20 de agosto de 2009

Represión franquista


(pinchar en la foto con el ratón)


Victimas de la represión franquista( valance al 2005)


La represión franquista constituye una categoría histórica con la que se da nombre al largo proceso de violencia física, económica, política y cultural que sufrieron durante la guerra, la posguerra y el Régimen de Franco los perdedores de la Guerra Civil Española -tanto marxistas y anarquistas como algunos republicanos-, quienes les apoyaban o podían apoyarles, los que eran denunciados como antifranquistas -lo fueran o no-, así como , los miembros de organizaciones políticas, sindicales y en general quienes no estaba de acuerdo con la existencia de la dictadura franquista, manifestaban su oposición al regimen dictatorial y quienes constituían o podían constituir un peligro para el mismo.
Tipos de represión

La represión ejercida por el franquismo se extendió a toda la sociedad y puede clasificarse en los siguientes tipos:
La represión violenta y física. Que incluye los ajusticiamientos "legales", en cumplimiento de sentencias dictadas por tribunales militares durante el periodo de la guerra civil, los asesinatos ilegales, las llamadas sacas, practicadas al margen de las autoridades militares, pero con el pleno conocimiento de que se estaban llevando a cabo. Las "sacas" fueron especialmente intensas durante los meses de julio y agosto de 1936. Dentro del ámbito de la represión física también se incluye el encarcelamiento y cualquier pena de privación de libertad.
La represión económica. Practicada mediante multas económicas e incautaciones de bienes, decididas en tribunales de incautación.
La represión laboral. Llevada a cabo en todos los ámbitos productivos, con despidos de puesto de trabajo, inhabilitaciones laborales y profesionales. En el caso de miembros de profesiones liberales, fue llevada a cabo por los propios colegios profesionales.
La represión administrativa. Practicada con todos los funcionarios del Estado Republicano, tanto en las instituciones Centrales, como en diputaciones y municipios, llevada a cabo mediante un proceso de purga conocido con el nombre de depuración. Los funcionarios eran castigados con sanciones que iban desde el traslado forzoso, la suspensión de empleo y sueldo, la inhabilitación y la separación.
Extensión de la represión [editar]

La represión franquista se inició en el mismo comienzo la guerra civil, en aquellas provincias donde triunfo rápidamente la conspiración armada contra la república, el llamado Alzamiento, "finalizando en la década de los años 70", con la muerte de Francisco Franco


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Ricardo Zabalza Elorga (Errazu, Baztán, Navarra, 29 de enero de 1898 - Madrid, 24 de febrero de 1940)


Ricardo y su esposa Obdulia Bermejo










Hijo del médico Lázaro Zabalza y Marcelina Elorga. Su infancia la pasó en varios pueblos según el trabajo de su padre, Errazu, Aoiz, Funes... y finalmente Burgui.1 Tras estudiar Magisterio emigró a Argentina cuando tenía 15 años donde desempeñó diversos trabajos, como estibador en el puerto de Buenos Aires, y ejerció de maestro en escuelas rurales.
Regresó a España en 1930, y tras residir inicialmente en Jaca, donde vivían sus hermanos, se trasladó a Pamplona. Ya proclamada la Segunda República tuvo cargos de responsabilidad en la Federación Socialista de Navarra del PSOE y en la Federación Provincial de Sociedades Obreras de la UGT, siendo vicepresidente de la primera y secretario de la segunda. Posteriormente, en marzo de 1933, fue elegido Secretario Provincial de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FNTT).
Fue candidato por Navarra en las elecciones a Cortes de noviembre de 1933 por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Navarra. Aunque fue el candidato socialista más votado, no obtuvo acta de diputado (las siete fueron para el Bloque de Derechas). Fue llevado a los tribunales por un artículo que escribió en ¡¡Trabajadores!! (de la UGT) que se consideró injurioso al Presidente de la República e incitaba la revolución.

Perteneciente al ala caballerista del socialismo que obtuvo la mayoría en el congreso de febrero de 1934, sustituyó al besteirista Lucio Martínez Gil como Secretario General de la FNTT. A los pocos meses, coordinó la huelga general en el campo que comenzó el 5 de junio de aquel año, y que fracasó. También participó en sus preparativos de la revolución de octubre de 1934. Por ello ingresó en enero de 1935 en la cárcel Modelo de Madrid, saliendo meses después.
Dado su cargo al frente de FNTT, viajó por Andalucía y Extremadura, por lo que en las Elecciones generales españolas de 1936 se presentó por el Frente Popular como candidato por Badajoz, consiguiendo el acta de Diputado. Como diputado intervino activamente en el debate del proyecto de ley sobre rescate de tierras comunales.
Al inició de la Guerra Civil se encontraba en Madrid, y participó en el asalto al Cuartel de la Montaña el 20 de julio. Posteriormente se trasladó a Badajoz donde organizó el batallón de campesinos Pedro Rubio. Nombrado por el Gobierno de Largo Caballero gobernador civil de Valencia previamente al traslado del gobierno republicano a ella en noviembre de 1936, aunque no duró mucho en este cargo. Posteriormente impulsó la organización de cooperativas agrícolas dando origen a la Unión Central de Cooperativas Agrícolas y fundando la revista Colectivismo.
Portavoz del sector caballerista que se oponía a la Ejecutiva que presidía el prietista Ramón González Peña, colaboró en las negociaciones que pusieron remedio esta división en la cúpula de la UGT realizadas en Valencia, en enero de 1938.
Finalmente se fue distanciando hasta oponerse a las directrices del Gobierno de Juan Negrín apoyando la sublevación del coronel Segismundo Casado. En marzo de 1939 trabajó intensamente para organizar la evacuación de militantes socialistas y de sus familias en Alicante donde fue detenido cuando llegaron las tropas italianas. Fue internado en el campo de concentración de Albatera, primero, y luego trasladado a la cárcel de Porlier en Madrid, en la denominada expedición de los 101, compuesta por dirigentes políticos y sindicales y personas notorias del bando republicano capturados en el puerto de Alicante, sin haber logrado huir de España. En la madrugada del 24 de febrero de 1940 moría fusilado en las tapias del cementerio del Este en Madrid.


Cartas de capilla de Ricardo Zabalza dirigidas a su esposa Obdulia y a sus padres (Cedidas por su hijo D. Abel Zabalza Bermejo)

del blog:http://quieneseran.blogspot.com/2008/06/ricardo-zabalza-elorga-24-02-1940.html


Febrero 24-1940.
Mi queridísima Obdulia:
Unos renglones para darte una mala noticia. He sido juzgado por los tribunales correspondiéndome la última pena. Ignoro cual será mi suerte, pero vale más estar preparado para lo peor. Los antecedentes de otros amigos, no son para sentirse demasiado optimistas y yo he mirado siempre esta eventualidad con valor y serenidad y así deseo que lo hagas tú. Tienes una labor grande que cumplir al lado de nuestro hijo que es el criarlo y educarlo sí -contra las esperanzas que todos podamos formularnos- Me tocará a mí estar eternamente ausente de vuestro lado. La vida es lucha y el perderla no es más que un accidente en el combate. Por eso hay que estar siempre listos para afrontarlo.
Os escribo estos renglones a vuela pluma. Los ampliaré más adelante con nuevas impresiones, ¿optimistas? ¿pesimistas? Veremos. Recibe muchos besos de quién ahora es tuyo y de nuestro pequeño.
Ricardo"


"Mis queridos padres:
Cuando leáis estas lineas yo no seré más que un recuerdo. Hombres que se dicen cristianos lo han querido así y yo que nunca hice daño a nadie a sabiendas me someto a esta prueba con la misma tranquilidad de conciencia que presidió mi vida entera.

Vosotros en vuestra sencillez religiosa no os explicaréis como un hombre que ningún crimen cometió - el propio fiscal lo reconoció así en su informe- y sobre el que no existe tampoco acusación de hecho vergonzoso alguno, pueda sufrir la muerte que me espera. Para comprenderlo, recordad a mi hemano Javier. Él también era bueno, trabajador y noble y ya sabéis lo que hicieron con él. Pero la muerte de los hombres justos no debe producir pena. Vosotros creéis en una Divinidad llena de amor y mal podría serlo si castigara a los buenos, mucho más cuando Cristo murió martir de sus doctrinas. Miles de hombres han seguido después su ejemplo y nosotros vamos por la misma vía, dando la sangre por nuestras ideas que también quieren el amor y la fraternidad humana, pese a cuanto digan los calumniadores.

Yo os ruego que me perdonéis si alguna vez -también sin pensarlo- deje de cumplir mis deberes de hijo. Me voy sin rencor. He recibido muchos agravios en el cuerpo y en el espíritu; pero yo los he olvidado todos.

Quedan mi mujer y mi hijito Abel. Sé que mientras viva Obdulia será capaz de sacar adelante al niño y hacer de él un hombre como yo; pero quisiera que vosotros le profesaráis cariño y os ayudaráis mutuamente. Obdulia tiene el corazón muy generoso y el nene promete un caracter como el de mi mujer y el mío. En la última carta que me escribía me decía que recibieron la foto de la mamá y que Abelito la llamaba "abela". Queredles porque lo merecen.

Dejo unas cuantas fotos del nene y de Obdulia. Encargaré que os las mandaran a vosotros. Es mi último recuerdo. Una foto de la mamá, de mi compañera y de mi hijito me acompañaran a la tierra.

Por respeto a vuestras creencias guardé entre mis papeles la estampa que Carmen me mandó hace meses. Allí se quedó: ya véis para lo que ha servido.

Queridos padres: valor y ánimo. Mis hermanos os ayudarán y consolarán. Voy a unirme a Javier en la paz del martirio y del descanso. El pulso firme con que os escribo, os dirá cual es el estado de mi conciencia. Ella es una juez incorruptible y me dice que soy inocente. Os envío todo mi cariño en un abrazo.

Ricardo.

En Capilla 24 de Febrero de 1940."

Ricardo Zabalza, magnifico tipo de navarro era maestros de escuela. Culto, inteligente, fue siempre hombre abnegado.(...) En la comisaría fue apaleado estúpidamente. Los cargos que se le hicieron en el consejo de guerra fueron terribles: diputado socialista, miembro de la dirección de la UGT, gobernador civil de Valencia, intentó hablar en el consejo para replicar a los jueces y se lo impidieron.” Fuente Archivo Amaro del Rosal. Fundación Pablo Iglesias...."Todos los bienes habían de pasar a formar parte del gran almacén comunal (que se habilitaba en la iglesia del pueblo) y el que se custodiaba con celo. La idea de la socialista Federación de Trabajadores de la Tierra, organización que había experimentado un gran desarrollo durante la República, gracias a la esforzada acción de Ricardo Zabalza, no difería en muchos aspectos de la sostenida por los anarquistas. Para los socialistas, la "colectivización- según palabras del propio Zabalza- es el único medio de seguir adelante. En el presente estado de cosas no podemos pensar en la parcelación"....
Rafael Abella. La vida cotidiana durante la Guerra Civil. La España republicana.

"La madrugada del 23 de febrero de 1940 Ahora bien, el inicio de esta historia bien podría situarse en la madrugada del 23 de febrero de 1940. Pese a que la guerra civil había terminado casi un año antes, en la cárcel de Porlier (Madrid) fueron ejecutadas tres personas: el último presidente del Partido Socialista, José Gómez Osorio, elegido como tal en Madrid por representantes de distintas Federaciones provinciales en el momento crítico del final de la guerra; el gobernador civil de Valencia desde 1937, Ricardo Zabalza; el republicano Serrano Betareno (Batanero), y un joven anarquista. El destino quiso que aquéllos condenados a muerte pasaran a hacer capilla, la noche anterior a su fusilamiento, en la cárcel donde estaba preso el último presidente de las Juventudes Socialistas, Sócrates Gómez (Vigo, 1914), hijo de José Gómez Osorio, quien vivió con ellos aquellas últimas horas. Gómez Osorio se despidió de su hijo con amargura y, consciente del destino que le aguardaba, transmitió a Sócrates el mandato de reorganizar el Partido Socialista con la autoridad que le confería el ser su padre y el último presidente de la Comisión Ejecutiva del PSOE en el interior de España. Al alba, una descarga cerrada de fusilería ponía fin a la vida de Gómez Osorio, Zabalza, Serrano Betareno (Batanero) y el joven anarquista. Sócrates, escuchó desde su celda el bramar de los fusiles.


“Ricardo Zabalza era el primo de mi madre Amparo Bernal Zabalza . No sé nada de él sino que mamá estaba con él durante la guerra . Ella lo dejó en marzo 1939 y pudo escaparse en Argelia a Oran . Yo recuerdo cuando ella decía :" Mataron a Ricardo" La compañera de Ricardo se llamaba Obdulia y tenían un hijo : Abel. Obdulia vivió en Oran con su hijo. En 1961 al terminarse la guerra de Argelia, Obdulia y Abel vinieron a Francia a Bordeaux. “ (Testimonio familiar.)

“Ricardo Zabalza estaba casado con Obdulia Bermejo, quien con su pequeño hijo Abel se fue al exilio a Orán (Argelia), donde con muchas estrecheces, cosiendo de día y de noche, consiguió ir sobreviviendo. Pasados bastantes años se fueron a vivir a Francia, donde el hijo, Abel Zabalza Bermejo, sigue viviendo. Ricardo Zabalza conoció a Obdulia Bermejo en casa de la diputada por Badajoz, aunque nacida y residente en Madrid, Margarita Nelken, ya que en su casa trabajaba Ricarda Bermejo, hermana de Obdulia, quien sería tras el casamiento de Obdulia cuñada de Ricardo Zabalza.” (Javier de la Puerta)

"Figúrate que un día fusilaron, estando yo allá, a Ricardo Zabalza, director de la Reforma Agraria. Su mujer, al oír la noticia, se desmayó. En aquel momento entraba Tomé. La hizo pasar a su despacho. Pero señora, levante el corazón si no pasa nada. Y la señora, creyendo en la esperanza, levantó los ojos y el cristianizador de la cárcel de Porlier le dijo: Señora, debe usted sentirse feliz. Su marido está en el cielo." Ricardo Zabalza, fue un dirigente socialista que organizó la Federación de los Trabajadores de la Tierra al comienzo de la II República y seguidor de Largo Caballero. Llegó a ser Gobernador de Valencia y acabó con la escisión de la UGT.
De "Memoria de la Melancolía" de Mª Teresa León.

Cipriano Mera: semblanza de un luchador( CNT)






por Julian Vadillo


Cipriano Mera nació el 4 de noviembre de 1897 en el madrileño barrio de Tetuán de las Victorias. Como en cualquier familia obrera, su infancia fue dura. No pudo asistir a la escuela, lo que le obligó desde pequeño a buscarse la vida y a contribuir económicamente en una casa muy humilde. A los 16 años Mera tomó la determinación de hacerse albañil, y para que sus derechos no fueran pisoteados, su padre lo afilió a la Sociedad de Albañiles "El Trabajo" de la UGT. Desde entonces Mera está inmerso en cuestiones sociales y luchas obreras. Pero pronto comprueba que lo que defiende la UGT y lo que él defiende no es lo mismo, por lo que el sindicalismo socialista se le queda estrecho. Cipriano Mera ansía una transformación revolucionaria que el reformismo no le daba.
La huelga revolucionaria de agosto de 1917 le impulsa definitivamente al campo del anarquismo. Ya en 1919 vemos que Cipriano Mera, junto a otros militantes destacados como Feliciano Benito, Teodoro Mora o Mauro Bajatierra, impulsan la CNT de Madrid y más particularmente el sindicato de la construcción.
Una cuestión que siempre aparecerá vinculada a la historia del anarquismo (aunque los detractores del mismo quieran hacer ver lo contrario) es el ansia de conocimiento y el impulso de la cultura. Con veinte años Mera aprende a leer y escribir en clases nocturnas y a través de los ateneos libertarios, que ya por esas fechas sobrepasaban en Madrid la treintena. Ese afán de conocimiento le hace interesarse por el teatro en obras tan heterogéneas como El alcalde de Zalamea de Pedro Calderón de la Barca o Juan José de Joaquín Dicenta. Los grupos libertario mas jóvenes impulsaron mucho este arte y Mera tomo interés por él.

Pasada la dictadura de Primo de Rivera y con la proclamación en abril de 1931 de la II República, el movimiento libertario alcanza su máxima plenitud. Mera se ha insertado en la generación de militantes más brillante de la historia del anarquismo español. En su vida coinciden Salvador Seguí (asesinado en 1923 por pistoleros patronales), Ángel Pestaña, Francisco Ascaso, Buenaventura Durruti, Juan García Oliver, Federica Montseny, Eleuterio Quintanilla, Diego Abad de Santillán, Juan Peiró, Felipe Alaiz, Elías García, Isaac Puente, Higinio Noja, Valeriano Orobón Fernández, Progreso Fernández, etc.
Mera vive de cerca todos los procesos revolucionarios impulsados en el período republicano. Sigue muy atento a lo que son las reivincaciones obreras de su sector, la construcción. En una ocasión, por querer trabajar, fue detenido y se le aplico la "Ley de vagos y maleantes". No deja de ser paradójico que a quien busca trabajo para sobrevivir se le acuse de vago por quien no trabaja.
Poco antes de la sublevación militar de julio de 1936, el sector de la construcción en Madrid vive unos momento tensos. En junio estalla una huelga general y se constituye un comité de huelga de CNT-UGT. Para este comité, del que Mera forma parte, la única solución es la acción directa para poder solucionar los conflictos laborales del sector. Por el contrario el gobierno y la patronal creen que la solución esta en el Jurado Mixto. El Ministerio de la Gobernación encarcela a Cipriano Mera y es en la cárcel donde le sorprende el golpe militar.
Un día después de la militarada es puesto en libertad y acude al sindicato (antes que a su casa) para comprobar cuál es el estado de la situación. La mayores preocupaciones son la recogida de armas y el momento de la sublevación en Madrid.
En esos primeros momentos a Mera le preocupa también la posición que se puede tomar respecto a la revolución. Por ello imprime una ética revolucionaria de la que se debería tomar nota: "que al hacer el pueblo la revolución no se podía consentir la misma acción que se asemejara a hechos comunes, vulgares, propios de individuos sin conciencia dedicados a apropiarse o deshonrar valores que serían necesarios para la defensa de la revolución que empezaba. Añadimos que tampoco era hacer la revolución el matar sin más ni más a nadie, aunque se tratase de un marqués".
Una vez aplastada la sublevación en Madrid, Mera parte para Guadalajara, donde la sublevación está a punto de estallar. Pasa por Alcalá de Henares, que gracias a sus fuerzas y a las de Ildefonso Puigdendolas queda en zona leal. Aplastada la sublevación en Guadalajara una vez más la ética revolucionaria hace de Mera en un hombre grande. Se encuentra allí con José Escobar, un carcelero que le había infligido los peores castigos en prisión. Éste creía que le iba a asesinar, cosa que no hizo. Mera afirma: "Esos gestos eran característicos de anarquistas". Una lección de honestidad y de firmeza en momento difíciles.
Quizá no sea este el momento de detenerse en los pormenores de las batallas en las que Mera participó. Pero sí citaremos algunos detalles que hicieron de Mera un personaje controvertido. Desde el inicio de la contienda civil Mera vio que los militares tenían una seria parsimonia y que muchos militantes revolucionarios no tomaban en serio la lucha. Por ello hacía falta que se disciplinara la lucha para poder vencer al fascismo. En las luchas en Cuenca, Mera impulsa la creación de consejos formados por las fuerzas de izquierda que estén preparadas para ello. Por ello había que establecer una fuerte formación ideológica impulsada por los militantes más capaces y abnegados.
Su concepto de la autodisciplina se ve perfectamente en los combates que emprendieron en Buitrago de Lozoya. Allí Mera reflexionó así: "Nuestra disciplina ha de ser correspondiente con nuestra convicción en las ideas, y por las ideas no se puede venir a luchar unas horas para hacer más tarde lo que uno quiera". Esta reflexión venía a propósito, pues Mera estaba comprobando que muchos miembros de las organizaciones revolucionarias estaban cayendo en una indisciplina y una falta del sentido de la responsabilidad que haría perder la guerra a pasos agigantados.
Igualmente esa realidad dura hace que muchos amigos de Mera caigan en la lucha. Es el caso de José Pan y Rafael Casado, compañeros suyos desde primera hora en la CNT y en el caso de Pan de su grupo de la FAI. Igualmente en las luchan en Ávila cae uno de sus mejores amigos y compañeros, Teodoro Mora. Desde hacía un tiempo Mora y Mera tenían este mismo pensamiento: "Teníamos en frente a un ejercito organizado, al que si queríamos vencer habríamos de oponer otro ejercito mejor organizado aún; en la guerra había que proceder como en la guerra". También le lleva a esta conclusión que la incompetencia militar provoca la perdida de plazas importantes en la lucha como la de Ávila.
Pero la guerra también tuvo de esos avatares en los que más que una tragedia parece una comedia, si hablamos en términos teatrales. Tras la perdida de Ávila las tropas de Mera pasan a Cuenca. Allí toman un pueblo haciéndose pasar por fascistas. Una vez que quedó constituida una junta derechista e hicieron una lista de los elementos izquierdistas, las tropas de Mera los disolvieron, aunque fueron benevolentes con esa junta.
Ante determinadas conductas de algunos anarcosindicalistas como Germinal de Souza, que cobraba dinero por la libertad de los sospechosos, Mera y su amigo Valle elaboraron listas de afectos y desafectos a la causa: "Me parece bien que se vaya haciendo una selección de las personas aptas para ocupar cargos; deben ofrecer garantías. Hay que acabar con las ligerezas y los favoritismos, pues si bien importa nombrar gente capaz, no es menos importante tener en cuenta su moralidad. Para nosotros esto debe ser capital". ¿Quién hoy pondría en duda estas sabias palabras de Mera? Es precisamente en los momentos difíciles donde la capacidad y la moralidad deben ser ejemplo. Mera estaba preocupado por la imagen que la CNT y la FAI pudieran ofrecer, más teniendo en cuenta que en la mayoría de las ocasiones los desmanes cometidos nada tenían que ver con las organizaciones del movimiento libertario. Pero la idea de algunos era crear esa leyenda negra alrededor de las organizaciones más dinámicas del movimiento obrero y revolucionario español. Por ello el buen hacer de la CNT y su defensa del patrimonio cultural (en más de una ocasión se impidió la quema de iglesias, no por ser templos religiosos sino por haber obras de arte en el interior) fue tergiversado o ridiculizado.
En cualquier guerra y acontecimiento histórico hay que distinguir entre cuestiones estratégicas y cuestiones morales. Puede que Madrid estrategicamente no fuera la plaza mas importante, pero moralmente sí que lo era por todo lo que a su alrededor atesoraba. Así Mera y otros mostraron su indignación cuando el gobierno huyó de Madrid hacia Valencia el 6 de noviembre de 1936. Más doloroso fue para él comprobar cómo el Comité Nacional de la CNT que encabezaba Horacio Martínez Prieto seguía al gobierno. Según Mera, gobierno y Comité Nacional tenían que estar en la defensa de la capital de España. Mientras el gobierno huía, Mera se aprestaba a defender Madrid frente al fascismo.
Los hombres de la CNT y la FAI que partieron hacia Madrid lo hacían llenos de entusiasmo, deseosos de entrar en esa lucha heroica que fue la defensa del Puente de San Fernando y la llegada al Cerro de Garabitas. Pero las fuerzas de Mera iban disminuyendo. De los 1.000 hombres que salieron de Cuenca tan sólo le quedaba 400. Mera intentaba dar aire a los suyos con recomposiciones, y con la llegada de la columna de Durruti los ánimos van en aumento. ¿Qué es la fuerza militar fascista ante el entusiasmo revolucionario? Aun así las pérdidas estaban siendo muchas y la lucha se estaba cobrando lo mejor de las organizaciones obreras. Mera le propone a Durruti unificar sus columnas bajo el mando del anarquista leonés. Pero esto no se puede llevar a cabo pues Durruti cae frente al Hospital Clínico en la Ciudad Universitaria, horas después de haber estado con Mera. Es el propio Cipriano Mera el que se desplaza a Valencia para comunicárselo a Federica Montseny, Juan García Oliver y al nuevo secretario de la CNT Mariano Rodríguez Vázquez. La perdida de Durruti provoca una profunda consternación en el movimiento libertario, pero Mera, pese al dolor, dice que su ejemplo es el que puede servir para llegar a la victoria. Y es Cipriano Mera quien acude en representación de los combatientes del Centro a su entierro en Barcelona.
La defensa de Madrid fue dura, pero los fascistas no llegaron en esa ocasión a lograr su objetivo. Aun así el precio fue alto y Mera, contrario a su pensar, tiene que aceptar la militarización de las milicias: "Triste es reconocerlo cuando se ha defendido un ideal toda la vida, pero si realmente nos proponemos ganar la guerra, hemos de aceptar la formación de un ejército con la consiguiente disciplina. (…) Me horrorizaba vestirme de militar, pero no veía otra salida y me dije: mi conducta será en lo sucesivo el testimonio de mi honradez, así como lo fue de otra forma y en otra circunstancia en el pasado". Fue sin duda la decisión más controvertida en la vida de Cipriano Mera, y donde sus detractores más se ensañan contra su figura. Mera aceptó la militarización para ponerse al servicio de la República, pues consideró que mejor era eso que caer en las garras del fascismo. Que fuera o no un error no está en nuestra mano valorarlo, pues la guerra fue compleja. Nuestra mejor posición es respetar la decisión adoptada, pues en ese momento los compañeros así lo determinaron. Y esta aceptación es algo que a Mera le diferencia de la militarización de los comunistas. La historiografía en su mayoría ha dejado constancia de que el partido que mas luchó por la militarización fue el PCE (Partido Comunista de España) y por lo tanto el que mejor perspectiva de la guerra tenía. Cuando Mera acepta la militarización lo hace para defender la República, mientras que los comunistas luchaban por una militarización que estuviera controlada por su partido y por Moscú. Es la gran diferencia entre uno y otro. El PCE tomó como emblema el Quinto Regimiento, del que Mera no era partidario. De hecho los encontronazos entre los militares procedentes de las milicias confederales y los que venían de las filas comunistas fueron sucesivos hasta el final de guerra. Los anarquistas siempre se opusieron.
Mera toma el mando de la XIV División que tenía las brigadas 10, 70 y 77. El jefe de Estado Mayor fue su inseparable durante toda la guerra Antonio Verardini, y su primo José es el jefe de transportes. Todos bajo el mando del general Miaja, jefe del Ejército del Centro.
Para los que le critican por esto, hay que decir que Mera siempre fue responsable. Defendió la revolución hasta el final y criticó duramente la represión que los comunistas llevaron a cabo contra las obras revolucionarias de los anarquistas, al igual que cuando emprendieron detenciones contra miembros de la CNT (como fue el caso de Verardini) o del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista). Luchó también para que los militares no intervinieran en actos políticos públicos. Esa tarea la tenían que desarrollar partidos y sindicatos, no militares. Al final hubo un decreto en esa línea y Mera fue duramente criticado por los comunistas. Todos los que estamos aquí sabemos perfectamente que tenemos prohibido efectuar dentro del Ejército cualquier clase de propaganda política. Si una organización determinada intenta saltarse a la torera este principio lo impediré. Que nadie lo dude. Nuestro deber consiste en trabajar lo mejor posible, sin regatear esfuerzos, para intentar ganar la guerra. No estamos aquí para facilitar la preponderancia de ninguna organización". Por último, Mera dejó bien claro que aceptaba el mando militar sólo de manera coyuntural: "me hice la promesa de no dejarme arrastrar por la vanidad y continuar siendo lo que antes del 18 de julio: militante de la CNT y albañil de profesión". Y esta última frase fue profética, pues tras las penalidad sufridas tanto en la guerra como en el exilio y la cárcel, Mera volvió a coger la paleta de albañil sin ningún reparo.
Una vez militarizados, es llamado para la defensa de Guadalajara. El Cuerpo de Tropas Voluntarias (CTV) de los fascistas italianos concibió un plan de ataque para romper las líneas republicanas en Guadalajara, tomar Alcalá de Henares y llegar triunfantes a Madrid. Pero Cipriano Mera demostró sus dotes organizativas y sobre todo su instinto para la lucha. El CTV fue derrotado, se libera Brihuega (donde las matanzas días antes habían sido escalofriantes) y Guadalajara permanece en zona republicana. Para Mera no fue estrictamente una batalla, pero su planteamiento de la misma es capital para que el CTV no lograrara sus objetivos. La desbandada italiana, junto a la toma de Teruel, será una de las grandes victorias del antifascismo internacional. El cuartel de Mera queda definitivamente asentado en Guadalajara, si bien no lo hace en la capital para que no sufra más bombardeos.
Poco después es llamado a Brunete, donde no sólo los comunistas de Líster le quieren engañar, sino que es objeto de un atentado de dudosa procedencia. Líster quería hacer ver a Mera que Brunete estaba en zona republicana. Pero Mera se percata de que está en manos de los sublevados. El plan de Líster era hacer creer que la pérdida de Brunete había sido por culpa de la 14 División de Mera. Aunque se emprendió una ofensiva sobre Brunete, no se consiguió que pasara a manos republicanas.
Mera conoce a todos los políticos de la época. Indalecio Prieto, líder moderado del PSOE, queda impresionado por las habilidades de Mera. Poco después el anarquista madrileño es ascendido a jefe del IV Cuerpo de Ejército. Sus avales eran la victoria en Guadalajara y el propio general Miaja, que veía en Mera un baluarte de defensa del centro de España. El cuartel general del IV Cuerpo de Ejército se establece en Alcohete (Guadalajara) y tiene un destacado papel en maniobras de distracción al enemigo fascista para que se pudiera llevar a efecto la toma de Teruel.
El año 1939 fue crucial para el desenlace definitivo de la guerra. Caída Cataluña en febrero de ese año, prácticamente los efectivos más importantes de la República estaban perdidos, tanto humanos como materiales. Cipriano Mera es consciente de ello. Se produce otro hito importante en la vida de Mera, su apoyo a la Junta Nacional de Defensa que promueve Segismundo Casado, jefe del Ejército del Centro en sustitución de Miaja. El gobierno de Negrín había quedado prácticamente desarticulado, era un títere el manos de los comunistas. Todos los intentos de hablar con Negrín son inútiles, pues hace promesas que él mismo sabe que no va a poder cumplir. En marzo de 1939 queda constituido el Consejo y, como previó Mera, vino parejo a una sublevación comunista, que finalmente se pudo frenar. Las unidades de reserva que el IV Cuerpo de Mera tenía son movilizadas para aplacar el golpe instrumentado por el PCE. Aun con todo algunas actitudes de Casado no son bien recibidas por Mera.
Llegados a finales de marzo se ordena al IV Cuerpo de Ejército que comience el repliegue y promueva el exilio. El terrible final de la derrota de la guerra se aproximaba. Mera es el último que abandona su puesto. Parte hacia Levante para poder tomar un avión que le lleve a Orán. La despedida de su familia es de lo más dolorosa. Comienza una nueva etapa en la vida de Mera. Deja los galones de militar para no cogerlos más, demostrando que su decisión fue coyuntural. Ahora toca otro tipo de lucha.
Por el contrario de lo que pudiera parecer, al llegar a Mataganem son desarmados y detenidos. El trato que los exiliados españoles recibieron de las autoridades francesas fue vejatorio, más teniendo en cuenta que numerosos campos de concentración se extendieron por su territorio y que el posterior régimen de Vichy del mariscal Petain colaboró con los nazis mandando a miles de españoles a los campos de exterminio. Mera no corrió esa suerte pero sus penalidades no acabaron.
Una vez detenidos una de las tareas que emprendieron fue la reorganización de la CNT y de la FAI en esos campos de concentración y en el presidio. Las relaciones con republicanos y socialistas fueron fluidas. No se puede decir lo mismo de los comunistas que incluso en esas circunstancias intentaban imponer sus definiciones y conseguían tratos de favor con las autoridades carcelarias. A Mera no le perdonaban que hubiese apoyado a Casado en la Junta Nacional de Defensa. Mera siempre supo defenderse y estuvo a la altura de las circunstancias.
Desde los primeros momentos, Mera mantuvo correspondencia con miembros de la CNT y también de otras organizaciones. Las más fluidas fueron con Mariano Rodríguez Vázquez, quedando interrumpidas por la trágica muerte de este último. Una máxima de Mera fue que debían de actuar ahora para la defensa de los refugiados y luchar por la reorganización de las asociaciones a las que pertenecían. Las cuestiones de la guerra y los fallos que se pudieran cometer en la contienda es algo que se debería analizar una vez que la dictadura de Franco cayera y se discutiera entre españoles en España. Igualmente combatió las teorías reformistas que insistían en hacer de la CNT un partido político al uso y vivió con tristeza cómo destacados compañeros como Vivancos, Jover o Doménech estaban en esa línea de actuación.
Aunque tuvo contactos con el SERE (Servicio de Evacuación de los Refugiados Españoles) no era de su agrado porque estaba en manos de Juan Negrín y muy controlado por los comunistas. Su actividad se volcó en colaborar con la JARE (Junta de Ayuda a los Refugiados Españoles) que estaba en manos de Indalecio Prieto y donde los anarquistas tenían más influencia.
Mera estuvo en Camp Morand, de donde se fugó y alcanzó Casablanca (no sin pasar más de una peripecia). Allí fue ayudado por anarquistas españoles y portugueses. Y es en Casablanca donde conoce a la JARE con la que tendrá también algún encontronazo. Se le ayuda a regularizar su situación y trabaja primero como encofrador y luego como albañil (vuelve a coger la paleta de albañil como dijo en la guerra).
La situación para los refugiados se puso difícil por la hostilidad de las autoridades francesas presionadas por los nazis. Cipriano Mera es detenido y juzgado, con una orden de extradición a España. Todos los intentos por salvarlo fueron inútiles y definitivamente fue entregado a las autoridades franquistas.
Llegado a España, entra en contacto con algunos anarquista (muchos miembros de la Juventudes Libertarias). Pasa por las cárceles de Linares, Carabanchel y Porlier, todas abarrotadas de presos antifranquistas. Se le forma un Consejo de Guerra donde se le acusa de pillajes y asesinatos indiscriminados. Para Mera era normal que las autoridades del franquismo, vacías de escrúpulos y que habían llevado el crimen como bandera, actuaran esta manera. Se le condena a muerte. Era el año 1941. Antes le había dicho a su hijo: "Más o menos como a mí, sin ningún cargo justificado, han estado fusilando hasta ahora por carros y no hay motivo para esperar el menor cambio de proceder. Será una injusticia más y tendrás que tomar constancia de ella y sobreponerte al dolor. Deberás ayudar a tu madre y mirar el futuro sin odio, porque éste no conduce a ninguna parte. Tu padre, que es, como sabes, victima del odio por haber consagrado su existencia al establecimiento de la fraternidad universal, te recomienda por y sobre todo no odies a tus semejantes".
Mera nunca pidió el indulto, porque no quería nada de sus verdugos. Se le conmutó la pena de muerte por cadena perpetua. En la cárcel, algunos falangistas presos quisieron conocer a Mera, pero éste les cortó en seco diciendo que entre falangistas y libertarios había un río de sangre. Por lo tanto nada de uniones contra natura.
Mera fue puesto en libertad. Estuvo en algunas reuniones conspirativas, algunas del propio ejército, de las que Mera desconfió. En 1947 la CNT le hace el encargo de pasar a Francia e intentar acercar posturas entre la CNT del interior y la del exterior. Se instaló en Francia y vivió de su trabajo, primero en Toulouse y luego en París, junto a su compañera. Trabajó en el oficio de albañil hasta los 72 años. Nunca quiso ayuda por haber sido militar. Vivió humildemente y nunca perdió contacto de su militancia sindical y anarquista. Asistió al importante congreso de Limoges de 1963.
Su casa fue un desfile de historiadores y periodistas. Se creó una aureola de héroe sobre Mera, que él mismo se encargó de desmitificar. Ya muy anciano, en la primavera de 1975, es llevado a un hospital por dolencias pulmonares. En la madrugada del 24 al 25 de octubre de 1975 fallece en París. Su entierro fue una manifestación de la que los medios de comunicación poco dijeron.
Así acababa la vida de un luchador anarquista. Tan sólo unos días no pudo ver el fin del verdugo de España, la muerte de Franco. Quizá hubiese sido una pequeña satisfacción para alguien que con tanto empeño luchó por la libertad.

RepublicAstur 2009: 75 años de la Revolución de Octubre








Recinto Ferial de Mieres (Santullano), 17 de Octubre 2009
(Federación Asturiana Memoria y República

Estimados amigos, compañeros y camaradas:
Hoy ya estamos más cerca de la República Social y de Progreso para el Estado Español. Nuestra aportación para este hecho, la Organización un nuevo año de RepublicAstur. Esta fiesta reivindicativa y republicana se dedica este año, coincidiendo con el “75 Aniversario de la Revolución de Octubre”, a homenajear a todos los que participaron y dieron su vida por la II República.
RepublicAstur este año esta llena de novedades respecto a la del 2008. Por primera vez entregaremos el “Galardón a los Valores republicanos” a diferentes personas que a lo largo de su vida destacaron por su trabajo por la Libertad, los Derechos Humanos, la Paz, etc.
También cursamos invitación a los Secretarios Generales de los partidos políticos, sindicatos de izquierdas con representación en el Estado y a sus organizaciones juveniles. De Asturias además de partidos y sindicatos, invitamos a diferentes Asociaciones Sociales y de Derechos Humanos. Todos ellos dispondrán de un espacio para informar de sus actividades.

Presentaremos además la Exposición “Asturias la II República: de Súbditos a Ciudadanos” realizada por la Federación asturiana Memoria y República (FAMYR).

Recordaremos de forma especial a Aída de la Fuente, con la presencia de sus familiares. Nos acompañará Marcos Ana y tendremos a nuestro compañero Macrino Suárez (último Ministro del Gobierno de la II República), además de varios invitados del Mundo de la Cultura y el periodismo.

La Fiesta será un tsunami de muy buena música tanto de los grupos Astures, como de los que invitamos del resto del Estado, con hora de inicio y hasta que el cuerpo aguante.

Todo esto será RepublicAstur 2009, “75 Aniversario del Ochobre rojo”, os esperamos a todos/as, la entrada es Gratuita, y solo pedimos ganas de Fiesta republicana.


Salud y República, por la III



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