20 de septiembre de 2009

Estados Unidos: El debate sobre el sistema de salud





Jesse Lessinger


Lo han llamado "socialista" y "nazi". Dicen que habría "comisiones de muerte" en las que burócratas del gobierno decidirán si la abuela puede seguir con vida. Esto son sólo algunos de los ataques en contra del presidente Obama y de sus planes de reformar el sistema de salud perpetrados por los activistas de derechas, patrocinados por el canal "Fox News", que están interrumpiendo las reuniones locales de pequeñas ciudades por todos los EE.UU. Desde luego ninguna de las alegaciones es cierta.


La histeria del ala derecha no es una simple oposición a la reforma del sistema de salud y tampoco se nutre de preocupaciones sobre un plan de salud llevado a cabo por el gobierno. Gran parte del contraataque se basa en el temor general y en el malestar que se está desarrollando en la sociedad estadounidense. Parte del malestar sobre las ayudas masivas a los bancos y al sector bursátil ante el continuo crecimiento de pobreza, de desempleo y del temor al futuro. Como ante los partidos establecidos no existe ninguna alternativa de izquierdas de masas, las compañías de seguros y las fuerzas conservadoras han podido desviar este malestar para dirigirlo en contra de cualquier intento de limitar sus grandes ganancias.





Un aviso para los trabajadores

Esta ofensiva del ala derecha les debería servir de escarmiento a la izquierda y al movimiento obrero. El debate sobre el sistema de salud se está desarrollando en el contexto de la mayor crisis económica desde los años 30 del siglo pasado. Se ha creado un vacío enorme que con urgencia exige verdaderas soluciones, y los Demócratas han fracasado en darlas. Esto es lo que les abre el espacio a los populistas enfurecidos de derechas para sus reivindicaciones.


Pero no es un problema que "Obamacare" fuera "medicina socializada". El problema es que las propuestas de Obama no son "medicina socializada". Aún antes de que la administración de Obama empezara a titubear sobre la denominada "opción pública" - un paso hacia su completo abandono - el plan sólo habría consistido en una reforma muy limitada, como mucho, porque no iba a enfrentarse al mayor obstáculo para un sistema de salud para todos: la industria privada de salud.


Las compañías privadas de seguros generan beneficios de miles de millones cada año sistemáticamente denegando cobertura adecuada. Estas ganancias se hacen ante unos gastos enormes para administración y publicidad, que se podrían eliminar con una sola agencia gubernamental de seguro de salud - el sistema del pagador único.


¿Quién está "racionando"?

¿Necesitaría un plan gubernamental implicar racionamiento, como algunos conservadores alegan? En realidad es el sistema actual el que está altamente racionado. Es el racionamiento "natural" del sistema del mercado donde los que no se pueden permitir servicios de salud no los reciben - en el caso de EE.UU. se trata de 47 millones o el 16% de toda la población. Y ahí no contamos a la cobertura inadecuada de los millones que están asegurados por compañías privadas ansiosas de generar beneficios.


¿Y que pasa con las "comisiones de muerte"? Pues el sistema actual condena a muerte a más de 20.000 personas cada año, personas con enfermedades curables, simplemente porque carecen de acceso a servicios de salud adecuados. Cómo pueden ser necesarias “comisiones de muerte” para los mayores en el país más rico del mundo?


Algunos comentaristas hacen hincapié en los problemas de sistemas gubernamentales como el de Canadá o el NHS británico. Mientras allí existen problemas, en su mayoría debido a recortes de presupuesto por el gobierno, pero no son inherentes de un servicio de salud gubernamental, y de ninguna manera se pueden comparar con los problemas del sistema estadounidense.


Los hechos básicos hablan por si mismos. En expectativa de vida Canadá tiene el 8º puesto en el mundo, mientras los EE.UU. están en el 50º lugar! De hecho, en todos los países industrializados del mundo las expectativas de vida son más altas que en EE.UU.


Hace falta un cambio fundamental

No es posible hacer una reforma moderada de un sistema de salud altamente defectuoso. Necesitamos un cambio fundamental partiendo por el seguro del pagador único. Y no son sólo las compañías privadas de seguros las que causan problemas. Los hospitales privados se han hecho conocer por cierres en zonas de bajos ingresos y por suspender servicios, incluso unidades de emergencia, por no ser rentables.


Un estudio de la clínica de Cleveland, un proveedor de salud sin ánimo de lucro, mostró que los hospitales privados también son derrochadores e ineficientes. En vez de pagar a sus médicos basándose en un sistema de incentivos conectados a los caros análisis, fármacos y operaciones que ellos ordenen, la clínica de Cleveland sigue el modelo del sueldo fijo.


Esto ha recudido los gastos de la clínica de manera abrumadora y a la vez provee servicios de calidad, basados en las necesidades de los pacientes, no en el costo del servicio. Están además las compañías farmacéuticas que gastan casi 60 mil millones de dólares al año en publicidad, el doble de lo que invierten en investigación y desarrollo.


Necesitamos una medicina enteramente socializada dónde los fármacos y los proveedores de salud - los hospitales y las clínicas - también sean propiedad pública. Ese sistema debería manejarse de manera democrática, poniendo el poder de decidir en las manos de médicos, enfermeros, pacientes y el amplio público.

Como más nos alejemos de una solución de mercado mejor. Medicina socializada sería la más eficaz y eficiente para prestar servicios de salud gratuitos y de alta calidad para todos, y un sistema de pagador único es el primer paso crucial.


Pero eso sería amenazar la misma base de existencia de la industria de salud privada existente, algo que los Demócratas obviamente no quieren hacer. Están demasiado atados a esos intereses empresariales como para emprender una real lucha. Actualmente, incluso, han señalado que están dispuestos a abandonar enteramente las limitadas ideas de la denominada "opción pública".


¿Temor al contraataque?

¿Serán capaces los líderes sindicales y las organizaciones que apoyan a los Demócratas a dejar caer la reforma en el olvido? Muchos de esos líderes están alegando que aunque estuvieran en favor del pagador único el concepto es "demasiado radical" y que deberíamos concentrarnos en lo que los Demócratas puedan ofrecer. ¿A qué se debe ese miedo? ¿Acaso temen que reivindicar el sistema del pagador único pueda provocar un contraataque?


Pero si fue justamente la tibia minirreforma la que ha provocado el furioso contraataque de la derecha. Lo mínimo que podríamos hacer es contrarrestar este contraataque con una verdadera alternativa. Nadie podría acusarte de implementar medicina socializada "disfrazada" si lo haces abiertamente y demuestras claramente que los temores por los gastos, la calidad de servicio y el control de una medicina socializada no tienen mucho que ver con la realidad.


Esto quiere decir que los sindicatos, los grupos de presión interesados por el sector de la salud, y los trabajadores en general deben emprender la lucha por el sistema de salud independientemente de los Demócratas, llevando adelante el más claro primer paso hacia una medicina socializada - el pagador único. Desafortunadamente hasta ahora la lucha por la reforma se ha quedado limitada porque sus líderes se contentan con aceptar lo que los Demócratas les ofrezcan, sin esperar nada más.


Hace falta una estrategia alternativa

Un alto cargo de AFL-CIO (la federación de sindicatos) ha amenazado hace poco con retirar el apoyo electoral que los sindicatos están prestando a los Demócratas si estos abandonan la opción pública. Sería un paso en buena dirección si los líderes sindicales estuvieran de verdad preparados para hacer cumplir la amenaza. Pero si de verdad están dispuestos a romper con los Demócratas por el tema de la opción pública, ¿por qué no están luchando por lo que les hace falta a los pobres y los trabajadores, un sistema de pagador único?


Los sindicatos, los grupos de presión en favor del pagador único y los grupos de presión interesados por el sector de la salud, tienen los medios para organizar manifestaciones de masas por todo el país, para mostrar con voz alta y clara que los trabajadores quieren el pagador único y el final del dominio de las compañías de seguros y de las farmacéuticas.


Mientras las encuestas muestran que la mayoría de la población de EE.UU. está a favor de un alguna forma de sistema de salud mantenido por el gobierno, semejante al pagador único, cientos de miles de trabajadores resueltos por las calles reivindicándolo revitalizarían el "grito público" de las reuniones en pequeñas ciudades en esta perspectiva.


No hay tiempo que perder con medidas tibias a medias. Hay que luchar por un sistema de pagador único - ahora.

UN 15 POR CIENTO DE LOS ALEMANES A FAVOR DE QUE SE RECONSTRUYA EL MURO DE BERLIN








REUTERS/EP BERLÍN
Uno de cada siete alemanes está a favor de que construyan de nuevo el Muro de Berlín porque sienten que la situación era mejor cuando el país estaba dividido, según una encuesta de opinión publicada ayer miércoles con motivo del 20 aniversario de su caída en noviembre de 1989.
El sondeo, realizado por el instituto Forsa y publicado por la revista 'Stern', mostró que el 15 por ciento de los 82 millones de habitantes añoran los días en que el país estaba dividido en la República Democrática Alemana y la República Federal Alemana, creadas en 1949, cuatro años después del fin de la II Guerra Mundial.
El sondeo concluyó que muchos ciudadanos de la parte occidental están descontentos por los altos impuestos que deben pagar para reconstruir el este, adonde se han transferido un total de 1, 2 billones de euros en fondos del Estado en los últimos 20 años. De ahí que un 16 por ciento de quienes desean la vuelta del Muro pertenezcan al lado occidental frente al 10 por ciento que son del oriental.
Por su parte, la zona más cercana a la Europa del Este está sufriendo un acusado nivel de desempleo que ha provocado la emigración de al menos dos millones de alemanes desde 1990.
Una forma de solucionar el conflicto latente sería respaldar la unificación pero aboliendo el "impuesto solidario" de la parte occidental para ayudar a financiar los costos de la reconstrucción, según consideran el 55 por ciento de los alemanes, mientras que la mitad de los interrogados cree las tensiones se disiparían con un aumento de las pensiones a los habitantes del este.

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Más de 15 años después de haber sido declarado muerto y enterrado, el fantasma del comunismo ronda de nuevo las mentes de ciertos medios políticos








El 24 de febrero de 2005, los ministros europeos de Justicia debían discutir una estrategia común contra el racismo, la xenofobia y el antisemitismo. En esa ocasión, muchos diputados europeos provenientes de antiguos países del Este y miembros del Partido Popular Europeo (PPE), cuyo antiguo presidente lituano era Landsbergis, pidieron la prohibición en toda Europa de símbolos comunistas: martillo, hoz, estrella roja ... "Si los símbolos nazis deben ser prohibidos en la Unión, entonces queremos que pase lo mismo con los símbolos comunistas", declaró el vice-presidente del PPE, el húngaro Jozsef Szafer [2].

Interrogado al respecto, el delegado europeo Frattini, del partido de Berlusconi y aliado de fascistas en el gobierno italiano, juzgó que la discusión sobre la estrategia contra el racismo no era "el foro adecuado" para discutir símbolos comunistas. Pero que ha "animado al Parlamento Europeo a organizar un debate sobre estos símbolos, y lo que pueden significar para los ciudadanos europeos [3]."

En mayo de 2005, en ocasión del 60 aniversario de la liberación de Europa del fascismo, el Parlamento Europeo (PE) adoptó por 463 votos a favor, 49 en contra y 33 abstenciones, una resolución anticomunista. La iniciativa vino del demócrata-cristiano Elmar Brock, presidente de la comisión de asuntos extranjeros del PE. Esta resolución llama "ocupación y dominio soviético" y "dictaduras comunistas" a la liberación de los países de Europa del Este del nazismo. Las palabras fascismo o nazismo no figuran en la resolución [4].


Los diputados del PPE, miembros de la comisión política de la Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo (APCE), trataron de votar en octubre de 2005 un memorándum anticomunista aún más virulento. El Consejo Europeo fue creado en 1949. Actualmente, 46 países europeos son miembros y posee también una asamblea parlamentaria. La organización ha cesado toda actividad de orden internacional salvo una: "evaluar en el continente la progresión de la democracia y los derechos del hombre", pero lo hace con una orientación particular, que ha sido suya desde el principio: la lucha contra el comunismo [5].

Tres reportes debieron estar presentes en la APCE, el primero sobre "la inadmisibilidad de la justificación del nazismo en la Europa contemporánea", el segundo sobre "la necesidad de condenar el franquismo a nivel internacional" y un tercero sobre "la condena de crímenes cometidos bajo el comunismo" [6]. Este último texto pide a esta asamblea que reagrupa a parlamentarios de 46 países europeos, una condena internacional "inmediata" del comunismo. El 14 de diciembre de 2004, la comisión de cuestiones políticas de la APCE sostuvo en París una audición parlamentaria en el marco de la preparación de su reporte sobre el sujeto. Entre los participantes figuraban Stéphane Courtois, autor de "El libro negro del comunismo", Vladimir Bukovsky, antiguo disidente soviético y Toomas Hiio, de la Fundación estoniana de investigación sobre crímenes contra la humanidad" (ver más adelante).

Una "nota introductoria" a la orden del día de la audición precisa el objetivo de los organizadores: "es tiempo, en el presente, de hacer el balance de los numerosos crímenes del comunismo totalitario en el pasado, y de condenarlos solemnemente. Si nos abstenemos, correría el riesgo de que una nostalgia ilusoria se instalara en el espíritu de las jóvenes generaciones, que verían en este régimen un substituto eventual a la democracia liberal" [7].

Esta vez, el comunismo no es el único blanco, también "la lucha de clases". Pues según el texto del memorandum de la APCE, "el comunismo deriva de la teoría de la lucha de clases". Después de protestas, la discusión de este proyecto fue aplazada.

Pero la caza de comunistas es también una dura realidad. En muchos nuevos países de la UE, la promoción de ideales comunistas y los símbolos del movimiento obrero internacional han sido prohibidos. En países tales como Estonia, Letonia, Lituania, Rumania, Turquía, la ley prohibe la existencia de partidos comunistas o pone obstáculos insalvables a la legalidad de su acción. En Hungría y en la República Checa está prohibido y es castigado el uso de símbolos socialistas. el presidente del Partido Comunista de Lituania, Mikolas Bourakiavitsius, y su camarada Yiouozas Kouolelis, están en prisión por razones políticas desde hace más de diez años. El socialista alemán Verheugen, antiguo delegado para la ampliación de Europa, juzga esta situación completamente conforme a los valores democráticos europeos. Durante un intercambio de puntos de vista que tuvo lugar el 30 de septiembre de 2003 en la comisión de asuntos extranjeros del Parlamento Europeo respondió: "Después de todo lo que la población debió soportar bajo el comunismo, pediría también la prohibición de partidos comunistas si fuera ciudadano de uno de esos países" [8].

Después de varios días en prisión, Sean Garland, presidente del Partido del Trabajo de Irlanda, se encuentra hoy en arresto domiciliario en Irlanda del Norte y bajo la amenaza de una extradición hacia los Estados Unidos, sin ninguna inculpación precisa.

El fundador del Partido Comunista de Filipinas, Jose María Sison, exiliado en los Países Bajos, se encuentra bajo amenaza de una extradición hacia las Filipinas o los Estados Unidos debido a una acusación basada en las así llamadas leyes antiterroristas adoptadas después del 11 de septiembre de 2001 por la Unión Europea.

En Francia, un grupo llamado "Ucrania 33" exige que la Universidad de París VII tome sanciones contra la profesora de historia contemporánea Annie Lacroix-Riz, autora de numerosos libros de un gran rigor científico y mundialmente conocidos. El grupo Ucrania 33 no soporta que la profesora haya refutado -con datos de archivos en mano- la tesis fabricada en los años 30 por militantes de extrema derecha, segun la cual el poder soviético habría organizado conscientemente en 1933 una "hambruna genocida" en Ucrania. La profesora fue "convocada" por el presidente de su universidad para "dar aclaraciones" [9].

Detrás de la condena al comunismo, el renacimiento del fascismo

La iniciativa de la APCE fue rechazada más tarde, gracias notablemente a las protestas de la delegación rusa [10] y de diputados comunistas y progresistas. De acuerdo a Konstantin Kossatchev, secretario de la comisión de asuntos extranjeros de la Duma, el parlamento de Rusia, la presentación del reporte sobre el comunismo le habría seguido el juego a la APCE que trataba de identificar al comunismo con el totalitarismo nazi, para enseguida poder vanalizar éste. Es por mucho lo que pasa ya en los países bálticos, de donde provienen muchos parlamentarios que están en la base de estas numerosas iniciativas anticomunistas. "En Estonia y en Letonia por ejemplo, los antiguos "SS" tienen desde ahora las mismas ventajas que los veteranos y antiguos combatientes de la gran guerra patriótica. Un tal estado de cosas es perfectamente inadmisible", dijo [11].

La historia se repite. Entre 1933 y 1940, los dirigentes de los partidos burgueses llamados democráticos les dejaron las manos libres a Hitler. Esperaban hacer de la Alemania nazi la punta de lanza en la cruzada contra la Unión Soviética. En estas circunstancias el fascismo era un mal menor. Tal parece que ahora los dirigentes del Partido Popular Europeo marchan tras los mismos pasos de sus predecesores. No dudan en acoger en sus filas a partidos en el poder en los países del Este quienes, apresando a los dirigentes comunistas, autorizan la restauración de símbolos hitlerianos y vuelven honorables a los colaboradores de la SS. Letonia es un nuevo estado miembro de la Unión Europea y de la OTAN. El 16 de marzo de 2005 tuvo lugar por quinto año consecutivo en Riga, la capital, una manifestación de Waffen SS. La manifestación fue autorizada a pesar de una demanda oficial de prohibición de Israel y de Rusia.

Ni la OTAN ni la Unión Europea protestaron.

Hay que decir que la gente que actualmente sustenta el poder en estos países tiene una larga tradición de lucha anticomunista común con la OTAN y los servicios secretos europeos.

Aun antes del fin de la guerra mundial, los servicios secretos británicos recrutaron agentes entre los criminales de guerra nazi letones (notablemente miembros del Arajs Kommando) para combatir el comunismo [12]. Los infiltraron en Suecia y los "mejores" elementos recibieron una formación complementaria en Gran Bretaña y fueron integrados en la red "stay-behind" de la OTAN [13].

Después de la caída del socialismo, estos agentes fueron subidos al poder por la OTAN y por los Estados Unidos. En Letonia, la oficina de protección de la constitución (SAB), encargada de defender la democracia, es dirigida por Janis Kazocinu. Este hombre es en realidad un general de la armada británica, convertido militar adjunto en Riga durante la independencia, después adjunto del jefe de Estado mayor. Tomó la nacionalidad letona hasta el momento de su nominación [14].

La presidenta de Letonia, la profesora Vaira Vike-Freiberga, es de hecho una canadiense cuya familia huyó de Letonia a la caída del fascismo. Estaba ligada a los agentes nazis de la red "stay-behind" de la OTAN, vía una asociación clandestina destinada a la diáspora "Los halcones del río Daugava" (Daugavas Vanagi). Vike-Freiberga se instalö en Riga a principios de 1999, tomó la nacionalidad letona y se hizo elegir presidenta de la República. Después de ella, los letones que se enlistaron en la SS lo habrían hecho únicamente para encontrar un aliado para liberar a su país.

En enero de 2005, el gobierno letón publicó, con el apoyo financiero de la embajada de los Estados Unidos, una obra intitulada "Historia de Letonia: siglo XX". El lanzamiento se realizó durante una conferencia de prensa de la presidenta de la República. Ahí se puede leer, entre otros, que el campo de Salaspils, donde los nazis realizaron experimentos médicos en niños y donde 90 mil personas fueron asesinadas, no era mas que "un campo correccional" y que los Waffen SS eran héroes de la lucha contra los ocupantes soviéticos [15].

Es buen momento para volver al tema sobre uno de los "científicos" convocados el 14 de diciembre de 2004 en París a la audición parlamentaria de la APCE en el marco de la preparación de su reporte sobre "los crímenes del comunismo". Se trata de Toomas Hiio, de la "fundación estoniana de investigación sobre crímenes contra la humanidad". La reportera Anna Badkhen nos lo presenta en un artículo del San Francisco Chronicle [16]. El artículo habla de la impunidad que goza en Estonia el criminal de guerra Michael Gorshkov, un estoniano que perdió la nacionalidad estadounidense en 2002 y fue expulsado de Florida. Un juez federal estimó que "no hay ninguna duda de que Gorshkov participó en la masacre de al menos 3 mil hombres, mujeres y niños judíos durante la ocupación nazi de Europa del Este y más precisamente en el ghetto judío de Sloutsk, en Bielorusia". Gorshkov es ahora un hombre libre, y ningún procurador de Estonia se apresta a entablar una persecusión contra él, ni contra ninguno de los otros 17 criminales de guerra nazis conocidos en Estonia. Toomas Hiio, consejero del presidente de Estonia, miembro histórico de la "comisión de Estado encargada de investigar los crímenes nazis y soviéticos que implican a ciudadanos estonianos" rechaza las acusaciones contra Gorshkov. "Ustedes pueden encontrar personas que detestan a otras en toda la comunidad", dijo. Rechaza también las pruebas aportadas por la fundación Wiesenthal contra miembros del "36avo batallón de policía", puesto en marcha por los nazis con estonianos, acusados de la masacre de 2 mil 500 judíos en la ciudad bielorusa de Novogrudok, el 7 de agosto de 1942. No considera necesario probar sus afirmaciones "No sabemos con certeza que hayan matado judíos", dijo Hiio. "No hay hechos, sólo la propaganda". Esos son los "expertos" traídos por la PPE para sostener su acto de acusación contra el comunismo.

Actualmente en Estonia, libros negacionistas tales como el del suizo Juergen Graf se venden libremente. El autor incluso hizo una gira por el país en el 2002. El grupo de metal pesado estoniano Marras canta impunemente durante sus conciertos que "es divertido matar judíos".

También detrás del ataque contra la profesora Lacroix-Riz en Francia se perfilan los herederos de la colaboración fascista en Francia. Uno de los defensores de "Ucrania 33" es Jean-Louis Panné, ligado, junto a Stéphane Courtois, al "Instituto de historia social". De acuerdo a la profesora Annie Lacroix-Riz, este instituto fue fundado después de la guerra por el gran patronato que delegó ahí antiguos colaboradores. Fue mantenido por el banco colaboracionista Worms y por los servicios de inteligencia estadounidenses. Uno de sus fundadores está aún en activo a pesar de sus 89 años. Se trata de Guy Lemonnier, íntimo de los colaboradores de la Reunión Nacional Popular (RNP), Marcel Déat y Georges Albertini. Albertini fue el segundo del colaborador Déat en la RNP y su director de gabinete en la secretaría de Trabajo (1944). Fue asignado por Worms para dirigir el instituto a principios de los años 50 "con el objetivo de alejar a la clase obrera y a los asalariados franceses del comunismo y la simpatía por la URSS" [17].

La actualidad del anticomunismo

Hoy, la fascinación progresa y el fascismo es vanalizado en toda Europa bajo el slogan: "el fascismo hitleriano y el comunismo stalinista son hermanos gemelos". Desde 1989, este slogan se volvió en una suerte de dogma que, al parecer, no es necesario probar. Fue adoptado por los nazis vencidos en 1945 e integrado en los servicios secretos occidentales para continuar el combate por la destrucción del comunismo entablada por Hitler en 1923. Financiados y ayudados por la CIA, estos nazis inundaron el mundo con un diluvio de mentiras sobre los "crímenes" y los "holocaustos" de Stalin. Estas mentiras servían, primero para relativizar, y segundo para justificar el holocausto de Hitler.

Para justificar sus crímenes, los fascistas necesitaban de una cantidad superior de muertos, víctimas de la Unión Soviética, ¡régimen sanguinario! Los ataques anticomunistas sirven para legalizar una historia oficial de la URSS fundada en la criminalización de este país y del movimiento comunista. Votando estas resoluciones, separando a los investigadores "disidentes", se quiere llegar a la legalización de una "historia" oficial de la URSS y del comunismo, que escaparía a cualquier debate contradictorio, a la prueba de la crítica y a la investigación de archivos.

Hoy, el imperialismo reina a nivel único sobre la mayor parte del planeta y avanza sin careta: guerra, explosión de desempleo, del racismo y fascismo, de la pobreza y criminalidad, Pero los cerebros son sometidos a una paliza ideológica según la cual el sistema occidental representa "la democracia, la libertad y los derechos del hombre". El anticomunismo se opone a la idea de que la dominación del gran capital no es eterna. Se opone a toda forma de lucha revolucionaria y socialista contra el capitalismo mundial. No habrá alternativa al sistema imperialista y el hecho de proferir la idea de que no estamos en el fin de la historia ya es un acto criminal. Quince años de reformas capitalistas han traído a los antiguos países socialistas la destrucción de la industria y la agricultura, el desempleo masivo, guerras civiles, emigración, desaparición de la gratuidad en el sector de la salud y la educación, el triunfo de la corrupción y de la mafia, criminalidad y prostitución. Eso que los medios llaman "la nostalgia del comunismo" se extiende por todos estos países. Pero en Europa occidental también, la o nda neoliberal y sus privatizaciones, delocalizaciones, reemplazo de empleos estables por ocupaciones precarias y ultra-flexibles, desmantelación de sistemas de seguridad social, empujan a grandes sectores de la población a la revuelta, y más ampliamente a la revuelta sindical y electoral. Como testigos, los NO a la constitución europea, los avances de partidos comunistas y obreros en la República Checa, en Alemania y en otros países del Este, partidos considerados por la población, erróneamente o con razón. como los representantes del sistema socialista.

Todo esto no significa que estamos en vísperas de una nueva revolución socialista. Pero a los ojos del sector más a la derecha de la burguesía europea, es el momento crucial de evitar que lo inimaginable no se convierta en realidad. En un periodo en que aumentan las luchas sociales y políticas gracias, entre otras, a los esfuerzos de los comunistas. Se trata de paralizar estas luchas atacando a las fuerzas y movimientos que defienden los derechos sociales y democráticos de los trabajadores. Se trata de declarar fuera de la ley al comunismo y a todos los defensores de la alternativa socialista. Se trata también de que desaparezcan los países socialistas aún existentes. Una resolución del congreso del Partido Popular Europeo dice que "en diversas partes del mundo, algunos regímenes se aferran al poder en detrimento del bienestar de su pueblo". Lo que no soporta evidentemente el PPE, es el apoyo de los pueblos cubano, chino, vietnamita, laosiano o coreano a su gobierno. Pues saben comparar su situación a la de sus vecinos haitianos, filipinos o africanos, dominados y explotados por regímenes capitalistas levantados por los dirigentes de partidos como el PPE. Más que nunca, hay que evitar que (re)nazca un régimen donde el pueblo se apropie de las riquezas que produce él mismo.

Como lo dice la orden del día de la audición parlamentaria de la APCE de diciembre de 2004, se trata de evitar "que la historia no se repita y que una nostalgia ilusoria se instale en el espíritu de las jóvenes generaciones que verían en este régimen (comunista) a un substituto de la democracia liberal" [18].

No hay otra explicación al renacimiento del anticomunismo agresivo desde hace dos, tres años. Como en el pasado, el fascismo se vuelve un aliado respetable en la lucha contra el enemigo mortal: el poder de los trabajadores.

En el interés de la lucha por la justicia social, la democracia, la paz y contra el fascismo, hay que pelear por la libertad de expresión y de la organización de los partidos comunistas, por el alto inmediato de toda persecución política y de toda medida destinada a obstaculizar su acción.

Hay que retirar a los "antiterroristas" adoptados en Europa después del 11 de septiembre y la pretendida "lista de organizaciones terroristas". La definición de terrorismo que ahí se adopta permite tratar como organización terrorista a todo partido o movimiento que combate por una sociedad diferente.

Hay que defender la libertad de investigación y de expresión de los científicos contra la nueva cacería de brujas de inspiración fascista.



1 Herwig Lerouge Miembro del Comité Central del Partido del Trabajo de Bélgica. Responsable del Servicio de estudios.

San Leonardo perderá las ayudas si mantiene un monolito de Yagüe…







Javier Solé | Soria

El Gobierno central ha remitido al Ayuntamiento de San Leonardo de Yagüe, Soria, una carta amenazando con retirarle subvenciones si mantiene el monolito que recuerda al general falangista Juan Yagüe Blanco.

Según confirmaron este miércoles desde los ministerios de Presidencia y Justicia, este último ya ha remitido al Consistorio la misiva “a la que este diario no pudo tener acceso pero cuyo contenido fue revelado por el departamiento de prensa de Justicia” que “recuerda” al Consistorio que la ley de Memoria Histórica, en su artículo 15.1, especifica que “las Administraciones públicas tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas o menciones de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas“.

Entre las subvenciones que podrían peligrar, según explicaron desde el departamento de prensa de Presidencia, se encuentran las procedentes del Plan-E, que en el caso de San Leonardo, ascienden a 406.896 euros y con las que se están financiando nueve proyectos de alumbrado público, la construcción de una parada de autobús o el acondicionamiento de vías públicas.

DIARIO DE SORIA / EL MUNDO confirmó este miércoles que el pasado viernes tuvo lugar una reunión en Madrid en la que estuvo presente la directora de Oficina de Atención a las Víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura, Margarita Temprano, en la que también participaron representantes de la Asociación Recuerdo y Dignidad, que se ha opuesto desde el principio a la colocación de este monumento al general Yagüe. En este encuentro se tomó la determinación de “actuar en este asunto”, según explicaron este miércoles desde el Ministerio de Presidencia, de donde dependen las actuaciones relativas a la Ley de Memoria Histórica.
El Mundo

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