26 de agosto de 2010

Afganistán. Se filtran más de 92.000 informes secretos sobre las masacres militares




La página web Wikileaks ha obtenido más de 92.000 documentos secretos referentes a las acciones del Ejército estadounidense durante la invasión de Afganistán, que detallan, entre otros aspectos, las profundas sospechas de los militares estadounidenses sobre la presunta colaboración de los servicios de inteligencia paquistaníes con la insurgencia talibán, así como detalles sobre las operaciones de combate nunca revelados hasta el momento.

Los documentos han sido facilitados por la organización Wikileaks a los diarios “The New York Times” de EEUU; “The Guardian”, de Gran Bretaña, y “Der Spiegel”, de Alemania, antes de colgarlos en su propia página de Internet. Se trata de informes recogidos entre enero de 2004 y diciembre de 2009 y suponen, a juicio del jefe de la sección de investigación de “The Guardian”, David Leigh, “lo que podría ser la mayor filtración en la historia de los servicios de Inteligencia”.

Entre los documentos hay informes de agencias de inteligencia en los que se detallan posibles amenazas contra las tropas, descripciones de operaciones de combate, transcripciones de conversaciones con políticos locales, la mayoría de ellos clasificados de alto secreto. Ninguna de las fuentes oficiales consultadas por el “New York Times” ha cuestionado la veracidad de la información, según el rotativo estadounidense. La Inteligencia estadounidense acusa al Servicio de Inteligencia Paquistaní (ISI) de “armar, financiar y entrenar a la insurgencia talibán desde 2004″, según revelan los dossieres, aunque se destaca que no existe ninguna prueba concluyente que demuestre estas acusaciones. ESTADO ESPAÑOL *Dos acciones de las tropas españolas han sido localizadas por The Guardian (1, 2, 3) entre los miles de documentos clasificados. En uno de ellos se puede leer: Entre los miles de documentos se han descubierto dos relativos a acciones del Ejército español.En una de ellas se narra que un civil que viajaba en un coche, se echó a la cuneta al paso del convoy español y murió por disparos de éste. Un coche con dos civiles afganos que venía por el mismo camino se echó a un lado para dejar pasar a un convoy español, pero del último vehículo de la columna militar salieron disparos que mataron al pasajero e hirieron al conductor.El ejército español aseguró que los disparos mortales se produjeron cuando el vehículo trató de “meterse” en el convoy. *Las tropas francesas ametrallaron un autobús lleno de niños en 2008, hiriendo gravemente a ocho de ellos. Una patrulla de EE.UU. también ametralló un autobús, hiriendo o matando a 15 de sus pasajeros, y en 2007 las tropas polacas bombardearon con morteros un pueblo durante la celebración de una boda matando a casi todos los invitados, entre ellos una mujer embarazada. El ataque fue una venganza. Polonia confirmó ayer que abandonará Afganistán en 2012 (o quizá antes). *En una “batalla” en una aldea en Afganistán, los soldados holandeses dispararon contra once civiles, cuatro de ellos fallecieron y los demás resultaron gravemente heridos. Sospechosos El Gobierno estadounidense ya ha comenzado a investigar quién o quiénes están detrás de la filtración.

El coronel Dave Lapan anunció una amplia investigación y, tras señalar que el soldado Manning «es alguien a quien estamos analizando de cerca», precisó que no es la única persona investigada. Para James Lewis, el Pentágono tratará de buscar a los culpables de la filtración en el seno de sus empleados. Pero en la era de la información masiva, el experto señala como imperativo «repensar la manera como se guarda la información sensible». «Cuando el papel era el rey, el Gobierno transmitía documentos estampados con el sello de top secret a gente de confianza con la certidumbre de que no los iba a filtrar. En la era del papel, eso funcionaba, más o menos, pero no sirve para la era informática». Con Internet, «compartimos información al utilizar una tecnología que permite prácticamente a todo el mundo tener acceso a bases de datos (…) Pero la manera como controlamos el acceso (a esa información) está basada en un viejo modelo. No queda otra cosa que la confianza.

El Pentágono tiene confianza en sus empleados. Es una buena cosa, pero no es suficiente». Unidades secretas De igual modo, se desvela la existencia de unidades secretas conocidas como Fuerza de Intervención 373 –un grupo clasificado de operativos especiales del Ejército y de la Marina– que cuentan con una lista de “muerte o captura” en la que figuran unos 70 altos comandantes insurgentes “para matarlos o capturarlos sin juicio”. También se revela que grupos paramilitares relacionados con la CIA, y conocidos como miembros de la OGA (Otra Agencia del Gobierno, por sus siglas en inglés) operan en Afganistán y ocasionalmente han causado muertes de civiles en el transcurso de sus maniobras. Los informes, en términos generales, describen a una insurgencia “resistente y astuta” que está desangrando a las fuerzas estadounidenses a través de una guerra de desgaste, según las conclusiones preliminares de los numerosos periodistas del “New York Times” encargados de analizar los documentos.

En cuanto al número de bajas civiles por “conducta inapropiada” de los soldados, los documentos admiten que 195 civiles han muerto y otros 174 han resultado heridos a manos de las tropas extranjeras ocupantes al ser “confundidos” con “terroristas” suicidas. “Algunas de estas bajas se deben a los ataques aéreos que han suscitado protestas del Gobierno afgano en el pasado, pero un gran número de incidentes hasta ahora desconocidos parecen ser el resultado de soldados que abren fuego contra conductores desarmados o motociclistas, a causa de su determinación a protegerse de terroristas suicidas”, afirma “The Guardian”, que añade que estas cifras “es probable que estén subestimadas porque muchos incidentes en duda se omiten” de los informes de campo. Además de los documentos filtrados, la organización se ha reservado otros 15.000 a petición de su fuente aunque, según asegura, los publicará posteriormente tras ocultar datos que puedan ser perjudiciales. La Casa Blanca condena Tras la filtración de los informes, la Casa Blanca se ha apresurado a señalar que “la revelación de esta información clasificada pone en peligro las vidas de los estadounidenses y de nuestros socios”.

En un comunicado, el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, el general James Jones, ha subrayado que los documentos publicados abarcan el periodo entre enero de 2004 y diciembre de 2009, la mayor parte durante el mandato de George W. Bush. Critica que “Wikileaks no ha hecho el menor esfuerzo para ponerse en contacto con nosotros sobre estos documentos” y lamenta haberse enterado de la filtración a través de los medios de comunicación que las han recibido. “Estas filtraciones irresponsables no tendrán repercusión alguna en nuestra relación con Pakistán y Afganistán, y en nuestro apoyo a las aspiraciones de ambos pueblos”, según la declaración oficial recogida por el diario

“The Huffington Post”. Fuentes: The Guardian, Wikileaks, Gara, Nodo50 y Kaosenlared