31 de marzo de 2011

Datos concretos sobre el copago sanitario



Hace tiempo que los buitres de la empresa privada, de la mano de los gobiernos central y autonómicos de turno, sobrevuelan la jugosa tarta de la sanidad pública llevándose tajadas cada vez más grandes. El objetivo es doble: trasladar a la esfera del negocio todo aquello que pueda ser lucrativo y reducir a mínimos de beneficencia la asistencia sanitaria y sus prestaciones. Las presiones se intensifican ante las dificultades financieras de las CC.AA. Todas tienen la sanidad transferida y esa partida de gasto es, con mucho, la más importante de sus presupuestos. No se plantean pedir responsabilidades a quienes decidieron hacer aeropuertos ruinosos en medio de la nada, o planes urbanísticos faraónicos o fastos sin cuento a costa del dinero público. Han decidido recortar salarios y gasto público como sea y el copago está en el punto de mira.

Desde el famoso Informe Abril Martorell de 1991 andan ideando, opinando, lanzando bulos y especulando acerca de cómo hacer pagar al enfermo por la atención sanitaria, a crónicos y pensionistas por los medicamentos y cómo ir eliminando, como hicieron PP y PSOE con sus respectivos “medicamentazos”, la financiación pública de determinados medicamentos y prestaciones sanitarias.


Lo que ellos llaman “expertos” y que se definirían mejor como plumíferos por encargo están, desde hace meses, intoxicando con la “insostenibilidad” del sistema sanitario público, el mal uso de las consultas o de las urgencias,
el fraude en algunas prestaciones…sin dato alguno que lo sustente.En los últimos tiempos los emisores del mensaje van teniendo procedencia más elevada. La misma Leire Pajín, recién nombrada Ministra de Sanidad, declaró que el copago “estaba en estudio”; aunque alguien debió darse cuenta de que había levantado la liebre inoportunamente y a las pocas horas lo desmintió.

Hace pocos días el Secretario de estado de Hacienda, Carlos Ocaña, y a éste nadie le ha desmentido, declaraba: “Hay que racionalizar los costes de la sanidad y la dependencia. Mantener la calidad requiere acuerdos de ámbito nacional para reducir costes. No estoy hablando de recortar, sino de hacer las cosas mejor”. Preguntado directamente por el copago, respondió: “En este momento, a 31 de enero de 2011, no está en la agenda inmediata, por más que se utiliza en muchos países. No será en este momento, pero es algo que habrá que reconsiderar en el futuro [1]


La ambigüedad calculada de sus palabras, destinada a llevar con máxima cautela un asunto altamente sensible para la población, ha sido desvelada por la publicación por Casmadrid y Matusalén[2] un Informe de la Consejería de Sanidad de Madrid de diciembre de 2010 en el cual se analizan qué elementos concretos de las prestaciones básicas de la cartera de Servicios, comunes para todo el Estado, y contemplados en el Real Decreto 1030/2006 podrían eliminarse o ser objeto de copago.
En el documento aparece una relación de” prestaciones prescindibles o de acceso restringido”. La gran mayoría de las analizadas afectan a ancianos, personas dependientes o enfermos crónicos y dado que están incluidas en la Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud, se consideran como básicas y son comunes para todas las Comunidades Autónomas.

Según el informe publicado por CASMADRID y reproducido por el diario PÚBLICO [3] las prestaciones que están estudio y para las que podría eliminarse total o parcialmente la financiación pública son entre otras, las siguientes:



La exclusión total de algunas prestaciones, por ejemplo las endodoncias, del Plan de Atención de Salud Bucodental dirigido a los niños de entre 6 y 12 años. Este Plan está financiado en su totalidad por el Mº de Sanidad, que transfiere las cantidades presupuestadas a todas las CC.AA.
Exclusión total o copago por parte del paciente de las tiras y medidores de glucosa para personas diabéticas.
Introducir el copago por el paciente de la alimentación hospitalaria, así como de los productos de aseo y lencería.
Introducir el copago para el tratamiento de la apnea del sueño y la oxigenoterapia.
Eliminar todo tipo de financiación o introducir copago para vasectomías y ligaduras de trompas, alegando que “no constituyen necesidades de salud, sino de control de la natalidad”. Dice además que no supondría gran problema ya que el acceso real de la población a estos procedimientos “en la práctica es muy escaso por las largas listas de espera”. Oro tanto se propone para la reproducción asistida.
Excluir la financiación del consejo genético en grupos de riesgo, es decir, dirigido a los familiares de pacientes con determinadas enfermedades en las que la herencia juega un papel fundamental.
Eliminar todo tipo de financiación pública para muletas, bastones y sillas de ruedas manuales, así como para pañales absorbentes. Aquí la justificación es que “su número aumenta de año en año”.
Eliminar la exención de pago por parte del paciente, actualmente en vigor, para determinados tratamientos derivados de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.
Otros conceptos incluidos en el estudio para valorar su modificación o exclusión son: la PET (Tomografía por Emisión de Positrones), de especial trascendencia[4],el transporte sanitario, determinadas vacunaciones, etc.



Dado que la inclusión de todas las prestaciones objeto de este análisis fue decidida por Real Decreto y son obligatorias para todas las CC.AA, no es posible que una Comunidad Autónoma excluya por su cuenta, o establezca el copago, para algunas de ellas. La importancia del documento publicado es que sin duda responde a una solicitud de informe hecha por el Ministerio de Sanidad a las diferentes Consejerías de Sanidad, ante la decisión de realizar recortes de calado en las prestaciones, hecho que necesariamente
debe llevarse a cabo mediante Real Decreto y para el conjunto del Estado. Los informes requeridos deben valorar – como se hace en el caso de Madrid – tanto el ahorro derivado del copago total o parcial, como el “impacto social”; es decir, el grado de indignación del respetable.

Desde hace tiempo venimos alertando de la introducción del copago a través de declaraciones de “expertos”, políticos, banqueros, etc. Ahora está escrito negro sobre blanco en un informe, bien es verdad que confidencial.

Lo tenemos delante: verde y con asas.

Lo único que les detiene es el miedo a que la gente se eche a la calle y diga de una vez que ya está bien. Y sólo lo podrá hacer si cuenta con información fidedigna, ofrecida por organizaciones fuera de cualquier sospecha de financiación o interés espúreo.


Mientras se preparan manifestaciones en diversos territorios para el mes de abril, diferentes organizaciones se preparan para sacar mesas a la calle para ofrecer información y recoger firmas contra el copago y la privatización de la sanidad. Todas las manos hacen falta.

Los folletos y la hoja de firmas puedes descargártelo en www.casmadrid.org


------------------------------

[1] http://www.casmadrid.org/index.php?idsecc=noticias&id=2383&limit=20&titulo=NOTICIAS

[2] http://www.casmadrid.org/index.php?idsecc=comunicados&id=68&titulo=COMUNICADOS

[3] http://www.publico.es/espana/360404/madrid-estudia-recortar-prestaciones-sanitarias

[4]Técnica diagnóstica no invasiva muy utilizada en el diagnóstico del cáncer pues permite identificar los focos de crecimiento celular anormal.
http://www.corrienteroja.net/index.php?option=com_content&view=article&id=347:datos-concretos-sobre-el-copago-sanitario&catid=16:militantes-cr&Itemid=6

En el 80 aniversario de la II República. Manifiesto UCR






Este 14 de Abril de 2.011 posee ese nervio de las fechas que historian y numeran décadas. Hogaño, nada menos que ya ocho, desde aquella alborada de 1.931 en que la Cultura, la Moral y la Política, aliadas al Derecho, parieron por segunda vez en nuestro país el único sistema compatible en plenitud e integridad con la Democracia: ese sistema de doctrina y práctica al que llamamos República.

Nadie con honradez intelectual y aptitud de discernimiento puede ignorar, dicho en otras palabras, que el fin natural de una sociedad democrática es la República. Diferente y funesto asunto es que la coalición bastarda de epulones reaccionarios, eclesiásticos infieles a su evangelio, militares corrompidos por el miedo al pueblo o adoctrinados en el fascismo, linajudos terratenientes -–y véase que no hablamos de "todos" los ricos, religiosos, mílites o propietarios, sino de una numerosa parte de los mismos--, diferente cuestión es, decimos, que dicha coalición o contubernio haya logrado en el siglo XIX y en el XX reponer en el trono una y otra vez a los Borbones tras traicionar y fusilar a la I y la II Repúblicas. Mas esa infausta realidad sólo prueba la inmadurez histórica y política de España, con la voluntad popular aherrojada por tal alianza de poderes bastardos.
En un tiempo, pues, en que las monarquías semejan una especie en extinción (sucesivamente, va habiendo una menos, nunca una más), nuestro país se constituye en excepción mundial, pues ya han arribado cuatro veces dichos Borbones, tres de ellas como resultado de feroces guerras civiles o/y golpes militares, otra tras el sainete de abdicaciones de Carlos IV y su abyecto hijo Fernando VII, aquellos cobardones ("león en casa, liebre en la plaza") que cedieron la Corona de España al Emperador de Francia.
La presente monarquía que soportamos constituye, por otra parte, auténtico esperpento. Pues su insana "legitimidad" originaria deriva del dedo del dictador que logró serlo gracias a Hitler y Mussolini, conculcando incluso las reglas de la dinastía y colocando a un monarca, Juan Carlos, a cambio de que obedeciese mansamente a dicho dictador, traicionando a su propio padre y jurando solemnemente los "Principios" fascistas del llamado "movimiento nacional". Conviene aquí poner en su sitio la media verdad (con frecuencia "la mayor mentira es la mitad de la verdad") de que los españoles votaron sí a Juan Carlos en el referéndum de 6 de diciembre de 1.978 que dio vía a la Constitución de 27 del mismo mes, entrada en vigor dos días después. Pues la automitificada "transición" fue en realidad "transacción", con una serie de trágalas impuestas en tal Constitución por los francofascistas (y, si no, no dejaban paso, no permitían la democracia, y ahí estaba el Ejército de Franco vigilando y amenazante lustros después de morir el césar marroquí). Para imponer las trágalas y guetos (entre los que destaca la ignominiosa no rehabilitación de los últimos soldados de la República, los guerrilleros antifascistas o "maquis", héroes en toda Europa menos acá) estaban "padres" de dicha Ley Máxima como Fraga. Que en toda Europa, del Este y del Oeste, excepto aquí, hubiera sido juzgado como criminal tipo Pierre Laval o Philippe Pétain, pero aquí es Presidente de un partido como el PP.
La monarquía hereditaria, en fin, transgrede la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ninguna desigualdad "al nacer", Artículo 1º; y ello "sin distinción de ninguna índole, ni por origen ni por nacimiento", Artículo 2º). También transgrede el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ídem, Artículos 2 y 25); y el propio Artículo 14 de la actual Constitución Española (ídem, igualdad jurídica sin discriminación, recogido también en el Artículo 7 de la citada Declaración Universal de DHs). Conculca incluso el Artículo 1 de la Constitución (la igualdad como "valor superior" de nuestro ordenamiento jurídico), el 9 (la igualdad ha de ser "real y efectiva") y el 23 ("derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos").
Por todo esto, por la dignidad colectiva, porque tenemos que rescatar siglos, porque el Rey nunca habla de la corrupción y el enriquecimiento sospechosamente rápido, Unidad Cívica por la República convoca a la ciudadanía a una apuesta de Futuro y Regeneración, a ser ciudadanos informados, críticos y activos que luchen por una Democracia sin "atados y bien atados", laica y sin privilegios para ninguna religión, social como aquella "República de trabajadores" de 1.931. Y este Porvenir y Regeneración tiene un nombre: III República.
Reclamamos, en fin, como en Italia y Grecia tras sus dictaduras fascistas, un referéndum monarquía/república. España está y estará en interinidad mientras no haya tal referéndum, sin el cual un eventual Felipe VI sería sencillamente ilegítimo. La República dos veces llegó democráticamente y sin gota de sangre. Ésta sí la vertieron quienes la acuchillaron. Mas decía Emilio Castelar que la República la trae una conjura de la Sociedad, la Naturaleza y la Historia. Cabe añadir que los humanos amamos lo que necesitamos. Por eso amamos la República.

30 de marzo de 2011

1 de Abril 1939- 1 de Abril 2011. La verdad de la realidad española




Escrito por José Manuel Aguilar / UCR

Se cumple este 1º de abril 2011, 72 años de la victoria militar que instituyó la dictadura del Estado del 18 de julio, y 72 años del exilio de la IIª Republica Española. También en este año recordamos el 80 aniversario del 14 de abril de 1931 que trajo pacíficamente la República, y los 75 años de la victoria en febrero de 1936 del Frente Popular en España y en junio en Francia, y en julio la sublevación militar que desató la guerra española, la posterior dictadura, la actual monarquía parlamentaria y el exilio de las instituciones democráticas republicanas.

Muchos de los exiliados en 1939, y de antes y después han ido volviendo e incorporándose a la realidad interior española. Pero bastantes otros no lo han hecho, muchos falleciendo en el exilio, como recientemente en Francia, otro español que conoció los campos de concentración de los nazis alemanes. Otros se integraron a las realidades de los países de residencia, sea Francia, Bélgica, Argelia, Rusia, México, Venezuela, Argentina y tantos otros de la diáspora española republicana. Algunos incluso han llegado a responsabilidades políticas y empresariales importantes, como la actual vice-alcaldesa de Paris, un ex ministro de defensa británico, y ministros, empresarios y académicos de las repúblicas americanas, incluido EE.UU. Pero la verdad de la realidad española, sigue estando hoy, tres cuarto de siglo después, tanto en territorio español, como allende las fronteras. Los españoles por el mundo, no son solo los que hoy se han ido de España pacíficamente a hacer sus vidas en otros países, sino los que se tuvieron que ir y siguen fuera de España, cuyo testimonio pocas veces oímos y menos se incorpora a nuestra realidad histórica presente.
Las actuales revueltas libertarias y democráticas en los países del norte de África, están poniendo en evidencia la propia historia y evolución democrática española. Desde el dictador coronel libio, queriendo imitar al dictador español en el bombardeo de sus conciudadanos y en la toma de Madrid, al rey marroquí aceptando las recetas de su primo de España, repartiendo autonomías para mantenerse en el trono, o la actuación la ministra de exteriores española pontificando por Oriente Medio sobre el modelo de transición a la democracia en España.
España vende reforma frente a ruptura, pero aquellos que hicieron la reforma, terminaron muy mal parados políticamente. UCD y sus diferentes sucedáneos desaparecieron en beneficio de los herederos de los poderes fácticos de la dictadura aglutinados en torno al conocido ex ministro de la dictadura en el PP. Y los reformistas del exilio, del PC y del PSOE, todos desaparecidos políticamente, en beneficios de los socialista mas acomodaticios con las instituciones de la dictadura, y de la Constitución impuesta después, hoy vigente. Incluso el pretendiente a rey más reformista, se quedó sin trono a favor de su hijo más acomodado a la dictadura, y a las dependencias estratégicas exteriores que esta tenía, sobre todo con EE.UU.
Por ello no es el "modelo español" de asalto al estado para consolidar una dictadura mas validó que el "modelo español" para hacer una transición reformista a la democracia, donde los reformistas han sido los grandes perdedores. No es como para animar a muchos en el norte de África a seguir el ejemplo. Solo los que piden libertad para hacer constituciones desde la ciudadanía, en lugar de otorgadas por reyes, o herederos de tiranos, tienen posibilidades de llevar a bien puerto las instituciones democrática en los países del Islam.
Y quizás España, buscando analogías históricas, como ya esta pasando con países de Europa del este ya incorporados a la UE o con respecto a las democracias americanas reparando su memoria histórica con sus Comisiones de la Verdad, se quede atrás de los países del norte de África, si aquí no se hace nada. Pero las fechas indican que algo debe ir pasando en España, además de seguir lo que otros estados de la UE van imponiendo, en materia de gestión económica de los recursos públicos y gestión de la deuda. Incluso los ciudadanos del Sahara podrían llegar a dar ejemplo.
Mientras, sigue siendo reconfortante escuchar la realidad y la visión de la España actual que tienen los españoles que aún siguen exiliados, o las de sus hijos y nietos, sin concesiones a la verdad, a la libertad y a la democracia real. Algunos incluso están pidiendo que los prósperos alemanes de hoy, como a italianos, paguen reparaciones a los ciudadanos españoles de la república y sus descendientes por el daño causado, por los alemanes nazis de entonces y fascistas italianos, y no solo que vengan a vender sus productos y a traer patentes, inversiones y turismo a España, como si no tuvieran nada que ver con la realidad española de ayer y de hoy. Los exiliados no retornados son el otro extremo de la verdad política española, el eslabón perdido para completar la realidad española histórica, actual y futura.


29 de marzo de 2011

Malditas guerras




Escrito por José Luis Centella Gómez


La decisión del presidente Zapatero con el apoyo de la mayoría de grupos parlamentarios, desde el PP hasta Iniciativa Per Catalunya, nos han involucrado en la cuarta guerra no declarada en los últimos diez años, una guerra que como las anteriores se desarrolla casualmente en un territorio con importantes recursos naturales.

En esta ocasión se nos quiere convencer de que estamos en una situación radicalmente diferente de las anteriores guerras, para justificar unas acciones bélicas que vuelven a situar a España del lado de los agresores. Por ello es necesario poner algunas cosas en su sitio, al menos para que la opinión publica no oiga sólo un argumentario y tenga elementos diferentes con los que formar su juicio.
Para empezar se dice que de lo que se trata es de frenar un genocidio, pero la realidad es que se ha rechazado la mediación de un grupo de países que, como Brasil, pretendían explorar una vía pacífica para la resolución del conflicto. También se nos dice que las acciones militares no buscan la eliminación de Gadafi, pero se bombardea su residencia.
Se nos dice que se actúa en función de un mandato de Naciones Unidas, pero se oculta que las acciones militares de la coalición están sobrepasando claramente este mandato, que se limita a conseguir una zona de exclusión aérea y no autoriza agresiones a poblaciones y el citado bombardeo de instalaciones como el palacio de Gadafi, ni mucho menos el apoyo militar a una de las partes en conflicto.
Se nos dice que se quiere evitar una masacre en Libia mientras se mira para otro lado cuando la violencia la cometen regímenes amigos, o cuando se mantiene la ocupación ilegal del territorio palestino por Israel o se atropella al pueblo saharauiEs evidente que los intereses de EEUU y de sus aliados no son ni mucho menos los anunciados, que la liberación del pueblo libio nada les importaba cuando recibían a Gadafi con todos los honores, le entregaban las llaves de oro de Madrid con la presencia de todos los grupos municipales menos el de IU, o cuando recibían regalos y celebraban fiestas en su honor; está claro que sólo el control del petróleo mueve esta acción en la que los ciudadanos libios son meras piezas en un tablero que se mueve desde la OTAN.
Quienes defendemos un orden internacional basado en la cooperación y la solidaridad entre pueblos nos rebelamos contra una organización militar como la OTAN, que representa el dominio de los poderosos y que impone la lógica de la fuerza militar sobre la lógica de la búsqueda de la solución pacífica de los conflictos.
No se trata de buscar similitudes o diferencias entre las guerras de Afganistán, Irak o Libia, sino de preguntarnos por qué no se han agotado las vías de negociación, por qué no se ha dado un margen de tiempo para que Gadafi cumpliera el acuerdo de la ONU. Se trata de preguntarnos a dónde nos lleva el camino iniciado, porque está claro que la OTAN y el Pentágono no suelen quedarse a mitad de camino cuando inician una agresión.
Con toda seguridad, las respuestas a estos interrogantes nos llevarían a la necesidad de dar salida a la industria de armamentos –resulta curioso, por cierto, lo fácil que aprueban los altísimos gastos que supone nuestra participación en la guerra y lo difícil que es conseguir que se aprueben políticas de gasto social–, a la intención de realizar una acción que haga patente el dominio de la OTAN sobre una zona en ebullición popular como aviso a los pueblos que planeen otro camino "hacia la democracia" que no sea el que decida la Casa Blanca, el FMI o la OTAN, y sobre todo, como ya he dicho, al objetivo de apoderarse de los recursos naturales, en este caso del petróleo.
Por todo ello considero que esta guerra no responde ni a los intereses del pueblo libio, ni a la necesidad de cambios en esa zona del mundo, ni mucho menos al deseo de conseguir un mundo más pacífico, sino todo lo contrario. Por ello la oposición a la guerra de Libia cobra el sentido de resolver los problemas mediante mecanismo pacíficos; y tiene el objeto de apoyar la necesidad de que la OTAN no sea quien determine la democracia a desarrollar en ningún país del planeta, y tiene la fuerza de la solidaridad con todos los pueblos que luchan contra el imperialismo.
En consecuencia, es un no a la guerra que denuncia la sumisión de un presidente del Gobierno que ha pasado de no levantarse al paso de la bandera de EEUU como protesta por su belicismo a ponerse de rodillas ante la bandera de la OTAN iniciando una acción militar. Y, sobre todo, es un sí a la paz que defiende la necesidad de apoyar el derecho de los pueblos a ser dueños no sólo de su destino político, sino también del disfrute de sus riquezas naturales actualmente expoliadas por las grandes potencias.
----------------------
José Luis Centella Gómez es Secretario General del Partido Comunista de España

27 de marzo de 2011

El Consejo Político de IUN-NEB rechaza el proyecto de Cantera en Zilbeti y el Plan Moderna




Proyecto Cantera a cielo abierto de Zilbeti


"Nos posicionamos en contra del proyecto de Magnesitas Navarras SA (Magna) para abrir una cantera a cielo abierto en el Monte Alduide, dado que es un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) que en 2005 fue declarado por el Gobierno navarro como Zona de Especial Conservación (ZEC). Que el Gobierno pretenda ahora aprobar una cantera, que supondría extraer 7.200.000 toneladas de material en los próximos 40 años y talar en torno a 100.000 árboles, nos parece una aberración. Puestos de trabajo, o dinero para los Concejos del Pirineo si, pero con Proyectos sostenibles."


Plan Moderna

"Rechazamos el Plan Moderna, por estar todo él basado en la competitividad , que es lo contrario al modelo de economía que nosotros queremos dar como alternativa, y que debe estar basado en la cooperación . Potencia al empresario como la base de la economía, en vez de dignificar el trabajo, como base real del proceso productivo. A la Administración como “una organización empresarial en sí misma con un funcionamiento eficiente”, y como “facilitador de la competitividad regional”.en vez de cómo un servicio al ciudadano. A la Sanidad como “elemento de generación de oportunidades de negocio empresarial y de producción de bienes y servicios internacionalmente”, en vez de verla como un derecho social, para mejorar la salud preventiva para el conjunto de la población"






Miles de ciudadanos protestan contra la intervención en Libia




Organizaciones políticas como Izquierda Unida, Izquierda Anticapitalista o el Partido Comunista, así como más de una decena de organizaciones sociales, marcharon en contra de la operación bélica de varios países, entre ellos España, en Libia.

A la manifestación acudieron bastantes más personas de las que esperaban los organizadores. Más de 10.000, cuantificaron ellos. Lo cierto es que cuando la cabecera de la marcha estaba ya en la Puerta del Sol de la capital, donde finalizaba el recorrido previsto, la cola seguía en la intersección de las calles Alcalá y Gran Vía.

¡No a la guerra!" fue, en efecto, el lema más coreado por los asistentes. La misma proclama que hace ocho años gritaron en la calle millones de españoles que no compartían la decisión del Gobierno de José María Aznar de participar militarmente en la guerra de Irak. También se escucharon otros. Algunos, como ¡OTAN no, bases fuera!, son ya una tradición en las protestas de la izquierda española. Otros se ajustaron a la causa. ¡No es una guerra, es un genocidio!, o ¡No más sangre por petróleo!, se escucharon durante todo el recorrido.

Los asistentes creen que la acción militar es "una agresión contra los pueblos"
Los participantes no comparten el convencimiento del Gobierno de que la intervención en la guerra libia va a favorecer a los derechos humanos de los ciudadanos que están siendo masacrados por su presidente, Muamar Gadafi, desde que a principios de año surgiera el movimiento popular contrario a su régimen. Según explicó desde la primera fila el actor Alberto San Juan, Estados Unidos, que está al frente de la operación, "no tiene credibilidad en la defensa de los derechos humanosTras la pancarta también se situaba otro actor, Willie Toledo, así como el portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares; el secretario general de IU Madrid, Gregorio Gordo; el portavoz de Izquierda Anticapitalista, Raúl Camargo, y el presidente de la organización pacifista Paz Ahora, Julio Rodríguez Bueno.

"Un pastel muy jugoso"
Al igual que su colega de profesión, Toledo afirmó que detrás de la intervención militar en Libia hay "intereses estratégicos" porque, añadió, los recursos energéticos del país norteafricano constituyen "un pastel bastante jugoso" para los países occidentales. El actor restó credibilidad a las informaciones que apuntan a que Gadafi perpetra ataques indiscriminados contra su población. "No hay una sola evidencia de los ataques, no hay pruebas al respecto", insistió. No obstante, quiso dejar claro que ninguno de los asistentes a la marcha apoya la dictadura de Gadafi.

Llamazares, que el pasado martes pronunció en el Congreso todo un alegato en contra de la participación española en Libia y cuyo partido, IU, fue junto con el BNG el único que se opuso al envío de efectivos, recalcó que la operación cuenta con un respaldo "parcial", ya que "en estos momentos la Unión Africana está totalmente en contra y la Liga Árabe está dividida". Por todo ello, recalcó, es una "intervención discutida que no pretende objetivos humanitarios".

"No echo de menos a nadie", recalca Willie Toledo sobre los artistas presentes
Más contundente, el portavoz anticapitalista Raúl Camargo calificó la operación de "guerra imperialista" que no persigue objetivos humanitarios porque, realmente, lo que buscan los países occidentales en Libia es "un acceso fácil al petróleo".

La salida de la marcha fue accidentada, ya que la Policía no cortó un tramo de la calle Alcalá por el que tenía previsto transcurrir la manifestación, lo que provocó las protestas de los asistentes, que incluso llegaron a enfrentarse con algún que otro empujón con los agentes.

Pero una vez solventado el problema, los asistentes no tardaron en asimilar el clímax de la protesta. Entremezclados con banderas republicanas y comunistas y portando con ellos numerosos carteles en contra de la OTAN y a favor de las revueltas que están teniendo lugar en muchos países árabes, no dejaron de gritar sus lemas.

Hasta que llegaron a la Puerta del Sol, donde otro actor, Juan Diego Botto, leyó el manifiesto aprobado por los convocantes con la ayuda de una activista pro derechos humanos marroquí. En el texto, los asistentes reconocen que "Gadafi no se rinde", ya que "sus fuerzas leales siguen matando al pueblo libio".

"Las fuerzas leales a Gadafi siguen matando al pueblo libio"
Pero arremeten contra "la reaccionaria coalición de fuerzas imperialistas encabezadas por la OTAN que ataca militarmente Libia, con el pretexto de defender a la población civil". Porque consideran que así esos países, entre los que está España, inician "una agresión más contra los pueblos", como anteriormente ocurrió en "los Balcanes, Irak o Afganistán, brutalmente agredidos con el mismo pretexto falaz".

En su opinión, aprobando la acción militar, "el imperialismo pone una vez más de manifiesto que poco le importa si las resoluciones de la ONU son justas o no", porque "sólo defienden intereses económicos". Esa afirmación la demuestran, añadieron, "los vetos a resoluciones vigentes de la ONU, a favor de los pueblos de Palestina y Sáhara".

Por todo ello exigieron "la retirada inmediata de la OTAN y de los gobiernos europeos al frente de la operación y la no intervención del ejército español". Además, consideraron que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha avalado "una agresión de cuyas futuras consecuencias será responsable directo".

El mundo de la cultura
Como viene siendo habitual, la convocatoria estuvo secundada por numerosas personalidades de la cultura y de las letras. Además de los ya mencionados, también se dejaron ver por la protesta el poeta Marcos Ana, el director teatral Juan Margallo, el escritor Isaac Rosa o el cantante Germán Coppini que, al finalizar el acto, emocionó a todos los asistentes entonando una canción antibelicista. La escritora Rosa Règas, que se encontraba en Barcelona en otra protesta en apoyo al juez Baltasar Garzón, envió una carta de solidaridad.

"No echo de menos a nadie", recalcó Willie Toledo tras ser preguntado por la ausencia de numerosos artistas que sí gritaron el ¡No a la guerra! en 2003, pero que ahora respaldan la guerra Libia.
Público

25 de marzo de 2011

"La voz de la calle". Un periódico para la izquierda









El día primero de abril, del que Antonio Machado recordaba que “son de abril las aguas mil”, es el mes que La Voz de la Calle ha elegido para su comparecencia ante un público que valoramos como prometedor y necesario.

No descartamos las dificultades de nuestro proyecto, o si se prefiere, nuestra aventura. La aventura es siempre emocionante y, en nuestro caso, esperamos que también venturosa. Cuando hablamos de dificultades queremos referirnos a todas las cambiantes circunstancias que presiden el acontecer y lo conforman.

Decía también Machado en su poema que en el campo abrileño sopla a veces “el viento achubascado” pero que “entre nublado y nublado / hay trozos de cielo añil”.

Estar a la altura de esas modalidades del clima político es nuestra aspiración. Deseamos que predomine el añil entre chubasco y chubasco de cualquier adversa ventisca.

Nuestro soplo, nuestro aliento periodístico, será clara y abiertamente de izquierda, de una izquierda transformadora con sus alternativas para cada sector de la sociedad. Hay derechos sociales que hoy en día no se defienden con suficiente vigor y es lo que precisamente queremos denunciar y vocear. Para nosotros, los sindicatos no pueden ni deben ser apéndice del gobierno, sino la expresión de una clase que se organiza y ofrece desde siempre su fisonomía, aunque no en todos los casos su diseño adecuado, su perfil bien reflejado.

El pensamiento conservador se refugia hoy en la expresión “neoliberal” para acreditar lo que dista de ser, es decir, una residencia autentica de las libertades en vez de un fortín de los egoísmos clasistas.

Ese pensamiento no es el nuestro. El nuestro se dirige a los trabajadores en su mejor acepción, con empleo en el mejor de los casos y sin empleo por obra y gracia de la avaricia del capitalismo especulativo.

Desempleados, pensionistas, autónomos, pequeños empresarios huérfanos de crédito, asociaciones de vecinos, organizaciones ciudadanos, ateneos, foros, movimientos ecologistas y feministas, con los colectivos gays, funcionarios, profesores de universidad, estudiantes universitarios o aspirantes a serlo, estudiantes orientados a la formación profesional, científicos, profesores, inmigrantes……. Para todos ellos abrimos los brazos de nuestra escritura y de nuestro mensaje. Y ello a través de debates y actos que acojan sus inquietudes políticas, económicas, culturales y de otras nobles índoles.

La economía estará también presente, como es lógico e indispensable, en nuestras secciones tanto la que así se define como las de política internacional y nacional.

Queremos que entre política y economía no se establezcan separaciones artificiales, como desgraciadamente suele apreciarse en otros medios e incluso en los meros planteamientos políticos. Estarán los problemas económicos en el corazón del debate político, que será nuestra síntesis intencional, de acuerdo con la realidad imperiosa, exigente no pocas veces de planteamientos radicales y alternativas de este signo. A fin de cuentas, es la estructura económica la que condiciona, con su inesquivable realidad, el decurso de la política. Propugnar en este marco la defensa de una Banca Pública, justo ahora que se opera la transformación de las Cajas de Ahorros, es algo que se ofrece como oportunidad, tan difícil como abordable en el mundo de las exigencias sociales..

La corrupción estará en nuestra diana informativa y de pensamiento. Corrupción política y empresarial, y medioambiental también, por supuesto.

La memoria histórica en el más serio y menos folclórico de los sentidos, formará parte de nuestro empeño periodístico, con la vista puesta en el significado ético de aquella República arteramente frustrada a su pesar.

Una Ley Electoral reformada, que acabe con los intereses grupales y los gremios egoístas tendrá que ir del brazo de una reforma constitucional que pueda desembocar en República o Monarquía según los azares del acontecer histórico que toque vivir.

Un proceso constituyente estará siempre en nuestro punto de mira político.

24 de marzo de 2011

El Supremo bloquea la inscripción de Sortu con tres votos discrepantes. Madrid busca aplazar lo que sabe inevitable





La decisión del Tribunal Supremo de atender las demandas de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado y, por tanto, rechazar la inscripción de Sortu en el registro de partidos políticos, además de confirmar que la separación de poderes en el Estado español es sólo una quimera, muestra una vez más que la respuesta de los mandatarios españoles a los movimientos realizados desde la izquierda abertzale por alcanzar un nuevo escenario de soluciones pasa por la confrontación pura y dura en todos los frentes. Ni siquiera las voces procedentes del propio mundo judicial, como la del fiscal jefe del TSJPV o la del juez emérito del Supremo José Antonio Martín Pallín, han hecho que la Sala del 61 dejara de lado por una vez su histórico papel de garante de la razón de Estado, ajeno a cualquier criterio judicial.

Sin embargo, al mismo tiempo, el fallo contrario a la legalización de una formación que cumple todas las condiciones impuestas por la Ley de Partidos Políticos es un indicador del miedo que los poderes del Estado tienen a una confrontación democrática con la izquierda abertzale, a que ese sector social pueda presentarse ante la sociedad en igual de condiciones que el resto y a que exponga su proyecto en las urnas. Es, por tanto, una muestra de debilidad y no de fortaleza, un intento de ganar tiempo y aplazar un escenario que saben ya inevitable. La izquierda independentista vasca hace tiempo que midió a su adversario y descubrió dónde es fuerte y dónde débil, y lo va a llevar a ese campo antes o después, por muchas zancadillas que le pongan en el camino, porque ese es el mandato que le dieron sus bases. Al Estado español, parece que es su apuesta, sólo le queda tratar de que ese día llegue lo más tarde posible.
Ahora queda el recurso en el Tribunal Constitucional, pero mientras éste adopta una decisión -puede demorarse varios meses-, y sea cual sea ésta, en Euskal Herria es momento de seguir avanzando y acumulando fuerzas para lograr un escenario en el que nadie vuelva a estar pendiente de 16 jueces.
------------------------
Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20110324/255713/es/Madrid-busca-aplazar-que-sabe-inevitable

23 de marzo de 2011

Cayo Lara: "El que más bombardee se llevará más tajada"



Critica la "hipocresía" de España y de Europa ante un Gadafi "que ayer era amigo" de "Sarkozy, del rey Juan Carlos y de Zapatero"

El coordinador general de IU, Cayo Lara, ha acusado de "hipocresía" a los gobernantes de España y Europa que apoyan la intervención en Libia, que anteriormente negociaban con Muamar el Gadafi, y ha insistido en su rechazo a un conflicto que sostiene que "estaba premeditado" y en el que lo que lo "que se cuece, es el reparto del petróleo".

Cayo Lara, en declaraciones a los medios de comunicación durante una visita a la ciudad de Ferrol (A Coruña), ha incidido en el rechazo de su formación política a la intervención militar en Libia, bajo el argumento de que "lo que está detrás es el petróleo".Aquí nadie se chupa el dedo, si esto hubiese ocurrido en Extremadura", según ha aludido a un caso hipotético, "no habría flota ni nadie", ha asegurado, porque "ahí lo que se está cociendo es el reparto del petróleo". En esta línea, insinuó que "el que más bombardee es el que mayor tajada se llevará de la cuota del petróleo cuando se tenga que repartir".

Cayo Lara ha criticado la "hipocresía" de España y de Europa, ante un Gadafi "que ayer era amigo", de "Sarkozy, del Rey Juan Carlos, de Zapatero y de todos los mandatarios". Para ilustrar su afirmación, enseñó las fotografías en las que se mostraba que el líder de Libia había sido recibido por representantes políticos españoles, europeos y norteamericanos, incluido un Ruiz Gallardón que le entregó las llaves de la ciudad.

Así, ha asegurado que "cuando se aplaudía" a Gadafi se estaba "haciendo negocio de armas por petróleo" y "esas armas son las que ahora quieren destruir y el petróleo es con el que ahora van los aviones a Libia".

El coordinador general de IU, que puntualizó que su rechazo a la guerra no supone que se defienda a Gadafi, ha recordado que la resolución sobre la que jurídicamente se sostiene la intervención no contó con el apoyo de Rusia, Alemania, Brasil y China, por lo que ha instado a los gobernantes españoles a "copiar a Alemania y a Angela Merkel". La resolución "ya no cuenta tampoco hoy con el apoyo de la Liga Árabe ni de la Unión Africana", porque está siendo "violada" por los mandos norteamericanos y franceses, ha añadido.

Asesinatos de Gadafi
Cayo Lara ha manifestado que "cada día existen más dudas", y ha puesto en entredicho que el régimen de Gadafi haya cometido los asesinatos de civiles. "¿Hemos visto los asesinados de Gadafi, alguien los conoce, han circulado por las agencias que suministran comunicación, y si los hubiese habido, no habría ya fotografías?", ha afirmado.

También el coordinador general de IU quiso matizar las distintas ideas surgidas en torno al levantamiento ciudadano en contra de Gadafi, asegurando que no es comparable con los movimientos civiles de Egipto o Túnez, puesto que en el caso de Libia, ha sido protagonizado por "una tribu" que, a su juicio, "se levanta contra un dictador", y con una importante capacidad armamentística que les hace disponer incluso de tanques.

Así, Cayo Lara sostiene que el levantamiento contra Gadafi se produce "por algo" y que la "decisión estaba premeditada". En su teoría sobre los "intereses" existentes en torno al conflicto de Libia, ha apuntado hacia Estados Unidos, que "no se llevaba petróleo" del país, pero ahora "puede que sí se lo lleve".

El responsable de Izquierda Unida ha añadido que en Libia se espera "lo peor", con una guerra civil, con un "reguero de sangre que puede tardar mucho en resolverse y va a crear mucho sufrimiento" en un país, ha destacado, con una de las "rentas per capita más alta de los países del norte de África, 16.000 euros".
Público

22 de marzo de 2011

Manifestación: Por la emancipación de los pueblos árabes! ¡Ni dictaduras, ni imperialismo!




Convocan:
ACSUR-Las Segovias, Asociación Marroquí de Derechos Humanos, Casa Libia, Centro de Defensa y Estudios de Derechos Humanos, Corriente Roja, En Lucha, Izquierda Anticapitalista, Izquierda Unida, Juventud Comunista de España (marxista-leninista), Partido Comunista de España (marxista-leninista), Partido Comunista de Madrid, Plataforma de Ciudadanos por la República, Socialismo Libertario, Vía Democrática.



Sábado 26 de marzo, 18'00h
Cibeles-Sol
Madrid

La Plataforma de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe hace este llamamiento a las organizaciones políticas, sindicales y sociales de Madrid para unirse a la manifestación de este 26 de marzo en solidaridad con la lucha de los pueblos del Mundo Árabe para la consecución de su legítimo derecho a la libertad y a la dignidad.

La lucha de los pueblos tunecino y egipcio y la victoria de estas dos revueltas populares que han transcurrido durante los últimos meses, abren la puerta a verdaderos cambios posibilitando la construcción de movimientos populares que tomen las riendas de su destino en estos dos países y en tantos otros necesitados de ese soplo de esperanza. Esta victoria es sólo el comienzo de una nueva era y una fuente de inspiración para todos los pueblos, y esencialmente para el mundo árabe, que aspiran a la libertad, la dignidad, la democracia y la justicia social. Los pueblos del Yemen, Jordania, Omán, Bahréin, Irak, Arabia Saudí, Irán, Argelia y Marruecos y Libia están a su vez en la calle, batallando por un cambio político que ponga fin a sus regímenes autocráticos y despóticos.En Libia, continua la masacre. Gadafi no se rinde y sus fuerzas leales siguen matando y bombardeando al pueblo libio. Frente a la brutal represión, las fuerzas populares se organizan y luchan para parar el continuo derramamiento de sangre y poner fin al régimen. EEUU y los países imperialistas europeos amenazan con intervenciones militares en Libia. Estos mismos dirigentes que durante años, le han apoyado, vendido armas, comprado gas y petróleo están hoy intentando tomar el control de la situación.
Bajo la justificación de la defensa de la democracia y el progreso, estas tentativas de injerencia de las potencias imperialistas en Egipto y Túnez y de la OTAN en Libia responde a la defensa de sus intereses económicos y políticos en esta región manteniendo para ello las relaciones de fuerza impuestas por el neoliberalismo y el imperialismo.

No tardaron en efectuar viajes a Egipto D. Cameron, C. Ashton, así como dirigentes estadounidenses e israelís; R. Zapatero ha elegido visitar Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Túnez, con el objetivo de conseguir nuevos proveedores de gas, y vender a Túnez el modelo de la “transición española”, proponiendo un Plan Marshall con la participación y la “movilización de una gran coalición de multinacionales”!

Las revoluciones políticas que viven los países del mundo árabe han transformado el statu quo en el que estaba inmersa la región del Magreb y Oriente Medio así como la situación geopolítica mundial. Israel ha perdido su aliado egipcio y tiene razón en temer por su estrategia expansionista. De igual modo la Autoridad Nacional Palestina y Hamas se enfrentan a revueltas en sus territorios, exigiéndoles unidad política frente a la ocupación israelí y el inicio de reformas democráticas.

¡Las revoluciones están en marcha y tienen que ser obra de los pueblos, sin injerenciaS imperialistaS de NINGÚN TIPO!

Con esta manifestación, queremos:

- DENUNCIAR la dura represión, las detenciones e intimidaciones diarias que se están dando en Argelia, Marruecos, Bahréin, Yemen, Irán, etc. para callar las voces que reivindican un cambio político.

- CONDENAR el régimen sanguinario de Muamar el Gadafi y la masacre perpetrada sobre el pueblo libio.

- HACER PATENTE la permanente hipocresía de los gobiernos europeos y estadounidense que mantienen su política de intereses en la región, una política imperialista que ha provocado, con la connivencia de los regímenes árabes, la miseria social y económica de sus pueblos.

- EXIGIR el cese de las injerencias imperialistas para controlar los procesos revolucionarios ya en marcha en Túnez y Egipto.

- RECHAZAR firmemente cualquier intento de intervención militar imperialista que, como ya se demostró en Irak o Afganistán, no busca el bien del pueblo sino apoderarse de sus riquezas y asegurar su dominio en la zona.

- EXIGIR al gobierno la no utilización del Estado Español como plataforma de agresión.

- EXIGIR la renuncia en el Estado Español del cuerpo diplomático del régimen libio, por su estrecha y demostrada connivencia con el mismo.

- LLAMAR a los colectivos sociales, las organizaciones políticas de izquierda y la comunidad árabe de Madrid a que apoyen activamente las luchas de los pueblos contra las dictaduras, por la justicia social, la democracia, la libertad y la dignidad.

- APOYAR sin reserva las luchas de los pueblos por un cambio democrático en sus países hoy y mañana y hacer nuestras sus reivindicaciones.

¡DIFUNDE Y ACUDE!

21 de marzo de 2011

Libia: Gadafi mata, y la intervención más



David Karvala
La situación en Libia es muy compleja, eso es evidente. Por lo que hace falta un análisis, no basta con las reacciones instintivas —en un u otro sentido— de algunos sectores de los movimientos sociales y de izquierdas occidentales. Con estas notas no se pretende ofrecer una respuesta completa y final, sino aportar elementos que nos ayuden a decidir qué debemos decir y, aún más importante, hacer, ahora mismo.
No a la intervención

Si sólo podemos decir una cosa respecto a Libia, ahora mismo ésta debe ser ¡No a la intervención!

La Zona de Exclusión Aérea nunca iba a consistir en la simple e inocente protección de los sublevados. Se sabía que implicaría ataques aéreos, dirigidos en principio contra las instalaciones militares de Gadafi. Pero, como dijo Joan Roure, director de noticias internacionales de TV3, en una charla para Aturem la Guerra, los bombardeos aéreos nunca son quirúrgicos, siempre hay “daños colaterales”. Es decir, al atacar las instalaciones antiaéreas de Gadafi en Trípoli, se mata a civiles, quizá algunos de ellos procedentes de los mismos barrios obreros que se han manifestado reiteradamente contra Gadafi desde el inicio de la revolución libia.La hipocresía de la intervención es sobrecogedora. Cuando Israel llevaba a cabo sus masacres en el Líbano y Gaza, ningún país occidental ni tan siquiera exigió que el Estado sionista parase, ni mucho menos pensó en obligarlo a hacerlo con misiles y bombas. Entre los que atacan Libia ahora están los protagonistas de las ocupaciones de Afganistán e Irak, que han provocado cientos de miles de muertos.

Lo más flagrante es que en el mismo momento en que la “coalición internacional” interviene bajo el pretexto de defender a los opositores libios, Arabia Saudita —que colabora en esta coalición— envía mil soldados a Bahrein para sumarse a los ataques mortíferos contra los opositores en ese país. Las protestas masivas en Yemen ya han sufrido decenas, quizá centenares de muertos, a manos de las fuerzas de seguridad de Saleh, firme aliado de Occidente. Aquí tampoco habrá intervención para acabar con la violencia del dictador.

Si los países occidentales realmente quisieran ayudar a los pueblos del mundo árabe en su lucha por la democracia, saldrían de manera inmediata de Afganistán e Irak; dejarían de apoyar a todas las dictaduras de la región, rompiendo con ellos en lo político, lo económico y lo militar; por encima de todo, dejarían de apoyar los crímenes de guerra de Israel y lo obligarían a cumplir con las resoluciones de la ONU. Dado que no hacen nada de esto, es evidente que no les interesa en absoluto defender la democracia, la justicia, ni nada por el estilo.
Los motivos de la intervención


La explicación más sencilla y evidente de la intervención es el petróleo. Sin embargo, hay que entender que no es el único motivo del ataque.

Un motivo potencial que se debe descartar es que Gadafi sea un “enemigo del imperialismo”; a esto volveremos más adelante.

El enemigo real del imperialismo es la ola de revoluciones que se extiende por la región. Ya cayeron Ben Ali en Túnez y —mucho más grave por su importancia respecto a Palestina— Mubarak de Egipto. Otros muchos dictadores aliados se enfrentan a movimientos más o menos grandes, como también lo hace Asad, en Siria, que es aliado o amigo de Occidente según el momento. Las revoluciones tomaron desprevenidos a todos los dirigentes del mundo; todos sus servicios de espionaje no sirvieron para nada.

Si logran crear en Libia un gobierno estable prooccidental, esto podría ayudar a frenar el proceso revolucionario. Por un lado, fortalecería el elemento de “cambiarlo todo para que nada cambie”, que es la mayor esperanza de EEUU para salvar los muebles, ahora que las revoluciones están en marcha. Por otro, supondría tener un aliado ubicado estratégicamente justo entre Egipto y Túnez, los dos países en los que el proceso revolucionario más ha avanzado hasta el momento. De esta manera, EEUU y sus aliados tendrían más capacidad “disuasoria” ante posibles cambios más radicales en estos países. (Por supuesto, este argumento sólo es válido si se reconoce que hay revoluciones en marcha en Egipto y Túnez; a esto también volveremos).

Para EEUU, cuyas desastrosas ocupaciones de Afganistán e Irak lo han debilitado mucho en la región, el hecho de presentarse como defensor de los libios le podría ayudar a recuperar posiciones, y servir de justificación para sus acciones militares.

Finalmente, un aspecto interesante del ataque a Libia es la manera en que Francia se reafirma como potencia militar, tras su coqueteo verbal (que incluso algunos intelectuales del Foro Social Mundial se creyeron) con el pacifismo en 2003. Aquí hay un complicado juego poliédrico de alianzas y rivalidades entre las diferentes potencias imperialistas: EEUU, los diferentes países de la UE; China; Rusia… Tendremos que estar atentos.
Gadafi no es de los nuestros


A estas alturas, sorprende tener que insistir en esto, pero vale la pena comentarlo brevemente.

La toma de poder en Libia, en 1969, por parte de un grupo de militares —inspirados en la hazaña de 1952 de los oficiales libres egipcios— fue una acción desde arriba, sin apenas movilización social. Como en tantas luchas anticoloniales, hubo mejoras sociales pero se pasó más o menos pronto de la liberación a un régimen autoritario. En los años 70, Gadafi ya era un dictador, pero con suficiente retórica radical como para engañar a ciertos sectores de la izquierda y asustar a los gobiernos de Occidente.

En los 90, sin embargo, tras la caída de la URSS, los gobiernos occidentales y Gadafi empezaron a entenderse; a los primeros les interesaba el petróleo, mientras que el último buscaba apoyo frente al crecimiento en la región de grupos islamistas del estilo de Al Qaeda. Tras el 11-S, Gadafi fue recibido como el hijo pródigo, cortejado por Italia, Francia, Gran Bretaña… Estos tres países le suministraron dos tercios de las armas que utiliza ahora contra la oposición. Gadafi por su parte, hizo cada vez más explícito su papel de aliado fiel de Occidente, presentándose como el baluarte contra el islamismo radical y la inmigración desde África.

Incluso durante el conflicto actual, Gadafi ha intentado defenderse afirmando que financió la campaña electoral de Sarkozy y buscando el apoyo de Israel.

La retórica radical que Gadafi ha recuperado en los últimos días no debe engañar a nadie. No es antiimperialista, sino un sirviente del imperialismo caído en desgracia, como lo era Sadam Husein. Los que intentan mantener lo contrario sólo dificultan la movilización contra el ataque militar occidental, y más en general, fomentan la confusión respecto a qué supone oponerse al imperialismo.
La revolución libia es tan real como las otras


Algunos de los defensores de Gadafi intentan presentar las luchas en Libia como algo totalmente diferente a las revoluciones en marcha en otros países de la región. Se argumenta que las protestas en Libia son “tribales”, o bien obra de agentes de la CIA. Se nota la contradicción al alabar los “avances sociales” traídos por Gadafi, para luego afirmar que la sociedad libia es demasiado atrasada como para llevar a cabo una lucha política que no sea tribal o dependiente de un poder extranjero.

En realidad, todas las revoluciones de la región tienen cosas en común y elementos muy específicos. En Yemen, la división del país durante la guerra fría —con un norte pro occidental y un sur aliado con Moscú— aún pesa mucho. Desde la unificación del país en 1990, quien manda es Saleh, el antiguo dirigente del norte, lo que contribuye a las luchas en el sur. Por otro lado, en el norte un factor importante son las tribus chiítas. En Bahrein, la división religiosa también es clave: el rey es sunita, apoyado por Arabia Saudita; la mayoría de la población, y por tanto de los manifestantes, son chiítas… con lo cual algunos los ven como una quinta columna de Irán, también mayoritariamente chiíta.

Así que la lógica que dice que Libia no es una revolución debido a tal o cual factor específico lleva a descartar todas las revoluciones de la región. Por poner un ejemplo, un tal Manuel Freytas escribió que “El objetivo de la ‘democratización’ (que comienza por Túnez y Egipto) es… instalar gobiernos títeres legitimados en las urnas… En términos estratégicos, el reemplazo del régimen ‘militarista’ de Mubarak por un gobierno ‘democrático’ elegido en las urnas significa la combinación del ‘poder duro’ (El Pentágono) con el ‘poder blando’ (el Departamento de Estado) dentro de un dispositivo convergente de control por ‘izquierda’ y por ‘derecha’.” O sea, todo es una maniobra desde arriba, de la CIA y el Pentágono…

Lenin explicó en 1916 que en todas las revoluciones auténticas hay factores diversos, luchas de la pequeña burguesía por cuestiones nacionales, religiosas, etc. y que “quien espera una revolución social pura, no la verá jamás. Será un revolucionario de palabra, que no comprende la verdadera revolución.”
La debilidad corrompe


El revolucionario judío palestino, Tony Cliff, solía decir que “el poder corrompe, la falta de poder corrompe absolutamente”. La debilidad de los dirigentes opositores ante los ataques de Gadafi los llevó a corromperse, buscando el apoyo de Occidente.

No es la primera vez que ocurra algo así. En Irak, los principales partidos del Kurdistán iraquí, que tenían historiales de lucha antiimperialista, pasaron en 1991 a ser aliados de EEUU. Los dirigentes de estos partidos se corrompieron totalmente, pero esto no es un motivo para dejar de defender los derechos nacionales del pueblo kurdo.

Los dirigentes de la oposición que buscan la intervención occidental no han ido tan lejos como los kurdos, pero cometen un grave error. Piensan que pueden pactar con el diablo a medias, exigiendo una zona de exclusión, pero oponiéndose a cualquier presencia de tropas extranjeras. En realidad, la misma lógica que justifica ataques con aviones extranjeros también podría justificar ejércitos extranjeros y una ocupación en toda regla.

Por muy desesperada que fuese la situación de la revolución bajo las bombas de Gadafi, la intervención extranjera la debilitará aún más. No se puede hacer una revolución bajo la protección militar de EEUU y cía. Una revolución no es principalmente una cuestión militar, sino social. El punto débil de la revolución libia ha sido Trípoli, donde Gadafi ha mantenido la hegemonía, a pesar de las protestas en muchos barrios obreros. Los bombardeos occidentales en la ciudad no mejorarán el balance político a favor de la revolución, sino que reforzarán al dictador.

¿Cuál es la alternativa? Algunos hablan de imponer sanciones al régimen de Gadafi, dejando de comprarle petróleo o venderle armas, por ejemplo. Parece de sentido común, pero si a la vez se siguen vendiendo armas y comerciando con Israel, Arabia Saudita, etc., se reproduce el doble rasero evidente con el ataque militar. Y es obvio que las ganas de los países occidentales de tomar medidas contra Gadafi no se extienden a los demás gobiernos dictatoriales y/o asesinos. Tampoco debemos olvidar los terribles efectos sobre la población iraquí de las sanciones que sufrió su país en los años 90. Es “realista” exigir sanciones contra Gadafi, porque los poderosos pueden apoyarlas; no lo es en los demás casos, porque ellos no las querrán aplicar.

La verdad es que la izquierda y los movimientos sociales internacionales no tenemos una manera fácil de resolver el problema, como no la tenemos para el conflicto palestino, ni mucho menos ante el hecho de que unos 20 mil niños en todo el mundo mueren cada día de enfermedades y hambre. Si la propia revolución hubiera logrado derribar a Gadafi, habría sido un paso positivo en el cambio global que necesitamos. Pero el fortalecimiento del imperialismo mediante su intervención en Libia —con las justificaciones y excusas humanitarias que sean— fortalecerá al FMI, al Banco Mundial, a la Organización Mundial del Comercio, y a las demás agencias que provocan estos 20 mil muertos infantiles diarios. ¿Quiénes son los que no se preocupan por la pérdida de vidas humanas?
Una solución, revolución


Esto ya no es lema abstracto. La alternativa a la intervención occidental es la revolución en la región… y esperemos, con el tiempo, más allá.

Es esencial entender que la revolución tunecina no acabó en enero, y que la egipcia no terminó con la caída de Mubarak el 11 de febrero; eso fue sólo el principio. Si logran derribar a los dictadores en otros países —Yemen, Bahrein, Siria…— también será sólo un paso de un largo proceso.

Los que argumentan que las revoluciones han cambiado muy poco pierden de vista que la polarización sigue dentro de ellas. En Egipto, por ejemplo, la organización y las luchas obreras van creciendo y planteando las demandas económicas que surgieron a partir de 25 de enero, al lado de las exigencias democráticas. En Túnez, cuando la mayoría de los corresponsales internacionales ya se habían marchado, hubo nuevas protestas, y volvió a caer el gobierno.

Una nueva victoria importante de cualquiera de estas revoluciones podría dar nuevas alas a la revolución en Libia, en varios sentidos.

Por encima de todo, volvería a poner la revolución y la lucha social en un primer plano, apartando del escenario de la “democratización” a las fuerzas occidentales.

Bajo las bombas, Gadafi puede imponer un control más férreo que nunca, en nombre de la defensa de la patria. Si no hay alternativa, mucha gente lo aceptará. Un nuevo impulso a la revolución podría recordar a los que rechazan la dictadura que las opciones no se limitan a Gadafi u Occidente.

Tampoco hay motivos para pensar que el este de Libia, que parece que por ahora seguirá en manos del Consejo liderado por ex colaboradores de Gadafi, no pueda experimentar debates y cambios políticos. Mientras la revolución avanzaba, había conflictos entre el Consejo y los comités de ciudad o de barrio en las zonas liberadas. Era difícil saber con exactitud qué pasaba, pero parecía que el Consejo era más partidario de aliarse con Occidente que los comités locales; de ahí que activistas de base detuvieran a los agentes de las fuerzas especiales británicas que intentaban llevar a cabo una operación secreta en el este de Libia. Quizá, bajo las bombas de Gadafi, incluso estos grupos locales se dejaron convencer por la idea de la intervención extranjera, pero con el tiempo —y viendo la actuación de Occidente por un lado, y de las revoluciones árabes, por otro— las diferencias pueden volver a abrirse, en este y otros temas.

La mejor esperanza para romper el régimen de Gadafi no son las bombas extranjeras, sino un movimiento social que plantee una alternativa política y social capaz de atraer a la gente trabajadora y a las capas bajas del ejército de ambas partes del país, actualmente dividido. Esta alternativa no vendrá del Consejo de ex ministros de Gadafi, menos aún del propio Gadafi.
Y, ¿nosotros?


Como ante el ataque a Afganistán en 2001, y contra Irak en 2003, tenemos que insistir en el “No a la guerra”, no a la intervención occidental. Pero la situación es más difícil y compleja que nunca.

Mucha gente que se resistió a las tentaciones de la intervención humanitaria en aquellos casos ha cedido esta vez. Iniciativa per Catalunya votó a favor de una “Zona de exclusión aérea”; incluso un intelectual marxista normalmente lúcido como Gilbert Achcar se ha dejado llevar. Según él: “desde una perspectiva antiimperialista uno no puede ni debe oponerse a la zona de exclusión aérea, dado que no existe ninguna alternativa plausible para proteger a la población amenazada”.

No sería sensato centrarnos en denunciar a las personas que toman esta actitud como a agentes del imperialismo; más productivo será el debate paciente, junto a un seguimiento cuidadoso de los acontecimientos. Inevitablemente, tarde o temprano se darán cuenta de su error.

Un movimiento contra la intervención no tiene porqué excluir a la izquierda pro Gadafi, pero sería un suicidio político permitir que su visión, extremadamente minoritaria, fuese el discurso del movimiento.

El reto principal en las próximas semanas, quizá meses, respecto a Libia, será romper el mito de la intervención humanitaria. Logramos romperlo respecto a Irak, se ha ido debilitando en Afganistán, con Libia parece que quieren recuperarlo. Hará falta mucha explicación paciente para evitar que lo logren.

Con lo que hay que romper, más que nada, es con la idea de que la política se limita a escoger a cuál país o cuál dirigente seguir. Antes era ¿EEUU o la URSS?, ahora es ¿Sarkozy o Gadafi? ¿Obama o Ahdeminejad?… ¿Zapatero o Rajoy?

Las revoluciones en Túnez, y por encima de todo, en Egipto nos demuestran que la política de verdad consiste en la gente corriente colaborando, luchando juntos para cambiar sus vidas, y así cambiar el mundo.

Respecto a la intervención en Libia, más que discutir las disposiciones militares en según qué zona del país, debemos plantearnos una pregunta mucho más sencilla.

¿Nos fiamos o no de nuestros dirigentes?

Si nos fiamos de ellos para solucionar los problemas internacionales, ¿por qué no también fiarnos de ellos para arreglar la crisis? Si aceptamos los bombardeos en Libia como un intento serio de conseguir la paz y la democracia, ¿por qué no aceptar los regalos millonarios a la banca, y los recortes sociales, como un intento de conseguir la justicia social?

En cambio, si sabemos de sobra que son unos mentirosos corruptos, incapaces de hacer nada bien para la gente corriente de su propio país, ¿por qué debemos pensar que van a hacer algo bueno para el pueblo libio?

No, con todo, debemos inspirarnos en el espíritu de Tahrir.

No a la intervención, sí a las revoluciones árabes.
David Karvala. Militante de en Lucha

Cobarde, títere, corrupto y además cruzado





Jesús Eguiguren, presidente del Partido Socialista de Euskadi, tuvo el atrevimiento de publicar un artículo el pasado día 15, en el boletín oficial del partido conocido por Socialista, por otro nombre El País, en el que acusaba de "falta de valentía" al secretario generalísimo de su partido, el compañero Rodríguez Zapatero. Tiene motivos para arrepentirse. Inmediatamente cargó contra él todo el aparato del partido, y se vio obligado a declarar que había cometido un error, que era un gran admirador del generalísimo, y que le considera el político más valiente del mundo. De modo que el compañero Eguiguren hizo gala de su propia falta de valentía.

Sin embargo, tenía razón. El compañero Rodríguez es un cobarde integral, que ha aceptado el papel de ser un títere del emperador de turno en los Estados Unidos. Cuando estaba en la oposición se quedó un día sentado al paso de la bandera imperial de las barras y estrellas, cosa que algunos aplaudimos y sentimos respeto por él. Pero en cuanto se vio jefe del Gobierno español, corrió a postrarse ante el emperador de entonces, que era Bush II, quien ni se fijó en él. Ha tenido más éxito con Obama I, porque le dedica alguna sonrisa en las reuniones internacionales.
Su calaña se ha puesto una vez más de manifiesto al apresurarse a apoyar la intervención colonialista en Libia. Este mismo sujeto fue el que, cuando estaba en la oposición, prometió retirar a los militares españoles de misiones en el extranjero. Desde que es jefe del Gobierno no cesa de enviar soldados españoles a morir en Afganistán, al servicio de los intereses coloniales de los Estados Unidos. Y ahora los manda a Libia, país petrolífero no sometido al Imperio, con la misma misión.sEn realidad el compañero Rodríguez demuestra idéntica ralea que su predecesor y maestro, el compañero Felipe González: cuando estaba en la oposición prometió en el Congreso de los Diputados que si llegaba al poder sacaría a España de la Organización Terrorista del Atlántico Norte (OTAN) al servicio del imperialismo gringo. Al convertirse en jefe del Gobierno montó un absurdo y carísimo referéndum para meter más todavía a España en la organización, con una papeleta de votación que ya tenía impresa este vergonzoso enunciado de intenciones: "El Gobierno considera conveniente, para los intereses nacionales, que España permanezca en la Alianza Atlántica". Aquel 12 de marzo de 1986 el partido presuntamente Socialista se cubrió de oprobio para siempre.
Por si fuera poca la desfachatez exhibida, el compañero González hizo que uno de los suyos, Javier Solana, fuese nombrado secretario general de la organización, y dirigiese el bombardeo genocida contra Yugoslavia. Y todavía el partido tiene la cara dura de presentar a este criminal contra la humanidad como un héroe nacional.
Cuando el compañero Rodríguez estaba en la oposición organizó manifestaciones contra la intervención de tropas españolas en Irak. Muchísimos anticolonialistas acudimos a ellas. Ahora el ministro Pepiño Blanco ha tenido el cinismo de afirmar que "España se siente orgullosa de participar en las acciones contra Libia". Lo que se siente España es ofendida y humillada por tener un Gobierno de fantoches sometidos al criterio del imperialismo, sin que haya un solo socialista que se atreva a decir en público lo que algunos comentan en privado: que su secretario generalísimo es un pelele del imperialismo. Les falta valentía a todos por igual, como a Eguiguren.
Ha sido el presidente de la República Francesa el organizador de esta novena cruzada contra el Islam. Recupera el ardor de Luis IX de Francia en el montaje de las dos últimas cruzadas medievales, que fueron dos rotundos fracasos, y hasta el mismo rey halló la muerte en el sitio de Túnez en 1270. Pero la Iglesia romana le agradeció sus esfuerzos nombrándole santo. ¿Querrá el pequeño Napoleón, según llaman sus paisanos a Nicolas Sarkozy, llegar también a los altares, con cuernos y todo?
Lo seguro es que esta novena cruzada será un fracaso como las medievales, porque los pueblos ya no aceptan someterse al colonialismo de otra nación que obedece a una religión opresiva, causante de millones de muertos a lo largo de la historia, en los enfrentamientos raciales que son también confesionales. En Irak las tropas invasores empiezan a abandonar el país, después de asolarlo inútilmente, porque no han conseguido dominarlo. En Afganistán está sucediendo lo mismo.
El Ejército español hará una vez más el ridículo. La última vez que los militares españoles consiguieron una victoria fue en 1868, en el puente de Alcolea, cuando los soldados de la libertad derrotaron a las tropas realistas de la destronada Isabel II. Desde entonces no han conseguid más que derrotas en todas las guerras coloniales. El Ejército victorioso en 1939 ganó la guerra gracias a los instructores y el armamento de la Alemania nazi y la Italia fascista. Sus sucesores son los que están combatiendo en Afganistán y en Libia, y regresarán derrotados y humillados.
La disculpa de la OTAN para bombardear a Libia es que Gadafi estaba bombardeando una ciudad de Libia. De modo que para impedir que se bombardee a los libios se bombardea a los libios. Es el colmo del cinismo político. La realidad es que Libia produce un petróleo de excelente calidad, y el líder de la revolución es contrario al imperialismo. Ciertamente Gadadi es un canalla que se ha comparado con el dictadorísimo Franco, pero los invasores del país son tan canallas como él.
Pretenden restaurar la monarquía derrocada el 1 de setiembre de 1969, y sentar en el trono a un nieto del corruptísimo rey Idris, que será como su abuelo, y aceptaría el control colonialista gringo de sus riquezas naturales, cosa que nunca ha tolerado Gadafi. Los reyes son siempre tiranos, pero mucho más en los países musulmanes.
En estos mismos días el rey de Baréin ordena matanzas de los ciudadanos que piden democracia para el país. Tropas enviadas por el rey de Arabia Saudita están asesinando a la población, sin que los Estados Unidos protesten. Es que en su territorio mantienen una base militar, necesaria para su control de la zona.
También en Marruecos se suceden las manifestaciones en solicitud de democracia. El rey es además del jefe político el jefe religioso, y desde luego el jefe del Ejército y la Policía. Dado el control absoluto de las informaciones, se ignora el número de muertos, heridos y detenidos, acumulados desde que el 11 de febrero comenzaron las manifestaciones populares. Es igual, porque el rey tiene firmados acuerdos con los Estados Unidos, y en consecuencia se halla libre de censuras.
Los ciudadanos de Estados Unidos se hartaron de ser una colonia dominada por el rey de la Gran Bretaña, y se declararon independientes en 1781 después de una guerra desigual. Sin embargo, sienten predilección por los reyes ajenos, siempre que obedezcan sus órdenes. Y dan palmaditas en la espalda a los jefes de sus gobiernos títeres. Por eso la colonia española está tan feliz, con su rey y su jefe del Gobierno al servicio del imperialismo. Causa sonrojo leer la historia de España, pero la actual ignominia supera en indignidad todos los capítulos anteriores.
------------------------------
Arturo del Villar es Presidente del Colectivo Republicano Tercer Milenio
Visite www.fresdeval.blogspot.com

Crucifijos en la Escuela. El Tribunal de Derechos Humanos dicta una sentencia contra la libertad de conciencia




El 18 de marzo de este año se dio a conocer una sentencia del Tribunal de Derechos Humanos a favor de los símbolos religiosos en la escuela italiana. Lo primero que llama la atención es que siendo un tribunal que debería proteger el ejercicio de los derechos individuales, no hace ni una sola referencia a la protección de estos derechos. Aún peor, considera que los padres son propietarios de sus hijos y tienen derecho a imponerles sus opiniones. En cuyo caso habría que admitir que se les impone por voluntad paterna una conciencia que aún los menores de edad deben ir elaborando entre todas las opciones que se presentan.
Considera que la paternidad tiene el derecho de agresión de la conciencia sobre los hijos. Y esto lo defiende un Tribuna de Derechos Individuales. Lo primero que se me ocurre es que este tribunal debería dimitir por no garantizar el ejercicio a la libertad de conciencia en proceso de formación de los menores, que tienen los mismos derechos que los adultos. Y si existe un tiempo en el que la formación en la libertad de conciencia debe estar protegido ese es precisamente la infancia y la juventud.
La siguiente barbaridad en la que sustenta su argumentación es que "Italia da a la religión mayoritaria del país una visibilidad preponderante en el ámbito escolar". ¿Desde cuándo la "voluntad general", la "moral colectiva" es un argumento constitucional para justificar en nombre de esa moral totalitaria la agresión moral contra la libertad de conciencia? El legislador, con esta argumentación, está apoyando un argumento fascista pues fue el Estado fascista el que por el Tratado de Letrán de 1929 acordó con el Papa la presencia de los crucifijos en las escuelas porque a la Iglesia se le atribuyó en régimen de monopolio la función de, como aparato ideológico del Estado fascista, educar a los niños según los valores de la doctrina cristiana. Este acuerdo de origen fascista fue mantenido en la nueva constitución italiana al terminar la segunda guerra mundial por el partido demócrata cristiano de De Gasperi, apoyado directamente por el Estado teocrático Vaticano. De manera que, ni si quiera puede fundamentarse en la tradición la presencia del crucifijo en la escuela ya que su origen está en el estado fascista.En tercer lugar, se califica "el crucifijo" de "símbolo esencialmente pasivo". Dice "esencialmente", no dice "rotundamente", por lo tanto el propio Tribunal vacila por su escasa convicción. O es rotundamente pasivo o no lo es, pero si lo es, según la interpretación de cada uno, deja, objetivamente de ser pasivo ya que para unos puede ser pasivo y para otros activo, con lo que el fundamento de la argumentación se desploma.
Pero lo más patético de la argumentación es calificar nada menos que "el crucifijo" de "símbolo pasivo". Esta calificación debería ser un insulto para los cristianos y los cardenales y obispos ya deberían haberse rasgado las vestiduras y cubierto sus cuerpos de cenizas. Un símbolo que abandera los pechos y estandartes de los cruzados y los carlistas, de los emperadores y monarcas, de Franco, de Salazar, de Dollfuss, de Mussolini y de todos los dictadores africanos y sudamericanos, no puede ser "pasivo". Un símbolo en cuyo nombre se han conquistado continentes y masacrado a la población no puede ser pasivo.
Un símbolo de clase porque está asociado a la clase propietaria de los medios de producción desde sus orígenes cristianos, por lo tanto no es un símbolo ni universal ni interclasista porque en él la clase dominante contiene "sus" valores, "su" moral, "sus" leyes. Por eso es la clase dominante la que coloca ese crucifijo en sus aparatos de difusión de su ideología. Supongamos que colocamos en todas las escuelas el símbolo de la hoz y el martillo o mejor, el símbolo del amor libre, ¿seguiría concluyendo este Tribunal constitucional que estos símbolos son símbolos pasivos? Deberíamos hacer la prueba en todos los centros educativos de toda Europa y por supuesto en los religiosos.
Deberían leer algunas encíclicas papales como, por ejemplo la "Salvifici doloris" de Juan Pablo II, la Spe Salvi de Benedicto XVI, el libro "Spes edificandi" en el que se hace una magistral exposición de la "scientia crucis" por la Santa Edith Stein, edificantemente comentado por Juan Pablo II o, ya puestos, por qué no leerse la "Rerum novarum" de León XIII o la "Quadragessimo anno" de Pío XI o, sencillamente la doctrina cristiana o el catecismo donde podrá leer que: "La muerte de Cristo es el sacrificio único y definitivo". Pero cómo se puede ridiculizar la esencia del cristianismo calificando su máxima expresión, la Cruz, de símbolo pasivo.
Pero sobre todo es que un "símbolo que no sea neutro, como una puesta del Sol y el de la cruz no es neutro porque forma parte "imprescindible" de las religiones cristianas, un símbolo es un mensaje y un mensaje nunca puede ser pasivo porque tiene la función de "comunicar algo". El símbolo de la cruz "contiene" en sí mismo toda la doctrina cristiana y tiene como objetivo "enseñar" y por tanto "comunicar" su mensaje. Es lo mismo que un símbolo de una marca comercial, precisamente el símbolo de la marca contiene la marca y tiene como misión difundirla activamente.
Pero, además, es que el símbolo de la cruz es tan importante porque en torno a la pasión de Cristo, muerto en la Cruz, gira toda la construcción teológica de la salvación y la Cruz nos "invita", nos "propone" seguir sus pasos. Nada puede haber tan ridículo como pensar, como piensa este nefasto tribunal, que las cruces se han puesto en las paredes simplemente para decorarlas. Por casualidad. Se han colocado en las paredes por fuerzas conservadoras que son católicas para demostrar que existe una religión, cuyos valores se imponen a los súbditos italianos.
Resulta sencillamente escandaloso que este Tribunal ignore lo que debe defender: la libertad de conciencia, la libertad de pensamiento y la libertad de religión. Tres formas de ejercer la libertad individual y la libertad es siempre y exclusivamente un derecho individual que no puede ser invadido ni por el Estado ni por La iglesia.
Que los miembros de este Tribunal no hayan tenido en cuenta la teoría de Marsilio de Padua expuesta en "Defensor minor", que no hayan tenido en cuenta la defensa de la libertad de conciencia defendida por: Spinoza en su "Tratatus teologico politicus", Bentham en "Principios de moral y legislación"; Kant en "La crítica del juicio"; Stuart Mill en "Sobre la libertad" o Marcuse en "El marxismo soviético" pone en evidencia, aparte de su incapacidad para defender los derechos individuales, su poca formación para actuar como miembros de ese Tribunal. Y desvela algo muy grave: su posición moral conservadora y religiosa, desde la cual legislan para recortar el ejercicio de los derechos individuales.
La legalidad de este Tribunal se vuelve descaradamente contra la legitimidad constitucional creando un conflicto de intereses entre legalidad y legitimidad. Sobre este conflicto ya escribió Marx en "La guerra civil en Francia" donde, comentando las revoluciones de 1848, decía: han proclamado los derechos individuales, magnífico, pero luego viene la letra pequeña que dice y posteriormente la ley regulara el ejercicio de éstos y luego viene los parlamentarios mayoritariamente de derechas y legislan el ejercicio de tal manera que, al final, no se pueden ejercer. De manera que, la legalidad parlamentaria se eleva contra la legitimidad constitucional. ¿Quién debe prevalecer?, evidentemente la única ley de la que emanan las leyes: la Constitución. Los derechos individuales, sobre cuya defensa las leyes deben elaborarse no pueden someterse a ningún criterio ni tradicional, ni religioso, ni estatal. Y esto tan sencillo ¿no lo tiene claro este Ilustrísimo Tribunal Constitucional? ¿No entiende? que los derechos individuales deben protegerse contra cualquier intromisión en su ejercicio o durante el proceso de formación para poder ejercerlos en la mayoría de edad, los que no puedan ejercerse durante la minoría.
Aunque este Tribunal no lo entienda, los ciudadanos que aún somos libres a su pesar debemos entender, y exigir, que sólo existe un fundamento de legitimidad que no es otro que la protección de la libertad, que sólo puede ser individual. Y que la libertad se manifiesta en el ejercicio de los derechos individuales. Quien obstruya este ejercicio actúa inconstitucionalmente y por lo tanto carece de legitimidad.
Es un error político e ideológico creer que el sufragio es el fundamento de legitimidad porque con el sufragio pueden llegar al Poder gentes que desde el Poder acaben con la libertad, con el ejercicio de los derechos individuales. Tenemos suficiente experiencia para saber que esta manipulación ya ha ocurrido. La puso en práctica Hitler quien, ganadas las elecciones con 13 millones de votos, se volvió contra la libertad. Esto no podría ocurrir si exigiéramos a los gobiernos, a los parlamentos y a la justicia que sólo existe libertad donde se ejercen los derechos individuales. Pero, hoy, estamos asistiendo a un lento, suave y discreto proceso por parte de las fuerzas oscuras de la derecha, la Iglesia y el Capital financiero y especulativo, por deshacerse poco a poco del Estado de Bienestar y del ejercicio de los derechos individuales: de la libertad. ¿No formarán los miembros de este Tribunal parte de ese brazo oscuro? ¿Debemos contemplar pasivamente nuestro propio entierro?
-------------------------
Javier Fisac Seco (Lokke)
Autor de: Dios es de derechas. Nazismo, franquismo y catolicismo: una alianza contra la libertad

Porqué yo no apoyo a Garzón


Escrito por Floren Dimas / UCR
http://www.unidadcivicaporlarepublica.es/index.php/nuestra-memoria/la-ley-de-la-memoria/1223-porque-yo-no-apoyo-a-garzon

La confusión que hay en torno a las movilizaciones populares "en defensa de Garzón" es enorme y –lamentablemente- resulta casi imposible denunciar públicamente, todo lo que se esconde detrás de aquellas concentraciones convocadas bajo el lema "Yo apoyo a Garzón", que es la que promueve la farándula afín al PSOE, cuya carpeta de trabajos dependen en gran medida, de las subvenciones públicas del ministerio de Cultura (sobre todo el cine y la música –ley Sinde-), como igual sucede con los sindicatos CCOO y UGT, que aunque enfrentados aparentemente con el gobierno por la reforma laboral, saben lo que se juegan si este pierde las elecciones legislativas.

El "quid" en el caso Gürtel, ya que si condenan a Garzón y finalmente no se recurre la desestimación de las escuchas telefónicas, obtenidas por este ilegalmente, entonces no hay caso Gürtel, y con ello, el PSOE no tiene –con lo que está cayendo y queda por caer- nada que tirarle al PP, con lo que la debacle socialista está más que asegurada, así como la propia debacle corporativa de los agentes interesados.
Los artistas" y los sindicatos, cuya ausencia en defensa de la Memoria Histórica ha sido proverbial, desde que hace diez años comenzó el movimiento memorialista, aparecen ahora, en el último momento, abrazándose a una causa que nunca ha sido suya, solo cuando les conviene a ellos y al gobierno, marginando al propio movimiento memorialista, que no ha querido sumarse a esta nueva manipulación electoralista e interesada. Así las cosas, no veremos a ningún colectivo en estas manifestaciones "de apoyo a Garzón", si no a muchísimas personas –la mayoría de los asistentes- que desconocen todo estos intrínguilis, y solamente van guiados de su buena fé, que es lo que al final de todo, explotan estos aprovechados.
Por desgracia, ninguno de los poderosos medios pro-gubernamentales que se hacen eco de estas movidas teledirigidas, han atendido las peticiones que desde las asociaciones y colectivos memorialistas les han hecho, para ofrecer a los ciudadanos la otra versión sobre el auténtico alcance tanta maniobra informativa.
Las principales asociaciones memorialistas y de víctimas de toda España, ya han manifestado que son ajenas a esta convocatoria de "Yo apoyo a Garzón", por considerar que puede tener efectos muy negativos para su lucha, al ligarse sociológicamente el tema de la impunidad de los crímenes franquistas, con la suerte de Garzón, comprometidísima, y no por las razones que se publicitan desde los convocantes, que esa es otra manipulación más.
Con Garzón o sin él, la lucha contra la impunidad continuará ...pero entonces veremos desaparecer del escenario a la farándula afín al PSOE, que se irá por donde ha venido, junto con los sindicatos parasitarios de los PGE, de las subvenciones y de los cursos de formación profesion, que intentan echarle un cable al gobierno como pago a los beneficios recibidos, ahora en peligro ante el resultado de las próximas elecciones municipales y próximamente, las legislativas.
-------------------------
Floren Dimas es Investigador histórico y Delegado de AGE para la Región de Murcia

20 de marzo de 2011

Venezuela, Bolivia y Cuba contra el ataque imperialista a Libia



Hugo Chávez, ha exigido el alto el fuego «en el norte de África» tras el inicio de la operación militar contra las fuerzas de Muamar el Gadafi.

Moscú denuncia que la operación antes de comenzar dejó de ser humanitaria y ahora es una «injerencia» en el país magrebí, Chávez la califica de «imposición de los señores de la guerra» y Fidel Castro tacha de «estúpido» el poderío de la OTAN..........

El líder libo, Muamar Gadafi, ha hecho un llamamiento a todos los libios a armarse y luchar en una revolución contra la "cruzada colonialista", expresión con la que describió el ataque aliado iniciado esta noche, informa EP/Reuters. "Debemos abrir ahora los arsenales y armar a todos los libios", ha declarado Gadafi en un grabación de audio retransmitida por la televisión estatal libia, Al Jamahiriya TV.

RUSIA, VENEZUELA, CUBA Y BOLIVIA CONTRA EL ATAQUE IMPERIALISTA....

La guerra imperial lanzada contra Gadafi en Libia, que ha arrancado con el ataque de la aviación francesa poco después de celebrarse una cumbre en París, cuenta con la oposición de algunos países, entre los que se encuentran Rusia, Venezuela, Cuba y Bolivia.

Además, la intervención cuenta con el distanciamiento de Alemania, que, junto a otros cuatro países, se abstuvo el pasado viernes en la votación de la resolución 1.973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que avala el establecimiento de una zona de exclusión aérea en Libia y la adopción de todas las medidas necesarias para proteger al pueblo libio. El gobierno de Angela Merkel ha confirmado que no participará en las operaciones.

Rusia «lamenta» la intervención

Rusia ha condenado hoy la operación internacional contra el régimen libio (pero no lo detuvo pudiendo hacerlo) después de que el régimen de Gadafi anunciara un alto el fuego.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores rusos, Alexander Lukashevich, ha asegurado que su país «lamenta» la acción militar contra Libia. Si Rusia hubiese votado en contra el jueves a la noche, el poder de veto que tiene en el Consejo de Seguridad se hubiera impuesto a la agresión bloqueándola.

Asimismo, el jefe de la comisión de Asuntos Exteriores de la Duma (Cámara de Diputados), Konstantín Kosachov, asegura que la decisión de Occidente demuestra «con qué fin preciso Francia y Gran Bretaña, y los que están con ellos, manifestaron tanta preocupación con los acontecimientos en Libia».

«Si de lo que se trata es de proteger a la gente, entonces ahora deberían hacer una pausa, pararse y observar cuán seria es esta declaración del alto el fuego y si a esta declaración le siguen hechos concretos», dijo el diputado a la emisora de noticias «Vesti FM». Según Kosachov, «si esto no ocurre, querrá decir que la intención no es ayudar a la gente, sino derribar el régimen. Y entonces dejará de ser una intervención humanitaria para convertirse en una injerencia en los asuntos internos de Libia, de lo cual claramente no dice nada la resolución del Consejo de Seguridad de la o­nU» denuncia Kosachov.

Previamente, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Nikolái Makárov, ya había afirmado que su país no participará en una operación militar contra Libia y subrayó que «eso está descartado».La aprobación para imponer una zona de exclusión aérea no se vio obstaculizada por Rusia y China, que como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la o­nU podrían haber vetado la medida.

Ambos países optaron por la abstención junto con Brasil, India y Alemania, mientras que el resto de los 15 integrantes del máximo órgano de seguridad la apoyaron.

La posición de Venezuela

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha exigido el alto el fuego «en el norte de África» tras el inicio de la operación militar contra las fuerzas de Muamar el Gadafi. «Ya me informaron que se inició la acción militar contra Libia, más muertes, más guerra, los señores de la guerra, qué irresponsabilidad» declaró el presidente venezolano a la cadena nacional de radio y televisión. «Exigimos un cese al fuego de verdad y que se retome el camino de la paz en el norte de África (...)

Que se acabe la imposición de los señores de la guerra (...) detrás de esto está Estados Unidos y sus aliados europeos» El presidente lamentó que la o­nU «se una para avalar la guerra en vez de hacer una comisión para ayudar a Libia»

Bolivia y Cuba rechazan el ataque

El presidente de Bolivia, Evo Morales, reiteró hoy su «condena, repudio y rechazo» a la intervención en Libia aprobada por el Consejo de Seguridad de la o­nU, al inaugurar una reunión de funcionarios de la Alianza Bolivariana (ALBA). Morales, que ha tenido relaciones amistosas con el dictador libio, Muamar El Gadafi, no acepta «que se violen los derechos humanos en Libia»Según el presidente Morales «El interés que tienen es adueñarse del petróleo» e insistió en su «rechazo rotundo» a la acción militar de la OTAN y Estados Unidos.

El ex presidente de Cuba Fidel Castro se ha unido al líder de Bolivia y ha tachado de «estúpido el poderío militar» de la OTAN en un nuevo artículo publicado.

Asimismo se ha preguntado para qué existe el Consejo de Seguridad de la o­nU. «¿A quienes van a engañar Obama, la OTAN y Ban Ki-moon con los certificados de buena conducta?» ha terminado preguntándose el ex presidente cubano en su artículo.
Alemania se abstiene de participar
La canciller alemana, Angela Merkel, ha confirmado que su país no participará en las operaciones militares internacionales contra el régimen de Muamar Gadafi, al tiempo que ha destacado la necesidad de consenso internacional en la reunión celebrada este mediodía en París para poner fin a la violencia en Libia. «Estamos unidos en la posición de que la guerra debe terminar.

La resolución debe ser respetada», ha dicho Merkel, en declaraciones a la prensa congregada en la capital francesa. «No participaremos en la acción en términos militares» ha explicado la canciller.

Merkel ha indicado que su Gobierno ha ofrecido que las tripulaciones alemanas de los aviones de alerta temprana Awacs asuman más misiones en Afganistán para liberar a las tripulaciones estadounidenses de estas aeronaves con el objetivo de que realicen esta labor de vigilancia aérea en Libia.

Merkel ha comentado su decisión tras participar en la reunión de líderes internacionales celebrada en París para coordinar la intervención militar contra las fuerzas del coronel Gadafi.
Insurgente