4 de abril de 2010

Homenaje a los « indeseables » del campo del Sablou


L´Humanité


Los que aseguran que los comunistas sólo entraron en resistencia tras la invasión hitleriana de la URSS detestan que sean recordadas las detenciones políticas multiplicadas a partir de 1939 y la formación del Estado francés.

El sábado 10 de abril tendrá lugar en el municipio de Fanlac, próximo a Montignac Lascaux (Dordoña), una ceremonia de homenaje a los más de trescientos “indeseables y peligrosos” internados en el campo de aislamiento vigilado (CSS) del Sablou entre enero y diciembre de 1940, mitad bajo la III República y mitad bajo el régimen petenista..

Se trataba principalmente de comunistas detenidos tras la prohibición de su partido el 26 de septiembre de 1939, un cierto número de autonomistas alsacianos, y por último, gitanos recluidos en nombre de la legislación contra el nomadismo. El cierre del campo no fue sinónimo de liberación, la mayoría de ellos fueron entonces enviados, como André Moine, hacia las cárceles de Argelia o a lugares de retención dispersos a través del territorio nacional, como el campo de Saint Paul d´Eyjeaux, cerca de Limoges.

Esta ceremonia se desarrolla con motivo del veinte aniversario de la placa colocada por iniciativa fundamentalmente de Madeleine Quéré (hija de Jean Gatinel, panadero de Montignac, que, con Louis Ravida, los dos militantes comunistas, jugó un papel esencial en la solidaridad con los detenidos) y Jeanine Pompier, las cuales crearon en 1989 una asociación Por el recuerdo del campo del Sablou. En abril de 1990 se inauguró, en presencia de Gaston Plissonier, veterano resistente y dirigente nacional del PCF, la estela junto a la entrada del Sablou. Esta tardanza se explica fácilmente : los que aseguran que los comunistas sólo entraron en resistencia tras la invasión hitleriana de la Unión Soviética detestan que sean recordadas las detenciones políticas multiplicadas a partir de la formación del Estado francés (e incluso antes en el contexto de la represión organizada por el decreto Sérol). Una obstinación en la negación de la verdad confirmada por una polémica indecente que siguió a la construcción del monumento.

Se reprochaba el uso del término “deportados” para rememorar la suerte de los militantes que, tras el Sablou, fueron enviados manu militari a los campos de África del Norte. Según la ley de 1948, la calificación de deportados está reservada a las personas “transferidas e internadas fuera del territorio nacional”. Ahora bien, Argelia era francesa, por tanto…Ante tal manifestación del arte de enredar con las palabras, la mala fe batía sus propios records



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