7 de marzo de 2010

Grecia: sólo una punta del iceberg





por : Paula Bach

El gobierno griego de Papandreu acaba de aprobar un nuevo paquete de ajuste por 4.800 millones de euros luego que la Unión Europea le exigiera realizar “más esfuerzo”. Las medidas incluyen un incremento del IVA y otros impuestos así como recortes salariales a los 600.000 empleados del sector público. En rechazo, el sindicato Adedy declaró una nueva huelga de 24 hs. para el 16 de marzo. Reclamando la concreción del plan de rescate, el primer ministro señaló “Ahora le toca a Europa”, para advertir que “si la UE no nos da el respaldo político, Grecia podría recurrir a la ayuda del FMI”. Una tibia medida de presión debido a que una delegación del Ejecutivo viajará a Berlín para entrevistarse con Angela Merkel, quien debe liderar junto a Francia una eventual operación de rescate. La economía griega es pequeña. Si los gobiernos y los bancos alemanes y franceses hubiesen querido, ya habrían implementado un rescate. La cuestión de fondo es que Grecia no es el problema sino sólo un caso testigo. Sus “socios” fuertes de la zona euro quieren implementar un salvataje sin verse arrastrados en la caída, es decir sin herir más aún sus críticos presupuestos cuestión que podría colocarlos en el ojo del huracán. Alemania y Francia buscan que Grecia sea el ejemplo aleccionador para todos los países del sur de Europa persiguiendo hacer más agudas, en época de crisis, las profundas desigualdades existentes al interior de la zona euro. No está dicho aún que estos nuevos planes de ataque sobre los trabajadores puedan hacerse efectivos. No obstante, nos encontramos recién frente a primeros episodios de la lucha de clases. Aún si un rescate se produjera y lograra descomprimir temporalmente las presiones financieras, en modo alguno resolvería la crisis del euro cuyas causas estructurales pudren el cuerpo de todas las economías centrales. Grecia es sólo una punta del iceberg.

Entre comedia y tragedia

Primero fue Dubai, luego Grecia, más tarde la tríada Grecia, España, Portugal. Luego España quedó en el ojo del huracán pero apenas días después, el lugar volvió a ocuparlo Grecia. Hoy todas las miradas del capital internacional están puestas sobre la República Helénica (aunque algunos ya empiezan a observar fuera de la zona euro en particular a Inglaterra y a su ahora denominada despectivamente “peseta esterlina”...) Parecería una comedia de enredos si no fuera por lo trágico de los planes de austeridad que amenazan a los trabajadores y los sectores populares. Los distintos periódicos imperialistas como Wall Street Journal, Financial Times, El País y sus respectivos editorialistas, se transan en incansables guerras de palabras. Que España no es igual que Grecia y Portugal, insistía con fervor el diario El País y la ministra de economía española, que los periódicos financieros ingleses olieron sangre y se lanzaron como buitres sobre economías mal heridas, que el euro fue una “decisión apresurada” vociferaba Paul Krugman mientras explicaba como, a diferencia del Banco Central Europeo, la Reserva Federal norteamericana sí podía intervenir para salvar las papas a los distintos estados en problemas. Al día siguiente, el propio Financial Times se hacía eco de que 50 estados norteamericanos tienen problemas de presupuesto, que no pueden devaluar su moneda y que crece en Estados Unidos la emisión de cuasimonedas. Trasciende que Alemania y Francia van a rescatar a Grecia, que no la rescatan... Se produce el segundo paro general masivo en Grecia. Que los funcionarios griegos tienen que volver un mes después y mostrar en Alemania el resultado de sus deberes. ¡Que Grecia ocultó los datos de su verdadera situación fiscal y financiera para entrar al euro! ¡Que horror…! ¡Que extraño fenómeno! Que atrás del negociado estuvo Goldman Sachs… ¿Quién lo hubiera pensado…? ¿No será que gracias a los dibujos de Goldman Sachs los bancos alemanes y franceses principalmente, hicieron poderosos negocios? ¿No será que el problema ahora es que están hasta el cuello con bonos de la deuda Griega que podría entrar en cesación de pagos?

Todos mienten, todos ganan…

La creación del euro aportó muchos más beneficios a los países fuertes de Europa que a los débiles cuyas economías se fueron desangrando y transformando progresivamente en importadoras, fundamentalmente de Alemania. Las estadísticas “mejoradas” que, con la colaboración de Goldman Sachs, Grecia exhibió para habilitar su integración al grupo de 16 países que conforman la eurozona, no constituyeron una trapisonda nacional sino un mecanismo que se encontraba dentro de los marcos de la mentira permitida. Los mayores beneficiarios de esta operación no fueron los trabajadores ni el pueblo pobre griego sino los bancos de los países europeos más ricos. Fueron los bancos alemanes, franceses y también británicos quienes alentaron y financiaron el endeudamiento público y privado de Grecia. Fueron las multinacionales alemanas y francesas las que se adueñaron progresivamente del mercado griego estimulando el desarrollo de su déficit comercial. Compañías alemanas como Deutsche Telecom y Siemens, avanzaron sobre el control de la red telefónica y energética de Grecia o monopolizaron la renovación de flotas de taxis y tranvías. La economía griega sufrió un fuerte proceso de desnacionalización. Como consecuencia de este proceso, el 60% de la deuda griega está en manos de países europeos siendo los más expuestos los bancos alemanes y franceses. Según datos del Banco de Pagos Internacionales, a fines de septiembre del pasado año la exposición de los bancos alemanes a la deuda griega y en general, a la de los países del sur de Europa e Irlanda, rondaba los 330.000 millones de dólares, 306.000 en el caso de Francia y 156.000 en el del Reino Unido. El total de exposición de los bancos europeos en la zona, supera los 2 billones de dólares. (El País, 12/02/10)

Por otra parte y sólo a modo de muestra, uno de los principales rubros del presupuesto griego objeto de manipulación estadística fue su partida militar. No casualmente Grecia (debido al conflicto que mantiene con Turquía por la partición de Chipre) es el quinto comprador de armas mundial y el país que posee una mayor relación entre presupuesto militar y PBI de todos los miembros de la Unión Europea. Tampoco es casual que detrás de la manipulación estadística se revele que Grecia adquiere el 31% de su arsenal militar a Alemania, el 24% a Francia y otro 24% a Estados Unidos (datos extraídos de Rebelión, Javier Ortiz, 22/02).

No existió aquí, por supuesto, ningún engaño estadístico perpetuado por el “impoluto” fondo de inversión Goldman Sachs del cual los “honestos” Merkel, Sarkozy, banqueros y empresarios no estuvieran al tanto. Lo que sucede ahora es que los bancos alemanes en primer lugar y los franceses en segundo, tienen decenas de miles de millones de euros en deuda griega de modo que una bancarrota de la República Helénica provocaría un fuerte temblor sobre las finanzas alemanas y francesas. Además, arrastraría muy probablemente a economías que son víctimas de un fuerte estado de vulnerabilidad como Italia y España que además de representar importantes compradores para Alemania, asestarían un golpe al euro del que difícilmente podría recuperarse.

Negocios son negocios...

El olfato es el sentido más agudo del capital financiero internacional y el olor a sangre lo convoca en manada. En el final de fiesta, cuando la crisis asoma, rige el “sálvese quién pueda”. La complicidad relativa en las grandes mentiras de los distintos sectores del capital internacional desaparece y los capitales intentan amasar ganancias rápidas caiga quien caiga.

Los fondos de inversión SAC Capital Advisors, Soros Found Management, Goldman Sachs, Merril Lynch -ahora filial de Bank of America- y Barclays habrían lanzado, según Wall Street Journal, un ataque especulativo coordinado contra el euro para hacerlo bajar al nivel del dólar. Más allá de la veracidad del dato, los ataques especulativos coordinados se producen y apuntan hacia economías altamente vulnerables. En especial Grecia pero también, España, Portugal e Italia (¿Se prepara Inglaterra?) están hoy en el foco. En el año 1992 el magnate Georges Soros apostó contra una libra esterlina debilitada y la hizo salir del sistema monetario europeo.

Cuando de realizar ganancias especulativas se trata, el capital no reconoce cómplices. Por ello, no es de extrañar, que los fondos de inversión norteamericanos que ayer contribuyeron mediante estadísticas truchas (y en su propio beneficio, por supuesto) al avance de los negociados de los principales bancos de Europa, hoy apuesten contra el euro. Tampoco es de extrañar que Alemania, Francia y la Comisión Europea, ahora se muestren sorprendidos por la situación de Grecia y se manifiesten dispuestos a “investigar”.

Tampoco resulta extraño que los propios fondos de inversión norteamericanos realicen una apuesta que de ganarla, iría en contra de los propios Estados Unidos. Si el euro se debilita, estas compañías se embolsarían miles de millones de dólares pero la contracara sería un fortalecimiento del dólar. Justamente lo contrario de lo busca Estados Unidos esto es, un dólar más débil que le permita una política más agresiva en el mercado internacional y una reducción de sus importaciones.

Cuando de especular se trata, el capital financiero internacional no conoce “fronteras”. Pero hasta ahí nomás llega la cosa. Si bien el capital “bebe” de la especulación, no vive de ella sino del trabajo humano no retribuido. Es por ello que cuando se siente en peligro, pasa a reclamarse adorador de insignias y fronteras para atacar y disciplinar a los trabajadores y para competir por mercados internacionales para lo cual se necesitan instituciones, policía, ejércitos y esas cosas que tan bien aportan los Estados capitalistas nacionales.
FT-CI

El pensamiento feminista de Emma Goldman





Hijos, Matrimonio y Aborto

El pensamiento emancipador de la mujeres de Emma Goldman se yergue sobre tres pilares fundamentales: la critica al matrimonio, el tema de lo hijos y el aborto.

Siempre mantuvo que el matrimonio era la peor desgracia femenina y también la masculina. Para Emma Goldman es imposible relacionar de modo alguno el matrimonio y el amor. “De ahí que el motto que Dante aplicó a la entrada del Infierno, se aplica con igual propiedad al matrimonio: Oh, voi che entrate, lasciate ogni speranza!”1

El matrimonio está concebido para condenar a las mujeres a la maternidad y al cuidado del varón, quitándoles toda posibilidad de autonomía y desarrollo personal. Los resultados son ineludibles: a la mujer que aún es soltera se le impone una absoluta continencia sexual para ser luego entregada “incólume” a su esposo; porque si se atreve a satisfacer su deseo, será condenada de por vida al desprecio que las prostitutas se merecen. De lo que se trata es de no dejar más opción que la sumisión al matrimonio.

“El puritanismo, habiendo suprimido los naturales deseos sexuales en la soltera, bendice a su hermana la casada con una prolífica fecundidad. –por su parte-… La prostitución, no obstante se le dé caza, se la encarcele y se le cargue de cadenas, es a pesar de todo un producto natural y un gran triunfo del puritanismo. Es uno de los niños más mimados de la bigotería devota.”2

El matrimonio es para Goldman un engendro de los tres grandes cómplices en la opresión masculina contemporánea: el Estado, el capitalismo y la religión. Solamente cuando las mujeres y los hombres logren comprender que dos personas deben unirse con el único propósito de compartir su desarrollo personal, será posible superar los objetivos represores con que la sociedad contemporánea ha instrumentalizado el matrimonio.



La reproducción de la fuerza de trabajo que necesitaba el mercado liberal y de los guerreros que requería el Estado (los soldados), hicieron que la maternidad estuviera más que justificada, que fuera necesaria, pasando luego a ser recubierta con un halo de santidad y convirtiéndose en herejía el solo mencionar retribuirla.

Goldman pensaba que traer hijos al mundo representaba un serio compromiso para educarlos y quererlos de la mejor manera: por ello la decisión para tenerlos solo puede darse luego de una reflexión consciente y responsable por parte de la madre y no sobre la base de que simplemente es algo que debe hacer.

“El casamiento protege a sus vástagos, y no obstante, miles de niños se hallan en la calle, sin pan ni techo. El matrimonio protege a sus pequeñuelos y a pesar de todo, los orfelinatos rebosan de ellos, los reformatorios no tienen más sitios para alojarlos y las sociedades que tratan de prevenir los malos tratos contra la niñez no dan abasto rescatando a las pequeñas víctimas de las manos de padres amorosos, para colocarlas bajo la protección de sociedades de beneficencia. ¡Oh, el sarcasmo amargo de todo eso!”3

Para la Iglesia, que interpreta los instintos naturales como algo denigrante, la mujer debe renunciar a la satisfacción de sus deseos y al conocimiento de su cuerpo, dejando este al cuidado de quienes tiene el derecho divino de explotarlo, el padre y la Iglesia.

“¿Puede haber algo más repugnante que esta idea de que una mujer, crecida ya, sana, llena de vida y de pasión, se halle obligada a rechazar las exigencias imperiosas de su naturaleza, a tener que sofocar sus más intensos anhelos, yendo en desmedro de su salud, quebrantando su espíritu, absteniéndose de la profunda gloria del sexo, hasta el día que un buen hombre venga y la solicite para que sea su esposa? Y este es uno de los aspectos más significativos del matrimonio. ¡Cómo no ha de ser forzosamente un fracaso semejante transacción! En consecuencia, ese es uno de los factores, no poco importante, que diferencia el matrimonio del amor.”4

El aborto y lo que representa son penalizados fuertemente, no por contrariar el valor de la vida humana (bajo la supervisión de la Iglesia) sino por ir en contra del propósito natural de las mujeres: el haber nacido para ser madres.

Goldman no perdió ocasión para promover y defender el derecho al aborto: el cuerpo de una mujer solo y exclusivamente puede pertenecerle a ella misma, y lo que ella decida sobre este debe ser respetado como parte de su autodeterminación.

Emma Goldman se califica a la sociedad patriarcal como lugar privilegiado de la esclavitud de la mujer y hace un enérgico llamado a todos los anarquistas del mundo para que luchen contra esta forma de opresión. Para Goldman, la utopía feminista es una nueva sociedad en donde la mujer llegue a ser dueña de su destino.

[editar]El Amor y la Maternidad Libre

Para Emma Goldman, el establecimiento de una sociedad autónoma pasa necesariamente por una plena libertad de la mujer sobre su cuerpo, expresada fuertemente en una libre maternidad, y por una de libertad de sentimientos y sexualidad a través del amor libre.

La maternidad obligatoria ya ha llenado siglos con sus patéticos resultados: mujeres con un desgaste emocional y físico insoportable; la vida convertida en una lucha por la sobrevivencia frente a una sociedad poco solidaria; miles de niños abandonados a su destino.

El producto de una maternidad carente de amor y libertad, no puede ser más que una masa de individuos aptos para ser aprehendidos por el sistema. Un instrumento reproductivo del sistema con el cual se garantiza nuevas generaciones de siervos.

“La mujer no necesita prestarse más a ser un medio de producción de una raza de seres enfermos, débiles, decrépitos, sin la fuerza ni el valor moral para sacudir el yugo de la pobreza y de la esclavitud.”5 La libre maternidad es rechazada por el sistema porque representa una pérdida de poder sobre el destino de los futuros individuos y sobre el útero de la mujer.

La maternidad libremente escogida, por el contrario, parte del nacimiento como un hecho fundamentado en la pasión. Para Goldman, al tener su origen en una relación sexual y sentimentalmente deseada, el nacimiento es el fruto de esa pasión –aquí Goldman se vuelve un poco romántica, señala la importancia de la intensidad emocional en contraposición con el de la duración- que es capaz de impulsarnos hacia el “nuevo mundo”. Pero además, estaría legitimado por el hecho de que se dio sobre la voluntad libre de la madre, en el tanto esta tendría la capacidad de detenerlo.

Goldman considera un crimen (contra la mujer y contra el hijo) traer al mundo niños no deseados. La maternidad libre busca precisamente que la mujer –y el hombre- tenga los hijos que desea, con quien desea, y que pueda mantener en condiciones apropiadas, sentimental y económicamente, para su correcto desarrollo.

Además, parece estar convencida de que esto reduciría considerablemente el abandono, la violencia y la pesadumbre que actualmente agobian las relaciones de pareja y la vida de los niños.

Por su parte, el amor libre es el único capaz de remediar todo el mal al que nos condena la institución del matrimonio: violencia sexual, física y psicológica contra la mujer, convivencias forzosas entre extraños que se han unido por razones materiales y de propiedad; dependencia y sumisión de la mujer.

El amor es la condición indispensable para una vida bella y si se quiere que sea verdadero solo puede ser libre: “¿Amor libre? Si hay algo en el mundo libre, es precisamente el amor” 6.

Pero el amor libre del que aquí se nos habla, no se limita al amor que pueda sentir una pareja o una madre hacia su hijo. También abarca la amistad, la solidaridad, el compañerismo, la lealtad y el compromiso con la liberación de nuestra sociedad. El amor libre, es entendido por nuestra autora como la fuerza que impulsa a los involucrados a liberarse mutuamente, un sentimiento capaz de remover todos los obstáculos imaginables.

El amor libre no se mide por su cantidad, sino por la riqueza emocional que cada persona es capaz de producir en el proyecto general de nuestra existencia. Además, Goldman era de la idea, de que sin el amor es imposible la solidaridad entre los humanos.

“Si el mundo ha de dar nacimiento al verdadero compañerismo entre los humanos, la fraterna unión de ellos, no el matrimonio, sino el amor será su padre fecundo.”7

[editar]El Feminismo Anarquista

La diferencia entre los derechos del hombre y los de la mujer es solo artificial. Únicamente existe un punto que puede justificar la diferenciación y en el cual paradójicamente tanto mujeres como hombres deberán coincidir: la armonía entre los sexos y entre los individuos en general, no puede depender de la eliminación de las peculiaridades de cada uno, sino que la solución está en que cada uno se sienta dichoso de sus particularidades y al mismo tiempo, de estar en comunión con los demás.

“El egoísmo no es un crimen ni un obstáculo; lo es solamente dentro de las condiciones que permiten a un individuo stasifacer su egoìsmo en detrimento de los otros. En una sociedad anarquista cada uno buscará satisfacer su yo; pero como la naturaleza, nuestra madre, ha arreglado las cosas de manera que aquellos sobrevivan solo con la ayuda de sus vecinos, el hombre, a fin de satisfacer su yo, estenderá su ayuda a los que le prestarán la suya; i así, el egoísmo, resultará un bien. Tal es nuestro ideal.”8

Este debe ser el fundamento de la verdadera democracia, del fin del antagonismo entre el hombre y la mujer. Esta mutua comprensión es considerada por Goldman suficiente para establecer la nueva sociedad, y al mismo tiempo, expresa su punto de vista respecto de la emancipación de la mujer.

Una vez eliminado todo resabio de opresión y convencionalismo, la emancipación permitirá a las mujeres alcanzar la máxima expresión de sus posibilidades, el objetivo principal con que se originó el movimiento de emancipación de las mujeres. ¡Libertad e igualdad para las mujeres!, esa fue la consigna inicial.

Desgraciadamente, por el momento la transformación de la mujer ha sido solo superficial. Ha generando un tipo de mujeres en las que la emancipación no ha logrado llegar al interior, en las que la lucha ha sido severamente traicionada.

Goldman se pregunta, qué ha conseguido el movimiento emancipador de la mujer?, el derecho al sufragio?, responde. Pero este es insuficiente para conmover los fundamentos del actual sistema político.

La igualdad económica con el hombre?. Pero su estructura física no le permite competir en igualdad de condiciones y aun cuando en algunos campos lo logra, su remuneración es menor que la de este.

Entonces de que independencia estamos hablando. De una por la cual las mujeres cambiaron la falta de libertad del hogar por la falta total de libertad de la fábrica?. Pero además, una independencia gracias a la cual ahora las mujeres deben cargar junto con su trabajo con el cuido del hogar.

Esta independencia es sumamente superficial y no es nada atrayente para Goldman, ni un verdadero ideal. Lo único que ha logrado es atrofiar la naturaleza amorosa y maternal de la mujer. (Ciertamente debo señalar –y rechazar- este punto culminante del romanticismo de la autora: naturaliza a la mujer, es la naturaleza que ha decidido ser fuente de vida por su propia voluntad, pero que al fin tiene un destino predeterminado. Goldman incluso parece molesta con aquellas que rechazan la posibilidad de dar a luz).

La verdadera idea de emancipación no es otra que el amor sin trabas; la profunda emoción de la verdadera mujer; la madre capaz de concebir en plena libertad.

Todo lo demás no es más que degeneración. Una que desde antes fue claramente anunciada por aquellos que lograron comprender que moralmente se mantenía en pie la superioridad indiscutible de los hombres y que esa moralidad era ampliamente utilizada por la mayoría de las mujeres liberadas.

Goldman llama a esta situación, la tragedia de la mujer moderna.

Pero aún es tiempo de retomar el rumbo. Para ello es necesario que cada vez sea más intenso el desdén, el desprecio y la indiferencia contra las antiguas tradiciones y los viejos hábitos. El movimiento de emancipación ha dado apenas el primer paso en este sentido, porque la verdadera emancipación debe iniciarse en el alma de la mujer. Deberá hacer desaparecer la absurda noción del dualismo del sexo, o que el hombre y la mujer representan dos mundos antagónicos.

Una concepción liberadora de las relaciones de los sexos no puede admitir que se hable de conquistado y conquistador, al contrario, para Goldman, promueve la idea de una entrega reciproca al otro, una entrega que colmará la vaciedad interior de la mujer contemporánea con la pasión ilimitada.

Emma Goldman creía que la lucha por la liberación del amor, los sentimientos y las emociones de la mujer, pasaba necesariamente por la destrucción del Estado.

Con frecuencia se opuso a las sufragistas porque estas le parecían burguesas de la buena sociedad que creían que con la obtención del voto podrían superar a los hombres y mejorar una civilización que venía fallando estrepitosamente desde hacia dos mil quinientos años.

En la nueva sociedad que soñaba Emma Goldman, la “mujer nueva” sería capaz de tomar sus propias decisiones tanto en el ámbito personal como civil.

Sus elecciones sexuales vendrían motivadas por una perfecta salud espiritual y física, donde sólo fueran válidos el amor y el placer. La maternidad sería también una elección libremente escogida. Ni el Estado ni la religión decidirían sobre un asunto que pertenecía a la más absoluta y responsable libertad personal.
Anarchopedia.org

Ante el día Internacional de la mujer



Por Laia Clarà,

Las mujeres sufrimos una opresión específica dentro de la sociedad. Esta discriminación ha sido constantemente analizada desde la izquierda y se ha intentado encontrar sus raíces para así saber cómo acabar con ella. Si sabemos por qué estamos oprimidas y a quién beneficia nuestra opresión sabremos contra qué y quién debemos luchar y con quién debemos hacerlo.

Actualmente, dentro de la izquierda anticapitalista, así como entre los colectivos de mujeres que luchan contra la opresión, está muy extendida la idea del patriarcado, se utilice o no este término.

Analicemos primero lo que significa patriarcado y luego lo que comportan sus ideas. Patriarcado se puede utilizar con dos significados distintos. Marx la utilizó para describir el funcionamiento de la familia dentro del capitalismo, en la que, en principio, el hombre es el cabeza de familia, el que posee las propiedades y mantiene al resto de miembros de la familia, y la mujer se encarga de cuidar al marido e hijos (y ancianos, enfermos, etc.). Sin embargo, éste no es el significado que se le da al término patriarcado más habitualmente. Se suele utilizar para describir un sistema existente, paralelamente al capitalismo, que mantiene las mujeres en discriminación respecto los hombres. Así, según los defensores de la teoría del patriarcado, la opresión de las mujeres no es una consecuencia del capitalismo y la sociedad de clases sino que va más allá.


Dentro de la teoría del patriarcado hay dos grandes líneas de pensamiento. Éstas se diferencian por cómo definen el sistema patriarcal separado del capitalismo. La teoría más clásica lo considera como un sistema básicamente ideológico y la otra teoría tiene un enfoque más materialista, poniendo el énfasis en el trabajo productor y reproductor que hace la mujer dentro de la familia. La teoría clásica hace que la lucha se sitúe a un nivel ideológico mientras que la materialista separa completamente los ámbitos del trabajo y de la familia.

Existe otra visión que se diferencia de estas teorías entendiendo el capitalismo como un sistema económico que afecta todos los aspectos de nuestra vida, en todos los rincones del mundo. El modo de producción capitalista, pues, define también la familia capitalista y se beneficia de la opresión que sufre la mujer dentro y fuera de ella. Desde el momento que hay una minoría capitalista que le interesa tener a la mayoría trabajadora explotada, hay también un interés por parte de la clase capitalista para crear situaciones de desigualdad entre la clase trabajadora que, por un lado, impidan que los trabajadores se sientan todos parte de una misma clase con los mismos intereses y, por otro, permitan sobreexplotar a aquellos colectivos oprimidos dentro de la clase trabajadora.

Así que, sin dejar de apoyar las luchas concretas para mejorar la situación de la mujer, hay que entender la lucha contra la opresión dentro de una lucha más amplia contra el capitalismo en su conjunto. Esto también se diferencia de las teorías del patriarcado pues éstas llegan a la conclusión de que la opresión de la mujer no beneficia al capitalista como miembro de una clase sino al hombre como miembro de un género, así, se concluye que la lucha tiene que ser llevada a cabo por las mujeres autónomamente cuando no se llega a apuntar a los hombres como enemigo.

Entender la lucha como una cuestión de choque de intereses de género es suponer que todos los hombres defienden los mismos intereses y éstos son contradictorios a los de todas las mujeres. Entender la lucha como una lucha de clases significa que dentro de la organización revolucionaria una mujer defenderá la lucha de las mujeres, y un hombre defenderá también la lucha de las mujeres. No son los hombres unidos los que han creado un sistema para reprimir a las mujeres en su favor en tanto que son hombres, sino que es el capitalismo que se ha creado para explotar a la mayoría de gente sacando el máximo rendimiento y eso pasa por recortar los derechos de las mujeres, los homosexuales, los indígenas, los negros, etc
http://www.enlucha.org/?q=node/1159

El velo (hiyab) de una mujer francesa de izquierdas









Tariq Alí / Counterpunch

Perdonad a un intruso y convencido ateísta como yo que, al leer los comentarios recientes de la prensa francesa con respecto a Ilhem Moussaid, la candidata del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) de Avignon, que lleva hiyab, tenga la impresión de que algo está podrido en la cultura política francesa. Asumamos que el debate es sincero. Una joven musulmana entra en el NPA. Obviamente está de acuerdo con su programa, que defiende el aborto, la contracepción, etc. esto es, el derecho a elegir de la mujer. Pero se le dice que a pesar de ello, no tiene el derecho a elegir lo que se pone en la cabeza. Es asombroso. No está en juego ningún mandato coránico. El libro dice: “Poner sus (de las mujeres) velos sobre sus pechos y no desplegar su belleza”, lo que puede ser interpretado de varias maneras, pero es manifiestamente ignorado por las mujeres egipcias que he visto en El Cairo y Karachi llevando velo y vistiendo apretados jeans y camisetas que contradicen el espíritu del mensaje coránico.

Lo que está en juego aquí son las tradiciones patriarcales, los hábitos culturales y la identidad, los cuales varían de generación en generación. Empujar a la gente hacia un gueto nunca ayuda.

Crecí en una familia comunista en Lahore. Mi madre nunca llevó velo. Fundó un grupo feminista en los años cincuenta que trabajaba con mujeres de clase obrera en el barrio más pobre de la ciudad. La mitad de ellas cubría sus cabezas en público, lo que no afectaba lo más mínimo a su activismo. Pueden contarse historias similares sobre mujeres en todas partes del mundo, musulmán y no musulmán. Las mujeres argelinas que lucharon en la Resistencia contra el colonialismo republicano francés lo hicieron como antiimperialistas. Algunas llevaban velo parcial, otras no, lo que no afectó a su manera de luchar o los métodos utilizados por los franceses para torturarlas. Quizás los torturadores debían haber sido más brutales con las veladas luchadoras por la libertad para ayudarlas a integrar mejor su progenie en la tradición republicana.



En 1968-9, los estudiantes, trabajadores, funcionarios y mujeres (prostitutas inclusive) pakistaníes lucharon durante tres meses contra la dictadura militar y ganaron: la única victoria de aquellos años. Los grupos religiosos apoyaron a los militares. Fueron aislados y vencidos, pero muchas de las estudiantes que lucharon con nosotros llevaban velo y cantaban consignas militantes contra el Jamaat-i-Islami. ¿Deberíamos haberles dicho que no podían participar si no se quitaban el velo de la cabeza? Personalmente lo habría preferido por razones puramente estéticas, pero no cambiaba para nada nuestra lucha.

El encono contra Ilhem y el NPA está completamente fuera de lugar. El estado real del mundo deja completamente inafectados a los defensores de la República: el millón de muertos de Irak, el sitio continuo de Gaza por Israel y Egipto, la matanza de inocentes en Afganistán, los ataques de los aviones no tripulados estadounidenses en Pakistán, la explotación brutal de Haití, etc. ¿Por qué es así?

Hace algunos años noté que las protestas francesas contra la guerra de Irak eran mudas comparadas con el resto de Europa Occidental. No acepto que fuera debido a la oposición de Chirac a la guerra (al fin y al cabo De Gaulle se había opuesto todavía más fuertemente a la guerra de Vietnam) sino a la islamofobia: una creciente intolerancia hacia los Otros en la sociedad francesa, reminiscente de la actitud hacia los judíos en el siglo 19 y principios del 20. El conformismo de este período explica la popularidad de Vichy durante los primeros años de la guerra.

Los islamófobos y los antisemitas tienen mucho en común. Se recalcan las diferencias de cultura o “de civilización” para sancionar a las comunidades inmigrantes en Europa. Las narraciones son múltiples. Es imposible una respuesta universal. Los inmigrantes y los países a los que emigran son diferentes entre sí. Tomemos para empezar los Estado Unidos. Se trata de un territorio poblado por inmigrantes, muchos de los cuales eran fundamentalistas protestantes, desde el siglo XVII, y que desde entonces ha dependido de la migraciones.

En la mayor parte de Europa Occidental la primera gran ola de inmigrantes procedía de las antiguas colonias de los poderes europeos. En Gran Bretaña los inmigrantes procedían de las islas del Caribe y del sur de Asia, en Francia, del Magreb. Sin abandonar sus identidades se integraron de diferentes maneras y a distintos niveles. Los surasiáticos, campesinos principalmente y unos cuantos obreros, no fueron bien tratados por los sindicatos. A pesar de ello, los trabajadores surasiáticos lideraron algunas de las más memorables batallas por el sindicalismo.

Los hindúes especialmente, procedían de una cultura fuertemente politizada en la que el comunismo era fuerte y trajeron su experiencia a Gran Bretaña (como hoy en día los taxistas de Nueva York). Los pakistaníes estaban menos politizados y tendían a constituirse en redes que reflejaban lealtades de clan de sus pueblos o ciudades de origen. Los gobiernos británicos fomentaron la religión abogando por la llegada de los mulás, de manera que los inmigrantes pudieran ser mantenidos al margen de las corrientes raciales de la clase obrera durante los años 60 y 70.

En Francia, la integración fue forzada. Se enseñaba a los ciudadanos que todos tenían los mismos derechos, algo que claramente no era el caso. Son las necesidades materiales y el deseo de vivir mejor los que atizan la rabia, no las creencias espirituales. Durante la explosión de las banlieues en 2005, Sarkozy, entonces Ministro del Interior, habló de “salvajes”, tal como lo hicieron los ultras de las novelas de Stendhal. He señalado con frecuencia, para desesperación de incluso algunos izquierdistas, que los chicos que participaron en disturbios se habían integrado bien internalizando las mejores tradiciones francesas: 1789, 1793, 1848, 1871, 1968. Cuando la opresión se hizo insoportable los jóvenes hicieron barricadas y atacaron a la propiedad. La raíz de su ira eran las privaciones, no la falta de creencias.

¿Cuántos ciudadanos occidentales tienen una verdadera idea de lo que fue realmente la Ilustración? Sin duda alguna los filósofos franceses hicieron avanzar a la humanidad al no reconocer ningún tipo de autoridad externa, pero hubo un lado oscuro. Voltaire: “Los negros son inferiores a los europeos pero superiores a los monos”. Hume: “Los negros pueden desarrollar ciertos atributos de los seres humanos, de la misma manera que los loros consiguen articular unas pocas palabras”. Hay mucho más, en la misma vena, por parte de sus colegas. Es este aspecto de la Ilustración el que parece más en línea con algunos de los desvaríos islamofóbicos de las secciones de los medios de comunicación globales.

La sentencia de Marx de que “la religión es el opio del pueblo” se hizo famosa, pero la que sigue se ha olvidado. La religión es también “el respiro de la criatura oprimida”, lo que explica en parte el auge de la religiosidad en todas las comunidades desde el colapso del comunismo. Comparemos a los jóvenes Normaliens [alumnos de la École Normale Supérieur, Normale, uno de los centros académicos más prestigiosos de Francia. N. Red.] yendo actualmente en tropel a misa ante el horror de sus padres. Mis amigas del mundo musulmán se quejan amargamente de que sus hijas lleven el hiyab como protesta contra las normas familiares. Siempre ha sido así.


Traducción para www.sin permiso .info : Anna Maria Garriga

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3134