31 de enero de 2011

Al Consejo Confederal de mi sindicato (CCOO) - Mateo González





Llevo unos cuantos días incómodo. El precipicio al que se dirige España -mejor dicho la ciudadanía que vive en España- empujado por los mercados y las reformas de Zapatero, hace que me encuentre con ganas de luchar, y de plantear alternativas que hagan de esta sociedad nuestra algo mejor. Sin embargo mi incomodidad, mi desazón, viene dada del acuerdo de los sindicatos. Que los mercados, o Zapatero nos lleven al abismo, a la desigualdad, a la miseria social, ya no me extraña, pero que los sindicatos pongan su granito de arena a esta situación me desmoraliza.

Por eso me he mantenido callado este fin de semana. Por eso no he escrito. Pero otros si lo han hecho, y me quedo con lo que ha escrito el compañero y camarada Mateo González. Se lo fusilo, para que podáis leerlo, y entender como nos sentimos muchos compañeros y compañeras de CCOO ante la inexcusable actitud de nuestra cúpula dirigente.
Pues mirad compañeros y compañeras, tengo un serio problema, el estómago revuelto, la bilis se me viene a la boca, los ojos muy, pero que muy abiertos y una sensación rara, de malestar en mi conciencia.

Mirad, os lo voy a dejar, o mejor dicho decir claro. O hacéis algo, o a la larga, vais a pareceros a una cosa rara, pero no a un sindicato. Podéis dejar un sindicato tipo sindicatos americanos, o DGB Alemana, que por cierto estos últimos eran los que denunciaban a los españoles que trabajaban en Alemania y que apoyaban a CC.OO. y al PCE en los años ’60 y ’70.

Podéis, ya lo sois, ser un potente sindicato de servicios, podéis darme descuento en el dentista, la ortodoncia de mis hijos, vacaciones más baratas, entradas para los conciertos, teatro, cine, hacerme la declaración de la renta, cursillos para aprender a esquiar, o hacer alpinismo, buceo, billetes más baratos para países exóticos, abogados más baratos y negociadores profesionales en los convenios. Pero eso no lo he pedido cuando me afilié a CC.OO.

Cuando me afilié a CC.OO. lo hice por convencimiento, por lo que viví cuando el proceso 1001 (yo era muy jovencito, pero recuerdo a mi padre), por José María LLanos, por Marcelino y tantos otros y tantas otras. Por eso me afilié a CC.OO., a la cual considero una organización socio-política. Una pregunta ¿sigue CC.OO. siendo una organización socio-política?.

Puedo entender muchas negociaciones, reuniones monclovitas y demás zarandajas, pero lo que no entiendo es que me llaméis a una Huelga General el 29 de septiembre (menos mal no me detuvieron, ni me dieron una paliza, tan sólo me identificaron), me juegue el tipo, pierda 70 euros (eso es lo de menos y eso que ando bastante ahogado), en Navidades calentéis el ambiente de forma un tanto “alarmista” , y yo le de le barrila a mis compañeras y compañeros de trabajo, y ahora… ahora… ahora… ¡¡¡ME CAGO EN DIOS!!!, ahora esa misma gente me mire como a un gilipollas. Pero mirad, vale, da igual, ya se sabe los rojos tenemos por costumbre aguantar, ya sabemos que nuestra carreras es de fondo.

Lo que ya no da igual, es la sensación que hay en la ciudadanía de que no hay otra salida, de que nos han metido en una crisis (una más) y que todo sigue exactamente igual que hace treinta o cuarenta años, pero hay más desánimo y un cielo más oscuro y gris encima de nuestras cabezas; pero antes por lo menos tenía una organización sindical, nuestras CC.OO., que sabían que estaban a su lado, que luchaba por ellos y que no les iban a fallar.

A vosotras y vosotros, los que sois del Confederal de CC.OO., os pido que votéis en contra de lo negociado por Toxo en reuniones monclovitas maratonianas, este acuerdo no es digno de CC.OO.

No hagáis que en un futuro próximo CC.OO. no sea un sindicato de confianza; no hagáis que las generaciones venideras no confíen en CC.OO. más de lo que confían en Zapatero, este acuerdo es negociable, no os pido que lancéis una nueva Huelga General, pero si os pido que CC.OO. lleve sus postulados hasta las últimas en las negociaciones, y que si hay que dar un paso atrás, se explique, se hable con la ciudadanía porque CC.OO. tiene suficiente base e infraestructura para explicar lo que es de interés para el pueblo, pero no tiene ni base ni infraestructura para explicar lo inexplicable.

Un saludo, y espero que votéis por lo mejor para la ciudadanía que es lo mejor para CC.OO.


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