25 de agosto de 2009

La represión franquista en Lodosa(Navarra)








Al recibirse las primeras noticias de la sublevación militar el 18 de julio por la noche, las organizaciones obreras lodosanas dan la orden de ocupar el pueblo y resistir. El día 19 amanece con barricadas en los distintos puntos estratégicos, el puente y el empalme de Mendavia, entre otros. Salieron grupos con escopetas de caza, trabuco y palos. Un vecino de derechas fue herido y un anciano fue atropellado por un coche a gran velocidad procedente de Estella. El coche fue abandonado en la estación.

A las cuatro de la tarde la Guardia Civil, posicionada con la sublevación, salió a la calle, produciéndose violentos tiroteos. La Guardia Civil no consigue controlar el pueblo por lo que a la mañana siguiente envían refuerzos de falangistas y dos compañías. Con ráfagas de ametralladora consiguen someter la resistencia. Los hombres de izquierdas y un grupo de mujeres huyen hacia la provincia de Logroño (actual La Rioja) y a los montes de alrededor. Las calles quedaron desiertas, el resto se encerró en sus casas, a la espera de la represión por haber sido uno de los pocos lugares donde se había hecho frente al Alzamiento. Las detenciones y la persecución no se hicieron esperar.

Con los ocupantes llegó al pueblo Luciano Aramendía, el abuelo, que se quedará al mando del requeté, pasando a ser uno de los perseguidores más significativos. Algunos de los heridos en el hospital fueron fusilados y en la prensa se describen varios suicidios. Durante todos los días del mes de julio se producen fusilamientos que se mantuvieron durante los meses de agosto y septiembre.

Numerosos vecinos fueron obligados a enrolarse como voluntarios a la Tercio General Sanjurjo. Para reclutarlos eran llamados al cuartel de la Guardia Civil y se les daba dos alternativas: o al Tercio o a la cuneta. Los primeros que marcharon y cayeron en el frente ni siquiera consta en la relación de los Caídos por Dios y por España, sino como desaparecidos en el frente de Huesca en septiembre de 1936. Posteriormente entre los cientos de fusilados en este cuerpo militar hay numerosos lodosanos.

Con 133 asesinados, Lodosa es la localidad de Navarra con mayor número de represaliados, exceptuando la capital. A estos hay que añadir los correspondientes a los fallecidos en la bandera General Sanjurjo, en circunstancias desconocidas.
Publicado en Wiki

Adivina, adivinanza: es española, no es ciega y no tiene balanza





Carlos Tena




inSurGente 25 de Agosto de 2009


Se intuía desde hace lustros, pero si alguien dudaba de que la ideología que prima en este país, paraíso, entre otras delicias, del odio, la incultura, la venganza, la corrupción y la cobardía uniformada, es el franquismo más rastrero, también queda patente que la justicia no descansa ya en los códigos, sino en la peculiar forma con la que los jueces interpretan los aberrantes artículos que en ellos aparecen, porque así lo aprobaron las Cortes del Caudillo, o sea del Borbón.

En pleno siglo XXI, la Audiencia Nacional (Tribunal de Orden Público) o el Tribunal Supremo (en el Constitucional aún queda un gramo de deontología), son copias, calcos idénticos a la misma tropelía con la que el régimen anterior castigó a los demócratas, por lo que no resulta descabellado afirmar que, dado que la carrera judicial en España, como la militar, acostumbra a ser nido de castas y linajes de raigambre conservadora (de conservar privilegios, se entiende), la injusticia se reparte desproporcionadamente contra los enemigos de este nuevo Orden Mundial, pero resulta un bálsamo para quienes aún exhiben, pública e impúdicamente, fotos de Franco.

Veamos algún otro ejemplo. Las autoridades judiciales persiguen a los miembros de organizaciones antifascistas, a los propios colectivos, pero no a aquellos que proclaman su fidelidad a ideologías totalitarias; prohíben manifestaciones donde se clama por la independencia, consultas sobre la autodeterminación (para el Borbón, preguntar esas cosas al pueblo es delito), y todo ello no porque la legislación lo decrete (la libertad de expresión es un derecho inalienable), sino porque el poder político así lo ordena desde La Zarzuela (violentando la voluntad de los escasos jueces honestos, que se juegan el cargo), dejando al desnudo la total sumisión a su majestad de la Dama de la Balanza y la Venda sobre los ojos. Nada más plausible que la definición patentada por el alcalde de Puerto Real, acerca de ese ciudadano, en unas memorables declaraciones. Las autoridades judiciales, además, suspenden conciertos, recitales y fiestas populares, porque se exhiben carteles que llevan el nombre y rostro de reclusos, concediendo permiso a los uniformados para masacrar de forma intolerable e indiscriminada a la población, como en Gernika hace unos días.


Pero esos mismos jueces, sin ningún sentido del recato y la honestidad, ciscándose en los códigos que guardan en sus librerías, en los derechos humanos y en la propia Constitución, autorizan las exhibiciones de Falange Española, en cuyo seno existen sicarios y bandoleros de todo pelaje, además de decenas de procesados por todo tipo de delitos: homicidio, robo, tráfico de drogas, de armas, agresiones, vandalismo y otras lindezas. El noble pueblo catalán tendrá que tragarse la parada de los nazis, que desfilarán contra el Estatut catalán, sin que los Mossos d’Esquadra (algunos de ellos tan fanáticos como quienes enarbolan los símbolos siniestros de aquella dictadura) hagan otra cosa que pedirles, con una sonrisa y una palmadita en la espalda, que no armen mucha bronca, o si agreden a algún transeúnte, que sea a un adulto entre 21 y 70 años. Del resto, o sea de las mujeres y los niños se ocupan sus colegas de la policía autonómica vasca, que son capaces, rompiendo el récord Guinnes de la miseria moral, de soltarle un culatazo en pleno rostro a un ciudadano de 72 años, amén de detener a adolescentes de 13 años y molerlos a golpes, porque estaba en posesión de algunas fotos de presos.



Rudolf Ares, Consejero de Palizas y Agresiones del gobierno vasco, precisa, como muchos de los miembros de su mesnada rojinegra, unos cuantos psicólogos que intenten encontrar la solución a esa espiral esquizoide, donde rebuznan encantados mentes prodigiosas como la suya, o la de Patxi López, aberración política del siglo XXI, sólo superado por Carlos Iturgaiz. Claro que lo más doloroso, aunque no extraño en los tiempos asesinos que vivimos, es la venia y bendición de este tipo de vapuleos indiscriminados, por parte de determinados submarinos socialistas introducidos en el seno de Ezker Batua, ya que no hace muchos días esa formación minúscula condenaba las amenazas a la txupinera de la Aste Nagusia, en Bilbo, o emplazaba al ejecutivo vasco a que argumentara la más reciente prohibición, que impidió que la izquierda independentista pudiera manifestarse, solicitando algo tan sano como el derecho de autodeterminación. Por desgracia, la real politik que practica la familia Madrazo, camina entre la tímida protesta y la comprensión más rastrera por los vetos, las pelotas de goma, la sangre y la intimidación a la ciudadanía, que practican los valientes descerebrados de la Ertzaintza. Hay una frase de John Lennon que les viene como caída del cielo: “Se ocultan para hacer el amor, se esconden con vergüenza para recibir cariño, pero exhiben su rabia y su violencia a plena luz del día”.



Como digo al comienzo de este breve escrito, si la obediencia al Rey Borbón-Franco estaba ya clara, ahora se nos muestra en todo su esplendor: la política del palo y el veto, el bate y la porra, siguen aplicándose para superar al miserable general, persiguiendo a quienes denuncian la deshonra de esa España que se ríe de los verdaderos demócratas. El nuevo Caudillo manipula la justicia, la prensa, el ejército; su cobardía y ruindad imperan sobre esta lamentable España, que impone a golpes una más que artificial unidad. Mientras la violencia doméstica preocupa y llena la programación de las TV del mundo, la que los cuerpos de policía municipales, nacionales y autonómicos se esconde, se hurta a la población, se disculpa, se jalea a quienes descargan porrazos, se condena a las víctimas.



Esa lamentable España, que es grande sólo para el abuso, el crimen y la estupidez. Esa España que no será jamás libre hasta que el franquismo y su rey sean desterrados definitivamente. Esa España a la que apasionadamente mandó a la mierda un ciudadano tan brillante, honesto y valiente como fue Pepe Rubianes. Esa España en la que más del 35% de quienes declaran impuestos (casi seis millones de personas), defiende, aconseja y practica el fraude fiscal. Tal vez sea la única forma que tiene el pueblo para protestar por los abusos.



La otra España, la que algunos sueñan, se avergonzaría de su pasado reciente, pediría perdón por los crímenes cometidos, tendería la mano a los opositores, enviaría a prisión a jueces como el que ha autorizado el desfile del virulento rebaño falangista, preguntaría a los pueblos para que ellos decidieran su futuro, se vincularía políticamente al resultado de esas consultas, colocaría el libro de la asignatura Educación para la Ciudadanía en todos los colegios, escuelas, universidades, ayuntamientos y centros culturales del territorio que así lo quisieran, no financiaría a la multinacional Conferencia Episcopal S.A., entregaría medios de comunicación de titularidad pública a todos los colectivos ciudadanos, de todas las tendencias políticas, desterrando el odio y la furia, convirtiéndose al fin en un país para todos, diverso, plural, pacífico, verdaderamente libre, independiente y respetado. No es así, por desgracia.



Y ya que el poder judicial hiede a franquismo, aliento a esos profesionales del mazo y la toga, a los que ocultan su veneración por la prisión, a quienes se ríen del habeas corpus, a los que niegan los malos tratos y bestialidades que se comenten en comisarías y cuartelillos, denunciadas desde 2004 por el jurista Theo van Boven, Relator de Naciones Unidas para la prevención contra la tortura (existen informes de la ONU donde se dice que en España se tortura de forma más que esporádica), a los que conspiran en los pasillos de las audiencias y juzgados para encarcelar las ideas, les animo, digo, a que repasen la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, para darse cuenta de las aberraciones profesionales que están cometiendo en nombre de una dama, con una venda sobre los ojos y una balanza en la mano. Pero a la española, la han despojado de ambas.


Israel asesina a palestinos para extirparles sus órganos







x Khalid Amayreh


Soldados del ejército de ocupación del régimen israelí han estado matando jóvenes palestinos en Cisjordania para extirparles los órganos y venderlos

Altos cargos y portavoces israelíes han estado clamando contra un importante periódico sueco por haber publicado un reportaje en el que se afirmaba que el ejército de ocupación israelí asesina a palestinos para trasplantar sus órganos a pacientes judíos.

El periódico Aftonbladet [ Hoja de la tarde, socialdemócrata], uno de los más populares de Suecia, informaba el martes 18 de agosto que los soldados del ejército de ocupación israelí habían estado matando jóvenes palestinos en Cisjordania para extirparles los órganos y venderlos. En el reportaje se mostraba una foto del cuerpo de una víctima con una larga costura desde la barbilla al abdomen.

El reportaje cita las palabras de la familia de una de las víctimas que afirma que “a nuestros hijos los despojaron de sus órganos”. El reportaje establece también una relación entre el tráfico ilegal de órganos y un reciente escándalo de corrupción en Nueva Jersey en el que están implicados altos cargos [israelíes] y rabinos.

El autor del reportaje, Donald Bostrom, habla de las fuertes sospechas que hay entre los palestinos de que el ejército israelí extirpó los órganos de los jóvenes. Sugiere que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya debería abrir una investigación.

Testigo

Bostrom cita a un testigo palestino que describe un caso en que el ejército de ocupación israelí mató de un disparo a un joven palestino de un pueblo de Cisjordania y después le extirpó los órganos. La víctima palestina ha sido identificada como Bilal Ahmed Ghniyan. “Se lo llevó un helicóptero militar y el ejército lo trajo cinco días después, muerto. Cuando su familia lo enterró vio una larga costura desde el estómago a la barbilla”.

Bostrom también cita a otro testigo que afirma que sus hijos fueron utilizados como “donantes forzados de órganos”.

“Sangrienta calumnia”

Un portavoz israelí y altos cargos del ministerio de Asuntos Exteriores despotricaron y echaron pestes contra Aftonbladet y acusaron a este popular periódico de “sangrienta calumnia” y de propagar “rumores” contra Israel.

El portavoz israelí Yigal Palmor afirmó que el periódico sueco “había convertido la demonización de Israel en una causa sagrada”.

Otros altos cargos israelíes amenazaron con denunciar al periódico sueco por calumnias y afirmaron que el reportaje era una expresión de antisemitismo.

Israel ha estado reaccionando con una sensibilidad exagerada a las críticas internacionales al trato manifiestamente muy duro que inflige a los palestinos y el racismo descarado que se asocia a este trato.

A principios de este año el ejército israelí emprendió una blitzkrieg [N. de La Haine: guerra relámpago] generalizada y mortífera contra la prácticamente indefensa población de Gaza, en el que utilizó armas prohibidas internacionalmente y mató, mutiló y carbonizó a miles de civiles inocentes, incluidos cientos de niños.

Organizaciones de derechos humanos describieron esta descomunal devastación de terror y muerte que duró más de 20 días como “claros crímenes de guerra” y “crímenes contra la humanidad”.

Igualmente, Israel había matado a miles de inocentes en Cisjordania y muchas de las víctimas fueron enviadas al instituto forense de Abu Kabir para que se les realizara la autopsia.

Sin embargo, no está claro si los órganos vitales de estos jóvenes siempre se extirpan para ser trasplantados a pacientes judíos.

El ejército israelí, que ejerce una enorme influencia política y legal en Israel, casi siempre se resiste a que se investiguen las operaciones que lleva a cabo en Cisjordania, que se hacen violando de manera flagrante el Derecho internacional, especialmente el Derecho humanitario internacional.

Precedente

En enero de 2002 un ministro israelí admitió tácitamente que órganos extirpados de cuerpos de víctimas palestinas podían haber sido utilizados para ser trasplantados a pacientes judíos sin que lo supieran las familias de las víctimas palestinas.

En respuesta a la pregunta de un miembro árabe del Knesset [parlamento israelí] el ministro, Nessim Dahan, afirmó que no podía negar o confirmar que el ejército hubiera extirpado los órganos de jóvenes y niños palestinos para trasplantes o para investigación científica: “No podría afirmar con seguridad que no ocurriera algo de eso”.

Se cree que el miembro árabe del Knesset que hizo la pregunta a Dahan es Ahmed Teibi, quien señaló que había recibido “pruebas creíbles” que demostraban que médicos israelíes del instituto forense de Abu Kabir habían extraído órganos vitales como el corazón, los riñones y el hígado de los cuerpos de jóvenes y niños palestinos a los que había matado el ejército israelí en Gaza y Cisjordania.

En una entrevista de la televisión al-Jazeera en 2002 el difunto dirigente palestino Yasser Arafat acusó al régimen de apartheid israelí de asesinar bebés, niños y jóvenes palestinos y de quitarles sus órganos para trasplantes: “Asesinan a nuestros niños y utilizan sus órganos como piezas de recambio. ¿Por qué calla el mundo entero? Israel se aprovecha de este silencio para intensificar su opresión y terror contra nuestro pueblo”, afirmó un enfadado presidente Arafat.

Durante la entrevista, que tuvo lugar el 14 de enero de 2002, Arafat mostró fotos de los cuerpos mutilados de los niños.

“No estoy preocupado por mí mismo”, afirmó el presidente cuando estaba bajo arresto domiciliario, “estoy preocupado por el pueblo palestino que está bajo asedio desde hace quince meses”.

Israel había admitido que médicos del Instituto L. Greenberg de medicina forense en Abu Kabir habían extirpado los órganos de tres jóvenes palestinos a los que había matado el ejército israelí cerca de Khan Younis. Diez días después los cuerpos fueron devueltos a sus familias para que los enterraran, pero les habían extirpado los órganos y los ojos.

Israel nunca llevó a cabo una investigación seria sobre éste y otros incidentes relacionados con la extirpación de órganos vitales de los cuerpos de víctimas palestinas asesinadas por las fuerzas de ocupación israelíes.

Según la periodista Saira Soufan, la extirpación ilegal de órganos de soldados y combatientes palestinos está documentado desde antes de los años noventa. “Una vez que los cuerpos de los soldados [palestinos] se devolvían a las familias en duelo, se descubría el robo de sus órganos durante el proceso del entierro. Las cavidades vacías habían sido rellenadas con materiales de desecho, como algodón, mangueras de jardinería y palos de escoba, y después cosidas a consecuencia de la llamada ‘autopsia’”.

De manera esporádica, las autoridades israelíes han robado los órganos de turistas muertos en Israel. Un caso al que no se dio publicidad ocurrió en 1998 cuando un escocés, Alistair Sinclair, murió en circunstancias misteriosas en un calabozo del aeropuerto de Ben-Gurion [en Tel Avivi]. Su familia denunció a las autoridades israelíes cuando descubrió que faltaban el corazón de su hijo y otros órganos. A su madre le enviaron otro corazón y otros órganos, pero ella nunca creyó que fueran los de su hijo.