10 de marzo de 2011

¡Fuera el racismo y el fascismo!



Para ir más allá de la conmoción que provocan los dos recientes sondeos Harris interactive-Le Parisien sobre las intenciones de voto para la primera vuelta de las presidenciales de 2012, no hay que ignorarlos. Son los indicadores suplementarios de una credibilidad reencontrada del neofascismo en la situación social y política actual.

Respecto a la política realizada por la derecha en el poder se descubre, sin sorpresa, que un elector de cada cinco o uno de cada cuatro, de los que votaron a Sarkozy en 2007, votaría por Marine Le Pen en 2012. Además, el 30% de las categorías populares tendría la intención de votar por la candidata de la "preferencia nacional".

Esta ruidosa vuelta del Frente Nacional a la vida política remite a una doble estrategia orquestada por la nueva generación de cuadros frentistas: empujar a la derecha a radicalizarse y, simultáneamente, llevar a cabo su OPA sobre las capas medias y las categorías populares. Remite igualmente a las carencias de la izquierda social y política y a la falta de credibilidad de un proyecto de transformación social alternativo al sistema capitalista.

Hacia la derecha ¿hasta dónde?

Desde la elección de Nicolas Sarkozy, las leyes sobre seguridad (le ley Loppsi 2, por ejemplo) y antiinmigrantes, dos marcadores "identitarios" de la extrema derecha, han marcado la actualidad política. A partir del 8 de marzo, el proyecto de ley sobre la inmigración llamado "ley Besson" es de nuevo examinado por la Asamblea Nacional, tras haber sido retocado por el Senado en lo que concierne a la extensión de la desposesión de la nacionalidad.

Sabiendo que el conjunto de la ley Besson es algo que hay que combatir, este artículo, por si solo, pone en cuestión el carácter "republicano" de la ley. 68 diputados dirigidos por Jean-Louis Borloo presentan una enmienda que busca su supresión.

Y, al mismo tiempo, dirigidos por Christian Estrosi -diputado-alcalde de Niza cuya campaña se enfrentará en el 14º cantón de Niza a la alianza Jacques Peyrat-Frente Nacional- una cuarentena de diputados presentarán una enmienda que va aún más lejos en la extensión de la desposesión de la nacionalidad que la versión rechazada.

Pero para el Frente Nacional, la UMP no va suficientemente lejos frente a "la oleada" migratoria provocada por las revoluciones árabes. Una petición a favor de una "moratoria sobre la política de la inmigración" está colgada en la web. Mientras el presidente de honor del FN, Jean-Marie Le Pen, en su "diario de a bordo", formula soluciones frentistas: restablecimiento de las fronteras y aumento de los controles; supresión del derecho de suelo; supresión de la doble nacionalidad; control severo del derecho de asilo y del reagrupamiento familiar. ¿Para inspirar al gobierno? /1 Pero más allá de los "fundamentos", Marine Le Pen es consciente de que su estrategia de conquista del poder implica sacar al Frente Nacional de su aislamiento /2. Para ello, se trata, como para otros de la extrema derecha, de revisitar "nuevos territorios" a fin de hacerse audible a más amplias franjas del electorado. Ocurre con el tema republicano del laicismo al que ciertos medios profesionales y militantes pueden ser receptivos. Lo mismo sobre la cuestión social.

Atraco a mano armada sobre el mundo del trabajo.

En su discurso de investidura, Marine Le Pen declaraba: "Queremos poner en marcha una política basada en la puesta en orden del estado-nación mediante una soberanía recuperada, la revitalización de la democracia mediante la participación de los ciudadanos en los asuntos que les conciernen, un estado protector y eficaz al servicio de la comunidad nacional, garante del laicismo, de la prosperidad y de las libertades. Un estado que luche en todas partes contra la injusticia engendrada por el reino del dinero-rey. Organizaremos la relocalización del trabajo y de la economía gracias al proteccionismo social y territorial, y esto de forma a impedir la competencia desleal, el desmantelamiento de nuestras economías y la destrucción de nuestros empleos. Para hacerlo, emprenderemos desde nuestra llegada al poder un amplio tren de reformas destinado a eliminar los privilegios y a poner en pie una política fiscal y social eficaz y justa". Habiendo tomado estos compromisos, se trata de darles cuerpo.

Así la difusión de panfletos se multiplica a la entrada de las fábricas (aún recientemente ante los astilleros de Saint-Nazaire); los comunicados de prensa con tonalidad social son más frecuentes (contra el aumento de las tarifas de gas, contra la subida de los precios alimenticios, por un plan de acción para contrarrestar la subida de los precios de la gasolina…); se organiza mediáticamente la puesta en tela de juicio de las organizaciones sociales y de su "monopolio" (asunto Engelmann); se redacta una "carta a los funcionarios" para superar los malentendidos del pasado.

¿No impone la renovación frentista actual a las organizaciones democráticas, a la izquierda social y política, volver a las prácticas sobre el terreno, unitarias y permanentes, capaces de deconstruir, punto por punto, las imposturas del FN en dirección al mundo del trabajo y de las clases populares y volver a la lucha cotidiana contra la extrema derecha en las empresas, los centros de enseñanza y los barrios?

Sin que esto haga que las organizaciones de la izquierda radical se vean liberadas de su responsabilidad de hacer audible y creíble un proyecto de transformación social en ruptura con el sistema capitalista.

9/03/2011


Notas:
1/ La diputada Chantal Brunel, antigua portavoz de la UMP, acaba de declarar: "Hay que tranquilizar a los franceses sobre todas las migraciones de poblaciones que vendrían del Mediterráneo. Después de todo, ¡devolvámolas en los barcos!".

2/ En 2006, Marine Le Pen participa en un debate organizado por Beur-FM. Domingo 13 de marzo toma la palabra en Radio J.

http://www.npa2009.org/content/racisme-fascisme-dégage%E2%80%89

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR
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