31 de enero de 2011

Al Consejo Confederal de mi sindicato (CCOO) - Mateo González





Llevo unos cuantos días incómodo. El precipicio al que se dirige España -mejor dicho la ciudadanía que vive en España- empujado por los mercados y las reformas de Zapatero, hace que me encuentre con ganas de luchar, y de plantear alternativas que hagan de esta sociedad nuestra algo mejor. Sin embargo mi incomodidad, mi desazón, viene dada del acuerdo de los sindicatos. Que los mercados, o Zapatero nos lleven al abismo, a la desigualdad, a la miseria social, ya no me extraña, pero que los sindicatos pongan su granito de arena a esta situación me desmoraliza.

Por eso me he mantenido callado este fin de semana. Por eso no he escrito. Pero otros si lo han hecho, y me quedo con lo que ha escrito el compañero y camarada Mateo González. Se lo fusilo, para que podáis leerlo, y entender como nos sentimos muchos compañeros y compañeras de CCOO ante la inexcusable actitud de nuestra cúpula dirigente.
Pues mirad compañeros y compañeras, tengo un serio problema, el estómago revuelto, la bilis se me viene a la boca, los ojos muy, pero que muy abiertos y una sensación rara, de malestar en mi conciencia.

Mirad, os lo voy a dejar, o mejor dicho decir claro. O hacéis algo, o a la larga, vais a pareceros a una cosa rara, pero no a un sindicato. Podéis dejar un sindicato tipo sindicatos americanos, o DGB Alemana, que por cierto estos últimos eran los que denunciaban a los españoles que trabajaban en Alemania y que apoyaban a CC.OO. y al PCE en los años ’60 y ’70.

Podéis, ya lo sois, ser un potente sindicato de servicios, podéis darme descuento en el dentista, la ortodoncia de mis hijos, vacaciones más baratas, entradas para los conciertos, teatro, cine, hacerme la declaración de la renta, cursillos para aprender a esquiar, o hacer alpinismo, buceo, billetes más baratos para países exóticos, abogados más baratos y negociadores profesionales en los convenios. Pero eso no lo he pedido cuando me afilié a CC.OO.

Cuando me afilié a CC.OO. lo hice por convencimiento, por lo que viví cuando el proceso 1001 (yo era muy jovencito, pero recuerdo a mi padre), por José María LLanos, por Marcelino y tantos otros y tantas otras. Por eso me afilié a CC.OO., a la cual considero una organización socio-política. Una pregunta ¿sigue CC.OO. siendo una organización socio-política?.

Puedo entender muchas negociaciones, reuniones monclovitas y demás zarandajas, pero lo que no entiendo es que me llaméis a una Huelga General el 29 de septiembre (menos mal no me detuvieron, ni me dieron una paliza, tan sólo me identificaron), me juegue el tipo, pierda 70 euros (eso es lo de menos y eso que ando bastante ahogado), en Navidades calentéis el ambiente de forma un tanto “alarmista” , y yo le de le barrila a mis compañeras y compañeros de trabajo, y ahora… ahora… ahora… ¡¡¡ME CAGO EN DIOS!!!, ahora esa misma gente me mire como a un gilipollas. Pero mirad, vale, da igual, ya se sabe los rojos tenemos por costumbre aguantar, ya sabemos que nuestra carreras es de fondo.

Lo que ya no da igual, es la sensación que hay en la ciudadanía de que no hay otra salida, de que nos han metido en una crisis (una más) y que todo sigue exactamente igual que hace treinta o cuarenta años, pero hay más desánimo y un cielo más oscuro y gris encima de nuestras cabezas; pero antes por lo menos tenía una organización sindical, nuestras CC.OO., que sabían que estaban a su lado, que luchaba por ellos y que no les iban a fallar.

A vosotras y vosotros, los que sois del Confederal de CC.OO., os pido que votéis en contra de lo negociado por Toxo en reuniones monclovitas maratonianas, este acuerdo no es digno de CC.OO.

No hagáis que en un futuro próximo CC.OO. no sea un sindicato de confianza; no hagáis que las generaciones venideras no confíen en CC.OO. más de lo que confían en Zapatero, este acuerdo es negociable, no os pido que lancéis una nueva Huelga General, pero si os pido que CC.OO. lleve sus postulados hasta las últimas en las negociaciones, y que si hay que dar un paso atrás, se explique, se hable con la ciudadanía porque CC.OO. tiene suficiente base e infraestructura para explicar lo que es de interés para el pueblo, pero no tiene ni base ni infraestructura para explicar lo inexplicable.

Un saludo, y espero que votéis por lo mejor para la ciudadanía que es lo mejor para CC.OO.


http://maldicequenoespoco.blogspot.com/2011/01/al-consejo-confederal-de-mi-sindicato.html?spref=fb

Una farsa con cuatro actores




El acuerdo que los sindicatos mayoritarios y el Gobierno acaban de alcanzar estaba cantado. Sólo los más ciegos, o los más ilusos, conservaban la esperanza de que esos sindicatos, con su triste trayectoria de decenios, mantuviesen encendida la llama de la independencia y de la contestación. Asumamos de buen grado que al menos las cosas quedan claras, muy claras, a los ojos de quienes han preferido ignorar la realidad durante meses.

Si ya habían tirado por la borda cualquier ilusión en lo que hace a la vocación progresista --qué palabra más gastada-- del Gobierno, ahora ya saben a qué atenerse en lo que se refiere a CCOO y UGT. No parece, en fin, que la fanfarria retórica que nos acosa, convenientemente endulzada desde los medios de incomunicación, esté llamada a engañar a nadie: los acuerdos ultimados responden puntillosamente a los intereses y a las prácticas empresariales que nos han conducido a un escenario de crisis sistémica. Sobran los motivos para adelantar, eso sí, que ante la obscena reaparición de los mismos mecanismos que nos han conducido a la crisis, vendrán nuevas reformas desreguladoras.
Me interesa prestar atención en estas líneas a cuatro instancias que han quedado mal paradas de resultas del acuerdo que hoy nos ocupa. La primera de ellas no es otra, claro, que los sindicatos mayoritarios, al parecer más interesados en mantener saneadas sus cuentas que en preservar una credibilidad que está bajo mínimos desde hace mucho. No hay que ir muy lejos para explicar por qué las cúpulas dirigentes de CCOO y UGT han acatado aquello que siempre han dicho que rechazarían. Si, por un lado, esos sindicatos son pilares fundamentales del sistema realmente existente --qué poco sabe al respecto, por cierto, la derecha ultramontana--, por el otro su dependencia financiera con respecto a las arcas públicas ha cancelado cualquier horizonte de contestación y combate . Hay quien se sentirá tentado de agregar, con encomiable ingenuidad, que los sindicatos han asumido, pese a todo, un ejercicio de responsabilidad, no en vano han acabado por acatar lo que no les gustaba para evitar males mayores como los que se derivarían de un rescate exterior de la economía española. Qué curiosa manera de razonar es ésta. Por un lado se esquiva que quien profiere la amenaza --el Gobierno-- es responsable de una tolerancia sin límites con respecto a intereses privados que tienen en estas horas una clara plasmación: un formidable retroceso del gasto social orientado a hacer frente a las secuelas de una especulación desbocada durante años. Por el otro se nos da a entender, fraudulentamente, que el acuerdo ultimado no implica, a su manera, lo mismo que lo que acarreará un programa de rescate de la economía española, por añadidura en modo alguno descartable. ¿Cuánto dinero se aprestan a recibir, bajo mesa, CCOO y UGT por los servicios prestados?
Son muchos los amigos que me reprochan que siga prestando atención a lo que sucede en IU cuando --dicen-- lo mejor sería pasar página. Casi tantos como los que, en IU, consideran que tengo una inquina patológica contra su organización. Si a estas alturas todavía me interesa lo que sucede en la coalición de izquierdas, ello es así por una razón sencilla y confesable: creo que en ella hay muchas personas muy valiosas que merecen otra cosa. A esas personas debo señalarles lo que en esta hora resulta evidente: IU ha quedado con el culo al aire. Somos muchos los que avisamos de que CCOO y UGT eran malos compañeros de viaje. Hoy el argumento sale manifiestamente fortalecido, y no pueden producir sino estupor los intentos de la dirección de IU en el sentido de exculpar de lo ocurrido a esos dos sindicatos. En un escenario en el que los cambios, aparentemente radicales, registrados en la coalición en los últimos años anunciaban algo nuevo, no cabe sino certificar la quiebra técnica de un proyecto patético: el encaminado a moderar el discurso propio con la vista puesta en atraer, desde perspectivas estrictamente socialdemócratas y vía una escueta defensa de nuestro maltrecho Estado del bienestar, a segmentos importantes del electorado socialista con el respaldo más o menos obvio de CCOO y UGT (en la jerga de Izquierda Unida siguen presentándose, inopinadamente, como "los sindicatos de clase"). Hace unas semanas escuché cómo una dirigente de IU señalaba que el acceso de Fernández Toxo a la dirección de CCOO era un proceso paralelo al representado por la irrupción de Lara en la de Izquierda Unida. La frase tiene hoy un significado bien distinto de aquel que invocaba quien la enunciaba... ¿Para cuándo la rebelión de una militancia de base que con certeza ha visto con estupor cómo IU no convocaba las manifestaciones de los últimos días contra el pensionazo, por entender que acarreaban críticas a CCOO y UGT, y en estas horas se ve en la obligación de dar marcha atrás para de mirar de reojo a quienes contemplábamos atónitos la futilidad del empeño de una dirección que en los hechos, y si la razón más elemental se impone, se ha autoinmolado?
Tampoco está en sus mejores horas la pléyade de "economistas antineoliberales" --qué curioso lenguaje éste, tan sagaz como encubridor-- que han defendido proyectos diferentes de los avalados por nuestros gobernantes. No se trata de discutir la honradez ni el talento de estas gentes. Se trata de preguntarse, eso sí, si no harían bien en volcar una y otro en provecho de causas más justas. Incapaces de transcender los conceptos míticos que nacen de su disciplina --y entre ellos, en lugar singular, el crecimiento y la productividad--, su respetabilísima defensa de los Estados del bienestar no parece tomar nota en grado alguno de una crisis ecológica que despunta por todas partes y que --me temo-- sitúa en el vacío buena parte de sus reflexiones. No es eso, sin embargo, lo que hoy hace que estos amigos se encuentren en situación delicada, sino su general respaldo de los últimos meses --alguna excepción hay, por fortuna-- a las cúpulas de CCOO y UGT, comúnmente acompañada de sesudas descalificaciones de quienes, qué menos, invitaban a la cautela.
Compuestos y sin novia.
Vaya mi último comentario para dejar constancia de un interés personal: el de observar cómo algún que otro medio progresista va a lidiar con los escollos que ha colocado delante de sí mismo. Estoy pensando, en singular, en el diario Público, que de siempre ha ignorado que existían otras fuerzas sindicales, y otros discursos, al margen de CCOO y de UGT ("los sindicatos", en la jerga utilizada por ese periódico). Ahora que las críticas vertidas por esos medios contra algunos elementos de los planes económicos del Gobierno, siempre muy ponderadas, ya no cuentan con el civilizado aval de los sindicatos mayoritarios, ¿se abre en esos circuitos algún horizonte que no sea la loa unánime de la bondad de nuestros gobernantes?
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www.carlostaibo.com

29 de enero de 2011

Uno de los mejores discursos antisistema. Julio Anguita

Julio Anguita o porque no todos los políticos son iguales


Cuando José María Aznar y Felipe González nos dictan al común de los ciudadanos una lección de indecoro e insolidaridad, cuando nos enteramos que María Dolores de Cospedal gana al año 241.000 € con el cobro de tres sueldos públicos, cuando sabemos que el presidente de la Diputación de Castellón no tiene mas remedio que declarar un patrimonio de 3,9 millones de euros cuando hace cinco años no declaraba ninguno, nos enteramos que, de manera totalmente accidental, se ha sabido que hace siete años Julio Anguita renunció por escrito a la paga de pensión máxima vitalicia a la que tenía derecho como ex parlamentario, argumentando que “con la pensión que le correspondía como maestro tenía bastante”.

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Toxo debe ser cesado por traición manifiesta a los principios del sindicato



Tras el miserable acuerdo al que llegaron este jueves Gobierno, CCOO y UGT para el recorte de los derechos sociales y la reforma de las pensiones, la izquierda real debe replantearse seriamente su actitud con respecto a las cúpulas sindicales.
Para empezar, Toxo debería dimitir o ser cesado, no sólo por ésta nueva indigna cesión ante el Gobierno, sino porque tras el acuerdo ha manifestado públicamente y en un artículo de opinión cuales son sus verdaderas intenciones, que además van contra los propios Estatutos de Comisiones Obreras.
Y digo por qué. Según sus Estatutos, CC. OO. se define como un sindicato: reivindicativo, de clase, unitario, democrático, independiente, participativo, de masas, de hombres y mujeres, sociopolítico, internacionalista, pluriétnico y multicultural. Ideológicamente, se orienta hacia la supresión de la sociedad capitalista y la construcción de una sociedad socialista democrática.”
Pues bien, en un artículo publicado este viernes 28 de enero, y firmado por Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, secretarios generales de CC OO y UGT, ambos afirman literamente y en su última frase:
“Nuestro objetivo es garantizar la sostenibilidad del sistema y la cohesión social”
Dicho esto considero que al menos a Ignacio Fernández Toxo esta frase debería costarle el puesto porque va en contra de los estatutos del sindicato. Su objetivo no debe ser “garantizar la sostenibilidad del sistema”, sino como bien dicen los Estatutos de CCOO, caminar “hacia la supresión de la sociedad capitalista y la construcción de una sociedad socialista democrática”.
No me voy a extender más, sólo espero que los afiliados exijan la dimisión o destitución inmediata de Ignacio Fernández Toxo por traición manifiesta a los principios del sindicato.
Javier Parra. República.es

Egipto en la encrucijada


Hoy viernes, el país vive una jornada histórica: centenares de miles de personas han tomado las calles tras el rezo desafiando el masivo despliegue policial al grito de “Abajo Mubarak”. De poco está sirviendo que los uniformados respondan con cañones de agua, gas lacrimógeno y bolas de caucho contra unos manifestantes que no se dejan amedrentar, más bien al contrario: miles de ellos se dirigen en estos momentos al palacio presidencial de El Cairo residencia de Hosni Mubarak. La participación de los Hermanos Musulmanes, principal grupo opositor, ha multiplicado la visibilidad de las protestas. En un gesto de desesperación por parte de las autoridades, el líder opositor Mohamad ElBaradei, premio Nobel de la Paz, que regresó ayer para participar en la insurrección civil, ha sido brevemente retenido por las fuerzas de Seguridad. El régimen, además, ha apagadoInternet y la telefonía móvil ha sido suspendida. Parece que, tras 30 años de dictadura, el final de Mubarak está próximo.

“Esta vez tenemos muchas posibilidades de cambiar las cosas”, preveía ayer nuestro protagonista en declaraciones a Periodismo Humano, en nuestra última entrevista cibernética, horas antes de que los egipcios volvieran a echarse a las calles. “Hemos trabajado duro, pero nunca esperamos tener semejantes resultados. Es increíble que estemos haciendo historia. Ocurra lo que ocurra, el pasado 25 de enero nunca será olvidado. Después de esa fecha, Egipto nunca volverá a ser el de antes”.
Los resultados de su particular cruzada sobrepasan todas las expectativas. El pasado miércoles nuestro hombre, junto a otros grupos de oposición, logró convocar mediante las redes sociales una jornada de ira aprovechando el clima social y el empuje de la revolución tunecina, que ha demostrado a sus vecinos que el cambio es posible. En los blogs egipcios, motor de la revuelta junto a Facebook y Twitter, se contaba que 50.000 personas habían prometido asistencia el pasado 25 de enero, fiesta nacional en Egipto, cuando se conmemora el Día de la Policía en memoria de los agentes que, en los años 50, se rebelaron contra los invasores británicos en una jornada patriótica considerada histórica. Agentes muy diferentes a los que hoy, de civil o de uniforme, cazan como animales a los manifestantes que se concentran para defender los derechos más básicos -los de todos los egipcios, incluidos los uniformados- y exigir el final del régimen.
ElShadeed, el mártir, como se identifica el creador de Todos Somos Khaled Said, no era tan optimista el pasado julio, cuando le contacté por primera vez. Su grupo ya tenía 210.000 seguidores y estaba rompiendo moldes: desafiaba un estado de excepción en vigor desde hace tres décadas con protestas sociales que terminaron siendo reprimidas por las fuerzas de Seguridad. En lugar de disuadir a los manifestantes, su número se incrementaba. El motivo: el asesinato de Khaled Said, desencadenante de la actual revolución.
“Llevaba usando Facebook bastante tiempo. Tras ver la foto de Khaled Said publicada en el perfil de uno de los activistas políticos egipcios, Ayman Nur, la imagen me horrorizó, me conmocionó como joven y sentí que podía haberme pasado a mí. Al día siguiente, tras verificar lo que había pasado, decidí crear un grupo en Facebook para unir a la juventud egipcia contra las prácticas brutales de la policía. Soy el único administrador de esta página, y así ha sido desde que comencé”, explicaba en aquella primera entrevista.
La historia que verificó ElShaheed es, efectivamente, horripilante. A Khaled Saeed le sacaron a la fuerza del cibercafé que frecuentaba en su ciudad, Alejandría, dos agentes de paisano. Testigos presenciales relataron cómo le golpearon la cabeza contra una mesa de mármol. Cuando Haizam Hassan Hanafi, el dueño del café, les instó a salir “se llevaron a Saeed a la entrada de un edificio vecino y le golpearon la cabeza contra la puerta de hierro, dándole puñetazos en la cara y en el vientre. Recibió un golpe en la pierna, antes de caerse y golpearse de nuevo contra un escalón. Uno de los policías le levantó tratando de estrangularle. Saeed gritaba ‘Me estoy muriendo’, pero su atacante contestó ‘No te dejaré hasta que estés muerto’ El otro le siguió pateando. Le golpearon hasta que comenzó a sangrar por la cabeza y la boca.Cuando Saeed dejó de moverse, llamaron a la policía […] Un doctor que estaba en el cibercafé le examinó y dictaminó que estaba muerto”.

Khaled Said.
La autopsia camufló la mortal paliza, negada por los agentes: afirmaron que el joven había muerto axfisiado tras ingerir algún tipo de droga. El informe médico, que sólo dio fe de “contusiones en un ojo”, fue enviado por el Centro El Nadim para la Rehabilitación de Víctimas de la Tortura y la Violencia junto con un amplio dossier fotográfico a dos médicos forenses internacionales, quienes concluyeron que la primera autopsia “no cumplía los estándares internacionales“.
Conscientes de las limitaciones egipcias a la hora de actuar, ElShaheed centró en Facebook todos sus esfuerzos, aplicando métodos revolucionarios para el Egipto de la dictadura de Mubarak, como él mismo explicaba con ironía en aquella entrevista. “Intenté que el grupo creciese mediante técnicas no tradicionales: preguntar [a los seguidores] antes de dar cada paso y consultarles de forma democrática”. ElShadeed se felicitaba entonces por haber logrado 210.000 miembros en apenas dos meses: hoy en día son 425.000 en su edición árabe, casi 25.000 en su edición en inglés, desde la que se puede seguir la evolución de las protestas egipcias.
Así logró convocar las primeras marchas, al principio en Alejandría y más tarde el El Cairo. “Para contornear la draconiana ley de emergencia que rige Egipto desde hace 30 años y que prohíbe las asambleas públicas, encontramos una solución: [convocar protestas en las que] miles de egipcios se quedasen de pie en largas filas frente a los paseos marítimos y fluviales de diferentes ciudades separados cinco metros unos de otros. Todos permanecen en silencio o leen el Corán o la Biblia. De esta forma no rompemos las leyes que prohíben acumulaciones de más de cinco personas, los eslóganes, etc. Solo nos quedamos de pie, tristes,vestidos de negro como símbolo de nuestro pesar por lo que le está ocurriendo a nuestro país”.



Se mantuvieron activos durante meses. Los seguidores colaboraban diseñando carteles, grabando vídeos, ultimando las páginas web de un movimiento destinado al cambio. Algunas protestas llegaron a ser más numerosas, e incluso el líder opositor y premio Nóbel de la Paz, Mohamad ElBaradei, se sumó a ellos, pero seguían sin ser lo suficientemente extensas para poner en peligro la mera supervivencia del régimen. “Aún no hemos perdido el miedo. La mayoría está asustada, porque Egipto está controlado por dictadores que usan su poder para controlar a la gente. Además, la gente ha perdido la esperanza. “No sacamos nada de lo que hacéis”, es el comentario más usual que tengo que leer en la página de Facebook, donde muchos egipcios sólo participan para criticar nuestras actividades”, lamentaba en julio.

Latuff 2011
De ahí que nadie les pueda acusar de ser islamistas ni radicales, sólo jóvenes como el propio Khaled Said. En nuestra primera comunicación, le pedí que se describiera así mismo. “Desde que nací, no he conocido a otro presidente que no sea Hosni Mubarak. Soy un joven egipcio que jamás ha participado en actividades políticas o ha militado en un partido. Pero me pone enfermo lo que le ocurre a mi país y ya no puedo seguir en silencio. Amo a mi país, pero estoy casado y quiero que mi hijo tenga una vida mejor de lo que sus papás han visto. Quiero resolver este problema y despertar a los egipcios. Soy muy persistente. ¡No pararé hasta conseguirlo!”.
El momento llegó el pasado 25 de enero, aprovechando el tirón tunecino: la convocatoria corrió como la espuma (en Twitter se identificó como #JAN25) y la respuesta social fue masiva: decenas de miles de personas en la Plaza Tahrir (Liberación) de El Cairo, como no podía ser de otro modo, pero también en Alejandría, Suez, Ismailia... La represión y los centenares de detenciones sólo ha alentado la repitición en los días siguientes: para hoy viernes, día sagrado y festivo, sin obligaciones laborales o estudiantiles y con ElBaradei recién llegado para ponerle rostro a la revuelta, se ha convocado una jornada de ira y libertad. La participación se espera masiva.
“¿Es éste el final de Mubarak?”, le preguntaba ayer a ElShaheed. “Nadie lo sabe, pero estamos trabajando muy duro ahora mismo para lograr que la protesta crezca y crezca. En algún momento, el Ejército interferirá y veremos qué ocurre”.
En su grupo de Facebook, las informaciones hablan de permisos militares cancelados y de movilización total de los uniformados, pero también de desesperación en la cúpula del régimen: llegan a informar del despegue previsto para hoy de un avión de la Egypt Air, concretamente el vuelo MS299 a Luxor, cargado con 15 cajas de oro con rumbo a Bruselas. “Por favor, Bélgica, no les dejéis huir con las pobres reservas egipcias”, se lee en el muro.
Sobre la ausencia de noticias en los grandes medios occidentales y la falta de apoyo por parte de ningún Gobierno democrático, ElShaheed es muy claro: “Nos importa una mierda. Sólo nos importa lo que pensamos. Este es nuestro problema y lo vamos a resolver solos. No necesitamos su ayuda”. Y por si esa misma comunidad internacional es llevada a error por los dictadores a los que apoya, nuestro anónimo héroe egipcio dejaba ayer claro en su grupo de Facebook el por qué de las movilizaciones. “No se trata de problemas económicos y pobreza. Se trata de corrupción y de Justicia. Se trata, por encima de todo, de LIBERTAD”.
PeriodismoHumano.com

27 de enero de 2011

CCOO, UGT y Gobierno acuerdan recortar los derechos sociales

Esto decían en este video no hace mucho


PSOE, CCOO y UGT han decidido firmar finalmente un acuerdo que recorta de forma sustancial los derechos sociales de la ciudadanía.

Lejos de negociar mejoras en las condiciones laborales y sociales, los sindicatos mayoritarios parecen haber claudicado y lo que negocian es el menor empeoramiento de éstas, firmando, como en este caso, un acuerdo que recorta derechos.

Aunque el principio de acuerdo alcanzado entre el Gobierno, PSOE y UGT esta madrugada suaviza la postura de partida del Gobierno, implica un recorte en las condiciones laborales de la ciudadanía que servirá para mantener la tasa de beneficios del mundo financiero y empresarial.

El acuerdo, respecto a los años necesarios para jubilarse y la edad de jubilación, consiste en que los trabajadores podrán jubilarse a los 65 años, conservando la pensión completa si han cotizado al menos durante 38 años y medio. Es decir: si empezaron a trabajar a los 26 años, o antes, y lo han hecho de manera ininterrumpida y a jornada completa. En realidad, para la mayoría de la población, será necesario haber cotizado 37 años para jubilarse a los 67 años con la pensión íntegra, que es la demanda que hacía la UE, el FMI y los grandes fondos financieros.

República.es

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25 de enero de 2011

Exigen la no implicación institucional y económica del Estado en la visita de Ratzinger a Mardrid en agosto






Europa Laica rechaza rotundamente el despliegue político, institucional y económico que se está organizando ante la próxima visita del señor Ratzinger, jefe de la iglesia católica, en agosto de 2011 a Madrid.

Diez ministerios implicados, al ayuntamiento y la CA de Madrid, cientos de funcionarios, despliegue de miles de efectivos de las fuerzas de seguridad, uso de centros públicos, beneficios fiscales para el capital privado que haga donaciones, consideración, por parte del Gobierno, de “acontecimiento de excepcional interés público”… etc. Compromisos, situaciones y hechos que nos parecen una aberración política de primera magnitud. Confirmados y ratificados tras la visita de representantes de la iglesia católica a la Moncloa, el pasado 20 de enero.

Las cifras de gasto de las que se tienen noticias será de unos cincuenta millones de euros, de los cuales una buena parte saldrán de los fondos públicos estatales, hecho ya grave, pero que se agrava más en medio de la importante crisis económica, del paro y de los recortes de derechos sociales que estamos padeciendo

Las relaciones preferentes que mantiene Estado español hacia la iglesia católica oficial, multinacional religiosa inmensamente rica, en opinión de Europa Laica, vulnera nuestro ordenamiento constitucional básico, hecho que entienden podría considerarse como un grave delito político tolerado por el conjunto de las instituciones del Estado.

Europa Laica está en contra de la participación institucional en fastos religiosos que pertenecen exclusivamente a los seguidores de esa religión, no aceptan la financiación pública de una entidad religiosa que actúa y predica contra leyes democráticamente aprobadas por el Parlamento, “cuyos máximos dirigentes difaman a las instituciones del Estado y a una gran parte de la ciudadanía (como hiciera el Ratzinger en su visita reciente a Santiago y Barcelona)”, que rechaza la igualdad entre sexos, que es homófoba, que ataca el uso del preservativo y la libertad y educación en materia de sexualidad, que no tolera la muerte digna de los seres humanos, que ha mantenido y protegido a pedófilos en su seno, hasta que el escándalo ha salido a la luz…

“Esta situación nos aleja de la construcción del Estado laico que reclamamos, para asentar la democracia y el Estado de Derecho.”, han declarado desde la organización laica.

24 de enero de 2011

Telefónica. Fondos de Pensiones. No todos pierden con la Gestora Fonditel






De UCR Madrid
¿Cómo se comen la tarta?

Los trabajadores/as tenemos que conocer lo que los sindicatos CC.OO y UGT se han llevado de la tarta de Fonditel (Fondo de Pensiones de los Empleados de Telefónica) y lo que tienen a su disposición en la partida de "reserva voluntaria", sin olvidarnos de la reserva legal ni del valor de Fonditel como empresa, de la que poseen el 15% cada sindicato


Beneficios para cada uno de los Sindicatos:

Año 1999:484.296 €; Año 2000: 624.245 €; Año 2001: 697.300 €;

Año 2002: 1.008.000 €; Año 2003:.1.137.300 €; Año 2004:1.201.950 €;

Año 2005:1.487.550 €; Año 2006: 1.645.050 €; Año 2007: 2.072.850 €;

Año 2008:1.842.000 €; Año 2009:1.196.550 €;

Fuente: Cuentas anuales de FONDITEL PENSIONES, E.G.F.P. S.A. en el Registro Mercantil

El gráfico representa la parte de la tarta de Fonditel que anualmente le corresponde a cada Sindicato, sumando el reparto de dividendos y la reserva voluntaria. Esta última partida (reserva voluntaria) es de libre disposición que el "trío societario" se la reparte cuando quiere Telefónica.

En este reparto de la tarta de Fonditel, desde sus inicios hasta 31-12-2009, cada sindicato ya se ha llevado 7,63 millones € (1.269 millones de ptas.) y tiene en reserva voluntaria 8,779 millones € (1.461 millones de ptas.). Telefónica se ha Telefónica se ha llevado 37,20 millones € (6.189 millones de ptas.) y tiene en reserva 40,968 de euros (6.816 millones de ptas.).

A la vista de estos datos muchos compañeros y compañeras, se explicarán cómo estos sindicatos socios de la empresa, aceptan el contínuo retroceso en las condiciones laborales que sufrimos los trabajadores/as, convenios colectivos abiertos para ser desarrollados en las nefastas mesas de negociación al margen de los trabajadores/as... firmas de ERE´s... segregación de actividad... permisividad ante el no cumplimiento de la Normativa Laboral dejando hacer a la empresa vía ilegales circulares internas... y tantas otras cuestiones de difícil explicación.

Está claro que todo tiene un precio para aquellos que se han olvidado de su razón de ser. Estos denominados representantes de los trabajadores, son copropietarios, junto con el patrón, de una entidad financiera: la Gestora Fonditel, cuyo interés natural sería velar por los ahorros que ahí tenemos los trabajadores/as como mínima garantía para mejorar los últimos años de nuestra vida.

¿Cómo se puede compatibilizar honestamente una actividad propia de los banqueros con la defensa de los intereses de los trabajadores/as? ¿Cómo es posible que CC.OO y UGT, junto con la empresa, se estén beneficiando de lo nuestro mientras nosotros perdemos?

Para llegar a esta situación, era preciso que la Comisión de Control ni controlase ni exigiera resultados a la entidad Gestora, Fonditel, y para ello lo mejor era eliminar las Elecciones a la Comisión de Control, retirando las urnas a los trabajadores/as y proclamándose ellos mismos, autocontroladores de ellos mismos. Como tantas veces hemos dicho "Poner a la zorra a guardar las gallinas".

Pero ahora, una sentencia del Tribunal Constitucional de 29 de noviembre de 2010, viene a declarar nula la autoproclamación de los miembros de la Comisión de Control y dice que no se puede dejar a un colectivo tan amplio como los prejubilados, junto a los participes y beneficiarios, sin representación. Esto, en pura lógica, debería obligar a que se volviese al sistema existente hasta el año 2005, es decir, a la convocatoria de Elecciones a la Comisión del Control del Plan deUna verdadera Comisión de Control, independiente de la Gestora, no hubiera permitido todas las operaciones especulativas que se han llevado a cabo y que han hecho perder sustanciosas sumas de dineros a los trabajadores/as. Si la Comisión de Control no fuesen los mismos que los dueños de la gestora ya habrían tomado cartas en el asunto, incluso llegando a plantearse el dueños de la gestora cambio de Gestora. Pero claro, en la actual situación, no se van a tirar piedras contra su tejado ni se van a exigir ellos a sí mismos. El poder de autocomplacencia de la Comisión de Control es de tal magnitud que vienen permitiendo durante todos estos años unos cuantiosos gastos en dietas y representación. Estos gastos los realiza fundamentalmente la Gestora Fonditel, pero también gasta una importante cantidad de dinero la propia Comisión de Control en dietas y representación. ¡Con qué facilidad se gasta el dinero ajeno, cumpliendo el refrán de lo que otro suda, a mí poco me dura!

Ante esta situación, y como única posibilidad de dotar de transparencia a la Comisión de Control y salir de pérdidas multimillonarias, esta organización sindical se ha dirigido a todos los sindicatos y organizaciones de prejubilados, al objeto de ponernos de acuerdo para exigir elecciones y formar una candidatura lo más unitaria posible que pudiera llevar a cabo la verdadera labor de controlar el Plan, exigiendo resultados a la Gestora y en caso de que no cumpla, cambiando de Gestora...

Lo primero debe ser la defensa de los intereses de los trabajadores/as, la claridad y transparencia en las cuentas y la garantía frente a posibles manipulaciones y corruptelas en un Plan de Pensiones que guarda los ahorros de los trabajadores/as de Telefónica

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Alternativa Sindical de Trabajadores


Aquí nunca pasó nada ,2ª parte. La Rioja 1936. Jesús Vicente Aguirre González ---







17-18 de julio de 1936. Una parte del ejército español se subleva contra la República. El golpe de estado no logra imponerse en Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia. Su fracaso originará una tremenda y larga guerra civil que asolará los campos de España durante tres años. La muerte no sólo impondrá su guadaña en los campos de batalla, sino también en las retaguardias.

El 19 de julio el ejército sublevado se hace con el control de la ciudad de Logroño. Dos días más tarde, con el refuerzo de las tropas y requetés llegadas de Navarra, toda la región está en manos de los golpistas.

La provincia de Logroño quedará desde entonces en plena retaguardia. Aquí no hay frente de batalla, sin embargo...

Sin embargo casi 2000 personas van a ser asesinadas entre los meses de julio y diciembre de 1936.

Esta es la historia que se cuenta en este libro. A través del conocimiento, primero, de la vida social y política de cada pueblo durante los años de la República. Del seguimiento diario, después, de la vida, y sobre todo de la muerte, en los mismos pueblos a partir del 18 de julio. Para, finalmente, encontrar los datos y cuando es posible la foto, de los 2000 asesinados.



AQUÍ NUNCA PASÓ NADA 1

Un libro sobre los 2.000 asesinados en La Rioja (“sin frentes, sin trincheras, sin juicio, sin remisión”). Un libro para conocerles a todos ellos, contextualizar sus historias y sumergirnos en la sociedad en la que vivieron y por la que murieron. Un libro que trata de devolverles su humanidad pisoteada, de mirarles a los ojos…



AQUÍ NUNCA PASÓ NADA 2

El autor confiesa: “Han pasado ya tres años desde que apareció el primer tomo de Aquí nunca pasó nada. Más allá del esfuerzo y de la colaboración de tanta gente, lo que sigo preguntándome es cómo pudo ocurrir todo esto”…

Y Paul Preston escribe en el prólogo de este segundo libro: “Ninguna de las investigaciones realizadas con anterioridad por distintos especialistas en la materia nos había preparado para el impresionante trabajo de Jesús Vicente Aguirre González, Aquí nunca pasó nada. La Rioja 1936… el autor ha creado en muchos sentidos el auténtico modelo al que deberían aspirar los estudios provinciales sobre la represión… ha continuado trabajando y ha escrito un volumen suplementario que añade gran valor al texto original. Además de corregir algunos errores de la primera edición, ha añadido más de trescientas nuevas fotografías y documentos. Una fascinante segunda parte del nuevo libro, bajo el título ‘El libro ha salido ya’, informa sobre lo que sucedió tras la publicación de la primera edición del libro y cómo fue acogido en La Rioja. Resume las presentaciones y la correspondencia recibida, así como los nuevos testimonios orales que suscitó. Contiene también un índice detallado de los nombres de las más de 2.000 víctimas mortales de la represión en La Rioja. En este sentido, proporciona un inestimable complemento al primer volumen. Ese primer volumen era un modelo de cómo desarrollar una investigación sobre la represión. Juntos, los dos volúmenes son absolutamente indispensables”.



Con añadidos (incorporación de nombres, nuevas historias) y correcciones al libro anterior.

Con el índice onomástico con los dos mil protagonistas (asesinados o muertos a causa de la represión) de los dos libros.

La segunda parte de esta adenda, “El libro ha salido ya”, cuenta cómo fue ese momento de su aparición, las más de 60 presentaciones del libro en pueblos de La Rioja y en otros lugares, las reacciones que suscitó y recoge muchas de las reflexiones que le llegaron al autor a través de cartas y correos electrónicos, así como algunas colaboraciones especiales de historiadores, con el título de “El libro ha salido ya”. (Conviene indicar que del primer libro se han vendido más de 5.700 libros, lo que constituye –según han manifestado los propios libreros y los medios de comunicación riojanos- la cifra más alta alcanzada en La Rioja por un libro con temática riojana. Un libro que, por otra parte, tenía casi mil páginas y pesaba 3 kilos…)





Jesús Vicente Aguirre González (Logroño, La Rioja, 1948). En los años 70, junto con su mujer Carmen Medrano, formó parte de algunos grupos de la llamada entonces canción social o de protesta. Al final de la década, y ya como Carmen, Jesús e Iñaki, pusieron la música de fondo a la transición riojana que, al igual que en el resto de España, reclamaba democracia, libertad y autonomía. Posteriormente ha trabajado también otros campos de la comunicación (radio, prensa e imagen). Ha publicado libros de ensayo y poesía. En el año 2000 aparece su trabajo sobre el proceso autonómico riojano La Rioja empieza a caminar.

En diciembre de 2007 publicó en esta misma editorial la historia de la represión franquista en La Rioja, Aquí nunca pasó nada. La Rioja 1936. Un libro que en sus casi 1000 páginas encerraba 5 años de trabajo, más de 1.500 fotos y documentos, cientos de kilómetros, vivencias y visitas (a pueblos, familias, archivos...). Una historia de alcance universal, aunque la acción (“en extremo violenta”) transcurriera en una de las regiones más pequeñas del planeta, La Rioja.

El autor nos ofrece ahora, tres años después, una adenda del libro con más datos, nuevos nombres y algunas correcciones. Además de otras 100 fotos y más de 200 documentos: Aquí nunca pasó nada. La Rioja 1936, 2.



23 de enero de 2011

El lunes 24 de enero de 2011: 34 aniversario de los "Abogados de Atocha"



El 24 de enero de 1977 hace ya 34 años, un grupo de pistoleros de extrema derecha irrumpieron en el despacho de abogados laboralistas de CCOO y del PCE situado en el número 55 de la calle Atocha y ametrallaron a las nueve personas presentes. Fallecieron los abogados, Javier Sauquillo, Javier Benavides, Enrique Valdelvira, Serafín Holgado y el sindicalista Ángel Rodríguez Leal. Resultaron gravemente heridos Alejandro Ruiz Huertas, Mª Dolores González, Luís Ramos y Miguel Sarabia.


El lunes 24 de enero de 2011: 34 aniversario de los "Abogados de Atocha"
A lo largo de estos años desde CCOO se ha impulsado, entre otras muchas cuestiones, actos y propuestas para dar a conocer lo que ha supuesto la lucha de estos compañeros por la libertad y por la democracia.

Fruto de estas propuestas, es el hecho de que cerca de 30 pueblos de nuestra comunidad incluido Madrid capital, tienen un reconocimiento, -un parque, una calle, una plaza, un monumento, un centro de formación, etc.- dedicado a estas víctimas del terrorismo. Por ello, cada año que pasa los que militamos en CCOO nos sentimos más orgullosos de haberlos tenido como compañeros.

Actos conmemorativos del 34 Aniversario, el lunes 24 de enero:

Ø A partir de las 8,45 horas, visita a los cementerios de Carabanchel y San Isidro

Ø 10,00 horas Ofrenda de coronas en el portal de Atocha 55 y minuto de silencio en la Plaza de Antón Martín, al lado de el monumento de "El Abrazo" de Juan Genovés

Ø 11,00 horas, Auditorio "Marcelino Camacho", Lope de Vega 40. Entrega del Premio Abogados de Atocha por parte del patronato de la Fundación Abogados de Atocha. En esta su séptima edición se propone premiar a abogados pertenecientes al Colectivo de Abogados Saharauis, abogados que sin ningún tipo de remuneración, arriesgan sus vidas y son defensores en los procesos penales que sufre el pueblo saharaui.

Ø También y en este mismo acto, se realizarán reconocimientos a otras personas de reconocido prestigio en su lucha por las libertades democráticas en nuestro país.

La milagrosa y cachonda Iglesia Cubana




Por Emilio Díaz Miranda


“La historia no la hacen los hombres, sino que la soportan, como soportan la geografía. Y la historia, por lo demás, está en función de la geografía.”Esta cita de Giovanni Guareschi, autor del conocido Don Camilo, me parece adecuada para caracterizar el provincianismo que cae como”panza de burro teocrático” sobre los años 50 del pasado siglo en Las Palmas de Gran Canaria. La bota militar pisotea las libertades españolas ayudada ideológicamente por el nacional-catolicismo de la Iglesia Católica.

”Por el Imperio hacia Dios” rezaba la consigna suprema del raquítico y capitidisminuido franquismo. Del “Imperio” no se vio mucho en aquellos años, excepto algunas escaramuzas a nivel sahariano, pero del “Dios“, en su interpretación nacional-católica, estaba inundada toda la vida social, cultural y política. Era aquella una interpretación concentrada en el sexto mandamiento, o sea, en la sexualidad en todas sus manifestaciones, tanto en las camas matrimoniales, cuyo uso estaba reservado a fines exclusivamente procreadores, como en la vestimenta, así apareció preconizado por las “Hojas de la Parroquia” el “bañador católico” consistente en un modelo antediluviano con falda suplementaria que cubría a las bañistas femeninas hasta las castas rodillas. Ciertamente que esta atención especial al anti-sexo se debía en buena medida al Obispo Pildain y Zapiain que regía en aquellos años la moral y las costumbres grancanarias. Se podría decir que Pildaín era el enemigo más íntimo de la Iglesia Cubana.

El lector de los años 2000 se preguntará: ¿Y qué es eso de la Iglesia Cubana?

La Iglesia Cubana ”es cuento, como todas las demás iglesias, pero te hace reir”, ésta es la definición adogmática que aprendíamos los “acólitos” y que hoy recuerda todavía Helios Ortega. Luis Alsó Pérez nos cuenta que fue aproximadamente en 1950 o en el 51 cuando se consolida aquel grupo que él llama”contracultural”, según la actual terminología. Eran, en su mayoría, hijos de clases acomodadas, estudiantes del Corazón de Maria y de los “jesuitas”, o sea que entre alumnos claretianos y jesuitas andaba el juego, con raras excepciones provenientes del “laico” Colegio Viera y Clavijo, situado en la trasera el Museo Canario. Aquel grupo se reunía al principio a discutir cuestiones filosóficas, literarias, etc. Y naturalmente, cuestiones religiosas. Luis Hernández Crespo, más tarde denominado “el Papa”, era una inteligencia privilegiada que, según Arturo Cantero, ya a los 16 años conocía a todos los filósofos y había leido a los existencialistas. Capaz de recitar de memoria a Calderón y a García Lorca, dice Alsó. Pero la ruptura definitiva con la Iglesia Católica y sus dogmas no acaba de producirse sino después de la ida de Luis Alsó a la Universidad de La Laguna y su contacto con Arturo Cantero, hijo de un catedrático que sacó con suma cum laude las Oposiciones de Griego en Madrid y que fue condenado al ostracismo y degradado por el Régimen franquista. Este contacto parece que provoca el paso del Rubicón del intelectualismo crítico a la ruptura religiosa al borde del abismo.

Y así cuaja, tras arduas discusiones, lo que denominan Iglesia Cubana. El nombre de “cubana” viene en aquel tiempo, según unos, por aplicarle ”el nombre del país más corrompido de entonces, la Cuba sanguinaria del sargento-mamarracho Batista” (Cantero), según otros, venía de la ”cuba de vino” de la que tan frecuentemente libábamos los elementos de la llamada “segunda generación”, es decir, aquellos que algunos denominan “más combativa y militante” si no en anticlericalismo sí en antifascismo. La irreverencia de los “cubanos” venía provocada por la confluencia católico-fascista, donde el Cristo de los evangelios se predicaba a “cristazos” y “hostias”(de las de reverso unilateral), donde el ser español era sinónimo obligado de ser “católico” y “buen patriota”( o sea, franquista).

Uno de los “santos cubanos”, canonizado en vida por la Iglesia Cubana, fue don Juan Marqués García, espíritu juvenil pese a sus años, que poseía una excepcional discografía puesta a disposición y audición de la “cubanidad”. En su casa se discutía y oía tanto a Wagner como a Bach, a Beethoven o a Strawinski. Aún no había nacido el rock-and-roll ni otros ritmos alternativos y rompedores de lo establecido. Pero en aquel provincianismo mojigato y ramplón, el oir y discutir a los clásicos de la música no sólo elevaba el espíritu sino que propiciaba la rebelión.

Entre los miembros de la generación fundadora encontramos nombres como el ya mencionado Luis Hernández Crespo, licenciado en Filosofía, Manuel Bello, farmacéutico, Emilio Guedes, erudito, Juan José Falcón Sanabria, reconocido compositor, Matías Díaz Padrón, conservador del Museo del Prado y eminencia mundial en la pintura de Rubens, Luis Alsó, activo miembro de Canarias Libre y, más tarde, del Partido Comunista y del Grupo cultural Latitud 28, y Arturo Cantero Sarmiento, entrenador de natación, miembro de Canarias Libre, represaliado por ello y autor de la primera historia de la Iglesia Cubana y otros libros.

La lucha político-cultural de los “cubanos” pasaba por combatir la censura eclesiástica que numeraba como peligrosas y prohibía desde el púlpito películas como Gilda( Rita Hayworth) o Arroz Amargo (Silvana Mangano), hasta asistir, pese a la prometida excomunión del obispo Pildaín y Zapiain , a la inauguración de la Casa-Museo de Pérez Galdós por ser éste liberal y combatiente contra el clericalismo de su tiempo.

La segunda generación la formábamos otro elenco de famosos y menos famosos, agrupados en torno a las sagradas ranas de la Plazoleta de las Ranas, junto al entonces visible barranco Guiniguada y entre los ahora inexistentes Puentes de Piedra y Puente de Palo. Aquellos bancos de la Plazoleta fueron testigos del Primer Festival de la Canción Atea y de otros devaneos y debates, en que cada uno exponía sus descubrimientos, bien fuera histórico-eclesiásticos, políticos o bíblicos. La mayoría éramos asiduos lectores de la Biblioteca del Museo Canario cuyo cuidador, el inolvidable Naranjo, nos prestaba libros tan “peligrosos” como los de Carlos Darwin o Ernesto Haeckel, que hablaban de la evolución de las especies, así como libros de filosofía e historia prohibidos por el Régimen y por la Iglesia Católica. Entre tales lectores estaban Alfredo Herrera Piqué, que sería Senador por Canarias, Gustavo León del Rosario, José Lermo, Jesús Díaz de Castro, los hermanos “Malicia” (Tomás y Luis González), Jesús Cantero, campeón de natación, Manuel González Barrera, poeta, Fernando Rodríguez Vázquez, del grupo Latitud 28, y el que estas líneas firma, Emilio Díaz Miranda, campeón y recordman de natación en estilo braza, así como participante en la Universidade de Turín(1959) y en los Juegos Olímpicos de Roma (1960.

La Iglesia Cubana nunca tuvo una organización formal, como pueden tenerla las iglesias “serias”, ya que no pretendía predicar verdades absolutas o dogmas, sino que pretendía aprender a hacer uso de la razón, como recomendaba Kant y reírnos a costa de los opresores, pasando los mejores ratos posibles. Muchos nombres se quedan el tintero y muchas anécdotas también. Pero valgan estas líneas para recordar a una “institución” contracultural que permitió forjar un capítulo de la intrahistoria canaria.

22 de enero de 2011

LA LIBERTAD SOLIDARIA:CINE Y GUERRA CIVIL



Ken Loach.



INTRODUCCIÓN.



En las páginas siguientes vamos a realizar un breve análisis de cuatro películas sobre la Guerra Civil Española realizadas tras la Dictadura Franquista. A través de este análisis pretendemos acercarnos a la Guerra Civil Española y a cómo ha sido y es vista tras la Dictadura Franquista. Ante estos objetivos tan amplios y al tratarse de un tema complejo, reconocemos de antemano las amplias limitaciones del presente análisis. En cualquier caso, este estudio parte de los siguientes planteamientos sobre la Historia y el cine como documento histórico.

Acercarnos a la realidad supone establecer una dialéctica entre el yo sujeto y el resto de sujetos y objetos existentes. Pues bien, acercarnos al pasado supone establecer una dialéctica entre el investigador y las fuentes documentales; es abrir un pasillo entre el presente y el pasado a partir de la interpretación del investigador. Por tanto, la subjetividad siempre está presente, lo cual no supone un lastre para aumentar nuestro conocimiento de la realidad y del pasado siempre que no se obvie el resto de sujetos y objetos y no se permita que la subjetividad se convierta en verdad absoluta. Como hemos señalado, la Historia supone siempre una recreación subjetiva del pasado realizada desde el presente, siendo en esta relación entre el pasado y el presente donde arranca la función social que tiene la Historia. Esta función social suele ser ignorada en la actualidad, por lo que la Historia se convierte en simple erudición o en entretenimiento intelectual destinado a una elite de la sociedad. Este planteamiento se haya en plena consonancia con los que proclaman el fin de la Historia, rechazando la idea de progreso, tan manida que ha llegado a perder su sentido. Sin embargo, más allá de la superficial función social de entretenimiento intelectual, la Historia, como ya señaló Josep Fontana, suele legitimar el sistema político-económico existente (1). Frente a esta función alienante de la Historia, nuestro deseo es convertirla en un instrumento de liberación de los seres humanos mediante la comprensión crítica del origen histórico de la situación actual. En este sentido, por ejemplo, se debe señalar que la pobreza no es algo natural sino fruto de las acciones humanas que han generado un sistema económico basado en la competitividad y en el lucro, y no en el apoyo mutuo.

Hablar de cine es hablar de imágenes en movimiento que pueden ir acompañadas de sonido. Además, el cine más que reproducir la realidad realiza una recreación ficticia de la misma. Esta recreación se produce en un contexto histórico que influye y condiciona la elaboración de las películas. Por tanto, todas las películas nos permiten acercarnos al momento histórico en que fueron creadas, pudiendo ser analizadas como "un discurso significante localizable". Pero además, las películas son difundidas en salas de proyecciones públicas, convirtiéndose así en "una especie de hecho social"(2). Desde esta perspectiva el cine también puede ser objeto de un análisis histórico. Por otra parte, dentro de la producción cinematográfica el cine histórico tiene gran interés para el historiador. El cine histórico, como una novela histórica, supone una recreación del pasado, que puede basarse en una mejor o peor documentación, que nos permite acercarnos a la existencia y creación de una determinada memoria histórica en la sociedad.





LA GUERRA CIVIL EN EL CINE TRAS LA DICTADURA FRANQUISTA






La muerte de Francisco Franco el 20 de noviembre de 1975 abrió un nuevo periodo político en la Historia de España que condujo al establecimiento de una democracia parlamentaria. Durante este periodo fue desapareciendo la censura y ampliándose la libertad de expresión, permitiendo la aparición en el cine de nuevos enfoques sobre la Guerra Civil. Además, el interés por la Guerra Civil se hizo patente, al considerársela como el origen del régimen franquista que se deseaba desmantelar.

En este contexto se produjo un cambio importante dentro de la historiografía española sobre la Guerra Civil. Así, se abandonó la tesis franquista que justificaba la sublevación militar iniciada el 17 de julio de 1936 como respuesta frente a "la conspiración comunista" o al "desgobierno del país", y empezó a surgir la tesis liberal que defiende que el régimen republicano desapareció ante la fuerte presión de los "extremistas", tanto de derechas como de izquierdas, que dividieron a España en dos. Desde entonces, se ha mantenido esta tesis con bastante vigor, tal y como quedó patente en el documental que trataba de la Guerra Civil perteneciente a la serie Lo que el siglo nos dejó emitida en TVE 2 a partir de diciembre de 1999 (3). Esta tesis, no carente de cierta razón, nos parece simplista y maniquea. Es simplista ya que nos presenta sólo dos Españas, pasando por alto la heterogeneidad existente en ambas. Así, no se distingue, por ejemplo, entre los falangistas y los carlistas, ni entre los comunistas y los anarquistas. Además, es maniquea porque nos presenta al gobierno republicano como bueno y a los "extremismos" como malos. Estos extremismos, considerados como tales desde la céntrica posición del liberalismo democrático, engloban posiciones políticas tan dispares como el fascismo y el anarquismo. Ninguna disciplina que pretenda ser científica (y la Historia debería intentar serlo) admitiría esta categoría, que sería como si los biólogos englobasen en un mismo género a las encinas (Quercus) y a los humanos (Homo). En cualquier caso, esta tesis se explica en gran medida por la pretensión de consolidar el naciente régimen democrático tras la muerte de Francisco Franco. Según nuestra opinión, seguirla manteniendo hoy en día supone un ciego conformismo con el sistema político-económico actual. Hoy es preciso acercarse a la compleja realidad social que provocó el fin de la II República y el inicio de la Guerra Civil y buscar más que los causantes de estos hechos, las causas de los mismos. De esta forma, lograremos superar las tesis maniqueistas, que no tienen en cuenta que las personas combinamos en nuestra vida las buenas y malas acciones, aunque no en todas las personas existe la misma proporción entre acciones buenas y malas, calificaciones morales que, por otra parte, aún hoy carecen de un contenido universal. En este sentido, debería reconocerse como una de las causas del fin de la II República y del inicio de la Guerra Civil la actitud del gobierno republicano, que frustró las esperanzas de los obreros y campesinos al prometer mejoras sociales y luego responder con represión (4).




Una vez esbozado el debate historiográfico sobre las causas del fin de la II República y el inicio de la Guerra Civil, podemos analizar las ideas expuestas en los documentales y en el cine tras la Dictadura Franquista. Los documentales suelen adoptar con frecuencia el género de la entrevista televisiva y muestran diferentes puntos de vista. El cine se caracteriza por la abundante adaptación de novelas o teatro, la aparición de nuevos enfoques y la adopción mayoritaria del bando republicano como centro de la acción.

Entre los múltiples documentales que se han realizado desde 1975 se puede mencionar, a modo de ejemplo, ¿Por qué perdimos la guerra? (1977), que es de tendencia anarquista, o La vieja memoria (1977), que pone de relieve las contradicciones entre diversos testimonios personales.

En cuanto a las películas, dos de 1976 - Retrato de familia de Antonio Giménez-Rico y Las largas vacaciones del 36 de Jaime Camino - se acercan a la Guerra Civil desde el punto de vista de la burguesía. Companys, proceso a Catalunya (1979) de Josep María Forn supone una aproximación a la Guerra Civil desde una postura catalanista. Las bicicletas son para el verano (1984) de Jaime Chávarri nos muestra la Guerra Civil como una ruptura de la habitual vida cotidiana. Réquiem por un campesino español (1985) de Francesc Betriu nos presenta la complicidad de la Iglesia con los latifundistas y con la represión ejercida por el ejército nacional. La vaquilla (1985) de Luis García Berlanga muestra en tono humorístico el sin sentido de la Guerra Civil, en la que se vio envuelta la población civil. ¡Ay Carmela! (1990) de Carlos Saura nos muestra la Guerra Civil como fruto de la intolerancia hacia quien pensaba de forma diferente. Tierra y Libertad (1995) de Ken Loach nos acerca a la revolución iniciada en la zona republicana el 19 de julio de 1936. Libertarias (1986) de Vicente Aranda intenta mostrarnos la actitud de las mujeres anarquistas en la Guerra Civil. Veamos con más detenimiento, cuatro de estas películas.


1. Las bicicletas son para el verano.

Título original: Las bicicletas son para el verano.
Compañía productora: Incine / Jet Films.
Productor: Alfredo Matas y Helena Matas.
Director: Jaime Chávarri.
Guión: Lola Salvador. Basado en la obra homónima de Fernando Fernán Gómez.
Fotografía: Miguel Ángel Trujillo.
Música: Francisco Guerrero.
Decorados: E. Acedos y A. López.
Montaje: José Luis Matesanz.
Intérpretes: Amparo Soler (Dolores), Agustín González (Luis), Victoria Abril (Manolita), Gabino Diego (Luisito), Alicia Hermida (Antonia), Patricia Adriani (María), Marisa Paredes (doña María Luisa), Carlos Tristancho (Julio), Aurora Redondo (Marcela), Guillermo Marín (don Simón), Emilio Gutiérrez Caba (Anselmo),...
Duración: 1 hora y 40 minutos.
Año de realización: 1983.
Nacionalidad: España.
Sinopsis: Al iniciarse el verano de 1936 Luisito, que vive en Madrid, quiere que sus padres, Luis y Dolores, le compren una bicicleta para poder salir con una chica. Cuando Luisito logra convencer a su padre, se inicia la sublevación militar que dio paso a la Guerra Civil, por lo que posponen la compra de la bicicleta hasta que acabe la guerra. La guerra, que parecía que iba a ser breve, se alarga durante tres años modificando la vida cotidiana de los madrileños. Al tiempo que se difunde una nueva concepción social, la guerra genera fusilamientos, bombardeos, racionamiento de los alimentos y hambre. La vida de Manolita, hija de Luis y Dolores, muestra la influencia de la guerra en la vida personal de la población civil: se afilia al sindicato de espectáculos, queda embarazada, su novio muere en el frente, tiene un hijo y se casa con un vecino. Avanzada la guerra, el deseo de que llegue la paz se hace patente entre la población madrileña. Sin embargo, la guerra no acaba con la paz sino con la victoria franquista, que trae consigo la represión de todos los que han colaborado con el bando republicano.

La película Las bicicletas son para el verano puede ser encuadrada dentro del cine de productor, ya que el productor Alfredo Matas encargó su realización a Jaime Chavarri. Esta película es la adaptación de la exitosa obra teatral homónima de Fernando Fernán Gómez, representada en los teatros españoles a partir de 1982. Tanto la obra teatral como la película tuvieron gran difusión, por lo que constituyen una importante aportación a la memoria colectiva.

Las bicicletas son para el verano nos acerca a la vida cotidiana de la población civil madrileña durante la Guerra Civil, que supuso la interrupción de la normalidad. Así, la película refleja la vida de los vecinos de una casa madrileña durante el conflicto bélico. Este marco intimista, que es más acusado en la obra de teatro, reduce las escenas exteriores por lo que no aparecen muy definidas las relaciones existentes entre el frente de batalla, las fuerzas políticas y la población de Madrid. No obstante, a lo largo de la película encontramos múltiples referencias históricas.

En primer lugar, la película muestra el clima de violencia anterior a la sublevación militar (destacando los asesinatos del teniente de la Guardia de Asalto José Castillo y del líder de la derecha monárquica José Calvo Sotelo) y la politización de la población evidenciada a través de la escuela. Estos dos aspectos coyunturales suelen señalarse como posibles causas del alzamiento militar iniciado el 17 de julio de 1936 en el protectorado marroquí. En realidad, constituyen dos síntomas de otras causas más profundas como podría ser la creciente desconexión entre el gobierno y la mayoría de la población.

También la película muestra como mucha gente se enteró de la sublevación militar a través de la radio, generando tal noticia preocupación por los familiares y amigos que vivían lejos. Así, queda patente la importancia de la radio como medio de propaganda en la Guerra Civil, siendo el principal medio de comunicación que permitía difundir propaganda en el campo adversario (5). En la zona republicana existía una gran dispersión de emisoras, siendo una de las más destacadas Unión Radio. En cambio, en la zona nacional se fue centralizando la radiodifusión en la emisora Radio Nacional, que, como aparece en la película, mucha gente que vivía desmoralizada en la zona republicana acabó escuchando porque daban "noticias mejores".

La respuesta en Madrid al alzamiento militar aparece en la película a través de referencias al asalto al Cuartel de la Montaña y a la represión ejercida posteriormente centrada contra los propietarios y los curas. Sin embargo, no se hace referencia a la incapacidad del gobierno central de controlar la situación ante la sublevación militar (69, ni a la decisiva respuesta de amplios sectores de la población madrileña que consiguieron armarse (7). Al enfatizar la movilización popular que generó el alzamiento militar no pretendemos negar la actuación de las fuerzas leales al gobierno republicano (especialmente los Guardias de Asalto) ni la debilidad en Madrid de la sublevación militar (reducida en esencia al Cuartel de la Montaña y a Carabanchel), pero la importante reacción popular (manifestada en el amplio seguimiento de las huelgas generales convocadas por los sindicatos) supuso una importante demostración de fuerza frente a los sublevados y el gobierno republicano, al que impulsó a defenderse con las armas y no a negociar con los sublevados como pretendió en principio. Esta respuesta popular constituyó la base de la importancia que adquirieron los sindicatos y de la puesta en marcha de cambios revolucionarios como la colectivización de ciertas empresas y tierras, aspectos que sí se señalan en la película. Además, se hace una referencia burlona al amor libre y a la estatalización de la economía (que erróneamente tiende a confundirse con la colectivización) y una simplista referencia a la perspectiva revolucionaria anarquista, mostrada por un primo de Luisito, Anselmo. Sin embargo, al eludirse en la película la respuesta popular al alzamiento no queda claro por qué se inició ese proceso revolucionario ni por qué el gobierno permitió en principio cambios revolucionarios.

También la película hace una referencia a la no-intervención de las potencias capitalistas que es valorada de forma diferente por parte de Luis a lo largo de la guerra. Así, en principio Luis no sabe si esa actitud era beneficiosa o no, mientras que después critica la no-intervención, ya que condujo a un aislamiento internacional del gobierno republicano (que sólo recibió ayuda militar de la URSS y México (8)), mientras que el ejército sublevado recibía el apoyo de Italia, Alemania y Portugal. La no-intervención por parte de las potencias capitalistas supuso un apoyo velado al régimen franquista y un rechazo a un gobierno republicano que había perdido el control sobre los trabajadores, que estaban realizando una revolución anticapitalista (9).

La película también muestra el cerco sobre Madrid por parte del ejército sublevado a principios de noviembre de 1936, que provocó la huida de Madrid del gobierno republicano y la llegada de milicianos y voluntarios extranjeros al ritmo del himno anarquista ¡A las Barricadas!. La resistencia de las tropas republicanas frente al intento de los nacionales de tomar Madrid, junto a los discursos de los líderes políticos y sindicales, generó esperanzas y aumentó la moral de los republicanos.

Tal y como aparece en la película, con el asedio de Madrid por parte del ejército sublevado, se iniciaron los bombardeos, convirtiéndose el metro y los sótanos en lugares de refugio. Como refleja la película, mucha gente se acostumbró a los bombardeos. Así, los niños llegaban a jugar con el metal ardiente de los obuses. Además, el asedio acrecentó el racionamiento de alimentos y el hambre, que generó egoísmos y apoyos entre los vecinos. En 1938 la comida cotidiana se reducía a "un poquito de pan, lentejas (las famosas píldoras del doctor Negrín, como las llamábamos), arroz, y pare usted de contar" (10). Por otra parte, la película no muestra el frío y las nevadas durante los inviernos, que hicieron más dura la vida cotidiana de la población madrileña.

El decaimiento de la moral entre la población civil también aparece en la película, aunque no el optimismo de los soldados republicanos y la clase obrera madrileña (salvo la actitud del primo de Luisito, Anselmo). En cualquier caso, la desmoralización condujo a que quienes veían imposible la victoria republicana y próxima la victoria nacionalista se afiliaran a la Falange clandestina.

Por último, la película, que no hace referencia a la sublevación del coronel Casado, señala la entrada de las tropas franquistas en Madrid al ritmo del Himno oficial de la Academia de Infantería. Pero entones, como señala Luis, no llegó la ansiada paz, sino la victoria, manifestada en la imposición de un régimen represivo contra todos los que habían colaborado con los republicanos (11). Así, se rompió la convivencia entre vecinos nacionalistas y republicanos mantenida durante toda la guerra (12), al margen de la importante represión ejercida por la policía y los milicianos republicanos, que provocó unas 10.500 muertes (13). Esta represión se suele asociar sin más, como se ve en la película, con la actuación de los revolucionarios, olvidando el clima de violencia y delaciones en que se generó y la denuncia a la misma por parte de revolucionarios como el anarquista Joan Peiró.

En conclusión, Las bicicletas son para el verano interesa a los historiadores en la medida en que nos informa sobre algunos de los aspectos más destacados de la vida cotidiana en la retaguardia inmediata al frente, en un Madrid abandonado por un indisciplinado gobierno republicano.


2. La vaquilla.

Título original: La vaquilla. Título en el guión: La fiesta nacional.
Compañía productora: Incine / Jet Films.
Productor: Benjamin Benhamou y Alfredo Matas.
Director: Luis García Berlanga.
Guión: Rafael Azcona.
Fotografía: Carlos Suárez.
Música: Miguel Asins Arbo.
Decorados: Enrique Alarcón.
Montaje: José Luis Matesanz.
Intérpretes: Alfredo Landa (brigada Castro), Guillermo Montesinos (Mariano), Santiago Ramos ("Limeño"), José Sacristán (teniente Broseta), Carlos Velat (cura), Eduardo Calvo (coronel republicano), Violeta Cela (Guadalupe), Agustín González (comandante nacional), María Luisa Ponte (Juana), Adolfo Marsillach (marqués), Amparo Soler (Encarna), Juanjo Puigcorbe (alférez), Luis Ciges (barbero), Pedro Beltrán (Roque), Fernando Sancho (alcalde), Valeriano Andrés (párroco),...
Duración: 1 hora y 57 minutos.
Año de realización: 1985.
Nacionalidad: España.
Sinopsis: Durante la Guerra Civil, las posiciones permanecen estacionarias en un frente. Los soldados de los bandos contrarios se intercambian los productos que cada cual necesita. En la zona republicana el brigada Castro se entera de que los nacionalistas van a celebrar una fiesta en el pueblo vecino, durante la cual se lidiará una vaquilla. Entonces, el brigada Castro propone al teniente Broseta introducirse en las posiciones enemigas y robar la vaquilla para fastidiar a los nacionales y subir la moral de los republicanos. Así, forman una patrulla guiada por un vecino del pueblo, que aprovecha para visitar a su novia. Cuando intentan coger la vaquilla se inicia un encierro y no la logran capturar. A partir de entonces se encuentran constantemente expuestos a ser reconocidos: en unas pozas, en un burdel, en una procesión, en una comida festiva, en una novillada, en una casa del cacique del pueblo,... Al final consiguen volver a la zona republicana, mientras que la vaquilla se escapa y acaba muerta en tierra de nadie.

La película La vaquilla, que es una obra coreográfica sin protagonista, puede ser encuadrada dentro del cine de director, pues Luis García Berlanga imprime su sello personal en todas sus películas, habiendo concebido ésta en 1948. Esta película tuvo un gran presupuesto (270 millones) y fue la película española que más recaudación hizo en 1985, lo que nos indica que fue vista en el cine por bastante gente.

La vaquilla nos presenta la Guerra Civil en un tono satírico, insistiendo en la estupidez de la guerra sin indagar en las causas del conflicto. Además, la película muestra la guerra como carente de contenido político, lo que provoca una incomprensión de la misma. En este sentido, sólo se hace referencia al apoyo a los sublevados por parte de los caciques terratenientes y la alta jerarquía eclesiástica, no existiendo ninguna referencia a la revolución llevada a cabo en la zona republicana, esencial para comprender el discurrir de la guerra (15). Además, la película intenta presentarnos a la población civil como carente de politización, aunque en realidad ésta fue mayor, principalmente entre los miembros del ejército republicano, ya que en principio eran todos voluntarios y no reclutados, existiendo en ellos una fuerte conciencia antifascista y revolucionaria. Además, la respuesta popular al alzamiento militar demuestra como muchos españoles no querían que subiera al poder un dictador. No obstante, es cierto que a lo largo de la guerra creció entre la población civil la desmoralización y el deseo de que se acabase la guerra sin importar quién ganase, ya que la guerra ocasionaba muchas muertes y una escasez general.

Por otra parte, la película nos presenta la guerra como un juego, "una verbena" en palabras de un soldado republicano, lo que nos hace olvidar las muertes y la destrucción que generó, sólo referida en la película a través de la alegoría de la muerte de la vaquilla. Esto supone una exageración de la realidad, pues si bien es cierto que hubo largos periodos de inactividad en los frentes de guerra (16), también hubo importantes batallas, como la batalla del Ebro (17). En cualquier caso, la inactividad caracterizó sobre todo al frente de Aragón, debido principalmente a la falta de armas y a la adopción por parte de las milicias republicanas de una guerra de posiciones y no de una guerra irregular, más conforme con sus características (18).

También la película insiste en el tópico de la falta de disciplina en el ejército republicano, especialmente en las milicias, lo cual es en buena medida cierto. Así, el líder anarquista Buenaventura Durruti señaló que los milicianos tenían una disciplina insuficiente para una campaña militar, pues existía un gran número de unidades diversas con sus propios jefes y efectivos, que variaban mucho de un día a otro (19). Cipriano Mera, un líder anarquista, recoge en sus memorias la falta de disciplina de un grupo de cuarenta milicianos que quería ir a Madrid para cambiarse de ropa y ver a sus familiares (20). No obstante, no hay que olvidar la existencia de una autodisciplina entre los milicianos basada en la responsabilidad (21). Además, la resistencia de las milicias a militarizarse, que suele verse como una prueba de su falta de disciplina, no supuso una resistencia a un aumento de la disciplina sino a la participación en una estructura autoritaria (22).

En relación con la falta de disciplina, la película recoge el tópico de que entre las tropas republicanas las prostitutas y los maricas causaban más bajas que los enemigos. A este respecto, parece que sí hubo numerosas bajas provocadas por enfermedades de transmisión sexual (23), pero sería un error atribuir la culpa exclusivamente sobre las prostitutas y los maricas, pues constituiría una perspectiva machista y homófoba que no tendría en cuenta la responsabilidad de los milicianos y soldados que mantuvieron relaciones sexuales. Además, las numerosas bajas por enfermedades de transmisión sexual se deben no a la adopción del sistema de milicias, sino principalmente a que las tropas republicanas se hallaban cerca de Barcelona y Madrid, donde los milicianos y soldados acudían con frecuencia a los burdeles. Esto explicaría la baja incidencia de las enfermedades de transmisión sexual entre el ejército sublevado, ya que en la zona nacional no existían grandes ciudades en la retaguardia.

También la película nos muestra algunos aspectos cotidianos de la vida en las trincheras, cuando la actividad bélica era nula. Así, la película nos muestra el frecuente uso de megafonía en los frentes de guerra, aunque se exageran los equipos de megafonía (24). Además, se muestra el intercambio de papel de fumar por tabaco entre los bandos enemigos, que parece que fue frecuente, y el paso con relativa facilidad al campo contrario, que no debía de ser muy fácil, aunque se realizó (25).

Especial atención merece la escena alegórica final: la vaquilla muerta en tierra de nadie y comida por los buitres, mientras suena la canción española La Hija de Juan Simón. Es decir, la población española quedó muerta a causa de la disputa por su control por parte de dos "extremismos". A esto se añadiría la intervención carroñera de algunas potencias extranjeras como Alemania, Italia y la URSS. En definitiva, supone, en líneas generales, una defensa de la tesis liberal sobre el fin de la II República y el origen de la Guerra Civil y una crítica a la resolución bélica del conflicto entre las dos Españas. Esta tesis simplifica los hechos y desprecia la legitimidad del gobierno republicano, defendiendo en última instancia la paz y la unidad de España a cualquier precio.

En conclusión, La vaquilla supone un alegato contra la guerra fratricida, aportando al historiador un punto de vista sobre la Guerra Civil desde una memoria deformada de la misma, al no tener en cuenta su contenido político y social.


3. Tierra y Libertad.

Título original: Land and Fredoom. A story from the Spanish Revolution.
Compañía productora: Messidor Films, Parallax Pictures y Road Movies Dritte Produktionen.
Productora: Rebeca O´Brien.
Director: Ken Loach.
Guión: Jim Allen.
Fotografía: Barry Acroyd.
Música: George Fenton.
Localizaciones: Francesc Codina y Jeff Brown.
Montaje: Jonathan Morris.
Intérpretes: Ian Hart (David), Rosana Pastor (Blanca), Iciar Bollaín (Maite), Tom Gilroy (Lawrence), Marc Martínez (Vidal), Frederic Pierrot (Bernard), Sergi Calleja (miliciano), Raffaele Cantore (miliciano), Pascal Demolon (miliciano), Paul Laverty (miliciano), Josep Magem (miliciano), Jürgen Müller (miliciano), Roca (miliciano), Emili Samper (miliciano), Suzanne Maddock (Kim),...
Duración: 1 hora y 44 minutos.
Año de realización: 1995.
Nacionalidad: España - Gran Bretaña - Alemania.
Sinopsis: En Liverpool en los años 90 David Carr muere. Su joven nieta Kim encuentra en una maleta de su abuelo recuerdos de su participación en la Guerra Civil Española. Tras un mitin en defensa de la II República, David decidió ir a España a luchar contra el fascismo. Al llegar a España ingresó en una milicia del POUM con abundante representación internacional. Esta milicia participó en la toma de un pueblo aragonés controlado por los fascistas y asistió a una asamblea donde se decidió la colectivización de las tierras del pueblo. Más adelante, la milicia se opuso a la integración en el Ejército Popular. David resultó herido al entrenar a unos jóvenes, teniendo que ser hospitalizado. Tras salir del hospital, participa con los comunistas en los Sucesos de Mayo de 1936 en Barcelona, pero se desencanta de los comunistas y vuelve a la milicia. Los milicianos tras una batalla en la que no reciben la ayuda prometida del Ejército Popular, son obligados por una brigada del Ejército Popular a disolverse: el POUM ha sido declarado ilegal y sus jefes arrestados. David regresa a Inglaterra con el recuerdo de una miliciana, Blanca, asesinada por el Ejército Popular.

La película Tierra y Libertad puede ser encuadrada dentro del cine de director, ya que la forma especial de trabajar de Ken Loach da un carácter propio a la película, al rodar cronológicamente e intentar que los actores no interpreten. Tierra y Libertad, que constituye la película con mayor presupuesto realizada por Ken Loach, fue estrenada en 1995 y generó polémica y debate, lo que en palabras de Luciano de Giusti "premia su valor y dobla su mérito"(26). Por tanto, esta película también ha generado importantes repercusiones en la memoria colectiva, tal y como ha señalado Antonio Elorza: "Su repercusión internacional superó con mucho la máxima difusión que cabe esperar a cualquier libro, fijando una visión de la guerra de España que será difícil de borrar"(27).

Tierra y Libertad nos acerca, más que a la Guerra Civil, a la Revolución Española desarrollada en amplias regiones de la zona republicana a partir del 19 de julio de 1936. Su subtítulo es claro al respecto. En su acercamiento a la revolución, Ken Loach toma claramente partido a favor de la misma, pero esto no conduce a que la película sea una mera ficción. A este respecto, los historiadores han insistido desde sus cátedras que la película "históricamente no se aguanta"(28) y que "la cuestión de fondo es la visión simplificada y maniquea que se presenta de un acontecimiento tan complejo como la guerra de España"(29). A primera vista sorprende que esta reacción se haya dado sólo ante esta película y no ante otras como La vaquilla y Libertarias, que tienen tanto o más de ficción que Tierra y Libertad. Sin embargo, esta reacción es comprensible desde un punto de vista ideológico, plenamente patente en la reacción de Santiago Carrillo frente a Tierra y Libertad. Pero el problema de fondo que plantea esta reacción, es el intento por parte de los historiadores profesionales de presentar sus opiniones e investigaciones como objetivas cuando no lo son (30).

El guión de Tierra y Libertad se inspira en la obra de George Orwell Homenaje a Cataluña, que a juicio de Antonio Elorza es traicionada. Ciertamente lo es, ya que Ken Loach no pensó adaptar al cine la obra de George Orwell, sin embargo, mantiene en buena medida su perspectiva de admiración hacia la revolución y crítica a la actuación de los comunistas dirigidos desde la URSS por Stalin. No obstante, la película simplifica los hechos y, como ha señalado Antonio Elorza "mezcla anarquismo y pounismo en una sola imagen"(31). Esta mezcla queda patente en la película, por ejemplo, en la música (se escucha tanto el himno anarquista ¡A las barricadas! como el himno comunista La Internacional) y en esta frase de un camarero del PSUC: "Si los mandamases del POUM y de la CNT hacen una alianza nos han jodido bien"(32). Esta confusión sólo se puede explicar por la defensa de los anarquistas y de los poumistas de que guerra y revolución debían ir unidas. Sin embargo, no existió ningún compromiso orgánico entre CNT y POUM, siendo organizaciones bien diferentes, pues mientras la CNT era un sindicato anarquista de amplia implantación nacional, el POUM era un minoritario partido trotskista catalán. Además, mientras la CNT propugnaba la implantación del comunismo libertario, el POUM estaba obsesionado con aplicar el modelo ruso de soviets en España.

Por otra parte, la película nos muestra la solidaridad de los trabajadores extranjeros con la resistencia republicana frente a la sublevación militar, que aunque muchas veces se ha exagerado tampoco se puede negar su existencia (33). Así, vemos en la película un mitin para recabar voluntarios para luchar contra el ejército sublevado. Estos mítines se iniciaron en Gran Bretaña en el mismo mes de julio de 1936, organizados por el Comité de Ayuda a las Víctimas del Franquismo (34). Sorprende que el protagonista de la película, David Carr, miembro del Partido Comunista, acuda a España individualmente y se enrole en una milicia del POUM, un partido trotskista. Sin embargo, hasta octubre de 1936 la URSS no se decidió a intervenir en España, creando para ello las Brigadas Internacionales, por lo que en un principio los comunistas que acudieron a España lo hicieron por iniciativa propia e individualmente (35). En este sentido, existe una gran diferencia con la experiencia de George Orwell, que pertenecía al ILP, un partido afín al POUM, y vino a España con la intención primigenia de escribir artículos periodísticos.

En la película también aparece el entrenamiento militar de las tropas republicanas, que evoca claramente el testimonio de George Orwell, que recibió instrucción en los Cuarteles Lenin: "La llamada instrucción consistía simplemente en ejercicios de marcha del tipo más anticuado y estúpido"; "La disciplina no existía; si a un hombre no le gustaba una orden, se adelantaba y discutía violentamente con el oficial" (36).

La milicia del POUM en la que se enrola David Carr pertenece a la Columna Lenin, que luchó en el frente de Aragón en torno a Huesca. La amplia presencia extranjera en la milicia es exagerada, ya que en toda la Columna Lenin sólo había unos 200 voluntarios extranjeros (37). Por otra parte, respecto a la vida cotidiana en el frente se reflejan bastantes aspectos que aparecen en la obra de George Orwell como el carácter democrático de la milicia, la autodisciplina, la estabilidad del frente, las armas antiguas y escasas, los accidentes causados por las viejas armas, la comida, los piojos, el frío y la búsqueda de leña,... En cambio, no se señala la suciedad y falta de higiene existentes en el frente (38).

Más adelante, la película muestra un ataque a un pueblo al iniciarse la primavera de 1937, lo que constituye según Andy Durgan "la única "distorsión" importante de la realidad histórica que aparece en la película"(39). No obstante, se puede indicar la realización durante la primavera de 1937 de pequeñas ofensivas republicanas en el frente de Aragón (en abril se atacó en el sector de Alcubierre y en marzo alrededor de Huesca). Esta "distorsión" histórica se explica por la intención de Ken Loach de introducir en la película el proceso de colectivización de las tierras.

Precisamente, uno de los aspectos más interesantes que presenta la película es el acercamiento que hace al proceso revolucionario realizado en la zona republicana de Aragón. Así, una vez que la milicia del POUM libera el pueblo del control de los militares sublevados, se celebra una asamblea para decidir la colectivización o no de las tierras. La recreación de la asamblea en la película, nos permite hacernos una buena idea del sistema de democracia directa que se puso en marcha, a pesar de los excesivos milicianos extranjeros que intervienen en la misma. En la asamblea aparecen posturas colectivistas, posturas individualistas y posturas de expropiación y reparto de tierras (40). Tal y como aparece en la película el proceso de colectivización puede hacernos pensar que los milicianos anarquistas y del POUM procedentes de Cataluña obligaron en cierta medida a los habitantes de los pueblos aragoneses a colectivizar sus tierras, como defienden muchos historiadores. En realidad, como señala Graham Kelsey, la colectivización "respondió mucho menos al paso de las fuerzas salidas de Cataluña y muchísimo más a la presencia en los pueblos aragoneses de grupos de militantes libertarios, cuando no de sindicatos anarcosindicalistas que tenían una larga historia de lucha y propaganda" (41). Así, en muchos pueblos aragoneses la colectivización se inició espontáneamente a los pocos días de la rebelión militar, al huir o ser asesinados los terratenientes y al desaparecer los gobiernos locales. Conviene recordar que la colectivización agraria afectó también a Castilla, Cataluña, Levante y Andalucía, aunque sólo en Aragón, donde el peso del anarquismo fue mayor, se llegó a establecer unas estructuras de coordinación regional como el Consejo Regional de Defensa de Aragón y la Federación Regional de Colectividades de Aragón. Conviene señalar que la obra revolucionaria no se limitó al terreno económico, sino que también fue muy importante la creación y mejora de hospitales, escuelas y asilos.

Otro aspecto que refleja la película es la resistencia por parte de las milicias del POUM, al igual que las milicias anarquistas, a la militarización. Esta resistencia se debe a que la militarización suponía la pérdida del carácter democrático de las milicias y, por tanto, constituía un retroceso del proceso revolucionario. Así, como ha señalado Javier Ortega Pérez, "la campaña de desprestigio contra las milicias..., la exigencia de su militarización y la denuncia de su ineficacia tenían como trasfondo real una intención política mucho más que una necesidad de orden técnico o militar"(42). Sin embargo, ante la necesidad de armas y una mayor coordinación y disciplina, todas las milicias fueron aceptando la militarización, lo que condujo a que las milicianas no pudieran luchar. La Columna de Hierro, que opuso la mayor resistencia a la militarización denunció la renuncia a la revolución por parte de la CNT y la FAI al centrarse sólo en la guerra y señalaron la incompatibilidad del anarquismo con la militarización (43).

También la película recrea los Sucesos de Mayo de 1937, que constituyen un acontecimiento importante en el discurrir de la Guerra Civil que no ha sido reflejado con frecuencia en el cine. La película muestra de forma ficticia al cuartel general del Partido Comunista frente al Comité Regional de Cataluña de la CNT, no señala las diferencias existentes dentro de cada bando y no cuenta cómo acabaron los enfrentamientos. En cualquier caso, estos hechos, que George Orwell también vivió, ponen en evidencia la división existente en la zona republicana entre los partidarios de la revolución y los que la rechazaban, distinción que, aunque simplifica las diferencias existentes dentro de cada grupo, es factible realizar ya que estas dos posiciones existieron en la realidad. Para el gobierno central, la Generalitat y los comunistas stalinistas (destacando entre los mismos numerosos miembros del PSUC) lo primero era ganar la guerra, mientras que para los anarquistas y los trotskistas del POUM la guerra y la revolución debían ir unidas. Poco a poco se fue imponiendo la tesis de que lo primero era ganar la guerra, siendo tres importantes pasos en este sentido: la militarización de las milicias, el control gubernamental de las transformaciones revolucionarias y la participación del sindicato anarquista CNT en el gobierno (44). Los Sucesos de Mayo de 1937 fueron iniciados cuando el de 3 de mayo un grupo de Guardias de Asalto intentaron ocupar el edificio de la Telefónica de Barcelona, controlado por obreros de la CNT y UGT supervisados por un delegado de la Generalitat. Los trabajadores se resistieron a abandonar el edificio. A partir de este hecho, se generó un conflicto en Barcelona entre contrarrevolucionarios y revolucionarios que acabó el 7 de mayo gracias a las constantes llamadas a deponer las armas por parte de los dirigentes de la CNT, a las que finalmente se sumaron los dirigentes del PSUC y de Esquerra Republicana (45). Ese mismo día, Guardias de Asalto procedentes de Valencia ocuparon Barcelona y, a pesar de lo convenido, empezaron a detener a anarquistas. Los Sucesos de Mayo demuestran que al gobierno republicano y a los comunistas les preocupaba más acabar con la revolución que ganar la guerra.

Por último, la película refleja la persecución del POUM por parte del gobierno y los comunistas. Así, la película recoge un ataque de una unidad militar del POUM sin el apoyo prometido y la disolución de la unidad militar del POUM por parte de unas tropas del Ejército Popular (46). Cabe recordar, que a raíz de los Sucesos de Mayo, en los que el POUM y Los Amigos de Durruti intentaron formar un consejo revolucionario, el gobierno y los comunistas decidieron acabar con el POUM. Así, el líder del POUM, Andrés Nin, fue detenido y asesinado por los servicios secretos soviéticos, con la colaboración de los comunistas de Gobernación (47). En cuanto a los juicios al resto de dirigentes del POUM fueron realizados por un tribunal creado por el gobierno republicano, acusándoles sólo de rebelión y no de agentes fascistas como pretendían los comunistas. Por otra parte, los Sucesos de Mayo provocaron un aumento del poder de los comunistas, y por tanto de la URSS, que quedó patente en el gobierno de Juan Negrín, cuya figura se ha intentado remozar (48).

Por último, a raíz del entierro de Blanca, la película hace una referencia a la destrucción de las colectividades aragonesas por orden del gobierno. Así, al mismo tiempo que el gobierno central disolvió el Consejo Regional de Defensa de Aragón (10 de agosto de 1937), se inició la campaña de destrucción de las colectividades de Aragón en la que destacó el comunista Enrique Líster. Incluso líderes comunistas como Antonio Rosel han afirmado más tarde que "hacía falta mucho cuidado para asegurarse de que al liquidar un mal experimento, no cayéramos en el extremo opuesto. Pero eso fue lo que sucedió" (49). A partir de entonces, se aniquiló la revolución, generando desilusión entre la población anarquista. Así, como ha señalado Graham Kelsey, "para los anarcosindicalistas aragoneses la disolución del Consejo de Aragón y la destrucción del sistema colectivista, tanto en su forma como en sus resultados, resumieron el carácter de la II República en España"(50).

En conclusión, Tierra y Libertad, que nos muestra prensa e imágenes históricas pertenecientes al Reportaje del movimiento revolucionario en Barcelona, interesa a los historiadores en la medida en que nos acerca a la habitualmente olvidada o minusvalorada Revolución Española y al complejo juego de fuerzas políticas que tuvo lugar en la zona republicana y que explican en buena medida la victoria del ejército sublevado (51).


4. Libertarias.

Título original: Libertarias.
Compañía productora: Sogepaq, Canal Plus, TVE. Con la colaboración de Academy Pictures y Era Film.
Productor: Luis Gutiérrez.
Director: Vicente Aranda.
Guión: Antonio Rabinad y Vicente Aranda. Sobre argumento de José Luis Guarner y Vicente Aranda.
Fotografía: José Luis Alcaine y Juan Amoros.
Música: José Nieto.
Decorados: Carlos Badelón.
Montaje: Teresa Font.
Intérpretes: Ana Belén (Pilar), Ariadna Gil (María), Victoria Abril (Flores), Blanca Apillanez (Aura), Laura Maña (Concha), Loles León (Charo), Jorge Sanz (obrero hijo), José Sánchez (obrero padre), Miguel Bosé (cura secretario), Héctor Calomé (Durruti),...
Duración: 2 horas y 1 minuto.
Año de realización: 1996.
Nacionalidad: España.
Sinopsis: Al iniciarse la Guerra Civil, un grupo de milicianos clausuran un convento en Cataluña. María, una antigua monja, entra en un burdel, que un grupo de la organización Mujeres Libres anima a clausurar. María, las prostitutas y el grupo de Mujeres Libres van a Barcelona y salen hacia el frente de Aragón. La milicia en la que se integran, incluida dentro de la columna Durruti, llega a tomar un pueblo, San Román. Pero entonces se impone la militarización de las milicias y la salida de las mujeres de las mismas, a lo que éstas se niegan. Una ofensiva nacionalista tomará el pueblo de San Román, que a partir de entonces queda bajo la naciente Dictadura Franquista.

La película Libertarias puede ser encuadrada dentro del cine de actor, o mejor dicho, del cine de actriz, ya que su atracción principal se basa en las famosas actrices españolas que aparecen. Su difusión fue considerable, desde luego mucho mayor que cualquier libro escrito sobre el mismo tema.

Libertarias intenta acercarnos a la lucha por la emancipación de las mujeres anarquistas durante la Guerra Civil. Sin embargo, la película, según Paz Serrano, constituye una "terrible recreación de la acción de las mujeres anarquistas en la Guerra Civil, incomprensión de lo que significó el movimiento libertario o la lucha por la emancipación de las mujeres, presentadas en este filme como una caricatura de hombres siempre enfadadas, sin esa alegría y energía vital que ... significó para ellas la posibilidad de la revolución"(52). Veamos si es valida esta crítica.

En primer lugar se puede señalar el superficial acercamiento al anarquismo durante la Guerra Civil realizado en la película, que nos muestra una versión sin brío del himno anarquista ¡A las barricadas!. La película, que de entrada considera imposible lo utópico, enfatiza todos los aspectos destructivos que trajo consigo la revolución iniciada el 19 de julio de 1936 (fusilamientos de curas, quema de objetos religiosos,...) y se obvian aspectos constructivos tan importantes como la colectivización agrícola. Además, se muestra una concepción anarquista de corte individualista cuando en la España de 1936 predominaba la concepción comunista libertaria. En este sentido, Flores dice en la película que es anarquista porque piensa "que el individuo es todo y el Estado nada". También se hacen varias referencias al supuesto carácter pseudo-religioso y milenarista del anarquismo. En este sentido hay que recordar que el anarquismo criticó racionalmente a la religión, por su autoritarismo e irracionalismo, y usó una estrategia racional para crear una sociedad libertaria (53). Por otra parte, el desprecio a la actuación de los anarquistas durante la Guerra Civil por parte de los autores de la película queda patente cuando Flores es poseída por Mateo Morral, al que inmediatamente se asocia con los atentados políticos (54). A través de Mateo Morral escuchamos: "ya os podéis exprimir la mollera averiguando si esto es una guerra o una revolución. Ni lo uno ni lo otro. Una mierda podrida (...). Dejáis Barcelona en manos del enemigo y venís aquí a dejaros matar. Durruti es un desgraciado, conquista Barcelona y luego se viene aquí a colectivizar aldeas. Le van a dar por culo". De ahí que la visión que la película ofrece del líder anarquista Buenaventura Durruti se centre en criticarle, lo que es conveniente con una figura tan mitificada, siempre que la crítica tenga base real. En la película se muestra la conocida entrevista con Van Passen, del Toronto Star, aunque que se dice que el periodista procede del New York Query (55). A través de la entrevista vemos la defensa de la tesis anarquista de que guerra y revolución debían ir unidas, tesis que Buenaventura Durruti mantuvo siempre, a pesar de que la película señale después que sólo se interesó por ganar la guerra y que aceptó la militarización, lo que está totalmente opuesto a estas palabras de Buenaventura Durruti: "Si la militarización decretada es para imponernos miedo y para imponernos una disciplina de hierro, se han equivocado" (56). En cuanto a la toma de San Román y la orden de abandonarla es ficticia, aunque refleje la detención del avance de la columna Durruti en Bujaraloz, que supuso la pérdida de la posibilidad de tomar Zaragoza (57). Por otra parte, la orden dada por Buenaventura Durruti de alejar del frente a las milicianas y a las prostitutas es confirmada sólo por el testimonio de Jesús Arnal, el cura secretario de Buenaventura Durruti, cuya figura recoge la película (58).

En cuanto al acercamiento a la acción de las mujeres anarquistas durante la Guerra Civil realizado en la película, queda reducido fundamentalmente a su participación en el frente y a la intención de acabar con la prostitución. Pobre visión de una realidad más rica. La acción de las mujeres anarquistas durante la Guerra Civil quedó encuadrada en la organización Mujeres Libres, creada en mayo de 1936 a partir de la revista homónima (59). Mujeres Libres pretendía liberar a la mujer de su esclavitud de ignorancia, de mujer y de productora. Para conseguir estos fines desarrollaron una gran labor de educación para la capacitación, organizando secciones de trabajo, educando a las mujeres en la maternidad,... En cuanto a los dos aspectos tratados en la película, hay que señalar en primer lugar la resistencia que hubo a que las mujeres participaran en la guerra, no siendo muy numeroso el número de milicianas. Además, casi todas las organizaciones de mujeres insistieron en que la mujer era más útil en la retaguardia que en los frentes, aunque Mujeres Libres apoyó la participación de las mujeres en la lucha armada y llevó a cabo proyectos de preparación premilitar de las mujeres. Respecto al tema de la prostitución, Mujeres Libres insistió en la explotación económica y política de las prostitutas y proyectó la creación de una red de "liberatorios de prostitución". La película falsifica la actuación de Mujeres Libres en este tema al señalar al final de la misma que habían puesto carteles en los burdeles donde se decía: "Respeta a la mujer que elijas". En realidad, en estos carteles se podía leer: "No sigáis atropellando a las que, como único medio de existencia tienen que soportar vuestra tiranía de compradores"(60). Por otra parte, frente a la visión de la película, que nos presenta a una miliciana perteneciente a Mujeres Libres que lo que desea es morir como un hombre, hay que destacar el énfasis puesto por Mujeres Libres en la defensa de la igualdad en la diferencia patente en esta frase: "Mujeres Libres quiere que en la nueva sociedad converjan los dos ángulos de visión - masculino y femenino - que establezcan el equilibrio necesario donde asentar los cimientos de la nueva justicia"(61). También conviene señalar que a diferencia de las feministas burguesas, pretendían alcanzar la igualdad de la mujer acabando con el sistema de privilegios sociales, y a diferencia de las feministas marxistas, no subordinaban la posición de la mujer a la de clase. Además, sus relaciones con el resto de organizaciones anarquistas no fueron siempre fáciles.

Por último, cabe señalar que la película nos presenta la ocupación por parte del ejército sublevado del pueblo de San Román, lo que nos permite acercarnos a la realidad en la zona nacional, poco tratada en las últimas películas sobre la Guerra Civil. Así, queda patente la imposición de un régimen autoritario y represivo en el que no se permitía las reuniones de más de tres personas...

En conclusión, Libertarias puede interesar a los historiadores en la medida que se acerca a la labor de las mujeres anarquistas durante la Guerra Civil, un tema poco tratado en las investigaciones históricas y menos en el cine. No obstante, la película presenta una visión parcial de la organización Mujeres Libres al olvidar su insistencia en que las mujeres debían ser aceptadas en su particularidad. Lo que es lógico desde la dominante perspectiva feminista institucional, donde persiste la falsa idea de que sólo se puede ser igual a costa de ser idéntico, no existiendo un intento de cambiar el vigente sistema político-económico-social, cuyos orígenes patriarcales, señalados por Gerda Lerner en La creación del patriarcado se pretenden olvidar.





CONCLUSIÓN.



Llegado el momento de concluir este análisis, quisiéramos señalar la importancia de estas películas en la creación de una memoria colectiva sobre la Guerra Civil, en una sociedad en la que la imagen prima sobre las palabras. Así, todas estas películas han sido ampliamente difundidas en España e incluso en el extranjero, habiendo sido emitidas en televisión. Estas películas nos presentan una memoria sesgada de la Guerra Civil, presentándonos en el mejor de los casos aspectos parciales de la misma, ya que son muchos los temas que pueden tratarse. Así, estas películas pueden crear visiones falsas o parciales en la gente que las vea, aunque también pueden animar a interesarse por el tema.

Por otra parte, en las películas analizadas se aprecia una diversidad de enfoques y temas, a pesar de que todas se centran en el bando republicano. Así, por ejemplo, existe un enfoque urbano en Las bicicletas son para el verano y un enfoque rural en La vaquilla, ambas producidas por Alfredo Matas a través de su compañía Incine / Jet Films. También Tierra y Libertad y Libertarias muestran dos enfoques diferentes de la Revolución Española, la primera favorable y la segunda crítica con la revolución.

La variedad de enfoques existentes muestra un interés palpable por acercarse a la Guerra Civil, que sigue levantando desprecio y pasiones. En este sentido, Julio Aróstegui señala la necesidad de preguntarse "¿Qué hay en la Guerra Civil Española que fija aún la preocupación intelectual y vital de la generación que dirige hoy, hija de aquellos que la hicieron?"(62). Nuestra opinión al respecto es que el interés que hoy suscita la Guerra Civil se basa en su importancia en la Historia de España del siglo XX, mostrando los desajustes existentes en la modernización de España. Además, en la Guerra Civil confluyeron múltiples propuestas de organizar la sociedad que muestran la complejidad del conflicto. Así, tenemos propuestas autoritarias tradicionalistas, fascistas, liberales democráticas, comunistas y anarquistas. Tal variedad de propuestas es difícil de encontrar en otros lugares y momentos del siglo XX y atrae la atención tanto de los que se sienten descontentos con el sistema político-económico imperante como de los que están conforme con él y señalan que es el único sistema que permite la convivencia en paz.





NOTAS.



1: Josep Fontana, Historia. Análisis del pasado y proyecto social, Crítica (Grijalbo), Barcelona, 1982.
2: Esta distinción entre el film en sí mismo (hecho fílmico) y el film como hecho social (hecho cinematográfico) fue realizada por Christian Metz y aparece citada por Michele Lagny, Cine e Historia. Problemas y métodos en la investigación cinematográfica, Bosch, Barcelona, 1997.
3: En este documental se decía que al iniciarse la Guerra Civil "España queda desgarrada entre dos extremismos políticos: en una parte del país estalla la revolución, en la otra la contrarrevolución. No hay terrenos intermedios". El guión de este documental es de Elías Andrés y la producción de Pepe Carbajo.
4: Este análisis se encuentra, por ejemplo, en la obra de Abel Paz, Durruti en la Revolución española, Fundación Anselmo Lorenzo, Madrid, 1996 o en la obra de Graham Kelsey, Anarcosindicalismo y Estado en Aragón: 1930-1938 ¿Orden Público o Paz Pública?, Fundación Salvador Seguí/Diputación General de Aragón/Instituto "Fernando el Católico", Madrid, 1994.
5: Ver Manuel Tuñón de Lara, Cultura y culturas. Ideologías y actitudes mentales en La Guerra Civil Española 50 años después, Labor, Barcelona, 1989.
6: Esta incapacidad queda patente en la pasividad del gobierno reflejada en esta frase de Casares Quiroga: "Si los militares se han levantado, yo me voy a acostar" (citado por Francisco Olaya, El oro de Negrín, Nossa y Jara, Madrid, 1998, pag 31). Además, conviene recordar que en 24 horas se sucedieron tres jefes de gobierno: Casares Quiroga, Martínez Barrios y José Giral.
7: Ramón Salas en su artículo De milicianos a soldados (La Guerra Civil, nº10, Historia 16, Madrid, 1986) menosprecia la reacción popular y enfatiza la reacción de las fuerzas leales ante la sublevación militar. Sin embargo, reconoce que las organizaciones obreras se apoderaron de cuarteles, centros, dependencias, parques y almacenes del ejército, lo que parece inexplicable sin una gran movilización popular y sin unas fuerzas leales escasas y desorganizadas. Frente a esta posición de menosprecio de la reacción popular se puede consultar la obra anteriormente citada de Francisco Olaya.
8: Conviene señalar que, en realidad, la URSS, en palabras de Francisco Olaya "no prestó ninguna ayuda al gobierno español, limitándose como máximo a venderle a precio de oro materiales, que no siempre fueron de calidad" (ob. cit., pag. 335).
9: El futuro primer ministro británico, Winston Churchill declaró en abril de 1937 que una victoria franquista no perjudicaría los intereses británicos, proveniendo el peligro para esos intereses de trotsquistas y anarquistas. Además, algunas multinacionales como la estadounidense Texaco Oil Company prestaron un importante apoyo a los sublevados. Estos datos proceden del trabajo de Noam Chomsky, Objetividad y cultura liberal, en El movimiento libertario español, Ruedo Ibérico, París, 1974.
10: Este testimonio de Álvaro Delgado, un estudiante madrileño, es citado por Ronald Fraser, Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. Historia oral de la guerra civil española, Tomo II, Crítica (Grijalbo Mondadori), Barcelona, 1997, pag. 224.
11: Así, el propio ministro de asuntos exteriores italiano señaló a Mussolini que, tras el final de la Guerra Civil, "en Madrid se ejecutaba un promedio de 200 a 400 personas diarias". Este testimonio aparece en el dossier Represión, la tragedia oculta en La aventura de la Historia, nº 3, Madrid, enero 1999.
12: En este sentido, Ronald Fraser recoge este testimonio: "la guerra civil no empezó hasta después de la guerra, cuando los derechistas empezaron a acusar a la gente de rojos..." (ob.cit., pag. 222).
13: Respecto a las ejecuciones arbitrarias cometidas por la policía y los milicianos hemos consultado el dossier Represión, la tragedia oculta en La aventura de la Historia, nº 3, Madrid, enero 1999.
14: Así, Pelai Pagés señala que "parece evidente que una revolución que surge como consecuencia de un hecho de violencia tan grave como era una insurrección militar tenía que provocar actitudes que poco tenían que ver con la revolución". Ver su artículo Mayo de 1937: el significado de una derrota publicado en El viejo topo, nº 85, Barcelona, mayo 1995, pag. 60.
15: Frente a la visión de la Guerra Civil que aparece en La vaquilla conviene tener en cuenta este comentario de José Luis Gutiérrez Molina: "Han sido olvidados, cuando no ocultados deliberadamente sus elementos de "guerra social", de conflicto en el que quienes se enfrentaban no eran hermanos, padres y primos sino, independientemente de donde les cogieran las hostilidades, distintas concepciones de la vida social". Ver Abel Paz, ob. cit., pag. 39-40.
16: En este sentido, George Orwell, que combatió en el frente de Aragón, señala que el comandante de su columna solía decir: "Esto no es una guerra (...) es una ópera cómica con alguna muerte ocasional". George Orwell, Homenaje a Cataluña, Reconstruir/Dissur, Buenos Aires, 1996, pag.47.
17: La batalla del Ebro tuvo lugar entre el 25 de julio y el 16 de noviembre de 1938, muriendo cerca de 100.000 soldados. Ver Gabriel Cardona, Las operaciones militares en La Guerra Civil Española 50 años después, Labor, Barcelona, 1989.
18: Sobre la falta de armas, Graham Kesley señala: "Existía, sin duda alguna, un bloqueo de los frentes aragoneses en los primeros doce meses de guerra orquestado por lo que quedaba de burocracia republicana y gubernamental y el Partido Comunista". Ver Graham Kelsey, ob. cit., pag 432. Por su parte, George Orwell escribió: "Casi no cabe duda de que las armas fueron deliberadamente retenidas a fin de que los anarquistas no contaran con demasiado poder en ese aspecto" (ob. cit., pag. 80). En cuanto al debate sobre la estrategia militar adoptada por los republicanos, Ronald Fraser se pregunta "¿Tendrían razón aquellos milicianos que por instinto se oponían a atrincherarse?" (ob. cit., Tomo I, pag. 183).
19: La postura de Durruti es recogida por Abel Paz (ob. cit. pag. 623).
20: Cipriano Mera, Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista, Ruedo Ibérico, París, 1976, pag. 31.
21: A este respecto, es relevante este análisis de George Orwell: "En la práctica, el tipo "revolucionario" democrático de disciplina merece más confianza del que cabría esperar. En un ejército de trabajadores, la disciplina es teóricamente voluntaria; se basa en la lealtad de clase, mientras que la disciplina de un ejército burgués de conscriptos está basada, en última instancia, en el miedo. (...) La disciplina revolucionaria depende de la conciencia política, de una comprensión de por qué deben obedecerse las órdenes; necesita tiempo para formarse, pero también se necesita tiempo para convertir a un hombre en un autómata dentro del cuartel" (ob. cit., pag. 43 y 44). Frente a esta defensa de la autodisciplina, el lider anarquista Cipriano Mera señala en sus memorias que "esa autodisciplina no se ha cumplido de manera total, ni siquiera por parte de la mayoría, acarreando una desorganización que nos hizo perder terreno constantemente frente al ejército enemigo. Todo esto me ha llevado a la conclusión ... de que hay que imponer una disciplina completa en todos los escalones" (ob.cit., pag. 116).
22: En este sentido, es interesante el siguiente testimonio anónimo de Un "Incontrolado" de la Columna de Hierro, Etcétera, Barcelona, 1997, pag. 17: "El ejército "proletario" no plantea disciplina, que podría ser, a lo sumo, respeto a las órdenes de guerra; plantea sumisión, obediencia ciega, anulación de la personalidad del hombre".
23: En un hospital de la zona republicana, entre agosto de 1936 y agosto de 1937 trataron a 90.000 pacientes y entre septiembre de 1937 y marzo de 1938, tras la militarización, a 94.000 pacientes. Estas cifras, que a menudo se exageraron para conseguir que las mujeres abandonasen los frentes de batalla, proceden de Michael Alpert, El ejército republicano en la guerra civil, Ruedo Ibérico/Ibérica de Ediciones y Publicaciones, Valencia, 1977, pag. 210.
24: En este sentido, George Orwell señala que "el método de hacer propaganda a gritos para socavar la moral del enemigo se había convertido ya en una verdadera técnica" (ob. cit., pag. 56).
25: Respecto al paso a la zona enemiga, Graham Kelsey cuenta el paso de anarquistas a la retaguardia de los sublevados para rescatar a refugiados y organizar actos de sabotaje (ob. cit., pag. 430-432).
26:Ver Luciano de Giusti, Ken Loach, Ed. Mensajero, Bilbao, 1999, pag. 158.
27: Ver el artículo de Antonio Elorza, La leyenda del POUM, en La aventura de la Historia, nº 1, Madrid, noviembre 1998, pag. 27.
28: Según Josep María Solé i Sabaté. Citado por Andy Durgan en su artículo Tierra y Libertad, y al mismo tiempo publicado en El viejo topo, nº 85, mayo 1995, pag. 55.
29: Según Gabriele Ranzato. Citado por Luciano de Giusti, ob. cit., pag. 158.
30: En este sentido, Ignacio de Llorens al analizar las últimas investigaciones realizadas sobre la Revolución Española por nuevos historiadores profesionales señala que "si los textos de esta nueva hornada de historiadores no tuviesen la fatuidad y la petulancia de autoadjudicarse una objetividad inexistente y autocalificarase de científicos, sus juicios de valores serían considerados como lo que precisamente son, y en ese sentido discutidos o aceptados". Ver Ignacio de Llorens, De la "historiografía anarquista" y el rigor mortis académico..., en Anthropos, nº 90, Barcelona, noviembre 1988, pag. IX.
31: Ver Antonio Elorza, ob. cit., pag. 27.
32: Ver Tierra y Libertad, en Viridiana,nº 10, Madrid, octubre 1995, pag. 69.
33: El propio George Orwell señala que "debemos admitir que los trabajadores del mundo han considerado con cierta indiferencia la guerra española" (ob. cit., pag. 80).
34: Este dato procede de una obra "oficial" centrada en las Brigadas Internacionales: V.V.A.A, La solidaridad de los pueblos con la Republica española 1936-1939, Progreso, Moscú, 1974.
35: Así, como señala Andy Durgan, el joven poeta comunista inglés John Cornford luchó con el POUM (ob. cit., pag. 55).
36: Ver George Orwell, ob. cit., pag. 27 y 26.
37: Este dato, quizá exagerado, es señalado por Andy Durgan, que justifica que esto era "necesario para un director de habla inglesa que utiliza la improvisación como elemento fundamental en sus films". Ver ob. cit., pag. 55.
38: Al respecto, George Orwell señala: "Inmediatamente detrás de la posición, en una grieta, se habían arrojado los desperdicios de meses: un profundo y supurante lecho de restos de pan, excrementos y latas herrumbradas" (ob. cit., pag. 35).
39: Ver Andy Durgan, ob. cit., pag. 53.
40: En este sentido, es de destacar que los colectivistas asumieron "la necesidad de no presionar a los campesinos y de respetar sus sentimientos tradicionales, fuertemente enraizados" (Graham Kelsey, ob. cit., pag. 405), acordándose que cada cual podría tener las tierras que por sí mismo pudiera trabajar (ver testimonio de los hermanos Samperiz sobre la asamblea de Albalate de Cinca que acordó colectivizar las tierras en Graham Kelsey, El Consejo Regional de Defensa de Aragón: Aragon libertario (1936-1937), Fundación Salvador Seguí, Madrid,1987).
41: Ver Graham Kelsey, El mito de Buenaventura Durruti. El papel de Durruti en la guerra de liberación y la revolución en Aragón (julio-agosto 1936), en El lenguaje de los hechos. Ocho ensayos en torno a Buenaventura Durruti, Fundación Salvador Seguí/Los libros de la Catarata, Madrid, 1996, pag. 88.
42: Ver Javier Ortega Pérez, Durruti y las tradiciones del antimilitarismo, en El lenguaje de los hechos. Ocho ensayos en torno a Buenaventura Durruti, Fundación Salvador Seguí/Los libros de la Catarata, Madrid, 1996, pag. 192.
43: Ver Andrés Ruiz Jiménez, Las milicias confederales: de la columna a la división, en El lenguaje de los hechos. Ocho ensayos en torno a Buenaventura Durruti, Fundación Salvador Seguí/Los libros de la Catarata, Madrid, 1996, pag. 210.
44: Esta participación de la CNT en el gobierno, contraria a los principios teóricos del anarquismo, no contó con el apoyo de la mayoría de sus militantes, siendo promovida principalmente por Horacio M. Prieto. Ver Abel Paz, ob. cit., pag. 629-631.
45: La posición conciliadora de los dirigentes de la CNT queda patente en este manifiesto. "¡Somos la victoria, si nos unimos; somos la derrota, si luchamos entre nosotros. Pensadlo bien; os tendemos los brazos sin armas; haced lo mismo y terminará todo. Concordia entre nosotros. Guerra a muerte contra el fascismo!". Citado en Eduardo de Guzmán y Dionisio Pereira, Sucesos de Mayo (1937), Fundación Salvador Seguí, Madrid, 1987, pag. 15. Esta posición nos recuerda a la de la mujer que aparece en la película u dice: "¡Por qué no vais a matar a los fascistas, en vez de mataros los unos a los otros!" (Tierra y Libertad, en Viridiana,nº 10, Madrid, octubre 1995, pag. 65).
46: Estas escenas se basan en el ataque de distracción realizado el de junio de 1937 por la Brigada 129 de la División 29 (antigua Columna Lenin), que no tuvo la ayuda prometida de la artillería, y en la disolución de la División 29, por parte de otras Divisiones del Ejército Popular. Ver el artículo citado de Andy Durgan.
47: Esto está demostrado a través de documentos que han aparecido últimamente en los archivos soviéticos. Ver Antonio Elorza, Queridos camaradas, Planeta, Barcelona, 1999.
48: Contra esta campaña por reubicar a Juan Negrín se puede consultar la obra de Burnett Bolloten La Guerra Civil Española: Revolución y contrarrevolución, Alianza, Madrid, 1989, pag. 724-726. Sobre la dependencia de la política militar y civil de la URSS durante el gobierno de Negrín se puede consultar la obra citada de Francisco Olaya.
49: Ver Graham Kelsey, Anarcosindicalismo y Estado en Aragón: 1930-1938 ¿Orden Público o Paz Pública?, Fundación Salvador Seguí/Diputación General de Aragón/Instituto "Fernando el Católico", Madrid, 1994, pag. 444.
50: Ver Graham Kelsey, ob. cit., pag. 454.
51: Sobre el habitual menosprecio a la Revolución Española, Noam Chomsky señaló en 1969 que "En las obras de historia recientes, esta revolución, esencialmente anarquista, que condujo a un importante cambio social, es tratada como una especie de aberración, un molesto contratiempo que impedía la victoriosa prosecución de la guerra y la protección del régimen burgués amenazado por la rebelión franquista". Noam Chomsky, ob. cit., pag. 50.
52: Ver recensión de Paz Serrano sobre el libro sobre Mujeres Libres de Marta Ackelsberg en Bicel, nº 9, Madrid, marzo 2000.
53: A este respecto se puede consultar el capítulo dedicado al milenarismo de la obra de Temma Kaplan Orígenes sociales del anarquismo en Andalucía: capitalismo agrario y lucha de clases en la provincia de Cádiz (1816-1903), Crítica, Barcelona, 1977.
54: Mateo Morral es conocido por su atentado contra la comitiva regia durante la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Watemberg, sin embargo siempre se olvida interesadamente, por ejemplo, su labor de bibliotecario en la Escuela Moderna dirigida por Ferrer i Guardia. La finalidad es asociar indisolublemente el anarquismo con el terrorismo.
55: Ver Abel Paz, ob. cit., pag. 529-531.
56: Ver Abel Paz, ob. cit., pag. 634.
57: Sobre este error militar, se puede ver Graham Kelsey, El mito de Buenaventura Durruti. El papel de Durruti en la guerra de liberación y la revolución en Aragón (julio-agosto 1936), en El lenguaje de los hechos. Ocho ensayos en torno a Buenaventura Durruti, Fundación Salvador Seguí/Los libros de la Catarata, Madrid, 1996.
58: Ver César Vidal, Durruti. La furia libertaria, Temas de Hoy, Madrid, 19996, pag. 213.
59: Mary Nash señala que "Mujeres Libres llegó a movilizar en sus filas a más de 20.000 mujeres y estableció más de 153 agrupaciones a escala local". Ver Mary Nash, Las mujeres en la guerra civil, en La Guerra Civil, nº14, Historia 16, Madrid, 1986, pag. 106.
60: Ver Martha A. Ackelsberg, Mujeres Libres. El anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres, Virus, Barcelona, 1999, pag. VII.
61: Ver Martha A. Ackelsberg, ob. cit., pag. 260.
62: Julio Aróstegui, Persistencia de la memoria, en La aventura de la Historia, nº 6, Madrid, abril 1999, pag. 24.





BIBLIOGRAFÍA.



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