24 de marzo de 2010

Friend of the Abraham Lincoln battalion












En Estados Unidos los pocos brigadistas que quedan con vida contemplan con emoción cómo se reconoce su sacrificio en su propio país

Los integrantes de la Brigada Abraham Lincoln, que apoyó a los republicanos en la Guerra Civil española, empiezan a recibir reconocimiento en EEUU, donde durante años fueron vistos con recelo por algunos de sus compatriotas.

Mientras se cumplen setenta años de la salida de España de las brigadas internacionales que lucharon en contra de las tropas de general Francisco Franco, en Estados Unidos los pocos brigadistas que quedan con vida contemplan con emoción cómo se reconoce su sacrificio en su propio país.

‘Acabamos de ver cómo, en San Francisco, se ha inaugurado en 2008 el primer monumento a las brigadas internacionales en Estados Unidos. Se ha tardado’, explicó hoy a Efe Matti Mattson, uno de los integrantes de la Brigada Abraham Lincoln, que se encargó de conducir una ambulancia en el frente entre 1937 y 1938.

Para Mattson, la causa de la demora que han sufrido en su propio país es la falta de ‘una clase especial de políticos, como el alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, que es alguien capaz de reconocer el valor de lo que hicimos en España’.

‘Cuando regresamos a casa, no éramos muy populares. No nos querían mucho’, recuerda Mattson, quien, tras volver de España, se alistó en el Ejército de Estados Unidos con el que acabaría participando en la Segunda Guerra Mundial años más adelante.

Iniciativas como la de la ciudad de San Francisco, donde el pasado fin de semana se llevó a cabo un nuevo homenaje a los brigadistas, no son sin embargo las únicas en EEUU, donde funciona desde hace años la organización ALBA, dedicada a mantener la memoria histórica de la Brigada Abraham Lincoln.

Hace un año, además, el Museo de la Ciudad de Nueva York expuso una muestra que bajo el nombre de ‘Frente al fascismo: Nueva York y la guerra civil española’ rememoró cómo vivieron la contienda española los habitantes de una Gran Manzana, entre los que destacaron algunos de los brigadistas.

Mattson, un oriundo de Massachusetts que a los 20 años decidió dejar su vida en EEUU para luchar en España, aseguró sentirse ‘muy satisfecho’ con iniciativas como las que, poco a poco, se llevan a cabo en su país o como las que regularmente se realizan en España y a las que acude regularmente pese a sus ya 91 años.

‘Es importante que aún se nos recuerde. Perdimos la guerra, pero ahora volvería a hacer lo mismo. No fuimos sólo a salvar España y luchar sólo contra Franco, sino también contra Adolf Hitler y Benito Mussolini’, sostuvo Mattson.

‘Fuimos 35.000 brigadistas de cincuenta países. El mundo ha cambiado mucho y algo así no podría volver a pasar’, explicó Mattson, para quien su decisión de llegar a España se debió a ‘una desilusión’, la de ver cómo las potencias democráticas no ayudaban a la república española en la contienda.

Para este brigadista, -que no esconde una sonrisa cuando recuerda que algunos republicanos acusan de socialista al hoy presidente electo de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama-, es ‘poco probable’ que los jóvenes imiten decisiones como la suya hoy en día, por lo que animó a que nadie se olvide de lo que la Abraham Lincoln hizo en su momento.

‘Los países fascistas iban a conquistar el mundo. Dijeron eso, pero luego las democracias no ayudaron: así que nos tocó ir a nosotros ¿Qué íbamos a hacer?’, se preguntó Mattson, para quien ’siempre se debería hacer algo si algún país corre el riesgo de ser tomado por fascistas y ver terminadas sus libertades’.

Abraham Lincoln Brigade Archives, www.alba-valb.org/

http://agitadorhomologado.blogspot.com/2010/03/friend-of-abraham-lincoln-battalion.html

Las fosas de la memoria





En la provincia de Burgos desaparecieron unas 3.000 personas. Las localidades de La Ribera fueron las más atacadas


Para ellas han pasado seis años, para los que yacen en las fosas comunes más de 70. Las responsables de la Coordinadora Provincial por la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos llevan desde 2004 trabajando a la cabeza de una asociación independiente que ayuda en las tareas de exhumación y recuperación de las personas que fueron fusiladas durante la Guerra Civil en la provincia burgalesa.

“Un acto de justicia que trata de devolver la paz a aquellas familias que vieron como sus hijos y hermanos eran llevados a dar el paseo”, según explicó a la Agencia Ical Lourdes Sastre, presidenta de la Asociación.

Los datos recogidos por los historiadores señalan que en la provincia de Burgos desaparecieron unas 3.000 personas, hombres y mujeres de distintas clases sociales que acabaron sepultados en terrenos cercanos a las localidades en las que vivían y a las que nunca volvieron.

“A algunos les daban el paseo, a otros les llevaban en sacas desde las cárceles, fue horrible”, apuntó Sastre. Además, añadió que las localidades de La Ribera fueron las más atacadas, aunque muchos de los fusilados se encuentran en zonas del norte como La Pedraja donde, presumiblemente, hay una fosa con más de quinientos cadáveres en una zona de paso del Camino de Santiago.

Las responsables de la Asociación, de la que forman parte más de cincuenta personas, atienden día a día las peticiones de los familiares de las víctimas del Franquismo, personas que demandan una ayuda para poder encontrar a los suyos.

Para ello, lo primero es localizar el espacio en el que pudieron ser enterrados sus familiares. Una tarea complicada ya que el número de fosas es incontable y las localizaciones cambian con el tiempo. “Encontrar el lugar que otros quisieron tapar haciendo como que no había pasado nada es muy complicado.

En ocasiones nos llegan peticiones para comenzar con las tareas de exhumación y cuando vamos a comenzar nos damos cuenta de que el terreno en el que los más mayores afirman haber visto u oído que fueron a parar los fusilados, no es el mismo”, expuso Sastre.

Desde su composición, la Asociación burgalesa ha llevado a cabo las exhumaciones de las fosas de Sedano, Covanera, Villanueva de Odra y Carcedo de Bureba. En total, la tierra devolvió años después los restos de 34 personas.

Para este año, la Coordinadora tiene en marcha varios proyectos entre los que se encuentra la localización de una fosa en la localidad de Mambrillas de Lara en la que pudieron ser enterrados siete vecinos de la localidad vecina de Castrillo de la Reina. “Se da prioridad a las peticiones, en la campaña de este verano también exhumaremos una pequeña fosa en Bricia donde llevan dos años reclamando nuestra ayuda”, recalcó Sastre.

La ley del recuerdo

Desde que entrase en vigor, la Ley de la Memoria Histórica ha devuelto al presente algunos de los fantasmas del pasado.

Soledad Benito no conoció a su abuelo, fue fusilado después de pasar por la cárcel de Lerma y la familia no sabe dónde puede estar el cuerpo del fallecido. “Cuando exhumaron en la fosa de Villamayor de los Montes, de la que salieron 43 cuerpos, pensamos que alguno de ellos podría ser el suyo, pero no fue así. Además, en los registros del ayuntamiento no hay constancia, quizás se lo llevaron al Valle de los Caídos, como a otros republicanos”, manifestó Soledad.

La provincia de Burgos fue una de las más castigadas durante la contienda según relatan los historiadores y las fuentes orales. Entre la carretera que une las localidades de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) y Burgos capital, se encuentra la población burgalesa de Villafranca Montes de Oca y muy cerca la fosa común del paraje de La Pedraja, donde se estima que pudieron ser enterradas unas 400 personas, entre ellas los tíos de Maria Jesús Barcina, secretaria de la Coordinadora.

“Unos dicen que hay 400, otros que puede llegar a haber 700. Exhumarles e identificar todos los cuerpos es casi imposible. El dolor ya causó mucho daño así que yo creo que lo más conveniente es que pongan un monolito en el recuerdo de todos los que perecen allí o construyan un cementerio civil”, destacó Barcina.

Precisamente un monolito presidirá desde junio el monte en el que tres jóvenes de la población de Orbaneja fueron fusilados en noviembre de 1936. “Los familiares no quieren que se exhumen los cuerpos, el lugar es realmente precioso, será un acto emotivo en su recuerdo”, comentó Sastre.

Recuperar el pasado y prevenir el futuro. Este es el objetivo que persigue la asociación que desde hace dos años realiza distintos talleres con alumnos de Bachillerato a quienes explican cómo pasaron sus familias la guerra y la Dictadura Franquista, y a quienes tratan de transmitir sus vivencias.

“La vergüenza de España”

Las responsables de la Coordinadora también expresaron su opinión ante la posibilidad de que el juez Garzón sea inhabilitado en sus funciones por tratar de juzgar los crímenes cometidos durante el Franquismo.

En este sentido, sus miembros coincidieron al señalar que juzgar a Garzón sería “la vergüenza de España”. Sastre sentenció que es inadmisible que un juez admita a trámite una querella de Falange Española y “un movimiento de ultraderechas” como Manos Limpias. “Han pasado los años, pero el miedo sigue presente”, concluyó la presidenta.

http://www.rtvcyl.es/fichaNoticia.cfm/REPORTAJES/20100320/fosas/memoria/7B45CB42-073E-55E6-BF2B8A712C6ADA56

Natalia Sedova( viuda de Trotski) no compartía que el Estado estalinista fuese un Estado obrero.





Natalia no tenía más meta que la revolución socialista y la autoemancipación del proletariado mundial, enfrentándose a estalinistas y trotskistas, que coincidían en sus tesis contrarrevolucionarias

Carta dirigida al Comité Ejecutivo de la IV Internacional, fechada en México a 9 de mayo de 1951.

Camaradas:

Sabéis perfectamente que no estoy políticamente de acuerdo con vosotros desde hace cinco o seis años, desde el fin de la guerra, e incluso antes. La posición que habéis tomado sobre los importantes acontecimientos de los últimos tiempos me muestra que en lugar de corregir vuestros anteriores errores, permanecéis en ellos y los profundizáis. En la vía que habéis emprendido habéis llegado al punto en el que ya no me es posible seguir silenciosa y limitarme a protestas privadas. Ahora debo expresar mis opiniones públicamente.

Me veo obligada a dar un paso para mí grave y difícil, que no puedo más que lamentar sinceramente. Pero no hay otro camino. Tras muchas reflexiones y dudas sobre un problema que me ha afligido profundamente, he decidido que debo deciros que no veo otra vía que la de afirmar que nuestros desacuerdos no me permiten ya permanecer por más tiempo en vuestras filas.

Las razones de esta decisión definitiva por mi parte son conocidas ya por la mayoría de vosotros. Aquí no hago más que repetirlas brevemente para aquellos que las desconocen, abordando sólo nuestras divergencias fundamentales más importantes, sin mencionar las divergencias menores sobre política cotidiana que están relacionadas con las esenciales o se desprenden de éstas.

Obsesionados por viejas y superadas fórmulas continuáis considerando al Estado estalinista como un Estado obrero.


No puedo ni quiero seguiros en este punto. Desde el inicio de la lucha contra la burocracia usurpadora, L.D.Trotski repitía prácticamente cada año que el régimen se desplazaba hacia la derecha, en las condiciones de retraso de la revolución mundial y de posesión de todas las posiciones políticas por la burocracia en Rusia. En diversas ocasiones subrayó que la consolidación del estalinismo en Rusia llevaba a un deterioro de las posiciones económicas, políticas y sociales de la clase obrera, y al triunfo de una aristocracia tiránica y privilegiada. Si esta tendencia continúa, dijo, la revolución se agotará y el capitalismo será restaurado. Desgraciadamente esto es lo que se ha producido, aunque bajo formas nuevas e inesperadas. No hay ningún país del mundo en el que las ideas de los auténticos defensores del socialismo sean perseguidas de forma tan bárbara como en Rusia. Debería estar claro para todos que la revolución ha sido completamente destruida por el estalinismo. Sin embargo, vosotros seguís diciendo que bajo este régimen inaudito, Rusia es aún un Estado obrero. Considero esto como un ataque al socialismo. El estalinismo y el Estado estalinista no tienen absolutamente nada de común con un Estado obrero y con el socialismo. Son los más peligrosos enemigos del socialismo y de la clase obrera.

Ahora consideráis que los Estados de Europa oriental en los que el estalinismo ha establecido su dominio durante y después de la guerra son igualmente Estados obreros. Esto equivale a decir que el estalinismo ha desempeñado un papel socialista revolucionario. No quiero ni puedo seguiros en este punto. Tras la guerra e incluso antes de que acabara, existió un movimiento revolucionario de masas en esos países. Pero no fueron esas masas quienes tomaron el poder y no fueron Estados obreros los que se establecieron con sus luchas. Es la contrarrevolución estalinista quien tomó el poder, reduciendo estos países a la condición de esclavos del Kremlin, estrangulando a las masas trabajadoras, sus luchas revolucionarias y sus aspiraciones revolucionarias. Al considerar que la burocracia ha establecido Estados obreros en esos países, le asignáis a esa burocracia un papel progresivo e incluso revolucionario. Al propagar esta monstruosa mentira, denegáis a la IV Internacional toda razón fundamental de existencia como partido mundial de la revolución socialista. En el pasado siempre hemos considerado al estalinismo como una fuerza contrarrevolucionaria con todas las connotaciones del término. Vosotros ya no lo hacéis, pero yo sigo haciéndolo.

En 1932 y 1933, para justificar la vergonzosa capitulación ante el hitlerismo, los estalinistas declararon que importaba poco que los fascistas tomaran el poder, porque después llegaría el socialismo a través del reino del fascismo. Sólo brutos desprovistos de humanidad y de un átomo de pensamiento o espíritu revolucionario podían expresarse de tal modo. Hoy, indepedientemente de los objetivos revolucionarios que os animen, pretendéis que la reacción despótica estalinista que ha triunfado en Europa Oriental es una de las vías por las cuales se alcanzará eventualmente el socialismo. Tal punto de vista constituye una ruptura irremediable con las profundas convicciones que nuestro movimiento siempre ha defendido y que yo sigo compartiendo.

Me es imposible seguiros en la cuestión del régimen de Tito en Yugoslavia. Toda la simpatía y todo el apoyo de los revolucionarios, e incluso de los demócratas, debe dirigirse en favor del pueblo yugoslavo en su resistencia decidida ante los esfuerzos de Moscú por someterlos y someter su país a la servidumbre. Hay que sacar provecho de las concesiones que el régimen yugoslavo se ve obligado actualemente a conceder a su pueblo. Pero toda vuestra prensa se consagra ahora a una iexcusable idealización de la burocracia titista, idealización para la que no existe base ni en las trdiciones ni en los principios de nuestro movimiento. Esta burocracia estalinista no es más que una réplica de la vieja burocracia estalinista. Ha sido educada en las ideas, la política y la moral de la Gepeú. Su régimen no difiere en nada fundamental del de Stalin. Es absurdo creer o enseñar que la dirección revolucionaria del pueblo yugoslavo se desarrollará desde esta burocracia o por otras vías que la de una lucha contra ésta.

Lo más intolerable de todo es la posición que habéis adoptado sobre el tema de la guerra. La tercera guerra mundial que amenaza a la humanidad sitúa al movimiento revolucionario ante los problemas más difíciles, las situaciones más complejas, las decisiones más graves. Nuestra posición no puede adoptarse sino después de discusiones muy serias y lo más libres posibles. Pero frente a los acontecimientos de los años recientes, continuáis preconizando la defensa del Estado estalinista y comprometiendo a todo el movimiento en esa defensa. Ahora incluso sostenéis a los ejércitos del estalinismo en la guerra en la que se encuentra sometido el pueblo coreano. No puedo ni quiero seguiros en este punto. En 1927 Trotski, en respuesta a una pregunta desleal que le planteó el Buró Político, expresó sus posiciones del siguiente modo: !por la patria socialista, sí! !Por el régimen estalinista, no! ¡Era en 1927! Hoy, veintitrés años después, Stalin no ha dejado nada de la patria socialista. Ha sido reemplazada por el servilismo y la degradación del pueblo con la autocracia estalinista. Es ese Estado el que os proponéis defender en la guerra, el que ya defendéis en Corea. Sé perfectamente que afirmáis con frecuencia que criticáis al estalinismo y que lo combatís. Pero el hecho es que vuestra crítica y vuestra lucha pierden su valor y no pueden dar resultado alguno porque están determinados por vuestra posición de defensa del Estado estalinista y subordinados a ésta. Cualquiera que defienda ese régimen de bárbara opresión abandona, independientemente de sus motivos, los principios del socialismo y del internacionalismo.

En el mensaje que me ha sido enviado por el último congreso del SWP, se ha escrito que las ideas de Trotsky continúan guiándoos. Debo deciros que he leído esas palabras con amargura. Como habéis podido constatar por lo que acabo de escribir, no veo esas ideas en vuestra política. Confío en esas ideas. Estoy convencida que la única salida a la actual situación es la revolución socialista y la autoemancipación del proletariado mundial.

Natalia Sedova Trotski.
http://books.google.es/books?id=iLr0fLIeDYAC&pg=PA417&lpg=PA417&dq=natalia+sedova+rompe+con+la+IV+internacional&source=bl&ots=KTGA764Ihw&sig=QKpFJdz3SLzJhtFLLJdvQuJ-RIA&hl=es&ei=Br2pS5DFC5y60gSQ6_3FAQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=5&ved=0CBcQ6AEwBA#v=onepage&q=&f=false

México, 9 de mayo de 1951.