se limita a la colaboración y el apoyo técnico. Por el contrario los agentes italianos de la OVRA se muestran más audaces y colaboran – o cometen ellos mismos- varios atentados en suelo francés. Los italianos centran su atención preferentemente en la frontera oriental, pero su implicación resulta decisiva a la hora del cambio de actitud de los agentes franquistas. Éstos pasan a llevar a cabo acciones más audaces (bomba en el tren de Hendaya, sabotajes a barcos mercantes que se dirigían a la España republicana...) dentro de un plan italiano de desestabilización de la República Francesa.

Los republicanos, por su parte, no son capaces de superar sus diferencias internas. Pese a que la creación del Servicio de Información Diplomática (SIDE) de Carretero y del Servicio Especial da un balón de oxígeno a éstos, cuando se descubre que Blanco es un agente del SIM todo el espionaje en el Sudoeste se derrumba. Las filtraciones de antiguos integrantes de la red de Quintanilla ponen al descubierto a toda la organización de Blanco que es prácticamente desmantelada. Los postreros esfuerzos, en la recta final de la contienda, para reorganizar los servicios de información desde los consulados que permanecen en manos de los republicanos se saldan con un fracaso y con el fin de la actuación de los agentes al servicio de la República en la frontera del Bidasoa.

Por la Memoria y la República












Pedro A. García Bilbao (Foro por la Memoria de Guadalajara, 17-07-2009)

Memoria y República: Intervención en el acto del 16 de julio de 2009 en el Ateneo de Madrid

Ciudadanas y ciudadanos, queridos amigos del Ateneo, estamos en un acto de homenaje a los que lucharon en defensa de la República Española y de compromiso por la Verdad, la

Reparación y la Justicia que hoy, en 2009, más de 70 años después, se les niega a los que lo dieron todo por la libertad.

Se me ha invitado, o al menos así lo he entendido, por mi doble condición de ateneista y

ciudadano comprometido activamente en la lucha por la memoria y por la IIIª República. Invitación que os agradezco personalmente y que, confieso, he estado a punto de no poder aceptar. He leído el manifiesto que hoy se lanza y tras reflexionar brevemente me he decidido venir a compartir con vosotros estas breves palabras que son la expresión de un sentimiento y una convicción: la lucha por la República necesita de todos aquellos que estén dispuestos a enarbolar su bandera y se sientan reconocidos en ella, no importa donde estén o donde militen. No importan las contradicciones que se tengan, nadie hay a salvo de ellas, no importan los errores cometidos, que todos los hemos cometido, lo que importa es reconocer los fallos y tener la coherencia y el valor para superarlos. La República debe ser una conquista popular, la expresión de una lucha triunfante de las masas populares y de los trabajadores y ese es un esfuerzo que requiere de todas las manos y de todos los corazones.

He estado a punto de no participar en este acto porque me parecía un tanto surrealista venir a reclamar algo en lo que creo sinceramente, la Verdad, la Reparación y la Justicia para las víctimas del franquismo al lado de personas y organizaciones que cuando han tenido ocasión de votar por esto en el Parlamento lo han hecho en contra. Pero las cosas, todos lo vemos, no son tan fáciles. El simple hecho de que se haya invitado a la posición que represento para participar con libertad en este acto así lo demuestra.

Somos muchos los que nos reconocimos en la valiente proposición de Ley que hizo hace

algunos años la diputada socialista Amparo Valcarcel, hoy delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid. En una valiente y decidida propuesta Amparo llamó a las cosas por su nombre: los Tribunales franquistas que mataron, encarcelaron y robaron a centenares de miles de españoles fueron ilegales, pues eran resultado de un golpe militar ilegal y asesino. Parece claro, ¿no? Parece obvio, ¿verdad? Pues no lo debe ser tanto cuando estamos aquí y ahora reclamando la Verdad, la Reparación y la Justicia.

Aquella propuesta de Amparo Valcarcel fue rechazada con el voto en contra del PP y de

multitud de diputados socialistas. Cuando recientemente se preparó la comisión que redactó la actual Ley de Memoria, se apartó a esta valiente diputada y los contenidos finales fueron otros muy distintos. A quienes me critiquen por aceptar esta invitación les digo que lean el texto de aquella propuesta de ley y comprenderán que me sienta moralmente obligado a un gesto de buena voluntad y de diálogo. Creo que hoy rige aquí aquel sentimiento y no el de los ponentes posteriores de la ley.

Hoy en día, la legalidad del régimen franquista no es cuestionada, sigue surtiendo efectos,

tan sólo se le condena moralmente o, peor aún, se infama a las víctimas del franquismo y a los defensores de la República con un equidistancia falsa y moralmente repugnante. No exagero.

Estamos en 2009.

Hace unas semanas, la viuda de uno de los fusilados en 1975, en el último asesinato

parajudicial del régimen, vio rechazada su petición de ayuda basándose en un informe de la

Dirección General de la Policía que sostenía que el ejecutado lo fue por su condición de terrorista y perteneciente a una organización subversiva y revolucionaria. Así, tal cual. Como lo están oyendo. Los fusilados por la dictadura lo fueron por terroristas y criminales subversivos.

Quienes emplearon las armas y arriesgaron sus vidas contra la Dictadura, son todavía

criminales y terroristas.

Quienes en cambio emplearon sus armas en defensa de la dictadura y del aplastamiento de

las libertades del pueblo español son en cambio recompensados y reconocidos. Asesinos y

torturadores como el tristemente célebre Melitón Manzanas han sido condecorados a título póstumo y sus familias gozan de reconocimiento público por haber perdido su vida en defensa de la dictadura.

Es muy triste que en 2009 y cuando a algunos se vanaglorian de las bondades y aciertos de

la Transición española tengamos sin embargo que soportar todavía estas contradicciones, que más que contradicciones son infamias.

No sé si aquí en la sala hay alguien que pueda transmitir este mensaje al gobierno de

España, en cualquier caso, hoy, en este acto unitario sobre un asunto tan justo y decente como el que hoy nos trae aquí por encima de diferencias de partido, pido sincera y honradamente que se anule la negativa de concesión de ayudas a la viuda de un combatiente antifascista. Es una vergüenza que esto se haya producido.

De confirmarse que la posición legal y oficial del estado español actual respecto de los

combatientes antifascistas que lucharon contra la dictadura hasta el final es la misma que los verdugos franquistas les dieron, lo que se pondría en claro abiertamente entonces es lo endeble de nuestra democracia. Pido con toda firmeza que se rectifique de inmediato esa decisión y que todas las familias de los fusilados, y digo bien, todas, sean inmediatamente reconocidas como víctimas del franquismo. Y os pido a todos los presentes que apoyéis esta demanda.

No es el único caso. Hace un año, el ministro de Justicia sr. Bermejo firmaba en nombre del Rey el traspaso del Marquesado de Somosierra al nieto del Coronel franquista García Escamez. Esta ocurriendo todos los días. Los honores concedidos a quienes dejaron un monstruoso reguero de sangre tras de sí, se mantienen plenamente. García Escámez fue un criminal golpista que posibilitó el asesinato de más de 3000 personas en Navarra, casi 4000 en La Rioja, y más de 600 en Soria, sin entrar en consideraciones sobre sus responsabilidades como tal golpista.

¿Cómo es posible esta ignominia, me pregunto?

Alguien debería informar a la ministra de Defensa, sra. Chacón, de un detalle que alguna

importancia debe tener cuando no se ha solucionado. El Ala 11 de caza del Ejército del Aire, la unidad de elite de las FF.AA españolas, sigue llevando los emblemas del as de la caza franquista García Morato, los mismos emblemas que portaron las escuadrillas fascistas españolas que lucharon en la agresión a la Unión Soviética en las filas de la Luftwaffe nazi. Eso ocurre hoy en día. Y el próximo 12 de Octubre, si hay desfile militar esas insignias manchadas de sangre e indignas seguirán volando con los aviones que se supone nos deben proteger.

Hay una foto famosa del ciudadano Juan Carlos Borbón montando en un avión con esas

insignias que volaron junto a la cruz gamada. En mi opinión habría que hacer algo. Por simple higiene democrática. Por favor, que quien pueda intervenga.

Por nuestra parte ofrecemos comprensión y prudencia, pero ¡¡que no quede esto así!!

Son tantos los casos recientes que demuestran hasta que punto la Ley de la memoria es una

ley fallida que casi no debiera extenderme más. Pero si se hace necesario hacer algunas

matizaciones. No las necesitan aquellos que como el sr. Jauregui, primer ponente de esta ley, tuvieron muy presente las razones de Estado que impiden todavía la Verdad, la Reparación y la Justicia, pero si lo exige la claridad de esta intervención.

Para el movimiento memorialista del que formo parte, las fosas del Franquismo son

PRUEBAS de crímenes contra la humanidad. Como tales crímenes la Fiscalía del Estado tiene la obligación de investigarlas y el Estado asumir la dignificación de los enterramientos. Para muchos de nosotros esto no es un problema de huesos o de ubicación. Abrir fosas y destruir pruebas o impedir la acción de la justicia es colaborar con los verdugos. El franquismo fue un régimen criminal y las fosas una de las pruebas de cargo. Esto no es algo privado, familiar o de la esfera de lo íntimo. Que 70 años después nos dejen desenterrar a las víctimas pero no denunciar a los culpables es una infamia. Y no nos vale lo de que los culpables están muertos. No es tan sencillo. Quienes en 1977 ordenaron destruir los archivos de la represión gozán de buena salud. Esta es una de las claves para entender que está pasando. Estamos dispuestos a ser magnánimos, no obstante. A perdonar, como Marcos Ana, pero algunos, además de perdonar QUEREMOS JUSTICIA.

El olvido de los trabajadores esclavos del Franquismo es otra cuestión sangrante. Exigimos que se haga pública la lista de Empresas y empresarios que se lucraron con el trabajo forzado y que coma se ha hecho en Alemania, Francia y otros países, se les obligue a formar un fondo económico para indemnizar a las víctimas y sensibilizar a la sociedad española sobre los crímenes del franquismo.

Y un último olvido —que todos sabemos que no lo es—, el de los veteranos y veteranas de la Guerrilla. Exigimos su reconocimiento como miembros de las Fuerzas Armadas Españolas con plenos derechos y pago de haberes, pero sobre todo, con un Homenaje público en el que el Ejército español rinda honores a quienes mantuvieron la lucha por las libertades y la dignidad de todos durante la dictadura.

Dijo don Manuel Azaña en un mitin conjunto con Indalecio Prieto, que como no iba a

extenderse, hablaría claro, eso he intentado.

Pedimos cuantos estamos aquí VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN. Eso nos une. Sea.

Os diré cual es la razón de que tan justa petición sea precisa todavía en 2009.

Es muy sencillo. Los que ganaron el golpe, ganaron la guerra, ganaron la dictadura y

ganaron la Transición logrando imponer su impunidad y sus privilegios, no desean perder ahora el Futuro. Y es que, ciudadanos, La LUCHA POR LA MEMORIA ES TAMBIÉN LA LUCHA POR LA REPÚBLICA, por la IIIª República.

Indalecio Prieto en aquel mitin con Azaña dijo, refiriéndose a su horizonte como socialista, que marcharía codo a codo con los republicanos hasta donde fuera posible, Azaña le respondió que esa senda conjunta sería muy larga y que si se separaban sería con un abrazo,

HOY, en 2009, un republicano de corazón os dice a los aquí presentes socialistas y

comunistas, que me alegra poder marchar con vosotros, o con aquellos de entre vosotros que así lo sienten, en el camino en pro de la VERDAD, la REPARACIÓN Y LA JUSTICIA para las víctimas del franquismo, pero que los que somos republicanos no detendremos nuestro camino hasta lograr que algún día, como dijo en su última carta el Presidente Maldonado en 1977, el pueblo español recupere plenamente su soberanía y sus libertades con la proclamación de la IIIª República Española. Nuestras manos están tendidas..., ciudadanos, ciudadanas... la república no vendrá, Hay que ir a buscarla…

¡Por la Verdad, la Reparación y la Justicia!

¡Viva la República!
En el Ateneo de Madrid, a 16 de julio de 2009.


Pedro A. García Bilbao

Foro por la Memoria de Guadalajara

Plataforma de ciudadanos por la República

Juegos de guerra en el Mar Rojo .Irán en la mirilla de los Delfines




Manlio Dinucci en Voltaire.org


El Delfín emergió del mar ante los bañistas que pasaban sus vacaciones en Eilat, el puerto israelí del golfo de Aqaba, en el Mar Rojo. Pero no se trataba de un cetáceo sino de un Dolphin, uno de los submarinos nucleares israelíes equipados con misiles nucleares. La noticia causó sensación. No es sin embargo un misterio que los Dolphin navegan por el Mar Rojo, manteniendo así a Irán dentro de su línea de fuego. Ya lo habíamos señalado, hace 7 años [1]. Los tres primeros submarinos de esa categoría, dotados de los más sofisticados sistemas de navegación y de combate, fueron proporcionados a Israel por Alemania, en los años 1990, a título de donación. A pedido de Israel, a los 6 tubos de lanzamiento de 533 milímetros –adaptados a los misiles de crucero de corto alcance–, se agregaron en cada submarino otros 4 tubos de 650 milímetros, destinados al lanzamiento de misiles nucleares de crucero de largo alcance: los Popeye Turbo, que pueden alcanzar un blanco situado a 1 500 kilómetros. Se trata de misiles derivados de misiles estadounidenses. La sociedad israelí Raphael y Lokheed-Martin han realizado también, en conjunto, una versión para su lanzamiento desde aviones.

En 2010, dos nuevos submarinos de combate, también provenientes de Alemania e igualmente equipados para el lanzamiento de misiles nucleares, se agregarán a los 3 que actualmente posee Israel. Estos submarinos se construyen en los astilleros de la Howaldtswerke-Deutsche Werft AG, a un costo de 1 270 millones de dólares y el gobierno alemán financia un tercio de ese costo. El Jerusalem Post confirma que los dos nuevos submarinos, designados con la sigla U-212, también se construyen según las “especificaciones israelíes”: velocidad superior (20 nudos), mayor radio de acción (4 500 kilómetros) y más silenciosos, para que puedan acercarse al blanco sin ser detectados.

Según los expertos en cuestiones nucleares, uno de los Dolphins proporcionados por Alemania está destinado a la navegación por el Mar Rojo y el Golfo Pérsico, otro al Mediterráneo, y el tercero se mantiene como reserva. Gracias al refuerzo de los dos nuevos submarinos, el número de unidades destinadas a la navegación, listas para desencadenar un ataque nuclear, podrá multiplicarse por dos. Y esto no es más que una parte de las fuerzas nucleares israelíes, cuyo potencial está evaluado en 200 o 400 cabezas nucleares, con una potencia equivalente a casi 4 000 bombas como la de Hiroshima, y cuyos vectores son más de 300 aviones F-16 y F-15 de fabricación estadounidense y alrededor de 50 misiles balísticos Jericho II situados en rampas móviles. Esas y otras armas nucleares están listas para su lanzamiento durante las 24 horas del día.

El gobierno israelí, que se niega a firmar el Tratado de No Proliferación [sobre las Armas Nucleares], nunca ha reconocido ser poseedor de armas atómicas (cuya existencia está sin embargo reconocida por el Organismo Internacional de Energía Atómica) aunque sí deja entrever que las tiene y que puede utilizarlas. Eso explica por qué apareció el Dolphin ante los ojos de los bañistas de Eilat y por qué el Jerusalem Post informa que transitó por el Canal de Suez, al regreso de una maniobra en el Mar Rojo. Como escribe ese mismo diario, se trata de “una señal para Irán”. En otras palabras, es una manera de hacerle entender a Irán y a otros países de la región, que no tienen armas nucleares, que Israel sí las tiene y que está dispuesto a utilizarlas.

La más reciente “señal de advertencia a Irán” es la noticia, publicada en el diario Haaretz, de que otros dos navíos de guerra israelíes, el Hanit y el Eilat, cruzaron ayer el Canal de Suez con rumbo al Mar Rojo. El Hanit ya había transitado por allí en junio con el submarino Dolphin. Eso implica la existencia entre Israel y Egipto de un acuerdo de contenido antiiraní. Las propias fuentes militares israelíes hablan de un «cambio de política» que permite a las unidades de la marina transitar libremente por el Canal. Lo cual confirmó el ministro egipcio de Relaciones Exteriores, Ahmed Abul Gheit, quien calificó de «legítima» la utilización militar del Canal de Suez por parte de Israel, estipulada en «un acuerdo entre El Cairo y Jerusalén». Existe por tanto un vínculo estratégico más estrecho entre el Mediterráneo, el Mar Rojo y el Golfo Pérsico.

Y mientras que Israel se entrena con vista a un ataque nuclear contra Irán, los líderes del G8 (que apoyan casi todos activamente el programa militar nuclear de Israel) denuncian «los riesgos de proliferación que plantea el programa nuclear iraní» en los documentos aprobados el 8 de julio en Aquila, «durante una cena».

Encontrados 42 cuerpos fusilados y ocultados por los falangistas en 1936




(Público, 17-07-2009)


DIEGO BARCALA -


No es envidia, rencor rural o rivalidad familiar. Lo que representan 42 esqueletos superpuestos en dos filas paralelas de 15 metros junto a una carretera es la imagen de la injusticia. La investigación de la fosa común abierta el pasado lunes en Milagros (Burgos) revela que la violencia desatada en la comarca de Ribera del Duero en el verano de 1936 tuvo un objetivo claro: matar y rematar para vencer por mucho tiempo. Y esa victoria de los asesinos sobrevuela todavía hoy. A pesar de que en apenas una veintena de pueblos hay 1.200 alcaldes, concejales o destacados sindicalistas fusilados en dos meses, la versión popular castellana mantiene que en la guerra hubo más venganzas personales que asesinatos políticos.

A los nietos de Jacinto Herráiz les han contado durante toda su vida que fue la envidia lo que dejó a su abuela viuda, embarazada y con seis hijos. "En nuestra casa no se ha contado nunca nada. Lo que dicen de la victimización social es verdad. En mi casa ocultaban que el abuelo había sido fusilado, porque ser de izquierdas era más deshonroso que haber robado", cuenta a pie de fosa, como portavoz familiar, José Ángel Herraiz, acompañado de su hermano y su primo. La versión familiar heredada de la muerte de su abuelo en 1936 decía que a Jacinto Herráiz le habían fusilado por estar pluriempleado.



"Era muy alto y eso le servía para limpiar cubas grandes. Al parecer era un trabajo de especialistas, porque sólo había cinco en Aranda de Duero. Era muy trabajador y resulta que le acusaron de acaparar trabajo. Eso, según mis tías, le creó envidias", relata Ángel Pérez, primo de José Ángel, que le interrumpe: "Eso nos dijeron, pero cuando tiramos del hilo, descubrimos que era sindicalista. Rascamos un poco más y resulta que tuvo un papel destacado en la defensa de los trabajadores. Y preguntando otro poco, resulta que el abuelo estuvo en primera fila en la manifestación del primero de mayo. Vamos, que era más rojo que rojo. ¿Y cómo no iba a trabajar mucho, con seis hijos?".



Tirados en grupos a la zanja

El despliegue montado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) junto a la sociedad científica Aranzadi para la excavación ha llamado la atención de vecinos y curiosos. La fosa está junto a un pequeño camino asfaltado que hasta bien entrada la década de 1960 era la N-I. La carpa sobre el agujero y la veintena de colaboradores a las órdenes del médico forense Francisco Etxeberria denotan un trabajo intenso, que ya en la primera mañana de trabajos destapó casi 23 esqueletos.



Los cuerpos están agrupados y fueron tirados a la zanja en grupos. A la hora de comer, Etxeberria decide hacer un resumen de lo hallado: "Vamos a dar algún dato de esta historia que, a simple vista, refleja una gran injusticia. Hemos encontrado objetos significativos, como un lápiz, unas gafas y munición de fusil y de pistola



A Ángel Pérez le da un vuelco al corazón: "Me gustaría añadir una historia que podría ser útil. A mi abuela le contaron que el barrendero municipal fue obligado a venir a echar cal sobre los cadáveres a la mañana siguiente. Cuando llegó, al parecer mi abuelo estaba vivo y pedía agua y uno le remató. ¿Eso lo harían con pistola, no?". Etxeberria calla. Desde su punto de vista científico, duda de todo aquello que no se pueda probar. Sin embargo, a los nietos de Jacinto, los huesos de los muertos, entre ellos, su abuelo, les han sacado las lágrimas. "No pedimos nada. Nos conformábamos con un monolito, pero esto ya es increíble", expresa José Ángel.



En sus cabezas aparecen las historias del sufrimiento de su abuela, que sus padres les contaron a hurtadillas. "Cuando se enteró de que lo iban a matar, recurrió al cura. Al parecer este religioso era sensible a lo que estaba ocurriendo e intentó parar los fusilamientos. Le llamaban el cura bolchevique. Un día les dijo a los falangistas que se estaban llevando a las mejores familias de Aranda. Y le tiraron por las escaleras. Cuando fusilaron a mi abuelo le ofrecieron una pensión y ella respondió: La sangre de mi marido no se paga con dinero. Mi abuela, con seis hijos, se tuvo que poner a vender arena para lavar ropa", recuerda con congoja José Ángel.



Denuncia por expolio

Los restos encontrados por el equipo de Etxeberria están incompletos. Falta un cráneo y una tibia. Los tiene desde hace dos años en su casa el miembro de la ARMH José María Rojas. En el proceso de búsqueda de la localización exacta de la fosa, Rojas acudió con un pico y una pala al lugar al que llevaban todas las pistas. Sobre todo, el testimonio de la hija viva del caminero de Milagros que cavó las zanjas. "Me dijo que eran tan profundas que si se metía dentro no se le veía, así que no hay duda de que fue él quien cavó", explica. En el proceso de esa primera prueba se topó con los huesos. A los pocos días apareció una pareja de la Guardia Civil con una denuncia del Ayuntamiento de Milagros por "expolio arqueológico". Tomaron el cráneo y la tibia y después de hacer la prueba del carbono 14 y comprobar que eran de la Guerra Civil, le devolvieron los huesos.

La denuncia del alcalde de Milagros demuestra la animadversión que las exhumaciones de la ARMH provocan aún en algunos burgaleses. Más difícil de explicar es que los impedimentos los ponga un juzgado. Antes de abrir la fosa, la asociación denunció el hallazgo ante el juzgado. Tras aceptar la denuncia, ningún juez se ha pasado por el lugar donde aparecen 42 cuerpos con heridas de bala. La ARMH quiere ejemplificar con la exhumación de Milagros el desamparo que viven las familias de las víctimas del franquismo, a pesar de la aprobación de la Ley de la Memoria en 2007. Por eso han convocado hoy en el lugar a los diputados miembros de la comisión de Justicia del Congreso de los Diputados. Quieren demostrar la ineficacia de la ley para la recuperación de los restos de los fusilados.

El equipo científico de Aranzadi, todo un lujo por su preparación y experiencia, apenas cobra la estancia de 10 días por la costosa exhumación. La subvención que la ARMH ha recibido del Ministerio de Presidencia no alcanza para más. Para la identificación con ADN de los cuerpos tendrán que pedir otra ayuda. Será el año que viene, cuando muchos de los hijos de los fusilados ya habrán fallecido, por su avanzada edad.
Los enterrados en Milagros provenían de la cárcel de Aranda. No hay muchos documentos que ayuden a su identificación, pero hay la certeza sobre el nombre de alguno de los presos que aquellos días fueron llevados a su fusilamiento. Entre los nombres aparece el de Marino Vela Arroyo, de 25 años, vecino de Pardilla. Marino era abogado, militante del Partido Comunista. Su nombre aparece en un libro editado en 1973 de Pablo A. Cobos, Antonio Machado en Segovia, vida y obra. Vela es descrito por Cobos como un alumno aventajado del poeta, matrícula de honor en todas las asignaturas, al que Machado dedicaba un trato preferencial por sus dotes artísticas. En una antigua fotografía que se conserva de Marino aparece con Machado y el resto de alumnos de su clase de bachillerato.
Socialistas, comunistas, políticos o simples trabajadores. Todos republicanos y caídos en zona rebelde y violenta, pese a que el frente no estuvo en ningún momento cerca de la capital de los autodenominados "nacionales" en Burgos. "Lo que ocurrió aquí no fueron venganzas. Todos a los que mataron estaban relacionados con el Frente Popular. Alcaldes o concejales, se los cargaron a todos", explica el miembro de la ARMH José Ignacio Casado.

Como ejemplo, Casado cita la historia de otro de los posibles miembros del grupo fusilado en Milagros, Ricardo Aguayo. "Era el presidente provincial de los jurados mixtos que mediaban las relaciones contractuales entre los sindicatos y la patronal. Por su posición era un objetivo y le mataron junto a sus dos hijos. ¿Venganzas? Es posible, pero hay casos en los que está claro cuál era el objetivo".
Del exilio al éxito artístico
De los Aguayo sólo se salvó Fermín, de 13 años, uno de los hijos de Ricardo. Acabada la guerra, Fermín huyó del pueblo con su madre y su hermana. Su huida le llevó a París, donde cursó estudios de pintura que le condujeron al éxito como pintor.
La obra de Fermín Aguayo fue expuesta en 2007 en el Centro de Arte Reina Sofía. Poco antes de morir, decidió enfrentarse a su pasado, en la década de 1970. Volvió al pueblo de su padre, Sotillo, y el parecido físico con sus hermanos fallecidos hizo correr el rumor en el pueblo de que uno de los hijos de Ricardo Aguayo se salvó del fusilamiento.

Aguayo perdió de forma prematura a su madre y su hermana, pero pudo huir del pueblo y rehacer su vida. No tuvo la misma suerte la familia de Gonzalo Martínez, de 51 años, vecino de Vadocondes. Es muy probable que un esqueleto encontrado en la excavación, cuyos huesos denotan que estaba en crecimiento en el momento de morir, sean los de su primo, Fidencio Martínez, que tenía 16 años cuando fue fusilado. "Lo único que queda de él es una carta que envió el 28 de agosto desde la cárcel de Aranda en la que pide ropa y un peine", explica Martínez. Los únicos que se salvaron de su familia fueron los que aceptaron ir al frente. "Se ve que cambiaron el chip y decidieron que era más útil llevarlos a primera línea del frente de Teruel. Allí no se salvaba nadie. En mi pueblo, Vadocondes, mataron al 3% de una población de 500 habitantes", explica.

El porcentaje de fusilados en cada pueblo de la comarca oscila entre el 1% y el 3% de las poblaciones. Los datos y la imagen de la fosa abierta son lo que mejor refleja la magnitud de aquella matanza.

La visión extranjera también ayuda. Toda la excavación es filmada y registrada por periodistas de medios extranjeros. "Es increíble que esta imagen se vea en un país europeo en pleno siglo XXI. Es propio de Guatemala o de Kosovo", reflexiona la periodista de la televisión pública británica BBC Sue Lloyd-Roberts. Durante un mes prepara un reportaje sobre las dos caras que para los británicos tiene la España de 2009. La visita a Milagros estuvo precedida de otra a los San Fermines. "Hemos estado en Torremolinos, donde van un montón de británicos en busca de fiesta, sol y mar, y al día siguiente hemos filmado la exhumación de San Rafael. Queremos mostrarles la parte de atrás de la fiesta", explica la periodista.