5 de mayo de 2010

Libro: Contra la Tercera Via, de Alex Callinicos





La tercera vía es la filosofía política de Tony Blair y del nuevo laborismo en Gran Bretaña, del Bill Clinton en Estados Unidos y de Gerhard Shröder en Alemania. Defendida con energia por Anthony Giddens, la tercera vía pide que se ofrezca una estrategia para renovar el centro izquierda, que evite el liberalismo de libre mercado de la nueva derecha y el socialismo de estado de la vieja izquierda. En Contra la tercera vía, Alex Callinicos desarrolla una critica esencial de esta filosofía. Sostiene que los gobiernos de la Tercera Vía continúan con las políticas neoliberales de sus predecesores conservadores. Han potenciado los intereses de las corporaciones multinacionales, han privatizado áreas a las que Ronald Reagan o Margaret Thatcher no se atrevieron a ir, y han permitido que las diferencias sociales y económicas siguieran creciendo. Callinicos también ataca la estructura que sustenta la tercera vía. Cuestiona la idea de que la "economia del conocimiento" nos esté liberando de las contradicciones del capitalismo.

Los manifestantes griegos al asalto del Parlamento




Los trabajadores griegos han emprendido una ofensiva espectacular en el país. En la jornada de hoy varios miles de personas están intentando asaltar el Parlamento. Las cámaras de la BBC han captado en directo varios intentos de los manifestantes por atravesar el cordón policial montado en la escalinata del edificio oficial. Según las últimas informaciones hay al menos tres muertos a causa de un incendio de una sucursal bancaria que debía estar cerrada por la huelga general.

Este mediodía unas cien mil personas se han concentrado en un verdadero asedio al Parlamento de Atenas. Los agentes antidisturbios están empleando gases lacrimógenos y chorros de agua para echar atrás a los manifestantes, que siguen instalados en la plaza del Parlamento clamando por las medidas del Gobierno para atajar la crisis.


Ayer, decenas de miles de de griegos se manifestaron en Atenas contra el plan de austeridad lanzado por el gobierno de Yorgos Papandreou, y rechazado por la oposición, mientras las principales bolsas del mundo tuvieron pérdidas fortísimas debido al "efecto griego". El Partido Comunista griego (KKE) y su frente sindical, el PAME, en la vanguardia de la movilización, tomaron ayer la Acrópolis y desplegaron una pancarta gigante llamando a los europeos a alzarse.

Las protestas continúan hoy en Grecia con una huelga general que desafia la determinación del gobierno del premier socialista Papandreu de aplicar un ajuste severo en las cuentas públicas, para evitar la insolvencia del país.

Grecia acordó con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) un plan trienal de asistencia financiera de hasta 110.000 millones de euros, a cambio de medidas de austeridad, como alza de impuestos y reducciones salariales, para bajar el déficit fiscal de casi el 14% al 3% del PIB en 2014.



El Parlamento griego votará este jueves el texto del acuerdo con la UE Y el FMI, pero en tanto los remezones de la economía helénica sacudieron a las principales bolsas mundiales, por un temor al contagio de otras plazas europeas como Portugal, España e Irlanda, que tienen problemas fiscales importantes.

La Bolsa de Atenas perdió ayer el 7,30%, mientras en las calles las manifestaciones, protagonizadas por empleados públicos, jubilados, alumnos y docentes, convergieron frente al Parlamento con frases contra el gobierno, la UE y el FMI.

La movilización de hoy fue convocada por el sindicato de empleados públicos Adedy, que proclamó una huelga de 48 horas, y que mañana se sumará a un paro general, el tercero desde que estalló la crisis, con el aporte del gremio de empleados del sector privado y el sindicato comunista PAME.

La huelga de hoy paralizará los aeropuertos, trenes y el transporte urbano, así como escuelas, hospitales, bancos y oficinas públicas.

El gobierno, en tanto, confirmó ayer la intención de constituir una Comisión de investigación parlamentaria sobre la crisis financiera, con el objetivo, proclamado por el presidente de la República, Karolos Papoulias, de identificar y llevar a la justicia a los "responsables de haber llevado al país a esta situación"