19 de enero de 2010

Las elecciones ucranianas entran en su fase final








La CIA, la UE y la OTAN están tristes porque han perdido a un servicial lacayo

Pavel Sviridov

Sovietskaya Rossia

Traducido del ruso por Josafat S. Comín

Este domingo tuvo lugar la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Ucrania. No hubo sorpresas. Tal y como pronosticaban los sociólogos, ninguno de los candidatos logró alcanzar el 50% de los votos. Llegan a la segunda vuelta con gran ventaja sobre sus competidores de la primera, el líder del Partido de las Regiones Víctor Yanukovich, y la primera ministra Yulia Timoshenko. Un Yanukovich que supera ampliamente en votos a su rival. El presidente Yushenko, que ha ocupado el quinto puesto, no solo ha perdido cualquier posibilidad de mantenerse en el cargo, sino que corre el riesgo de perder toda capacidad de influencia política. La participación en las elecciones fue del 67%. Con el 90% escrutado, los votos se repartieron de la siguiente manera: Víctor Yanukovich-35’39%; Yulia Timoshenko-24’9%, Serguei Tiguipko-13’07%; Arseni Yatseniuk-6’9%, Víctor Yushenko-5’4%, Piotr Simonenko (candidato del PCU. N de la T) -3’6%, Vladimir Litvin-2’3%. “Contra todos”-2’2%. El resto de los 18 candidatos no pasaron del 2%.

Así pues, el principal resultado de esta semifinal de la campaña electoral, que todos los analistas calificaban como históricamente relevante, sería el fiasco total de Víctor Yushenko-símbolo de la Revolución Naranja- protegido y transmisor de la política de Occidente, y sobre todo de los EEUU.

La derrota de Yushenko se sabía desde hacía tiempo. Ninguna de las encuestas le concedía opciones de terminar entre los tres más votados. Sin embargo hasta el último momento, conservó la tranquilidad y mostró su confianza en la victoria. Así, el 17 de enero, el día de la votación a la pregunta de a qué se iba a dedicar de no ser reelegido, Yushenko respondió de forma categórica: “Seré elegido”. Una vez que se hicieron públicas las encuestas a pie de urna (que poco se diferenciaron de los resultados finales), en el cuartel electoral de Yushenko, se seguían negando a darles validez. “Necesitamos aprender a hacer exit-polls, que se adecuen a la coyuntura política y arrojen resultados fiables”, declaró Roman Bessmertny, responsable de campaña de Yushenko. Al medio día del lunes, cuando los datos de la Junta Electoral Central confirmaron en la práctica esos datos, ya no hubo más declaraciones oficiales del presidente Yushenko.

La jefa de la administración de la presidencia Vera Ulyanchenko, considera que las contradictorias decisiones judiciales aprobadas en vísperas de las elecciones presidenciales, abren la posibilidad a los candidatos para recurrir los resultados electorales en los tribunales. De momento no está claro que Yushenko vaya a tomar alguna medida a fin de desacreditar o recurrir los resultados de la primera vuelta.

Algunos expertos temen, que una persona que llegó al poder de un modo tan dudoso y prácticamente anticonstitucional, como resultado de una especie de “tercera vuelta” no prevista por la legislación, siga tentado a emprender algún tipo de aventura. Además si algo ha demostrado Yushenko a lo largo de su mandato es el desprecio por la ley, manteniendo al país en una permanente crisis política. Sin embargo es muy dudoso que Yushenko pueda poner en práctica algún tipo de recurso político o personalista, ni recurrir a la fuerza. No parece que pueda contar con “la calle” totalmente desencantada desde aquel “Maidan del 2004”. Su política abiertamente antirrusa, rusófoba, no ha contado con el respaldo esperado. Ni siquiera en el oeste de Ucrania. Solo pudo vencer en seis circunscripciones de Lvov y en dos de Ternopol. Nunca hasta ahora el presidente en funciones había obtenido apoyos tan pobres. Es un auténtico fiasco tanto para el propio Yushenko, como para sus amos usamericanos. Aunque estos, ya le estén buscando recambio. Cabe destacar, que en general, los candidatos que tenían en el centro de sus programas el nacionalismo más extremista (Yushenko, Tyagnibok.1’3%, Kostienko-0’2%), apenas han recogido el 7% de los sufragios. Los principales candidatos han preferido no especular con la cuestión nacional ni la rusofobia.

La votación transcurrió sin incidencias reseñables. La mayoría de los observadores, incluidos los internacionales, no apreciaron ninguna violación grave. Aunque sí que hubo que lamentar algún que otro exceso y escándalo. Relacionados principalmente con el “desembarco georgiano”. El amigo régimen georgiano de Saakashvili envió a las elecciones ucranianas más de dos mil observadores (prácticamente los mismos que el resto de países juntos). Cabe imaginar cual sería la sorpresa de los miembros de la JEC, cuando se desveló que la absoluta mayoría de los georgianos que pedían ser acreditados como observadores, eran hombres jóvenes, sin trabajo, sin educación, sin lugar de residencia conocido y lógicamente sin ninguna experiencia en campañas electorales. Como resultado se les denegó la acreditación a los 2011 ciudadanos de Georgia.

Sin embargo, la víspera de las elecciones llegaron a la región de Donetsk casi 900 ciudadanos de Georgia, de los que 300 llegaron en vuelos chárter el 15 de enero. Todos cortados por el mismo rasero, jóvenes y fuertes. Aseguraban que el objetivo de su visita era privado (que se habían conocido a través de la red social “Compañeros de clase” con chicas ucranianas, con las que planeaban pasar el fin de semana) aunque no ocultaban que su visita tenía como último punto la Junta Electoral Central. El alcalde de Donetsk se vio obligado incluso a reunirse con el cónsul de Georgia para expresarle sus temores ante las posibles provocaciones por parte de sus compatriotas.

Ciertamente daba toda la impresión, que estos enamorados caballeros, observadores aficionados, se preparaban para reventar las elecciones en Donetsk, que como se sabe es uno de los feudos de Yanukovich. Sobre todo si como aseguran algunas fuentes, a los georgianos los habría “encargado” Yulia Timoshenko. Ha salido a la luz una conversación telefónica, cuyas voces recuerdan mucho a las de Timoshenko y Saakashvili.

-SAAKASHVILI: ¿Qué tal te va Yulia?

-TIMOSHENKO. Hola, muy bien, trabajando. Únicamente, el problema que tenemos es que no registraron ayer… ¿ya lo sabe, no? a los observadores…

-SAAKASHVILI: Sí, sí ya lo sé. Por eso llamo. Lo cierto es que Guivi está allí. Pudiera ser que alguien de los suyos se comunicase con él y plantease la cuestión

-TIMOSHENKO: Sin falta. Ya le pedí a Turchinov que se viesen cuanto antes. Yo estoy ahora de gira, en plena campaña, pero mañana estaré en Kiev, y me podré ver con él. Y bueno, le quería agradecer que haya mandado un equipo como ese a Ucrania.

-SAAKASHVILI: Mandamos a la gente más competente y fogueada.

Sin embargo, según otros medios, ese “regimiento de emboscadas” georgiano, estaba al servicio de Yushenko. Sea como fuere, pequeñas provocaciones en diversos colegios electorales de Donetsk, si que hubo, por parte de los georgianos. No obstante, en modo alguno influyó en el transcurso de las votaciones. Víctor Yanukovich obtuvo en la región de Donetsk más del 76%, frente al 4’3% de Yulia Timoshenko.

Ahora lo importante claro está, es ver cómo se preparará la segunda vuelta (se celebrará el 7 de febrero), y quién tiene más opciones de vencer. A pesar de la clara ventaja obtenida por Yanukovich, el pronóstico aquí dista de ser unívoco. Así, el principal “descubrimiento” de entre los contendientes de la campaña, fue el banquero y hombre de negocios Serguei Tiguipko, que ocupó el tercer puesto. En el 2004 estaba el frente de la campaña de Yanukovich, pero antes del final de esa agitada campaña abandonó la política para centrarse en los negocios. Durante el 2008 durante unos meses trabajó como consejero de la primera ministra Timoshenko.

Es significativo el hecho de que 10 días antes de la jornada electoral Rusia comenzó a hacer propaganda a favor de Tiguipko. Hay que señalar, que en esta ocasión Rusia no ha tenido ninguna iniciativa con respecto a las elecciones ucranianas. Y no hablamos de intromisión, sino de una política clara en relación con un país que durante siglos ha sido parte integrante de un estado común, donde a día de hoy siguen viviendo cientos de miles de ciudadanos rusos, millones de rusos y ucranianos que enlazan su futuro con una estrecha y amistosa relación con Rusia. Así que saber quién será el futuro presidente de Ucrania, no puede en ningún caso dejar indiferente a Rusia. Sin embargo, a excepción de la declaración de agosto pasado, en tono muy duro, de Medvedev sobre Yushenko, no se ha dado ningún paso serio.

Los sensacionalistas resultados de los sondeos de intención de voto que publicaron los servicios sociológicos rusos (publicados a escasos días de las elecciones), según los cuales, Sería Tiguipko y no Timoshenko, el que pasase a segunda ronda, seguramente le diese más votos al primero, pero no pasó de ahí. Se quedó a poco más de la mitad de los resultados de Timoshenko.

Lo importante ahora es saber a quién se pasará el electorado de Tiguipko y demás candidatos descartados. Y hasta circula un chiste: el primero que le ofrezca el puesto de primer ministro será presidente. Tiguipko tiene experiencia en trabajar tanto con Yanukovich como con Timoshenko. Pero no es tan sencillo. Una de las particularidades de esta campaña ha sido que una parte significativa de los electores no han votado en la práctica por un candidato, ni porque se identifique con su programa o le resulte más simpático, sino que han votado contra el resto. Es decir, han elegido el mal menor. Especialmente esto es aplicable a la primera “troika” de candidatos.

En la segunda vuelta esas tendencias se agudizarán. Los electores de Tiguipko, son en su inmensa mayoría precisamente los que no soportan ni a Yanukovich, ni a Timoshenko, lo que condicionó su voto. Lo que diga Tiguipko, si es que se decanta por alguno de los candidatos, significa poco para ellos. Así que es difícil aventurar por quién se decantarán a la hora de elegir ese “mal menor”. Lo más probable es que los votos de Tiguipko se dividan en tres grupos iguales: a favor de Yanukovich, de Timoshenko, y “contra todos” (o la abstención directamente).

Mientras, los sociólogos parecen coincidir, en que la mayoría de los que apoyaron a Yushenko, lo harán por Timoshenko. Por muy tensas que sean las relaciones entre los dos antiguos correligionarios, por muy graves que sean las acusaciones que se crucen, está claro que Yanukovich, que aunque sea de palabra se declara a favor del vector prorruso, para ellos es el “mal mayor”. Aunque de un modo tácito, Yushenko con las palancas administrativas que le quedan, podría apoyar a Yanukovich, con vistas a asegurarse la inmunidad.

Los dos ganadores de la primera vuelta se muestran convencidos de ganar en la segunda. Yulia Timoshenko ha declarado que Yanukovich nunca pondrá la mano sobre el evangelio de Peresopnitskoe (es decir no jurará el cargo), porque en segunda vuelta, ningún elector de los que votaron por otros candidatos, le dará su voto. A su vez Yanukovich comentó las declaraciones de su contrincante del siguiente modo: “Esas son las palabras de una persona desesperada, que lleva cinco años aplicando una política fracasada, de una persona, que no es capaz de reconocer sus errores ni de corregirlos”.

Fuente:http://www.sovross.ru/modules.php?name=News&file=article&sid=56876

Respuesta de Ann Talbot al libro " El escudo de la república" de Angel Viñas.Sucesos de Mayo de 1937






Reciclando mentiras estalinistas sobre la guerra civil española

Por Ann Talbot




Este artículo apareció por primera vez en su inglés original, el6 de Octubre de 2007.

El Escudo de la Republica por Angel Viñas (Barcelona: Critica, 2007)

Los libros de historia rara vez tratan solamente sobre el pasado. Inevitablemente, reflejan mejor o peor, algo de la conciencia del tiempo en el que fueron escritos. Esto es realmente cierto sobre el último libro del profesor Angel Viñas sobre la Guerra Civil española. El carácter de los tiempos en que ha sido escrito colorea indeleblemente el libro.

Cual es el carácter de este tiempo fue señalado en un artículo en el Finacial Times del 24 de Agosto en el que el periodista David Gardner llamó la atención sobre un hecho anecdótico que tuvo lugar en Madrid recientemente. El primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, líder del opositor Partido Popular, se reunieron para intentar formular una política común de los dos partidos sobre la cuestión vasca, ahora que ETA ha cesado su alto el fuego. Zapatero extendió su mano a Rajoy cuando se encontraron en las escaleras del Palacio de La Moncloa, y Rajoy, cuyo partido desciende directamente del partido de Franco, dudó en tomarsela.

Esto fue, dijo Gardner, «lamentablemente una precisa instantánea del descenso al incivilidad de la vida pública en España». Tan agudamente polarizada está la vida pública española que la «pasional frase hecha de ‘las dos Españas’» de la guerra civil de 1936-9 ha sido revivida.

Gardner se apresuró a señalar que los dos hombres se estrecharon las manos para las cámaras y que España no estaba al borde del abismo de un conflicto armado, pero su instinto fue correcto al identificar las crecientes tensiones políticas en España. La caricatura que acompañó al artículo mostraba a Zapatero y Rajoy separados por un abismo lleno de muertos. Los familiares de aquellos matados por los fascistas están exigiendo que los cuerpos sean identificados y exculpados. Al menos 500 fosas comunes han sido abiertas solamente en Andalucía.

En estas circunstancias la superficial cortesía que normalmente suaviza la vida social y política tiende a ser suprimida cuando un gesto tan simple está cargado con el peso de la historia. La misma reaparición de los antagonismos apasionados de la guerra civil española son evidentes en el nuevo libro de Angel Viñas y, debe ser dicho, la misma caída en el incivismo es evidente en el comportamiento del profesor hacia sus colegas.

Sus maneras han ido más allá del toma y daca del debate académico y ha descendido, en el Internet, en forma impresa y en persona, a lo que sólo puede ser descrito como intimidación. Durante una conferencia para conmemorar el 70 aniversario de la guerra civil española en Madrid el pasado año él criticó al historiador italiano Gabriele Ranzato en público porque se había atrevido a sugerir que una revolución había tenido lugar en España durante los años treinta.

Después de leer una ponencia en la misma conferencia sobre el esfuerzo conjunto de la burocracia estalinista de Moscú y el gobierno republicano español para estrangular el movimiento revolucionario de la clase trabajadora, fui yo la receptora de una larga reprimenda similar de Viñas.

Con el aire de alguien que está en posesión de un gran secreto, declaró que tenía prueba de que los hechos de mayo, el levantamiento de los trabajadores en Barcelona en 1937, fue una provocación organizada por fascistas italianos. La audiencia contuvo la respiración esperando escuchar cual era esta prueba. Ningún historiador serio haría tal afirmación sin pruebas, ergo, Viñas debía tener pruebas. El puesto de venta de libros de la conferencia agotó su último libro cuando sus colegas historiadores se apresuraron a comprarlo. Pero Viñas no trata los hechos de mayo en ese volumen, [1] el primero en lo que va a ser una trilogía que cubre la historia de la guerra civil española. Tuvimos que esperar hasta este, su segundo volumen, El Escudo de la República, antes de llegar a conocer este recóndito y muy anunciado material nuevo. Eché un vistazo al libro con gran expectative de encontrar alguna asombrosa revelación, como muchos otros habrán hecho.

A diferencia de Keats, ningún planeta nuevo nadó en mi conocimiento en la primera ojeada de El Escudo, aunque debo confesar que podría haber mirado con “salvaje conjetura” porque los nuevos documentos prometidos simplemente no estaban alli.

El profesor Viñas es un distinguido historiador que ocupa una cátedra en la antigua Universidad Complutense de Madrid. Asesora al Ministro de Economía. Ha servido como diplomático en la Unión Europea y las Naciones Unidas. Tal distinciones imponen la obligación de la veracidad. Un hombre de su distinción no sólo no debería, sino que no podría hacer lo que Viñas evidentemente estaba haciendo. Viñas estaba simplemente reciclando las viejas mentiras estalinistas de que la insurrección de mayo fue una provocación fascista.

No tenía nuevas pruebas, ni nuevos documentos, ni nuevo material de archivo, y ningunas nuevas revelaciones. Él estaba reafirmando descaradamente la propaganda que había sido puesta en circulación por los estalinistas en defensa del gobierno republicano del Frente Popular de España y pidiendo a sus lectores que lo acepten como análisis histórico.

Su relato de los hechos de mayo podrían haber sido leídos en las páginas del diario Daily Worker o en cualquier otro diario estalinista de aquellos tiempos. El más cercano precedente se encuentra en los artículos del mercenario escritor estalinista Claud Cockburn que siguió lealmente la línea de Moscú de que el POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) era trotskista y que los trotskistas eran agentes fascistas. Cockburn afirmó que agentes alemanes e italianos inundaron Barcelona donde “en cooperación con trotskistas locales” fueron a “preparar una situación de desorden y derramamiento de sangre” en la que sería posible para los alemanes e italianos desembarcar fuerzas en la costa catalana. “El POUM, actuando en cooperación con bien conocidos elementos criminales, y con algunas personas ingenuas de organizaciones anarquistas, habían planificado, organizado y dirigido el ataque en la retaguardia”.[2]

Los Hechos de Mayo
¿Qué sucedió realmente durante los Hechos de Mayo?

Combates callejeros estallaron en Barcelona cuando las fuerzas del gobierno republicano intentaron arrebatar a los trabajadores la central telefónica que ocupaban. La central telefónica había estado bajo el control de los obreros desde Julio 1936 cuando derrotaron el intento de golpe de estado de Franco. El gobierno republicano había colapsado, y el poder cayó en manos de los trabajadores que comenzaros a crear comités para organizar la producción y distribución colectivamente y milicias para defender su revolución.

Se había creado una situación de doble poder comparable a la de Rusia entre las revoluciones de febrero y octubre de 1917. Pero en España en lugar de que los trabajadores tomaran el poder estatal como lo hicieron en Rusia, los dirigentes de los anarquistas y el POUM entraron en el gobierno republicano. Al hacerlo rechazaron las lecciones de un siglo de experiencia socialista y dieron a la República una autoridad política que no podía haber ganado en ninguna otra forma. En consecuencia las conquistas políticas que los trabajadores habían hecho en Julio de 1936 fueron perdidas poco a poco durante los siguientes meses.

El proceso de contra-revolución fue más lento en Cataluña, la región industrial de la cual Barcelona era la capital, y que era un centro de poder proletario. La central telefónica seguía siendo un poderoso símbolo de la revolución y un objetivo estratégico en la contrarrevolución. El lunes 3 de mayo de 1937, el jefe de la policía Rodríguez Salas ordenó a las fuerzas republicanas que la tomaran por la fuerza. Los trabajadores que ocupaban la central telefónica resistieron. Minutos mas tarde camiones con trabajadores y jóvenes llegaron para ayudar en la defensa del edificio. Comenzó una huelga general cuando miles de trabajadores armados salieron a las calles donde levantaron barricadas.

Los Guardias de Asalto y la Guardia Nacional republicana eran impotentes y se rindieron. Para la noche del 3 de mayo Barcelona estaba efectivamente bajo el control de los trabajadores. Ellos podrían haber tomado el poder, pero por el contrario sus dirigentes les ordenaron cesar el fuego. El gobierno republicano por el otro lado estaba preparándose para bombardear los distritos de la clase obrera de Barcelona y enviaron buques de guerra al puerto.

Según continuaron los combates durante todo el martes y el miércoles, las milicias de trabajadores discutieron regresar del frente a defender la revolución, pero sus dirigentes les disuadieron de ello. La noticia de que 1.500 Guardias de Asalto más iban de camino, llegó a Barcelona al día siguiente.

Su tránsito por Cataluña fue posible gracias a los dirigentes de los anarquistas quienes trabajaron febrilmente toda la noche del jueves para concertar un cese el fuego. El viernes por la mañana, según las fuerzas del gobierno marchaban hacia la ciudad, la lucha se fue extinguiendo. En los siguientes días, se calcula que unos 12.000 soldados, armados con las últimas armas, llegaron a Barcelona para tomar el control de la ciudad y reprimir cualquier oposición. Los trabajadores fueron desarmados y comenzaron los arrestos en masa.

En pos de los hechos de mayo, los estalinistas fueron capaces de ingeniar el nombramiento de Juan Negrín, del ala derecha socialista, como primer ministro. [3] En su primer día en el cargo prohibió La Batalla, el periódico del POUM [4], y el partido fue proscrito. Los dirigentes del POUM fueron detenidos y trasladados a cárceles secretas dirigidas por la policía secreta estalinista, la GPU. El líder más prominente del partido, Andrés Nin, fue separado de los demás e interrogado durante tres días. Cuando se negó a confesar ser un agente fascista, fue torturado hasta la muerte y su cuerpo enterrado secretamente. La GPU ordenó entonces a la Brigada Internacional Alemana de voluntarios tomar al asalto la prisión donde Nin había sido retenido. Para dar la impresión de que la Gestapo había venido a liberarlo, dejaron tras de sí billetes de banco nacionalistas, insignias falangistas y documentos falsos.

El argumento de Viñas
Viñas afirma que los beneficiarios principales de los hechos de mayo fueron Mussolini y Franco, pero no ofrece ninguna prueba para fundamentar esta afirmación. Las fuerzas fascistas no hicieron ningún avance militar en los días siguientes. Franco no capturó Barcelona hasta enero de 1939. Franco se resistió a repetidas exhortaciones de su apoyo nazi para tomarla antes. Su renuncia a aventurarse en este baluarte del proletariado es incomprensible si sus agentes habían sido lo suficientemente fuertes como para fabricar los hechos de mayo. Cuando consideramos que el resultado final de la represión de los hechos de mayo fue aupar al poder a Negrín y a poner fin a la situación de doble poder, ambos objetivos largamente buscados por Moscú, la idea de que una provocación fascista estaba involucrada es ridícula.

Durante décadas Viñas ha afirmado que Negrín fue el gran estadista de la República española y, si sólo hubiera llegado al poder antes, podría haber salvado la República.

Rechaza el relato de su antecesor, Largo Caballero, sobre la lucha entre los dos hombres como desesperadamente sesgado en contra de Negrín. Viñas sostiene que como ministro de finanzas Negrín hizo bien enviando las reservas de oro a la Unión Soviética, y como primer ministro fue ignorante del carácter sangriento del régimen que él lideraba. Mientras los agentes estalinistas capturaban, encarcelaban, torturaban y asesinaban a aquellos que consideraban trotskistas y anarquistas «incontrolables», Negrín, según Viñas, permaneció ignorante de la masacre y con sus credenciales democráticos sin mancillar.

En El Escudo Viñas va más allá incluso de esta tendenciosa defensa de su héroe.

“En mi opinión,” Viñas escribe, ignorando la bien establecida evidencia de lo contrario, “no puede descartarse la idea que fascistas y agentes pro-Franco estaban actuando en el polvorín de Barcelona.”

Luego procede a hacer la más escandalosa declaración. “El movimiento libertario se había visto infiltrado por agentes y espías”, lo que él escribe como “más fácil de hacerlo que en otras organizaciones con un mejor sentido de la disciplina. Algo similar había ocurrido, aunque tal vez en mayor medida, con el POUM, internacionalista y muy abierto al reclutamiento de voluntarios extranjeros”.

¿Cuántos infames insultos y calumnias puede uno decir sobre un movimiento de masas español en una sola frase? El movimiento libertario en España era una organización masiva de trabajadores y campesinos afiliados a la CNT. [5] En cuanto a ser indisciplinados, eso es una calumnia contra los obreros y campesinos anarquistas que se esforzaron en organizar la producción y distribución, la asistencia sanitaria y el esfuerzo de guerra a través de sus comités. Su sentido de la disciplina fue del más alto grado.

Cuando examinamos al POUM, uno puede hacer muchas críticas de su perspectiva política y acciones, pero la burla de Viñas sobre el partido de Andrés Nin, un heroico líder de la clase trabajadora española que murió a manos de estalinistas, deja un mal sabor de boca. El POUM está siendo condenado, no por sus verdaderos errores, si no por no ser suficientemente español. Para Viñas la mala reputación de este partido viene de su asociación con los trabajadores e intelectuales que vinieron a España desde todo el mundo a arriesgar sus vidas oponiéndose al fascismo y luchando por el socialismo. Su acusación de que el POUM estaba abierto a la infiltración por agentes fascistas porque atrajo extranjeros a su bandera demuestra una de las peores tradiciones del chovinismo español.

Viñas entonces comienza a construir su argumentación de que los hechos de mayo fueron una provocación fascista. “De la fértil imaginación de Mussolini surgió nada menos que la idea de deformar e hinchar los “hechos de mayo” presentándolos como un ejemplo revelador de un sangriento capítulo en la lucha entre los comunistas y los libertarios”, nos dice melodramáticamente. Pero ¿a dónde lleva este melodrama de Viñas en realidad? La policía secreta de Mussolini ciertamente estaba interesada en lo que estaba pasando en España. Esto ha sido bien conocido desde hace tiempo. Viñas no nos dice nada nuevo aquí. Una carta de Trotsky al trotskista catalán-francés Jean Rous fue descubierta en los archivos de la policía secreta italiana por el historiador Paulo Spriano y publicada en 1971. Rous estaba en Barcelona negociando con el POUM en nombre de Trotsky sobre la posibilidad de que se concediera a Trotsky asilo en Cataluña.

Viñas no parece ser consciente de la carta de Rous, ni nos ofrece ningún material original. Por el contrario, se apoya por completo en fuentes secundarias. En sí no hay nada malo en esto. Todos los historiadores confían hasta cierto punto en fuentes secundarias ya que nadie puede ser un experto en todas las áreas. Pero lo que hace con estas fuentes secundarias no está dentro de los límites aceptables del comportamiento profesional. Viñas las usa para crear la impresión de que las investigaciones más recientes respaldan su afirmación de que los hechos de mayo fueron el resultado de una provocación fascista, cuando en realidad no lo hacen.

La evidencia
Tenemos sólo que leer los historiadores que cita para comprender que él los está abusando. Viñas basa su argumentación sobre las actividades encubiertas italianas en Mauro Canali, quien ha escrito un estudio sobre los servicios de seguridad de Mussolini. [6] La “fértil imaginación de Mussolini” es una frase de Canali, pero él se refiere a un documento fechado el 11 de junio 1937, es decir, un mes después de los hechos de mayo. Canali no está tratando de demostrar que Mussolini era el responsable de provocar los hechos de mayo Tenemos sólo que leer los historiadores que cita para comprender que él los está usando incorrectamente. Viñas basa su argumentación de las actividades encubiertas italianas en Mauro Canali, quien ha escrito un estudio sobre los servicios de seguridad de Mussolini. [6] La “fértil imaginación de Mussolini” es una frase de Canali, pero él se refiere a un documento fechado el 11 de junio 1937, o sea, un mes después de los hechos de mayo. si no que esperaba capitalizar del conflicto. De hecho, si vamos a sacar alguna conclusión de las pruebas que Canali presenta sería que, lejos de ver el resurgimiento de la actividad revolucionaria en Barcelona como una oportunidad, fue la represión contrarrevolucionaria que le siguió, al tomar los estalinistas el control de la ciudad, a la que respondió Mussolini.

Viñas luego se refiere a un libro por Morten Heiberg y Manuel Ros Agudo [7] que parece ser más prometedor para su argumentación. Heiberg y Ros Agudo afirman que “Los contactos a través de las líneas enemigas que mantienen los miembros de la Quinta Columna Catalana, parecen haber desempeñado un papel no desdeñable en los disturbios”.

Los autores ofrecen tres testimonios para justificar este alegato. Citan en primer lugar un informe del general nazi Wilhelm Faupel de las conversaciones que mantuvo con Franco y su hermano Nicolás. En segundo lugar, se refieren a una conversación entre el ministro de relaciones exteriores italiano, conde Galeazzo Ciano, y el embajador de Franco en Roma, García Conde. En tercer lugar, se refieren a un telegrama de Nicolás Franco al comandante Julian Troncoso que le ordena indicar a los partidarios del Estat Catala (un partido separatista catalán) “empezar la acción en las fronteras y en Barcelona.”

El memorandum de Faupel sobre los hechos de mayo se envió el 11 de mayo 1937. Es decir que fue enviado después de los hechos de mayo. Por consiguiente no puede demostrar que Franco tuvo conocimiento previo del levantamiento. El documento es bien conocido. Se publicó en 1946. Faupel informó de que Franco reclamaba que “los combates callejeros se habían iniciado por sus agentes” y que “tenían unos trece agentes en Barcelona.”

Los estalinistas han utilizado este documento durante los últimos 60 años para “demostrar” que los hechos de mayo fueron una provocación fascista. No hace nada semejante. Todo historiador serio siempre ha reconocido que era una invención falsa, y una que no impresionó a Faupel en su momento.

Sabemos que hubo franquistas en Barcelona porque aparecieron para saquear y asesinar a sus habitantes después de que Franco capturara la ciudad, pero Viñas simplemente no nos presenta ninguna prueba convincente de que fueran un factor importante antes de eso. Las pruebas de la labor de los agentes estalinistas en esa ciudad son mucho más fuertes. Podemos nombrarlos; podemos trazar sus anteriores y posteriores carreras e identificar sus actividades en Barcelona. No existe nada comparable sobre los agentes fascistas.

La discusión entre Ciano y García Conde es de orden similar al informe de Faupel. Ciano afirmó que los hechos de mayo eran la labor de agentes italianos: “lo importante ahora era intensificar y acelerar nuestra ofensiva”, dijo a García Conde, “tomando ventaja de la situación de la revuelta en Cataluña.” Al igual que el informe de Faupel, está hecho en fechas posteriores a los hechos de mayo y, también lo mismo que el informe de Faupel, no proporciona ninguna prueba concreta para respaldar las afirmaciones que contiene. Esto es otro ejemplo de fanfarronería fascista.

La orden a Troncoso es potencialmente más prometedora. Pero no puede ser en absoluto la señal de los hechos de mayo. Incluso si los franquistas tenían agentes operativos en el Estat Catala, este partido separatista de clase media no tenía seguidores en la clase trabajadora y no podría haber llevado a miles de ellos a las calles de Barcelona. Viñas nos está pidiendo que nos creamos que un puñado de fascistas podría haber movilizado a los trabajadores de todos los distritos proletarios de Barcelona y a las milicias. La ingente logistica de tal curso de los acontecimiento es increíble, incluso antes de empezar a pensar en la política implicada. Cuando sus propios dirigentes no pudieron detener sus luchas durante una semana, ¿cómo hicieron los agentes fascistas basados en un partido diferente desconectado de la clase obrera para persuadir a los trabajadores de Barcelona a que empezaran a luchar?

Heiberg y Ros Aguda por sí mismos dan el golpe de gracia a la teoría de Viñas. Tienen que admitir que sus evidencias no proporcionan pruebas irrefutables de una provocación fascista. Escriben ellos, “el hecho de que el enemigo pudo beneficiarse de un sangriento levantamiento en Barcelona no basta para atribuir la responsabilidad de lo que sucedió al General Franco y sus aliados.” Con toda seguridad no lo hace. Huelga decir que Viñas no reproduce su cautelosa observación. Sus lectores solamente la descubrirán si leen su fuente de informacion por sí mismos.

El asesinato de Nin
¿Y qué pasa entonces con Nin? Los estalinistas afirmaron que Nin era un agente de la Gestapo. Viñas no los sigue en esta línea. Por el contrario condena a Alexander Orlov, a quien el Kremlin envió a España como jefe de la policía secreta soviética, por asesinar a Nin. El habla de Orlov como “un mentiroso compulsivo, empeñado en immortalizar una imagen que no se asemeja a la realidad en nada.” Él entonces agrega que Orlov “no debió haber pensado que algunos de sus secretos, protegidos celosamente en los archivos de la KGB, acabarían viendo la luz, o que podría haber documentos en los archivos españoles que los acompañaran.”

Habiéndose referido a estos archivos, sin embargo, Viñas no ofrece ninguna nueva visión o revelación y parece estar usando otra fuente secundaria — un libro por John Costello y Oleg Tsarev, que se basa en material de los archivos de la KGB. Costello y Tsarev han demostrado tan concluyentemente como es posible sobre la base de las pruebas disponibles que Orlov fue responsable del asesinato de Nin y puede incluso haber estado presente cuando su cuerpo fue sepultado. [8]

Viñas no niega el asesinato de Nin, o que la GPU fue responsable. Pero pretende sin embargo absolver de responsabilidad a su héroe Negrín. Como Negrín era jefe del gobierno español en aquellos momentos, eso es mucho pedir. Ciertamente Negrín estuvo avergonzado por la muerte de Nin. Obstaculizaba sus intentos de desarrollar relaciones más estrechas con las potencias democráticas occidentales. Nin era una figura conocida internacionalmente. Un pila de telegramas sobre el escritorio de Negrín mostró la magnitud del problema diplomático. Pero como el historiador Burnett Bolloten ha escrito, “la indignación de Negrín por la desaparición de Nin fue efímera.” [9]

Cualquiera que fuera el inconveniente que la muerte de Nin pudiera haber ocasionado, los beneficios que el gobierno de Negrín acumuló fueron mucho más importantes. El bastión proletario de Barcelona fue puesto firmemente bajo el control de la República, la clase obrera había sido suprimida y el POUM liquidado. El asesinato de Nin había servido de advertencia a cualquier líder emergente de la clase trabajadora. Tampoco fue Negrín un beneficiario involuntario de la actuación de Orlov. Fue el gobierno de Negrín quien emitió un decreto autorizando tribunales secretos inspirados en los de la Italia fascista, y fue el gobierno de Negrín el que prohibió cualquier crítica a la Unión Soviética después de la muerte de Nin.

Conclusión
He tratado extensamente sobre el gastado argumento que Viñas presenta porque él se permite hacer audaces afirmaciones acerca de su irrepochable uso de fuentes de información. Él se jactaba en El País, el diario español, que había gastado una gran cantidad de dinero para acceder a archivos difíciles. Afirmó que a diferencia de otros historiadores, él nunca manipula los datos. Pero cuando examinamos su uso de las pruebas detenidamente podemos ver que toda esta fanfarronada y auto-promoción son un intento de encubrir una pieza de comportamiento profundamente no profesional.

¿Por qué un distinguido historiador arriesga su reputación de esta manera tan temeraria? El comportamiento de Viñas sólo llega a ser comprensible cuando consideramos las tensiones sociales y políticas a las que artículo Gardner alude en el Financial Times. En este clima público Viñas se siente confiado en que a él no se le pedirá rendir cuentas por la violación de las convenciones de un debate erudito. Él apuesta que suficientes historiadores, periodistas y figuras públicas se den cuenta de que su tesis refleja sus intereses lo bastante para que su uso indebido de la evidencia histórica no importe.

Gardner escribe sobre “las dos Españas.” Hay una cierta verdad en esta opinión convencional de la división entre los franquistas y las fuerzas republicanas que componían los dos bandos de la guerra civil. Pero hay otra, y más profunda, división. Las divisiones en las fuerzas republicanas fueron, en el último análisis, incluso más importante en la derrota final de la República a manos de Franco que entre los republicanos y los fascistas.

La revolución que Viñas desea tan vigorosamente negar fue una realidad en España. Pero sin una dirección revolucionaria, consciente de sus tareas, la clase trabajadora no pudo consolidar su poder. En el curso del invierno de 1936-7, el poder de los trabajadores fue minado y las embrionarias instituciones estatales que habían sido creadas en la forma de comités de trabajadores fueron suplantadas una vez más por el estado republicano. En esa tarea los republicanos tuvieron la colaboración de los estalinistas, quienes trasplantaron la maquinaria represiva de los Procesos de Moscú a España.

Los hechos de mayo marcaron la culminación del proceso por el cual un estado burgués se reestabilizó en España y aplastó una revolución proletaria. La derrota de la revolución aseguró la derrota a manos de Franco porque desilusionó, desmoralizó y desorganizó a la clase trabajadora y los campesinos cuyo deseo de la igualdad social había sido la fuente de la resistencia al fascismo.

Cuando Viñas afirma que el levantamiento de los trabajadores en Barcelona fue el resultado de una provocación fascista, él instintivamente regresa a las mentiras que los estalinistas inventaron para justificar sus acciones en defensa del Frente Popular porque las mismas contradicciones que dieron lugar a una revolución en España en los años treinta están surgiendo nuevamente.

Más de una generación de represión fascista, seguido por un pacto de silencio acerca de los acontecimientos de la guerra civil no han hecho nada para eliminar las contradicciones dentro de la sociedad española. La relativa prosperidad que España ha disfrutado desde que ingresó en la UE sólo se ha traducido en que esas contradicciones sociales se han elevado a un nivel superior. Una joven e inquieta clase obrera echó al Partido Popular del gobierno en 2004, exigió que las tropas españolas fueran retiradas de Iraq y no está dispuesta a tolerar las exigencias de la iglesia católica para que controlen la educación y la vida familiar, o la glorificación de los muertos fascistas.

Si el Partido Socialista fue el primer beneficiario del giro hacia la izquierda del electorado, el gobierno socialista se encuentra ahora en la posición incómoda de tener que controlar ese movimiento hacia la izquierda o enfrentar la cólera de la derecha. El libro de Viñas es un indicio de que hay dentro del partido socialista quienes querrían dejar claro que tienen el estómago para la acción del tipo que el héroe de Viñas, Negrín, presidió en Barcelona.

Notas:
1. Angel Viñas, La Soledad de la República, (Barcelona: Critica, 2006).
2. Daily Worker 11 May 1937
3.Juan Negrín fue Ministro de Hacienda bajo Francisco Largo Caballero y luego le reemplazó como primer ministro en Mayo 1937, puesto que ocupó hasta la derrota de la República.
4.Partido Obrera de Unificacion Marxista
5. Confederacion National del Trabajo
6. Mauro Canali, Le spie del regime, (Bologna: Società editrice il Mulino, 2004).
7. Morten Heiberg y Manuel Ros Agudo, La Trama Oculta de la Guerra Civil: Los servicios secreto de Franco, 1936-1945, (Barcelona: Critica, 2006).
8. John Costello y Oleg Tsarev, Deadly Illusions, (London: Century, 1993).
9. Burnett Bollotten, The Spanish Civil War: Revolution and Counterrevolution, Chapel Hill: The University of North Carolina Press, 1991), p. 531.

http://www.wsws.org/es/articles/2007/nov2007/span-n30.shtml

Mientras Cuba, China, Rusia y otros países hacen heroicidades humanitarias Washington envía armas nucleares y 10 mil marines armados hasta los dientes





Vean el reporte de la cadena pro gringa CNN sobre la atención médico cubana: En sus informes el corresponsal Steve Kastenbaum reconoció el trabajo del hospital organizado por los cubanos, “que ofrece atención médica de calidad para las víctimas del terremoto de Haití”.

“Hay muy pocos lugares donde los haitianos pueden acudir cuando están en necesidad de atención médica urgente en el centro de la ciudad. Sin embargo, nos encontramos con uno: el Hospital La Paz, administrado por personal médico cubano aquí en Haití junto a equipos de España y América Latina”, dice.

“Y es algo sorprendente de ver. Están dando atención médica de calidad a las personas gravemente heridas, con un promedio de seis a siete mil pacientes diarios y cirugías varias docenas al día. Tienen tres salas que no paran y trabajan durante toda la vuelta del reloj, 24×7, y es uno de los poquísimos lugares en toda la ciudad donde los haitianos puedan ir a tratar sus dolencias con una expectativa razonable para sobrevivir”, añade.

“Hemos visto tantas lesiones traumáticas allí. No sé cuántas amputaciones hemos visto, fracturas compuestas, heridas traumáticas en la carne. Sin embargo, estos equipos médicos, abrumados por la urgencia, encontraron maneras de cuidar a todos ellos, a pesar de ser por momentos críticos las provisiones de puntos de sutura, oxígeno, anestésicos y el agua, que necesitan para todas estas cosas. Ellos suplen las carencias con el suministro que llega, de España o de la Isla. Toda la atención se está ofreciendo de una manera muy ordenada “.

China Popular está a 12 mil km de Haití y 60 rescatistas chinos sin armas llegaron en 48 horas a Puerto Príncipe. Miami está a 1.000 km y tardó 3 días llegó el portaaviones USS Carl Vinson armado con misiles "Sidewinder" y 19 helicópteros y una semana un barco hospital. Los rescatistas rusos hacen esfuerzos heroicos pero el secretario de defensa gringo Gates se niega a enviar alimentos y agua por falta de seguridad.
Lo primero que han hecho los soldados de la 82 división aerotransportada gringa es tomar el aeropuerto para decidir quién aterriza y quién sale del país. Los agentes del Departamento de Estado han rechazado a diplomáticos franceses que querían sacar haitianos con pasaporte francés. Sólo permiten salir a gente con pasaporte gringo. Han negado el aterrizaje de aviones con medicinas, alimentos, hospitales de campaña y ayuda provenientes de los países del CARICOM, Francia, Qatar, México, Perú y Argentina. El ministro francés de cooperación Alain Joyandet ha protestado formalmente pero después su gobierno lamebotas ha dicho que se coordina "perfectamente" con los marines.
Vean excelente análisis sobre las verdaderas intenciones de la invasión militar gringa de Haití con coartada humanitaria
Según desliza The Washington Post, el verdadero objetivo de la flota norteamericana es rodear a Haití con un anillo de seguridad militar en prevención de los posibles (y previstos) brotes de violencia que amenazan con extenderse a todo el territorio haitiano.




Pero hay otra razón de fondo que parece justificar el desembarco militar: EEUU (en su condición de dueño del Patio Trasero) busca imponer su hegemonía de potencia nuclear y consolidar su control en la zona de catástrofe como ya lo hizo durante el tsunami asiático.

Los objetivos pueden ser varios, pero hay uno que sobresale nítidamente: Reemplazar a los Cascos Azules de la ONU y constituirse en única autoridad militar con un control directo sobre el gobierno de Haití.

Después del golpe en Honduras, los halcones y ultraconservadores de Washington impusieron a Obama un replanteo de las relaciones estratégicas con los gobiernos de la región.

Para los halcones ultra conservadores USA (el Pentágono y el "capitalismo de guerra" del Complejo Militar Industrial) Chávez y sus aliados son la "dictadura comunista" que querían apoderarse de Honduras de la mano de Zelaya.

El golpe hondureño, en realidad, fue sólo la punta del iceberg de un proceso geopolítico militar más profundo impulsado por el poder conservador de EEUU, que intenta sustituir a una estrategia de dominio que considera "demasiado blanda" (el "sistema democrático" de poderes civiles) por una alternativa de mayor control militar de la región adaptado a las crisis y a los conflictos intercapitalistas que se avecinan en el planeta.

Los conservadores (demócratas y republicanos) y los halcones militaristas que controlan los resortes de decisión del Pentágono y del Complejo Militar Industrial (capitalismo de guerra), están convencidos de que las políticas de "diálogo y tolerancia" que propicia Obama conducen a una pérdida del poder militar de EEUU y a una fortificación de sus enemigos situados en el "eje del mal".

La reactivación de la IV Flota USA patrullando aguas latinoamericanas fue una señal clara -dicen expertos regionales- de que EEUU está lanzando una señal preventiva a quienes se atrevan a poner los pies sobre los recursos estratégicos de la región (petróleo, agua potable y biodiversidad) que considera como suyos.

Enmarcado en estos hechos, el Pentágono y el Departamento de Estado ven como "potencial peligro" (con posibles ramificaciones en otros países) el desembarco comercial-militar del eje Rusia-China-Irán en América Latina utilizando a Venezuela como plataforma.

Expertos que manejan información confidencial en Washington vienen advirtiendo que las claves del golpe de Estado en Honduras y el incremento de la presencia militar USA en Colombia (bases militares) se encuentran en la creciente influencia (militar y comercial) rusa-iraní en América Latina y en su alianza estratégica con Venezuela.

La "cumbre" Medvedev-Chávez, a fines del año pasado, formó parte del decorado de una estrategia para integrar a Chávez como nuevo jugador en el tablero de la "guerra fría" Washington-Moscú, donde América Latina y la región petrolera del Caribe se convierten en un nuevo posible escenario de la guerra por el control de la energía entre Rusia y EEUU.

En ese escenario, los halcones del Pentágono y del Departamento de Estado (que manejan las políticas militares y las hipótesis de conflicto externo de Washington) no miran ni analizan a Chávez desde una perspectiva exclusivamente latinoamericana.

El presidente venezolano mantiene una alianza estratégica (de orden comercial y militar) tanto con Irán como con Rusia y China, potencias capitalistas emergentes que compiten con el eje USA-UE por el control de las redes energéticas y las reservas petroleras del triángulo Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente, en una versión aggiornada de la "guerra fría" por áreas de influencia, esta vez protagonizada a niveles intercapitalistas.

Esto convierte al Caribe (con Haití adentro) en una región de alto voltaje en la resolución de la guerra fría por recursos estratégicos y energía que mantienen las potencias por su supervivencia futura.

En este escenario, la preocupación central del Pentágono es el despliegue de aviones, barcos y submarinos nucleares rusos en el Caribe, muy cerca de las principales reservas de petróleo y de recursos de biodiversidad en América Latina.

Aquí es donde Chávez (a pesar de su sociedad comercial estratégica con USA) se vuelve "rojo, rojito", al convertirse en el trampolín de Moscú en el patio trasero.

¿Y como cierra la catástrofe haitiana y el desembarco militar norteamericano en este escenario?

Muy sencillo: La ocasión hace al ladrón, y la catástrofe haitiana brinda a EEUU la posibilidad de reconvertir a Haití en un nuevo portaaviones terrestre para sus fuerzas de despegue rápido en la convulsa región centroamericana y caribeña.

A esto (y siguiendo una vieja técnica imperial de disfrazar la ocupación con una causa moral) la Casa Blanca y el Pentágono llaman graciosamente "misión humanitaria en Haití".

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(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web
http://www.iarnoticias.com/2010/secciones/contrainformacion/0005_eeuu_desembarca_haiti_16en2010.html

La falsa democracia






Voy a hacerlo una vez más pues los que no creemos en la de­mocracia capitalista pero no tenemos más remedio que vivir en ella, para no enfermar de esquizofrenia ne­cesitamos de vez en cuando señalar las gravísimas “mentiras democráticas”.

Se dice que la democracia es el gobierno del pueblo para el pueblo. Pero no es así, es el go­bierno de los ricos para los ricos. Aquella con­ven­ción es un truco burdo, la muleta del toreador para engañar al toro. En la democracia capitalista no es el pueblo quien gobierna, ni los que gobiernan ni los parlamentarios representan al pueblo; ni los jueces representan la equidad; ni los curas católicos a Dios. Todo es una colo­sal impostura. Ved cómo se protegen unos a otros. Y aun­que se objete que la culpa es de los ciudadanos por votar, esto es otra treta: los ciudadanos no tienen otra op­ción, votan para elegir entre mal­hechores. Y como el sistema está vi­ciado en origen, todo lo que emana de él está viciado.

Lo que sí observo es que que ningún medio de los muchos que hay en el sistema se arriesga a proclamar en sus portadas la obviedad de que la de­mo­cracia capitalista es un invento del capital.

Lo que quiero decir hoy es que, salvo alguna excepción sin duda au­torizada para con­firmar la regla general, todos, absolutamente to­dos los dirigentes, candidatos y políticos del montón son ciudadanos in­mensa­mente ri­cos. No se diga que exagero: cualquier miembro de la comunidad capitalista es in­mensa­mente rico si se le compara con los miles de millones de meneste­ro­sos quue pueblan el mundo.

No hace falta enumerar ni señalar a esos que se dedican a la polí­tica. Ni es preciso identificarlos. Los conocemos. Todos son ricos y muchos de ellos multimillona­rios. Sea aquí o en las chimbambas, los congresistas, senadores y dirigentes de las demo­cra­cias son cresos, individuos opulentos. Y los que no lo son en sentido es­tricto lo serán o lo son moralmente, pues aunque alguno desdeñe enriquecerse la mera posi­bilidad es un magro privilegio al alcance de muy pocos. Es su opción dar rienda suelta a la codicia o mantenerse en el pru­dente acomodo, pero esa canonjía está sólo al alcance de los elegidos.

Parece mentira que en el siglo XXI la comparsería del mundo se tra­gue el sapo de que la democracia capitalista es el menos malo de los sistemas de gobierno posibles. La democracia capitalista es el ingenio por antonomasia del pri­mate para depredar con desahogo pasando por humanista; un truco para encubrir las innúmeras des­igualda­des entre los que viven regaladamente y los que o carecen de lo indis­pen­sable o han de prostituir su dignidad frente a ricos, empresarios y bancos.

En cualquier caso y aunque la pobreza extrema de los países oc­ci­dentales sea en muchos casos el acomodo de siglos pasa­dos, la des­igualdad en bienes, trato, respeto y consideración entre unas porcio­nes de sociedad y el resto exige, dentro de los propios meca­nismos de la democracia, un referéndum en el mundo y en cada país; un refe­réndum para verificar cuántos se seguirían abonando al sistema y cuántos esta­ríamos dispuestos a renunciar a las liberta­des formales con tal de que todo el mundo coma o al menos pueda librarse de las pesadi­llas que atosigan a la in­mensa mayoría atacada por la pobreza real, por la po­breza técnica o por el desam­paro virtual.

Es más, tal como van las cosas del mundo, más les vale a los que se dicen socialistas, unas veces y socialdemócratas otras, renunciar a la competición política. Ahí tenemos a los Za­patero y a los Obama, y luego a los europalafreneros del socia­lismo real como Cayo Lara, que no hacen ni pueden hacer otra cosa que estar de relleno en la demo­cracia capi­talista para fortalecer la idea de que hemos felicitarnos por vivir en el mejor de los mundos posibles. Porque es la Monarquía aquí la principal culpable. Es esa institución perversa la que instila e irra­dia en la sociedad española la corrupción, las canonjías, las preben­das y los privilegios. En este país y en estos avanzados tiempos ¿quién no se pregunta: si estos parásitos borbo­nes viven como reyes, por qué yo me voy a contentar con poco?

Quizá empezaríamos a creer un poco más en la democracia espa­ñola, cuando se declare la República. Con la República las claves so­ciales, económicas y sobre todo psicológicas, cambian radicalmente. En los países, principalmente europeos, que ya la tienen desde tiempo casi inmemorial los problemas no son exactamente los mis­mos que en el nuestro. Son de otro nivel. Porque, dentro de la corrup­ción política que asuela a occidente, hay grados de vileza que pueden corregirse, otros, como los que se dan en España, están en buena encapsulados al abrigo de la mentalidad piramidal que reside en la monarquía y el papado. Y mientras aquí tengamos rey y familia real y sanguijuelas succionando el presupuesto e infinidad de cosas más, nunca llegará a España un régimen democrático pasable y mínimamente tolerable. Bastante tiene la sociedad con la sangría que le inocula el sistema de Mercado...

Jaime Richart en Kaos en la Red