3 de agosto de 2009

El ibiense que liberó París






Antonio LORCA en LNE
Evelyn Mesquida reivindica el papel de los españoles en la victoria sobre los nazis a través de un volumen que recrea la vida del asturiano Manuel Fernández

Francia siempre estará en deuda con los republicanos españoles de «la Nueve», la primera compañía que entró en el París ocupado por alemanes en la noche del 24 de agosto de 1944. Uno de aquellos jóvenes, que habían dejado atrás su tierra tras la cruel derrota en la guerra de España, fue un asturiano de San Antolín de Ibias, Manuel Fernández, nacido en 1919, que ganó sus medallas vertiendo sangre por Francia y la democracia. La entrada en París fue una gesta de españoles, según reivindica la escritora Evelyn Mesquida, que ha escrito un volumen sobre la historia de aquellos hombres y que minimiza el papel de la Resistencia francesa.

Manuel Fernández, que vive ahora en una residencia de la Bretaña francesa, después de haber perdido a, Paulette, su esposa, hace tres años, relata unos acontecimientos que el tiempo no ha podido borrar de su memoria. «A principios de agosto de 1944 desembarcamos en Normandía, un mes después que los americanos. A los pocos días salimos a apoyar a "la Nueve", que estaba atacando la población francesa de Ecouché», rememora. Fue allí donde, con una ametralladora, alcanzó de pleno a un camión cargado de alemanes. «Varios compañeros empezaron a aplaudir. Entonces, Trueba, un asturiano de Soto del Barco, que estaba en mi misma compañía, les gritó: "¿Por qué aplaudís? ¿Es que no sabéis que es un asturiano?"», cuenta el ibiense.

«La Nueve. Los españoles que liberaron París» es el título del libro que relata aquella sangrienta aventura. Mesquida, que presentó la obra en la «Semana negra» de Gijón, ha dedicado diez años a recuperar los testimonios de aquellos soldados a los que cupo el honor de recorrer los Campos Elíseos junto al general De Gaulle en el Desfile de la Victoria del 26 de agosto de 1944.

Esta alicantina residente en París se ha empeñado en dar luz a la historia de estos «luchadores por la libertad». Para ella hay cuentas que saldar y mentiras que descubrir. «La conclusión es que los franceses inventan su historia», asegura.

La escritora está convencida de que «la Resistencia es una mentira», ya que «los primeros que entran en Francia son españoles», señala. Los franceses, según Mesquida, «no estaban con De Gaulle cuando éste defendió la Francia libre, y tardaron muchísimo en organizar la Resistencia». La realidad es que la mayoría de ellos «estuvo con Pétain y esto tenía que ocultarse para rehacer el país». La voluntad de este libro es dar voz a estos españoles «que tanto lucharon por derrotar al nazismo y a los que nunca nadie ha escuchado y hay que sacar del olvido».

Desde su habitación en la Bretaña francesa, lejos de Asturias, a la que considera su «madre patria», Manuel Fernández echa la vista atrás. «Yo fui esclavo de Franco. Desde que cayó Asturias, tras pasar por varios campos de concentración, llegamos a San Marcos de León, un campo de exterminio», asegura este asturiano que tiene la medalla de plata del Principado. Manuel se queja de que ahora «han hecho allí un parador para tapar todas las muertes». Aún ve a los alemanes, que iban de vez en cuando a burlarse de los prisioneros. «De ahí me llevaron a un batallón de esclavos. Pasando por Zaragoza, un alemán me escupió en la cara. Ese día no lo perdoné jamás: juré que tenía que vengarme. Me fugué y pasé la frontera francesa», señala.

Al día siguiente, ya estaba en la Legión Extranjera, camino de África. Tras la derrota y el pacto colaboracionista de Pétain, este asturiano volvió a fugarse, esta vez para enrolarse con el general Leclerc, cuya Segunda División Blindada formaba parte del Ejército de la Francia Libre. «Allí nos dieron armamento moderno. Estuvimos tres meses en Inglaterra y después desembarcamos en Normandía», indica.

A partir de ahí el camino será largo y difícil. «La Nueve» estaba formada por 160 hombres, de los cuales 146 eran españoles. Al mando de esta compañía estaba el capitán Dronne. En sus «Carnets de Route», Dronne relata cómo Leclerc le avisó de que se trataba de voluntarios españoles, «que daban miedo a todo el mundo». Leclerc añadió: «Son buenos soldados, creo que usted podrá con ellos». «La Nueve» formaba parte de un batallón mayoritariamente compuesto por españoles «Íbamos siempre juntos ¿Qué quiere? Éramos una familia».

Evelyn se enorgullece al rememorar que «muchos de aquellos españoles llegaron hasta el último refugio de Hitler», en Obersalzberg. La escritora los imagina con emoción «cruzando el "Nido del Águila", con un paisaje de una extraordinaria belleza, y dos días después, ya vencedores, celebrando la victoria y bebiendo junto al general Leclerc».

Todavía hoy a Manuel se le nota la satisfacción de haber vengado la humillación sufrida en España. «Yo tenía una cuenta que arreglar con los nazis. Mi venganza fue participar en su caída y verlos derrotados».

Pocos después de desembarcar en Normandía lo hirió la metralla de un cañonazo. «Era grave, casi me desangro», asegura. Lo llevaron en ambulancia al hospital americano, donde lo dejaron tirado. «Pedí ayuda a una enfermera. Dio media vuelta y soltó: "Así habrá uno menos"». Desesperado, llamó en castellano a unos soldados de origen mexicano. «Los oí decir: "Oye, un alemán que habla español"». Fue entonces cuando gritó: «¡No soy alemán, sino español y soldado francés!». Aquello le salvó. Cuando se despertó, la enfermera que le había despreciado le estaba dando su sangre. Estuvo un año en el hospital, en París.

Aquellos primeros tanques que entraron en la Ciudad de la Luz llevaban inscritos los hitos de otra guerra: «Guadalajara», «Teruel» «Guernica»... El Día de la Victoria, París estaba lleno de banderas francesas, pero también de la República Española. De Gaulle las mandó quitar, pero él mismo pidió ser escoltado por los españoles de «la Nueve». De los 1.800 que desfilaron aquel día, la mitad eran españoles.

Ángel Viñas defiende a Negrín como "el gran estadista republicano de guerra" en 'El escudo de la república'






José Oliva
El historiador Ángel Viñas defiende a Juan Negrín, "el gran estadista republicano durante la Guerra Civil", en El escudo de la República, segundo volumen de una trilogía sobre éste período, en el que prueba que "su nombramiento al frente del gobierno no fue una manipulación soviética".

En una entrevista concedida a Efe, Viñas "desmonta" algunas de las ideas que tradicionalmente se han atribuido al doctor Juan Negrín: "no llegó a la presidencia del gobierno por manipulación soviética y el envío del oro a Moscú tenía una racionalidad política, económica y operativa aceptada por el gobierno republicano en pleno".

Atribuye algunas de las falsedades que se han difundido sobre Negrín a que "concilió en contra un amplio ramillete de opiniones en la derecha, el centro y la izquierda, pero eso no significa que las opiniones fueran fundadas", argumenta Viñas. Una de estas opiniones contrarias es la del socialista Largo Caballero, que, a su juicio, "no dice la verdad en sus memorias por animadversión hacia Negrín".

Viñas reconoce en "El escudo de la República" (Editorial Crítica) que "Largo Caballero puso un gran esfuerzo personal en el montaje del Ejército popular", pero en su contra añade que "se creyó insustituible, pensó que su política era la única posible y no supo manejar bien un sistema pluralista como era la República".

Para el historiador, "Largo, que entonces tenía 68 años, no estuvo a la altura de las circunstancias, todo lo contrario que Negrín, que era un hombre más imaginativo, inteligente, con más formación y cintura política". Viñas considera "si la sustitución de Largo Caballero se hubiera producido antes, es posible que la República hubiera aguantado mejor, aunque la República tenía perdida la guerra desde septiembre de 1936".

El autor se muestra especialmente crítico con aquellos autores que dicen que la Guerra Civil era una guerra contra el comunismo: "Stalin no quería establecer una República popular en España y, en cambio, hay impresionantes muestras de que Franco sí quería alinearse con las potencias fascistas".

Sobre lo inevitable de la guerra, el catedrático de la Complutense apunta que "hasta junio de 1937 y después en 1938 se producen intentos de mediación por parte de Azaña y otros, pero Franco rechaza la mediación, porque quiere la capitulación incondicional de la República". En cualquier caso "a Franco le interesa una guerra larga, como él mismo dice a los italianos, 'para purificar a España'".

En contra de lo que afirman algunos historiadores, Viñas sostiene que "las discordias en el seno de los republicanos -con los Hechos de mayo de 1937 en Barcelona como punto culminante- no son la causa de la derrota de la República, sino que su hundimiento se produce por el continuado apoyo de las potencias fascistas a Franco frente a un ejército no adiestrado y sin armas, y ante la pasividad de franceses e ingleses". Viñas anota que "frente a los casi 40.000 miembros de las Brigadas Internacionales, unos 180.000 militares extranjeros llegaron a apoyar a Franco".

Ángel Viñas lamenta que aún hoy "muchos archivos de la época sobre la Guerra Civil son todavía inaccesibles para los investigadores, como el Archivo del Alto Estado Mayor, los del servicio secreto inglés MI-6 o algunos fondos franceses". Pionero en los estudios sobre el destino de las reservas de oro de la España republicana, Viñas recuerda que "siempre se habla del oro de Moscú, pero nunca se dice que una cuarta parte del oro se vendió a Francia, para obtener dinero y así comprar armas".

En la actualidad ya prepara el que será tercer libro de la trilogía, El honor de la República, en el que tratará de demostrar que "muchas cosas que dijo Prieto de Negrín no fueron verdaderas".

En este tercer volumen, Viñas argumenta la tesis de que "la República estaba abocada a enfrentarse a un golpe de estado, pero no necesariamente a una guerra civil". "La escisión de las fuerzas armadas, la injerencia de las potencias fascistas (Hitler ayuda a Franco sólo una semana más tarde), la retracción de Francia y Reino Unido y la intervención soviética, que salvó a la República momentáneamente, convirtieron un golpe semifracasado en una guerra civil", repone Viñas.

El fascista requeté Amadeo Marco Ilincheta








Amadeo Marco Ilincheta (n. Navascués, Navarra, España, 31 de marzo de 1900 - f. 13 de abril de 1987) fue un político español, carlista y tradicionalista navarro. Presidente de la Diputación Foral de Navarra, último del periodo franquista y predemocrático durante la Transición Española.
Licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid. Obtuvo también los títulos de Magisterio y Comercio.
Trayectoria política

Segunda República
Elegido alcalde de Navascués (14 de abril de 1931) perteneciente a la candidatura carlista. El 21 de abril de 1931 fue elegido miembro de la Comisión Gestora que dirigía la Diputación Foral de Navarra, presidida por el socialista Constantino Salinas Jaca, dimitiendo ese mismo año en protesta la política laicista de la II República Española.
En 1932 se mostró partidario del Estatuto Vasco propiciado para las provincias de Navarra, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. En este contexto, solicitó al Gobierno de de la República la derogación de todas las leyes abolitorias de los Fueros y el restablecimiento de los derechos y Fueros de Navarra en toda su integridad.
Guerra Civil y Franquismo
Al estallar la Guerra Civil Española (1936-1939) fue nombrado capitán del Requeté (las milicias de voluntarios carlistas). Por sus méritos en la guerra se le dio la medalla militar individual y otra colectiva, tres cruces de guerra y dos cruces rojas al mérito militar.

En mayo de 1940, ya terminada la guerra, fue nombrado diputado foral, saliendo reelegido en las elecciones de 1949, 1955, 1961, 1967 y 1974. También fue Consejero nacional del Movimiento (1941-1955), presidente de OPPOSA, presidente y miembro del consejo de administración de la Caja de Ahorros de Navarra, procurador en Cortes en su condición de Consejero nacional y procurador en Cortes en representación de la Diputación Foral de Navarra. En 1971, habiendo fallecido Félix Huarte Goñi, fue nombrado vicepresidente de la Diputación Foral de Navarra por ser el diputado de más edad. El Presdiente de la Diputación era el Gobernador Civil aunque el gobierno efectivo de la diputación la ejercía el Vicepresidente.
En 1978, tras la decisión del Gobierno Central de suprimer la presidencia de la Diputación en el gobernado Civil, Marco fue elegido Presidente de la misma. En 1979, firmó el Real Decreto para la democratización de las instituciones forales, instrumento del órgano preauton´mico y base para el Amejoramiento del Fuero.
Esta condecorado con Águila Azteca de México (1977), hijo predilecto de Navascués, presidente perpetuo de Aspurz, hijo adoptivo de Uztárroz (Valle de Roncal), Bigüezal, Javier y Castillonuevo, presidente honorario de la Junta General del Valle de Salazar y alcalde mayor e hijo adoptivo del valle.
Declaraciones
«No me parece mal que las tres provincias vascas se unan a su madre, a Navarra, y que juntas integren el Reyno de Navarra. Ah, claro, así no lo quieren. Pues en esa solución, Navarra no perdería nada. Y que nadie diga que reniego de mi origen vasco-navarro. Soy de Roncal, en vasco hablaban mis antepasados. Y ya se sabe, quien a sus antepasados parece, honra merece». (Diario de Navarra, 1980)Wikipedia

Libro interesante: «El Nerón del Siglo XXI. George W. Bush presidente»

Voltaire.org





Hay biografías de George W. Bush escritas por los encargados de la información y comunicantes propagandistas de la Casa Blanca. Hay aquellas escritas por periodistas «amigos» del presidente y existe: «El Nerón del Siglo XXI» de James Hatfield, la biografía no autorizada, la mejor biografía del inquilino de la Casa Blanca, la investigación que explora en detalle su vida, el entorno del presidente de los Estados Unidos, sus negocios, sus cambios da casaca, el financiamiento de sus campañas electorales, su adicción a la cocaína, al alcohol...



La conferencia de prensa contó con las presencias del escritor José Saramago, Premio Nóbel de Literatura quien ha redactado el prólogo de esta biografía en su versión castellana, al igual que los investigadores Thierry Meyssan (Francia) y el periodista español Bruno Cardeñosa.

José Saramago (izquierda) premio Nóbel de Literatura quien ha escrito el prefacio del mejor libro biográfico del presidente estadounidense George W. Bush: «El Nerón del Siglo XXI» del desaparecido autor norteamericano James Hatfield (derecha).

Un fascinante libro con una historia doble

El libro tiene un doble contenido. Por un lado la sorprendente historia que nos cuenta Hatfield del personaje presidencial (orígenes, pasado y presente). Por otro la represión, la censura que conoció este libro y su autor en los Estados Unidos, hecho muy revelador del actual proceso social y político que vive este gran país. Hatfield nunca imaginó que su trabajo lo llevaría a la muerte.

James Hatfield, escritor norteamericano, fue el primero en investigar a fondo y de manera minuciosa la vida de George W. Bush hijo -y de su familia-, cuando éste era aún gobernador en el estado de Texas. Las relaciones de sus abuelos con el nazismo, la búsqueda y la ambición por el petróleo de sus padres, las relaciones de conveniencia con los Binladen, como evitó la Guerra del Vietnam de joven y mucho más. Todo esto hace que hoy en día sea el libro más exhaustivo y el trabajo investigativo más interesante sobre el gobernante estadounidense.

Al presentarse Bush por primera vez como candidato presidencial, James Hatfield pensó que era el mejor momento para dar a conocer la verdadera naturaleza de George W. Bush a la opinión pública americana, pero el lobby del candidato presidencial lanzó una poderosa campaña para desacreditarlo y amenazó a la casa editorial original de hacerle un proceso por difamación ante la justicia si publicaba ese libro.

El editor St. Martin Press se asusta de las amenazas y acepta de quemar los 80,000 libros que tenía listos para ser distribuidos en las librerías, a fin de evitar un conflicto con este poderoso lobby. James Hatfield es abandonado y Bush gana de manera fraudulenta las elecciones en 2001.

Primera edición en llegar a las librerías en los Estados Unidos

Hatfield pensaba que su carrera como escritor estaba terminada, cuando un pequeño editor de nombre Sander Hicks (Ediciones Soft Skull, New York) le dio una nueva oportunidad para volver a lanzar el libro. Habían encargado a la imprenta 45,000 ejemplares. Es en ese momento que Hatfield le cuenta que ha sido amenazado de muerte, -él, su esposa y su niña de dos meses-, por dos consejeros del presidente trabajando en la Casa Blanca, si insiste o mantiene la idea de publicar el libro.

Hatfield tiene miedo y quiere abandonar todo, pero su nuevo editor le asegura que ya está todo listo y que es muy tarde para bloquear el lanzamiento. Sin embargo una nueva y misteriosa queja ante la justicia paralizará la difusión y distribución del libro por un cierto tiempo.

La muerte de James Hatfield

James Hatfield será encontrado muerto en una habitación del motel «Days Inn» en Springdale (Arkansas), el 18 de julio 2001.

Según el parte policial se trata de un suicidio. Pero un amigo de Hatfield, el periodista David Cogswell, que conocía todas las dificultades y amenazas que tuvo que afrontar Hatfield, ha escrito dos inéditas y excelentes notas finales en «El Nerón del Siglo XXI», donde explica toda la rareza y el misterio de su muerte, la manera como Hatfield era vigilado y acechado, hecho que levanta muchas interrogantes y preocupaciones.

La obra fue ganando poco a poco mucho reconocimiento y fama por la crítica hasta que se habló de ella en la primera plana de los diarios, fue seleccionada por el New York Times como best-seller, se ubicó entre las mejoras ventas de libros en los EEUU y levantó una intensa polémica.

El libro es un documento exhaustivo en tono mesurado y dentro de los límites de la comprensión de la personalidad de George W. Bush. Presenta igualmente una visión aterradora de la vida pública norteamericana.

Sin embargo, de este extraordinario trabajo, se ha retenido mucho un pasaje secundario, pero sensible: el candidato Bush había sido detenido por posesión de cocaína en 1972. Ahora bien, según las leyes locales, este delito hubiera debido valerle una privación de los derechos cívicos, de modo que no debió haber tenido el derecho a presentarse como candidato al puesto de gobernador del estado de Texas ni a la presidencia de los Estados Unidos.

El libro ha sido actualizado con prólogos, introducciones y notas finales, magníficos aportes de conocidos investigadores, intelectuales, periodistas del mundo entero:


«Bush, o la edad de la mentira»
El intelectual frente al político.
Me pregunto cómo y porqué Estados Unidos, un país en todo tan grande, ha tenido, tantas veces, tan pequeños presidentes...
George W. es quizá el más pequeño de todos. Inteligencia mediocre, ignorancia abisal, expresión verbal confusa y permanentemente atraída por la irresistible tentación del disparate, este hombre se presenta ante la humanidad con la pose grotesca de un cowboy que hubiera heredado el mundo y lo confundiera con una manada de ganado....
Por José Saramago, Premio Nóbel de Literatura.


«El despertar de la «bestia inmunda»
Anunciando en su discurso de investidura la intención de pasarse del Derecho Internacional y de imponer la ley del más fuerte, George W. Bush ha retrocedido a la Humanidad entera a un pasado de hace setenta años. En el siguiente artículo escrito por Thierry Meyssan describe en él la larga lucha del pueblo estadounidense contra eso que el gran poeta, ensayista y dramaturgo alemán Bertolt Brecht llamaba la «bestia inmunda» y que se ha convertido hoy en día en su nueva encarnanción.
Por Thierry Meyssan, escritor y periodista, director de la Red Voltaire


«La alianza Bush-Aznar y cómo conquistaron Hispania»
España, bajo Aznar una marioneta para el uso del Emperador.
Bruno Cardeñosa periodista español nos brinda en este texto que apareció como prólogo del libro «El Nerón del Siglo XXI, George W. Bush presidente» un análisis de las relaciones EEUU-España bajo el gobierno de Aznar.
Por Bruno Cardeñosa, periodista y escritor, autor entre otro del libro 11-S Historia de una infamia.


«De Hitler a Bush»
Una brillante reflexión de historia y filosofía.
Del incendio del Reichstag al martes negro 11 de setiembre, pasando por la demolición de la ONU y el Lebensraum petrolero, culminando con la formidable blitzkrieg dirigida por la Luftwage más mortífera de todos los tiempos para ocupar Irak. ¿Habrá acaso también una nueva Cancillería en ruinas?
Por Federico Fasano Martens, periodista y director de un conocido diario latinoamericano.



«¿El cerebro de George W. Bush?»
Editor norteamericano cuenta como sufrió para poder editar el libro biográfico del presidente
El primer editor norteamericano de la biografía no autorizada del presidente George W. Bush nos cuenta todo lo que tuvo que sufrir y vencer para poder publicar su libro en el país de las libertades. Considerado por la crítica como la mejor biografía del inquilino de la Casa Blanca. Esta historia nos enseña también cómo Karl F. Rove, consejero presidencial, se sirvió de este libro para colocar a George W. Bush a la cabeza de esta gran nación.
Por Sander Hicks editor norteamericano y músico rock.


La misteriosa muerte del escritor norteamericano James Hatfield
La muerte del escritor norteamericano James Hatfield en 2001 suscitó muchas inquietudes para los intelectuales pero paradójicamente no generó mayor debate o curiosidad en los medios de comunicación de Estados Unidos. Recordemos que Hatfield fue el primero en escribir una biografía no autoriza del presidente George W. Bush donde revela sorprendentes asuntos. Para algunos el escritor se suicidó por la gran presión que causó su libro. Para otros se trata de un asesinato. Este artículo investigativo del periodista James Cogswell que siguió de cerca el trabajo de Hatfield, nos demuestra que el poder tenía en la mira al escritor.
Por David Cogswell periodista y escritor estadounidense.


«La Prensa estadounidense trabaja en gran parte para el poder»
El trágico destino del primer biógrafo de George Bush.
Los grandes medios de comunicación en EEUU, sean prensa escrita, radial o audiovisual se han alineado con el poder político. Este fenómeno nuevo en este siglo por su dimensión, se debe sobre todo a que la gran prensa -que a la base son empresas comerciales trabajando con la información-, hayan dado prioridad a su interés económico, donde tienen más a ganar financieramente que defendiendo la libertad de expresión e informando a la ciudadanía. En esta alianza pervertida, con el capital multinacional y el poder político que abona el terreno, los grandes medios han escogido su campo. La historia de un escritor norteamericano fallecido nos revela de cómo funciona este sistema.
Por Mark Crispin Miller, profesor e investigador universitario estadounidense especializado en el estudio de los medios de comunicación.


«¿Quién es George W. Bush?»
Difíciles pruebas para la verdad.
La prensa oficial no habla de la verdadera naturaleza política del presidente estadounidense George W. Bush. Poco se conoce acerca de su pasado y de las alianzas de su familia con los sectores más retrógrados y extremistas, como son el nazismo o los grupos racistas. El siguiente trabajo periodístico realizado por dos investigadores independientes estadounidenses nos aclara el panorama.
Por Toby Rogers periodista de investigación y Nick Mamatas redactor jefe de Soft Skull y escritor freelance.