4 de agosto de 2009

El poder del Opus Dei en Argentina: una herencia del fascismo español







Emilio J. Corbière



Fue en esos años, especialmente desde 1952, cuando el franquismo se bonapartizó, que el Opus Dei logró presencia hegemónica en el régimen dictatorial. Hasta 1975, cuando el tirano Francisco Franco murió, se produjeron ejecuciones de opositores por fusilamiento o garrote vil, una especie de estrangulación medieval. En aquellos años de noche y niebla, los opusdeístas consolidaron su poder político y económico.

El 21 de diciembre de 1978, Egidio Viganó, superior de los salesianos, difundió en un boletín interno de la Orden una conversación con el entonces nuevo Papa Juan Pablo II. Viganó le había expresado que los salesianos eran unos cien mil miembros activos, a lo cual Wojtyla respondió: "Entonces, ¡sois más poderosos que el Opus Dei, que solo tiene setenta mil". Le contestó el salesiano: "Santidad, nosotros no somos poderosos, sino humildes e inquietos trabajadores", a lo cual el Papa Juan Pablo contestó con énfasis: "¡No, no!, para realizar el bien es necesario el poder, ya lo decía Santo Tomás de Aquino".

El poder es político y económico, de eso se trata en el caso de la prelatura del Opus Dei, grupo integrista desarrollado cuando el gobierno de Madrid giró hacia los Estados Unidos de Norteamérica, incorporándose a la política de bloques de la "guerra fría". Las funciones del Opus fueron las de un grupo tecnocrático al servicio del franquismo y de sus propios intereses como grupo de presión.

El poder político no cae del cielo ni lo articula la diplomacia. Tampoco lo dan los ejércitos. Ese poder —en el siglo XXI— lo suministra la información junto al poder económico y se potencializa en una estructuración operativa. En siglos anteriores, los papas utilizaron como base, después de la reforma luterana, a la Compañía de Jesús, pero desde el reinado de Wojtyla, el Opus Dei pasó a ocupar las preferencias de Roma. El grupo se transformó en puntal del conservatismo teológico y en correa de transmisión entre Roma y los gobiernos derechistas europeos y americanos. Varios opusdeístas ocuparon cargos claves en el Vaticano, el vocero papal Joaquín Navarro Valls y el reemplazante del controvertido obispo Paul Marcinkus, Eduardo Martínez Somalo, como secretario de Estado romano.

El ascenso opusdeísta se consolidó cuando los financistas de la Obra fueron en ayuda de Roma al quebrar el Banco Ambrosiano y quedar comprometidas las finanzas del Instituto de Obras Religiosas (IOR). Las conexiones del Opus en los Estados Unidos y España a través de la Continental Illinois Bank, el Banco Popular Español, Esfina, el Banco Atlas, Bankunion, Fundación General Mediterránea, Rumasa, entre otros, consolidaron en su momento al Opus como importante agente financiero antes que espiritual. Gianni Baget Bozzo ha explicado con detalle que fue la misma Iglesia el organismo sobre el cual el Opus Dei "ha aplicado el poder real de su organización y la estructura social sobre la cual ha ejercido su influencia".

Durante el menemismo

El presidente argentino Carlos Menem encontró al Opus durante su década de gobierno (1989-1999) como un interlocutor válido. Sus cuadros políticos y una conexión indispensable en Roma sirvieron para disciplinar en torno suyo a la Iglesia argentina, muy crítica hacia las políticas económicas neoliberales del menemismo. Los cuadros opusdeístas llegaron a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y al área política diplomática. De la mano del entonces Ministro del Interior, Gustavo Béliz, ocuparon diversas áreas políticas en Población y Relaciones con la Comunidad, en Coordinación, en la Secretaría General, en el Sistema de Información y en la Secretaría de la Función Pública. Entre los operadores opusdeístas figuraron Guillermo Haissinger, Diego Blasco Funes, Fernando Sotz, Jorge Passardi, Guillermo Salvatierra, Juan Franchino, André Zuyriani. Por otros canales han funcionado a favor del menemismo colaboradores de la Obra como Rodolfo Barra, Aldo Carreras y Antonio Boggiano, este último actual ministro en la Corte Suprema e integrante del sector favorable a las políticas oficiales durante la etapa menemista, llamada la "mayoría automática".

Conocidos empresarios han integrado sus filas como Guillermo y Rodolfo Lanusse, Angel Rafael Trozzo, presidente del Banco de Intercambio Regional (BIR), (protagonista de un conocido escándalo financiero en 1980), Juan Angel Rómulo Seitún (uno de los tres socios de Sasetru, Salimei-Seitún-Trucco), la empresa que registró la quiebra más importante de la Argentina y el banquero Francisco Trusso que, junto a sus hijos Pablo y Francisco Javier, se encontraban al frente del Banco Crédito Provincial de La Plata. Otras fuentes indican como opusdeísta al empresario Carlos Pérez Companc.

Se ha definido al Opus Dei en España, a partir del franquismo, como una versión ibérica modernizada, con rostro humano, de la organización política de extrema derecha llamada Acción Francesa, fundada y dirigida por Charles Maurrás, el responsable intelectual del asesinato de Jean Jaurés. Puede que haya tenido en sus orígenes esa orientación. Pero el Opus Dei, es la expresión de una corriente particular del fascismo español, la del "nacional-clericalismo autoritario", diferente de los fascismos populistas, como el falangismo o el fascismo "plebeyo" italiano de 1921 a 1924. El catedrático español, José Luis Aranguren sostuvo que la organización creada por Escrivá de Balaguer es la "expresión de un catolicismo de cruzada, de lucha y de exterminio, de exaltación de la voluntad con fines belicistas".

El Opus Dei actúa como un grupo confesional de elite. En España su poder se cortó cuando fue asesinado por un comando vasco de la ETA, el marino Luis Carrero Blanco, heredero político de Franco. Esa relación estaba a cargo de Laureano López Rodó y los tecnócratas neocapitalistas Alberto Ullastres, Mariano Navarro y Gregorio López Bravo. Pero el golpe más severo se produjo con la quiebra de Rumasa, empresa integrante del grupo Ruiz-Mateos, que era asesorada por el socio supernumerario del Opus, Pablo Bofill Quadras, uno de los responsables financieros de la Obra.

El Opus, como en los casos de los argentinos Trozzo y Trusso, tomó distancia de José María Ruiz-Mateos, quien se habría negado, en un momento, a pasar apoyo económico a la organización, y por lo que este empresario respondió a los voceros del grupo integrista: "Si yo estoy procesado por un delito monetario también deben estarlo los directores del Opus Dei, Juan Francisco Montuenga y Alejandro Cantero, para quienes transferí a un banco suizo mil millones de pesetas" (aproximadamente siete millones de dólares). Si como ocurrió con Trozzo y Trusso, los empresarios caen en desgracia, la Obra niega su vinculación institucional o toma públicamente distancia de los mismos. Como toda organización cerrada, de elite, el Opus dice que actúa a través de sus miembros, pero en realidad lo hace institucionalmente; sostiene que carece de bienes terrenales (sus bienes eclesiásticos son escasos) pero sus propiedades y bienes civiles (mediante sociedades de bien público que denominan "sociedades auxiliares") son importantes.

La organización por dentro

A la Argentina, el Opus Dei llegó en los años cincuenta montando desde ese momento colegios e institutos terciarios hasta llegar a la actual Universidad Austral. Comenzó a desarrollarse durante la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, en donde colocó en el área de Educación varios de sus cuadros reaccionarios y en tiempos del régimen del general Jorge Rafael Videla, integrantes de la prelatura inspiraron el FORES (Foro para la Reforma Judicial), que reunía a abogados amigos del régimen militar. Pero la consolidación opusdeísta se produjo durante la década del menemismo. El periodista Héctor Ruiz Núñez, en La cara oculta de la Iglesia, señaló que el Opus, creado por un mediocre intelectual aunque dinámico propagandista, el sacerdote José María Escrivá de Balaguer, tras su fachada espiritual-religiosa es una "empresa privada de gestión ".

El Opus Dei es una mezcla de congregación religiosa y empresa capitalista. Se trata de un movimiento integrista que se muestra en los hechos como modernizador, preocupado por la educación y los medios de comunicación pero fundamentalmente es un grupo de presión antes que la exteriorización de un sentimiento religioso.

Sus estatutos establecen que "no posee por sí mismo bienes materiales", pero actúa a través de diferentes sociedades paralelas a las cuales se inscriben sus bienes. En la Argentina, entre otras, se cuentan la Asociación para el Fomento de la Cultura (AFC) y la Asociación para el Intercambio de la Cultura (AIC) y en Estados Unidos, en la Costa este y en el oeste, se denomina Asociación para el Desarrollo Educacional (Asociation for Educational Development).

Jesús Ynfante que investigó minuciosamente y por espacio de treinta años al Opus Dei, considera que la organización forma parte del capital monopolista, a quien aporta de dóciles cuadros, provenientes de la pequeña burguesía y, a su vez, sus principales miembros y sus cúpulas, provienen de la oligarquía financiera y terrateniente. No es únicamente una forma de tecnocracia aséptica sino que busca y construye poder político y económico. Para el canon bíblico, donde se habla del camello, de la aguja y del reino de los cielos ("De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos", Mateo, 19.20), lo cierto es que la Obra ha modificado el concepto ya que entrarán al mismo los ricos que le aportan a sus arcas.

La Opus Dei Awareness Network Inc

En un reciente informe de la revista vasca Kale Gorria se señala que la organización cuenta con aproximadamente dos mil sacerdotes, contando, entre otros, a los cardenales Alfonso López Trujillo, en Colombia; Juan Luis Cipriani, en Perú; Lucas Moreira Neves, en Brasil, obispos y, sobre todo, 85.000 miembros, entre ellos más de 30.000 en el Estado español. Los adeptos, según la publicación, alcanzaría a unos 450.000 católicos integristas, cercanos o camaradas de ruta del grupo.

El Parlamento belga ha incluido al Opus Dei en la lista de las diez sectas más peligrosas del mundo, mientras en los Estados Unidos se ha constituido la asociación Opus Dei Awareness Network Inc, para defender a los ciudadanos de las actividades de la Obra.

En Cataluña, la organización AIS cuenta con ex militantes de la Obra entre las personas que siguen tratamiento a causa de su antigua pertenencia a sectas. Especialmente, preocupantes son los casos de menores, en donde psicólogos catalanes como estadounidenses han detectado que las técnicas de captación del Opus Dei suponen en muchos casos "alejamiento de la familia, censura de amistades y lecturas, imposición de horarios, manipulación de la conciencia y el control profesional y económico".

El informe de la publicación vasca, titulado "Opus Dei, el poder omnipresente de la Mafia", dice: "Un reciente informe de la DIGI señalaba que "el Opus Dei posee muchas de las características de una secta peligrosa. Sus miembros se someten a un rito de iniciación secreto: se jura obediencia al prelado general y a 'otras personas autorizadas de la prelatura'". Una vez introducidos, deben someterse a lo que se conoce como 'normas formativas', una manera de condicionamiento mental. Entre ellas, figura el informe semanal a un 'director', que tiene derecho a supervisar todas sus actividades personales y profesionales. Confesarse una vez a la semana con un sacerdote del Opus Dei es preceptivo. Los solteros consagrados deben llevar cilicios regularmente y practicar la autoflagelación'. En todo este complejo engranaje tiene un papel fundamental el 'director espiritual', ante quien los devotos de Escrivá no pueden ocultar ningún tipo de sentimiento, acción o pensamiento. Ello incluye prioritariamente las cuestiones económicas, estando recomendado por la Obra el formular consultas a la superioridad antes de realizar cualquier tipo de inversión. Además, los numerarios (militantes solteros) deben firmar un documento en donde ceden la propiedad de sus bienes al Opus Dei".

Quien estudie al Opus Dei se enterará que son los "cilicios", la "autoflagelación", las formas de "control" de las conductas del adepto, la ideología que subyace en esta organización integrista.

Dineros son dineros

La Opus Dei Awareness Network Inc añadió en su estudio la siguiente información: los célibes deben donar su sueldo íntegro y sus "directores" están autorizados para supervisar el correo personal de estudiantes, adeptos, laicos o sacerdotes, que habiten los edificios y casas de la institución.

La revista vasca, a su vez, sintetiza la caracterización de esta Multinacional de la Fe: "El Opus es una poderosa máquina económica que, según algunos datos de estudiosos de la Obra, tiene unos ingresos mensuales asegurados de treinta millones de dólares (seis mil millones de pesetas). Sanjuana Martínez, una firma imprescindible en temas del Opus Dei, señalaba que existen 53 documentos que prueban "el control jerárquico interno sobre todas las actividades económicas, aunque ocultadas bajo diferentes etiquetas. Los documentos atestiguan que hasta las sociedades auxiliares, incluidos los bancos propiedad de afiliados del Opus, están bajo control de la autoridad jerárquica del instituto y deben ser visadas al menos cada cinco años por el administrador general".

Luego, la publicación vasca, incursiona sobre la orientación neoliberal económica, es decir, plutocrática, del Opus Dei. Dice la publicación: "El Opus practica una doctrina ultraliberal, nada que extrañar en una organización que extiende sus tentáculos económicos en Nueva York, Tokio, París, Zurich, Londres, Madrid, Panamá o Manila y que entre sus militantes cuenta con el presidente del Banco popular Español, Luis Valls Taberner, con el mandamás del Banco Comercial Portugués, Jardim Gonzalves, o con el gobernador de la Banca de Italia, Antonio Fazio".

Agrega después: "Vinculadas al Opus están la fundación suiza Limm-mat, la española General Mediterránea, las alemanas Rhin-Danube e Instituto Lidenthal y en Venezuela, la Fundación General Latinoamericana. Para abastecer de cuadros directivos a la Obra, funciona desde 1956 el Instituto de Estudios Superiores de la Iglesia (IESE), por donde desfilan los más importantes hombres de negocios del Estado español. En México pertenecen al Opus, entre otros, el Instituto de Alta Dirección de Empresas y la Escuela Superior de Administración de Instituciones".

Las redes del poder

El Opus Dei se mantuvo como apoyo y utilización de la tiranía franquista desde 1952 en adelante. Actualmente existe una evidente influencia en el gobierno del Partido Popular, de ideología conservadora y reaccionaria. Muchos de los actuales ocupantes de La Moncloa envían a sus hijos a colegios de la Obra. El próximo yerno de Aznar, Alejandro Agag, es un destacado militante del PP, sigue la estela de Escrivá de Balaguer. Uno de los ministros de Aznar, Federico Trillo también pertenece a la Obra y mira con cariño al opusdeísmo otros personajes del actual régimen, como Jaime Mayor Oreja y Mariano Rajoy, los dos últimos ministros del Interior. Hay otros funcionarios en Interior que pertenecen a la organización, como Juan Cotino y, probablemente, Pedro Morenés. Lo mismo ocurre en la judicatura, donde están implantados el derechista Jesús Cardenal y hasta fiscales de la Audiencia Nacional, como Jesús Santos y José Luis Requero.

Se expresa en la revista Kale Gorria: "Las ramificaciones del Opus llegan hasta los protagonistas de los episodios más rocambolescos de la vida española, como varios miembros de la familia Giménez-Reyna, personajes principales del escándalo Gescartera".

En el Partido Popular, los opusdeístas abundan, además de los ya nombrados, los siguientes: Juan José Lucas, Cristóbal Montoro, Loyola de Palacio, Margarita Mariscal de Gante, Isabel Tocino, José Manuel Romay Beccaría, Andrés Ollero, Julia García Valdecasas, Miguel Ángel Cortés, José María Michavila, Juan Luis de la Vallina, Jesús Pedroche, Juan Ramón Calero, Ignacio Salafranca, Ana Mato, Pablo Guardans Cambó, Joaquín Abril Martorell, Alberto de la Hera y Francisco Gilet. En la misma línea política funcionan los periodistas Cayetano González, Antonio Petit, Quino Molina, Vittorio Messori, Luis del Olmo, Mario Pentinelli y J. Giner.

La muchachada de abordo

Los opusdeístas se desparraman por diversos países y poderes en su abordaje integrista. El informe de Kale Gorria agrega como simpatizante del Opus a Hervé Gaymard, secretario de Estado de Finanzas; al ex premier francés Raymond Barre; Christine Boutin, secretaria estatal del CDS y el antiguo ministro del Interior, el príncipe Michel Poniatowski. Pero también están en las proximidades de la Obra los patronos de las aseguradores Axa o AGF, Claude Bebear y Michel Albert, además, del gran jefe de la Renault, Louis Schweitzer.

Otras figuras opusdeístas son: Bernardette Cordón de Courcel (esposa de Jacques Chirac), Ettore Bernabei (ex presidente de la RAI), Jeane Kirpatrick (ex embajadora de EE.UU. en la ONU), el dictador peruano prófugo Alberto Fujimori, Jacques Santer (ex presidente de la Comisión Europea), Fabiola de Mora y Aragón (ex reina de Bélgica), Françoise Seillier (coordinadora de varias asociaciones familiares europeas) y Mota Amaral (ex presidente de la región autónoma de Azores).

En Estados Unidos el Opus cuenta con tres mil miembros repartidos en 64 centros; en Italia, con 4000 militantes; en Portugal, con 2500 simpatizantes y 200 numerarios. En el Vaticano además del vocero papal figuran Joaquín Pacheco Klaus Becker, Fernando Ocariz y Felipe Rodríguez. A ellos se suma el embajador del Estado español en San Pedro, Alberto Riera, ex cónsul en Miami, que está en las proximidades de la Obra. El círculo de poder del Opus en el Vaticano lo completan el cardenal Martínez Somalo, Julián Herranz (copresidente del consejo papal), Stanislaw Dziwisz (secretario del Papa), el consejero del Vaticano para asuntos de Televisión Alberto Michelini y el miembro del consejo financiero Gianmario Rovero. En el plano mundial, uno de los objetivos de la Obra es el de colocar a sus cuadros en puestos de dirección en las Naciones Unidas y en otros organismos internacionales.

La estrategia actual del Opus Dei

La estrategia actual del Opus Dei, las nuevas redes de poder que teje, se basan en el intento de controlar las telecomunicaciones y dominar la informática y la tecnología de punta aplicada a las comunicaciones.

Escrivá decía que "tenemos que envolver el mundo en papel de periódico". En 1979, el Opus Dei controlaba, en todo el mundo, 52 emisoras, 12 productoras de cine, 694 publicaciones de diverso género y 38 agencias de información. En España controlaba las editoriales Rialp, Palabra, Scriptor o Eunsa (Ediciones de la Universidad de Navarra) y empresas tipográficas como Anzos SA. Otro tanto ocurre en España, en Irlanda (Four Court Press, en Dublín) y hasta en Italia donde apareció hace dos décadas una lujosa edición de Camino preparada por Mondadori.

Pero el interés del Opus no es solo en acumular medios de prensa sino en tratar de controlar las herramientas con que se elabora y transmite la información.

La Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad del Opus Dei en Navarra y el colegio Centro Tajamar de Vallecas son importantes centros informáticos en España. De ambos lugares salen técnicos especializados en ingeniería de software, microelectrónica, diseño de base de datos, comunicaciones por fibra óptica y aplicaciones de la informática a las artes gráficas que, generalmente, son absorbidos al poco tiempo de terminar sus estudios por empresas próximas a la Orden.

En relación al Opus funcionan otras empresas de tecnología de la comunicación en España: Promoción Tecnológica y Comercial SA (Protecsa) que es una de las empresas que aneja la instalación de sistemas informáticos Edicomp 3000 y Edicomp 4000. Con sus dos sistemas se elaboraron diarios nacionales como El Mundo, Diario 16, Marca, entre otros. Y alrededor de 40 periódicos locales o provinciales.

Protecsa representaba la firma informática norteamericana Autokom y desarrollaba, además, tecnología de filmación en prensa y artes gráficas, procesadoras, pasado de planchas para rotativas y sistemas de informatización de archivos. Personajes cercanos a la Obra como Eugenio Galdón, de la empresa Multitel, se dedicaron a la televisión por cable haciendo inversiones de cientos de millones en el cableado televisivo de Madrid y Sevilla.

Durante el menemismo, el Opus Dei ha tratado de expandirse en los medios de comunicación. Algunos ejemplos es el fuerte implante en la redacción del diario La Nación, un diario de información económica El Cronista a través del grupo Recoletos (Telva, Marca y Expansión) de España que adquirió el antiguo diario de escasa circulación pero que sirve de fuente de información para las empresas españolas radicadas en la Argentina, donde el Opus Dei tiene intereses económicos.

* Emilio J. Corbière es periodista y analista político. Es autor de Opus Dei. El totalitarismo católico (Acerca del integrismo y progresismo cristiano (Editorial Sudamericana, septiembre de 2002).

Juan Peiró Belis; dirigente de la CNT. 1887-1942







Nació en el barrio obrero de Sants (Barcelona) y murió en Paterna (Valencia), fusilado por las autoridades franquistas.
Con ocho años comenzó a trabajar en una fábrica de vidrio barcelonesa y no aprendió a leer y escribir hasta los veintidós. Siguió trabajando en el sector del vidrio, que nunca abandonaría, y en 1907 se casó con Marcè Olives, obrera textil, con la que tuvo cinco hijos.
[escribe] Militancia sindical
Según él mismo su militancia sindical se inició en 1906, comenzando a tener cargos de responsabilidad entre 1915 y 1920, tales como secretario general de la Federación Española de Vidrieros y Cristaleros (1916-1920) y director de las publicaciones La Colmena Obrera (órgano de los sindicatos de Badalona) y El Vidrio (portavoz de los vidrieros federados). Su agudeza intelectual le llevaría más adelante a ser director del diario Solidaridad Obrera (1930) y del también diario Catalunya (1937).
Muy influenciado por el sindicalismo revolucionario francés, comenzó a tener tareas de responsabilidad en la CNT tras el llamado Congreso de Sants (1918) de la regional catalana de esta organización en la que, gracias a su capacidad de trabajo, dotes de organizador y gran prestigio, desempeñaría los más altos cargos.
En el Congreso de La Comedia (1919) defendió las federaciones de industria que fueron rechazados en aquella ocasión.

Los duros años veinte
Durante los años veinte sufrió la represión desencadenada por el Estado y la patronal contra el movimiento obrero. Tan solo en 1920 sufrió dos atentados y fue detenido y encarcelado en Soria y Vitoria.
En 1922 fue elegido secretario general de la CNT, celebrándose durante su gestión la Conferencia de Zaragoza, en la que se aprobó la salida de la organización de la Internacional Sindical Roja y su afiliación a la reconstituida Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT). En esta misma conferencia Peiró defendió junto a Seguí, Pestaña y Viadiu la llamada «moción política», muy criticada por los sectores más ortodoxos de la organización.
Se estableció en Mataró en 1922 y en 1925 dirigió la constitución de la Cooperativa del Vidrio que ya había intentado organizar con anterioridad. Con la dictadura de Primo de Rivera la CNT quedó ilegalizada, clausuradas sus sedes y suspendidas sus publicaciones. Muchos de sus militantes fueron detenidos como Peiró que fue encarcelado en 1925, 1927 y 1928. Este último año fue nuevamente elegido Secretario General de la CNT.
Criticó a la UGT por su defensa de jurados mixtos durante aquella dictadura y también a Pestaña, con el que sin embargo coincidía en otros aspectos. También criticó al sector más anarquista del sindicato, y a pesar de que se afilió a la FAI nunca militó en ella, defendiendo por el contrario una organización de masas y más sindicalista, y oponiéndose a los grupos de acción y a las minorías de militantes dirigentes.
[escribe] República y Guerra Civil
En 1930 firmó el manifiesto de «Inteligencia Republicana» por lo que recibió numerosas críticas internas que le llevaron a retirar su firma. Siguió defendiendo las federaciones de industria hasta que en el congreso de la CNT de 1931 en Madrid consiguió un apoyo masivo frente a las tesis faístas. En ese mismo congreso apoyó la ponencia sobre la «Posición de la CNT frente a las Cortes Constituyentes» en la que se defendía que la proclamación de la República podría suponer un avance para la clase trabajadora. Esta ponencia fue aprobada con algunas modificaciones a pesar de la oposición de los sectores faístas que veían en ella un apoyo a la maquinaria política burguesa.
También en 1931 firmó junto a otros 29 destacados cenetistas, entre los que se encontraba Pestaña, el «Manifiesto Treintista», dónde se analizaba la situación económica y social de España y se criticaba tanto al gobierno republicano como a los sectores cenetistas más radicalizados. La reacción de estos últimos provocó la dimisión de Pestaña de su puesto en el comité nacional de la organización y la salida de los sindicatos de Sabadell a los que posteriormente se fueron añadiendo otros que acabaron constituyendo un bloque denominado «sindicatos de oposición». Aunque Peiró participó en esta escisión no desempeñó responsabilidades destacadas y trató de tender puentes para evitar la ruptura definitiva. La reunificación se produjo en 1936.
Tras el alzamiento de los militares rebeldes, Peiró actuó de vicepresidente del comité antifascista y Mataró y sus hijos marcharon al frente. Defendió la entrada de la CNT en los gobiernos de Cataluña y España y planteó una República Social Federal como forma de estado cuando se acabase la guerra.
Junto a García Oliver, Federica Montseny y López fue uno de los cuatro ministros anarquistas en el gobierno de Largo Caballero, encargado de la cartera de Industria. Desde este puesto elaboró el decreto de incautaciones e intervención en la industria y proyectó la creación de un bando de crédito industrial, aunque muchos de estos proyectos fueron recortados, ralentizados o diluidos por Negrín.
A la caída del gobierno de Largo Caballero regresó a Mataró y a la Cooperativa del Vidrio, dedicándose también a dar conferencias sobre su paso por el gobierno y a publicar duros artículos contra el PCE por sus actuaciones contra el POUM.
En 1938 entró nuevamente en el gobierno, ahora presidido por Negrín, aunque no con el rango de ministro sino de comisario general de Energía Eléctrica, manteniendo una actitud antiderrotista y proponiendo una cierta revisión del anarcosindicalismo a la luz del desarrollo la revolución y la guerra.
[escribe] Exilio, captura y muerte
El 5 de febrero de 1939 atravesó la frontera francesa, siendo brevemente detenido en Perpiñán, desde donde se dirigió a Narbona para reunirse con su familia. Más tarde marchó a París al objeto de representar a la CNT en la Junta de Ayuda a los Refugiados Españoles (JARE), consistiendo su misión en sacar a los refugiados cenetistas de los campos de concentración franceses y facilitarles su traslado a México.
Tras la invasión nazi intentó huir, pero fue detenido cuando se dirigía a Narbona y retornado a París, donde las autoridades francesas emitieron contra él una orden de expulsión del país al objeto de sustraerlo a la acción de la Gestapo y así pasar a la zona no ocupada y de allí a México. Pero fue detenido nuevamente por las tropas nazis y llevado a Tréveris (Alemania).
En enero de 1941 el ministerio de Asuntos Exteriores franquista solicitó su extradición, que se materializó en Irún el 19 de febrero de ese mismo año, incumpliendo las leyes francesas e internacionales.
Se le trasladó a la Dirección General de Seguridad de Madrid, donde fue interrogado y sometido a malos tratos. Iniciado el proceso y aplazado excepcionalmente, se le trasladó a Valencia en abril de 1941. En diciembre de este año se abrió el proceso sumarial en el que Peiró contó con testimonios a su favor emitidos por instituciones y personas del nuevo régimen. Sin embargo, su reiterada negativa a la propuesta del gobierno de dirigir los sindicatos franquistas determinaría su condena.
En mayo de 1942 el fiscal formuló las acusaciones, en junio le fue nombrado el defensor militar de oficio y el 21 de julio fue pronunciada la sentencia de muerte. Tres días más tarde sería fusilado junto a otros seis cenetistas en el campo de tiro de Paterna.

Origen de los requetés





Los requetés fueron soldados carlistas navarros durante la Primera Guerra Carlista. A principios del siglo XX, la fuerza paramilitar carlista adoptó este nombre, siendo más tarde llamadas así las fuerzas navarras que participaron en el bando franquista durante la guerra civil de 1936–1939.
Los primeros cuatro batallones carlistas que se formaron en el otoño de 1833 al iniciarse la Primera Guerra Carlista recibieron motes para distinguirse entre ellos, dada la ancestral costumbre existente en Navarra de dar mote a todo. Los motes de estos cuatro batallones fueron «Salada», «Morena», «Requeté» y «Hierbabuena». Sobre el extraño mote sin raíz «requeté», escritores contemporáneos dicen que, debido al pésimo estado en que se encontraba la vestimenta del tercer batallón tras las escaramuzas habidas a finales de 1833 en las montañas navarras cuajadas de matorrales, los de los otros batallones se reían de ellos y les cantaban: «Tápate soldado, tápate, que el culo se te ve». Los de este batallón tomaron a bien esta burla y la convirtieron en su canción. Pero al entrar en un pueblo, para no escandalizar a las mujeres, cambiaban la letra y cantaban: «Tápate soldado, tápate, que se te ve el requeté».1
A principios del siglo XX varias organizaciones carlistas utilizaron esta denominación para ellas o sus publicaciones periódicas en distintos lugares de España: Cataluña, Aragón, Andalucía. Una de ellas fue fundada por Joan Maria Roma como una organización juvenil del carlismo en 1907. Tenía como órgano de expresión a Lo Mestre Titas.

Bajo la dirección de Joaquín Llorens se convirtió a partir de 1913 en la organización paramilitar del carlismo siguiendo el ejemplo de los Camelots du Roi la organización juvenil de extrema derecha del Action Française. Mantuvo escasa actividad en los años de la Primera Guerra Mundial, reactivándose en 1920 bajo la dirección de Juan Pérez Nájera y sobre todo tras la proclamación de la Segunda República Española, fundamentalmente en Navarra, donde había unos 10.000 requetés organizados.
En 1932 José Enrique Varela se hizo cargo de la jefatura de los requetés, a los que estructuró militarmente: desde la unidad básica, la patrulla, que se componía de 5 boinas rojas y un jefe, el requeté que formaba una compañía de 246 hombres y por último el tercio que estaba formado por tres compañías. Ricardo Rada se puso al cargo de la organización en 1935 y en julio de 1936 los requetés sumaban 30.000 hombres.
El 15 de abril de 1934, se celebró el Acto de Quintillo en Sevilla, que consistió en la presentación y desfile, públicamente de la milicia armada carlista. En dicho acto, participaron 650 boinas rojas andaluces, uniformados e instruidos militarmente, que supuso una exhibición sin precedente a la que asistieron los dirigentes carlistas nacionales, para demostrar la fuerza que tenía el requeté fuera de sus feudos tradicionales.
Durante la Guerra civil española los tercios de requetés, que combatieron junto a Franco, tuvieron una actuación destacada. En total se constituyeron 41 tercios: 10 compuestos por navarros, 8 por vascos, 8 por castellanos, 7 por andaluces, 6 por aragoneses, 2 por asturianos y 1 por catalanes. Los nombres de todos ellos se encuentran grabados en las estaciones del Via Crucis de Montejurra. Se calcula que alrededor de 60.000 requetés participaron en la guerra civil y de ellos unos 6.000 murieron.Wikipedia

La izquierda que quiere transformar Europa








EUROPA. El Partido de la Izquierda Europea (PIE) celebró recientemente su universidad de verano en España. En el programa, la crisis, la ecología, América Latina y el reencuentro entre militantes.

« Espero que encontréis soluciones ». En el ascensor del hotel de Valencia, una mujer interpela, al ver la insignia, a uno de los participantes en la universidad de verano del Partido de la Izquierda Europea (PIE), que reúne a diversas formaciones progresistas europeas. « Acabo de despedir a 71 personas », confiesa a un miembro del Partido Comunista Francés. Trabaja en la construcción, un sector devastado tras la especulación inmobiliaria. Como consecuencia de la crisis, España ha conocido el paro masivo, superior al 20%. « ¡No existe capitalismo con rostro humano capaz de satisfacer las necesidades humanas ! » dice Marta Sanz, secretaria del Partido Comunista del País Valenciano, que, junto con el PC español (PCE), acogió las jornadas. Así pues, es lógico que la cuestión de la crisis financiera esté en el centro de los debates de esta centena de participantes venidos de 19 países, miembros de la Unión Europea (UE) o no. Otros temas a tratar : los resultados de las elecciones en los Veintisiete y la unión entre lo social y la ecología. En un puesto de honor, América Latina.

Para el alemán Richard Detje, de la revista Sozialismus, nos encontramos ante una crisis general del capitalismo, que afecta a los diferentes modelos, « ya sea el anglosajón, el nórdico o el de Europa central y mediterránea ». En su opinión, « cuarenta años de cierto desarrollo han llegado a su fin ». El economista alerta sobre un « efecto de segunda vuelta », en un momento en que ciertas instituciones prevén una recuperación a partir de 2010. « El aumento del paro y la bajada de los salarios conllevan una disminución del poder adquisitivo ». Esto puede acarrear una nueva caída del crecimiento tras una corta recuperación.

Redistribución de los poderes

Se ha hablado mucho sobre el poder adquisitivo. Numerosos participantes han presentado gráficos con una curva descendente : la parte del producto interior bruto (la riqueza creada anualmente) que corresponde a los salarios no ha dejado de bajar desde los años setenta, para provecho de los beneficios. Pero los participantes no se detienen ahí. Pedro Páez, antiguo ministro de Economía de Ecuador, advierte de que esta tendencia va acompañada de una « financiarización del capitalismo ». Para él, « el beneficio ha aumentado mucho más que la formación bruta de capital fijo », es decir, las inversiones. En apoyo de esto, otro gráfico muestra que, en su continente, América Latina, la llegada del capitalismo y la desregulación de los mercados de capitales, lejos de atraer capitales, han conducido « a una bajada de las inversiones en los años setenta ». Por lo tanto, prevé la ineficacia de tal política. Pedro Páez, que también es miembro de la comisión Stiglitz de la ONU para la regulación financiera, esboza algunas propuestas : acabar con la hegemonía del dólar, redistribuir los poderes para vencer la concentración de la economía y poner en marcha bloques económicos regionales que emitirían una moneda regional de reserva.

El control de la moneda

De espaldas a la tribuna, Denis Durand (PCF), sindicalista del Banco de Francia, vuelve sobre el papel crucial de la moneda. Y sobre la manera progresista de utilizarla para oponerse al origen de la crisis : aumentando la parte de los salarios en la economía y utilizando los beneficios, y no los dividendos, para invertir. Con los deberes hechos, los participantes han podido oírle explicar los mecanismos por los cuales la creación de moneda desde los años ochenta ha estado destinada a atraer capitales, más que a favorecer la producción. « El movimiento social sabe dónde hace falta poner dinero. La cuestión del control de la moneda es un elemento de la relación de poderes », previene el economista francés, que llama a una « multiplicación de las luchas ». Pedro Páez, que ve en la crisis una « guerra económica para saber cuáles son los capitales que van a sobrevivir », llama a los progresistas a dar una « nueva dirección moral a la política ». Si no, podría suceder lo peor.

Entre discusiones, durante la comida, en intervenciones en los debates, los participantes han dado datos sobre la vida política y social de sus países, sobre los resultados nacionales de las elecciones europeas. Durante una reunión el sábado por la tarde, los jóvenes han mostrado su inquietud ante el aumento de la extrema derecha en numerosos países. Uno de ellos, Armando Steinko de Izquierda Unida (España), ha llamado la atención sobre el aumento de partidos de clase media al margen de la izquierda (Verdes, Italia de los Valores, etc.), que divide políticamente al mundo del trabajo. Aunque el Partido de la Izquierda Europea (PIE) había presentado un proyecto común de las fuerzas progresistas que lo componen durante las elecciones de junio, esta universidad de verano ha supuesto una oportunidad para darle un poco más de cuerpo, al promover el encuentro entre militantes de las distintas formaciones. « Somos un excelente laboratorio de la mundialización de la izquierda », opina Maite Mola (PCE) en su conclusión. Algunos estaban presentes durante el encuentro del año pasado en París, otros volverán el año que viene. Y en las últimas horas, los jóvenes (y no sólo ellos) intercambiaban sus direcciones para mantener el contacto.