4 de octubre de 2009

Hecha la ley, hecha la trampa por Miguel Sánchez-Ostiz

HACE unos meses, la Alcaldía de Pamplona, en manos del partido de la derecha autoritaria navarra, gracias a pactos que burlaron la presencia de la que fue la segunda fuerza más votada en Navarra (y uno de los odios que ponen en marcha el poco seso político que le queda al presidente Sanz), rebautizó una de las plazas más conocidas de la ciudad, la del conde de Rodezno, como del condado de Rodezno , sin otro motivo que el de eludir de esa manera el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en lo referente a los nombres de notorios personajes del régimen franquista y del alzamiento militar del 18 de julio de 1936 que figuran en calles y plazas.



A nadie se le oculta que el papel que jugó el conde de Rodezno en las semanas anteriores al alzamiento militar del 18 de julio de 1936 fue determinante para que salieran a la calle, como voluntarios, los tercios de requetés que llevaban ya años recibiendo entrenamiento y formación militar. Todo el que se asome a la historia de aquellos días puede saber de la entrevista que mantuvieron, en los claustros de la catedral de Pamplona, el general Mola y el conde de Rodezno días antes de la sublevación, y que fue determinante para que la Comunión Tradicionalista se decidiera a participar en un golpe de estado junto al Ejército de Mola, el golpista.

Me consta (de manera documental además) que Rodezno sabía, días antes del alzamiento, la fecha en la que iba a producirse éste, por lo que pudo avisar a algunos amigos suyos y diputados como él a Cortes para que se fueran de Madrid y salvaran de ese modo la vida. Pero aquí se trata de decisiones políticas abusivas del siglo XXI y no de juzgar a la persona.

Omitir y silenciar ésos, y muchos otros datos, concretos, ineludibles, históricos, la mayoría de ellos de dominio público, es un acto de mala fe política y de burla de nuestra historia. Pero esto se omite y se calla por los historiadores del régimen (al actual me refiero), los gacetilleros y los turiferarios, y los habituales perros de prensa de la derecha que, al menos con su silencio, avalan lo que a origen es un fraude y sólo un fraude.

El del conde de Rodezno fue uno de los nombres que figuraban en el famoso auto del juez Garzón que ha llevado a éste ante los tribunales por prevaricación. No entro en si había o no motivo concreto, me refiero a la actuación de la Barcina, cómplice, por su autoritarismo, con el estado de cosas que provocó aquel 18 de julio, porque en su honor y memoria ha actuado, y actúa de manera trapacera, con sentencia judicial o sin ella.

Dado que los originales mecanoscritos de las memorias políticas de Rodezno están, según inventario oficial, en manos del departamento del Korpax, en una biblioteca navarra declarada bien de interés cultural, y por lo tanto abierta para consulta a los investigadores, no estaría mal que se estudiaran de una vez esos documentos antes de que desaparecieran, como otros.

Es decir, que para evitar retirar el nombre del conde de Rodezno, se volvió a dedicar la plaza, de manera trapacera, al título nobiliario cuya vinculación histórica con el Reino de Navarra es, en la práctica, nula, dado que su aparición en escena se debió al chalaneo de las actas de diputado decimonónicas, cuando se descubrió que la política parlamentaria es un negocio de campeonato y no a arraigo familiar o catastral.

Las genealogías cantan y la historia también. Por poner un ejemplo, me extrañaría que con anterioridad a la Ley Paccionada de 1841 pueda encontrarse su nombre entre los asientos a Cortes del Reino.

Al margen de su papel dentro de la Comunión Tradicionalista, es difícil encontrar una actuación que le haga a Rodezno más merecedor de calle o plaza que a otros políticos navarros de la época, por ejemplo a Miguel Gortari Errea: ni trajo la industrialización -¿No fue suya la frase "Antes la muerte que la industria"?- ni la universidad del Opus, los dos factores sociales, a origen, del cambio radical que ha experimentado Navarra.

Puestos a dedicar plazas a títulos nobiliarios navarros con relevancia histórica se me ocurren unos cuantos. Pero aquí no se trataba de honrar la memoria de título nobiliario alguno en el año 2009, sino de burlar lo preceptuado en la Ley de Memoria Histórica en relación a las consecuencias de la Guerra Civil española que empezó en Navarra con una virulencia singular y, en consecuencia, el actual nombre de la plaza tiene que ver con el franquismo puro y duro en la medida en que se cambió sólo y exclusivamente por ese motivo.

Se trataba de no dar el brazo a torcer y de negarse a borrar del callejero de Pamplona el nombre de una calle que sigue siendo un símbolo de casta para los herederos directos del 18 de julio de 1936: el lugar donde se alza el cuesco arquitectónico que alberga los restos de los generales golpistas Mola y Sanjurjo (y de los tres primeros navarros caídos en combate). Es tan vergonzoso el asunto que han tenido que tapar todas las inscripciones y cerrar a cal y canto la puerta de lo que habían convertido en galería de arte. Un perfecto despropósito. Y no hay otra.

Y eso al juzgador, que le ha dado la razón a la Alcaldía, le consta de manera cumplida y palmaria, por mucho que retuerza sus argumentos haciendo de la falacia retórica encaje de bolillos, para acabar dando la razón a la derecha autoritaria que hace de su propia historia burla.

Se ha elevado a realidad jurídica una triquiñuela de mala fe política urdida para eludir el cumplimiento estricto de lo estipulado en la Ley de Memoria Histórica porque, insisto, ése y ninguno otro fue el motivo del cambio de denominación de la plaza.

Para dedicarle la plaza al condado de Rodezno no hay otra fundamentación jurídica, histórica o social que la que se necesita para dedicársela a Copito de Nieve, el famoso gorila del zoo de Barcelona, o al pícaro Estebanillo González, hombre de buen humor que pasó por Pamplona en tiempos virreinales. Es una cuestión de votos y de mala fe política, que es la que ha lucido a lo largo de todo este caso.

Con todo, valiosa sentencia ésta del TSJN que permite orientarse sobre cuál es el criterio de la magistratura española con relación, no a la letra ni al espíritu de la Ley de Memoria Histórica, sino a su puesta en práctica, haciendo bueno el dicho famoso: "Hecha la ley, hecha la trampa".

Es lo que piensan y dicen en privado hasta los beneficiarios de la sentencia sobre todo estos. Y a carcajadas. Puede que no sea una exaltación del franquismo, pero es una burla.
por Miguel sánchez-ostiz DIARIO DE NOTICIAS 4 DE OCTUBRE DEL 2009

Brigadistas árabes en España, 1936-1936:

La iniciativa ‘Brigadas a Iraq contra la Guerra’ recordaba hace tres años que centenares de árabes vinieron a defender la República española, entre ellos, dos iraquíes



“Con aquella iniciativa de solidaridad con Iraq se trataba de trazar un vínculo de memoria y compromiso entre quienes vinieron a defender a la República española contra el fascismo y quienes viajaban a Iraq para -como las millones de personas que se movilizaron en todo el mundo- intentar impedir la agresión contra este país.”



El grupo de brigadistas que permaneció en Bagdad durante los días de la invasión (marzo-abril de 2003) realiza un acto de protesta contra el apoyo del gobierno de Aznar a la guerra ante la Embajada española en Iraq, vacía y abandonada en esos días.



El 16 de febrero de 2003 partía hacia Iraq el primero de los cinco grupos territoriales de brigadistas del Estado español, una iniciativa contra la inminente invasión de este país puesta en marcha por la Campaña Estatal por el Levantamiento de las Sanciones a Iraq (CELSI), la plataforma de colectivos y organizaciones precursora de la actual Campaña Estatal contra la Ocupación y por la Soberanía de Iraq (CEOSI). Esta iniciativa permitió mantener una presencia continua en Iraq de más de 150 militantes y periodistas provenientes de Cataluña, Andalucía, Asturias, Madrid, Cantabria, Canarias y País Vasco. El inicio de la invasión impidió que nuevas brigadas de otros puntos del Estado español se desplazaran a Iraq, como estaba previsto.



Iniciada la guerra, nueve brigadistas permanecieron en Bagdad -el grupo internacional más numeroso presente en el país-, desde donde enviarían diariamente sus crónicas y donde elaborarían un informe sobre ataques a población civil, documentando hasta medio centenar de ataques contra barrios y pueblos del área metropolitana de la capital iraquí [1]. Este informe, el único elaborado durante las tres semanas que duró la invasión, ha sido aportado a la documentación de la demanda presentada ante por juristas europeos ante l Tribunal Penal Internacional contra el gobierno británico por Crímenes de Guerra y Crímenes contra la Humanidad.



Resultado igualmente de aquella iniciativa fue la posterior elaboración de la película Bagdad Rap [2], dirigida por Arturo Cisneros y con guión de Santiago Alaba, ambos miembros del último grupo de brigadistas que llegó a Bagdad poco antes de que se iniciara la invasión, el del País Vasco.



Los brigadistas contra la guerra fueron homenajeados por el pueblo de Madrid en las históricas movilizaciones contra la guerra de 2003. En la imagen superior, uno de los grupos de brigadistas con José Saramago y Dulce Chacón en la tribuna de la masiva manifestación celebrada el 15 de febrero en Madrid.



Brigadistas árabes



La iniciativa “Brigadas a Iraq contra la Guerra” llevaba el nombre de Mohamad Belaidi, un mecánico árabe convertido en ametrallador que combatía en defensa de la República en la Escuadrilla Malraux, compuesta por uno de los primeros grupos de internacionalistas llegados a España. Belaidi resultaría muerto en un combate aéreo sobre la Sierra de Madrid, suceso narrado por el propio Malraux en su libro La Esperanza.



El recuerdo a Belaidi en aquella iniciativa de solidaridad con Iraq no fue arbitrario: se trataba con ello de trazar un vínculo de memoria y compromiso entre quienes vinieron a defender a la República española contra el fascismo y quienes viajaban a Iraq para -como las millones de personas que se movilizaron en todo el mundo- intentar impedir la agresión contra este país. Gracias a la tarea de Salvador Bofarull, funcionario jubilado de la UNESCO e investigador de los grupos nacionales minoritarios de las Brigadas Internacionales de la Guerra de España, podemos afirmar que los árabes constituyeron uno de los más numerosos contingentes de combatientes internacionalistas [3].



Gracias a su investigación de los archivos moscovitas del RGASPI (Archivo Gubernamental Ruso de Historia Política y Social, anteriormente, archivo de la Komintern), Bofarull -que participó el mismo en una de las brigadas a Iraq, permaneciendo en Bagdad una semana antes del inicio de la invasión- ha rescatado para la historia de la gesta de las Brigadas Internacionales a dos iraquíes que vieron a lugar a España junto a marroquíes, argelinos, egipcios, palestinos, sirios, libaneses e incluso saudíes. Estos brigadistas iraquíes fueron Nuri Anwar Rufail y Setti Abraham Horresh.



De ellos cuenta Bofarull:



“Se conservan los expedientes de dos voluntarios iraquíes: Nuri Anwar Rufail, de familia árabe, y Setti Abraham Horresh, de familia judía, este último procedente de Uruguay.



“Nuri Anwar Rufail, de nacionalidad iraquí, nació en Bagdad el 27 de marzo de 1905 y residió con su familia en su ciudad natal, en el número 313 de la calle Karrada Este. Cursó estudios de ingeniería en la Universidad Americana de Beirut, Líbano. También poseía el título de maestro, actividad que ejerció en 1930 y 1931 en Bagdad, dando clases de matemáticas en una escuela de secundaria. No tomó parte en actividades sindicales y en 1933 ingresó en el Partido Comunista de Siria, del que fue secretario general en 1934. Visitó varias veces Palestina y tomó parte en actividades en favor de su independencia. Visitó EEUU, donde cursó estudios de ingeniería durante dos años en el Massachussets Institute of Technology de Boston (Cambridge, Massachussets). Trabajó como ingeniero ayudante en topografía, en el Survey Department de Iraq en 1935, y nuevamente en 1937 en el Iraq Railways Survey del ferrocarril iraquí. Hablaba y escribía árabe, inglés y francés. Publicó artículos en el periódico iraquí Abali e hizo traducciones del inglés al árabe. El 29 de noviembre de 1936 fue detenido en Iraq por sus actividades políticas, siendo liberado el 15 de abril de 1937 en Bagdad, por falta de pruebas. El 20 de noviembre del mismo año huyó de su país, al enterarse de que la policía iba a detenerle.



“Se estableció entones en París donde permaneció hasta el 7 de febrero de 1938. Se incorporó a las Brigadas Internacionales, Lincoln Battalion, en Tarazona. Sirvió primeramente como soldado, siendo posteriormente ascendido a cabo y a sargento. Se afilió al PCE en noviembre de 1938. Luchó en la batalla del Ebro, en los sectores de Gandesa y Mora de Ebro. Para su repatriación pidió ir a EEUU. Como nota humorística, señalemos que en su hoja de servicio, del Comité Central del PCE, calle Balmes, 205, Barcelona, se le pidió su Christian name (”Nombre cristiano”), lo que para un árabe musulmán parece un sarcasmo.



“Por su parte, Setti Abraham Horresh, nació en Bagdad el 15 de junio de 1905, de familia judía. Trabajó en la confección de sellos de goma, y como tipógrafo y linotipista. En 1929, emigró a Uruguay, donde se afilió al Partido Comunista. En diciembre de 1937, vino a España y se incorporó como soldado en la Segunda Compañía del 24 Batallón de la 15 Brigada Internacional, asignado al Parque Automovilista. En 1938 se afilió al PCE. En su hoja de servicio consta que habla y escribe árabe, español e inglés. Su expediente no contiene más datos, aparte de una foto de carné.”



Sobre la participación de brigadistas árabes en la Guerra Civil Española, Bofarull concluye:



“Mientras la participación de tropas coloniales o mercenarias integradas por marroquíes en la Guerra Civil junto a los sublevados es bien conocida, la participación de ciudadanos árabes a favor de la República es un hecho generalmente ignorado o del que sólo se tienen referencias muy imprecisas. En el Apéndice 8 de La Guerra de España y las Brigadas Internacionales, de Santiago Álvarez [4], se da la lista de los distintos países de donde vinieron voluntarios a luchar a España, mencionando argelinos y marroquíes; pero en esta lista no se menciona el número de voluntarios de cada nacionalidad. Entre los investigadores de las Brigadas Internacionales en nuestra Guerra Civil hay la impresión de que se trataba de un pequeño grupo cuyos integrantes eran difíciles de identificar. La realidad pudo ser muy distinta.”



Al cumplirse el tercer aniversario de la invasión de Iraq, cuando el esfuerzo resistente de su pueblo está logrando frenar la lógica militarista y agresiva de EEUU en todo el mundo, aportamos a la conmemoración del 75 Aniversario de la proclamación de República española el recuerdo de estos dos brigadistas iraquíes que acudieron en su defensa junto a centenares de árabes más, como el propio Mohamad Belaidi. Esta conmemoración se celebrará el próximo 14 de abril, la misma fecha en que llegaban sanos y salvos a Madrid los y las brigadistas que habían permanecido en Bagdad durante las tres semanas que duró el asalto británico y estadounidense contra Iraq.

Carlos Varea



Identidad Andaluza 4 de Octubre de 2009


“La ofensiva cultural Republicana”


Casi 35 años después de muerto el dictador Franco, parece ser que lo dejó todo mejor atado de lo que podía parecer en un principio, pero además parece que cada día se aprieta más el nudo.



Si hace 20 años nos llegan a decir que un sindicato ultraderechista conseguiría sentar en el banquillo a un juez por intentar juzgar los crímenes del franquismo, no sólo no lo habriamos creído sino que la respuesta habría sido demoledora. Como sabéis, hace pocos meses Garzón meses acusó al general Francisco Franco y a otros miembros de su gobierno de la desaparición de miles de personas durante la guerra y la posguerra, en un proceso en el que autorizaba la exhumación de fosas comunes. Pero la ultraderecha salió al paso y le paró los pies en los tribunales


Si al final se celebra juicio, Garzón se enfrentaría a una eventual condena por prevaricación, que podría conllevar su expulsión de la carrera judicial. Es una verdadera humillación para las víctimas del franquismo ver como el juez que trató de buscar a los miles de desaparecidos que permanecen en fosas comunes pueda ser condenado por eso.



Si hace 20 años nos hubieran dicho que se abriría el debate en la sociedad de si levantar el puño es lo mismo que hacer el saludo fascista, tampoco lo habríamos creído.



Según Esperanza Aguirre levantar el puño es un “gesto amenazante de quienes han ejercido una ideología totalitaria y han pisoteado los derechos de millones de ciudadanos en la Europa del Este”. Dice que es el saludo comunista y que luchará por evitar que esa ideología se imponga. Es decir, nos ha declarado la guerra.

Quizá, lo que deberían hacer los que ladran contra el puño en alto es alzar ellos el brazo, hacer el saludo fascista, que seguramente lo están deseando.



Aunque si quieren prohibir el puño en alto van a tener que cortarnos el brazo a la mitad de los españoles.

Si hace 20 años nos hubieran dicho que cada vez más obreros, incluidos muchos inmigrantes, votan a la derecha o incluso a la ultraderecha, nos habría resultado difícil de creer.



Si hace 20 años nos hubieran dicho que los ministros en Italia harían el saludo fascista o que grupos fascistas patrullarían sus calles, tampoco lo creeríamos. No son anécdotas ni hechos aislados, sino la punta de un Iceberg que está a punto de estrellarse contra una vieja Europa que se parece cada vez más a la de hace un siglo.



Durante los últimos años la incubación del monstruo ha pasado casi desapercibida para unas sociedades que, casi sin darse cuenta han asumido comportamientos y formas de pensar que hace pocos años solo eran cosa de fachas trasnochados y cabezas rapadas.



El fascismo cultural ha ido ganando la partida en los últimos años, y la consecuencia es el avance de las políticas neofascistas.



Por tanto es necesario emprender una contraofensiva cultural republicana, apoyada en un movimiento político, como es la Red de Municipios por la Tercera República, y dando pasos concretos como es por ejemplo la desvinculación con la Constitución de 1978.



Siempre se ha dicho que la República llegaría por la izquierda, y desde ahí están saliendo la mayor parte de las iniciativas a favor de la defensa de la República, que poco a poco, a veces casi sin darnos cuenta, pero sin detenerse, van impregnando a las bases de organizaciones políticas más cercanas a la socialdemocracia…



Mientras tanto, desde la trinchera opuesta, la ultraderecha, la misma que intenta sentar el banquillo a quienes persiguen los crímenes del franquismo, comienza a adoptar un discurso antimonárquico, con el que no podemos mancharnos, y que, sin duda, también impregnará poco a poco a la derecha del Partido Popular.



Que traeremos la República a este país es algo cada vez más fuera de duda, por eso al mismo tiempo que planteamos la disyuntiva Monarquía – República, deberemos acompañarla de otra cuestión aún más importante ¿Qué República? Y empezar a construir nuestra propuesta de República en la medida que avanzamos políticamente y culturalmente.



En el camino para conseguir, poco a poco, la hegemonía en el discurso, la hegemonía cultural y poco a poco la hegemonía política, es importante ir construyendo nuestros propios medios, y esa fue la razón de la puesta en marcha del periódico La República hace tres años y medio. No somos el único medio de comunicación “libre” de carácter republicano, aunque sí probablemente el único que tiene como eje central de su estrategia de comunicación la cuestión republicana.



Es por eso que cuando, hace más de dos años y medio, Antonio Romero se puso en contacto conmigo para informarme sobre la iniciativa que estaba a punto de lanzarse de la Red de Municipios por la Tercera República, nos pusimos a trabajar inmediatamente de manera conjunta y coordinada, hasta el punto de que La República se ha convertido en el órgano de comunicación de la Red, en lo que a la cuestión republicana se refiere. Consideramos que apoyar un movimiento político de las características y la importancia como aquel, debía tener un medio de comunicación que apoyase y difundiese su labor.



Tras casi cuatro años desde que un par de locos empezamos a gestar lo que se convertiría luego en el periódico La República, hemos ido experimentando la inmensa dificultad que supone sacar adelante un proyecto de estas características. Muchas más de las que podíamos pensar en un primer momento. Dificultades de tres tipos: por un lado el boicot permanente y las zancadillas de las empresas que gestionan la publicidad en los medios, por otro, la dificultad de encontrar redactores y colaboradores dispuestos a hacer funcionar un diario únicamente con esfuerzo voluntario y no remunerado.



Aún así, La República ha conseguido grandes logros. No sólo haberse convertido en el diario de referencia de la mayor parte del movimiento republicano, sino también en una referencia en los debates relacionados con la reconstrucción de la izquierda. Entre otras cosas, fuimos los primeros en dar a conocer el nombre de Cayo Lara como candidato para la pasada Asamblea de Izquierda Unida, y de apoyarlo sin ambajes. Y es que no somos objetivos, siempre lo hemos dicho. Apostamos por las ideas y las personas que trabajan de manera honesta a favor del republicanismo y a favor de la reconstrucción de la izquierda, y Cayo Lara era una de esas personas. Ahora, de cara al próximo Congreso del PCE, hemos abierto un Especial en La República en la que cualquier comunista puede enviar sus artículos para enriquecer el debate del XVIII Congreso, que sin duda, va a ser un evento muy importante para la izquierda.



Además, hace apenas un par de semanas, le fue concedida oficialmente a La República una corresponsalía en La Habana. Algo que, por ejemplo, el diario Público no ha conseguido. Ademas, prácticamente todas las semanas algunas de nuestras noticias son comentadas en la Mesa Redonda de la Televisión Cubana.



Como objetivos a medio plazo nos hemos fijado la creación de ediciones locales del periódico en todas las regiones donde sea posible, para lo cual además haremos un encuentro hoy ….



Y por supuesto, seguir apoyando el trabajo de la Red de Municipios por la Tercera República, distribuyendo las mociones, promoviendolas y dando un espacio a quienes deseen sumarse a esa estrategia.



Es importante que todos apoyemos, desde nuestras ciudades y pueblos, la Red de Municipios y Cargos Públicos por la Tercera República, y que intentemos presentar mociones en los ayuntamientos donde estemos presentes, que aunque la perdamos, obligaremos a los ediles a pronunciarse. Y promover referéndums y apoyarlos allí donde se celebren.



Pronto se celebrarán Referéndums en varios municipios de la Red, ¿tendrán la misma cobertura medática que tuvo el referéndum independentista del otro día en un pueblo de Cataluña? No lo creo.



A pesar de las dificultades no podemos detenernos, y deberemos construir propuestas sólidas y que se visibilicen como tal ante la sociedad, porque la gente sólo apoya las propuestas sólidas y con vocación de vencer. Pocos apuestan a caballo perdedor.



Por eso deberemos recuperar la hegemonía cultural para empezar a conquistar la hegemonía política, sin olvidarnos de que actualmente nos encontramos en un periodo de involución democrática en nuestra sociedad, y nos costará mucho tiempo y esfuerzo darle la vuelta.



Por eso nuestras propuestas deben ser audaces y valientes. Deberemos emprender una ofensiva republicana en todos los frentes. Una ofensiva coordinada en toda España. Es por eso que desde la Red de Municipios por la Tercera República estamos planteando la celebración del Primer Congreso Republicano.



El Primer Congreso del Movimiento Republicano a celebrarse durante la primavera de 2010 debería abrir un espacio al debate colectivo y al conocimiento y entendimiento común entre todas las organizaciones, asociaciones y colectivos republicanos de nuestro país.



Para ello cada organización debería disponer de un tiempo suficiente para explicar cual es el trabajo que está desarrollando en su ámbito de actuación, cuales han sido sus iniciativas en el ámbito republicano y cuales son sus planes de futuro, con el fin de que el resto de organizaciones puedan conocer estos trabajos y sumarse a ellos, o establecer ámbitos de colaboración.



El Congreso, lejos de suplantar el de una organización política, lo que debería ser es un lugar de encuentro en el que todos se escuchen entre sí y donde se pueda conocer el estado actual del movimiento en todo el Estado.



En el Congreso, por un lado deberían estar presente dichos colectivos republicanos para poner en común sus propuestas, y por otro lado debería abrirse a la participación de destacadas personalidades del mundo de la cultura, la política, la Universidad, del movimiento sindical, etc, comprometidas con la cuestión republicana…



En cualquier lucha política son fundamentales los símbolos. Es necesario empezar a construir los símbolos de la lucha por la Tercera. Y no me refiero a cambiar la bandera ni a cambiar el himno, pero sí a promover la creación artística… que bien puede ser musical o de otra índole. No debemos desestimar el poder de la música en este sentido y creo que estamos en condiciones de empezar a trabajar en ello.



Otro ejemplo, y ese es un tema en el que ya estamos trabajando, es utilizar el símbolo republicano como de la Marianne para llegar al gran público. A través de dibujos, diseños, cortometrajes, obras de teatro, etc. La actriz Sara Casasnovas ha aceptado la propuesta de ser nuestra Marianne, y vamos a ponernos a trabajar juntos también con Juan Margallo y Jordi Dauder.



Es necesario ser ambiciosos y actuar y pensar siempre con vocación ganadora, buscando las fórmulas de movilizar a miles y miles de personas, cada vez a más miles.



Por ejemplo, el movimiento republicano aún no ha conseguido celebrar un gran acto que tenga una repercusión social y mediática de grandes dimensiones. Pero tenemos que llevarlo a cabo, aun partiendo de la base de la dificultad de organizar un gran acto político multitudinario de carácter republicano y que congregue a decenas de miles de personas, aunque también del hecho del gran salto cualitativo y del impulso que esto nos daría ante la sociedad.



Como podría hacerse realidad un acto de estas características sería a través de un formato que mezclase intervenciones políticas con actuaciones musicales de grupos y cantantes de primera línea, y cercanos a nuestras posiciones.



¿Os imagináis lo que sería llenar la Plaza de las Ventas o el Palacio de los Deportes?, además del impacto mediático y social que supondría, y del salto cualitativo que daría el movimiento republicano.



En definitiva, y para ir acabando, solamente animaros a todos y a todas, que venís de muchos lugares de España, a pelear por la República que nos robaron hace 70 años, y hacerlo con mucha audacia. Poniendo en marcha las iniciativas más ambiciosas y llevándolas a cabo con optimismo. Y vamos a la calle con la única idea de vencer, y citando a Gramsci, -aquí, en el mejor sitio para hacerlo – difundiendo nuestras ideas, instruyéndonos porque necesitaremos de toda nuestra inteligencia, conmoviéndonos porque necesitaremos de todo el entusiasmo, y organizándonos porque necesitaremos de toda nuestra fuerza.

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Conferencia de Javier Parra en Córdoba, en el transcurso de la Fiesta del PCE 2009


Los golpistas hondureños bajo la presión popular


Tres meses después del golpe de Estado de Roberto Micheletti en Honduras, el presidente electo, Manuel Zelaya, que volvió clandestinamente al país el lunes 21 de septiembre, está todavía refugiado en la embajada brasileña. Galvanizados por el retorno de Zelaya, sus partidarios han reforzado el movimiento de resistencia, a pesar de la brutal represión del régimen golpista que habría provocado dos muertos, diez según Zelaya. Mientras las fuerzas militares y policiales todavía asedian la embajada de Brasil y repelen sistemáticamente las concentraciones en apoyo al presidente legítimo, otras manifestaciones son organizadas en todo el país.

En el extranjero, las presiones diplomáticas se intensifican. Washington, que saludó el mismo lunes el retorno de Zelaya ha endurecido el tono desde entonces, requiriendo a Micheletti que se comprometa a una salida de la crisis. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva ha solicitado el miércoles (23 de septiembre) la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU para votar una resolución exigiendo la inviolabilidad de su embajada en Tegucigalpa y la seguridad del presidente depuesto. Una solicitud apoyada ayer por los ministros de Asuntos Exteriores francés y español.

Además, sectores cercanos al régimen golpista habrían comenzado a considerar la posibilidad de un acuerdo con Zelaya, respondiendo de esta forma a las presiones de la comunidad internacional para encontrar una solución. Por su parte, el presidente hondureño “de facto” no parece dispuesto a considerar el abandono de las riendas del poder, y todavía menos a dejarlas al presidente electo. Frente a la situación de penuria, el régimen golpista levantó ayer por la mañana el toque de queda impuesto desde el lunes, pidiendo a los funcionarios y a los empleados privados que reemprendan sus actividades.

Roberto Micheletti se ha declarado dispuesto a iniciar el diálogo con Manuel Zelaya si éste acepta la organización de las elecciones previstas para noviembre. Esta condición forma parte del paquete de acuerdos de San José, redactados bajo la dirección de Oscar Arias, presidente de Costa Rica y mediador nombrado por los EE.UU al inicio de la crisis hondureña.

Estos acuerdos proponen esencialmente un reparto de poderes hasta las próximas elecciones, una amnistía general, incluidos los delitos políticos en relación con el golpe de Estado y la prohibición de toda consulta popular para la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Este ofrecimiento, que pretende calmar las tensiones actuales, parece sin embargo muy insuficiente respecto al proceso político progresista iniciado por el presidente Zelaya.
Original francés artículo : Les-putschistes-honduriens-sous-pression-populaire

By Samuel Lehoux