16 de octubre de 2010

El gobierno español sigue escuchando a los sectores derechistas y presiona a Venezuela


España | Gonzalo Sánchez - Tercera Información
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha llamado a sus militantes y simpatizantes a concentrarse frente a la Embajada que la República Bolivariana de Venezuela tiene en Madrid.

La AVT, organización fuertemente vinculada a la derecha española, justifica la convocatoria "en respuesta a las declaraciones del Embajador venezolano en España, Isaías Rodríguez y las últimas detenciones de etarras que han revelado lo que todos sabíamos: la existencia de campos de instrucción de terroristas en suelo venezolano.

La AVT convoca a la ciudadanía para exigir firmeza en la lucha contra ETA y la colaboración de Venezuela para acabar con el terrorismo". Estas reivindicaciones están en sintonía con las últimas declaraciones del Ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, quien ha exigido al gobierno de Venezuela una respuesta y colaboración en el caso Arturo Cubillas hace unas horas.

Sin embargo, las declaraciones del Embajador de Venezuela que señalaban que las confesiones de los etarras fueron obtenidas bajo torturas, están respaldadas por el Relator de los Derechos Humanos (DDHH) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del propio abogado de los etarras.


Parece ser que cuando los etarras dicen que fueron entrenados en Venezuela, están siendo sinceros, pero si dicen que fueron torturados, están mintiendo. El Gobierno y la derecha respaldan a los etarras cuando dicen lo que les conviene, pero rechazan cuando señalan una de las practicas -tortura- que practica con regularidad el gobierno español según la ONU y Amnistía Internacional.

Además no existen pruebas que demuestren la existencia de los campos de entrenamiento, la INTERPOL ni siquiera ha ejecutado la orden del magistrado Eloy Velasco por falta de pruebas y el gobierno venezolano ya ha comenzado la colaboración con el gobierno español, accediendo a las peticiones del ejecutivo ibérico.

En Francia los miembros de la banda armada ETA también se entrenaban -sin conocimiento y por lo tanto sin permiso del gobierno francés, igual que si hubiera sucedido en Venezuela-, y sin embargo la AVT no ha difundido la fecha de la concentración en la Embajada de la República de Francia en Madrid. El Gobierno de España tampoco ha exigido cuentas al ejecutivo de Sarkozy.

El supuesto "dirigente etarra" que habría montado el entrenamiento hipotéticamente, Arturo Cubillas, lleva en Venezuela desde 1989 por un acuerdo entre los entonces presidentes de España (Felipe González) y Venezuela (Carlos Andrés Pérez), consiguiendo la nacionalidad venezolana varios años antes de que Chávez llegase al poder. Cubillas llegó a Venezuela con una ficha policial limpia, sin antecedentes penales y sin ser requerido por la Audiencia Nacional, por lo que las autoridades venezolanas no le hicieron nunca un seguimiento.

En 1996 durante el gobierno de Rafael Caldera, tres años antes de la llegada de Chávez al gobierno, la justicia española pidió a la venezolana la extradición de un supuesto etarra residente en Venezuela por este pacto entre González y Pérez, y fue negado en virtud del mismo pacto, ya que no existían pruebas concluyentes.

En otras ocasiones, cuando el pacto así lo señalaba, -existían pruebas que demostraban la acusación-, Venezuela extraditó a España los supuestos etarras requeridos por la Audiencia Nacional.

Hace unos días el propio Cubillas fue a la fiscalía venezolana a que lo investigasen para demostrar su inocencia. El gobierno venezolano también solicitó esa investigación a instancias del español. Ya ha sido designado el fiscal número 10° nacional, Richard Monasterios para que lleve a cabo la investigación.

Ante estos hechos, el gobierno español liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, se alinea con la derecha y exige respuestas que ya están dadas. Al igual que hizo con las acusaciones del juez Eloy Velasco, basadas en un ordenador que ha sido invalidado como prueba por la propia INTERPOL, demostrando la poca fiabilidad del argumentario de la justicia española.

Se ha convocado una concentración en respuesta a la de la AVT que está convocada por los movimientos sociales de apoyo a la Revolución Bolivariana hoy jueves a las 19:00 horas en la Embajada de Venezuela en Madrid, la cual está ubicada en la calle Capitán Haya número 1, cerca del metro Santiago Bernabeu.

La concentración de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) está convocada una hora después en el mismo sitio.


Como una ola


Jean-Emmanuel Ducoin

¡Casi 3,5 millones de ciudadanos en las calles ! Antes de cualquier otra consideración, en primer lugar es necesario significar alto y fuerte la importancia de esta fecha : martes 12 de octubre de 2010 quedará, en efecto, como un momento especial en la historia social contemporánea de Francia, además de ser quizás un día decisivo en el conflicto contra el proyecto de ley de destrucción de nuestros derechos de acceso a la jubilación. La extensión de las movilizaciones se resume en una palabra : ¡enorme ! Más vale decirlo, los manoseos gubernamentales acerca del número de manifestantes (que un sindicato de policía denuncia públicamente) no va a cambiarlo. La jornada de acción unitaria, potente, diversificada, determinada, es la prueba manifiesta de que el movimiento social tiene la fuerza de obligar al gobierno a renunciar a su funesto proyecto : “¿Por qué vamos a ganar ?” preguntaban los manifestantes, “porque somos fuertes y estamos unidos” respondían a coro. Todo un símbolo.


Todos lo han constatado. Las manifestaciones han sido más masivas que durante las citas precedentes. De forma que el movimiento se amplifica. Se expande. Más alumnos de secundaria y estudiantes universitarios. Más asalariados del sector privado. Sin hablar de las huelgas, casi todas más importantes que las del 23 de septiembre, en la SNCF, en la RATP, entre los funcionarios, en La Poste, en EDF, en las refinerías, en los puertos, en la metalurgia, etc.… Hemos asistido a una nueva etapa de agitación social de la cual se desconoce, en el momento en que escribimos estas líneas, a dónde nos llevara y cuando se parará. En numerosos sectores de actividad, los trabajadores votaban masivamente en favor de la reconducción de las huelgas… “Nosotros vamos a continuar, no nos vamos a parar sólo porque los senadores hayan votado”, decía Bernard Thibault. “La responsabilidad de la radicalización recae en el gobierno, que está sordo”, analizaba François Chèrique. Por primera vez desde el inicio del proceso de movilización, las acciones duran y las iniciativas propias se multiplican para hacer “puente” con la cita del sábado 16 de octubre, fecha de la próxima jornada interprofesional.

Como una ola, la revuelta crece en el país.

Por consiguiente, el contraste entre la cólera de la calle y la intransigencia en la cima del Estado tenía un lado provocador. De tal manera que, en plena tarde, hacía falta pellizcarse muy fuerte al escuchar primero las palabras de François Fillon, seguido de Eric Woerth, es la Asamblea Nacional. “Lo digo muy solemnemente, estamos decididos a llevar a cabo esta reforma, se ha llegado al límite de lo posible”, declaró el primer ministro. “Vamos a ganar la batalla de las pensiones, no lo vamos a imponer” añadió el ministro del trabajo. El uno y el otro manifestaban la total irresponsabilidad de un poder más aislado que nunca.

Despreciativo, todo el sarkozismo había apostado por el agotamiento de las movilizaciones. ¡Pero es justo lo contrario lo que sucede ! Por una sencilla razón. Una inmensa mayoría de nuestros conciudadanos ha comprendido poco a poco la crueldad e ineficacia de este proyecto injusto, que hace reposar el grueso del esfuerzo en el mundo del trabajo y de los pensionistas mientras que las potencias industriales y financieras quedan prácticamente exentas. ¿Cómo el presidente de los ricos y de las clases dominantes iba a preocuparse por el bien común y el interés general ? Ahí está hoy al pie de un muro erigido por el pueblo. “¿Sarkozy, nos ves esta vez ?”, gritaban los manifestantes. Este martes 12 de octubre, el Palacio ha temblado. Y esto no ha terminado...

Traducción : Toni Chumillas