3 de marzo de 2010

Lluis Llach Campanades a Morts ...Vitoria 3 Marzo



Andoni Txasko
Han pasado 34 años desde que el régimen fascista reinante en aquel momento, truncara con la ayuda de las armas un movimiento ilusionante que además de unas condiciones dignas de trabajo, luchaba y había depositado sus esperanzas en lograr un nuevo espacio de democracia y libertad. El 3 de marzo de 1976 la Policía Armada Española, pistola y metralleta en mano, asesinó a 5 trabajadores e hirió a más de un centenar de diversa gravedad. En una criminal actuación, y tras gasear la iglesia de San Francisco del barrio de Zaramaga, procedió a disolver a tiros una pacífica asamblea de obreros que reclamaban una mejor situación laboral y la vuelta de las libertades y la normalidad democrática, la cual, el dictador Francisco Franco había roto 40 años antes liderando un golpe militar contra la legitimidad de un gobierno republicano, libre y democráticamente votado y establecido. Un golpe militar que propició la implantación de una feroz y brutal dictadura que reprimió y eliminó de manera sistemática, a todas aquellas personas que por sus ideas, cultura, idioma, o condición diversa, supusieran un peligro y una amenaza contra los principios que implantaron en su denominado “Glorioso Movimiento Nacional”

Muerto Franco el 20 de noviembre e 1975, la dictadura no murió con él. Con objeto de mantener y perpetuar en el tiempo el régimen implantado, el dictador y su séquito se habían preocupado de dejarlo todo “atado y bien atado” para cuando abandonara este mundo. En eses atado y bien atado no cabía ninguna posibilidad ni expectativa de apertura o de cambio, por el contrario, sí estaba contemplada la manera de actuar contra todo lo que representara una amenaza para su perpetuación.
Lo sucedido el 3 de marzo de 1976 se enmarca precisamente en el peligro que suponía para los herederos del régimen, permitir la prolongación de la movilización obrera iniciada en Gasteiz. No estaban dispuestos a tolerar el ejemplo a seguir que podía suponer en otros lugares la lucha de Gasteiz. Y actuaron al igual que lo hicieron en el 36, con las armas. Su tan estudiada y planificada estrategia para mantener los pilares del régimen implantado, no podía depender de unos cuantos obreros, que, plenos de dignidad y ansiosos de libertad, pretendían la ruptura con un terrible y aciago pasado, para crear y forjar un futuro nuevo y prometedor.
34 años después, los familiares de los trabajadores asesinados, y los afectados de aquella actuación criminal, reconocida por la propia policía como una “masacre”, seguimos reclamando Verdad, Justicia y Reparación, al tiempo que los responsables, tanto materiales, como inductores de los hechos continúan en la más completa impunidad. Unos sucesos que el Estado Español encubre y se niega a juzgar, bajo argumentos de la prescripción de los delitos por el tiempo transcurrido y a la aplicación de la ley de Amnistía del 77, aun a sabiendas que los delitos de Genocidio y los Crímenes de Lesa Humanidad, ni prescriben ni son amnistiables. En este sentido, son cada vez más numerosas las voces que catalogan las actuaciones asesinas del franquismo como Genocidio y Crímenes de Lesa Humanidad. Así lo entiende por ejemplo, Amnistía Internacional en su Informe del 18 de Julio de 2005 o el propio Consejo de Europa en su Declaración del mes de Marzo de 2006, además de numerosas personas representativas y muy cualificadas que trabajan en el ámbito de la justicia y en el tratamiento y la aplicación de los derechos humanos a los afectados por actos de represión. Ni que decir tiene, que nosotros, víctimas de una actuación terrorista impulsada desde un gobierno que 100 días antes presidía Franco, vamos a impulsar y promover las iniciativas que sean necesarias para poder plantear con garantías, acciones judiciales en demanda de justicia. Es necesario juzgar al franquismo, y en esa labor es fundamental que todas/os las/los represaliados/as y sus familiares nos comprometamos en la presentación a nivel individual o colectivo de las correspondientes demandas judiciales, para lo que, nuestra asociación, integrada en la coordinadora Lau Haizetara Gogoan, pone a disposición de los interesados/as, los canales necesarios para que dichas demandas puedan realizarse con coherencia y unas mínimas garantías jurídicas y procesales. Con ello, y con el respaldo y apoyo de una sociedad cansada de impunidad y en exigencia de justicia, lograremos sentar en el banquillo a un régimen genocida y criminal como fue el liderado por el militar golpista Franco, y en el que algunos de sus más fieles partidarios y adeptos, se mantienen, a día de hoy, ocupando puestos relevantes de poder e incluso, alguno de ellos presidiendo de forma honorífica, partidos políticos que se dicen democráticos.

A pesar de los diversos reveses recibidos por la justicia, nuestro esfuerzo va a centrarse en esa dirección y un primer paso por nuestra parte va a ser solicitar la revisión de la negativa a ser considerados como tales, por la ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo. Es incongruente y no alcanzamos a entender cómo, por un lado, se nos niega el amparo en esta ley argumentando que la actuación el 3 de marzo de 1976 de la Policía Armada no fue una actuación terrorista, muy al contrario, se trató de una actuación para recuperar el orden perdido tras una insurrección obrera, y por otro, nos admiten en la ley conocida como de Memoria, por tratarse de unos hechos en los que los trabajadores asesinados lo fueron en la lucha por las libertades y la democracia. Ante esta manifiesta y clara contradicción, y más allá del trato desigual y discriminatorio que supone ser contemplados en una u otra ley, el Gobierno Español tendrá que pronunciarse y dar una explicación coherente, ó, llegado el caso, serán los Tribunales de Justicia o el propio Comité de Derechos Humanos de la ONU con sede en Ginebra, en el que tenemos planteada una demanda pendiente de resolución, los que dictaminen.
Es evidente y así queda de manifiesto, la nula voluntad de las autoridades políticas del Estado Español de esclarecer y de enjuiciar flagrantes vulneraciones de derechos humanos como la matanza de Gasteiz. Por el contrario, tratan de ocultar, de silenciar y de dejar en el olvido, sin mostrar un sentido y verdadero reconocimiento, a los afectados y afectadas por aquellos hechos. Son incapaces de pedir perdón y asumir la responsabilidad, que como gobierno les corresponde, por la acción terrorista llevada a cabo contra el Pueblo Trabajador el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz, amparando con su postura a los responsables de la misma.

Contra el olvido y la impunidad, “Memoria y Justicia”. Esa es nuestra labor y ahí estamos, compartiendo espacio y esfuerzos con otros colectivos memorialistas de Euskal Herria. Es esencial e imprescindible transmitir la historia en base a relatos veraces y ajustados a la realidad y corresponde a la comunidad educativa, a través de unidades didácticas debidamente consensuadas y elaboradas, la responsabilidad de dar a conocer en las aulas una historia que algunos quieren negarnos. Es inadmisible que sigan imperando versiones mentirosas y tergiversadas, que como en el caso del 3 de marzo, tratan de justificar una actuación desde cualquier punto de vista injustificable. Si queremos construir y forjar un futuro sólido, deberá sustentarse en un conocimiento exacto del pasado, por eso, a las nuevas generaciones les debemos una historia sin vacíos ni agujeros negros, con objetividad y total transparencia y veracidad.


Jovenes antifascistas retiran 216 símbolos franquistas en Castilla



La primera edición del campeonato “Placa-placa” que hemos organizado desde Yesca ha tenido el objetivo, por una parte, de denunciar la presencia de la numerosa simbología franquista en las calles de Castilla que ensalza dicho periodo dictatorial. Creemos que la permanencia de esos símbolos supone una grave ofensa para cualquier persona que se diga defensora de la libertad, es una ofensa para todas aquellas personas que lucharon y luchan contra el fascismo, para aquellas a las que ha arrebatado la vida y para aquellas que sufrieron y sufren su represión.

Consideramos que la permanencia de esos símbolos en nuestras calles es intolerable y por tanto somos partidarios de que sean retirados. Para ello hemos considerado que no hay por qué esperar la actuación de ninguna Ley de Memoria Histórica, sino que por nuestros propios medios es posible y necesario retirar esos símbolos franquistas. Por eso, el otro objetivo del torneo “Placa-placa” ha sido la limpieza de simbología franquista de nuestras calles.

El torneo comenzó a finales del mes de Octubre de 2009 y ha concluido en este mes de Febrero. Han participado grupos de jóvenes antifascistas que han retirado un total de 216 símbolos franquistas en diversos municipios de Castilla como Madrid, Pozuelo, Fuenlabrada, Segovia, Toledo y Cuenca.
Con este torneo hemos intentado animar a aquellas personas críticas con la presencia de simbología que conmemora el periodo franquista en las calles a hacerse partícipes en la retirada de dicha simbología. A pesar de esto, pensamos que la retirada de simbología franquista debe darse independientemente de que se hayan organizado torneos para ello o no, por eso ¡os animamos seguir limpiando nuestras calles!

¡Simbología franquista fuera de la vista!
http://juventudrebelde.org/index.php?mact=News,cntnt01,detail,0&cntnt01articleid=47&cntnt01returnid=56

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Una protesta por todo lo alto



Por Ernesto Pérez Castillo

Un obrero de la construcción, en España, lleva más de un mes arriesgando su vida en lo alto de una grúa, soportando temperaturas de hasta diez grados bajo cero, lluvias y fuertes vientos, a más de cuarenta metros del suelo, en protesta porque la empresa para la que trabajaba le dejó en la calle, desempleado y sin ningún tipo de subsidio. "Es muy injusto lo que nos ha pasado. Varias familias sin nada por culpa de unos sinvergüenzas" ha dicho.
Primero subió a la grúa David Cediel, y luego se le sumó otro obrero, identificado apenas como "Sandy" en los pocos medios que han reportado la protesta. David aceptó bajar de la grúa a causa del nacimiento de su hijo, pero Sandy permanece en las alturas hasta el sol de hoy, y afirma: "no me bajo hasta que nos garanticen que nos van a pagar. Aguantaré lo que sea".
Este Sandy, además de desempleado, es un inmigrante dominicano. Quizá por ello nadie se ha molestado siquiera en dar a conocer sus apellidos y, si pudieran, no sabríamos tampoco ni su nombre ni sus motivos pues, ¿a quién en este mundo le interesa lo que hace un caribeño desesperado?
¡Ah!, pero si fuera cubano y comenzara una protesta por cualquier causa -exigir, por ejemplo, una cocina, un teléfono móvil y un televisor en su celda, a la que llegó por delinquir-, ahí si que se alborota el gallinero de la prensa internacional y el mundo entero lo sabe al instante.
Pero este pobre Sandy ha subido a esa grúa cargando una doble maldición sobre sí: es negro y es sudaka. Por eso hasta carece de apellidos y, en google news, a duras penas aparecerán solo 11 enlaces si se le busca por su nombre junto a la palabra "grúa", y apuntan sin excepción, únicamente, a sitios españoles. Ni la BBC, ni la CNN, ni AP ni el pipisigallo se ha molestado en hablar del asunto.
Ello explica los supuestos resultados de una encuesta recientemente publicada por el gobierno español, que afirma "los españoles tienen mala imagen de los inmigrantes". Y es natural que tengan esa mala imagen, si ni los miran ni los ven... como en el caso de Sandy, que ha debido subirse a una grúa para ser visto y escuchado.

Tampoco es demasiado raro el que Sandy ponga en riesgo su vida, pues ya se sabe que en España la tasa de suicidios se ha elevado de manera tal que supera la cifra de fallecidos por accidentes de tránsito, y se ha convertido en la primera causa externa de muerte, siendo mayor la incidencia entre los hombres. Pero de ello ninguna agencia informativa deducirá que la crisis económica es mucho -mucho, mucho- más grave de lo que se reconoce, y afecta, más que las cotizaciones de la bolsa en
Wall Street, la vida frágil de miles y miles de personas.
Es de notar que si hoy Sandy esta solo en lo alto de su grúa es porque la policía ha tendido una alambrada alrededor de la base y vigilan constantemente para que ningún otro obrero se suba. Del otro lado de la cerca, sus compañeros le apoyan, y se las arreglan para hacerle llegar alimentos y vituallas.
Cuánta diferencia con el caso reciente de la muerte de Orlando Zapata en Cuba. Mientras él agonizaba en una sala de hospital por su obstinada huelga de hambre, quienes le impulsaron a morir asistían a una cena en la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.

Carrillo:"Tenemos una derecha que es exactamente igual que la de 1936"




Santiago Carrillo aseguró en una entrevista concedida a TV3 que “tenemos una derecha que es exactamente igual a la derecha de 1936”, y subrayó que “si pudieran, volverían al pasado sin ninguna duda y sin ninguna vacilación”. El veterano político, lamentó el proceso abierto contra el juez Baltasar Garzón por sus investigaciones de los crímenes de la guerra y el franquismo y consideró “una auténtica vergüenza que haya jueces que sean capaces de montar un proceso sobre la base de una denuncia de los falangistas que gobernaron 40 años de dictadura”. Carrillo recordó cómo conoció a José María Aznar cuando aún era un joven “de pueblo”, y deseó que el Tribunal Constitucional “archive” el recurso del PP contra el Estatuto de Cataluña.

“No es el tiempo el que ha diluido el espíritu de la Transición, es que en el momento de la Transición, tras la muerte de Franco, la derecha (…) estaba desmoralizada, avergonzada (…), quería adaptarse a los tiempos. Pero ese pudor que tuvieron entonces (…) ha desaparecido. Ahora la derecha se ha recompuesto, tiene el apoyo de la organización más grande que hay en España, que es la Iglesia católica, y está envalentonada y pensando que la crisis le va a dar el poder”, reflexionó Santiago Carrillo durante una entrevista concedida al programa Els Matins de la televisión pública catalana.

El veterano dirigente dio estas opiniones tras referirse a la “vergüenza” que le produce el proceso abierto contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por sus investigaciones de la guerra civil y del franquismo. A su juicio, la causa abierta “es un verdadero escándalo, porque además la denuncia la ha hecho La Falange y una organización del ámbito de La Falange”, es decir, “los franquistas actuales que quedan son los que piden” que se enjuicie al magistrado.

Carrillo recordó el libro de Pilar Urbano en el que se presenta al juez como una persona “que perseguía el delito allí donde estaba, y no vaciló en tomar medidas contra funcionarios socialistas por los GAL, como contra gentes de la derecha, o del narcotráfico o del terrorismo de ETA”. “En todo caso, como un juez independiente y enormemente trabajador”, alegó, y subrayó: “Si separan a Garzón de la carrera judicial habría que pensar que, después de morir, Franco seguiría en cierta manera reinando”.

El político comunista se refirió también a la sentencia que desde hace tres años elabora el Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña: “A lo mejor, si la providencia les iluminara, lo mejor era no hacer sentencia (…). Meter el recurso del PP en el archivo y dejar las cosas como están, eso sería lo más sensato, porque si hacen otra cosa que vaya contra el espíritu del Estatut, lo que van a hacer es contribuir a eso que dicen querer evitar: romper la unidad de España”, argumentó.

En su opinión, “en España no se ha hecho un estado-nación como en los estados modernos de Europa” porque en nuestro país no hubo una revolución burguesa, y ello es lo que ha generado la falta de comprensión hacia la reivindicaciones de independencia de Cataluña.

Carrillo también recordó cómo conoció a José María Aznar “cuando acababa de ser elegido diputado por Ávila, en 1982”. “Se movía por allí [por el Congreso] como un pobrín, como alguien que ha venido del pueblo ayer, y no sabe, y va preguntando a unos y otros cosas para ponerse al día. Yo no podía imaginarme que aquel muchacho que venía al bar del Congreso a sentarse a mi mesa a preguntarme cosas llegaría a ser nunca jefe del Gobierno y una especie de caudillo de la extrema derecha de este momento”, apuntó.

El Plural