21 de julio de 2010

La revolución conservadora




EL sistema económico actual (capitalismo) con su punta de lanza neoliberal está poniendo patas arriba las conquistas sociales realizadas en Europa en los últimos 60 años.

Con su filosofía de obtener el máximo beneficio económico cueste lo que cueste socialmente está generando la ruptura de la convivencia social.

Los gastos públicos encaminados a mantener un nivel de prestaciones sociales (Educación, Cultura, Sanidad, pensiones...) están sufriendo recortes, bien de una manera directa (menos dinero para ciertas prestaciones), o bien indirectamente no contratando nuevos trabajadores, cuando no disminuyendo los equipos que realizan los servicios.

La política llevada a cabo en temas como las pensiones o la reforma laboral por el actual Gobierno son nuevos ataques a la línea de flotación de la Europa del bienestar.

Como estamos viendo, las teorías neoliberales de la revolución conservadora las están poniendo en práctica gobiernos socialdemócratas por lo cual están siendo copartícipes del desmantelamiento de los servicios de la Europa social.

Las líneas maestras en política económica en el Estado español son similares tanto para los partidos conservadores (PP, UPN...) como para la teoría socialdemócrata.

Uno de los últimos casos lo estamos viendo con el acuerdo al que han llegado estos partidos (PP, PSOE) sobre la bancarización de las cajas de ahorro, ninguno de ellos están por una banca pública eficaz sino por la privatización de las cajas, eso sí, previa inyección por parte del Gobierno de miles de millones para hacer más apetecible el pastel a sus futuros compradores. Un nuevo ataque/robo al ciudadano.

De esta manera se están sosteniendo imperios mercantiles a base de renuncias sociales y políticas con el beneplácito de los gobiernos de turno.

Se está generando un desguace de lo público en beneficio de lo privado.

En los años 30 el fascismo en Europa secuestró la democracia, pero el fascismo sucumbió tras la Segunda Guerra Mundial, (excepción de España y Portugal). Hoy en día, tal y como vamos, se está secuestrando la democracia ciudadana por los mercados financieros. Las formas son distintas pero el fondo es el mismo. ¿Deberíamos hablar de fascismo económico? ¿Es esto la revolución conservadora?

Muchos ciudadanos no queremos una vuelta atrás en las políticas sociales, más cuando los servicios existentes en unos estados y el gasto público en protección social de los distintos gobiernos es totalmente distinto, por lo tanto el recorte puede ser mucho más sangrante para los ciudadanos que vivimos en estados en los que dichos gastos no llegan ni a la media europea (caso de España). Debemos exigir a los gobiernos que no sigan por la senda del desmantelamiento del Estado de bienestar. Esta exigencia tiene que ser a nivel europeo por parte de los ciudadanos.

Es hora de pensar en global y actuar a nivel local. Para ello, más que nunca, debemos agrupar, reunir y generar una base social ciudadana con un planteamiento claro y nítido, defendiendo una Europa social, federal y solidaria.

Tomás Zornoza

Miembro de UCNR