18 de noviembre de 2009

Cayo Lara sobre el caso Alakrana: "Hay gente en Somalia que piensa que les quitan lo que es suyo"




"La ambición por recoger un mayor número de pescado no puede poner en riesgo a los trabajadores", critica

Tras conocerse la liberación del atunero Alakrana, el coordinador general de IU, Cayo Lara, se posicionó éste miércoles en Salamanca a favor de un mundo menos dividido entre ricos y pobres, sosteniendo que es la situación que se vive en países como Somalia, aplastados por el sistema comercial dominante de los países capitalistas, la guerra y la falta de Estado, la que está en el orígen de los secuestros y de la piratería informal.

"Hay gente allí que piensa que se va allí a quitarles lo que es suyo, en donde hay ciudadanos que ponen en peligro su vida por salir a secuestrar barcos", ha sostenido Lara.

Somalia reclama potestad territorial sobre 200 millas mar adentro. Pero las instituciones pesqueras internacionales, dominadas por Europa, Estados Unidos o Japón, otorgan a ese país tan sólo 15 millas. Los mejores caladeros están precisamente en las llamadas "aguas internacionales".

Sobre la liberación del atunero español, Lara se mostró contento por los pescadores liberados, pero dijo que "se debe conocer todo" ya que el barco "estaba fuera del radio de protección internacional".

En este sentido, criticó a los armadores privados por su ávidez empresarial: "la mayor ambición por recoger un mayor número de pescado "no puede poner en riesgo a los trabajadores".

Respecto al posible pago de 2,3 millones de euros a los secuestradores, manifestó que se ha tratado de una situación "nueva y extraordinaria" y que "se estaba gestionando algo tan delicado como la vida de 36 personas".

Asimismo, señaló que es preciso abrir un debate entre las fuerzas políticas para evitar nuevos secuestros de este tipo porque actualmente hay 12 atuneros con bandera española en la misma zona y otros 15 procedentes de Sudamérica pero con trabajadores de España.

Respecto a la presencia de seguridad privada en los barcos españoles, animó a las fuerzas políticas a analizar "si el monopolio del uso de la fuerza se debe poner en manos privadas". "No estamos por la privatización parcial de elementos que sólo puede utilizar el ejército", añadió.
República.es

Llamamiento para la refundación de la izquierda anticapitalista




La Izquierda ha sido una esperanza para millones de personas durante décadas. Fue una garantía, y lo sigue siendo, de que otro mundo es posible. Pero la Izquierda viene sufriendo una prolongada erosión que no sólo se refleja en su retroceso electoral. La ciudadanía no participa en las decisiones importantes y el tejido asociativo es cada vez más débil.

Los errores políticos han sido numerosos y no queremos ignorarlos. Pero el neoliberalismo no sólo ha creado una enorme precariedad laboral y destrucción ambiental, no sólo ha alargado el tiempo de trabajo a costa del tiempo reservado a todo lo demás. Además, ha mantenido la división sexual del trabajo obligando a las mujeres a sobrevivir a base de jornadas dobles y triples. Además, ha segmentado a la inmensa mayoría de la ciudadanía, y muy especialmente a las trabajadoras y los trabajadores, fomentado la competencia entre nosotros y nosotras, atomizándonos, transmitiéndonos la sensación, de que somos los únicos y las únicas responsables de los males que aquejan al mundo. De que no hay alternativa al actual orden de cosas.



Pero el neoliberalismo ha entrado en crisis. No ha muerto y hay intentos serios de recomponerlo. Pero sus recetas económicas, su influencia ideológica y su modelo de civilización están a la defensiva.

Esto abre nuevas oportunidades para aquellas y aquellos que creemos en una convivencia más justa y solidaria, en un modelo económico acorde con las necesidades de las personas y del medio ambiente, en la posibilidad y en la necesidad de una sociedad distinta. En algunos países esta situación está produciendo convergencias esperanzadoras entre todas las familias y sensibilidades de la Izquierda, en América Latina está abriendo un nuevo ciclo histórico.

Son procesos complejos en los que se tienen que abordar los desencuentros del pasado, los enfrentamientos entre el reformismo y el anticapitalismo más explícito, entre la cultura de la intervención directa y las formas más institucionales de participación política. Pero son procesos que despiertan esperanzas de un mundo mejor entre sectores amplios de la población.

Ha llegado la hora de poner en marcha este proceso en nuestro país. A pesar de la fragmentación de la Izquierda, del desencanto y de la desmovilización social, el potencial democrático de nuestra sociedad sigue siendo enorme. Debajo de la cáscara institucional y de la cultura política oficial, de la corrupción y la manipulación informativa, existen amplios espacios en los que la solidaridad, los valores de justicia social, de igualdad de género, de honestidad y transparencia siguen siendo innegociables. Muchas personas que pueblan estos espacios realmente creen que es necesario construir un orden social y económico más justo, una civilización más pacífica y cooperativa en el planeta, un sistema de trabajo que dignifique a las personas y no que las destruya. Creen que el colapso ambiental se tiene que abordar de una forma distinta a la que dictan las leyes del interés y de la rentabilidad privadas, que es posible construir una sociedad más igualitaria entre hombres y mujeres. En ellos y en ellas late la convicción de que es necesario crear una sociedad distinta a la capitalista.

El momento es propicio para dar un paso así. El modelo económico y productivo español inaugurado hace varias décadas ha tocado fondo. El paro va a aumentar por tercera vez hasta rozar el 20% de la población activa a pesar de las sucesivas reformas laborales. Es un modelo productivo incompatible con los objetivos que se ha marcado la humanidad para afrontar el cambio climático, con cualquier forma avanzada de justicia social, con la dignificación del trabajo y la eliminación de la dominación del hombre sobre la mujer. Su cultura política, fuertemente bipartidista, alimenta la corrupción y el cohecho. Su modelo económico, basado en la renta financiera e inmobiliaria, nutre el poder de la banca frente al resto de la sociedad, fomenta la cultura del dinero fácil frente al trabajo productivo, la especulación frente al esfuerzo reconocido.

Nos corresponde iniciar un proceso amplio y capital que permita darle a este deseo y a esta necesidad de cambio una expresión política, cultural y organizativa. Los y las firmantes de este Llamamiento nos comprometemos a trabajar para que todas las personas, organizaciones y grupos activos que nos reclamamos de la Izquierda empecemos a converger en un espacio común de deliberación y aprendizaje colectivo. Nos comprometemos a reunirnos a nivel de barrio, de centro de trabajo, de ciudad, de comarca y mancomunidad, de comunidad autónoma, nacionalidad histórica y también a nivel de todo el Estado. Nos comprometemos a formar foros y mesas territoriales, foros temáticos y sectoriales para la refundación de la Izquierda, espacios en los que pretendemos ponernos de acuerdo sobre cómo abordar los grandes y los pequeños problemas que nos afectan, para intentar solucionarlos e ir definiendo un nuevo proyecto político de tipo federal, republicano, feminista y socialista. Estos espacios tienen que ser plurales, pero tienen que comprometerse con un proyecto solidario en todo el Estado, ser algo más que la suma de organizaciones, de núcleos e iniciativas ya existentes. Tienen que aunar y aprovechar los esfuerzos del pasado, pero también tienen que fomentar las iniciativas innovadoras.

Nuestro objetivo es crear espacios de participación ciudadana dentro y fuera del trabajo, núcleos de poder organizado para que las personas puedan trasladar directamente sus necesidades a las instituciones, a los medios de comunicación, a los centros del poder político local, autonómico y estatal. Nuestro objetivo es mostrarle a toda la sociedad que es posible y que es más efectivo abordar los problemas de forma cooperativa, que no es necesario hacerlo compitiendo y atomizándonos. Nuestro objetivo es que la ciudadanía le arranque espacios a los intereses corruptos y endogámicos, a la lógica insaciable del capital, a los intereses de las empresas multinacionales. Nuestro objetivo es superar las distintas jerarquías que aquejan hoy a la sociedad, incluidas las jerarquías de género sobre las que se sustenta todo tipo de violencia contra las mujeres.

Nos proponemos hacerlo utilizando medios democráticos, denunciando y elaborando soluciones alternativas, creando una nueva cultura republicana en la que lo de todos y lo de todas esté por encima de los intereses excluyentes. Queremos que la ciudadanía participe activamente en este proceso abriendo la perspectiva de una sociedad distinta, más justa y sostenible para nosotras y nosotros así como también para nuestros hijos e hijas, una sociedad en la que realmente se cumplan y hagan cumplir los derechos humanos, incluidos los derechos sociales, para todas y todos los habitantes del planeta. Nuestro objetivo, en definitiva, es que nuestra generación vaya construyendo una sociedad mucho más justa, solidaria y sostenible, una sociedad socialista para el siglo XXI

Las adhesiones pueden enviarse a: refundacion.social@izquierda-unida.es

José Antonio Barroso en Tenerife: “El rey de España es el mayor corrupto de este país”






ImageRevista san Borondón 17 de noviembre de 2009

El alcalde de Puerto Real, Cádiz, José Antonio Barroso, de Izquierda Unida presenta en Tenerife la propuesta republicana basada en la certeza de que es otro sistema es posible en nuestro país.

José Antonio Barroso presentó el proyecto de constitución de los Ateneos Republicanos, un proyecto de organización reticular en todo el Estado español que permita difundir las ideas republicanas en un intento de rearme ideológico de la sociedad.

- Se trata de que la opinión pública comience a interesarse por el debate republicano y de poner los cimientos para la regeneración democrática de este país. Este proyecto tiene un carácter amplio cuyo fin es el debate de ideas, donde sin ningún condicionamiento o limitación político-partidista los miles de personas con ideas republicanas de este país tengan un espacio donde encontrarse.

La organización de este modelo basado en la creación de los ateneos republicanos puede favorecer el que la opinión pública comience a interesarse por el debate republicano y también por el conocimiento de la evidencia de la poco ejemplarizante vida del monarca “y su caterva”.

José Antonio Barroso habló del “blindaje mediático” del que goza el Monarca, al que la Constitución española declara inimputable, irresponsable e inviolabe. Barroso fue muy crítico con los medios de comunicación que miran hacia otro lado y silencian todo lo que pueda poner en evidencia las prácticas corruptas del monarca

Por ello define a la mayor parte de medios de comunicación como “falsimedia”, que no se caracterizan por tratar de manera igual a todos los españoles, y de respaldar con su silencio a los intereses de la monarquía y a Juan Carlos al que define como “aprnediz de sátrapa”.

“Desgraciadamente -concluye- entre los enemigos de las ideas se encuentran una parte importante de los medios de comunicación, masivos, adozenados y cortesanos”.

Afirma el alcalde de Puerto Real que hay un mimetismo entre la consideración hacia el Rey de la oponión publica y lo que la Constitucion trata de potenciar: el desonocimiento de las prácticas del Monarca.

El alcalde de Puerto Real asegura que si es correcto llamar corrupta a una persona que utiliza un cargo público para el enriquecimiento pesonal y de su familia, no tendría por qué parecernos un agravio asegurar que el Rey Juan Carlos es un corrupto, pues no se ecuentra otra palabra para las prácticas del Monarca que apropiación indebida, utilización del cargo público de la alta magistratura del Estado para enriquecimeinto propio, exponencial creación de riqueza que lo ha convertido en uno de los hombre más ricos de Europa...

En este sentido, acreditadas revistas de negocios dicen que el Rey ha pasado de ser una persona con unos bienes importantes pero nada desmesurados, a ser propietario de riquezas de trescientos mil millones de las antiguas pesetas.

Barroso critica que esta realidad no sea denunciada ni provoque la exigencia de los partidos para que sea investigada.: “Cuando Cayo Lara de Izquierda Unida exige una investigación sobre los bienes del Rey automáticamente el mundo mediático cae sobre Izquierda Unida y su organización porque 'supone un insulto a la magistratura del Estado'”.

Contrarrestar este hecho según Barroso, sólo es posible con organización social, basada en el fomento del debate social que permita a los ciudadanos conocer las prácticas corruptas del jefe del estado, su implicación en el intento del golpe de Estado, su forma irresponsable de vida, su afición por el consumo desmedido...