12 de febrero de 2010

Colombia. Descubiertas fosas comunes perpetradas por el ejército y los paramilitares a sueldo del presidente Álvaro Uribe.

Las últimas noticias de Colombia son alarmantes. En el cementerio de La Macarena, a 200 km de Bogotá, fueron enterradas numerosos cadáveres, depositados anónimamente allí por el ejército a partir de 2005. Este descubrimiento responde a las investigaciones abiertas por la justicia colombiana referidas a la implicación del Estado por medio del ejército y de los paramilitares en esta clase de atrocidades. Un millar de fosas comunes podrían ser encontradas en todo el territorio colombiano, según la ONU. Las evaluaciones de los magistrados que instruyen este asunto en el marco del programa “Justicia y Paz” hablan de alrededor de 50.000 desaparecidos desde 2005, es decir, desde el inicio del primer mandato presidencial de Álvaro Uribe.
El Movimiento de Jóvenes Comunistas denuncia estos crímenes que subsisten desde hace años en Colombia. La represión política y el terror que hace reinar el gobierno de este país y los paramilitares, con la complicidad de los EE.UU., se traduce en muertos, desapariciones y también en amenazas permanentes a los militantes de izquierda y a sus familias, y ¡en primer lugar a los militantes comunistas !

Exigimos la realización de una investigación de la ONU y de los Tribunales Internacionales y la apertura de un proceso por crímenes contra la Humanidad perpetuados por el gobierno de Uribe y sus aliados.

Por otro lado pensamos que ya es hora de que “el conflicto armado interno” o guerra civil que asola este país desde hace décadas cese al fin. Para ello solicitamos la disolución efectiva de los paramilitares y su enjuiciamiento. Esta paz sólo podrá ser real con un verdadero derecho a la oposición en este país y con la realización de profundas reformas sociales que garanticen las necesidades primarias como el acceso a la sanidad, a la educación…

¡Lo que hoy está en juego en Colombia no es otra cosa que la lucha entre fascismo y democracia ! También apoyamos a nuestros compañeros que luchan allí por la instauración de un verdadero Estado de Derecho y por el esclarecimiento de la verdad sobre los muertos y desaparecidos.

No más "reconciliación del embudo”



José Luis Pitarch

UCR 10 de Febrero de 2010

El investigador y profesor de Derecho Penal Internacional Miguel A. Rodríguez Arias acaba de dar remate a su extraordinario esfuerzo de aprestar un “Borrador de Anteproyecto de Ley de verdad, justicia y reparación para las víctimas del genocidio y la dictadura franquista y el posterior periodo de impunidad”, en el cual hemos colaborado, en mucho o en poco, con aportaciones, con alientos, personas y asociaciones. Que no admitimos la tramposa, insuficiente reconciliación del actual régimen por parcial, controlada, troceada (“reconciliación del embudo”, se permite uno llamarla), sino reclamamos una reconciliación comparable a las que hubo en Alemania o Italia tras el fascismo.

Aunque aquí somos más generosos o longánimos: no pedimos, por ejemplo, que Fraga --con las manos manchadas de sangre de torturados y fusilados con su voto a favor, y explicante-justificante máximo del “asesinato de Estado” en cuanto Ministro de Información, ¡uf, información!-- responda de sus presuntos delitos de lesa humanidad como Philippe Pétain, Pierre Laval, Von Ribbentrop o Speer. Nos basta que se vaya a su casa de una vez, no manche, presidiéndola, la Mesa inicial del Senado cada legislatura, no presida un partido que se dice democrático. (Claro que en este partido hay buen montón de fascistas más o menos vergonzantes; de ahí que apenas prosperen por acá partidos fascistas confesos, cual sucede en otros lares, vean Austria, Holanda, etc).


El Anteproyecto de Arias busca llegar a las Cortes, en el ámbito de la Iniciativa Legislativa Popular (Artículo 87.3 de la Constitución) y para su correspondiente tramitación parlamentaria. Lo cual anuda con el "derecho a participar en los asuntos públicos directamente" (derecho esencial, cardinal, Artículo 23 de la citada, perteneciente al “núcleo duro” de los “Derechos Fundamentales y Libertades Públicas” del Título Primero de la Constitución), así como con el 66.1 ("Las Cortes Generales representan al pueblo español").

Uno ha cursado mensaje de felicitación a Rodríguez Arias, del que extractaré a ustedes pasajes, con algunos añadidos. Veamos: cuando este amado país termine de verdad, no sólo a medias (y la mitad de la verdad es con frecuencia la mayor mentira), esa "transición" o transacción del embudo, corrompida por la coacción de “lo tomas o lo dejas”, tragas esto, eso y aquello, o no hay democracia, ni elecciones, ni partidos legalizados, ni Constitución, y de cierre el Ejército, aberrantemente, en el neurálgico Título Preliminar de la Constitución, heredando el Art. 37 de la Ley Orgánica del Estado del césar marroquí; cuando termine, decimos, esa transición trufada de señuelos y bachillerías que han prosperado sobre la ignorancia y buena fe de un pueblo sin experiencia ni madurez democrática, habrá al fin un Gobierno --esperemos que republicano, República igual a Regeneración-- que se atreva a rotular calles a nombre de los combatientes antifascistas o "maquis", héroes en toda Europa, del este y del oeste, menos en España, en tantas cosas la "excepción europea".

Sí, excepción en letras gruesas, que aún hemos tenido autos de fe inquisitoriales en el siglo XIX (en mi Valencia; no les extrañen demasiado los amoríos telefónicos de Camps con un gangstercillo, o lo de Rita confesando --¡qué ignorancia jurídica!-- regalos de 3.000 euros en consideración a su alto puesto o función (delito del Art. 426 del Código Penal), o lo de La Rúa exonerando a toda prisa a su amigo President en vez de tener en cuenta un revelador informe de la Policía que ponía a Camps contra las cuerdas, llegado días antes del preconcebido lock-out de actuaciones, o las cien cuentas secretas de Fabra en sólo un año, o lo de Blasco navegando desde el núcleo duro del marxismo-leninismo y el FRAP “terrorista” al núcleo duro del PP valenciano. ¡Tierra querida y fascinante!, no de inmoralidad sino de amoralidad). Disculpen el paréntesis.



Por la excepción europea nos andábamos. Miren la exotiquez de que ni los Habsburgo (tras Carlos I de Austria-Hungría), ni los Hohenzollern alemanes (tras el forfait del káiser en 1.918), ni los Saboya italianos después de Humberto II, ni los Borbones franceses desde 1.830, ni los ídem napolitano-sicilianos desde 1.860, ni los Poniatowski polacos desde el siglo XVIII, ni la Sublime Puerta, ni los descendientes del rey Pedro de Yugoslavia, del rey Boris de Bulgaria, del rey Miguel de Rumania, del rey Zogu de Albania, ni los de los zares, of course, han retornado al trono. Mas aquí ya disfrutamos por cuarta vez a los Borbones, que siempre han venido a través de golpe de estado o de guerra civil (la de “la Independencia” también lo fue, muchos militares obedecieron a José Bonaparte, en cuya familia había abdicado Carlos IV). ¡Somos únicos, incomparables! (Y Juan Carlos sabía, el 23-F, que por quinta vez ya no iban a venir. Es una de las claves del golpe blando cuando quiso convertirse en duro).



Habrá al fin unos gobernantes --retomemos el hilo de mi mensaje a Arias-- que se atrevan también a titular plazas con nombres de los secuestrados, torturados, asesinados y enterrados sin nombre por fosas, pozos y barrancos. (Porque, a hoy día, ni siquiera al Teniente General valenciano Vicente Rojo Lluch, máximo jefe del Ejército de la República, le han concedido una costanilla en Valencia). Habrá unas Cortes y un Gobierno, en fin, que tengan la dignidad de ascender a general honorífico o póstumo a algunos coroneles de muy alta conceptuación profesional (incluido "Estado Mayor") cuya carrera fue dinamitada (Monge Ugarte, Díez Gimbernat,...) por estar fichados como "úmedos", mientras llegaban a general Blas Piñar o Cañadas (progolpistas a la luz del día, impulsores del sedicioso "manifiesto de los cien" de diciembre 81), y otros muchos como Gastón Molina o Marchante, por citar sólo breves ejemplos.



Cantaremos entonces con Labordeta, por última vez: ""Habrá un día en que todos... /veremos una tierra que ponga 'libertad' ((todos, repitamos, sin las exclusiones o trágalas de esta reconciliación del embudo: la de los guerrilleros antifascistas, últimos soldados de la República, ejercientes del sagrado derecho de resistencia armada a la tiranía (vide Aristóteles, Tomás de Aquino, Locke…), derecho que parió los Estados Unidos; la de los sepultados con rabia fascista en fosas comunes, y hasta hoy; la de los militares leales al pueblo))... para así levantar/ a aquellos que cayeron/ gritando libertad..."". Y ese día ya no habrá magistrados como Don Luciano Varela ignorando fundamentales preceptos de justicia internacional y universal, incluido el pronunciamiento del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas el 31 de octubre último; haciendo los imposibles contra prácticamente el único juez que ha dicho bien claro y bien alto que la dictadura franquista fue simplemente genocida y delincuente de lesa humanidad.



Si me permite aún el lector, acababa uno el e-m a Arias así: Con un punto de dolor a mis sesenta y montón de años, vuelvo a mi amigo Labordeta (con quien estuve no hace tanto en Jaca rememorando y honrando a Fermín Galán y García Hernández): "También será posible/ que esa hermosa mañana/ ni tú ni yo ni el otro/ la lleguemos a ver;/ pero habrá que empujarlo/ para que pueda ser". Ahí estamos.

-----------------------------

José Luis Pitarch, es Presidente estatal de Unidad Cívica por la República y Profesor de Derecho Constitucional (Univ. de Valencia)

Un grupo de intelectuales firma un manifiesto de apoyo a Garzón



Un grupo de intelectuales, entre los que se encuentran escritores como Juan Goytisolo y José Manuel Caballero Bonald, han suscrito un manifiesto de apoyo al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en el que muestran su "preocupación" por los pasos dados por el Tribunal Supremo , que tramita una querella contra el magistrado a raíz de su investigación de los crímenes del franquismo.
El manifiesto, para el que se solicitan admisiones en la dirección de correo electrónico hemosconocidolanoticia@gmail.com, lo firman también la política y abogada Cristina Almeida, el cantautor Paco Ibáñez, los escritores Fanny Rubio y Manuel Rivas y catedráticos como el arabista Pedro Martínez Montávez o el filólogo Joan Oleza. También suscriben el escrito el actor Jordi Dauder, el sociólogo José Vidal Beneyto, el hispanista Iam Gibson, el coordinador del grupo para la recuperación de la memoria histórica Matías Alonso Blanco, la abogada Gloria Wilhelmi, el penalista Miguel Ángel Rodríguez Arias y Carmen Negrín, nieta del último presidente del Gobierno de la II República.

Todos ellos muestran su "inquietud "por el hecho de que a los familiares "de las oficialmente 130.000 víctimas del franquismo se les sustraiga en nuestro país el mandato de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas de reconocimiento, de reparación y de justicia". Añaden que los desaparecidos de las dictaduras "constituyen una realidad dramática en países hoy democráticos, y, en algunos lugares, han perdido el derecho de defensa, en tanto que sus verdugos han quedado impunes para siempre". Así lo reconoce la sentencia del Tribunal europeo de Derechos Humanos de 16 de julio de 2009, según recuerdan, "para el cual la ausencia de búsqueda oficial de desaparecidos supone un trato cruel e inhumano considerando a éstos víctimas de tortura".

Insisten en que la Convención de Ginebra, la Declaración Universal de Derechos Humanos y otras organizaciones advierten a la comunidad internacional que han de perseguir los crímenes contra la humanidad en sus distintos territorios. "Por ello nos ha llenado de orgullo que la justicia española haya abierto una gran brecha en la persecución de crímenes en otros países (Chile, Argentina, El Salvador, etcétera) cercanos. Sin embargo, ha callado de forma vergonzante acerca de la realidad de los crímenes en su propio país", reza el manifiesto.

"No podemos recibir parabienes en el extranjero por nuestro sentido de la justicia en la tutela de esos hechos cometidos en el pasado, y asistir a la vez al vergonzante y penoso espectáculo de sentar en el banquillo a uno de los jueces más respetados en todo el mundo en esta tarea de dar voz a las víctimas del franquismo, acusado de prevaricación por un "pseudo sindicato" llamado Manos Limpias que ensucia nuestras esperanzas de una justicia democrática", dicen los firmantes del manifiesto.

"El peor golpe desde el 23F"

Añaden, en referencia al sindicato que se ha querellado contra Garzón ante el Tribunal Supremo, que "quienes se pretenden llamar Manos Limpias, amparados en esta ocasión, ellos sí, efectivamente, por altos tribunales, lejos de exigir sus responsabilidades, prefieren sentar en el banquillo a un hombre decente, capaz de poner el ejercicio de su profesión a la altura, teóricamente hablando, de nuestra democracia".

"Por eso, nosotros también nos consideramos sentados en el mismo banquillo que el juez Garzón y estamos tristemente convencidos de que si la oblicua maquinaria puesta en marcha contra este magistrado avanza en el sentido que intuimos, asistiremos, en palabras de Manuel Rivas, 'al kafkiano proceso de un tribunal que encausa, en carne, a la Justicia, sufriendo con ello nuestra Democracia el peor golpe desde el 23F'", añade el manifiesto.

"Es increíble que veamos en estos últimos tiempos actuaciones de jueces que han merecido la repulsa del conjunto de la sociedad, sin que por los tribunales y órganos disciplinarios de la judicatura éstos hayan merecido un solo reproche corporativo cuando se han lesionado derechos fundamentales de la persona", continúa el escrito, que finaliza con una cita de Ernesto Sábato: "Su presencia será donde se halle un perenne alegato de libertad y democracia frente a quienes se consideran impunes".
ELPAIS.com >España