18 de enero de 2010

Yoani en el país de las paradojas( CUBA)









Por Pascual Serrano

Presentada como una valiente mujer que de forma individual se dedica a compartir con estilo intimista sus sensaciones sobre la trágica situación que vive Cuba, su blog es traducido a dieciocho idiomas, algo que no hemos logrado con la documentación de la Unión Europea. El nombre del sitio matriz –desdecuba.com– sugiere que todo el esfuerzo de conexión a la red proviene de la isla, pero el servidor está alojado en Alemania. La bloguera convoca a movilizaciones a través de Twitter, foros sociales y otras variantes de la web 2.0 que apenas se utilizan en Cuba. El soporte técnico, que le da servicio casi en exclusiva a su blog, maneja catorce millones de visitas mensuales y hoy cuesta miles de dólares. No existe en toda la isla una sola página de Internet, ni privada ni pública, con el potencial tecnológico y de diseño del de Yoani Sánchez.
El pasado mes de noviembre Yoani denunció haber sido golpeada brutalmente por agentes del Gobierno cubano. Todos los medios de comunicación del mundo se hicieron eco de la agresión y el Gobierno de Estados Unidos expresó su “profunda preocupación”, aunque 48 horas antes hubieran ejecutado a un cubano de 34 años elevando la cifra de ejecuciones del año 2009 a 42. Lo curioso es que, requerida tres días después por el corresponsal de la BBC para mostrar sus lesiones, dijo que ya habían desaparecido; tampoco las pudieron apreciar los médicos que le atendieron en el servicio de urgencias, según relataron en vídeo a un medio alternativo español. Ningún corresponsal extranjero encontró un solo testigo que viese la agresión a pesar de que, según afirmó Yoani Sánchez, fue en la calle a plena luz del día.


Todo eso sólo puede suceder en Cuba, que es el país de las paradojas. Es la única nación, como afirma el corresponsal de la BBC, Fernando Ravsberg, donde sus exiliados en el extranjero vuelven todos los veranos de vacaciones al país donde se supone están perseguidos. En Cuba el Gobierno ofrece a cada ciudadano una cartilla de abastecimiento con productos de primera necesidad a precios prácticamente gratuitos, pero la prensa extranjera lo denomina con el nombre contrario: cartilla de racionamiento. Su Gobierno es el más acusado por los empresarios de medios de comunicación de atacar a la libertad de prensa, pero es el país de América Latina donde más ciudadanos están alfabetizados para poder leer. Y Cuba es el único caso del mundo en que los opositores al Gobierno que lo califican de dictadura acaban viviendo en mejores condiciones que los partidarios de la revolución. Basta el ejemplo de Yoani Sánchez: mientras que funcionarios de alto rango del Ministerio de Cultura me explican que han estado sin Internet durante días por razones técnicas, Sánchez consigue conectarse siempre porque no le faltan divisas para pagar en los hoteles. Si preguntamos a los cubanos, observaremos que son precisamente los mejor situados económicamente los que más critican al Gobierno.
Yoani Sánchez y la prensa internacional no dejan de recordar que ha sido atacada personalmente por Fidel Castro, un “ataque” que consistió en que el ex presidente cubano hiciera referencia a ella en el prólogo de un libro sobre Bolivia donde criticó que “haya jóvenes cubanos que piensen así, enviados especiales para realizar labor de zapa y prensa neocolonial de la antigua metrópoli española que los premie”. Al parecer, un ejemplo elocuente de la implacable furia con la que la “dictadura castrista” aplasta al que levanta la voz.
Observando la acogida de Yoani Sánchez en la prensa internacional e instituciones que expenden premios, nos preguntamos si no existen periodistas y blogueros válidos y valientes en el resto de América Latina, en Oriente Medio, en África e incluso dentro de Estados Unidos. Quizás ellos sí pisen las prisiones, reciban golpes de la policía perfectamente visibles y sufran ataques gubernamentales más allá de la cita en el prólogo de un libro.

Un senador del PSE-EE se manifiesta a favor de la República después de Juan Carlos I



El senador del PSE-EE por Euskadi, Roberto Lertxundi, publicó el pasado 14 de enero un artículo en El Correo en el que asegura que en las fechas de cambio de año, como las pasadas, el mensaje del rey en nochebuena y el día de la Pascua militar "se han convertido en un elemento clásico del calendario navideño, sin más objetivo que recalcar la existencia de Juan Carlos de Borbón y de la institución monárquica".

Lertxundi recuerda que "si repasan los mensajes de los últimos 25 años, verán que, salvo acontecimientos de actualidad, los mensajes presentan mínimas variaciones, siendo irrelevante en qué año se emiten y qué partido (PSOE o PP) ocupa el Gobierno del país".

El senador del PSE señala que "la leal gente republicana, la que entiende que la democracia casa con la república y no con la monarquía hereditaria, otorga a Juan Carlos I el papel de monarca de la Transición y no está dispuesta a aceptar el trágala de una dinastía juancarlista. El fondo del debate es si el hecho de que Juan Carlos I haya sido el monarca del pacto de la Transición obliga a la democracia española a otorgar el mismo papel a sus herederos. Creo, en buena lid, que puede perfectamente plantearse lo contrario: la Monarquía de la Transición es transitoria y a partir de ahí no hay nada predeterminado".


"El Rey ha cumplido su papel, con luces y sombras, como siempre que hay largos periodos de protagonismo; ha sido discreto y ha facilitado el desarrollo constitucional. De acuerdo, pero después ¿qué? ¿Por qué España tiene que ser monárquica como consecuencia indirecta de los pactos constituyentes? Éste es el debate. Al padre se le agradecen los servicios prestados, pero a los demás se les envía educadamente a la vida civil, como cualquier familia española. Caminos hay para modificar la Constitución -por cierto, Felipe VI no cumpliría lo más elemental de la Ley de Igualdad que obliga a toda la ciudadanía-, incluida la iniciativa popular de referéndum para que la gente se pronuncie sobre el posjuancarlismo. Y ahí seguro que nos encontramos mucha gente que interpreta a la actual monarquía española como un pacto de equilibrio de fuerzas en un momento determinado, pero que carece de potencialidad más allá de su protagonista principal", asegura Lerxundi, quien sin embargo señala que "si se legitiman ganando en referéndum, se establecería una situación nueva, contemporánea, no hereditaria de los miedos y equilibrios de los años 70. El debate está servido".

Novedad editorial en tres partes. Una obra controvertida en el País Vasco. Pactos y Traiciones







1. De San Sebastián al el Pacto de Bilbao.

La posición adoptada por el PNV en Guipúzcoa la noche del 18 de julio ante el Alzamiento de los militares sublevados en África, le va a situar en el centro del huracán desencadenado. Después de meses de conspirar como elemento activo en la sublevación o, por lo menos, como elemento neutral ante la misma desde su posición de partido católico, su alianza con el Frente Popular, persecutor de la Iglesia en España, va a crear un abismo en el País Vasco y en España. Al mismo tiempo, los militares sublevados se encuentran con una oposición que no esperaban, incluso un aliado perdido, creándoles un grave problema internacional, propagandístico y religioso. Tal situación mueve el interés de los nacionales y de la Iglesia en lograr el cambio de bando del PNV o, por lo menos, su no beligerancia en el conflicto cainita, llevando a cabo negociaciones para lograr tal objetivo desde julio de 1936.

Durante los meses de julio, agosto y septiembre de 1936 los contactos son permanentes. Caída San Sebastián sin resistencia gracias a los nacionalistas no personados prácticamente en los frentes de batalla, las negociaciones fracasaran ante el otorgamiento por el Gobierno del Frente Popular del Estatuto Vasco de octubre del 36.

Pero la euforia del Estatuto va a contrastar con el fracaso, en diciembre del 36, de la ofensiva de las tropas del Gobierno Vasco sobre Vitoria, en la conocida batalla de Villarreal (actual Legutiano, Álava).Derrota que es la plasmación de la incapacidad para ocupar una ciudad abierta sin defensas y sin guarnición, por un ejercito numeroso pero sin unidad ni oficiales. La situación coloca al PNV ante un nuevo escenario: el intento de buscar una paz separada, salvando lo conseguido, intentando volver a la situación previa de la horrible encrucijada de optar por un bando.

Dichas negociaciones en la espera del invierno del 37 se van a desarrollar por muchos y diversos enlaces, impulsadas y sostenidas quizás no casualmente por diversos jesuitas, con el liderazgo del Vaticano y de Monseñor Gomá, con idas y venidas -incluso al campo contrario-, y que concluirán -a pesar del bombardeo de Guernica-, con una oferta del Vaticano a Franco, y que será remitida al PNV en nombre del Papa para concretar la rendición de Bilbao y de los nacionalistas. Oferta que ha sido negada sistemáticamente en su recepción por los nacionalistas y que esta documentación desmiente.

Condiciones ofrecidas que para muchos autores se cumplieron, tanto por unos como por otros, principalmente en el respeto a la industria y en la falta de represalias. Una oferta que incluía, entre otras, el mantenimiento del Concierto Económico, y un estatus político y administrativo especial, como el de Álava y Navarra.




2. Del Pacto de Bilbao al Pacto se Santoña.

Los meses de mayo y junio de 1937 tienen una vida paralela y secreta a la lucha en el frente de Vizcaya. Desencadenada la ofensiva en abril, y mientras los nacionales van ocupando sistemáticamente el territorio, las negociaciones entre todos se intensificaron en la búsqueda de una mediación y una victoria. La negociación de Franco con Aguirre, durante el mes de mayo, parece que va a fracasar, pero siempre queda un interlocutor y hasta el último minuto todo es posible.

En paralelo se va a abrir un nuevo cauce como garantía del Pacto de rendición, cuando el Gobierno de Mussolini, -con el visto bueno del Franco y del Vaticano- inicia sus contactos directos con el PNV a través del P. Onaindia, representante oficioso de Aguirre. Contactos y negociaciones que concluirán en su momento en el Pacto de Santoña, cuatro meses después.

Todas estas negociaciones se materializaran inicialmente con la rendición de Bilbao y de la margen izquierda del Nervión, con las condiciones exigidas por Franco; es decir, sin la destrucción de Bilbao ni del tejido industrial de la ría. La rendición de los batallones nacionalistas, bajo lo que algunos autores han denominado el “Pacto de Bilbao”, será el preámbulo de la rendición en el “Pacto de Santoña”.

El Padre Onaindia reunió y documentó sus negociaciones con los italianos recogiéndolas en un libro publicado en los años 80, de casi imposible acceso. Hasta el presente era la única fuente publicada de aquello sucesos.

El 4 de junio de 1944 las tropas americanas entran en Roma, ocupando la ciudad y entre otras cosas sus archivos, a fin de poder exigir responsabilidades a los jerarcas fascistas. Gracias a esa acción, la documentación italiana referida a la guerra civil española ha llegado sin expurgar a los tiempos actuales.

Aunque se han realizado estudios en España sobre la documentación diplomática italiana, nunca se había accedido y publicado la documentación del Ejército italiano referida a las negociaciones del “Pacto de Santoña”. Ahora es el momento de hacerlo.

Se trata de decenas de notas, informes y documentos llegados de la propia mano de Mario Roatta (Mancini), Jefe del Servicio de Información Militar italiano y segundo de la misión en España del CTV. Roatta fue el hombre que negoció con todos los delegados del PNV y mediante los documentos cuenta, día a día, y a veces casi, hora a hora, toda la negociación a sus superiores.

Esta documentación histórica permite esclarecer el compromiso de José Antonio Aguirre en estas negociaciones, la actitud de Franco ante las mismas y el desenlace de los pactos que se nos habían explicado como acontecimientos sobrevenidos.



3. El fin

El día 24 de agosto de 1937, a las 24 horas, fue la fecha y hora limite establecida por Ajurriaguerra y el Jefe del CTV, General Doria, para la rendición y pase de todos los batallones nacionalistas al Corpo Truppe Volontarie

Las negociaciones se habían iniciado el 25 de junio por los mismos interlocutores en el Palacio de Horacio Echevarrieta, en Punta Begoña (Neguri-Guecho), en el ocaso de la ofensiva nacional sobre Vizcaya. Para el momento de la reunión con los italianos el EBB del PNV había seleccionado un significativo grupo de rehenes que salvaguardaran sus vidas. Todos ellos van a ser trasladados a Cabo Mayor (Santander) el 1 o 2 de julio junto al chalet donde el Lehendakari Aguirre y los más importantes dirigentes del EBB habían fijado su residencia.

El mediodía del día 23 de agosto de 1937, Ajurriaguerra vuela en avión a Santander desde Biarritz para “dirigir la ejecución del acuerdo”. Ese mismo mediodía se reúne el EBB en Cabo Mayor con Aguirre y, en la mañana del 24, el avión “Negus” despega aterrizando una hora después en Biarritz con Aguirre, Monzón y de la Torre. Ajurriaguerra dará la orden de evacuar Santander por la mañana, y la vida de los rehenes emprenderá una errática suerte.

Ese día 24, el EBB reunido en Laredo dispone la salida de sus miembros después de la cena. De nuevo el avión “Negus” traslada al Presidente del EBB, Ciaurriz, pero antes del fin realizará un viaje más; al día siguiente saldrá con los Comisarios del Euzko Gudarostea, Lejarcegui y Ugarte responsables militares del pacto.

La noche del 24 al 25, los capitanes Pujana y Eguillor informan al EBB del Pacto de Guriezo, pero en el límite del 24 a las 24 no se había rendido nadie…, ni los barcos contratados dos meses antes habían llegado. No todos los dirigentes del PNV van a poder salir, pues ya no tienen rehenes suficientes.

La documentación italiana va a reflejar los sucesos hora a hora. A esta información se va a añadir la intercambiada entre Franco y Mussolini sobre el cumplimiento del Pacto, más la elaborada por los responsables nacionalistas para explicar la ejecución del mismo, tanto públicamente por José Antonio Aguirre, como por los informes secretos de los Comisarios nacionalistas, Lejarcegi y Ugarte, al Euzkadi Buru Batzar del PNV.

Las opiniones silenciadas de los dirigentes republicanos santanderinos será el contrapunto de la información y de las decisiones de sus líderes.

Esta es la historia de un partido atrapado en la vorágine de la guerra y en la profunda contradicción entre su forma de pensar y de actuar. Intentaron situarse mas allá de una tragedia que sus responsables políticos habían ayudado a crear, pensando que no era disputa propia, sino de los españoles. Fue una traición a unos y a otros con consecuencias dramáticas para todos.

Fundación Popular de Estudios Vascos (FPEV)

Libreria El Sueño Igualitario