17 de enero de 2010

Tiempos revueltos: 1. Julián Besteiro y la derecha socialista




En medio del ascenso de las organizaciones obreras, y de la extensión de la voluntad transformadora en las mismas filas de la UGT y del PSOE, Besteiro siguió defendiendo el modelo laborista británico

Uno de los primeros líderes socialistas que empezó a poder editarse bajo el franquismo fue Julián Besteiro (Madrid. 1870-Carmona, Sevilla. 1939). Eso sucedía en una época (años 60) en que cosas así apenas daban sus primeros brotes, y naturalmente, algunos de los jóvenes que “lo queríamos saber” todo, lo incluimos en nuestra biblioteca abierta, la que se podía enseñar y que ocultaba la ilegal. Con todo, si te cogían con libros así, por más moderados que fuesen, se lo llevaban y te podían dar del “jarabe de palo” habitual…De entonces recuerdo su libro Marxismo y antimarxismo (ZYX, Madrid, 1968; luego también editada por Júcar).

Años más tarde, hasta en una editorial de El País se decía que el reclamo del PSOE la figura de Besteiro era una “impostura", pero no obstante, no deja de ser representativos que, aparte del “abuelo”, el PSOE recompuesto en Surennes privilegiara a este por encima de otros líderes socialistas históricos.



En medio del ascenso de las organizaciones obreras, y de la extensión de la voluntad transformadora en las mismas filas de la UGT y del PSOE (sobre todo en las juventudes), Besteiro siguió defendiendo el modelo laborista británico que, de justificarse, se asentaba sobre un país que ya había conocido su revolución democrático-popular. Su apego al legalismo fue idéntico al que llevó a la dirección de la socialdemocracia alemana a buscar componendas con el nazismo, incluso cuando buena parte de sus representante ya estaban en campos de concentración. Este legalismo republicano ha sido la cara más apreciada en una historia oficial socialista tan renuente en hablar de aquellos tiempos.

Besteiro fue sin duda una de las principales figuras del PSOE de los años veinte y treinta, aunque su influencia fue decayendo por su actuación moderada durante el final de la Dictadura de Primo y a lo largo de la IIª República. Había nacido en una familia pequeño-burguesa de origen gallego. Fue muy influenciado por el krausismo a través de Instituto de Libre Enseñanza donde ingresó a los 9 años: "He pertenecido a las primeras generaciones de sus alumnos. En esos años, la Institución adoptó fundamentalmente sus métodos, entre ellos el estudio desinteresado de la preocupación del examen. Experimenté muy directamente la influencia de Don Francisco Giner cuyas conversaciones acerca de temas filosóficos así como de su acción educadora que pudo presenciar desde los primeros años de mi vida.

Esa influencia la he sentido en mi con más intensidad conforme lo años han ido transcurriendo...". No obstante, en su primera radlcalización se alejará formalmente del "krausismo" del Instituto, que a sus ojos, se había convertido "en un sistema reducido a fórmulas rígidas y conservado como una momia de un héroe embalsamado según preceptos rituales. Convertido en profesor de un instituto de Orense, es enviado por sus ideas progresistas a Toledo, donde según cuenta su biógrafo Saboritt, Julián besteiro: "Conoció la cárcel, fórmula al alcance de los altos dignatarios de la catedral para amedrentar a los rebeldes. Pero Besteiro no se amilanó. Amplió sus estudios de filosofía en el extranjero y habiendo salido de Toledo con el carnet del partido de la Unión Republicana, al regresar a España su documentación política había cambiado de color". Julián besteiro se aproximó al PSOE y escribió, en 1912, una serie de artículos contrarios a la guerra de Marruecos, y después dio una conferencia sobre el mismo tema en la Casa del Pueblo de Madrid que re causó un gran revuelo, por lo que fue detenido, juzgado y encarcelado. Al salir de la cárcel pidió el ingreso en el PSOE.

Concejal republicano-socialista por el barrio de Chamberi en 1913, Julián Besteiro se mantuvo en dicha responsabilidad hasta el final de la guerra civil. El 21 de marzo de 1917, tras una reunión de la UGT y la CNT, es el encargado de redactar un Manifiesto en el que se proponía la huelga general indefinida como única salida a la grave situación que atraviesa la clase trabajadora. El gobierno como respuesta decretó la suspensión de las garantías constitucionales y detuvo, entre otros, al propio. En agosto, en plena huelga general, fue también el redactor de otro Manifiesto famoso que denunciaba la extrema corrupción reinante y la utilización reaccionaria del ejército, y advertía que el proletariado se hallaba dispuesto a no mantenerse pasivo ni un momento más.

Mientras se reunía con el Comité de huelga en una buhardilla, fue detenido y juzgado por un Consejo de Guerra sumarísimo. Julián Besteiro se defendió argumentando que la huelga había sido provocada desde el poder. Condenado, el gobierno tuvo que liberarlo para contener un poderoso movimiento de solidaridad. Durante la dictadura no "hay trabajo de Besteiro que no aludiese a la crisis del régimen monárquico, con ataques a la persona que lo encarnaba y a la existencia de un período constitucional que a juicio suyo había comenzado en agosto de 1917". Sin embargo, dichas críticas no fueron excesivamente beligerantes; sus posiciones fueron abiertamente posibilistas.

En 1931, Julián Besteiro dimite como presidente del PSOE --había sustituido a Pablo Iglesias y había intentado ocupar su papel protagonista-- y de la UGT. Las razones de esta dimisión son todavía controvertidas, pero parece enmarcarse en su actitud "anticolaboracionista" con la República que Besteiro veía venir por parte de la izquierda del PSOE. Esta posición --efectuada desde la derecha, concediendo a la burguesía liberal la hegemonía--, será su caballo de batalla dentro del partido durante todo el período. No obstante, a su manera, Julián Besteiro colaboró con el nuevo régimen como presidente de las Cortes. Su etapismo extremo lo convertirán en el blanco de los ataques de la izquierda socialista, muy en particular de Araquistain que lo definirá como un "marxista anti-marxista". Ciertamente, sus posiciones pueden compararse con los de la derecha menchevique y con las del laborismo moderado. Durante la guerra civil, Besteiro se alinea también con la fracción más moderada, al final trabaja para una paz imposible con un Caudillo que tiene carta blanca para exterminar todo vestigio del la clase obrera militante. Apoya el golpe de Casado contra el gobierno de Negrín; su anticomunismo le servirá de justificación…

Tras la victoria del militar-fascismo se niega abandonar Madrid. Un tribunal militar sumario lo condena a muerte naturalmente “por rebelión militar”, y por ser un "mito revolucionario", y el jefe "de la revolución de 1917"...

En su respuesta final, podrá decir: "...Yo no quisiera ser mito. Ahora puede que sea verdad; porque yo creo que en las circunstancias desfavorables los personajes mitológicos se convierten en mártires, y yo las graves acusaciones que se me han dirigido las he oído con una serenidad de espíritu enorme. Es un bien que nadie me puede quitar" (cit. por Ignacio Arenillas, El proceso de Besteiro. Ed. de la Revista de Occidente, nº 26, Madrid, 1976).

Deben de haber bastante libros más, pero en mi biblioteca la presencia de este socialista de derechas se concreta en algunas antológicas como la de Emilio Lamo de Espinosa: Filosofía y Política en Julián Besteiro, (Edicusa, Madrid, 1913); el mismo autor publicó una síntesis de su libro en un número de "Los complementarios" de Cuadernos para el diálogo. Amén del ensayo El pensamiento filosófico de Julián Besteiro (Cuadernos Taurus, Madrid, 1971. La biografía escrita por Andrés Saboritt apareció en Losada (Buenos Aires, 1961; Ed. H hará una edición ulterior).

Evidentemente, la socialdemocracia no nos convencía, y menos la más moderada, y Julián Besteiro se paseó como personaje por revistas como Triunfo y Cuadernos para el diálogo. Eso sí, algunos lo leímos porque había que leerlo todo, aprender todo de nuevo .

Pepe Gutiérrez-Álvarez en Kaos en la Red

Carta abierta a la ciudadanía sobre el republicanismo en España.




César Alfonso Viñas

UCR


Las clases dominantes han hecho creer a la población española que la II República fue un caos. Que por ello se formaron dos bandos y que estalló una Guerra Civil donde ambos grupos cometieron las mismas atrocidades, una guerra fratricida, donde los españoles se mataban entre sí a causa de ideologías y de unos instintos salvajes ocultos en el inconsciente colectivo español. Tras los cuarenta años de dictadura franquista, con la “modélica Transición” vino la “normalidad política”, la Monarquía Parlamentaria, donde Juan Carlos de Borbón hizo de intermediario, mediador entre las dos Españas para la conciliación en la paz y la democracia.

Es decir se equipara República, la forma de gobierno democrática de la mayoría de los países del mundo, a fascismo y a guerra. Y se hace creer a la gente que la monarquía es la normalidad y que con la III República vendrá otra guerra civil.

España no fue el único país que vivió una guerra. Europa entera se vio envuelta en una II Guerra Mundial con raíces similares a la guerra española. ¿Ha dejado Francia de ser una República por ello?

¿Acaso ha impuesto la CIA la Monarquía Parlamentaria en Alemania e Italia para que no se vuelva a repetir una Guerra Europea o una contienda mundial o para frenar un avance del Partido Comunista? No, tanto Alemania como Italia siguen siendo hoy día Repúblicas.

Una República neoliberal pudo ser la solución para los franquistas en la Transición, dado que a lo largo de la Historia capitalismo y República han ido de la mano (una de las etapas del Imperio Romano, Estados Unidos por poner dos ejemplos), pero claro los fascistas españoles (oligarquía, burguesía, monarquía, ejército e Iglesia Católica) habiendo hundido a la II República y cometiendo genocidio y crímenes contra la humanidad no se iban a echar tierra en lo alto trayendo de nuevo la República y se optó por la Monarquía (hoy día muchos fachas dicen que el verdadero escudo de España es el del águila, es el que figura en el texto original de la Constitución del 78 y es que los franquistas fueron los que trajeron la pseudodemocracia que tenemos). A ello también contribuyó muchísimo Carrillo fragmentando y debilitando a la izquierda en España. Pero en qué parte del mundo se ha visto la bandera del Partido Comunista junto a una bandera monárquica. Si Marx y Lenin hubiesen levantado la cabeza no sé lo que hubiesen dicho, la verdad.

¿Dejarían acaso las grandes potencias mundiales que en España estallara una guerra civil o que se produjera un golpe de Estado estando nuestro país integrado en la OTAN y en la Unión Europea?

¿Por qué hay que tener miedo a la III República en España o sentir rechazo hacia ella? Para la derecha la III República significaría el perfeccionamiento de la maquinaria del Estado, pues incluso la República más democrática del mundo bajo sus valores de libertad, igualdad y fraternidad es dirigida bajo la dictadura de la burguesía. Siguen siendo las clases más altas de la sociedad las que controlan la economía y los medios de producción. Sería una oportunidad del capitalismo español de abandonar el ladrillo e industrializar el país dando prioridad a las energías alternativas. Para la izquierda, la República debería posibilitar más participación de la ciudadanía en consejos comunales por barriadas y los representantes deberían acatar las decisiones vinculantes del pueblo. Esto significaría la democracia construida desde abajo y no la imposición desde arriba por el Estado. La izquierda real debería trabajar también por la nacionalización de los pocos recursos que tenemos, de la industria y redes de comunicación. ¿No les gustaría a los trabajadores votantes del PP acaso tener más participación ciudadana, más poder de decisión en los asuntos del Estado? ¿O a aquellos que votan a partidos independientes de derecha hartos ya del bipartidismo y de la crisis económica? La participación ciudadana es para todos y todas por igual.

Eso sí, República significaría aplicación rigurosa de la Justicia y de los Derechos Humanos. Se juzgarían los crímenes perpetrados por el fascismo al pueblo español, se condenaría aquel genocidio del fascismo hacia el pueblo, la violencia de Estado durante la dictadura fascista ejercida hacia los que no se exiliaron. También todos y
todas las personas implicadas en tramas de corrupción irían a la cárcel, no un año o dos, sino que el castigo sería ejemplar para que aquellos que desearan robar al pueblo en un futuro se lo pensaran dos veces.

Habría que crear un debate acerca de la legalidad de la Constitución del 78, debido a que si la II República fue destruida por un golpe de Estado fascista y un genocidio con la ayuda de Hitler y Mussolini y tras la dictadura debió haber sido restablecida la legalidad republicana, no la monarquía, la Constitución que hoy día tendría validez sería la de 1.931, la de la II República, pues esta forma de gobierno es la que votaron nuestros abuelos, en un noventa por ciento de la población.

Para los Nacionalistas la República Federal puede ser la solución a sus problemas.

Aunque Marx defendiera el Estado unitario (no en el sentido del Estado que aplasta desde el Parlamento al pueblo con su maquinaria burocrática, sino el pueblo organizado en comunas para la destrucción final del mismo) la República Federal puede ser la solución para las nacionalidades históricas en la Península. Una República Federal con el derecho de autodeterminación, centralizada en Madrid, por ejemplo, con una nueva Constitución posibilitaría que cada pequeño Estado (Cataluña, Andalucía, Euskadi, etc.) tuviese su propio poder legislativo, ejecutivo y judicial y su propia Constitución inclusive.

La III República posibilitaría la construcción de un modelo de Nación española consensuado y asumido por todos que fue abortado en nuestro país en tres ocasiones:cuando el Borbón pisoteó la Constitución de 1.812; cuando hicieron fracasar el proyecto de I República; y con el golpe de estado fascista al gobierno legítimo y constitucional de la II República Española.

¿No está harta ya la gente de salir a votar sabiendo que las elecciones es un puro teatro donde nada más tienen posibilidades PP y PSOE, los dos partidos de la monarquía en nuestro país? La gente en este país aborrece, cada vez que hay elecciones, tener que ir a votar. Es como si fuéramos a un restaurante para almorzar y solamente pudiésemos elegir entre dos platos que tienen la particularidad de que que ambos son iguales de asquerosos. Estos dos partidos se dedican a charlar criticándose ante las cámaras de televisión en el teatro del Parlamento, pero tras las bambalinas es donde llegan a negociar; en los aspectos más fundamentales están de acuerdo siendo el bipartidismo un único partido con dos facciones diferentes.

La III República traería una nueva Ley Electoral que favoreciera las candidaturas abiertas y directas y el multipartidismo en el Parlamento.

En la III República podremos votar a nuestro Jefe de Estado, el hombre o mujer que consideremos más preparado para ello y no supeditar el cargo al azar de la unión de un espermatozoide y un óvulo, algo bastante peligroso.

¿No le gustaría a la derecha de este país poder votar a su propio árbitro de la misma manera que el pueblo norteamericano ha votado a Obama o el pueblo francés a Sarkozy? La III República es la única solución para salvar los escollos económicos, políticos, territoriales y sociales y traer la democracia al país, no hay otro camino posible para seguir avanzando.

Y que se enteren ya los fachas y el señor Bono de paso, de que la bandera constitucional tricolor es más española que la bandera monarco-fascista o borbónica.



La dominación de EEUU y Francia en Haiti

Jacques Roumain, fundador del Partido Comunista haitiano en 1934








Mientras el imperialismo, que ha hundido Haití en la miseria mas absoluta, derrama lágrimas de cocodrilo y habla de la "maldición bíblica" que "castiga" al pueblo haitiano por el "pecado" de haber protagonizado la primera gran revolución social en el Caribe y haber creado la primera república libre del Caribe, el pueblo pobre lleno de dignidad, desde el comienzo del terremoto ha asumido la lucha por la supervivencia y la ayuda mutua. Así lo describe el escritor canadiense de origen haitiano Dany Laferrière que visitaba Port-au-Prince en el momento del terremoto (leer su testimonio en http://www.lemonde.fr/ameriques/article/2010/01/16/haiti-le-temoignage-bouleversant-de-l-ecrivain-dany-laferriere_1292475_3222.html).
A Haití no lo ha condenado ninguna "maldición" sino el brutal colonialismo francés y el imperialismo gringo y sus agentes locales. El imperio francés impuso a Haití el pago de la exorbitante cifra 21 mil millones de dólares actuales desde 1825 hasta 1947 para no invadirlo brutalmente como hizo Napoleón. El naciente imperio gringo comenzó su agresión contra Haití en 1806 cuando el Congreso de los USA prohibió el comercio con Haití por presión francesa

Los marines gringos han invadido Haití en 1914, 1915, 1994 y 2004. Ocuparon el país durante 19 años de 1914 a 1934 y se apropiaron de 500 ooo dolares en oro que eran las unicas reservas monetarias del país. El imperialismo ha controlado a todos los presidentes salidos de la burguesía negra o mulata, dictadores asesinos o supuestos "demócratas", que han colaborado con el saqueo del país: general Vilbrum Guillaume Sam (1914), Phillipe S. Dartiguenane (1915-1922), Joseph Borno, Elie Lescot (1941), Sténin Vincent, Duvalier padre e hijo (1956-1986), general Namphy (1986), general Prosper Avril (1988), general Raoul Cédras (1991), Gerard Latortue (2004), ... El imperialismo ha masacrado y apoyado todas las masacres sufridas por el pueblo haitiano: 3 mil patriotas masacrados en 1919, 18 mil haitianos masacrados por el tirano dominicano Trujillo en 1935, 40 mil revolucionarios y opositores liquidados por la feroz dictadura Duvalier. Sobre todo ha saqueado el país mil y una veces para que no saliese jamás de la miseria: los gringos controlan financieramente el país hasta 1941, Duvalier hijo se refugia en 1986 en la Francia de Mitterrand llevando consigo 900 millones de dolares de las arcas públicas, cifra superior a la deuda externa del país en aquella época, la liberalización del país tras Duvalier lo hunde mas en la miseria.
Pero Haití es patria de grandes revolucionarios: Rosalvo Bobo líder de la primera insurrección antiimperialista de 1915, Charlemagne Peralte líder de la segunda insurrección (1918-1920), Jacques Roumain, gran intelectual fundador del Partido Comunista haitiano, Antoine G. Petit, el profesor Gerard Pierre Charles...
Y es un país de organizaciones revolucionarias hoy activas: el Comité de iniciativa para la formación del Partido Comunista de Haití (COIFOPCHA), el Nuevo Partido Comunista de Haití, el Partido Popular Nacional y de organizaciones de masas como el frente obrero Batay Ouvriye, la organización campesina Tet Kole Ti Peyizan Axisyen,...

El futuro de Haití depende de que cese la injerencia política y militar imperialista, se fortalezca la revolución en su vecina República Dominicana y en el Caribe, se reconstruyan las organizaciones revolucionarias haitianas en el interior y en la diáspora y el país reciba una sincera solidaridad de los países del mundo.

Que Obama haya puesto al genocida Bush y al no menos belicoso Clinton al frente de los 10 mil marines, portaaviones y aviones que van a "socorrer" a Haití ya permite vislumbrar las intenciones imperialistas: mantener al país en la miseria y en la sumisión para presionar a Cuba e impedir la revolución en República Dominicana, Puerto Rico y Jamaica.