15 de marzo de 2010

La editorial de Pedro J. y el CEU patrocinan un libro revisionista que presenta al general Yagüe "un poco Madre Teresa de Calcuta"








JOSÉ MARÍA GARRIDO

“Era muy duro en la guerra, pero luego en la Paz era un poco Madre Teresa de Calcuta”. En estos términos se refiere Luis E. Togores sobre el general Yagüe, uno de los militares más duros del franquismo y responsable directo de la matanza de Badajoz acaecida en los primeros días de la Guerra Civil. Desde entonces, a Yagüe se le conoce como El Carnicero de Badajoz. Con el fin de desmitificar su figura, Togores acaba de publicar en La Esfera de los libros, editorial de Pedro J. Ramírez, una biografía sobre “el general Falangista de Franco” que a buen seguro levantará enorme polémica.


De hecho, la propia editorial reconoce que Togores “es uno de los autores más polémicos y controvertidos del panorama historiográfico español”. En parte, gracias a haber publicado -también en La Esfera de los libros- obras como Millán Astray. Legionario; Muñoz de Grandes. Héroe de Marruecos, general de la División Azul; o La División Azul. Las fotografías de una historia. El autor compagina su faceta de escritor con su labor académica en la Universidad CEU


En el CEU
Togores no es un profesor más de esta universidad católica. Ha ocupado los cargos de decano y vicerrector, y en la actualidad es secretario académico del Instituto CEU de Estudios Históricos. No es de extrañar, por tanto, que la presentación de Yagüe. El general falangista de Franco tuviera lugar ayer en uno de los múltiples edificios que esta universidad posee en Madrid. No es la primera vez que el CEU ofrece una visión edulcorada del franquismo. Hace sólo unos meses, acogió la presentación de un libro que sostenía que en el Valle de los Caídos no hubo “ni presos políticos, ni trabajos forzados”.



Conclusiones sorprendentes
Para revisar la polémica figura del general Yagüe, Luis E. Togores se ha servido de las 20.000 cartas, diarios privados, informes confidenciales, planos, fotografías… que se conservan en el archivo privado de la familia del militar. Las conclusiones a las que llega son sorprendentes. Por ejemplo, el autor asegura que Yagüe “predicó la reconciliación nacional”, “ayudaba a la gente de los dos bandos” y estaba convencido de que “los rojillos podían conocer la verdad”.

“Tenía su corazón”
“En combate era duro durísimo, pero luego también tenía su corazón… Fusilaba a unos y después se agarraba a una pelea para que no fusilaran a unas milicianas”, sostiene el autor, convencido de que El carnicero de Badajoz era “un militar azul que hizo grandes acciones durante la guerra para la reconciliación nacional, y también a nivel personal”.

“Se lo creen los memos”
Aún más discutible es la versión que Togores ofrece sobre lo acontecido en la matanza de Badajoz. “Lo de la Plaza de toros de Badajoz es propaganda de guerra. El que se lo crea es que o lo quiere creer, o es memo. Son cosas ridículas”, afirma.

“Un tercio de carnicero”
En su opinión, “Yagüe es un tercio de El Carnicero de Badajoz”. O lo que es lo mismo: “jugó un papel secundario. Sólo se encargó de la primera represión, en especial de los milicianos que fueron capturados con armas en las manos, a los que se fusiló sobre el terreno”. Según el controvertido historiado, “a Yagüe no le dio tiempo a fusilar a más (republicanos) porque tuvo que marchar rápidamente a continuar el avance hacía Madrid”. De este modo, habrían sido “los falangistas los que llevaron el peso de la represión”.

“Eliminar al enemigo”
Así, considera injusto el apodo que recibió debido a que “aunque la República perdió la guerra, ganó la propaganda” y creo “falsos mitos”. El profesor del CEU reduce los fusilados a 1.500 o 2.000 personas. Una cifra también muy elevada, que considera “penosa” pero que justifica porque “las guerras civiles se hacen para eso, para eliminar al enemigo”.

Un pronazi abducido por Hitler
Lo que el autor no puede negar es que Yagüe era un “germanófilo” empedernido, es decir, un pronazi que intentó conseguir por todos los medios que España se uniera a la Alemania de Hitler en la Segunda Guerra Mundial. Algo que explica presentando al general franquista como un personaje ingenuo que “no sabía nada del holocausto” y que estaba “abducido por el proyecto social de la Alemania nazi, de la eficacia de las fabricas, de una sociedad con menos separación de clases, de su lucha contra el comunismo, de sus logros industriales y materiales…” “Creía que España tenía que entrar en la guerra porque si no iba a perder la oportunidad histórica de volver a ser una potencia europea”.

Combatiendo la Guerra Civil
Ante tanto elogio a Yagüe, no es de extrañar que a Togores no le importe reconocerse como un “historiador revisionista” ni señalar que “la Guerra Civil todavía se sigue combatiendo, aunque sea a nivel de papel”. En este sentido, cree que “todos los historiadores están posicionados, que hay de izquierdas y de derechas, y que entre ellos están a sartenazos”.



“A lo mejor no era tan bueno”
“Yagüe no era tan malo como dicen algunos ni a lo mejor tan bueno como me ha salido a mí en el libro. Quizá la próxima generación de historiadores descubre un punto intermedio”, declara a Elplural.com cuando ponemos sobre la mesa los numerosos estudios históricos que contradicen la visión que ofrece sobre Yagüe. Sin ir más lejos, el profesor Julián Casanova desmintió a este periódico que el general franquista hubiese sido portavoz de la reconciliación nacional.

No creía en la reconciliación
“Es disparatado. El General Yagüe murió en 1954, muy lejos de la etapa final del franquismo donde se empieza a hablar de reconciliación”, señala Casanova, quien al contrario de Togores se niega a ofrecer una cifra exacta de los asesinatos que se produjeron en Badajoz, aunque asegura que está totalmente documentada la brutal represión que Yagüe llevó a cabo en la provincia extremeña.

Confesión de Yagüe
De hecho, en plena contienda, el propio general Yagüe confesó al corresponsal de guerra John T. Whitaker que llevó a cabo una matanza indiscriminada en Badajoz: “Claro que los fusilamos. ¿Qué esperaba? ¿Suponía que iba a llevar 4000 rojos conmigo mientras mi columna avanzaba contrarreloj? ¿Suponía que iba a dejarles sueltos a mi espalda y dejar que volvieran a edificar una Badajoz roja?”.

Testimonios directos
El prestigioso historiador Paul Preston también acusa a Yagüe de ser responsable directo de al menos 4.000 fusilamientos en Badajoz. Para ello, se apoya en muchos de los testimonios directos que padecieron en primera persona la masacre (ver vídeo).

"Exterminio programado"
"Es posible que Badajoz sea la ciudad en que en relación con su población un mayor número de personas fueran asesinadas a consecuencia del golpe militar y de la masacre tras su ocupación (…) Las blanquísimas tapias del cementerio fueron una de las primeras evidencias ante el mundo de la política de exterminio programado", sostienen entre otros, los historiadores Francisco Espinosa, Ian Gibson, Julio Aróstegui, Mirta Núñez, Julián Casanova, Josep Fontana, Paul Preston, Hilari Raguer, Alberto Reig Tapia, Ángel Viñas y Helen Gram. Todos ellos se opusieron a que el Ayuntamiento de Badajoz (PP) construyera un cerramiento que ocultaba las tapias donde se fusiló a cientos de republicanos.

“El monstruoso Yagüe”
Asimismo, historiadores como Ian Gibson recuerdan que Yagüe no sólo fue cruel en Badajoz: “Madrid será diezmado. De su millón de habitantes perecerá la décima parte. Así fue decidido por Franco, Mola, Gil-Robles y consortes. Yagüe, el monstruoso Yagüe, el de los ametrallamientos en la plaza de toros de Badajoz, y su segundo, el feroz Castejón, son los encargados de llevar a cabo la bárbara carnicería. Tienen ya una larga experiencia. Recordemos las palabras pronunciadas por Yagüe cuando los falangistas de Badajoz le felicitaban por su idea de matar desde los tendidos del circo taurino de la ciudad extremeña a los dos mil hombres, mujeres y niños, presos allí por sus hordas: `Esto ha sido un ensayo, que repetiré en mayor escala en la plaza Monumental de Madrid´”.




Más masacres
Relatos y pruebas espeluznantes que tampoco parecen importarle a Togores cuando defiende que nunca debería haberse derribado el monumento que El Carnicero de Badajoz tenía en su pueblo natal (San Leonardo, Soria).

Bandera franquista
“La estatua de Yague está perfectamente justificada en San Leonardo, era un pueblo paupérrimo y él lo conviertió en una sociedad floreciente y rica”, subraya. Es más, Togares ve comprensible que el monumento se hubiese convertido en los últimos años en un punto obligado de peregrinación para los nostálgicos del régimen. “Si van, pues que vayan. Como si quieren ir los de Izquierda Republicana. Ese es el juego de la democracia”. Sobre la bandera falangista que muchos franquistas portaban cuando visitaban San Leonardo, Togares defiende que”es un símbolo legal, aunque otra cosa es que la gente le guste o no”.

jmgarrido@elplural.com

El PCE/ EPK se desvincula de la posición de IU Navarra sobre Cuba



El Partido Comunista de Euskadi en Navarra quiere hacer público que no comparte la resolución aprobada en la pasada Asamblea de Izquierda Unida de Navarra sobre Cuba, por considerar que no responde ni a la realidad cubana, ni a la posición asumida por el conjunto de IU que se ha visto reflejada en las distintas declaraciones de sus dirigentes y en la propuesta de resolución presentada ante el Parlamento Europeo. El PCE EPK votó en bloque contra ella.

Desde el PCE EPK en Navarra entendemos que con este tipo de resoluciones se le hace el juego a quienes quieren plantear un acoso a la revolución cubana y debilitar la lucha antiimperialista que se desarrolla en toda América latina, ya que centran en Cuba el debate sobre derechos humanos, en lugar de plantear un debate general, en el que estamos seguros Cuba no saldría peor parada que otros países europeos, y por supuesto que los propios Estados Unidos.

Tal y como ha señalado la resolución de IU las autoridades cubanas han expresado reiteradamente, con el fin de normalizar las relaciones con la Unión Europea, su disposición a debatir sin limitaciones sobre cualquier tema de interés mutuo, incluyendo los derechos humanos, sobre la base del respeto mutuo y del diálogo entre iguales.

Desde hace más de 50 años los EE.UU. mantienen sobre Cuba un bloqueo económico, comercial y financiero en flagrante violación del derecho internacional que tiene severas consecuencias sobre la economía y las condiciones de vida de los y las cubanos/as. A pesar de ello, el gobierno cubano ha seguido garantizando a la ciudadanía cubana el acceso a la salud y a la educación.

Desde 1998 cinco ciudadanos cubanos siguen encarcelados en los EE.UU. sin que haya habido un juicio justo, y, por el contrario, el gobierno de los EE.UU. sigue dando refugio a un cubano, Posada Carriles, autor de un atentado contra un avión civil que causó la muerte de 76 personas;

El pasado 23 de febrero el ciudadano cubano Orlando Zapata murió en el hospital tras mantener una huelga de hambre en una prisión cubana, que los tratamientos médicos no pudieron evitar; lamentamos esa muerte, pero rechazamos que se utilice esta lamentable desgracia para impedir que se pida a la UE que ponga fin a la posición común y que se comprometa en un diálogo político global con el gobierno cubano, aplicando los mismos criterios que aplica con el resto de países con los que mantiene relaciones.

En el mismo sentido entendemos se debe solicitar al Consejo y a la Presidencia española de la UE acciones diplomáticas intensas para poner fin al bloqueo de los Estados Unidos, tal y como demanda la Asamblea General de las Naciones Unidas y que se desarrolle un debate sobre como reclamar el respeto estricto de los derechos humanos en todos los países del planeta y rechazar la utilización partidista de esta cuestión que se deriva de poner el énfasis en algunos derechos, mientras otros son silenciados o minimizados de manera interesada, por lo que en lugar de actuaciones parciales lo que se debe hacer es promover el desarrollo de los derechos individuales y colectivos en todos los países sin instrumentalización política ni injerencias.