21 de diciembre de 2010

¿Giró EEUU a la derecha?





Lance Selfa


La victoria republicana en las elecciones estadounidenses del pasado 2 de noviembre ha sido proclamada por los medios como un triunfo del Tea Party, el cual ha pasado de ser una colección variopinta de grupos locales a una fuerza nacional dentro del Partido Republicano, gracias a la financiación millonaria de algunas empresas y a la ayuda del establishment republicano y de su brazo mediático, la Fox News.

Puntual como un reloj, el mainstream mediático ha aparecido para decir que las elecciones demuestran que EEUU es una nación de ‘centro-derecha’; que Obama y los demócratas tienen que moverse hacia el ‘centro’ —es decir, hacia la derecha— si quieren tener una mínima esperanza política en el futuro. El día siguiente a las elecciones, The Washington Post decía que Obama estaba “dispuesto, al parecer, a considerar que había virado muy a la izquierda de muchos votantes que pensaban que era un centrista cuando se presentó en 2008”.

Si el argumento de que la mayoría de la gente en EEUU recela del gobierno y está muy preocupada por el déficit tiene tanto peso, es porque está vinculado a poderosos intereses. Aporta al sistema político bipartidista —que está planeando inclinar la política dominante hacia la derecha— una explicación aparentemente ‘popular’ de sus intenciones: ¡ellos sólo están llevando a cabo la voluntad del pueblo americano!

En realidad, el apoyo a los republicanos le debe más a la incapacidad de los demócratas de enfrentarse a la crisis económica. En los meses anteriores a las elecciones, las encuestas mostraban claramente que las únicas fuerzas políticas en el Congreso más impopulares que Obama y los demócratas eran los republicanos y el Tea Party. Asimismo, mientras que el 39% de los votantes opinaba que el gobierno debía concentrarse en la reducción del déficit, el 37% defendía que el gobierno tenía que gastar más dinero para crear empleo. Y a pesar de que los electores eran muy hostiles a los demócratas de Obama, era más probable que culpasen a Wall Street y a Bush de la crisis.

En otras palabras, el problema no es una población conservadora monolítica, sino un sistema político disfuncional que puede conseguir apoyo para atacar a los inmigrantes y recortar derechos, pero que no puede reunir la voluntad política para crear un auténtico programa nacional de sanidad.

Así pues, y aunque los medios de comunicación proclaman la victoria republicana como un fenómeno del Tea Party, la opinión pública no comparte la oposición de éste hacia el gasto público o los programas de protección social. En efecto, desde las movilizaciones de masas a favor de la igualdad LGTB en Washington DC, en 2009, hasta las movilizaciones de este año en Washington y Arizona por los derechos de los inmigrantes (movilizaciones que no recibieron ninguna cobertura mediática ni apoyo institucional); el hecho de que el 60% de los americanos se oponga a la guerra de Afganistán y un mayor porcentaje a la guerra de Irak… muestra que hay una brecha significativa entre la actitud de derechización del sistema político y la opinión de los y las trabajadoras americanas.

No es casualidad que en los últimos 18 meses dos encuestas nacionales, incluyendo una de un medio conservador, descubrieran que en torno a uno de cada tres americanos tiene una buena opinión del ‘socialismo’, en comparación con el 18% que se identifica como seguidores del Tea Party. ¿Quién habría dicho que en la “América de centro-derecha” los partidarios potenciales del socialismo doblan en número a los del Tea Party?

Los próximos dos años van a ser un reto para los millones de personas que quieren un cambio real. El estancamiento de la ‘recuperación’ económica seguirá dejando millones de parados. La crisis hipotecaria continuará, y también las dos guerras. La búsqueda de chivos expiatorios entre los inmigrantes y musulmanes seguirá siendo el último refugio de los políticos y de los propagadores profesionales del odio, que no tienen respuestas reales a la crisis que afecta a las clases populares. Mientras tanto, el sistema bipartidista continuará intentando imponer austeridad a los y las trabajadoras.

Así que ahora no es el momento de lamentar los resultados de las elecciones. Ahora es el momento de movilizarse y organizarse en contra de la agenda de austeridad y la búsqueda de chivos expiatorios.

Lance Selfa, International Socialist Organization de EEUU

Tal como eran, tal como son. Comparación de dos ciudadanos con responsabilidades políticas: Anguita y Felipe González





Salvador López Arnal

El primer ciudadano tiene 68 años. El segundo nació dos años antes si no ando errado.

El más joven fue presidente del gobierno español durante 14 años. Llevó chaquetas de pana en su juventud y fue entrevistado por Fernando Claudín para Zona Abierta en torno sus propuestas de renovación para una tradición socialista auténtica.




Reconvirtió industrialmente el país como mano de hierro bismarckiana al llegar al poder, reafirmó la presencia del país en la OTAN, hizo llamamientos a coger ratones sin importar procedimientos y durante algunos años fue la sospechosa incógnita, recientemente despejada, de los GAL. Ha declarado dudar sobre si hizo bien por no permitir que volase por los aires la cúpula de ETA.

Dice no ser asesor de Carlos Slim pero reconoce ser amigo, muy amigo, del multimillonario mexicano. Hablan con frecuencia de muchas cosas. Sin mayor precisión. Viaja frecuentemente a América Latina. Cinco desde agosto de 2010. Suelen hablar de tú a tu con todos los nuevos presidentes electos. Antes lo había hecho con Carlos Andrés Pérez, el ex de Venezuela, su amigo del alma.

Acaba de ser fichado por tres años por Gas Natural FENOSA –el consejo de administración de la multinacional anunció su nombramiento por cooptación, como "consejero independiente"-, un grupo participado por Repsol y la Caixa. Allí se encontrará con su ex primer ministro de Defensa y posterior vicepresidente de gobierno, don Narcís Serra. La multinacional catalana ha justificado su fichaje: "En el área internacional se desenvuelve con total seguridad y goza de unanimidad de criterios sobre su valoración como estadista. Su profunda conexión con Latinoamérica le ha permitido participar en foros tales como el Club de Emprendedores... Su prestigio y reconocimiento también le vienen desde la Unión Europea, donde en los últimos años ha sido candidato a ocupar, entre otros, el cargo a presidente del Consejo Europeo" [1]. Tienen ojo las multinacionales: el gran emprendedor sevillano no sabrá mucho de temas energéticos pero está perfectamente conectado y los poderes le reconocen agradecidos los servicios prestados.

La remuneración bruta de ex presidente, que sigue muy activo en su partido político: ha participado en la última campaña electoral catalana, podría superar, según informaciones contrastadas, los 200.000 euros anuales si llega a asumir la presidencia de alguna comisión. No es improbable, éste era el caso de José Arcas, la persona que ocupaba el cargo que el ex ocupará [2]. Los consejeros independientes de Gas Natural, es su caso, cobraron en 2009 un promedio de 175.000 euros brutos anuales.

Serán sus únicos ingresos fijos anuales, aparte de los 80.000 euros anuales que ya cobrara como ex presidente de gobierno y los que ingresa variablemente por temas diversos. Unos 250.000 euros brutos como mínimo, algo más que el salario medio, según dicen, de los controladores militarizados de un país en estado de alerta, medidas ambas que han contado, claro está, con su aprobación entusiasta .

El segundo ciudadano está jubilado. Recibe la pensión que le corresponde por haber sido profesor de historia de instituto. Algún ingreso cosa más probablemente por derechos de autor de alguno de sus libros y por alguna conferencia de sus conferencias. Poco cosa (no tiene ni quiere el caché millonario del ex), nada más.

Es una de las almas más dinámicas del movimiento por tercera República española y sigue activo, aportando su granito de arena sin engreimiento y con voluntad de modestia y aprendizaje, en las filas del PCE y de IU.

Cuando fue coordinador de esta última organización se le dijo de todo: trasnochado, antiguo, comunista ortodoxo no reciclado, castrista inflexible, marxista paleolítico, diseñador de pinzas políticas. Califa fue la calificación más amable que se recuerda.

El primer ciudadano es don Felipe González Márquez, el asesor de Gas Natural Fenosa que transita curiosamente la misma senda tan bien abonada y practicada por otro ex "socialdemócrata", don Gerhard Schröder. El segundo ciudadano es el compañero Julio Anguita. Los caminos por los que transita son otros muy distintos. Por ellos han caminado y caminan gentes como Marcos Ana, Lucio Magri, Dubcek, Manuel Sacristán o Rossana Rossanda.