8 de enero de 2010

Blancanieves, la nueva “disidente” cubana del periódico El Mundo






El diario español “El Mundo” publicaba el 26 de diciembre de 2009 una crónica titulada “Blancanieves y el Facebook cubano” (1). En ella, al mencionar el estreno en el cine Charles Chaplin, de La Habana, de una versión restaurada y digitalizada de “Blancanieves”, de 1937, primer largometraje de animación de los estudios Walt Disney, se afirmaba, erróneamente, que ésta había sido la primera exhibición de dicha película en Cuba. Por el contrario, “Blancanieves” fue emitida por la Televisión cubana, hace décadas, en varias ocasiones.
Pero, lo que podía interpretarse como un error periodístico sin importancia, pronto se evidenciaba en el texto como una mentira intencionada. “El Mundo” afirmaba: “desde hace medio siglo, los hermanos Castro le pusieron un grueso cerrojo a la información. Cero (dibujos) animados”. Un embuste sin paliativos, ya que tanto los cines como los diferentes canales de televisión de Cuba tienen una abundante programación de series y películas de animación infantil, dentro de la cual tiene un papel destacado la producida en EEUU, básicamente las películas de Disney. Incluso en los años 70, época de mayor intercambio con televisiones de los países del Este de Europa, se mantuvo la programación de producciones norteamericanas de animación.

De alguna manera, el texto de “El Mundo” reconoce esto, al afirmar lo siguiente: “pese a (...) las restricciones ideológicas impuestas por la revolución verde olivo, desde pequeños (...) (los niños y las niñas de Cuba) conocen a Mickey Mouse, el Pato Donald, Bambi, La Cenicienta, El Rey León, La Sirenita y otros personajes de la factoría Disney”. Pero “El Mundo” miente descaradamente al explicar que es el negocio ilegal de las antenas parabólicas el que da acceso a estas películas a la población infantil. Los canales de televisión de la Isla llevan décadas emitiendo estas producciones. Más aún, los niños y niñas de Cuba han sido los primeros en el mundo en ver por televisión, a escasas semanas de su estreno comercial, películas como El rey León, La bella y la bestia, Aladdín o Pocahontas (2). La razón está en el propio bloqueo económico y comercial de Estados Unidos contra Cuba, que otorga el argumento legal, económico y moral para que la Televisión Cubana no pague un solo dólar a EEUU por derechos de autor.
Pero, para entender este burdo ejemplo de manipulación periodística, es necesario explicar que el autor de la citada crónica es Iván García, uno de los denominados “periodistas independientes” cubanos que, desde hace años, escriben bajo contrato de grandes medios extranjeros como el diario “El Mundo” (3). No es extraño que afirme, en el mismo texto, que el pueblo cubano tiene como “única vía (para) estar decentemente informado (...) escuchar la BBC de Londres, Radio Exterior de España o La Voz de América, de Estados Unidos”. Quien escribe bajo pedido de los poderosos medios que monopolizan la información mundial, censuran y criminalizan las opiniones disidentes al capitalismo, y nos inundan con su propaganda diaria, no es extraño que rentabilice su tiempo inventando la represión en un país donde nadie ha visto una carga o una paliza policial, o que convierta a Blancanieves en la nueva “disidente” cubana.
(1) http://www.elmundo.es/america/2009/12/26/cuba/1261839126.html
(2) http://www.adisney.com/peliculas/cronologico/index.htm
Realizamos una encuesta rápida entre 5 personas nacidas en Cuba y residentes en Europa. De las 48 películas de animación reconocidas como de creación propia por los estudios Walt Disney, dichas personas afirmaron haber visto programadas en televisión o salas de cine de Cuba más del 75 % de ellas.
(3) http://porcuba.blogcip.cu/2009/06/24/%E2%80%9Cdisidentes%E2%80%9D-en-venta/

La Audiencia Nacional rechaza juzgar a los cinco detenidos de Falange y Tradición.




El magistrado Ismael Moreno frena a la Fiscalía de la Audiencia, que defiende que estos delitos son terrorismo
¿Quién debe juzgar a los grupos ultraderechistas, a los neonazis? Si se entienden sus acciones como delitos comunes, deberían hacerlo los tribunales provinciales, pero si por el contrario se considera que estos grupos alteran la paz pública, debería hacerse cargo la Audiencia Nacional. Esta duda competencial, que ha provocado una guerra judicial, ha ganado una batalla en favor del tribunal de excepción, que ha dado un golpe en la mesa y ha rechazado asumir la causa abierta contra los cinco miembros de Falange y Tradición detenidos en Navarra y Zaragoza el 23 de octubre.

La operación quimera, conformada por el resurgimiento en Navarra y la CAV de ataques fascistas a la memoria histórica, pintadas neonazis contra ediles de NaBai y ANV, ataques contra exposiciones sobre el islam y otros actos con más eco mediático como las amenazas a la txupinera de Bilbao, ha servido para escenificar la lucha de poder que existe entre los magistrados de la Audiencia Nacional y su Fiscalía.

El paso más significativo lo dio la Fiscalía de este tribunal en septiembre, cuando apostó abiertamente por que los grupos neonazis sean investigados y juzgados en esa sede judicial. En este camino, la Fiscalía puso en marcha una sección para perseguir este tipo de delitos y ha sido el coordinador de este apartado, Daniel Campos, quien, en un primer intento de consumar sus intenciones, pidió al juez Ismael Moreno que aceptase la inhibición en la causa por parte de María Paz Benito, juez del Juzgado número 3 de Pamplona.

La Fiscalía ya ha presentado una queja, pero el futuro del caso contra los cinco miembros de Falange y Tradición dependerá de la decisión de la juez. Si se decanta por mantener su postura, el conflicto competencial deberá resolverse en el Tribunal Supremo. Si por el contrario, la magistrada recula y acepta la decisión de la Audiencia Nacional, los imputados serán juzgados en Pamplona por el procedimiento ordinario. A los cinco se les acusa de pertenencia a asociación ilícita y tenencia de armas, entre otros delitos, pero si el juicio es en el tribunal local, la pena será menor que si hubieran sido procesados en la Audiencia.

LA CLAVE, EL ARTÍCULO 577 En el fondo del asunto está la forma de entender las acciones de los neonazis. Lo que exige la Fiscalía de la Audiencia Nacional es que a este tipo de grupos se les aplique el artículo 577 del Código Penal, que establece una agravación de la consecuencia jurídica que castiga a "los que, sin pertenecer a banda armada, organización o grupo terrorista, y con la finalidad de subvertir el orden constitucional o de alterar gravemente la paz pública, o la de contribuir a estos fines atemorizando a los habitantes de una población o a los miembros de un colectivo social, político o profesional, cometen homicidios, lesiones, detenciones ilegales, amenazas o coacciones contra las personas".

En definitiva, lo que permite este artículo es juzgar por delito de terrorismo -que hace lícito que la sede sea la Audiencia Nacional- los actos de grupos no organizados como banda armada, como es el ejemplo de los neonazis, que en el caso de Falange y Tradición han protagonizado ataques racistas y contra el mundo abertzale, y en el resto del Estado se suelen centrar en discriminaciones y agresiones xenófobas y racistas.

Enfermos de terror



Por Amy Goodman

En los últimos días, los medios de comunicación se han visto inundados con informes acerca del frustrado atentado al vuelo 253 de Nothwest Airlines el día de Navidad. Cuando Umar Farouk Abdulmutallab, ahora conocido como "el hombre del explosivo en la ropa interior", falló en su presunto ataque, casi 300 personas se salvaron de lo que muy posiblemente habría sido un horrible y violento final. A partir de este incidente aéreo, se ha reiniciado el debate en torno al terrorismo y la mejor manera de proteger al pueblo estadounidense.
Al mismo tiempo, otro asesino acecha a los estadounidenses. Según cifras estimativas recientes este asesino se cobra la vida de 45.000 estadounidenses al año (uno cada 10 minutos) pero aún así pasa desapercibido. Esto significa que 3.750 personas que mueren cada mes---más de las que murieron en los atentados del 11S--- podrían salvarse con una simple firma.
Este asesino es la falta de una adecuada cobertura médica en Estados Unidos. A fines de 2009, investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard llegaron a la conclusión de que 45.000 personas mueren innecesariamente cada año a causa de la falta de seguro de salud. Los investigadores develaron además otro hecho sorprendente: en 2008 murieron cuatro veces más veteranos del ejército estadounidense porque no tenían seguro de salud que el número total de soldados caídos en Irak y Afganistán en el mismo período. El dato es correcto: 2.266 veteranos de menos de 65 años de edad murieron porque no tenían seguromédico.
El martes, el Presidente Barak Obama se mostró vehemente en su declaración pública tras la reunión que mantuvo con el equipo de seguridad nacional para tratar el tema del atentado. Obama afirmó: "No fue un error al recavar información de inteligencia, fue un error al integrar y entender la información que ya poseíamos. La información existía. Las agencias y analistas que la necesitaban tenían acceso a ella y nuestros profesionales estaban entrenados para buscar y compilar ese tipo de información. Voy a aceptar que por su naturaleza, la información de inteligencia es imperfecta, pero está cada vez más claro que en este caso, la información de inteligencia no fue analizada por completo ni aprovechada al máximo. Esto no es aceptable y no voy a tolerarlo. Una y otra vez hemos visto que es crucial compilar información y actuar en forma inmediata para permanecer un paso delante de hábiles adversarios. Como consecuencia, debemos actuar mejor y actuaremosmejor. Es imperativo que lo hagamos rápidamente. Están en riesgo vidas estadounidenses."

Todo lo cual es realmente admirable. Imagínense si se tratara con la misma urgencia el tema del resquebrajado sistema de salud que innecesariamente causa la muerte de 45.000 personas por año. Y ya que ahora se destinarán fondos de estímulo para proveer a los aeropuertos con más equipos de escaneo, ¿por qué no destinar dinero a garantizar que en todos los centros de salud comunitarios se puedan realizar mamografías y exámenes de próstata?
Está también el tema de la investigación acerca de quién es responsable por el atentado fallido de Navidad y el intento de obtener del presunto atacante "información de inteligencia procesable" a fin de prevenir futuros ataques. Todo eso está muy bien.
Sin embargo, tenemos "información procesable" acerca de por qué la gente muere por falta de seguro médico y de cómo las compañías de seguros de salud privan sistemáticamente de cobertura a sus afiliados para aumentar sus ganancias, y ¿qué se ha hecho acerca de este tema?
El día anterior al incidente de la bomba escondida debajo de la ropa interior, en vísperas de Navidad, el Senado de Estados Unidos aprobó el Proyecto de ley de Reforma del Sistema de Salud con 60 votos a favor y 39 en contra. Obama describió el proyecto como "la legislación social más importante desde la Ley de Seguridad Social aprobada en la década de 1930". Sin embargo, para llegar a ese mágico número de 60 votos en el Senado, el ya debilitado proyecto de esa cámara tuvo que ponerse de rodillas ante los gustos del Senador Joe Lieberman de Connecticut, el estado conocido como la meca de las empresas delos seguros de salud, y del demócrata conservador Ben Nelson de Nebraska. Las versiones de la reforma del sistema de salud del Senado y de la Cámara de Representes deben ahora ser conciliadas en un Comité bicameral especial.
En Estados Unidos, el proceso de los comité bicamerales especiales es poco conocido. Es frecuente que durante este proceso los proyectos de ley sufran cambios importantes que pasan casi o totalmente desapercibidos. Es por este motivo que Brian Lamb, Director General de C-SPAN envió una carta a los líderes del Congreso el 30 de diciembre solicitando autorización para televisar el proceso. En ella escribió: "Respetuosamente solicitamos a ustedes permitan que el público tenga acceso total, a través de la televisión, al proceso de definición de esta legislación, que afectará la vida de cada uno de los estadounidenses." Pero en lugar de simplemente permitir el acceso, la Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, afirmó que "nunca ha habido un proceso más abierto que este".
Además, Pelosi y los demócratas dicen ahora que el proyecto ni siquiera pasará por un comité bicameral formal, sino que más bien se negociará en sesiones informales a puertas cerradas entre los presidentes de los comité claves. De esta manera los republicanos no tendrían oportunidades de obstruir el proceso, pero al mismo tiempo esto daría a unos pocos individuos un enorme poder para hacer tratos, tal como hicieron los senadores Nelson y Lieberman. Dado que las industrias de seguros, de equipos médicos y las farmacéuticas gastaron cerca de 1.4 millones de dólares por día para ejercer influencia en el debate acerca de la reforma de la salud, debemos preguntarnos: ¿quién tendrá acceso a los pocos legisladores detrás de esas puertas cerradas?
Wendell Potter, el ex portavoz de la aseguradora CIGNA y quien se ha convertido en denunciante de la industria de los seguros de salud dice saber "dónde se sepulta a los muertos". Seamos consistentes. Si nos preocupamos por salvar vidas estadounidenses, pongámonos en acción ahora.