1 de diciembre de 2009

La reforma militar de Azaña





Michael Alpert

JUSTIFICACIÓN Y MÉTODO

En los primeros treinta años del siglo XX, en España, raras veces ocupó un ministro la cartera de Guerra más de unos meses. Manuel Azaña, por el contrario, permaneció en el Palacio de Buenavista, sede del Ministerio, durante dos años y cinco meses, siendo también presidente del Consejo de Ministros la mayor parte de este tiempo.
Entre el 14 de abril de 1931 y el 12 de septiembre de 1933, fecha de su dimisión, Azaña decretó, y las Cortes Constituyentes de la Segunda República Española aprobaron, lo que fue la mayor y más profundamente meditada reforma de la época. Cuando el 18 de julio de 1936 se produjo la sublevación militar que sumió a España en una guerra civil, poco quedaba de los otros caballos de batalla progresistas: la tenencia de la tierra y la separación de la Iglesia del Estado. La Reforma Agraria había sido desbordada por la apremiante sed de tierra de un campesinado propicio a la acción revolucionaria. Las órdenes religiosas seguían enseñando a pesar de la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas, abandonada por los gobiernos radical-cedistas de 1934 y 1935. Pero la reforma militar de Azaña seguía en pie, con muy ligeros retoques añadidos por los ministros Diego Hidalgo y José María Gil-Robles. El 18 de julio de 1936, por lo menos en aquellas guarniciones donde triunfó la sublevación, era evidente que el Ejército constituía una fuerza coherente y bien o al menos decentemente pertrechada. Si el relativo buen estado del Ejército se debía a las mejoras recientes efectuadas por Gil-Robles en 1935, creemos poder demostrar, no obstante, que la obra del jefe de la CEDA sólo pudo realizarse gracias a la labor de Manuel Azaña y no a pesar de ella.
La obra militar de Azaña ha sido tratada con hostilidad por los historiadores, y aun los resúmenes más someros de la historia contemporánea de España rara vez omiten decir de Azaña que trituró al Ejército, añadiendo a veces opiniones tópicas sobre sus motivos. Este trabajo, no obstante, no se ofrece como una defensa polémica de Azaña. Sólo busca definir la naturaleza del pensamiento militar de Azaña, y comentar su aplicación, sobre el fondo de las exigencias bélicas de España y el de las limitaciones impuestas por el nivel social, político y económico del país en aquella época. Además, ningún estudio sobre las reformas militares de Azaña puede evitar el examen a fondo de las críticas expertas contemporáneas. Sólo así puede entenderse lo que Azaña se proponía realizar.
La reforma de Azaña dejó honda huella en la mente de la oficialidad española. Para algunos, que aceptan todavía la versión heredada, Azaña sigue siendo el monstruo, sospechoso de invertido, que trituró al Ejército por razones puramente sectarias, dejando a España indefensa, a fin de prepararla para su entrega a la masonería y el bolchevismo. Pero otros reconocen que las tres tareas fundamentales acometidas por Azaña reducir el exceso de oficiales, adecuar el Ejército a las necesidades y posibilidades de España y despolitizarlo siguen teniendo actualidad. Hoy día es notable el renacimiento del interés por lo que hizo Azaña en 1931-1933. En parte para contribuir a satisfacer este interés, se ha efectuado esta investigación.

Nos proponemos examinar en detalle las principales líneas de la reforma: el retiro voluntario de oficiales y suboficiales, la reforma orgánica del Ejército, la reforma del reclutamiento de la oficialidad, la creación del Arma de Aviación, el establecimiento del Cuerpo de Suboficiales y la separación del Ejército de esferas de la vida que en opinión de Azaña deberían de ser puramente civiles. Enfocamos la cuestión desde varios aspectos:
a) La reforma de Azaña se llevó a cabo dentro de un marco europeo de pensamiento militar, de modelos de organización y de opinión sobre la relación entre la sociedad y sus fuerzas militares. A una consideración de las reformas de Azaña debe proceder, por consiguiente, un estudio de las cuestiones militares de la época, incluyendo un breve examen de cómo se reflejaban en los principales ejércitos europeos y cómo se veían desde España.
b) Azaña no era ajeno a tales cuestiones militares. Al contrario, había examinado a fondo la cuestión militar como resultado de su estancia en Francia y sus visitas a los frentes durante la primera guerra mundial. Si los móviles que le impulsaron a reformar el Ejército eran «correctos» (palabra que tiene su carga de subjetivismo si se aplica a la política y al trabajo del historiador cuando considera esta política) es otra cuestión. Pero no puede decirse que Azaña y sus colaboradores emprendiesen la tarea sin estar preparados para ella. Un estudio de la reforma de Azaña debe considerar esta preparación en algún detalle.
c) Hacía más de cuarenta años que los ministros de la Restauración, comenzando por el general Cassola y pasando por López Domínguez, Luque, Marina, De la Cierva, Alcalá-Zamora y Primo de Rivera, se esforzaban por reformar las más obvias deficiencias del Ejército español. Azaña debe ser considerado como un hito en el camino. A continuación, Gil-Robles efectuó ciertos cambios. Después de la guerra de 1936-1939, los ministros de Franco se enfrentaron con los mismos problemas, modificados, naturalmente, por las circunstancias del momento. De ahí que se imponga un estudio de las reformas del Ejército español en la coyuntura de 1931.
Michael Alpert

Defensa de la II República








Embajadores de la II República: Madariaga, Gines de los Rios y Azkarate



El golpe militar franquista de 1936 contra la Segunda República española, tuvo como antecedente la sanjurjada de 1932. Entre medias, la conspiración fue una constante de quienes se empecinaron en hacer fracasar el nuevo régimen democrático, por cuanto se proponía acabar con los privilegios de banqueros, terratenientes o curas reaccionarios.

El triunfo de la izquierda política (Frente Popular) en las elecciones de febrero de 1936, auguraba nuevas acometidas por parte de los poderosos que no se resignaban a los cambios anunciados. Es por eso que, entre otras medidas, el gobierno republicano se propuso fortalecer la imagen de la República en el exterior mediante el nombramiento de embajadores de prestigio internacional (F. De los Ríos, S. Madariaga, Pablo Azcárate) que habían de librar la batalla diplomática. Una de las misiones que les fue encomendada fue la de preparar el acogimiento de refugiados en distintos países, que en México tuvo éxito especial (Embajador F. Gordón Ordás).

Como ocurrió dentro de la administración en general, el cuerpo diplomático se dividió entre leales y facciosos, limitando los efectivos republicanos que el gobierno hubo de sustituir por personas afines a la república, los cuales ejercieron de este modo funciones diplomáticas.

A estos representantes de la legalidad republicana que contribuyeron con su esfuerzo a sostener la imagen de España en el exterior, mañana día 2 se les reconocerá en Madrid su heroica labor después de 73 años en el olvido.

La celebración pública tendrá lugar en dos sesiones de mañana y tarde. La primera consta de un acto académico en el Instituto Cervantes, en el que se desarrollará un seminario de expertos que disertarán sobre un tema general (Angel Viñas y Julio Aróstegui) y otros más específicos relacionados con la actividad desde algunas embajadas (Enrique Moradiellos –Londres–, Soledad Fox –Washington–, Matilde Eiroa –Praga– y Abdón Mateos –México–). La segunda parte tendrá como escenario el Palacio de Santa Cruz sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, y consistirá en el descubrimiento de una placa en homenaje y conmemoración de los funcionarios adscritos al servicio exterior de la República, así como la colocación de retratos de los ministros de Estado de la República, ex aequo con los franquistas que sí fueron colgados y que la actual democracia ha respetado. Elogios a los ausentes recuperados.


Carlos Etcheverría en Xornal.com

Yoani Sánchez quiere "libertad" Made in USA






La lobezna disfrazada de cordero
Muchos en el mundo conocen la labor de Yoani Sánchez. Varios medios de prensa se han encargado de "fabricar" y dar cobertura a esta bloguera que una y otra vez, desde La Habana, enfrenta, critica y maldice al gobierno cubano. Nadie conoce a una niña llamada María Fernanda Martínez. Yoani Sánchez es una bloguera. María Fernanda es mi hija y la única similitud entre ellas es que ambas viven en Cuba.
María tiene apenas 10 años y, como casi todos los niños de su edad, está en sexto grado. Pienso en mi hija porque en su blog, Yoani Sánchez escribe una y otra vez sobre la violación de los derechos humanos en Cuba. Incluso en una de sus últimas "apariciones" señala que de Estados Unidos -de sus turistas- pueden llegar a Cuba no sólo las bermudas, las cremas solares y los maletines... sino también la libertad.
Ni más ni menos: dice Yoanis Sànchez que la libertad puede llegar de Estados Unidos.
Quizás olvidó -o no lo sabe, o no le interesa- que en Estados Unidos muere un niño cada tres horas por heridas de bala. No imagina Yoanis Sánchez con qué tranquilidad los padres cubanos dejamos, cada mañana, a nuestros hijos en la escuela.
Pero el mundo conoce a Yoani Sánchez y no a María Fernanda... y digo María para utilizar un simbolo, porque pueden ser Carlos, Inés, José, Claudia... pueden ser todos los niños de la isla.
No he leído en el blog de Yoanis Sánchez que en Estados Unidos mueren, por heridas de bala, casi tres mil niños al año. Eso significa que fallecen unos 200 niños al mes, más de 55 por semana y aproximadamente 8 niños al día, o sea: un niño cada tres horas. Y Yoani Sànchez sueña con la libertad de Estados Unidos.

La Sánchez no habla de la tranquilidad de los padres cubanos. No dice que vamos a la escuela y que luego, al salir para nuestros trabajos, prácticamente nos "olvidamos" de nuestros hijos. Debe escribir Yoani Sánchez que esa tranquilidad y ese amor y esa solidaridad de las escuelas en la isla, la cultivó el gobierno cubano.
Yoani Sánchez olvidó incluso que el gobierno cubano se ocupa de los niños de la isla, desde mucho antes de nacer... y atiende, protege y ayuda a las mujeres embarazadas.
No he leído en el Blog de Yoani Sánchez, que en Estados Unidos, ese país del que dice puede llegar la libertad a Cuba, las armas de fuego en edades de 10 a 19 años, son la segunda causa de muerte, solo superada por accidentes de autos.
Pero el mundo conoce a Yoani Sánchez y no a María Fernanda Martínez... así es la prensa a veces.
Olvidó Yoani Sánchez que cada minuto muere en el mundo un niño por sida, que cada cinco minutos muere un niño por falta de atención médica, que cada ocho segundos muere un niño por agua contaminada, que cada tres segundos muere un niño por hambre y desnutrición, que cada segundo muere un bebé recién nacido por falta de atención médica; y de los sobrevivientes: dos millones de niños mueren por problemas neonatales, 1,6 millones por diarreas y 1,4 millones por neumonías, lo que significa que cada año 11 millones de jóvenes mueren antes de la pubertad.
No sabe Yoani Sánchez que ninguna de estas muertes es cubana.
Ella quiere, desea que la libertad venga de Estados Unidos. Pienso en María Fernanda y en Wendy -mi otra hija-, y en Carla la vecina y en Carlos, y en José, y en todos niños cubanos... y pienso en Dania, la embarazada de la esquina y recuerdo aquello que le hace muy poco: "cada minuto muere una mujer embarazada por falta de atención médica; y cada año 530 000 mujeres embarazadas mueren por desnutrición".
En Cuba ocurre todo lo contrario, pero Yoani Sánchez no lo dice. Ni dice que13 millones de niños mueren en el mundo por falta de incubadoras. Pero la prensa se hace eco de Yoani Sánchez y no de María Fernanda o Wendy o Marta Inés... Así es la prensa a veces.
Es triste pensar, le digo a Yoani, que el 80 % de toda la sangre para las transfusiones que se comercializan en el planeta es vendida por los pobres a diez centavos de dólar el litro. Anualmente se realizan 200 000 trasplantes de riñón, 100 000 de corazón, un millón de córneas, 300 000 médulas, 5 000 hígados, 2 millones de piel y 100 000 de pulmones; cuyos órganos, en un 90%, provienen de los países pobres.
Ninguno de esos riñones, ninguno de esos corazones... son cubanos. Pero Yoani Sánchez quiere la libertad de Estados Unidos, el país que tiene hospitales "gratuitos" en varios países pobres, para comprar esos órganos.
Y no quiero pensar en la prostitución infantil o en el secuestro de niños.
Yoani Sánchez es, sin lugar a dudas, una farsante, un invento de la prensa, un invento de ella misma... Y me avergüenza leer como varios medios en el mundo recogen su labor y olvidan la sonrisa de María, o de Wendy, o de Carlos, o de José... o de cualquier niño cubano que, con la mayor tranquilidad del mundo, camina ahora mismo por las calles de esta isla que al decir del poeta está rodeada de amor por todas partes.
Por Ángel Martínez Niubó

Carta Abierta de Michael Moore al presidente Obama




Estimado presidente Obama,

¿De veras quiere Usted ser el nuevo “presidente de la Guerra”? Si va a West Point mañana en la noche (martes, 8 pm) y anuncia que lejos de retirar, aumentará las tropas en Afganistán, entonces será el nuevo presidente de la guerra. Así de simple. Y así hará lo peor que Usted puede hacer—destruir los sueños y esperanzas que muchos millones de personas han depositado en su persona. Con el discurso de mañana podría convertir a una multitud de jóvenes que fueron los pilares de su campaña en cínicos desilusionados. Les enseñará que es cierto todo lo que han escuchado siempre—todos los políticos son iguales. Sinceramente, yo no puedo creer que esté a punto de hacer lo que dicen que hará. Por favor, diga que no es cierto.


Su trabajo no es hacer lo que los generales le orienten. Somos un gobierno civilizado. NOSOTROS le decimos al Estado Mayor qué hacer, no al revés. Según el general Washington, así es como debe ser. Eso fue lo que el presidente Truman le ordenó al general MacArthur cuando éste quiso invadir China: “!Está despedido!” dijo Truman. Y Usted debería haber despedido al general McChrystal cuando éste se dirigió a la prensa para decir lo que USTED debía hacer. Permítame ser claro: Amamos a nuestros hijos en las fuerzas armadas, pero odiamos a estos generales, desde Westmoreland en Vietnam hasta…el mismísimo Colin Powell por mentir a la ONU con sus elaborados dibujos de armas de destrucción masiva (desde entonces ha buscado la redención).
Por tanto, ahora se siente acorralado en una esquina. Hace 30 años, en el día de acción de gracias, los generales soviéticos tuvieron una genial idea —“Vamos a invadir a Afganistán” Bueno, esto resultó ser el último clavo en el ataúd de la URSS.
Existe una razón por la que ellos no llaman a Afganistán el “Estado Jardín” (aunque probablemente deberían, al ver cómo el corrupto presidente Karzai, a quien apoyamos, tiene un hermano en el tráfico de heroína). Afganistán es conocido como el “Cementerio de los Imperios”. Si no lo crees, haz una llamada a los británicos. Te diría que llamaras a Genghis Khan pero perdí su número. Por cierto, tengo el número de Gorbachov. Es +41 22 789 1662. Estoy seguro que él podría darte una reprimenda por el error histórico que está a punto de cometer.
Con nuestro colapso económico en pleno apogeo y nuestros preciados jóvenes siendo sacrificados sobre el altar de la arrogancia y la codicia, la ruptura de esta gran civilización que llamamos América nos conducirá aceleradamente al olvido si Usted se convierte en el presidente de la guerra. Los imperios nunca piensan que el fin está cerca, hasta que lo tienen delante. Los imperios piensan que una mayor maldad obligaría a los paganos a actuar según las normas—y eso nunca funciona.
Elija con cuidado, presidente Obama. Usted sabe que no tiene que ser así. Aún restan unas horas para que escuche a su corazón. Es pensar con claridad. Usted sabe que nada bueno resultará de enviar más tropas al otro lado del mundo, a un lugar que ni ellos ni Usted entienden, en un país que no nos quiere allí. Usted puede sentirlo en sus huesos.
Yo sé que Usted sabe que quedan ¡MENOS de un centenar de miembros del Al-Qaeda en Afganistán! ¿Cientos de miles de tropas para aplastar a unos cientos de chicos que viven en cuevas? ¿Es en serio? ¿Cree en las mentiras de Bush? Me niego a creerlo.
Su potencial decisión de expandir la guerra (si dice que puede hacerlo también puede “terminar esa guerra”) va a hacer más para establecer su legado para siempre en piedra que cualquiera de las cosas que haya dicho o hecho en su primer año. Una piedra más que Usted lance por los Republicanos, y la coalición de la esperanza y la desesperanza pudiera desaparecer—y esta nación estaría nuevamente en manos de los que odian más rápido de los que Usted pudiera gritar “bolsita de té”.
Elija con cuidado, Sr. Presidente. Sus patrocinadores corporativos le abandonarán tan pronto como concluya su mandato y la nación volverá a estar en las seguras manos de los mismos idiotas que cumplen órdenes. Eso puede ser el miércoles en la mañana.
El pueblo aún le quiere. El pueblo aún tiene un rayo de esperanza. Pero el pueblo no va a aguantar más. No podemos hacernos responsables de su derrumbe, una y otra vez, cuando le elegimos por un amplio margen para hacer el trabajo bien hecho. ¿Qué parte de victoria arrolladora es la que no entiende?
No se deje engañar al pensar que el envío de más tropas a Afganistán hará la diferencia, o le ayudarán a alcanzar el respeto de los que odian. Ellos no pararán hasta que este país esté hecho pedazos y cada dólar le sea sustraído a los pobres o aquellos que pronto lo serán. Usted podría enviar millones de tropas allá y la desenfrenada Derecha seguiría inconforme. Usted sería inclusive víctima de su incesante veneno presente en la radio y la televisión porque no importa lo que haga, no puede cambiar la única cosa sobre su persona que los envía al borde.
Los que odian no fueron quienes te eligieron, y no podrás conquistarlos por el hecho de abandonarnos.
Presidente Obama, es tiempo de regresar a casa. Pregúnteles a sus vecinos en Chicago y a los padres de los jóvenes que combaten y mueren si desean más miles de millones de dólares y más tropas destinadas a Afganistán. ¿Qué cree que van a decir? “No, no necesitamos atenciones de salud, no necesitamos trabajo, no necesitamos hogares. Siga adelante, Sr. Presidente, y envíe nuestras riquezas y nuestros hijos e hijas al extranjero, no los necesitamos tampoco.”
¿Qué haría Martin Luther King Jr.? ¿Qué haría su abuela? No enviar más pobres a asesinar otros pobres que no representar ninguna amenaza, eso es lo que harían. No gastar miles de millones de dólares para sufragar guerras cuando hay niños durmiendo en las calles y en las colas para el pan.
Todos los que votamos y rezamos por ti y lloramos la noche tu victoria hemos soportado un infierno de ocho años de crímenes cometidos en nuestro nombre: torturas, capitulación, suspensión de los derechos, invasión a naciones que no nos han atacado, desaparición de vecindarios donde Saddam “supuestamente” estaba (pero nunca estuvo), y masacres en bodas afganas. Observamos como cientos de miles de civiles iraquíes fueron masacrados y decenas de miles de nuestros valientes soldados han sido asesinados, mutilados, o han sufrido angustia mental—un terror que apenas se conoce.
Cuando lo elegimos no esperábamos milagros. Ni siquiera esperábamos muchos cambios. Pero esperábamos algunos. Pensamos que iba a detener la locura, la matanza. Detener la irracional idea de que hombres con armas pueden reorganizar una nación que jamás ha funcionado como nación.
¡Deténgase! Por el bien de la vida de los jóvenes estadounidenses y los civiles afganos. ¡Deténgase! Por el bien de su presidencia, esperanza, y el futuro de nuestra nación. Por el amor de Dios, por favor, ¡deténgase!
Esta noche aún tendremos esperanzas.
Mañana ya veremos. La pelota está en su tejado. Usted NO tiene que hacer esto. Puede ser un perfil de coraje. Puede ser el hijo de su madre.

Contamos con Usted.

Suyo,
Michael Moore

http://www.michaelmoore.com/words/mikes-letter/open-letter-president-obama-michael-moore

Los amigos de los pobres: ¿Qué sería del capitalismo sin pobres?




Seguramente no abría ONG para el desarrollo, no existirían organizaciones sin fronteras apadrinando niños, ni campañas para paliar el hambre. Tampoco disfrutaríamos de los análisis del Banco Mundial diferenciando entre pobreza, pobreza extrema, indigencia o pobres de solemnidad. Por estas razones debemos estar agradecidos a los expertos que dedican su esfuerzo para crear tales categorías. Así, nos enteramos de las diferencias y como se articulan sus políticas internacionales. Al fin y al cabo, señalan, a los pobres les gusta vivir en poblaciones sin agua potable, electricidad, centro médico, escuelas o transporte público. Prefieren la enfermedad a la salud, desprecian el trabajo, son ariscos, pendencieros, violentos y se dan a la bebida. Hay que enseñarles a vivir decentemente. No darles el pescado, deben aprender a pescar. Dedicarse a su cuidado es rentable. Forma parte del espíritu del capitalismo. Las carencias son rentables para bancos, financieras y empresarios crápulas. En este sentido distingo los actos humanitarios poco o nada altruistas de la actividad cotidiana desarrollada hacia la población marginal y los pobres. En el primer caso, paliar los efectos de terremotos, tsunamis, tifones o guerras bastardas supone una oportunidad de oro para hacer negocios. La reconstrucción atrae a cuanto bicho viviente quiere sacar tajada de la desgracia ajena, entre otras las empresas trasnacionales de construcción. Por el contrario, quiero subrayar las acciones destinadas a sacar rédito de la existencia de los pobres. Entre más haya mejor. Sólo deben mostrarse sumisos y ser agradecidos con sus amos. Estos últimos, son gente justa de acuerdo con sus creencias y valores. Desean lo mejor para ellos.



De esta manera, aliviar las penas de los pobres pasa a ser una actividad gratificante y la par que enriquece a sus hacedores. Sirva como ejemplo la tradicional teletón de fin de año. Durante esas fechas desfilan por la pantalla del televisor famosos de todos ámbitos. Futbolistas, actores, actrices, cantantes, políticos y empresarios. En un acto de altruismo y caridad cristiana donan prendas y objetos que serán subastados entre el público para comprar juguetes. En esta vorágine, los bancos abren cuentas especiales y de paso hacen publicidad de sus servicios. Asimismo, las fundaciones realizan donaciones y desgravan. Todo sea para que los niños pobres gocen de una navidad entrañable. Esto se repite en los países del primer mundo. La generosidad de los ricos es abrumadora. Ningún pobre sin su balón, muñecas, pistolas, tanques o coches de carrera.

En otro orden de cosas, los gobiernos del llamado primer mundo se sienten comprometidos y dedican 0.7 por ciento del PIB a financiar proyectos contra la pobreza. Sin embargo, no olvidemos que una parte importante de este porcentaje, cuando se cubre, se queda en casa. Sirve para hacer frente a los alquileres y los gastos corrientes, atender los sueldos de los funcionarios y las visitas a los países pobres. En España, la Agencia de Cooperación destina 50 por ciento de su presupuesto a infraestructura. Pero se sienten solidarios contra el hambre. Así en el último plan para 2010 de ayuda alimentaría, Bruselas asigna a España la suma de 52.5 en alimentos gratis para los países pobres. De esta manera se quitan la sobreproducción y alivian la situación de sus agricultores.

No cabe duda, primero roban, esquilman las riquezas naturales, deterioran el medio ambiente y posteriormente dan limosnas para paliar sus efectos. La ayuda al desarrollo, los créditos baratos, el canje de deuda externa por inversiones, son algunas de las acciones preferidas. Para ellos, sería una pena acabar con la pobreza de millones de personas que sufren explotación. Es mejor brindarles protección y hacer un uso rentable de su existencia. Mientras los pobres reciben caridad, los ricos se llenan los bolsillos a su costa.

Sin embargo, hoy en día, emerge un nuevo tipo de mecenazgo. Son personas y gobiernos que desean lo mejor para sus pobres y los guardan de caer en tentaciones tales como tener trabajo estable, gozar de una educación pública, servicios mínimos de calidad y vivienda digna. Es entrañable constatar como en Río de Janeiro se yergue una muralla destinada a garantizar los valores y las tradiciones de los pobres. Hay que trasmitirles el mensaje en positivo. El muro se ha levantado por su bien. Al ser pobres, y muchos analfabetos, no entienden el significado. No es un muro sin ton ni son. ¿Que sería de Río sin las favelas y sin sus pobres? Asistiríamos a una perdida de identidad. Es necesario preservar sus costumbres, su cultura e idiosincrasia. El muro es una opción democrática. No debe hacerse caso a los radicales antisistema y antiglobalización. Estos buscan desprestigiar a un gobierno dizque de izquierdas. El muro no está concebido para controlar militar y policialmente a sus habitantes. Por el contrario, se busca amparar el tan preciado derecho a la propiedad privada de los pobres ante los desalmados ricos que intentan a toda costa apropiarse de sus terrenos y destruir las favelas que tanto les ha costado edificar. En definitiva, no hay mejor opción que levantar el muro. Así se evitan malos entendidos.

Otros muros semejantes existen en Ceuta y Melilla. Tienen otra función, buscan evitar el acceso de los inmigrantes de las naciones africanas a España. Es un muro de la libertad. Evita que los pobres caigan en el consumo y el despilfarro, actos impropios de gente menesterosa. Así, deben ser conscientes del alto precio que pagan las sociedades occidentales por su construcción. Igualmente sucede en la frontera estadunidense con México. ¿Cómo criticar un acto lleno de solidaridad hacia los pobres? Ya se darán cuenta que es por su propio bien. Por ende, demos la bienvenida a los amigos de los pobres, sujetos deseosos de luchar por su mantenimiento en aras de chuparles toda la sangre. ¡Vivan los pobres y la madre que los parió!
Marcos Roitman Rosenmann en Kaosenlared