15 de mayo de 2010

"Españoles, Franco... ha vuelto"




Estaba escrito. Lo estaba desde que el dictador Franco lo dejó todo "atado y bien atado". El día 14 de mayo de 2010 la justicia de una presunta democracia, la española, pasará a la historia por sentar en el banquillo al juez que intentó juzgar los crímenes del franquismo.

Cientos de miles de asesinados, casi doscientos mil de los cuales siguen en fosas comunes en las cunetas de los campos de España, y ni uno sólo de los responsables ha pagado ni un sólo minuto en la cárcel. Muchos de los responsables siguen vivos y son homenajeados como grandes demócratas por un Estado que continúa teniendo el mismo ADN que el Estado franquista.

Hoy los miserables y los asesinos brindarán con champán porque seguirán ocultos los crímenes que ellos mismos o sus predecesores cometieron contra cientos de miles de demócratas. Hoy las víctimas del franquismo y sus familiares seguramente llorarán de rabia e impotencia.

La justicia ha despejado todas las dudas sobre si España es una democracia real. Y ha demostrado que no lo es, y que no lo ha sido desde hace más de 70 años. La libertad y la democracia que nos vendieron en esa modélica "Transición" no era más que humo, y nosotros la compramos. Esa mierda de Transición no fue modélica, fue simplemente una estafa, y puso al frente del Estado a Juan Carlos de Borbón, el pupilo de uno de los dictadores más sanguinarios de la Historia.

Por eso el régimen se defiende con su guardia pretoriana, la justicia heredada del mismo franquismo. Investigar los crímenes de la dictadura, tirar de ese hilo, suponía empezar dejar las vergüenzas al aire de un régimen que sonroja a Europa y al mundo.

Pero esto no quedará así. El clamor del 24 de abril contra el franquismo, las cientos de miles de personas que tomaron Madrid para exigir que se investiguen sus crímenes, no van a encerrarse en casa a lamentarse asustados porque los asesinatos y las torturas vayan a quedar impunes. Al contrario. El clamor de ese día, donde miles de banderas republicanas acompañaron a unos manifestantes que hicieron suya la causa de las víctimas, significa que cada vez más y más gente está comprendiendo que luchar por la democracia en este país, luchar contra el olvido y luchar por la justicia, es luchar por la República, porque la realidad es que si durante 40 años hubo una brutal dictadura, durante 35 ha existido una descomunal estafa democratica, con la cual hay que romper definitivamente y de la que no hay que dejar piedra sobre piedra.