30 de diciembre de 2010

Unidad Cívica por la República. Balance de actividades del segundo semestre de 2010





Víctor Díaz-Cardiel

En estos últimos meses del año, o sea, desde el verano hasta el mismo mes de diciembre, la actividad de la Dirección Federal de UCR, ha sido, por así decir, continua, constante. Así, tal y como teníamos programado, realizamos, en Valencia, la 9º jornada republicana, en concreto durante los días 21 y 22 del noviembre pasado. La jornada salió francamente bien. Completa-intensa. Las ponencias, algunas de ellas, brillantes. Bien podemos decir que la idea y su práctica de las jornadas, y sus prácticas (Valencia, Pamplona, Sevilla, Barcelona y Madrid, y ya contamos con la candidatura para las próximas, la 10º en Granada) han sido uno de los mejores aciertos de UCR.



Quizá, tendríamos que esforzarnos, por cierto, en publicar, con modestia algunas de las varias y valiosas comunicaciones-ponencias habidas en estas jornadas.

Tras la celebración de las jornadas valencianas, un buen número de miembros de UCR, hemos asistido a la conferencia del PCE sobre la República, el pasado día 27 de noviembre, en Madrid. En dicha conferencia UCR, presentó un saludo, que convendría incorporar a estas notas. Antes habíamos mantenido sendas reuniones entre UCR y miembros de la dirección del PCE.

Una semana intensa, por así decir, la del 5 al 12 de diciembre del 2010.

El lunes, día 6, se celebró la "tradicional" manifestación contra la Constitución de 1978 y por la República (la III). Día de lluvia, de puente largo, etc. No obstante, fue la gente que año tras año suele acudir a esta manifestación. UCR publicó su manifiesto; otros publicaron el suyo. También sería acertado incorporar a estas notas el manifiesto de UCR publicado el 6-12-2010.

Martes, día 7. Pues sin "olerlo" ni "comerlo", por así decir, me vi inmerso en un acto, en el Ateneo, a las siete de la tarde, en medio del puente, y pese a todo, significar, lo primero, la sala grande del Ateneo, estaba llena, completa.

Por otra parte, el jueves, día 9, volvimos a Sol, casi, casi, con más fuerza. Al parecer ya está terminado el borrador de la plataforma en torno a la Memoria Histórica. Se avanza. Ahora, se piensa, ir a una consulta a los/as asistentes "espontáneos" o no al corro. Se tratará de llevar a cabo una Asamblea Consultiva, por así decir, veremos.

El viernes, día 10, participamos en la presentación de una obra acerca de Miguel Hernández representadas por los presos políticos de Burgos, en 1960, y actualizada por un grupo de jóvenes de Fuenlabrada.

Así pues, podemos, que hemos intervenido en el Ateneo de Madrid los días 7 y 13 de diciembre de 2010, respectivamente, en sendas Asambleas acerca de la república y de los resultados electorales de Cataluña.

Hemos asistido, asimismo, a otros muchísimos compromisos con las movilizaciones y actos públicos, convocados por los sindicatos de CC.OO y UGT; en otros muchos actos celebrados en el Centro Marcelino Camacho, CAUM, en Blanquerme, en noviciado (universidad), etc.. Hemos estado, como UCR, en varias ocasiones en Las Rozas, Las Matas, en Paracuellos....


A instancia de la Comisión de la Dignidad, de Cataluña, UCR intervino en el acto que el pasado 18 de septiembre de 2010 celebró, en la Puerta del Sol de Madrid, en memoria de Lluis Companys i Jover.

Quizá, o sin quizá, sería aconsejable el parase a reflexionar acerca de nuestra presencia en numerosas plataformas, coordinadoras (que suelen parecer por consunción), etc.

No debería pasarnos, aunque reconozcamos los aciertos, por ejemplo, el de pasarle una nota a tiempo al coordinador federal de IU antes de su intervención en el acto de 12-12-2010, en el local e CC.OO de Madrid para que dijera lo imprescindible sobre la Memoria Histórica, y la existencia de 150.000 muertos enterrados en las cunetas de los campos de España.

Por otro lado, tenemos que significar que el traslado de José Luis desde Valencia para hacer un saludo a la Conferencia del PCE sobre la República después de que a la misma le hubiera saludado M. Pertrán en noviembre en UCR, y ello pese a que la "iniciativa" fuera desde el PCE, no corrige lo que tiene de no acierto.

Prosigo, y digo, que no nos parezcamos a "un pollo sin cabeza".

Eses mismo día, 23-10-2010, UCR, participa en el acto sobre el Laicismo en la Cornisa.

El 7 de noviembre de 2010, en la Puerta del Sol, por la mañana, a las 12:00, intervinimos junto a otros compañeros en el homenaje de la defensa de Madrid.

El 13 de noviembre de 2010, participamos junto a miles y miles de ciudadanos, en una manifestación impresionante en apoyo y solidaridad con ésta sufrido pueblo saharaui.

El día 14-11-2010 fuimos invitados a una comida, organizada por compañeros del distrito centro.

El 7 de noviembre, además del acto de la Puerta del Sol, hubo un acto en el Ateneo, en el que, entre otros, participó UCR, un acto por la tarde.

El día 11-11-2010, la concentración de todos los jueves en Sol, coincidió con la concentración ante el Ministerio de Exteriores a favor de los Saharauis. Nos dijeron que dejáramos lo de Sol y nos fuéramos al Ministerio, pero no lo aceptamos.

Hemos asistido, a veces como invitados con voz, a otros muchos actos, a lo largo de estos meses de otoño-invierno.

Así, el día 3-11-2010, fuimos invitados como UCR a la presentación del libro "Al servicio de la justicia y la República" de Pedro Miralles. (Mariano Gómez: 1833-1951. Último Presidente del Tribunal Supremo de la II República.)

El miércoles, día 10-11-2010, fuimos invitados a un acto, en el Ateneo de Madrid, acerca de la actualidad de Manuel Azaña. En el septuagésimo aniversario de su muerte en el exilio, organizado, entre otros, por Isabel Vilallonga.

El 5 de octubre, participamos, junto a la plataforma de la cárcel de Carabanchel, en una charla en la antigua tabacalera (C/ Embajadores).

Asimismo, el 23-10-2010, se celebró un acto ante la cárcel-derribada de Carabanchel, en el que dimos (UCR) nuestras opiniones acerca del estado de la lucha contra la impunidad.

Volvemos a Valencia, por así decir. Esta vez para reseñar que allí celebramos, pese a no tener lo que preceptivamente es necesario, a saber, la aprobación del acta de la reunión anterior de la presidencia, repetimos, allí celebramos la reunión citada de la cual acompañamos notas.

En fin, concluimos señalando, una vez más, que la celebración de las jornadas republicanas sugeridas por UCR están siendo exitosas, y por otra parte, llamando la atención otra vez, en el hecho de que una de las mayores actividades de UCR, a lo largo de este año 2010 ha sido y es su participación en el frente o en la Plataforma contra la Impunidad. Cuestión a su vez que hemos debatido, reflexionado. Y ello es así. Creo, porque lo que era la "Coordinadora"... si bien ha realizado un par de actos en su quehacer, no había desencadenado una capacidad movilizadora como la Plataforma.
Por último, sería bueno repasar-estudiar, si es que estamos dispuestos a "ver", mirando papeles, tener en cuenta:


1. La carta de A.G. a Tomás Montero, proponiendo el homenaje a las víctimas del franquismo en el cementerio del Este.

2. Plataforma contra la Impunidad. Documento de presentación política ¿Quiénes somos?

3. Acta fundacional de la Red/plataforma contra la Impunidad del 19 de abril de 2010.

4. Documento con fecha y "elección" de comisiones de trabajo con fecha 3 de junio de 2010. Constitución de varias comisiones.

5. Lo dicho. El tema menos tratado en UCR, resulta que es el tema que más trabajo nos ha dado, de momento, o sea: La Plataforma contra la Impunidad.



Madrid, diciembre de 2010.
Víctor Díaz-Cardiel Vicepresidente de Unidad Cívica por la República

29 de diciembre de 2010

No pasarán... aunque lleven trajes. La lucha contra la extrema derecha hoy






La ultraderecha ha escondido los bates para presentarse con corbata ante los medios, persiguiendo una imagen de respetabilidad democrática. Sin embargo, tras esta apariencia inofensiva, operan en las calles movimientos neofascistas xenófobos, ultranacionalistas y violentos, íntimamente relacionados con aquellos líderes. En todos los casos, más allá de formaciones neo-fascistas, se desarrollan movimientos ultraderechistas mucho más amplios, con núcleos activos de jóvenes violentos, publicaciones, grupos de música, páginas web, organizaciones satélites, etc.




En cuanto a las causas del crecimiento de la ultraderecha europea, podemos identificar tres elementos centrales: la crisis económica y social, con el descenso del poder adquisitivo, aumento del paro y la pobreza…; la crisis de una clase política tradicional desprestigiada, marcada por una corrupción institucionalizada y una nefasta política neoliberal; y el racismo y nacionalismo institucional, que ha legitimado el discurso xenófobo de la ultraderecha.



Muchas formaciones han experimentado un rápido e inesperado crecimiento, tanto electoral como social. A menudo su éxito ha partido de pequeñas victorias locales, que han servido para impulsarles a las arenas estatales. En consecuencia, hay que arrancarle la corbata al neofascismo cuanto antes, por muy insignificante que pueda parecer cada aparición.



El neofascismo europeo: auge y consolidación



El progreso del fascismo se ha plasmado en el crecimiento electoral de estos partidos. En el Parlamento europeo, cuyo sistema electoral por circunscripciones grandes favorece su representación, han pasado de ocupar 19 a 35 escaños tras las elecciones de 2009.



En Europa del Este, el caso más alarmante lo constituye el ultraderechista Jobbik húngaro, actual tercera fuerza política del país, a dos puntos del partido socialdemócrata. Se mantuvo en torno al 2% de apoyo electoral hasta hace dos años, cuando experimentó un gran ascenso, primero en las elecciones europeas y después en las legislativas, consiguiendo hasta un 17% del voto.



En Europa del Este la extrema derecha culpabiliza a las minorías en un contexto de aumento del paro, grave pobreza y enorme exclusión social. Fue bastante sonado el impacto del neofascismo en Hungría o el establecimiento en Polonia del gobierno ultraconservador e integrista Ley y Justicia de los gemelos Kaczynski (uno de ellos muerto en un accidente de avión), pero se están desarrollando otros procesos similares en países como Croacia, Chequia, Eslovaquia, Bulgaria y Serbia.



En Eslovenia, el Partido Nacional Eslovaco se encuentra en el gobierno, en una sorprendente coalición con los socialdemócratas. Su discurso xenófobo se ceba contra la minoría húngara, que roza el medio millón. Su líder, Ján Slota, les considera “un cáncer en el cuerpo de la nación eslovaca”.



Hacia el centro de Europa, Austria representa un caso paradigmático del avance del fascismo del siglo XXI. En las elecciones de 2008, dos formaciones ultraderechistas acapararon cerca del 30% del voto: el Partido Liberal de Austria (FPÖ) obtuvo el 18% y la Alianza Futuro Austria (BZÖ), una escisión del anterior, el 11% (ambos experimentaron una subida de siete puntos respecto a las elecciones de 2006). Esta escisión estaba liderada por Jörg Haider, quien alcanzó en 1999 el segundo lugar a nivel nacional e integró una coalición con los democratacristianos. Murió en un accidente de tráfico en 2008.



En las europeas de 2009 el FPÖ obtuvo el 12’78% del voto, doblando el porcentaje de 2004, con una campaña anti-turca con el lema “Europa tiene que seguir siendo cristiana”.



La islamofobia recorre Europa



La islamofobia y la intolerancia racista está generando un importante rédito político a la extrema derecha en los países más ricos como Suiza, Bélgica, Holanda, Noruega, Suecia, Dinamarca o Finlandia (donde el partido Verdaderos Finlandeses obtuvo un escaño en Europa con un 9’8% del voto).



El de Holanda es un caso grave. El Partido de la Libertad se convirtió en las europeas de 2009 en la segunda fuerza política, con un 17% del voto y cuatro escaños. A nivel local ha conseguido importantes resultados. Su líder, Geert Wilders, defiende la prohibición de la construcción de mezquitas y el freno de la inmigración musulmana, pues “el Corán incita al odio y al asesinato”.



En Suiza, el racismo en general y la islamofobia en particular gozan de un gran respaldo social. En 2006 se apoyaron con un 67’8% y un 68% dos leyes que atacaban los derechos de la población inmigrante, y en 2009 un 57’7% del voto aprobó incluir en la Constitución la prohibición de construir alminares en las mezquitas, donde el muecín llama a la oración. Este racismo social ha reforzado a la extrema derecha, bien situada en el gobierno federal suizo.



El principal referente ultraderechista es la Unión Democrática de Centro, que utilizó carteles publicitarios con ovejas blancas expulsando a una oveja negra (idea que copió Democracia Nacional en el Estado español). En las elecciones de 1995 alcanzó el 14’9% del voto, resultado que amplió con creces en 2007 con un 29%, siendo el partido más votado (algo que ya logró en las regionales de 2003). En 2008, su líder fue nombrado Ministro de Defensa.



El neofascismo alemán es quizá el que más recuerda a la mayoría de grupúsculos ultraderechistas españoles, vinculados a la parafernalia neonazi, ultraviolentos, marginales y nostálgicos del fascismo clásico. La organización más grande es el Partido Nacionaldemocrático Alemán, que en 2008 tenía más de 7.000 afiliados, contando con grupos de choque de neonazis y skinheads muy violentos. En varias elecciones regionales ha obtenido resultados cercanos o superiores al 10%.



En Italia encontramos otros casos paradigmáticos. Alianza Nacional (AN) surgió a partir del Movimiento Social Italiano, vinculado al fascismo de Mussolini, que inició un proceso de reconversión a inicios de los ‘90 bajo el liderazgo de Gianfranco Fini. Obtuvo unos resultados sorprendentes en varias elecciones municipales: por ejemplo, en 1993 Fini obtuvo un 46’9% en Roma y Alessandra Mussolini, la nieta del dictador, un 44’4% en Nápoles.



En 1994, Berlusconi encabezó un gobierno de coalición con AN y la Liga Norte. De este modo, un partido surgido de los restos del fascismo obtuvo la respetabilidad tan anhelada. La fusión de AN con Forza Italia de Berlusconi en el partido Pueblo de la Libertad supuso un punto de inflexión en la normalización de los neofascistas y su discurso, incorporados al gobierno italiano. Tras diversos desencuentros, esta fusión se ha truncado con la salida de Fini y sus seguidores.



La ultraderecha italiana de la Liga Norte, que también persigue la respetabilidad democrática, preocupa especialmente. Haber participado en diversos gobiernos en coalición le ha ayudado mucho. Uno de sus miembros, Roberto Maroni, se ha alzado con el Ministerio del Interior. Su crecimiento electoral se ha evidenciado en las regionales de 2010, con un 12’7% del voto nacional que casi triplica los resultados de 2005, obteniendo un 40% en muchas ciudades.



La medida que más evidencia la realidad del neofascismo, propuesta por la Liga Norte, es la legalización de patrullas callejeras para supuestamente garantizar la seguridad. Los voluntarios de la “Guardia Nacional Italiana” visten un uniforme caqui que incluye una corbata y una gorra con un águila imperial romana. En este caso, la combinación de la corbata y el bate es evidente. Según los promotores, ya hay más de 2.000 integrantes activos por toda Italia.



La llegada de la extrema derecha al poder en Italia ha potenciado el racismo institucional, como evidencian las expulsiones masivas y otras vulneraciones de derechos básicos.



También resulta paradigmático el caso del Frente Nacional (FN) francés. Está liderado por Le Pen, un histórico del fascismo francés, que impulsó desde los años 70 una redefinición estratégica de la extrema derecha basada en la proclamación de lealtad a las reglas del sistema democrático.



Tras un comienzo tumultuoso de escasos resultados, esta estrategia fue exitosa. El FN entró en el escenario político a partir de pequeños éxitos electorales municipales. Su campaña vinculaba el aumento de la inmigración con la inseguridad. Al pactar con los democratacristianos en varios municipios, proyectó su imagen de respetabilidad.



El gran salto lo dio en las elecciones europeas de 1984, donde obtuvo 2.700.000 votos, el 10’95%, Desde ese momento, ha superado los dos millones de votos, con algún pico destacado como en las presidenciales de 1988, donde obtuvo 4.375.894 votos (el 14’38%), o en las presidenciales de 1995, donde alcanzó el 15% con 4.571.138 votos. En 2002 Le Pen pasó a la segunda vuelta como candidato a la Presidencia frente al democratacristiano Jaques Chirac, que venció holgadamente. Hasta la actualidad, el FN ha seguido obteniendo resultados electorales notables tanto a nivel regional como estatal.



En general, todos estos partidos se apoyan fundamentalmente en las clases medias, integradas por pequeños comerciantes y propietarios industriales, trabajadores autónomos, pequeños empresarios, cuadros superiores, profesionales liberales, consultores y artesanos. Ante el desplome de los democratacristianos, el discurso de la nueva ultraderecha llega directo a sus corazones y carteras. Sin embargo, con su creciente éxito político, han ampliado su electorado hacia barrios obreros, con fórmulas como la defensa de las personas nacionales frente a las extranjeras.



Entre sus votantes, solamente una minoría es defensora declarada de un régimen fascista. Tampoco cuentan con una mayoría de militantes de tendencia neofascista, lo que no sucede entre sus cuadros dirigentes. Eso no significa que estos partidos hayan dejado de ser fascistas, sino que han triunfado en su estrategia de captación electoral y social.



El neofascismo llama a nuestras puertas



En el Estado español no estamos al margen de estas dinámicas. La violencia xenófoba y fascista está muy presente, con 81 asesinatos desde 1991 y unas 4.000 agresiones cada año. Aunque el franquismo y su legado aislaron a la ultraderecha de los movimientos renovadores europeos y el PP absorbió a muchos sectores de la extrema derecha, en los últimos años el neofascismo intenta levantar cabeza.



Más allá de las organizaciones más nostálgicas del franquismo (como las Falanges, Alternativa Española o Manos Limpias) o los grupúsculos neonazis más violentos (como Nación y Revolución o el Movimiento Social Republicano), la amenaza más seria la representan los neofascistas que intentan parecer demócratas respetables (algunos con más éxito, como Plataforma per Catalunya, y otros con menos, como Democracia Nacional o España 2000). Por supuesto, hay que combatir a la extrema derecha en cualquiera de sus expresiones, con todos los medios necesarios. Pero las experiencias europeas nos señalan hacia dónde debemos prestar especial atención.



Como ha sucedido en muchos casos europeos, el neofascismo pretende dar el salto a partir de éxitos locales. Plataforma per Catalunya (PxC) encarna la mayor amenaza actual. Con el racismo y sobre todo la islamofobia como enganche, esta formación pasó de obtener 5.000 votos y 6 concejales en 2003 a 12.400 votos, 17 concejales y 3 consejeros comarcales en 2007. Para las próximas elecciones municipales en 2011 ya tienen previsto presentarse en el 20% de los municipios catalanes (177).



PxC encaja con el perfil del neofascismo europeo. De hecho, son bien conocidos sus vínculos con el Frente Nacional de Le Pen, el FPÖ austríaco y otras formaciones y personajes de quienes recibe apoyo y financiación. Sus militantes y votantes trascienden el ámbito de la extrema derecha. Si bien sus principales impulsores provienen del fascismo (como su líder, Josep Anglada, que fue la mano derecha de Blas Piñar en Fuerza Nueva) y cuenta con numerosos ultras entre sus filas, también hay militantes provenientes del PP, CiU, PSC-PSOE, ERC e incluso CCOO y UGT. El caldo de cultivo de este viraje a la derecha han sido décadas de racismo institucionalizado a nivel político, mediático, policial, etc.



Antes de que crezcan, resulta vital pararles los pies a estos fascistas con corbatas. Nuestra mejor arma es la unidad y la movilización contundente. En Catalunya se está consolidando la plataforma Unitat Contra el Feixisme i el racisme (Unidad Contra el Fascismo y el racismo, UCF), que aglutina contra PxC a numerosas organizaciones de inmigrantes, políticas, sindicales, vecinales, culturales, etc. Está dificultando bastante los intentos de PxC de lavar su imagen de cara a las autonómicas del 28 de noviembre. Ése es el camino a seguir.



Pau Alarcón es activista de En lucha y coautor del libro No pasarán... aunque lleven trajes. La lucha contra la extrema derecha hoy (Editorial la Tempestad).

28 de diciembre de 2010

Zapatero prepara nuevos ataques contra la clase trabajadora





Fruto de la presión internacional, el gobierno del PSOE ha anunciado su voluntad de acelerar una batería de recortes sociales que ya estaba preparando. La reforma de las pensiones o de la negociación colectiva son algunas de las medidas que quiere introducir para “calmar a los mercados”.

Después de unos meses de mensajes esperanzadores de los gobiernos europeos sobre el estado de la economía, la bancarrota de Irlanda ha hecho sonar de nuevo las alarmas. En el Estado español, el gobierno del PSOE se dedica a dibujar una situación positiva, señalando que las cifras de desempleo ya no suben vertiginosamente y recalcando el leve crecimiento del PIB del 0,2% desde el comienzo del año. Lo peor, nos dicen, ya ha pasado. Sin embargo, el anuncio de una batería de recortes por parte de Zapatero desmiente de nuevo los mensajes tranquilizadores. Eso mientras el paro ha aumentado en 300.000 personas los últimos doce meses.

Inestabilidad financiera

Cuando hace tres años estalló la crisis, los diferentes gobiernos europeos realizaron importantes inversiones con el fin de evitar un hundimiento de la economía como el que se produjo después del crac de 1929. Las cajas y, en menor medida, los bancos del Estado español, se encontraron que las constructoras e inmobiliarias, con el estallido de la burbuja del ladrillo, no les podían devolver los préstamos. Así, los bancos que habían tenido grandes beneficios durante la última década en su festival de especulación han recibido decenas de miles de millones por parte del Estado para hacer frente a su endeudamiento. Con eso se ha transferido parte de la deuda privada a las finanzas públicas, a fin de que lo paguemos entre todos y todas. Por su parte, el hecho de que muchas empresas hayan dejado de pagar sus impuestos o la seguridad social, así como el aumento del gasto público a consecuencia de la explosión del paro, también han aumentado la deuda pública.

Se ha señalado que, después de la bancarrota de Grecia e Irlanda, los siguientes serán Portugal y el Estado español. Una quiebra económica del Estado español tendría unos efectos demoledores, ya que se trata de la cuarta economía de la eurozona. El gobierno del PSOE se ha apresurado a desmentir que el Estado español pudiera tener que pedir un plan de rescate.

Zapatero afirma que la deuda pública del Estado español es menor comparada con otros países. En eso tiene razón. En el 2009, Grecia tenía un endeudamiento del 126,8%, Portugal un 76,1% e Irlanda un 65,5%. El Estado español, en cambio, tenía uno de los más reducidos: 53,2%. También la deuda pública española tiene una prima de riesgo menor (es decir, los inversores dicen que es más seguro de que se pueda pagar) que la deuda de Irlanda o Portugal. Pero eso no significa que no haya un riesgo importante.

Aquello que realmente genera inestabilidad en el Estado español no es la deuda pública o el elevado déficit. El gran problema radica en la enorme deuda privada, de bancos, empresas españolas y familias. Si sumamos la deuda pública y privada, llega a una cifra estimada entre el 340% y 400% del PIB, sólo superada por el Reino Unido o Japón. Además, en torno a la mitad de la deuda privada y pública se encuentra en manos de financieros extranjeros; la deuda externa es casi el 170% del PIB. De aquí la fuerte presión de los mercados financieros internacionales, pidiendo planes de austeridad para asegurar que se les devuelvan los intereses de todo aquello que han prestado.

Un signo de la inestabilidad es que el tipo de interés de la deuda española está subiendo. A causa del contagio irlandés, los intereses que el Estado español paga ahora por vender en los mercados sus bonos del Tesoro (pagarés que el Estado intercambia para poder endeudarse) han llegado al 2,6% —el nivel más alto desde julio del 2002—, en parte porque hay dudas sobre si la economía española, que es mayor que las de Grecia, Irlanda y Portugal juntas, sería “demasiado grande para rescatar” para la UE.

En definitiva, cuanta menos confianza tienen los inversores en la situación económica, más alto es el tipo de interés, más es el dinero que tiene que devolver el Estado en intereses, más recortes se tienen que hacer y, cerrando el círculo vicioso, peor va la situación económica.





Recuento de los ataques hechos
La batería de recortes antisociales de Zapatero es larga. El pasado mes de junio se recortaron los salarios de los empleados públicos en un 5%. En verano subió el IVA dos puntos, lo cual supone reducir los salarios reales casi un 2%. En el mes de septiembre se introdujo la reforma laboral, que favorece y abarata el despido y rebaja los derechos laborales. Esta reforma generaliza un tipo de contrato con una indemnización de 33 días por año trabajado (en vez de 45 días). Eso ni creará puestos de trabajo ni reducirá la temporalidad. Los contratos con una indemnización de 33 días han pasado del 15% de los nuevos contratos al 30%. Los contratos temporales no se han reducido.

Mientras tanto, el paro se mantiene en cifras altísimas, con más de 4 ‘6 millones de parados. El desempleo de larga duración llega ya a dos millones (un 43% del desempleo total). Y los parados que llevan más de seis meses en paro ven reducida su prestación en un 60%. Estas cifras de desempleo elevado y centenares de miles de parados viviendo en una situación de pobreza se pueden mantener durante años.

La ofensiva que se nos viene encima
Pero todo eso es insuficiente para “calmar los mercados financieros” y seguir los objetivos que marca la UE de reducir el déficit al 3% en el 2013 (en el 2009 se encontraba en el 11,1%). El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Gurría, lo expresaba claramente: “Nunca se puede decir que ya hemos acabado con las reformas”. Este señor defiende las reformas hechas hasta el momento, a la vez que pide una reforma de las pensiones y hacer más ‘eficaz’ el servicio de empleo (es decir, presionar a los parados para que acepten cualquier trabajo).

El Gobierno continúa su ofensiva a dos grandes niveles. Por una parte, bajará drásticamente la inversión social en los presupuestos generales. Por otra, el PSOE plantea realizar los próximos seis meses una batería de leyes que pasan por la trituradora los servicios públicos y las prestaciones sociales.

Unos presupuestos antisociales
Los Presupuestos Generales del Estado para el 2011, que tendrán que ser aprobados este diciembre, prevén una drástica reducción del gasto público en un 7,9%. Se reduce un 8,1% el dinero destinado a educación, un 8,2% a sanidad y un 31% a medio ambiente. La aplicación de estos presupuestos comportará batallas importantes los próximos meses para llevar a cabo reducciones de partidas en todos los servicios públicos.

Los presupuestos también congelan los salarios de los empleados públicos para el 2011. Las pensiones mínimas crecen un ridículo 1%, pero el resto se congelan.

Si bien el paro es uno de los principales problemas, se reduce un 5,5% la partida para políticas activas de empleo. Parece una broma de mal gusto, pero se destinará menos dinero al empleo en el 2011 que en el 2007, cuando dos millones de personas todavía no habían perdido su trabajo. Y de este dinero, una gran parte se destinará a bonificaciones, que no tienen muchos resultados y que suponen un regalo a las empresas que reciben dinero para unas contrataciones que harían igualmente.

Con la idea de la austeridad, la administración pública del ejecutivo de Zapatero cerrará 14 empresas públicas y fusionará 24. No ha dicho todavía cuántos trabajadores se irán a la calle.

Reforma de las pensiones: trabajar más y cobrar menos
La reforma de las pensiones es el principal caballo de batalla del gobierno del PSOE. Los detalles concretos se están trabajando en la comisión del Pacto de Toledo y se hacen públicos este diciembre. Pero la propuesta anunciada por el Gobierno hace unos meses muestra que esta reforma será un ataque durísimo contra los trabajadores y trabajadoras como no se veía en décadas.

Se tendrá que trabajar dos años más, ya que la edad de jubilación subirá de los 65 a los 67 años. La jubilación anticipada también subirá de los 60 a los 61 años. Además, las prestaciones serán menores, ya que se plantea aumentar el periodo de cotización de los últimos 15 años trabajados a los últimos 20 años. Dado que al principio de su vida laboral un o una trabajadora tiene peores salarios, eso comportará una reducción de las pensiones de un 5,5% por término medio, en torno a 50 euros (!). Si se sube el cómputo del periodo de cotización a 25 años, las pensiones bajarán un 10%. Actualmente, para cobrar una prestación entera hace falta haber cotizado 35 años; eso se podría elevar a 38 años.

El Gobierno pretende implantar la reforma de las pensiones de forma escalonada, para hacer un ataque más suave. Se introduciría a lo largo de 12 años, aumentando la edad de jubilación en dos meses de vida laboral cada año. El Pacto de Toledo de las pensiones lo está negociando el PSOE con el PP, lo cual ya muestra el carácter derechista de la medida. El Gobierno ya ha anunciado, también, que tirará adelante la reforma con o sin acuerdo con los sindicatos y ha puesto como fecha límite para aprobarla el próximo mes de abril.

Zapatero impulsa la reforma de las pensiones “para garantizar que quien se jubile de aquí a una década tenga sus prestaciones aseguradas”. Pero el argumento de que falta dinero por el envejecimiento de la población es falso. No  se trata de un problema demográfico, sino de voluntad política, ya que el trabajo cada vez es más productivo y por lo tanto genera más riqueza con la que pagar las pensiones. Sólo en los últimos 30 años la productividad ha subido un 77%. Por otra parte, retrasar la edad de jubilación profundizará el ya actualmente grave problema del paro.

El impulso contrareformista del PSOE
Además de la reforma de las pensiones, el ejecutivo pretende realizar hasta 14 nuevas leyes hasta el próximo junio. La estrategia del PSOE, en línea con su carácter social-liberal, consiste en combinar leyes que realicen algunos pequeños avances en leyes sobre la igualdad de trato o de cuidados paliativos y muerte digna con leyes altamente regresivas. Estas últimas tienen todas nombres progresistas, ocultando los ataques previstos. Se pretende aprobar rápidamente, sin dar detalles con antelación, para evitar que crezca la oposición y las posibilidades de movilización.

El próximo enero está previsto tramitar la Ley de reforma de las Políticas Activas de Ocupación, que posiblemente endurecerá las condiciones para recibir la prestación o se presionará a los parados para aceptar cualquier trabajo a riesgo de sufrir sanciones.

En marzo, el Gobierno sacará adelante la Ley de negociación colectiva, continuando el camino de la reforma laboral. La negociación colectiva se encuentra encallada este año por la dureza de la patronal; sólo se han firmado el 40% de los convenios. Cuando no se firma de nuevo un convenio, se mantiene el anterior. Ésta es una de las cuestiones que la patronal quiere cambiar, para así poder desbloquear una línea de defensa del derecho laboral y poder realizar ataques laborales directamente por sectores y empresas, por debajo de los convenios existentes actualmente.

El próximo abril está prevista la Ley de Universalización de la cobertura sanitaria. Detrás de este nombre se esconde una propuesta para introducir el copago en la sanidad —una sanidad que ya está sufriendo procesos de privatización importantes en muchas comunidades autónomas, especialmente en Madrid.

Ofensiva del gobierno, ofensiva de luchas

Lo visto en Grecia e Irlanda es muy claro: se tienen que hundir los niveles de vida de la clase trabajadora hasta donde haga falta con el fin de satisfacer a los mercados financieros internacionales. En el Estado español, la lógica del gobierno del PSOE es la misma. Zapatero está haciendo una declaración de guerra a la clase trabajadora. La única salida es una movilización masiva y creciente, siguiendo la estela de la huelga general del 29-S.




Joel Sans

27 de diciembre de 2010

Refundación de la izquierda en Navarra.




por Paco jiménez (*) PCE-EPK y IUN-NEB


SIN entrar en el aspecto subjetivo de que cada cual se puede sentir tan de izquierdas como desee, al hablar de refundación de la izquierda intentaré analizar a qué me refiero con este concepto.
Los hay que se autoexcluyen, por ejemplo los que emprenden iniciativas, que como algunos verdes, ya dicen de sí mismos que no son de izquierdas ni de derechas. A éstos les hemos visto gobernando en Irlanda, llevando al desastre al país, y en las posiciones más neoliberales en toda Europa. Y les vemos gobernar con la derecha en dos estados federados de Alemania. Verdes serán, pero de derechas también.
En lo que se refiere al PSOE y a su socio navarro el PSN, lo que vemos es que a partir de la transición es el partido que nos ha metido en la OTAN, en la guerra de Afganistán, el partido del GAL, el que acepta sin discusión la monarquía heredera del franquismo, el que traiciona a los saharauis. Si bien en algunos temas como la ley de matrimonio de gays y lesbianas, la del aborto o igualdad ha habido avances, en lo económico, que es fundamental, ha optado decididamente por las políticas neoliberales y por estar al lado de los más poderosos. En Navarra prefieren apoyar a UPN, y a nivel del Estado obedecen ciegamente al FMI, al Banco Central Europeo, y tal y como lo haría el PP y los grandes empresarios, actúan quitando o reduciendo los impuestos a las grandes fortunas, haciendo una brutal reforma del mercado laboral, y ya amenazan con la reforma de las pensiones, más privatizaciones, congelación de los salarios de los y las funcionarias y de las pensiones.
Aralar y la denominada izquierda abertzale plantean que lo prioritario es la construcción nacional vasca, relegando la cuestión social y económica. No hay más que acudir a sus mítines para observar que casi nunca hablan de la crisis social y económica, del paro, del aborto en Navarra, de la desigualdad creciente. Y con esta prioridad, forjan su política de alianzas. En el caso de Aralar, principal fuerza de NaBai, se alía con EA y el PNV. La izquierda abertzale forma un foro soberanista con EA, que es una escisión del PNV. Y no cualquier PNV. Hablamos de un PNV corresponsable con el PSOE, votando sí a la reforma laboral, y que va a aprobar los presupuestos del 2011, fuertemente restrictivos en cuestiones sociales, y posiblemente le veamos apoyando las reformas de las pensiones. Además, a NaBai tal vez le quede de vida lo que tarde la izquierda abertzale en ser legalizada. Ese día EA formará seguramente con ellos el polo independentista al que posiblemente se sume Aralar, y el PNV, fiel a su tradición, mantendrá un nacionalismo más pragmático.
En este escenario Batzarre se ha ido de NaBai optando por acercarse a IUN-NEB. Creemos que éste es un paso importante para unir a la izquierda transformadora de Navarra, la que pretende una salida social a la crisis. Aunque sea de momento una coalición electoral, puede en un futuro ser algo permanente y parte de la refundación de la izquierda.
IUN-NEB es hoy la formación electoral que más claramente apuesta por un cambio social. Liderada desde hace años por la corriente IU abierta, mantiene un buen programa, en parte proveniente de IU federal, y otra parte de elaboración propia basado en la defensa de lo público, la planificación democrática de la economía, la defensa de las libertades y de la democracia, la salida de la OTAN y el feminismo. A veces aparecen algunas contradicciones, como el hecho de aprobar en el Parlamento el Plan Moderna o el TAV, contradicciones que debemos superar. Dentro de este panorama, el Partido Comunista de Euskadi en Navarra tenemos política y actividades propias, estando nuestros principales ejes de actuación en IU y en CCOO.
El PCE-EPK apuesta en Navarra, al igual que en el Estado, por una refundación de la izquierda como proyecto de futuro, anticapitalista, republicano y antiimperialista. La izquierda, tal y como se ha hecho en América latina (Venezuela, Bolivia, Brasil), no debe ser un partido político sino un movimiento político y social con partidos dentro, con sindicatos de clase, MMSS, trabajadores y ciudadanos que nos permita salir de la crisis. Esto quiere decir que nadie tiene que renunciar a su ideología ni a sus siglas. Dentro de esa nueva izquierda cabe todo el que opte, desde su propia identidad, por un cambio real del sistema económico, social y político, con una dirección colegiada y aplicando el consenso como norma, lo que implica no marginar a las minorías. Federada en España con IU y referenciada en Europa con el Partido de la Izquierda Europea (PIE) para lograr una alternativa realmente transformadora a escala europea.
Ésta es la alternativa al capitalismo, culpable de llevarnos a esta crisis, en el camino del socialismo del siglo XXI, alternativa que crea empleo, apuesta por lo público y nacionaliza los sectores estratégicos de la economía, que apuesta por la III Republica federal, solidaria, laica y participativa.

Diario de Noticias

26 de diciembre de 2010

Eric Hobsbawm: "Imagino que en algún momento la herencia del comunismo puede surgir en formas que no podemos predecir"





El historiador británico Eric Hobsbawm (1917) sostiene en "Politics for a rational left"

(Política para una izquierda racional) que "es necesario para la izquierda reconsiderar su política y sus perspectivas en un mundo muy diferente del que concibieron Marx y Lenin. Ello no significa que el análisis de Marx haya dejado de ser una guía para entender el mundo, aunque su propia teoría, como cualquier otra, debe estar abierta a un escrutinio crítico. Más bien lo que se pretende es constatar que vivimos en un mundo que, en los treinta años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, se ha transformado de una forma tan global, fundamental y radical y a una velocidad tal que todos los análisis previos, incluso los que en principio siguen siendo correctos, sencillamente deben modificarse y actualizarse en la práctica". Agrega más adelante: "La crisis global del capitalismo en las décadas de los setenta y los ochenta ha producido dos resultados igualmente paradójicos. Ha llevado a una revitalización de la creencia en una empresa privada y un mercado irrestrictos; a que la burguesía haya recuperado su confianza militante en sí misma hasta un nivel que no poseía desde finales del siglo XIX y, simultáneamente, a un sentimiento de fracaso y una aguda crisis de confianza entre los socialistas. Mientras los políticos de la derecha, probablemente por vez primera, se vanaglorian del término 'capitalismo', que solían evitar o parafrasear debido a que esta palabra se asociaba con rapacidad y explotación, los políticos socialistas se sienten intimidados a la hora de emplear o reivindicar el término 'socialismo'. Pero el capitalismo sigue siendo rapaz y explotador y el socialismo sigue siendo bueno". Y termina: "Si no creemos que la búsqueda incontrolada de las ventajas privadas a través del mercado produce resultados antisociales y concebiblemente catastróficos; si no creemos que el mundo actual exige un control público y una administración, gestión y planificación también públicas de los asuntos económicos, no podemos llamarnos socialistas". La revista "New Left Review", en su nº 61 de marzo/abril de 2010, publicó la siguiente entrevista en la que el gran historiador inglés, autor de "Age of extremes. The short twentieth century, 1914-1991"

(Historia del Siglo XX) examina la crisis actual y los vertiginosos cambios de las últimas décadas en la política global, y retrata el horizonte por venir.









Su obra "Historia del siglo XX" concluye en 1991 con una visión sobre el colapso de la esperanza de una Edad de Oro para el mundo. ¿Cuáles son los principales cambios que registra desde entonces en la historia mundial?



Veo cinco grandes cambios. Primero, el desplazamiento del centro económico del mundo del Atlántico norte al sur y al este de Asia. Este proceso comenzó en los años '70 y '80 en Japón, pero el auge de China desde los '90 ha marcado la diferencia. El segundo es, desde luego, la crisis mundial del capitalismo, que nosotros predijimos siempre pero que tardó mucho tiempo en llegar. Tercero, el clamoroso fracaso de la tentativa de Estados Unidos de mantener en solitario una hegemonía mundial después de 2001, un fracaso que se manifestó con mucha claridad. Cuarto, cuando escribí "Historia del siglo XX" no se había producido la aparición como entidad política de un nuevo bloque de países en desarrollo, los BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Y quinto, la erosión y el debilitamiento sistemático de la autoridad de los Estados: de los Estados nacionales dentro de sus territorios y, en muchas partes del mundo, de cualquier clase de autoridad estatal efectiva. Acaso fuera previsible pero se aceleró hasta un punto inesperado.



¿Qué más le ha sorprendido?



Nunca dejo de sorprenderme ante la absoluta locura del proyecto neoconservador, que no sólo pretendía que el futuro era Estados Unidos, sino que incluso creyó haber formulado una estrategia y una táctica para alcanzar ese objetivo. Hasta donde alcanzo a ver, no tuvieron una estrategia coherente.



¿Puede prever alguna recomposición política de lo que fue la clase obrera?



No en la forma tradicional. Marx estaba sin duda en lo cierto al predecir la formación de grandes partidos de clase en una determinada etapa de la industrialización. Pero estos partidos, si tenían éxito, no funcionaban como partidos exclusivos de la clase obrera: si querían extenderse más allá de una clase reducida, lo hacían como partidos populares, estructurados alrededor de una organización inventada por y para los objetivos de la clase obrera. Incluso así, había límites para la conciencia de clase. En Gran Bretaña el Partido Laborista nunca obtuvo más del 50% de los votos. Lo mismo sucede en Italia, donde el PCI era todavía más un partido popular. En Francia, la izquierda se basaba en una clase obrera débil pero políticamente fortalecida por la gran tradición revolucionaria, de la que se las arregló para convertirse en imprescindible sucesora, lo cual les proporcionó a ella y a la izquierda mucha más influencia. El declive de la clase obrera manual parece algo definitivo. Hay o habrá mucha gente que quede realizando trabajo manual, pero no puede seguir siendo el principal fundamento de esperanza: carece del potencial organizativo de la vieja clase obrera y no tiene potencial político. Ha habido otros tres importantes desarrollos negativos. El primero es, desde luego, la xenofobia, que para la mayoría de la clase obrera es, como dijo el alemán August Bebel, el "socialismo de los tontos": salvaguardar mi trabajo contra gente que compite conmigo. Cuanto más débil es el movimiento obrero, más atractiva es la xenofobia. En segundo lugar, gran parte del trabajo y del trabajo manual que la administración pública británica solía llamar "categorías menores y de manipulación", no es permanente sino temporario; por ejemplo, estudiantes o emigrantes trabajando en "catering". Eso hace que no sea fácil considerarlo como potencial organizable. La única forma fácilmente organizable de esa clase de trabajo es la que está empleada por autoridades públicas, razón por la cual estas autoridades son vulnerables. El tercero y el más importante de estos cambios es la creciente ruptura producida por un nuevo criterio de clase, en concreto, aprobar exámenes en colegios y universidades como un billete de acceso para el empleo. A esto se puede llamarlo meritocracia pero está institucionalizado y mediatizado por los sistemas educativos. Lo que ha hecho es desviar la conciencia de clase desde la oposición a los empleadores a la oposición a "juniors" de una u otra clase, intelectuales, élites liberales o aventureros. Estados Unidos es un típico ejemplo, pero, si se mira a la prensa británica, se verá que no está ausente en el Reino Unido. El hecho de que, cada vez más, obtener un doctorado o al menos ser un posgraduado también da una oportunidad mejor para conseguir millones, complica la situación.



¿Puede haber nuevos agentes?



Ya no en términos de una sola clase pero entonces, desde mi punto de vista, nunca lo pudo ser. Hay una política de coaliciones progresista, incluso de alianzas permanentes como las de, por ejemplo, la clase media que lee "The Guardian" y los intelectuales, la gente con niveles educativos altos, que en todo el mundo tiende a estar más a la izquierda que los otros, y la masa de pobres e ignorantes. Ambos grupos son esenciales pero quizá sean más difíciles de unificar que antes. Los pobres pueden identificarse con multimillonarios, como en Estados Unidos, diciendo "si tuviera suerte podría convertirme en una estrella pop". Pero no puede decir "si tuviera suerte ganaría el premio Nobel". Esto es un problema para coordinar las políticas de personas que objetivamente podrían estar en el mismo bando.



¿En qué se diferencia la crisis actual de la de 1929?



La Gran Depresión no empezó con los bancos; no colapsaron hasta dos años después. Por el contrario, el mercado de valores desencadenó una crisis de la producción con un desempleo mucho más elevado y un declive productivo mayor del que se había conocido nunca. La actual depresión tuvo una incubación mayor que la de 1929, que llegó casi de la nada. Desde muy temprano debía haber estado claro que el fundamentalismo neoliberal producía una enorme inestabilidad en el funcionamiento del capitalismo. Hasta 2008 parecía afectar sólo a áreas marginales: América Latina en los años '90 hasta la siguiente década, el sudeste asiático y Rusia. En los países más importantes, todo lo que significaba eran colapsos ocasionales del mercado de valores de los que se recuperaban con bastante rapidez. Me pareció que la verdadera señal de que algo malo estaba pasando debería haber sido el colapso de Long-Term Capital Management (LTCM) en 1998, que demostraba lo incorrecto que era todo el modelo de crecimiento, pero no se consideró así. Paradójicamente, llevó a un cierto número de hombres de negocios y de periodistas a redescubrir a Karl Marx, como alguien que había escrito algo de interés sobre una economía moderna y globalizada; no tenía nada que ver con la antigua izquierda: la economía mundial en 1929 no era tan global como la actual. Esto tuvo alguna consecuencia; por ejemplo, hubiera sido mucho más fácil para la gente que perdió su trabajo regresar a sus pueblos. En 1929, en gran parte del mundo fuera de Europa y América del Norte, los sectores globales de la economía eran áreas que en gran medida no afectaron a lo que las rodeaba. La existencia de la Unión Soviética no tuvo efectos prácticos sobre la Gran Depresión pero sí un enorme efecto ideológico: había una alternativa. Desde los '90 asistimos al auge de China y las economías emergentes, que realmente ha tenido un efecto práctico sobre la actual depresión pues ayudó a mantener una estabilidad mucho mayor de la economía mundial de la que hubiera alcanzado de otro modo. De hecho, incluso en los días en que el neoliberalismo afirmaba que la economía prosperaba de modo exuberante, el crecimiento real se estaba produciendo en su mayoría en estas economías recién desarrolladas, en especial China. Estoy seguro de que si China no hubiera estado ahí, la crisis de 2008 hubiera sido mucho más grave. Por esas razones, vamos a salir de ella con más rapidez, aunque algunos países seguirán en crisis durante bastante tiempo.



¿Qué pasa con las consecuencias políticas?



La depresión de 1929 condujo a un giro abrumador a la derecha, con la gran excepción de América del Norte, incluido México, y de los países escandinavos. En Francia, el Frente Popular de 1935 solo tuvo el 0,5% más de votos que en 1932, así que su victoria marcó un cambio en la composición de las alianzas políticas en vez de algo más profundo. En España, a pesar de la situación cuasirrevolucionaria o potencialmente revolucionaria, el efecto inmediato fue también un movimiento hacia la derecha, y desde luego, ése fue el efecto a largo plazo. En la mayoría de los otros Estados, en especial en el centro y este de Europa, la política se movió claramente hacia la derecha. El efecto de la actual crisis no está tan definido. Uno puede imaginarse que los principales cambios o giros en la política no se producirán en Estados Unidos u occidente, sino casi seguro en China.



¿Cree que China continuará resistiendo la recesión?



No hay ninguna razón especial para pensar que de repente dejará de crecer. El gobierno chino se ha llevado un buen susto con la depresión, porque ésta obligó a una enorme cantidad de empresas a detener temporalmente su actividad. Pero el país todavía está en las primeras etapas del desarrollo económico y hay muchísimo espacio para la expansión. No quiero especular sobre el futuro, pero podemos imaginarnos a China dentro de veinte o treinta años siendo a escala mundial mucho más importante que hoy, por lo menos económica y políticamente, no necesariamente en términos militares. Desde luego, tiene problemas enormes y siempre hay gente que se pregunta si el país puede mantenerse unido, pero yo creo que tanto la realidad del país como las razones ideológicas continúan militando poderosamente para que la gente desee que China permanezca unida.



Pasado un año, ¿cómo valora la administración Obama?



La gente estaba tan encantada de que hubiera ganado alguien con su perfil, y en medio de la crisis, que muchos pensaron que estaba destinado a ser un gran reformista, a la altura de que hizo el presidente Franklin Roosevelt. Pero no lo estaba. Empezó mal. Si comparamos los primeros cien días de Roosevelt con los de Obama, lo que destaca es la predisposición de Roosevelt a apoyarse en consejeros no oficiales para intentar algo nuevo, comparado con la insistencia de Obama en permanecer en el mismo centro. Desperdició la ocasión. Su verdadera oportunidad estuvo en los tres primeros meses, cuando el otro bando estaba desmoralizado y no podía reagruparse en el Congreso. No la aprovechó. Podemos desearle suerte pero las perspectivas no son alentadoras.



Si observamos el escenario internacional más caliente, ¿cree que la solución de los dos Estados, como se imagina actualmente, es un proyecto creíble para Palestina?



Personalmente, dudo de que lo sea por el momento. Cualquiera que sea la solución, no va a suceder nada hasta que Estados Unidos decida cambiar totalmente su manera de pensar y presione a los israelíes. Y no parece que eso vaya a suceder.



¿Cree que hay alguna parte del mundo donde todavía sea posible recrear proyectos positivos, progresistas?



En América Latina la política y el discurso público general todavía se desarrollan en los términos liberal-socialistas-comunistas de la vieja Ilustración. Esos son sitios donde encuentras militaristas que hablan como socialistas, o un fenómeno como Lula, basado en un movimiento obrero, o a Evo Morales. Adónde conduce eso es otra cuestión, pero todavía se puede hablar el viejo lenguaje y todavía están disponibles las viejas formas de la política. No estoy completamente seguro sobre América Central, aunque hay indicios de un pequeño resurgir en México de la tradición de la Revolución; tampoco estoy muy seguro de que vaya a llegar lejos, ya que México ha sido integrado a la economía de Estados Unidos. América Latina se benefició de la ausencia de nacionalismos etnolingüísticos y divisiones religiosas; eso hizo mucho más fácil mantener el viejo discurso. Siempre me sorprendió que, hasta hace bien poco, no hubiera signos de políticas étnicas. Han aparecido movimientos indígenas de México y Perú, pero no a una escala parecida a la que se produjo en Europa, Asia o Africa. Es posible que en India, gracias a la fuerza institucional de la tradición laica de Nehru, los proyectos progresistas puedan revivir. Pero no parecen calar entre las masas, excepto en algunas zonas donde los comunistas tienen o han tenido un apoyo masivo, como Bengala y Kerala, y acaso entre algunos grupos como los nasalitas o los maoístas en Nepal. Aparte de eso, la herencia del viejo movimiento obrero, de los movimientos socialistas y comunistas, sigue siendo muy fuerte en Europa. Los partidos fundados mientras Friedrich Engels vivía aún son, casi en toda Europa, potenciales partidos de gobierno o los principales partidos de la oposición. Imagino que en algún momento la herencia del comunismo puede surgir en formas que no podemos predecir, por ejemplo en los Balcanes e incluso en partes de Rusia. No sé lo que sucederá en China pero sin duda ellos están pensando en términos diferentes, no maoístas o marxistas modificados.



Siempre ha sido crítico con el nacionalismo como fuerza política, advirtiendo a la izquierda que no lo pintara de rojo. Pero también ha reaccionado contra las violaciones de la soberanía nacional en nombre de las intervenciones humanitarias. ¿Qué tipos de internacionalismo son deseables y viables hoy día?



En primer lugar, el humanitarismo, el imperialismo de los derechos humanos, no tiene nada que ver con el internacionalismo. O bien es una muestra de un imperialismo revivido que encuentra una adecuada excusa, sincera incluso, para la violación de la soberanía nacional, o bien, más peligrosamente, es una reafirmación de la creencia en la superioridad permanente del área que dominó el planeta desde el siglo XVI hasta el XX. Después de todo, los valores que Occidente pretende imponer son específicamente regionales, no necesariamente universales. Si fueran universales tendrían que ser reformulados en términos diferentes. No estamos aquí ante algo que sea en sí mismo nacional o internacional. Sin embargo, el nacionalismo sí entra en él porque el orden internacional basado en Estados-Nación ha sido en el pasado, para bien o para mal, una de las mejores salvaguardas contra la entrada de extranjeros en los países. Sin duda, una vez abolido, el camino está abierto para la guerra agresiva y expansionista. El internacionalismo, que es la alternativa al nacionalismo, es un asunto engañoso. Es tanto un eslogan político sin contenido, como sucedió a efectos prácticos en el movimiento obrero internacional, donde no significaba nada específico, como una manera de asegurar la uniformidad de organizaciones poderosas y centralizadas, fuera la Iglesia Católica Romana o el Komintern. El internacionalismo significa que, como católico, uno creía en los mismos dogmas y tomaba parte en las mismas prácticas sin importar quién fuera o dónde estuviera; lo mismo sucedía con los partidos comunistas. Esto no es realmente lo que nosotros entendíamos por "internacionalismo". El Estado-Nación era y sigue siendo el marco de todas las decisiones políticas, interiores y exteriores. Hasta hace muy poco, las actividades de los movimientos obreros (de hecho, todas las actividades políticas) se llevaban a cabo dentro del marco de un Estado. Incluso en la Unión Europea, la política se enmarca en términos nacionales. Es decir, no hay un poder supranacional que actúe, sólo una coalición de Estados. Es posible que el fundamentalismo misionero islámico sea aquí una excepción que se extiende por encima de los Estados, pero hasta ahora todavía no se ha demostrado. Los anteriores intentos de crear super-Estados panárabes, como entre Egipto y Siria, se derrumbaron por la persistencia de las fronteras de los Estados existentes.



¿Cree entonces que hay obstáculos intrínsecos para cualquier intento de sobrepasar las fronteras del Estado-Nación?



Tanto económicamente como en la mayoría de los otros aspectos, incluso culturalmente, la revolución de las comunicaciones creó un mundo genuinamente internacional donde hay poderes de decisión que funcionan de manera transnacional, actividades que son transnacionales y, desde luego, movimientos de ideas, comunicaciones y gente que son transnacionales mucho más fácilmente que nunca. Incluso las culturas lingüísticas se complementan ahora con idiomas de comunicación internacional. Pero en la política no hay señales de esto y ésa es la contradicción básica de hoy. Una de las razones por las que no ha sucedido es que en el siglo XX la política fue democratizada hasta un punto muy elevado con la implicación de las masas. Para éstas, el Estado es esencial para las operaciones diarias. Los intentos de romper el Estado internamente mediante la descentralización existen desde hace treinta o cuarenta años, y algunos de ellos con éxito; en Alemania la descentralización ha sido un éxito en algunos aspectos, y en Italia, la regionalización ha sido muy beneficiosa. Pero el intento de establecer Estados supranacionales fracasa. La Unión Europea es el ejemplo más evidente. Hasta cierto punto estaba lastrada por la idea de sus fundadores, quienes apostaban a crear un super-Estado análogo a un Estado nacional, cuando yo creo que ésa no era una posibilidad y sigue sin serlo. La Unión Europea es una reacción específica dentro de Europa. Hubo señales de un Estado supranacional en Oriente Próximo pero la Unión Europea es la única que parece haber llegado a alguna parte. No creo que haya posibilidades para una gran federación en América del Sur. El problema sin resolver continúa siendo esta contradicción: por una parte, hay prácticas y entidades transnacionales que están en curso de vaciar el Estado quizá hasta el punto de que colapse. Pero si eso sucede -lo que no es una perspectiva inmediata, por lo menos en los Estados desarrollados-, ¿quién se hará cargo entonces de las funciones redistributivas y de otras análogas, de las que hasta ahora sólo se ha hecho cargo el Estado? Este es uno de los problemas básicos de cualquier clase de política popular hoy en día.

Publicado por GUILLERMO MAYR

25 de diciembre de 2010

IU lograría 13 o 15 diputados en las próximas elecciones.







Izquierda Unida se beneficia de la caída socialista y CiU mantiene la tendencia al alza

Zapatero logra una valoración de 3,5 y Rajoy tampoco pasa del suspenso, con un 4,2

La huelga general y los últimos recortes sociales -con la supresión de los 426 euros de ayuda destinados a los parados de larga duración- han ahondado aún más la fosa en la que se encuentra el PSOE y aumentado hasta 13 puntos la distancia que le aleja del PP en intención de voto. Esta es la conclusión de la segunda parte del Barómetro de Invierno que el Gabinet d'Estudis Socials i d'Opinió ha elaborado para EL PERIÓDICO y que se publicará íntegramente mañana en las ediciones impresa y digital del diario.Subida de IU y CiU



Los datos auguran que la distancia entre los dos grandes partidos parece irreversible e indican que, de celebrarse ahora las elecciones, el PP obtendría mayoría absoluta, con entre 178 y 182 escaños. Si hasta ahora la distancia entre socialistas y populares se sustentaba en la caída a plomo de los primeros, en el barómetro actual, el PP experimenta una subida de cinco puntos, hasta alcanzar el 44,5% de los votos. Si una parte de los votantes del PSOE se pasan al PP, también obtienen réditos las marcas a la izquierda. IU e ICV duplican el número de sufragios en relación al 2008, y con el 7,4%, pasarían de los dos diputados a los 13 o 15. Esta cifra es similar a la que lograría CiU (15-16).

Muchos suspensos

Respecto a las valoraciones de los líderes, José Luis Rodríguez Zapatero se estanca en un 3,5, mientras que Mariano Rajoy, sube una décima hasta situarse en un 4,2, una valoración también por debajo del aprobado. El único líder político que aprueba es el jefe de filas de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, que logra un 5,4, tres décimas por encima del barómetro anterior.


24 de diciembre de 2010

Pierre Laurent ,Presidente del Partido de la Izquierda Europea (PIE)




Elegido el pasado 5 de diciembre como Presidente del Partido de la Izquierda Europea (PIE), Pierre Laurent considera que este partido debe convertirse en “un actor de primera plana portador de la alternativa”. Una petición a favor de un fondo de desarrollo social alimentado por una tasación de las transacciones financieras ha sido lanzada. Objetivo : un millón de firmas.
Acaba de ser escogido como Presidente del Partido de la Izquierda Europea. ¿Estamos ante el fin del euroescepticismo del Partido Comunista Francés ?

Pierre Laurent : Hace ya mucho tiempo que no confundimos nuestra crítica de los actuales tratados con el euroescepticismo. Nuestro compromiso se centra en una refundación social y democrática de la Unión Europea. En 2004 fuimos en Roma uno de los partidos fundadores del Partido de la Izquierda Europea. Francis Wurtz ha sido uno de los artesanos del Grupo de la Izquierda Unitaria Europea (GUE) en el Parlamento Europeo. Ahora bien, esta elección nos coloca ante el reto de superar una etapa. El PIE debe abrir un nuevo período volcado en la acción. Ante la gravísima crisis actual, el PIE quiere convertirse en un actor de primera plana, portador de la alternativa en la escena política europea. Para ello era necesario que partidos como el nuestro asumieran responsabilidades en el III Congreso del PIE. Con este espíritu presentamos, con el apoyo de nuestros socios del Front de Gauche, nuestra candidatura a la presidencia de la organización. Se generó un consenso en torno a esta propuesta, sobre la base de una dirección renovada y más colegiada.

Su intervención se produce en el marco de una aguda crisis…

Pierre Laurent : Estamos viviendo un momento histórico para Europa. El modelo ultraliberal de la construcción europea, en el propio núcleo de la expansión del capitalismo financiero globalizado, ha entrado en una crisis fundamental. La Unión Europea está ante una encrucijada : o bien corre el riesgo de desintegrarse o bien acepta su transformación. Los tratados europeos han consagrado la omnipotencia de los mercados financieros y de la ley de los accionistas. Ahora este sistema está en crisis y quiere que los trabajadores de toda Europa paguen la factura para poder perpetuar de este modo su dominación. De ahí la inyección masiva de fondos para apoyar los mercados financieros por un lado y los planes de hiperausteridad, de retraso de la edad de jubilación, por otro. Si dejamos a los dirigentes europeos seguir por este camino –se prevén en 2011 nuevas inyecciones de capital -, perpetuarán un ciclo de regresión y de recesión dramáticas. Todas las bases de los tratados actuales tienen que ser reconsideradas. Empeñarse en rechazar este debate es correr el riesgo de que se produzca una explosión de la UE y de la Zona Euro. La actitud de los gobiernos europeos está cargada de irresponsabilidad, especialmente la del Gobierno de Nicolás Sarkozy.

¿Puede la economía suponer un cuestionamiento del Tratado de Lisboa ?

Pierre Laurent : Toda la lógica de los tratados, entre ellos la del Tratado de Lisboa está en entredicho. Se ha construido Europa siguiendo el principio de la competencia para convertirla en una zona atractiva para los mercados financieros. Sus pilares son la precariedad laboral, las privatizaciones, el dumping social y fiscal.. Esta divergencia entre crecimiento financiero y la destrucción de las necesidades sociales ha origiado la crisis en Grecia, Irlanda, España o Francia. Por el momento, los planes de apoyo financieros han dejado intactos estos mecanismos. En Francia, se produce una drástica reducción del presupuesto público, una presión constante sobre los salarios, la congelación del salario mínimo por quinto año consecutivo, la reforma de las pensiones…

En España, donde participé el domingo pasado en un mitin de Izquierda Unida con los representantes de las dos centrales sindicales, de Comisiones Obreras (CCOO) y de la Unión General de los Trabajadores (UGT), el Gobierno de Zapatero ha suprimido el subsidio de 426 euros para 700.000 parados de larga duración. Éstas políticas son descabelladas : alimentan engranajes recesivos, conllevan una gravísima propagación de las desigualdades, de la precariedad y de la pobreza. Si les sumamos todas las medidas de austeridad anunciadas en los países de la Unión Europea, la cifra ascendería a unas centenas de billones de euros que conduciría a una contracción de la actividad económica extremadamente brutal. Mientras tanto, la moneda europea y el Banco Central Europeo (BCE) siguen funcionando como cortapisa del presupuesto público, del gasto social y de las inversiones útiles. Los únicos bien servidos son los mercados financieros.

El euro está siendo objeto de fuertes presiones : en su nombre se llevan a cabo las políticas de austeridad. El PCF había criticado la creación de la moneda única. ¿No habría que salir del euro ?

Pierre Laurent : Nosotros criticamos la moneda única por la manera en la que fue implantada. Propusimos la creación de una moneda común de cooperación. En lugar de crear una moneda apéndice del marco y que respalda las exigencias de la rentabilidad de los mercados financieros contra el gasto público y social, contra los salarios, nosotros abogamos por la creación de una moneda común que hubiese permitido la cooperación, la distribución de los recursos financieros, la financiación de créditos útiles para un desarrollo solidario y ecológico. Teníamos razón, ya que hoy esta exigencia no deja de aumentar. La salida del euro, por la que apuestan algunos, no sería una solución. Más bien todo lo contrario : dejaría solos a los países excluidos de la Zona Euro ante la guerra financiera internacional y los desestabilizaría aún más. Por otra parte, precisamente Alemania, con el apoyo de Nicolas Sarkozy, empuja a los países más débiles a salir del euro, y asistimos a alegatos de dirigentes europeos a favor de la reducción de la Zona Euro. Se trata ni más ni menos de la lógica egoísta de la ley del más fuerte. Frente a esto, lo que hace falta es un cambio radical del papel del euro y del BCE para convertirlos en instrumentos de cooperación y de distribución de los costes.

A nivel europeo, los conservadores y el Partido Socialista Europeo (PSE) abogan sin ambajes/respaldan abiertamente las políticas de austeridad. En este contexto, una escalada del populismo puede ver la luz. Ante este panorama, ¿cómo lograr entonces conformar mayorías progresistas ?

Pierre Laurent : Uniendo a todos aquellos y aquellas que en este momento luchan por toda Europa para alcanzar objetivos de desarrollo social solidario. Cuando denunciábamos en 2005 el proyecto de Constitución Europea, algunos nos tacharon de anti-europeístas. En realidad son ellos los que han matado la idea europea. Si continuamos siguiendo sus políticas, esto generará el rechazo de los pueblos europeos y estimulará el populismo y la xenofobia. Marine Le Pen, cuya principal baza sigue siendo el fomento de la división y del odio entre los pueblos, hace demagogia sobre la salida del euro. Con gente como ésta, el incremento del egoísmo y del nacionalismo agravará la lógica de la competitividad. Sin embargo, ante la crisis, que golpea a los más débiles, hay que apostar por la solidaridad. Quienes juegan con fuego en Francia, respaldando la promoción mediática de Marine Le Pen están cometiendo una gran irresponsabilidad. La historia nos enseña hacia dónde pueden llevarnos los graves períodos de crisis capitalista. Nuestro deber consiste en trabajar por soluciones solidarias.

Europa impregna totalmente el debate nacional…

Pierre Laurent : El debate europeo y el debate nacional son indivisibles. ¿Quién puede aspirar a un cambio de izquierdas sin reabrir el debate sobre la orientación de la construcción europea ? Nicolas Sarkozy y Angela Merkel quieren apretar aún más el corsé para prohibir el debate. Francia, los pueblos europeos, deben recuperar su soberanía, su libertad de elección. Nosotros debemos, por ejemplo, rechazar que los presupuestos nacionales sean sometidos a tutela, que tengan que recibir en primer lugar el beneplácito de Bruselas. Es inaceptable. Hemos presentado una proposición de ley contra esto. De forma más general, Francia debe alzar su voz, como exigió el pueblo francés en 2005, para que se reabra el debate sobre el Tratado de Lisboa.

¿Cómo aspira el PIE a convertirse en un catalizador de las movilizaciones en Europa ?, ¿apuesta por los movimientos sociales ?

Pierre Laurent : En todas partes las movilizaciones aumentan. En Grecia son recurrentes desde hace tiempo. Las huelgas generales han tenido un seguimiento masivo en España y en Portugal. En Francia se ha impuesto la reforma de las pensiones contra la inmensa mayoría de la opinión pública. En realidad, pueblos enteros dicen no a los planes de austeridad y al rumbo actual, pero falta aún a nivel europeo, aparte de los eurodiputados del GUE, una voz política que apoye, que respalde, estas reivindicaciones sociales, una voz que rompa el mortífero consenso que se ha instalado entre la derecha y los socialdemócratas. El PIE aspira a convertirse en la fuerza que permita catalizar el debate sobre las alternativas políticas en Europa. El PIE quiere dialogar con los movimientos sociales, con los sindicatos y con todas las fuerzas políticas que estén dispuestas a cuestionar el camino político en el que se está hundiendo la Unión Europea. Ha llegado la hora de que el PIE actúe de manera más ambiciosa.

¿En qué estado se encuentra el PIE actualmente ?, ¿cómo puede ampliarse ?

Pierre Laurent : El Partido de la Izquierda Europea fue fundado hace 6 años por una decena de partidos. Hoy cuenta con 27 partidos miembros. Ahora bien, importantes partidos de la transformación social todavía no son miembros del PIE. Nosotros deseamos reunir al conjunto de esas fuerzas. Necesitamos ser más influyentes y crear correlaciones de fuerzas más significativas.

¿Es posible luchar por objetivos concretos y comunes para toda Europa ?

Pierre Laurent : Los objetivos de un nuevo desarrollo social, ecológico y democrático pueden unir a numerosas fuerzas. Un ejemplo ilustrativo es la reivindicación de un salario mínimo europeo. Las convergencias sindicales se desarrollan a una gran velocidad. El 15 de diciembre ha sido la segunda jornada de movilización convocada por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) desde el mes de septiembre. Ante la crisis, los objetivos sociales deben ir de la mano de propuestas alternativas sobre financiación. Por eso el III Congreso del PIE ha lanzado una gran petición a nivel europeo para proponer, en contraposición con el Fondo de Estabilización Financiera, que no sirve sino para reflotar mercados financieros e imponer la austeridad, la creación de un “Fondo de Desarrollo Social Europeo”. Este fondo podría nutrirse de una tasación sobre las transacciones financieras y de nuevos créditos del Banco Central Europeo. El régimen del BCE debe cambiar. Podría comprar títulos de la deuda pública para financiar nuevos objetivos sociales con créditos a muy bajo interés o a interés cero. Para ello vamos a hacer uso del nuevo derecho a la iniciativa ciudadana, cuyas reglas acaban de ser fijadas por el Parlamento Europeo. Un millón de firmas son necesarias : asumimos el reto. Considero que podríamos ayudar a que las exigencias democráticas, que van ganando cada vez más peso en Europa, se abran camino.

¿No le preocupa la política exterior de la UE, cada vez más alineada con la OTAN ?

Pierre Laurent : Por supuesto. En la actual situación de crisis mundial querer reforzar la alineación de Europa con la OTAN supone una aberración. La Unión Europa debería ser una voz independiente que construyera puentes con continentes que buscan otros aliados, con América Latina y África, o en Asia con China. De este modo, habría otras formas de diálogo que terminarían con las hegemonías actuales. Para el PIE, las tropas europeas deben retirarse de Afganistán. Europa debe alzar su voz por una solución diferente para el conflicto en Afganistán. Otro tema crucial es Palestina. En el momento en el que Barack Obana, al contrario de lo que prometió, renunció a exigir a Israel el cese de la colonización, Europa tenía que haber saltado a la palestra. Sin embargo, Europa permanece muda. Es una vergüenza.

UN JOVEN PARTIDO FRENTE AL TÁNDEM PPE-PSE Fundado el 8 de mayo de 2004 en Roma, a iniciativa de diez partidos que se reclaman de la izquierda transformadora, el Partido de la Izquierda Europea es la formación más joven a escala europa frente a los dos partidos dominantes que codirigen el Parlamento Europeo : el Partido Popular Europeo (PPE) y el Partido Socialista Europeo (PSE). Entre los miembros fundadores del PIE figuran el Partido Comunista Francés (PCF), Die Linke (Alemania), Izquierda Unida (España) y los comunistas italianos. El primer presidente del PIE fue el italiano Fausto Bertinotti, que fue sucedido por el alemán Lothar Bisky en el II Congreso del PIE (Praga, 2007). El III Congreso se reunió del 3 al 6 de diciembre de 2010 en París. El Parti de Gauche y Gauche Unitaire se sumaron al PCF al adherirse al PIE. Los eurodiputados del PIE forman parte del Grupo de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE/NGL) en el Parlamento Europeo.

l’Humanité

Resolución del Partido Comunista de España sobre la Memoria Histórica





RESOLUCIÓN MEMORIA HISTÓRICA

La I Conferencia Republicana del PCE ha sido la primera ocasión en la que, de forma organizada, el partido hace un acercamiento al proyecto republicano que proponemos para este país. Han sido numerosas las aportaciones que indican un alto grado de interés y de conciencia en torno al análisis del proceso de la "Transición" y el papel jugado entonces por el Partido.


Sin embargo, esta Conferencia cometería un error si tratara de cerrar el debate que tal asunto provoca. A los estudios historiográficos sobre la II República, la Guerra Civil y la represión franquista que científicamente censuran aspectos heredados de la visión franquista y aún hoy preocupantemente presentes, es necesario sumar de una forma más decidida el estudio del proceso histórico de la Transición y el papel jugado entonces por nuestro Partido. No solo para cuestionar la lectura de dicho periodo que finalmente se ha impuesto, sino para entender mejor la realidad que hoy conocemos.

En todo caso, esta Conferencia quiere reafirmar el papel innegable que el Partido jugó en la consecución y puesta en marcha de libertades y derechos sociales, hoy en serio peligro. Pero quedan cuestiones muy interesantes por debatir y reflexionar. Algo que tenemos que hacer desde un punto de vista materialista de la historia, es decir, analizando las correlaciones de fuerza entre el bloque dominante tardo franquista, el bloque democrático y la fuerza de la izquierda. Un ejemplo de ello es la Ley de Amnistía. Esta ley esta siendo finalmente utilizada en función de los intereses del tardofranquismo y de los verdugos. Cuando gritamos "Amnistía y Libertad" lo hicimos para sacar de la cárcel o salvar la vida de los condenados por el franquismo. La interpretación que el bloque dominante trata de imponer con la eficiente complicidad del aparato judicial del estado, esta desembocando en la confusión entre venganza y justicia que hoy sufrimos. La interpretación regresiva de la Ley trata de tergiversar el legado y la imagen de los luchadores por la libertad y de la República en España. Por todo ello la I Conferencia Republicana del PCE acuerda:

:



1.- Mostrar su admiración y reconocimiento al movimiento memorialista, con la convicción de que sin su emergencia y desarrollo, el debate sobre la calidad de nuestra democracia hoy, sobre la reconocimiento, reivindicación y testimonio de la memoria de las víctimas o los insuficientes logros de la Ley de Memoria Histórica, no se habrían producido.

2.- Llamar a la militancia del Partido a que continúe implicándose en el trabajo diario del movimiento memorialista.

3.- Llamar a las federaciones del PCE a que articulen mecanismos que propicien la unidad de acción del movimiento memorialista en torno a los siguientes preceptos básicos:

a. Anulación de las sentencias del franquismo

b. Tutela judicial ejecutiva e implicación activa de los poderes públicos para pruebas de delito de lesa humanidad, cada exhumación sin juez es una prueba que se pierde.

c. Exhumar va necesariamente acompañado de la reparación de la memoria y de la difusión del marco histórico en que se produjeron las muertes.

d. Articulación de políticas públicas respecto a la recuperación de la Memoria Historiaría democrática, instando a todos los poderes públicos, administraciones e instituciones al desarrollo de las misma conjuntamente con la memoria privada y familiar en el marco del mandato de las Naciones unidas sobre el derecho a la verdad, república y recuperación.

4.- Trasladar a la Fundación de Investigaciones Marxistas que organice la celebración de un nuevo congreso de historia del PCE exclusivamente centrado en la Transición.

5.- Nuestro compromiso e implicación activa en todos los procesos, actos y movilizaciones relacionados con la Memoria Histórica deben servir para potenciar y ampliar las bases sociales y las fuerzas culturales que apoyan el movimiento por la Tercera República, mostrando a las generaciones actuales el significado real de la Segunda, proyectando sus valores democráticos e igualitarios y su potencialidad transformadora al nuevo proyecto republicano. La República del siglo XXI, debe responder a las características del nuevo capitalismo global, y por tanto no puede ser una simple continuidad de la Segunda, pero el proceso de lucha sociopolítica que la hará posible, se verá –se está viendo ya- fortalecido por el desvelamiento y la difusión de los elementos y las claves sociopolíticas del régimen de 1931. En este sentido, la memoria de la Segunda República y de la Guerra Civil que la destruyó, contribuye a informar, educar y crear conciencia republicana, favoreciendo la movilización social y la capacidad de elaborar propuestas que vayan Construyendo la futura república como una alternativa política real

Huelga General en el horizonte





Por Jesús Castillo.

Llegan las fiestas navideñas con Otra Huelga General en el horizonte, la segunda en cuatro meses. La Confederación General del Trabajo (CGT) ya la ha convocado para el mes de enero1, antes de que el gobierno del PSOE apruebe el “pensionazo”. Comisiones Obreras (CCOO) aún no ha asegurado que la convocará pero ha amenazado con hacerlo y todo indica que, finalmente, a sus dirigentes no les quedará más remedio en vista de las presiones desde las bases y la magnitud de los ataques gubernamentales.

Dos huelgas generales en cuatro meses es algo histórico en el Estado español, como lo son los ataques del PSOE a trabajadores, desempleados, estudiantes y jubilados. La Huelga General del 29S, aunque con un seguimiento irregular, fue un éxito rotundo y marcó el camino para enfrentar las reformas neoliberales del PSOE. Desde entonces la situación política se ha enfriado en las calles (en gran parte por la actuación de las direcciones de los sindicatos mayoritarios), a pesar del repunte con las numerosas manifestaciones de los últimos fines de semana. Al mismo tiempo que se ha calmado, relativamente, la situación política, ha ido aumentando la rabia de mucha gente hacia el gobierno (reflejada, en parte, en fuertes caídas del PSOE en las encuestas electorales) y cada vez más ciudadanos viven en situaciones de precariedad.

Desde ahora hasta la Huelga General de Enero debemos ir organizándonos para que la próxima Huelga sea mayor que la del 29-S. Y a la vez que vamos organizando la Huelga General debemos ir poniendo en pie un plan de movilizaciones y resistencia a los ataques que vaya más allá de Enero y nos lleve de una situación defensiva de respuesta a los ataques del PSOE a otra ofensiva para recuperar y extender nuestros derechos.

El PSOE está poniendo en marcha medidas de gran calado antisocial que no estaban contempladas en el programa electoral por el que fue elegido ahora hace casi tres años. Medidas como la reforma laboral que dejan claro que el PSOE gobierna para los grandes empresarios y no para la gente de la calle. El déficit democrático de este sistema controlado desde arriba por grandes capitalistas y sus mercados es cada vez más evidente.

Cada día más gente se pregunta cuándo explotará el polvorín social que está creando el PSOE desde el gobierno. La respuesta a esta pregunta es imposible de contestar ahora. Un mayor nivel de ataques no lleva siempre consigo resistencias masivas de la población afectada. Lo que sí es cierto es que cada vez somos más los que no queremos seguir perdiendo derechos y calidad de vida. Contemos con la espontaneidad de la movilización social a la vez que nos organizamos sin sectarismos desde la izquierda, y transmitimos confianza en que la lucha es la única manera de defender nuestros derechos. La Huelga General del próximo Enero es una buena oportunidad para comenzar 2011 luchando para que la crisis la paguen los que la han provocado.

1. www.kaosenlared.net/noticia/cgt-acuerda-convocatoria-nueva-huelga-genera...

Jesús Castillo es miembro del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) y militante de En Lucha
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22 de diciembre de 2010

Respuesta a los portavoces de la banca sobre las pensiones





Importante artículo de Vicenç Navarro sobre las pensiones

Las reformas de las pensiones públicas propuestas por el gobierno español se han convertido en un tema central en el debate político. El retraso de la edad de jubilación de 65 a 67 años, ha creado, como era de esperar, un gran revuelo, pues tales reformas afectarían de una manera muy marcada los beneficios de los pensionistas. Y naturalmente, hay grupos de presión, como la banca y las cajas de ahorro, que están muy involucradas en este debate, pues sus intereses económicos están también en juego.



Los planes de pensiones privados están en profunda crisis y las decisiones que se tomen sobre las pensiones públicas les afectarían también de una manera muy significativa. En general, desean que los cambios en las pensiones públicas favorezcan la limitación de la cobertura de las pensiones públicas, a fin de facilitar y estimular el trasvase de aseguramiento del sector público al privado, sustituyendo o complementando las pensiones públicas.

La Banca, pues, tiene intereses en juego, y su influencia política, mediática y académica es enorme. A nivel académico, tanto la banca como el Banco de España financian revistas económicas, congresos, grupos de investigación y fundaciones (como Fedea, Fundación de Estudios de Economía Aplicada), que promueven sus puntos de vista e intereses. Su objetivo es convencer a la población de que el sistema público de pensiones no es viable tal como está y que la única manera de que sobreviva es reduciendo significativamente las pensiones públicas, de manera que la población se asegure privadamente. La Seguridad Social maneja, en cualquier país, la mayor cantidad de dinero que exista en aquel país. De ahí que la banca, ayudada por la presión de los mercados financieros, desearía intervenir en el manejo y gestión de tales fondos.

Una consecuencia del enorme poder mediático y académico de la Banca es que configura en gran manera la cultura económica del país, hecho que es particularmente evidente en España, donde la banca ha sido y continua siendo el poder fáctico con mayor influencia políticas en el país, tal como lo percibe correctamente la mayoría de la población española (Según la encuesta del CIS, la mayoría de la población cree que la banca tiene más poder que el gobierno español). Sus posturas se convierten en la sabiduría convencional promovida a través de los mayores medios de información y persuasión sobre los cuales la banca tienen considerable influencia. En realidad, tal poder determina que apenas existan voces discordes con sus posturas, claramente ideológicas, que se presentan como científicas.

Juan Torres, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, y yo, publicamos un libro de difusión y popularización que titulamos "¿Están en peligro las pensiones públicas? Las pregunta que todos nos hacemos. Las respuestas que siempre nos ocultan" que, como su título señala, contestaba a las preguntas que millones de españoles se hacen sobre sus pensiones, cuestionando las tesis del capital financiero de que las pensiones públicas eran insostenibles. Publicado y difundido por Attac, se distribuyó ampliamente a lo largo del territorio español.

Apareció, más tarde, un manifiesto "La reforma de las pensiones" firmado por 100 economistas (que habían firmado previamente otro manifiesto a favor de las reformas laborales regresivas), en el que se reproducían las tesis de insolvencia del sistema público de pensiones, subrayando la necesidad de que se hicieran reformas, que reducirían los beneficios a los pensionistas. Tal documento era un manifiesto claramente ideológico, que encajaba con la filosofía neoliberal dominante hoy en la cultura económica del país. El mejor indicador de su carácter ideológico es que no se refería a ninguno de los trabajos, argumentos o evidencia, contrarios a sus tesis (tal como tendría que haber hecho si hubiera sido un trabajo científico). Y previsiblemente, no citaba nuestro trabajo, ni contestaba a ninguna de las críticas que habíamos hecho a los argumentos que sustentaban sus propuestas, argumentos que se han hecho muchas veces en documentos, informes y manifiestos promovidos por Fedea, que era la fundación que patrocinaba y financiaba este manifiesto.

Ello nos forzó a Juan Torres y a mí a escribir un documento en que, punto por punto, y argumento por argumento, presentamos evidencia científica y empírica que cuestionaba cada uno de los supuestos en los que se basaban sus tesis de insostenibilidad del sistema público de pensiones. En nuestra crítica mostramos también los errores metodológicos que hacían en sus cálculos (Ver "La respuesta al manifiesto neoliberal sobre las pensiones de los 100 economistas", que también se distribuyó por Attac). Esto creó una respuesta, rodeada de gran hostilidad personal (con toda una batería de insultos por parte de algunos de sus portavoces), que apareció en sus propios medios y en los medios televisivos y radiofónicos, que les dieron gran visibilidad.

Y en su intento de desacreditarnos, nos acusaron de "no conocer economía" y otras descalificaciones, que hubiéramos ignorado si no fuera porque las cajas de resonancia que el capital financiero pone a su disposición, aumentaron su eco y fueron utilizadas para descalificar y desacreditar a los argumentos, además de a los argumentadores.

De ahí la necesidad de responderles. En cuanto al intento de descrédito de los argumentadores, acusándonos de no saber economía, es suficiente decir que tanto Juan Torres como yo hemos sido (y el Profesor Juan Torres continúa siendo) Catedráticos de Economía. El profesor Juan Torres, en la Universidad de Málaga primero, y en la de Sevilla después, y yo en la Universidad de Barcelona antes de ser Catedrático de Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra. Es de una enorme mezquindad, y también estupidez, hacer este tipo de acusación, pues es fácil de demostrar que es falso. Pero la debilidad de los argumentos de tales portavoces de la Banca es tal que se aferran desesperadamente a cualquier ataque personal, sin ninguna limitación ética que les frene.

Réplica a las críticas

El argumento que constantemente se hace a favor de las tesis de que el sistema de pensiones públicas no es sostenible es el de la transición demográfica, es decir, que debido al alargamiento de la esperanza de vida de la población, habrá cada vez más y más ancianos y que al coincidir con menos jóvenes (en parte consecuencia del descenso de la fecundidad), no habrá suficientes jóvenes para sostener a tantos ancianos.

Tal argumento, sin embargo, ignora varios hechos. Uno de ellos es que en los sistemas de reparto, la relación importante no es el número de jóvenes por cada anciano, sino el número de cotizantes y tamaño de cada cotización por pensionista. El número de cotizantes depende del porcentaje de la población que trabaja y cotiza a la Seguridad Social, un porcentaje que en España es todavía hoy muy bajo, sólo un 52%, cuando el promedio en los países nórdicos de tradición socialdemócrata (que tienen los sistemas de protección social más avanzados) alcanza unos porcentajes mucho mayores, de 72%. Y ello como consecuencia del elevado porcentaje de la mujer adulta que trabaja en el mercado laboral. En España, nos queda mucho por hacer para facilitar la integración de la mujer en el mercado de trabajo y con ello aumentar el porcentaje de adultos que trabajan, pagan impuestos, crean riqueza y contribuyen a la Seguridad Social. De ahí, la enorme importancia y urgencia de crear lo que en su día, en el 2000 llamé el 4ª pilar del bienestar, es decir, servicios de ayuda a las familias, tales como escuelas de infancia y servicios a las personas con dependencia, que ayuden a las familias a compaginar sus responsabilidades familiares (tanto la mujer como el hombre) con su trabajo en el mercado laboral. Y ahí también nos hace falta hacer mucho.

Productividad, riqueza y las pensiones

La otra variable que es muy importante para averiguar si el sistema de pensiones públicas es viable en el futuro es el tamaño de las cotizaciones sociales, así como de los impuestos que se generan para el estado a fin de sostener a pensionistas y a no pensionistas. Es decir, que la sostenibilidad de las pensiones depende de la riqueza del país. Y ello depende, además del número de trabajadores, de su productividad, un elemento clave que raramente es analizado por los sostenedores de las tesis catastrofistas de la Seguridad Social. Un ejemplo de esta postura es el informe sobre las pensiones en la UE (y en España) publicando en 2008 por la Comisión Europea, que alarmaba a la población española indicando que en cincuenta años las pensiones pasarían de representar un 8% del PIB en 2007 a un 15% del PIB en el año 2060, porcentaje que se asumía era excesiva, e imposible de sostener. Estas cifras fueron repetidas por el Banco de España, por Fedea y por el manifiesto de los 100 y se han convertido en la "evidencia científica" que apoya las tesis de insostenibilidad de la Seguridad Social.

El problema con esta argumentación es que es profundamente errónea y es fácil de demostrar. Si la productividad del trabajador durante el periodo 2008-2060, aumenta cada año un 1,5% (el aumento promedio en los últimos años), entonces el PIB en 2060 sería 2,23 veces más grande que el PIB del 2007. Es decir que si consideramos el PIB del 2007 como 100, en 2060 será 223. Pues bien, si el número de recursos para los pensionistas en 2007 era 8 (8% del PIB) y para los no pensionistas 92 (100-8), en 2060 sería para los pensionistas 33 (el 15% de 223) y para los no pensionistas sería 190 (223-33). Y todo ello medido en unidades monetarias que tendrían la misma capacidad de compra en 2060 que en 2007. Ni que decir tiene que el PIB en 2060 sería muchas veces más grande que el PIB de 2007 debido a la inflación y otros factores. Pero, las cifras que cito aquí son cifras de monedas de valor constante, es decir que tendrían la misma capacidad adquisitiva. No hay por lo tanto ningún problema.

La sorprendente respuesta de los portavoces del manifiesto de los 100 economistas que nos han respondido, es negar que aumentar la productividad sea significativo para calcular el aumento de los recursos de los pensionistas y no pensionistas dentro de 50 años. En realidad, uno de los más estridentes (con mayor cantidad de insultos en su argumentación) es Jesús Fernández Villaverde (próximo a la banca, que ha recibido un premio de la misma por su labor académica, sosteniendo las posturas de la banca), que niega que el aumento de la productividad sea significativo para discutir la viabilidad de las pensiones negando, además, que hubiera habido un aumento de la productividad en los últimos años (antes de la crisis) o que habrá un incremento en el futuro. Es fácil de demostrar que tal economista está equivocado. Según Groningen Growth and Development Center (que es el documento más utilizado por el mundo empresarial estadounidense) la productividad (GDP per hour worked) en España creció un 6.4% entre 1997 y 2007, y un 10% entre 1997 y 2009.Y más importante todavía, tomando periodos más largos (para poder ver el crecimiento independientemente de los ciclos económicos), entonces vemos que de 1979 a 2009, el crecimiento de la productividad laboral fue de un 77%. Asumir que el crecimiento de la productividad será cero o cerca de cero en los próximos cuarenta o cincuenta años es absurdo. Si ello fuera cierto, España tendría un problema gravísimo. Los críticos parecen asumir que España será más pobre dentro de cuarenta o cincuenta años que ahora. Esto no es sostenible.

Otros errores de los portavoces del manifiesto de los 100

Algunos economistas de este manifiesto dudan, por otra parte, de que los crecimientos de productividad puedan ser más altos que los actuales. Dicen: "a la vez, es difícil ver crecimientos de la productividad mucho más altos que el 1.5%. Por ejemplo, en EEUU, la tasa más alta de crecimiento de la productividad en un ciclo completo entre 1966 y 1973, 'una edad de oro' de la productividad, fue un 2.2% anual".

Esta frase traduce un desconocimiento de la evolución de la productividad en los últimos sesenta años. El crecimiento de la productividad en la mayoría de países en Europa fue mayor que el de EEUU durante el periodo final de la II Guerra Mundial a mediados de los años noventa, y ello como resultado de la enorme destrucción de las economías europeas y su necesidad de "catching up" con EEUU, y también, más tarde, por la utilización y desarrollo de las nuevas tecnologías, muchas de ellas basadas en la investigación básica realizada en EEUU. Asumir que el nivel de productividad de EEUU es el máximo que puede alcanzarse es profundamente erróneo y es resultado de la ignorancia de cómo ha evolucionado la productividad en los países capitalistas desarrollados. España está todavía muy retrasada, y por lo tanto, es más que probable que tenga mucho por mejorar. Su capacidad de "catch up" es considerable.

Otros errores por no considerar la variable productividad

Otro error que otros voceros de la banca hacen es que indican que resultado de una reducción del número de cotizantes por pensionista, las pensiones del futuro no podrán sostenerse. Esta tesis es equivalente a asumir que el descenso del número de trabajadores en el campo español (pasando de representar el 18% de la población adulta hace cuarenta años a 2% en la actualidad) ha representado un descenso del alimento producido en España. Hoy, se vería el ridículo que habían hecho cien economistas si, hace cuarenta años, hubieran indicado que, consecuencia de que habrían menos trabajadores en el campo en 40 años a partir de entonces, la gente pasaría hambre porque no habría suficiente alimento. Tal ridiculez estaría basada en la ignorancia de tales economistas, al no darse cuenta de que un trabajador ahora produce lo que 9 hacían antes.

Pues igual de ridículo están haciendo los 100 economistas cuando ahora están diciendo que, dentro de 40 años habrá la mitad de trabajadores por pensionista, ignorando que en 40 años, un trabajador sostendrá más del doble de pensionistas que ahora. Como hemos indicado Juan Torres y yo en varias ocasiones sería aconsejable que se hicieran cambios en el sistema de pensiones públicas, pero precisamente en sentido opuesto al que están proponiendo voces próximas a la banca. Entre estas medidas debería haber medidas que aumentaran la progresividad de las cotizaciones sociales y otras que hemos acentuado en estos escritos. No hay evidencia de que el sistema de pensiones públicas requiera una disminución de los beneficios para garantizar su sostenibilidad. Los argumentos que sostienen lo contrario no tienen credibilidad científica

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Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra y Ex Catedrático de Economía Aplicada. Universidad de Barcelona