5 de noviembre de 2010

Continúa la campaña de recogida de firmas por una universidad pública y laica


España | Tercera Información | 05-11-2010
Desde Europa Laica se está promoviendo una campaña de recogida de firmas con el objetivo de lograr "una Universidad Pública y Laica", tal y como establece el lema de su campaña.

En su manifiesto se establece que "muchas personas de la Universidad –alumnado, profesorado y personal de Administración y Servicios–, interesados en que esta institución responda plenamente a su carácter público, pensamos que necesita un importante impulso laicista que la desvincule de lastres derivados del pasado nacionalcatólico y de nuevos peligros asociados a otras formas de confesionalismo.

Recordemos que España es un Estado aconfesional y que, por tanto, sus instituciones públicas no pueden promover ni atacar en modo alguno ninguna religión o convicciones particulares. Más aún, la Universidad pública, dado su carácter de institución dedicada a la promoción del conocimiento humanista y científico, debe ser una entidad especialmente combativa en la defensa de la libertad de conciencia, debe involucrarse plenamente en garantizar la libertad de pensamiento y de expresión. Además es su deber alentar con vigor la razón y la ciencia. Para ello debe mantenerse alerta, y alertar a la sociedad, respecto de las distintas formas de superstición y de opresión y manipulación intelectuales, pues éstas suelen apoyarse en engaños y fraudes que se pueden desenmascarar desde la racionalidad y el conocimiento científico.

En particular, creemos que la Universidad debe tomar medidas que promuevan la libertad de conciencia (o que eviten que se vea menoscabada) en al menos los siguientes aspectos:

· Símbolos religiosos. Aún permanecen símbolos religiosos en espacios públicos de la Universidad. Estos espacios son de todos, no de los afectos a ninguna creencia concreta.

· Capillas. No debe haber ningún espacio de culto propio de la Universidad.

· Templos adscritos. Asimismo, ningún espacio religioso debe considerarse adscrito a la Universidad.

· Misas. No es lícito que desde la Universidad se promuevan o convoquen actos como misas, procesiones o funerales religiosos. Las autoridades académicas no pueden participar en cuanto tales en este tipo de actos.

· Esquelas mortuorias. Los comunicados universitarios deben ser laicos; la Universidad no debe, por ejemplo, pedir que se ruegue por el alma de algún fallecido, aun cuando éste fuese creyente católico o de cualquier otra confesión.

· Patronos. Los patronos de Facultades y Escuelas no deben serlo por mera tradición religiosa, sino por méritos ligados a los estudios en cuestión.

· Las asociaciones universitarias de carácter religioso (como la denominada “Pastoral Universitaria”, dependiente de los obispados) no deben tener privilegio alguno respecto a otras asociaciones universitarias ligadas a otros tipos de convicciones y creencias.

· La Universidad debe oponerse a todo tipo de irracionalidades anticientíficas o pseudocientíficas, aun cuando tengan un notable respaldo popular (y quizás en este caso debe hacerlo con mayor vigor).

· La Universidad pública no debe promocionar o amparar estudios que presupongan o alienten un tipo particular de convicciones personales, como puede ocurrir en las Facultades de Teología o en las Escuelas de Magisterio dependientes de la Iglesia.

· Las enseñanzas de Universidades privadas y de centros concertados con la Universidad pública sólo serán reconocidas por ésta si se asegura un control de la calidad en la docencia similar al existente en la propia Universidad pública, incluyendo el cumplimiento de programas de carácter no doctrinal. Asimismo debe controlarse la transparencia en las contrataciones de profesorado.

· El Estado debe financiar exclusivamente la Universidad pública, ya sea de manera directa o indirecta (por tanto las becas públicas sólo han de otorgarse a sus estudiantes).

· La Universidad pública debe promover la existencia y buen funcionamiento de Colegios Mayores de carácter público, y por ende, laico.

Las personas que, como miembros de la comunidad universitaria, suscribimos este manifiesto,tenemos la intención de tomar y apoyar iniciativas que promuevan la libertad de conciencia y denunciar aquellas que la ataquen. Esperamos contar con un respaldo mayoritario en el ámbito universitario granadino, y en particular de las autoridades académicas. Asimismo es nuestro propósito extender estas a todas las universidades públicas españolas".

Trágico éxodo saharaui

J.A.Pina

Huyendo de la represión marroquí en los territorios ocupados, 20.000 saharauis acampan en el desierto, cercados por el ejército.

Desde el 10 de octubre, miles de saharauis han huido de la ciudad de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental ocupado ilegalmente por Marruecos desde 1975, para instalarse a una veintena de kilómetros, en el duro desierto. Actualmente serían unos 20.000 protestando, en un campo improvisado, contra la represión llevada a cabo por las autoridades marroquís. Otros saharauis de las ciudades de Smara y Boujdour se preparaban a tomar el camino del éxodo, al no poder expresar libremente su derecho a la autodeterminación, como preconiza la ONU.

“Manifiestan su mensaje de manera pacífica”, declara una observadora francesa que guarda el anonimato. “Es alucinante, el ejército asedia el campo y construye un muro alrededor para controlar el único acceso que permite abastecer a la población”, precisa. Es la manera que tiene Rabat de reprimir esta nueva ola de protestas. El domingo, los militares dispararon contra un vehículo, matando a un muchacho de catorce años, e hiriendo gravemente a varias personas. El joven habría sido enterrado a espaldas de su familia.

Este acto perpetrado contra civiles es un grave precedente, a un mes de la reanudación de las conversaciones entre Rabat y el Frente Polisario (movimiento de liberación del Sahara Occidental). El enviado especial de la ONU para la región, Christopher Ross, de visita en la zona, no ha dicho ni una palabra sobre estos sucesos.

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